Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Tropa de élite, de José Padilha

Domingo, a 3 de Agosto de 2008 -- Alfredo -Webmaster-

De Brasil sólo conocíamos lo que queríamos conocer: sobre viajes a exóticas playas de arenas blancas, idílicos paisajes del Amazonas, la alegría y desenfreno del Carnaval de Río de Janeiro o la imagen impactante de una garota de anchas caderas y minúsculo bikini tostándose al sol de Copacabana. Así era Brasil para nosotros hasta que Fernando Meirelles nos abrió los ojos a la realidad con “Ciudad de Dios”.

Con Meirelles descubrimos que también existía otro Brasil más real y cruel, un país en el que la vida no vale nada en las favelas, encontramos niños que no tenían sentido de culpa y que se convertían en monstruosos asesinos por vocación o pura supervivencia, vimos un país en el que los habitantes del submundo de la miseria tiene como único dios de su territorio, sin ley, el narcotráfico y el robo.

Ciudad de Dios fue un mazazo en la conciencia de los que sólo veíamos las risas y el jolgorio de los que lo tienen todo en la vida, los placeres de los turistas y de las clases altas y poderosas de Brasil.

Seis años después, José Padilha nos retrata con su cámara otras imágenes de la jungla en la que está inmerso ese país, con unas fuerzas públicas, supuestamente del orden, en las que la corrupción no es una excepción sino su forma habitual de comportamiento, una norma. Estás viendo “Tropa de élite”.

Padilha nos enseña el trapicheo que impera en las relaciones entre los gánsteres de las favelas y los delincuentes de uniforme y chapa policial, la finísima línea que separa los supuestos defensores de la ley de los infractores de esas mismas leyes, lo intrincados que están los intereses de ambos lados, del bien y el mal, y lo poco que vale la vida cuando lo único que vale es el dinero.

Todo funcionaba “bien” entre la ley y los sin ley hasta que un día al Papa de Roma se le ocurrió la idea de viajar a Río de Janeiro e intentar dormir en una favela. Ese día, cuando los embajadores del Vaticano anunciaron el siguiente viaje del Papa a Brasil, el gobierno del país decidió lavar la imagen de la ciudad de las playas y las garotas para que ninguna bala perdida turbara el sueño del celestial representante de Dios en la Tierra.

A partir de aquí empieza el verdadero sentido de la película; con una cámara más documentalista que paisajista, Padilha nos enseña lo que se tiene que hacer para que todo esté limpio y lindo, hermoso y bello ante los ojos del representante de Dios, un representante de un Dios que sólo quería ver lo superficial pero no la cruda realidad.

La voz en off, casi documentalista, del capitán Nascimento de las BOPE - Fuerzas Especiales de Brasil (ver nota a final del artículo), encargadas de limpiar las calles ante la imposibilidad de que lo haga la corrupta policía de Río de Janeiro, nos conduce entre los salvajismos, las torturas, la obediencia ciega, el gatillo fácil y la lucha para sujetar y poner firmes a las fieras de las favelas. Todo vale con tal de que se cumpla la única norma válida en una lucha sin cuartel: que no te mate el enemigo, sea cual sea el bando en el que estés.

Las imágenes son tan duras como dura es la realidad, sin falsas moralinas, imágenes plasmadas tal cual son, atroces y despiadadas, sin misericordia ni inocentes que salvar.

Si hay una escena que podría ser el resumen del todo de la película, el compendio breve de una realidad de miserias de siglos injustos, es cuando el capitán Nascimento de las Fuerzas Especiales grita: “¡Vosotros financias esto!”.

Los destinatarios de ese furioso grito son un grupo de estudiantes de clases medias y medias-altas, vestidos con ropas “fashion”, defensores de las ONG’s, en pleno debate pseudopolítico sobre lo que es el bien y el mal, con sus porritos en las manos y sus rayas de coca al lado de la mesa. A esos personajes de tramoya van dirigidas las palabras.

Nasicimento, como capitán de unas tropas de élite brutales, cuasi fascistas, grita algo que todos deberíamos gritar: ese "canuto" que vemos en las manos de muchos y que todos perdonamos, esas rayitas de coca que se consumen en las fiestas más “fashion”, esas pastillas de éxtasis que corren de mano en mano (y boca en boca) en los locales de moda, ese famoso o famosa que no tiene empacho en declarar que se coloca de vez en cuando, todos esos son los destinatarios finales del negocio que sirve para financiar las miserias y el sufrimiento de miles y miles de personas que viven y malviven en las favelas de las ciudades más pobres del mundo.

Esa papelina de coca, ese porrito sin importancia, esa partillita azul que tantas alegrías provoca cuando estás de “marcha”, es el combustible que mantiene viva la maquinaria que trafica con mujeres, con armas, con niños, con hombres sin futuro… y no sólo en las favelas de Río de Janeiro.

¡Vosotros financias esto!”. Si, es cierto: entre todos financiamos eso.

Os recomiendo ver esta película como una obligación social y moral.

Alfredo Webmaster

Nota: las BOPE, Batallón de Operaciones Policiales Especiales, es un cuerpo policial brasileño de disciplina espartana, con merecida fama de implacable, incorruptible y eficiente -sus miembros son elegidos entre los policías capaces de acertar una moneda de cinco centavos a 100 kilómetros de distancia con un tiro de un fusil de asalto. Tienen como escudo de armas una calavera atravesada por una daga, con dos pistolas cruzadas de fondo.


FICHA TÉCNICA
 
Ttítulo original: Tropa de Elite
Año: 2207
Duración: 114 minutos
Páis: Brasil
Director: José Padilha
Guión:José Padilha, Bráulio Mantovani, Rodrigo Pimentel
Música: Pedro Bromfman
Fotografía: Lula Carvalho
Reparto: Wagner Moura, Caio Junqueira, André Ramiro, Milhem Cortaz, Fernanda de Freitas, Fernanda Machado, Thelmo Fernandes, Maria Ribeiro
Web oficial: http://www.brasilelite.com/
Premios: Festival de Berlín 2008 - Oso de Oro
 

Comentarios

Enviado por Mila V en

Muy buena película, de la que, lamentablemente, apenas he leído y visto cortos por internet pues en Perú... sí, acá al lado de Brasil, no ha llegado, ni creo que llegue, tampoco la hay en DVD (ni original ni pirata). Lo que me queda es pedir que me la manden o esperar que alguien que viene me la traiga de allá.
No sé si el anónimo que hizo comentarios en la foto de los de arriba y los de abajo lea esto, pero le recomendaría que la vea para que pueda tener una visión diferente de la realidad tal cual.
En las favelas la vida brutal y de delincuencia es casi una obligación, porque (aunque hay gente de bien) es muy difícil ir contra la realidad que los rodea, que los abruma, porque allí no sólo "participa" el que quiere, sino también el que no quiere pero quiere sobrevivir. Quién los ayuda??? la policía???
En esta película se puede ver lo que siempre digo: la violencia no resuelve nada.
Pasan los gobierno (y seguirán pasando) y la realidad continuará la misma, porque no se va a la raíz del problema, sólo se busca reprimir... eso no funciona a largo plazo, puede funcionar apenas por un tiempo corto.

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Te recomiendo ver "Ônibus 174", también de Padilha, y "Notícias de uma guerra particular", de João Moreira Salles.
Cláudia

Enviado por Alfredo -Webmaster- en

... que tuviera esa otra película, me imagino que no fue estrenada en España, al menos no leí las críticas.

Consulté en IMBD los datos y parece muy interesante... trataré de verlas.

Gracias por el comentario, Claudia.

Un saludo,

Alfredo Webmaster

alfredo@musicayvino.com

+ (34) 607 - 297657

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