Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Tortilla de patatas

Lunes, a 12 de Diciembre de 2011 -- Alfredo -Webmaster-

Entre los refranes populares españoles existe uno que dice: "Las mejores tortillas las hacen las mujeres: saben batir mejor los huevos". No sé qué habrá de cierto en que ellas son mejores haciendo las tortillas pero en lo de batir los "huevos" ni lo voy a discutir: es una cruda realidad. Y punto.

La receta de la tortilla de patatas es tan española, tan castiza, tan nuestra, que hasta me he inventado una teoría respecto a su origen: yo creo que la verdadera razón por la que Cristóbal Colón se embarcó en tres barquichuelas y atravesó todo un océano de miles de millas rodeado de rudos marineros, no fue para descubrir un nuevo mundo: fue para llegar hasta América y traernos las patatas. Gracias a ese maravilloso hallazgo los españoles pudiéramos empezar a disfrutar de la tortilla de patatas.

Aún diría más: España no sería lo que es hoy si no llega a existir la tortilla de patatas, uno de los hitos más significativos de la historia de la humanidad, un invento que yo situaría a la misma altura que el descubrimiento de la rueda, la escritura, la penicilina o el jamón de Jabugo Cinco Jotas.

Decir que la tortilla de patatas es uno de mis platos preferidos no es decir nada nuevo: en mi familia lo saben todos, y fuera de mi familia, también. Se podría decir que soy, sin ánimo de ofender, el perfecto tortillero.

Hace unos días se me ocurrió contarle por teléfono a mi amiga Elena que ese día iba a almorzar una tortilla de patatas. Como sabe de mis escasas mañas con los pucheros, se asustó, y dijo: “¡¿Te vas a preparar tu solito una tortilla de patatas?!”. Obviamente, le dije que no, que lo que haría sería sacar una del congelador. Además, le comenté, para una comida rápida de domingo siempre cuento con la modernidad que representan los congelados.

Si su pregunta fue una clara demostración de la poca confianza que tenía en mis cualidades como cocinillas, mi respuesta se lo confirmó. Se llevó las manos a la cabeza, exclamando: “¡¿Pero qué locura es esa, como vas a comer una tortilla industrial congelada?!

Al final, una vez acabado mi almuerzo, Elena tenía razón: aquella “cosa” pastosa que saqué del congelador, que llevaba el rimbombante nombre de tortilla "casera" y que venía envasada dentro de una bolsa plástica al vacío, no sólo era horrible estéticamente si no que, también, estaba seca e insípida… incluso diría más, demasiado reseca, demasiado sosa y demasiado sin sustancia.

Para más INRI, el engendro sacado del congelador llamado pomposamente tortilla de patatas, por no llevar ni llevaba huevo de verdad en su elaboración: le habían puesto huevina, un sucedáneo del huevo de siempre (el que viene metido en una cáscara de carbonato cálcico, con su yema y su clara), un producto elaborado que ahora se utiliza para muchos platos industriales. Cuando llegue al final de esta receta hablaré de la huevina.

Estas son las preguntas fundamentales que tendréis que haceros sobre la tortilla: desde cuándo es (tortilla), cómo es (la tortilla), cómo se hace (la tortilla) y a qué sabe una verdadera tortilla de patatas o tortilla española.

Pequeña historia de la tortilla

Para empezar, os detallo algunas de las teorías que existen sobre la “invención” de la tortilla de patatas; un poco más adelante os relataré cómo fue mi vida personal entorno a este plato.

Remontándonos en el tiempo, la tradición culinaria de mezclar huevos con otros elementos se inició en el siglo II A.C. con la tradicional torta ovorum que los romanos hacían a base de leche y huevos pero sin patatas (Cristóbal Colón, un pontevedrés insigne natual de Poio, aún no había nacido).

Las primeras noticias que se tienen del uso intensivo de la patata en España se remontan al año 1575, en el Hospital de la Caridad de Sevilla. En aquel año, el Hospital pasaba por grandes dificultades económicas. Un indiano que había retornado a la madre patria y que era un gran mecenas de ese centro, recomendó que se utilizara la patata como alimento de los enfermos.

A la vista del éxito obtenido en la eliminación del hambre de los pobres y desvalidos enfermos que allí se curaban, las monjitas decidieron plantar patatas en los huertos conventuales.

El 19 de diciembre de 1577, la madre Teresa de Jesús, de Ávila, remitió una carta a la priora del Convento del Carmen de Sevilla para agradecer el envío de patatas y algunas otras "fruslerías" que le había entregado.

Aunque la patata fue muy usada desde el siglo XVI, el cultivo no se popularizó hasta finales del siglo XVIII; incluso, hubo épocas en las que se le llegó a considerar una planta venenosa.

El primer documento conocido que referencia a la tortilla de patatas es un escrito navarro del siglo XIX. Se trata de un texto anónimo: "Memorial de la ratonera", dirigido a las Cortes Generales en 1817, en él se explican las paupérrimas condiciones en las que viven los agricultores navarros comparándolos con los habitantes de Pamplona y de la Ribera. Después de enumerar los míseros alimentos que consumen los navarros, se hace la siguiente cita: "…dos o tres huevos en tortilla para cinco o seis, porque nuestras mujeres la saben hacer grande y gorda con pocos huevos mezclando patatas, atapurres de pan u otra cosa...".

En otro trabajo de investigación, en este caso de la Cofradía Vasca de Gastronomía en el año 1970, se indica que la primera cita escrita en donde aparece el nombre del plato, tortilla de patatas, es en el trabajo del historiador José María Iribarren comentando el libro de Ramón Mesonero Romanos "Memorias de un sesentón, 1890", cuando se describe el vestido y la comida de los navarros: aparece la tortilla de patatas como plato de cena que se usaba en la zona de la montaña baja de Navarra.

Resumiendo, pese a que se desconoce el lugar y la fecha exactas en que se cocinó por primera vez una tortilla de patatas, lo que si está muy claro es que su origen se debió a la mezclar de algo tan sencillo como patatas con huevos y cebolla, productos estos típicos en la alimentación de los agricultores y de las gentes más pobres.

En cuanto a la historia de la tortilla de patatas con respecto a mi, me tendré que referir a mis años mozos en casa de mis padres, cuando nos la preparaba Milagros,

Recuerdo perfectamente aquellas tortillas jugosas, muy grandes, realizadas con huevos que dejaban manchado el plato por el amarillo que denotaba su procedencia (huevos de verdad, de corral, de gallina criada con productos naturales) y la maravillosa sensación de sentir la patata perfectamente empapuchada en huevo y ligero sabor a cebolla; y todo acompañado de un perfecto pan de leña. Recuerdo el plato que había en casa para servir la tortilla, blanco, grande, plano, y a Milagros dándole la vuelta a la tortilla con una maestría y agilidad impropia para su edad.

A la muerte de Milagros, Juana heredó sus recetas (guiso de carne, caldo de verano, lentejas, bizcochada… y tortilla de patatas) y su sapiencia culinaria; aún ahora, cuando voy a casa de mi padre, Juana me prepara unas tortillas de auténtico campeonato.

Como este plato pertenece a mi memoria gastronómica, cuando tengo la desgracia de comer una tortilla mal elaborada (como la que consumí el otro día), con malas materias primas y sin el cariño necesario, además de saberme a rayos me produce un efecto “recuerdo” que me retrotrae a mi infancia en casa de mis padres…

Receta de la tortilla

Lo más importante para que una tortilla sea una buena tortilla es saber elegir bien los ingredientes: deberán ser de calidad contrastada. Una buena tortilla no es muy barata, pero el sabor compensará el sobrecoste que implicará una sabia elección de productos.

Receta para una tortilla de cuatro raciones:

- 3 patatas medianas. Como en todas las recetas que incluí en el blog, deberíais elegir patatas gallegas de la variedad kennebec, son las mejores y más jugosas, sobre todo si son de la zona de Bergantiños (A Coruña), de A Terra Chá-A Mariña (Lugo), la subzona de Lemos (Lugo) o la de A Limia (Ourense).

- 6 huevos. Obviamente, elegid huevos de verdad, de aldea, y si podéis, de “galiña de Mos”; en este caso, en vez de seis huevos usad 8 por que el tamaño es más pequeño.

- 1/2 cebolla. Muy buenas la de la zona de Betanzos (A Coruña) o Sanxenxo (Pontevedra), jugosas y ligeramente dulzonas.

- Aceite de oliva virgen o mejor extravirgen, a ser posible de aceitunas arbequinas.

- Sal de calidad, tipo Maldon.

- Una sartén de buen diámetro y paredes altas. La mejor sartén para hacer una tortilla es la de hierro; para que la tortilla no se pegue es conveniente calentar la sartén previamente con sal gorda. En caso de no contar con una sartén de esas características, también es muy buena la de tipo “teflón”.

Preparación

Las patatas, una vez lavadas y peladas, se cortan en láminas a lo ancho, en trozos de buen tamaño. La cebolla, sin el corazón, se corta en juliana. Una vez que estén cortadas las patatas y la cebolla se ponen en un bol y se salan ligeramente.

En una sartén de paredes altas ponemos una buena cantidad de aceite, que se calentará a fuego vivo. Cuando esté hirviendo pondremos las patatas y la cebolla de forma que queden cubiertas por el aceite. Se freirán ambos ingredientes durante unos 12 a 15 minutos, procurando que no se peguen al fondo de la sartén; es el ojo del cocinero, o cocinera, el que determinará el momento exacto en que las patatas estarán listas, ligeramente doradas. Se sacan de la sartén y se escurre meticulosamente el aceite. Si tenéis maestría y experiencia, podréis llegar a escurrir el aceite directamente en la sartén, sin demasiados problemas.

En el mismo bol en el que se habían sazonado las patatas y la cebolla, habremos batido los huevos hasta que estén esponjosos. Existen recetas en las que algunos sibaritas baten en un bol las yemas y en otro las claras hasta alcanzar el punto de nieve: posteriormente, se mezclan yema y clara. Por lo visto, y dicho, así se consigue aumentar la jugosidad de la tortilla… habría que probar.

Sigo… Cuando los huevos ya estén batidos en el bol, pondremos dentro las patatas y la cebolla ya fritas que habremos dejado enfriar ligeramente. La mezcla reposará unos minutos para que se homogeneicen los tres componentes: patata, cebolla y huevos. Es fundamental que se empapuchen bien y que el huevo lo inunde todo. Sazonaremos ligeramente el mejunje.

Pondremos la sartén en el fuego. Cuando esté empezando a humear, untada levemente con aceite, echaremos la mezcla de patata, huevo y cebolla.

Deberíamos intentar que el diámetro de la sartén se ajustara al tamaño de la tortilla, que debería ser algo alta, como de un par de dedos.

Pasado un minuto de fuego vivo, se da la vuelta la tortilla con la ayuda de un plato o alguno de los muchos cacharros que existen para este menester (de madera, de barro). Una vez dada la vuelta, la volveremos a poner en la sartén para que se haga del otro lado. Lo lógico sería conseguir una tortilla que quede muy jugosa por dentro y doradita por fuera.

Cuando entendamos que la tortilla está preparada, pasaremos un tenedor o una espátula por las paredes de la sartén para que no se pegue.


Presentación

Una vez preparada, se sirve recién salida de la sartén, siempre caliente, en un plato o fuente redonda.

Está deliciosa acompañada de unos pimientos de Padrón (“uns pican, outros non”) o de Arnoia, o en su defecto con una buena ensalada de lechuga, tomate fresco de huerta (no de invernadero) y aros de cebolla, sazonado todo con un buen aceite de oliva virgen extra y vinagre de vino.

Si la tortilla es para llevar de excursión, como comida campera, o para cortar en taquitos como pincho, debería elaborarse con más patata, para que quede más densa, y sea más fácil de transportar o trocear. En este caso, la tortilla se consume a la temperatura de ambiente.

La mejor bebida para acompañar una tortilla es un buen ribeiro tinto o blanco, de los nuevos y excelentes vinos de esa denominación de origen; en cambio, para la mejor bebida para acompañar una tortilla en las excursiones es un buen tinto de verano o una sangría de calidad.

Campeonato de España de tortillas de patatas

Desde el año 1999 se viene celebrando en España un campeonato de elaboración de tortillas, con un enorme éxito de público, de cocineros en competición y de magníficas elaboraciones.

Desde sus inicios, los campeones fueron:

1999: José Manuel Crespo “Crispi”, Restaurante El Manjar (A Coruña).

2000: Ciri González, Restaurante La Encina (Palencia).

2001: Josefina Sagardia, Restaurante Kasino (Lesaka, Navarra).

2002: Ciri González, Restaurante La Encina (Palencia).

2003: Carmen Castelo, Mesón O'Bo (A Coruña).

2004: Bibiana Cardona Montoya, Restaurante Las Cinco Puertas (Pontevedra).

2005: Cesi Cabello, Mesón Patio Martín (Simancas, Valladolid).

2006: Casimiro Calleja Restaurante El Urogallo (Cosgalla, Cantabria).

2007: Cesi Cabello, Mesón Patio Martín (Simancas, Valladolid).

2008: Ciri Gonzalez “La Encina”, (Palencia).

En noviembre de este año se celebrará un nuevo campeonato y a el acudirán los mejores de los mejores elaborando tortillas, desde la de “patatas fritas en salsa de yema de huevo” del coruñés Crispi (Restaurante El Manjar, A Coruña), a uno de los herederos de las mejores tradiciones de las famosísimas tortillas de Betanzos (A Coruña), o la jugosísima tortilla gallega “de toda la vida” de Carmen Castelo (Mesón O Bo, La Coruña), la tortilla que hace la única cocinera extranjera (colombiana) que ganó un campeonato de España, Bibiana Cardona en el local de mi amigo Ángel (Restaurante Las Cinco Puertas, Pontevedra) o, tal vez, se podría imponer la que se prepara con patatas ligeramente ahumadas por el fuego de leña de la aranesa Casa Perú (Bagergue, Lérida), la novedosa receta que incorpora caldo de gallina, grelos y chorizo de Sacha Ormaechea (Restaurante Sacha, Madrid) o la tortilla gigante, gorda y sin voltear que elabora Josefina Sagardía (Restaurante Casino, Lesaka, Navarra). En noviembre sabremos…

De todas las tortillas campeonas, he probado las que hacen los restaurantes El Manjar, La Encina, Las Cinco Puertas y los mesones O Bo y Patio Martín. ¿Cuál es, para mí, la mejor? No lo sé, todas son magnífica, cada una en su estilo.

Riesgos que se vislumbran en el futuro de “nuestra” tortilla de patatas

Como es  una receta basada en productos sencillos pero que cada vez son más complicados de obtener (de buena calidad), la verdadera tortilla de patatas o tortilla española tiene sus riesgos.

Os preguntaréis, ¿Alfredo es un exagerado? ¿Es posible que, como él dice, existan riesgos, peligros, desgracias acechando a la más maravillosa de las recetas del mundo mundial? ¿Existe el infierno? ¿Acaso el infierno será un lugar de penas infinitas en donde los castigos más doloroes se infringen suprimiendo la tortilla de patatas del menú del Averno?

Pues sí, hay riesgos: la huevina.

En nuestros bares, tascas, mesones y cafeterías de siempre, donde antes reinaba el pincho de tortilla con huevos de verdad, ahora campea la tortilla de huevina, un engendro prefabricado (como la tortilla que tomé yo ese infausto día), liofilizado y pasteurizado, un desacierto culinario más propio de cualquiera de eso lugar de comidas rápidas de la bárbara yanquilandia que de la España del jamón de Jabugo o la dieta mediterránea.

Por tanto, os convoco a todos a una Yihad culinaria, a una Guerra Santa gastronómica en defensa de la sacrosanta tortilla española, ese maravilloso descubrimiento español que ya es parte de la reserva espiritual de todos nosotros: ¡Españoles y españolas, acudamos a la batalla en defensa de los huevos de corral!

Alfredo Webmaster

 

 

Comentarios

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

A saber quien sera esa amiga tuya llamada Elena, lo que si es cierto... es que sabe un poquito mas de gastronomia de lo que te imaginas y no entiendo como no le dio un sincope al saber que te ibas a comer una tortilla congelada.
La proxima vez avisame y te ayudo a preparar una con mucho gusto ... ummmmmmmm jajjajajajjaj

Soy yo jejjeje

Enviado por Alfredo -Webmaster- en

Sin saber a ciencia cierta quién es "yo", a "yo" le digo: Elena es una amiga de Tui, localidad de la provincia de Pontevedra.
A "yo" también le digo: todas las manos son bien recibidas a la hora de cocinar y, sobre todo, en el momento de limpiar y ordenarlo todo.
Por tanto, ¡menos palabras y más realidades!
Alfredo Webmaster

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Qué vergüenza España un país racista. Deberían hacerles a ellos lo mismo.

Enviado por Mila V en

Aunque no soy española, la tortilla de papas es para mí un platillo divino (no podía ser menos, con ingrediente oriundo de mi país), pero por simple que parezca de preparar tiene sus detalles que hacen la diferencia (verán que no soy un "prodigio" en la cocina)... y quien la preparaba en casa era el padre de mi hija (medio español medio alemán)... por lo que con mi separación vino también mi despedida de este delicioso platillo.
Así es que me auno a vuestra batalla... jejejeje

Enviado por Alfredo -Webmaster- en

Sé que la patata es originaria de tu país, eso lo comentamos alguna vez, y también sé que ahí existe una preparación similar a la nuestra pero, en todo caso, la mejor receta es esta que espero que practiques y mejores con el paso del tiempo.
Un biquiño,
Alfredo Webmaster

Enviado por Mila V en

No pues Alfredo, la tortilla que me encanta es la española... por eso mi ex la preparaba (herencia de su madre española).
De todas maneras, pondré empeño en esta receta que pones (como lo hice con la otra receta) e intentaré hacerlo muy bien. Ya te aviso.... jejejeje

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

España país racista. Ojalá les hicieran lo mismo a ellos.

Enviado por Alfredo -Webmaster- en

No sé a qué te refieres con tu comentario, pero en los próximos días escribiré sobre eso,
Un saludo,
Alfredo Webmaster

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Alfredo,
Ahora entiendo porque hay tanta mujer enamorada de ti y te envian tantos mensajes de doble sentido, pues sabes de arte, escribes, estas al dia con lo que pasa a nivel mundial, se ve que te diviertes de lo lindo y fuera de eso tambien cocinas... mejor dicho, al que pida mas que le piquen caña, como decimos en Colombia. Ah...espero que tambien tengas buen sentido del humor para agregarle algo mas a tus cualidades.
Yo he hecho alguna que otra tortilla de papas pero nada que ver con esta receta, voy a intentar nuevamente, aunque no con los ingredientes que nos recomiendas.
Saludos y felicitaciones!!!
Martha Celis

Enviado por Alfredo -Webmaster- en

No creo que existan tantas mujeres enamoradasa. Es más, dudo que exista ninguna... jejeje.
La tortilla de patatas es un plato sencillo de realizar y si no tienes todos los ingredientes tal cual yo los describo, no pasa nada: hazla con lo que tengas a mano.
Un saludo,
Alfredo

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Hola Alfredo, aunque soy venezolano porque naci en caracas, creci rodeados de canarios de todas las islas de españa (tenerife, las palmas, el hierro, la gomera) incluso de la peninsula y desde pequeño empezé a saborear este delicioso plato y despues de grande ya sabía como hacerla; y he aprendido a ponerles otros ingredientes (cebollin, ajoporro, pimenton verde y rojo, tocineta, jamon serrano) y variando la cantidad y calidad mi esposa y mis hijos manifiestan su alegría en comerla. Porque es deliciosa y no muy cara salvo por el jamon serrano que cuesta muchos bolivares por ser producto importado. Incluso he comprado sartenes reversibles de 26 cms y poder realizarla en 20 minutos con 6 huevos y varios ingredientes. Es un buen plato y como nos llena. Gracias Alfredo, por favor sigue publicando recetas faciles. ¡¡¡Dios te bendiga!!!cornelio

Enviado por Alfredo -Webmaster- en

No sé si hacerte un monumento o darte un premio pero, en todo caso, gracias por tus palabras y máxime por venir de un hombre. Para que lo sepas, a veces me siento demasiado solo como hombre en este blog...
Si, claro, tienes toda la razón: existen multutud de fórmulas y recetas con variantes de acompañamiento y relleno de la tortilla pero la receta básica, la de "siempre, es la que yo puse.
Si tienes recetas que compartir, me encantaría ofrecerte mi blog para publicarlas... como dice el propio nombre de mi blog, está dedicado a la música y al vino, y el mejor acompañante de ambas cosas es un buen plato de comida. ¿Acaso existe algo mejor que preparar una receta maravillosa mientras se saborea un buen vino y se escucha de música de fondo el "Take Five" de Dave Brubeck Quartet ?
Por tanto, Cornelio, te animo a colaborar conmigo... aquí tienes tu foro.
Un abrazo,
Alfredo Webmaster

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Hola Alfredo y foristas,

No creo que pueda añadir nada a algo que no tiene réplica: pocos platos existen en la cocina del mundo entero tan simples y tan rotundos como la española tortilla de papas.

Sé que la palabra "papa" no suena como "patata", pero el nombre original es "papa", y así lo he oído por muchos años. "Patata" se usa únicamente en España. Por cierto, el comentario de Mila me desconcierta. Hasta donde todos sabemos, la papa es oriunda de América. No de Nicaragua, ni de México, ni de Paraguay... También sabemos que en el Perú es donde más variedades de papas existen, que el delicado boniato allá es "camote", que probar la batata es una experiencia... Pero en Colombia he probado las más exquisitas, finas, y con una textura insuperable. Las papas saladas, la papa criolla, la papa frita...

En mi opinión (no me desconcierta la cocina europea, pues lo he probado casi todo, también de África, lo que escribo no para presumir, sino por haber probado muchas cosas, quizá mi criterio sea diferente del que sólo ha probado la comida de su hogar) hay una combinación insuperable: unas papas colombianas, los huevos colombianos también son muy sabrosos, tanto es que cuando los probé por vez primera, no me podía creer que eran industriales, pensé que eran camperos e insistí en ese dato, pero cuando yo mismo los compré en cualquier supermercado, me lo creí. Por hacer una comparación: imaginen que compran jamón de cerdo blanco, a precio de cerdo blanco, pero sabe a ibérico de bellota.

Sigo: a esas papas y huevos, póngale el aceite que se lleva todos los premios en el mundo entero. No es de Grecia, no es de Italia, no es norteafricano, no es de Cataluña ni de Jaén ni de Sevilla. Es de Córdoba. Vale bien la pena ir a pueblos como Priego o Baena y compren el aceite elaborado allá, seguro que repiten.

Y si la combinación resulta en la tortilla de papas, entonces se dirán ¿por qué no probé esto antes?

Juan José

Enviado por Alfredo -Webmaster- en

Me comunico contigo por esta vía dado que no sé de dónde eres o cómo podría localizarte.

Estoy totalmente de acuerdo contigo: las papas colombianas sólo son similares en su excelsa calidad a las gallegas, y los huevos de allí, también.

Recuerdo, como si fuera hoy,, unos huevos fritos alucinantes, con unas papas inconmensurables que tomé en Andrés Carne de Res...  recuerdo el excelente punto en que llegaron los huevos, con corona quemadita en la clara y poco elaborado la yema, un delicioso pan de trigo y de postre, algo que me retrotrajo a mi infancia: postre de natas.

Fue sublime sentir el sabor de aquella nata amarilla, de leche recién hervida... y sentir en mis papilas gustativas ese sabor a antiguo que no revivía desde hace tantos años... desde mi infancia.

Amigo Juan José, como veo que escribes bien y además sabes de gastronomía,  te animo a que colabores en mi página mandando artículos o escritos sobre estos temas... ¿Te aniñas?

Un abrazo,

Alfredo - Webmaster www.musicayvino.com

Enviado por Mila V en

Hola Juan José... me gustó mucho tu comentario porque lo veo muy bien sustentado por tus conocimientos gastronómicos tan diversos. Sin embargo, debo decirte que no entendí qué fue lo que te desconcertó de mi comentario.
Para mí la papa siempre tendrá ese nombre, aunque la conozca con otros diversos nombres, dependiendo del lugar. La papa es oriunda del Perú (así como el camote) desde que se descubríó que la especie más antigua encontrada es peruana y luego se supone que se dispersó por toda América... pero la verdad, creo que eso no tiene mayor importancia, lo que verdaderamente me parece interesante es cómo cada cultura, cada región la ha adoptado y adaptado y es tan bien empleada que se pueden crear los platillos más sabrosos y diversos a pesar de su simplicidad.
Saludos desde Perú

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Hola Alfredo, saludos de un Argentino que vive en Medellín, Colombia...Y es que hoy, en mi afán de llegar a la perfección en la preparación de la tortilla, investigué, como siempre lo hago, nuevas opciones y variantes llegué a tu páginae hice "tu tortilla" al pie de la letra, y me salió casi perfecta.
Digo casi por simple humildad.
Dios mío!!! Como es posible que algo tan simple sea tan delicioso.
Siempre fui partidario de cortar las papas en trocitos de forma irregular y "arrancadas" de la papa madre, en vez de lo ortodoxo: cortarlas en rebanadas delgadas, cosa que hice hoy y bien que valió la pena el cambio.

Nota: Yo cocino porque mi mamá nunca supo hacer una tortilla de papas decente, asi que desde la adolescencia fui yo quien tomó las riendas en ese aspecto de la cocina en mi casa, y soy reconocido en la familia como es especialista, y a mi madré, aún le siguen saliendo las tortillas secas y se le rompen al darlas vuelta...

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

wow.........
le cuento que vovi en españa en jumilla y en valencia exactamente........ cuidaba a una viejita que era prima del rey de españa y ella me enseño a hacer la tortilla española tal cual la describe ud.
soy de ecuador y los ingredientes son tan comunes aqui la hago desde que conoci la receta y es muy buena!!!!! creo que me sale bien porq se chupan hasta los dedos!!!!!!

su pagin me recordo los hermos dias vividos alla!
gracias..
BENDICIONES!

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