Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Restaurante La Berenjena, en Madrid

Domingo, a 24 de Noviembre de 2013 -- Alfredo -Webmaster-



Teníamos referencias del restaurante La Berenjena por dos vías: la recomendación de un crítico gastronómico de la revista Sobremesa y las positivísimas opiniones de los usuarios de Tripadvisor.

Si la opinión de Sobremesa resaltaba la magnífica calidad de los ingredientes y la excelente elaboración de los platos, las reseñas que se publicaron en la página web (la más importante de viajes del mundo) reflejaban, además de la recomendación de su cocina, el buen trato y la calidez humana de las propietarias del local. Y ambas opiniones son ciertas: el local es sumamente recomendable…

En un viaje que realizamos a Madrid a principios de este mes de noviembre, viaje que aprovechamos para visitar el Museo Reina Sofía, cansados y con mucha hambre después de una mañana completa admirando las obras del museo, entre ellas el Gernica, decidimos ir a almorzar. Y decidimos probar suerte con este restaurante situado a escasísimos metros del museo.

Con pocas esperanzas hicimos la tentativa de reservar mesa: ya era muy tarde para almorzar, eran cerca de las 14:30 horas, no habíamos reservado previamente y  ese día era un sábado de un puente muy largo (tres días seguidos de descanso). Por todos esos condicionantes suponíamos que nos iban a responder que el local estaba a rebosar.

Pues no fue así: llamamos al restaurante y, ¡¡oh, sorpresa!!, conseguimos mesa inmediatamente. Y lo más curioso de todo fue que al llegar al local, situado a poquísimos metros del Museo Reina Sofía, descubrimos que el restaurante sólo cuenta con dos mesas, y que las dos mesas, ¡¡oh sorpresa, también!!, estaban vacías.

En cuanto entrar en el restaurante te llevas otra agradabilísima sorpresa: una de las dueñas del local, Marta, poseedora de una de las sonrisas y de los ojos más hermosos y alegres que he visto en la vida, te acoge de una forma tan familiar y cálida, que pareciera que entras en el comedor de la casa de unos amigos en vez de en un lugar público.

La carta está basada en platos con componentes y recetas cuasi clásicos, pero con un desarrollo, elaboración y preparación moderno, innovador.

Entre la larga lista de alternativas que tiene la carta, y dada la imposibilidad de probar todos los platos, optamos por:

Almejas a la gallega ‘súper receta de mi madre’ (así figura en la carta). Las almejas eran de buen tamaño y calidad, muy frescas, con una carne muy bien cocinada. Si hay algo que se le podría achacar a este plato es que las almejas son demasiado grandes para una receta de aliño; con ese un tamaño de ‘bicho’ sería más apropiado, a mi entender, haberlas pasado únicamente por la plancha, con una mezcla de aceite virgen de poco grado, algo de limón y pizcas de perejil. La salsa que las acompañaba, aun siendo muy sabrosa, con mucho ‘verde’, era más apropiada para sopetear en ella que como compañía del molusco. Para mi gusto, la calidad de esas almejas merecían una salsa más sutil que no enmascarara el sabor de la almeja. Aun siendo esa mí opinión particular, que no compartieron el resto de los comensales, se trata de un buen plato. Puntuación: un 7,5.

Capirote de langostino. Como su nombre indica, se trata de un cucurucho de forma cónica a base a de harina para tempura, que en su interior lleva un langostino. Se presenta en una especie de copa con forma de tulipa, dentro de la cual hay una salsa y patatas paja. El resultado final es muy bueno, con una mezcla de sabores muy bien conseguida, con un punto de fritado muy bueno. Puntuación: un 8,5.

Croquetas de chipirones y puerros. Magnificas, sabrosísimas, deliciosas. Perfectas. Puntuación: un 9,5.

Ensalada de tomate kumato con ventresca de bonito. Una delicia, un plato sabrosísimo en el que se combina a la perfección el tomate, pero tomates de los de verdad, con el sabor de la mejor tajada del bonito, su ventresca. Puntuación: un 9.

Fish & chips ‘a mi manera’. Tacos de carne de merluza freídos perfectamente, sin rastro de aceite, en una perfecta mezcolanza entre la masa de la harina con el pescado, y el acompañante de unas patatas paja elaboradas en el restaurante, también sin mácula de aceite. Puntuación: un 9.

Gyozas japonesas. Son unas empanadillas de tipo 'dumpling', típicas de la cocina japonesa, elaboradas con una masa de arroz que primero se cocinan al vapor y después se les da el punto final en la plancha. Puntuación: un 9.

Minihamburguesas de solomillo. Perfectas, tanto por la carne picada, de primerísima calidad, como por el pan que las envuelve. Se acompañan con patatas fritas. Deliciosas. Puntuación: un 9.

Queso torta Cañajeral. Sin duda, una elección perfecta como cuasi final del almuerzo. Un queso artesano de leche cruda de oveja y cuajo de cardo, que se elabora en la localidad vallisoletana de Pollos, un queso con una textura y untuosidad únicas, sabor potente pero a la vez suave, en el que predominan los maticen aportados por las plantas aromáticas de la zona, como el romero, la ajedrea, el tomillo, el espliego, el orégano o la salvia, plantas de las que se alimentan las ovejas de la quesería. Puntuación: un 9.

Para rematar el almuerzo, pedimos varios postres. En mi caso, una tarta suave de queso, perfecta. Puntuación: 9.

Los dos vinos consumidos fueron un "Habla del Silencio", de Bodegas Habla en Extremadura (España), un vino denso, carnoso, potente, perfecto para algunos de los platos que almorzamos, que nos cobraron a 18€ (inmejorable relación calidad/precio), y un "4 Pasos", el experimento de la Bodega Martín Codax en el Bierzo, un buen mencía, un vino intenso en nariz pero al que aún le falta mejorar en su elaboración, cobrado en 15 € (buena relación calidad/precio).

¿El precio de almuerzo? No recuerdo cuanto pagamos. Y que no lo recuerde es prueba inequívoca de que me pareció muy ajustado a la calidad y bondad de lo que recibimos.

Sin lugar a dudas, La Berenjena es un restaurante sumamente recomendable, un restaurante en el que pasar una velada o un almuerzo maravilloso en buena compañía, bajo la dirección de las más agradables y encantadoras propietarias de un local público: dos mujeres que disfrutan cocinando y dándote a probar sus platos; se siente el amor y el cariño que ponen en cada una de sus creaciones.

Si por casualidad leéis mi crítica, Marta y Rebeca, propietarias del restaurante, os pido un favor: no cambiéis, no dejéis que el éxito os borre las ganas de agradar y de hacer felices a vuestros clientes/amigos.

Restaurante La Berenjena

C/ Marques de Toca, 7

280124 - Madrid  (España)

Teléfono: + 34 91 4675297

Alfredo Webmaster

 

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