Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Tengo ‘mono’ de The Newsroom y de Will McAvoy

Sábado, a 7 de Diciembre de 2013 -- Alfredo -Webmaster-



Lo reconozco: hace sólo una semana que terminó la 2ª temporada de The Newsroom, y en sólo una semana ya siento un terrible ‘mono’ por la ausencia de sus capítulos. Para mi desgracia, y para la de mí particular ‘mono’ intelectual, la 3ª temporada no empezará hasta dentro de ¡¡seis meses!!

Si aún no habéis visto la primera temporada y no sabéis de qué va la serie, lo primero que tenéis que hacer es disfrutar del vídeo de apenas 4:50 minutos que está al final de mi escrito. Si en esos pocos minutos de visualización no sentís un placer sensorial y sentimental desbordante, cuasi orgásmico, está claro que no os gustarán ni los guiones ni los personajes que en ella salen. Y menos aún sus desbordantes y electrizantes diálogos.

Pero si al ver el vídeo sientes un placer infinito escuchando los speech de esos tres personajes secundarios y por encima de todo. y de todos, llenado absolutamente el escenario, la diatriba de Will McAvoy en respuesta a la pregunta de una becaria (“¿Por qué creen que Estados Unidos es el mejor país del mundo?”), estoy convencido de que quedarás enganchado irremisiblemente a la serie. Que fue lo que a mí me pasó ese primer día.

Will McAvoy (interpretado por Jeff Daniels) es el presentador y director de programa News Night, de la cadena de televisión ACN (Atlantis Cable News).

McAvoy es un republicano moderado, de los de antes del Tea Party Patriots. Un presentador que procura hacer equilibrios en el difícil territorio de ‘quedar bien con todo el mundo’ que ve sus noticieros, sean estos republicanos, como él, o demócratas. En ese juego permanente de hacer y decir lo políticamente correcto le había valido ser considerado “el Jay Leno de las noticias de la noche”.

En los primeros 99 segundo del vídeo, después de haber escuchado la pregunta de la becaria, Will se debate entre su particular capacidad para la ironía, el desencanto, el hartazgo y el buen rollito, o romper con todo y soltar lo que saldrá por su boca a parir del segundo 100.

Durante esos primeros segundos, en los Will que sigue con el juego de la trivialidad y la falta de altura intelectual de un debate ante universitarios, observa entre el público a una misteriosa mujer (¿realmente la ve o la imagina?) que le muestra dos hojas de papel a modo de improvisado prompter: “It’s not great”, “But it can be”.

Después de meditar unos segundos su respuesta, Will suelta la frase más demoledora para un gringo: “No, Estados Unidos no es el mejor país del mundo. Esa es mi respuesta”. Y de carrerilla, sin dejar que sus interlocutores y los universitarios tomen aire, suelta su discurso:

“¿Y les vas a decir con ese cinismo a los estudiantes que Estados Unidos es genial porque somos los únicos en el mundo con libertad? Canadá tiene libertad. Japón tiene libertad. El Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, España, Australia. ¡¡Bélgica tiene libertad!! Hay 207 estados soberanos en el mundo, y unos 180 de ellos tienen libertad”.

Y dirigiéndose a la joven que hizo la pregunta, Will McAvoy le dice:

“Sí, y tú, universitaria. Si un día llegas a una cabina de votación debes saber algunas cosas. Una de ellas es que no hay absolutamente ninguna base que apoye que somos el mejor país del mundo. Somos el séptimo en alfabetización y educación, el número 27 en matemáticas, el 22 en ciencias, el 49 en esperanza de vida, el 178 en mortalidad infantil, los terceros en ingresos promedios por hogar, los cuartos en mano de obra activa y cuartos en exportaciones.

Somos líderes en sólo en 3 categorías: en número de ciudadanos encarcelados per cápita, en número de adultos que cree que los ángeles existen y en volumen de gasto en defensa, donde gastamos más que los siguientes 26 países juntos, 25 de los cuáles son aliados nuestros.

Nada de esto es culpa de una estudiante universitaria de 20 años, pero eres, sin embargo, miembro de la peor generación la historia. Y punto, ¿oíste?

Así que cuando preguntas que qué nos convierte en el mejor país del mundo, no sé de qué mierda estás hablando… ¿De Yosemite?

Y lo éramos… Defendíamos lo que era correcto. Luchábamos por razones morales. Aprobábamos leyes y rechazábamos leyes por razones morales. Combatíamos la pobreza, no a los pobres. Nos sacrificábamos. Nos preocupábamos por nuestros vecinos. Construíamos grandes cosas, hacíamos avances tecnológicos sin que importara Dios, explorábamos el universo, curábamos enfermedades y cultivábamos a los mejores artistas del mundo y la mejor economía del mundo. Pensábamos en grande, actuábamos como hombres. Aspirábamos a la inteligencia, no la humillábamos, no la hacíamos sentir inferior. No nos identificábamos según a quién habíamos votado en las últimas elecciones.

Y no, no éramos asustadizos. Podíamos ser y hacer todo esto porque estábamos informados por grandes hombres. Hombres venerados...

El primer paso para resolver un problema es reconocer que existe: Estados Unidos ya no es el mejor país del mundo ¿Suficiente?”.

Con un inicio así, ¿quién puede ser indiferente a una serie de televisión? ¿Quién no se engancharía a un personaje como el de Will McAvoy?

Y eso sólo era el principio, el arranque, el pistoletazo de salida… Después de esos 4:50 minutos premonitorios, van apareciendo más y más personajes; personajes brillantes, inteligentes, cultos, absolutamente comprometidos con su profesión: Mackenzie McHale (Emily Mortimer), Jim Harper (John Gallagher, Jr.), Margaret Jordan 'Maggie' (Alison Pill), Don Keefer (Thomas Sadoski), Neal Sampat (Dev Patel), Charlie Skinner (Sam Waterston), Sloan Sabbith (Olivia Munn), Reese Lansing (Chis Messina) y Leona Lansing (la maravillosa Jane Fonda).

Si Wil McAvoy es el epicentro de este maremágnum de personalidades, el resto de sus compañeros de vivencias no le van a la zaga.

Si Will McAvoy es el más inteligente y neurótico, un apasionado que a veces puede llegar a ser un poco desconsiderado, un megalómano a la par que solidario, MacKenzie McHale es tan o más inteligente él, tan o más obsesiva que él, e igual o un pelín más de ‘tocahuevos’ que él. O, parafraseando a Pablo Muñoz, MacKenzie es “otra licenciada cum laude de la Rosalind Russell School for Gifted Ladies”.

¿Y qué decir del gran Charlie Skinner, el viejo zorro del periodismo? Charlie es el Presidente de la división de noticias de la ACN, un personaje admirado es capaz de levantar pasiones y reverdecer el buen periodismo, un buen periodista en una profesión, desgraciadamente, poco proclive a contar las noticias tan cual son, un periodista capaz de informar sin desviarse de la verdad, un periodista que no deja que las tendencias políticas de cada cual mediaticen la información. Charlie Skinner  es un personaje capaz de soltar frases como: “Esta noche, en los viejos tiempos de hace diez minutos, hicimos bien las noticias. ¿Sabes cómo, Will? Porque decidimos hacerlas bien”, o “Reivindico el periodismo como una profesión honorable. Decreto la muerte de la vulgaridad, del cotilleo, del voyeurismo”. O sea, periodismo de verdad.

¿Y quién es el padre ideológico de esta joya de la televisión? Aaron Sorkin: ya está todo dicho. Punto.

Alfredo Musicayvino

Comentarios

Enviado por ludoms (no verificado) en

Estoy totalmente atrapada por esta serie, en especial por el personaje Will McAvoy, estoy muy emocionada porque ya casi sale la tercera temporada.

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