Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Power Balance: fraude, armas, ciencia y mantras

Domingo, a 27 de Marzo de 2011 -- Alfredo -Webmaster-

¡¡Fraude!!, por Sergio Darío (Cantabria)

La última vez que he estado con mi hijo menor he podido comprobar que ya no lleva la pulserita de marras.

En septiembre de 2009, cuando Gabriel cumplió 23, su hermano le regaló una Power Balance. Juntos vinieron a casa a merendar y a mostrarme el prodigio, aunque, como tienen personalidades bien diferentes (ya se sabe, "cien de un vientre...") cada uno analizaba el fenómeno a su manera.

El más joven es un atleta. Tiene aptitudes para el deporte desde muy crio. Por la Facultad de Ciencias del Deporte de León, donde termina INEF este año, se habían pasado unos comerciales, jóvenes y atletas también, y les habían promocionado la pulsera de moda...  y les habían convencido, estaba claro.

Se empeñaba en demostrarme que, con sólo colocarse aquella tirita de silicona en la muñeca, era capaz de realizar contorsiones y equilibrios que, sin ella, no conseguía ejecutar. Aquellas acrobacias, con y sin pulserita, a mi me dejaban igualmente pasmado.

Su hermano Rubén también se sentía más flexible con aquella pulsera pero, más excéptico por naturaleza, quería saber el porqué de aquel aporte extra de capacidad física (o eso creía él) y no se conformaba con la explicaciones de su hermano.

La verdad es que los argumentos que los comerciales de Power Balance habían expuesto en las muy académicas aulas de la Universidad (bueno, quizás fue en el gimnasio), no habrían alcanzado el aprobado en ningún examen. Un coctel tecnoexotérico con magnetismo y poder mental a partes iguales, un golpe seco de secreto industrial (encerrado en un misterioso holograma) y un adorno de silicona de colores.

Poco importaban las bases pseudocientíficas porque deportistas de élite de todas las disciplinas, ídolos de aquellos jóvenes desbordantes de capacidad física, lucían bien visibles en sus muñecas (y por contratos de a millón de dólares por año de campaña) las atractivas pulseritas... ¡por 30 euros!! ¿como resistirse?

 

 

Cristiano Ronaldo y Kobe Bryant

Meses después, en mayo de 2010, la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Politécnica de Madrid realizó, con 79 voluntarios de 23 años de edad media, un estudio que vino a demostrar que la pulsera no tiene ningún efecto sobre el equilibrio. Los resultados obtenidos son totalmente homologables y se obtuvieron en procedimiento denominado "doble ciego": a la mitad de las pulseras se las retiró el holograma y a todas se les cubrió dicha la zona, de forma que ni el participante en las pruebas ni el investigador que recogía los datos eran conocedores de cuales pulseras conservaban el holograma y cuales no.

Power Balance se enfrenta actualmente a demandas en todo el mundo

FACUA presentó en abril de 2010 sendas denuncias ante la Secretaría General de la Salud Pública y la Junta de Andalucia. La primera todavía se lo está pensando, y Dccn.Gral. de Consumo andaluza les impuso, noviembre de 2010, una multita de 15.000Euros por "falta grave por publicidad engañosa". Sanción que se compensa largamente con los beneficios obtenidos con la venta de menos de 1.000 de las 350.000 ejemplares que Power Balance presumía de haber vendido, hasta la fecha, en nuestro país (sin contar las ventas de hasta 14 marcas “réplica”). Las hemos podido ver en las muñecas de muchos deportistas, e incluso en la de toda una Ministra de Sanidad, a la que se le recrimina que el producto se siga publicitando con los mismas argumentos falaces.

Italia les ha hecho pagar, a la distribuidora y a la comercializadora de la firma, sanciones de 300.000 y 50.000 Euros respectivamente.

El Gobierno Chileno inició en noviembre de 2010 acciones legales contra tres cadenas de establecimientos que venden este tipo de pulseras milagro, pero ha sido el Gobierno Australiano el más expeditivo, ya que en diciembre de 2010 les ha obligado a publicar un anuncio en prensa admitiendo que no tienen pruebas científicas creibles (ni increibles tampoco) que sustenten sus afirmaciones. En este “correctivo” puede leerse "Si Vd. se siente engañado por nuestras promociones le pedimos nuestras más sinceras disculpas y le ofrecemos la posibilidad de recuperar su dinero" ... cosa que los australianos podrán hacer hasta el 30 de junio de este año.

Y en los U.S.A., país de origen de la Power Balance, en California, un bufete de abogados reclama 5 millones de dólares a los propietarios de la marca, para compensar a sus clientes estafados. En esta ocasión, el presidente de Power Balance se ha revuelto contra sus demandantes. Keith Kato afirma que su producto funciona y no es fraudulento. La firma obtuvo 35 millones de dólares de beneficio en 2010... pero puede que ni uno más.

Yo reconozco que me la probé sin conseguir estirarme ni doblarme ni más ni menos.

En mis tiempos de visitador médico supe de la existencia del efecto placebo, y mucho mejor conocido es el poder de la publicidad, con el tirón de los líderes, así que no le di mayor importancia. Pero como mi caracter es más parecido al de mi hijo mayor, confieso que quedé intrigado por la contundencia con que Power Balance aseguraba que sus pulseras "tienen almacenadas frecuencias que reaccionan positivamente con el campo de energía natural de su cuerpo para mejorar el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad" sin ruborizarse. Todavía hoy se puede leer esto en sus etiquetas. Además insinuaban beneficios para para la salud y la concentración !!... ¿es puro descaro?¿Qué sabemos realmente de los campos de energía natural?

Armas medioambientales

Unos meses antes de la visita de mis hijos había leido "La Décima Clave" de Antonia J. Corrales.

No conocía apriori a la autora ni el argumento, pero este entretenido y documentado libro me puso sobre de la pista de la Resonancia Schumann.

La trama es una ficción sobre los (supuestos) efectos de una experimento cíentífico muy real: el H.A.A.R.P. que merece ser conocido y que resulta ser el "Mr. Hide" de las pulseritas.

Tiene su página web. Aunque para esto de la informática soy ambitorpe, espero haber sabido incorporar algunas fotos de sus instalaciones en Alaska (Alfredo, por favor, échame un cable). ¿Bonito sitio verdad...?


 


 

Este incalificable invento ha sido definido como un imán de teorías conspiratorias, y cuanto más te informas sobre él, menos sabes. Yo he llegado a la conclusion de que lo hacen a propósito.

Controlado y financiado por la Marina y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la D.A.R.P.A. (Agencia de Investigación Avanzada de Proyectos de Defensa) y la colaboración (¿cobertura académica?) de la Universidad de Alaska, este complejo empezó a funcionar en 1993. En 2008 había multiplicado por 10 sus antenas y su consumo... y por más de 100 su potencia de emisión.

Si bien lo más vistoso son sus 180 antenas, el corazón de este complejo tecnológico es un potente radiotransmisor de alta frecuencia que es capaz de "calentar" localmente la ionosfera focalizando en ella ondas de radio de baja y muy baja frecuencia. 

El objetivo "oficial" de este monstruoso emisor de radio es el estudio del comportamiento de la ionosfera para encontrar nuevas vías, más baratas y eficaces, de comunicación y transferencia de datos sin medio físico.

Sus detractores le señalan como el responsable de un pandemonium de calamidades naturales, a saber: terremotos (si, el de Haití también), tsunamis, sequías pertinentes, olas de calor, lluvias torrenciales, huracanes, erupciones volcánicas, alteraciónes bruscas del clima, fallos electricos en instalaciones y en aviones en vuelo... e incluso incidentes geopolíticos como levantamientos y revueltas populares en Oriente Medio y Asia.

¡No puede ser...!¡Demasiado apocalíptico para ser cierto... ¿o no?!

En 1999, el Parlamento Europeo publicaba un Informe Oficial sobre Medio Ambiente, Seguridad y Política Exterior. Desarrollado desde 1995, es un completo, aunque condensado, vademecum de las heridas, infecciones, fracturas, necrosamientos, cicatrices, enfermedades y envenamientos medioambientales de nuestro planeta.

No se trata de en absoluto de un documento catastrofista ni una exposición fría y numérica. Por el contratrio, se centra en el drama humano que la degradación medioambiental ha generado ya, en el coste inasumible que supone ignorar y no actuar inmediatamente y propone medidas a corto, medio y largo plazo para frenar y corregir tendencias e inercias destructivas, y, cuando sea posible, aliviar y curar el sufrimiento de los "refugiados medioambientales":

K. Considerando que, según resultados detallados de la investigación internacional filtrados y publicados por el Climate Institute de Washington, el número de "refugiados medioambientales" es actualmente superior al número de "refugiados tradicionales" (25 millones frente a 22 millones) y que se prevé que esta cifra se duplique para el año 2010 o que, en el peor de los casos, sea mucho mayor, L. Considerando que la cuestión de los "refugiados medioambientales" es simplemente el síntoma de un desastre humanitario de una amplitud mucho mayor teniendo en cuenta que, según la definición de las Naciones Unidas, 1.300 millones de personas viven en absoluta pobreza; que una cuarta parte de estas personas tratan de subsistir en zonas del mundo que son extremadamente vulnerables desde un punto de vista medioambiental y que son las que más contribuyen a problemas medioambientales globales como la deforestación y la desertización, ...

Esto en 1999 y ya se instaba a todos los centros de poder a tomar conciencia y a actuar, asumiendo sus responsabilidades para con la humanidad.

Sus treintaycuatro hojas ponen la piel de gallina:

Modernas Amenazas a la Seguridad: Recursos acuiferos limitados, Cambios climáticos

Impacto de Actividades Militares sobre el Medio Ambiente en época de Guerra y de Paz con Minas, Armas Químicas, Armas Nucleares,  Armas denominadas engañosamente "no letales" como HAARP...

Veamos que cuenta del HAARP:

T. Considerando que, pese a los convenios existentes, la investigación en el sector militar sigue basandose en la manipulación medioambiental como arma, tal y como pone, por ejemplo, de manifiesto el sistema HAARP con base en Alaska (...); 27. Considera que el HAARP (Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa) es un asunto de interés mundial debido a sus considerables repercusiones sobre el medio ambiente y exige que los aspectos jurídicos, ecológicos y éticos sean investigados por un órgano internacional independiente antes de continuar la investigación y los ensayos; lamenta que el Gobierno de los Estados Unidos se haya negado reiteradamente a enviar a un representante que preste declaración, ante la audiencia pública o cualquier reunión posterior que celebre su comisión competente, sobre los riesgos medioambientales y para la población del Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa (HAARP) que se está financiando en la actualidad en Alaska; 29. Pide a la Comisión que, en colaboración con los Gobiernos de Suecia, Finlandia, Noruega y la Federación Rusa, examine las repercusiones medioambientales y para la salud pública del programa HAARP para el Antártico y que le informe de sus conclusiones; 30. Pide, en particular, que se celebre un convenio internacional para la prohibición global de toda la investigación y desarrollo, ya sea militar o civil, que tenga como finalidad aplicar los conocimientos químicos, eléctricos, de vibración de sonido u otro tipo de funcionamiento del cerebro humano al desarrollo de armas que puedan permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos, incluyendo la prohibición de cualquier despliegue actual o posible de dichos sistemas”.

Más información sobre HAARP:

HAARP - un sistema de armas destructor del clima: El 5 de febrero de 1998 la Subcomisión de Seguridad y Desarme del Parlamento Europeo celebró una audiencia sobre, entre otras cosas, el HAARP. Se invitó a representantes de la OTAN y de los EE.UU., pero declinaron la invitación.

La subcomisión lamenta que los EE.UU. no enviaran a un representante para responder a las preguntas o aprovechar la oportunidad de comentar el material presentado. El HAARP (Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa) es un proyecto que llevan a cabo conjuntamente la fuerza aérea y la marina de los Estados Unidos, junto con el Instituto Geofísico de la Universidad de Alaska, Fairbanks. Experimentos similares se están realizando también en Noruega, probablemente en el Antártico, así como en la antigua Unión Soviética. El HAARP es un proyecto de investigación que utiliza instalaciones terrestres y una red de antenas, cada una equipada con su propio transmisor, para calentar partes de la ionosfera con potentes ondas de radio. La energía generada calienta partes de la ionosfera, lo que produce agujeros en la ionosfera y "lentes" artificiales.

El HAARP puede utilizarse para muchos fines. Mediante la manipulación de las características eléctricas de la ionosfera se puede controlar una gran cantidad de energía. Si se utiliza como arma militar, esta energía puede tener un impacto devastador sobre el enemigo. El HAARP puede enviar muchos millones más de energía que cualquier otro transmisor convencional.

Mediante la manipulación de la ionosfera se pueden bloquear las comunicaciones globales a la vez que se transmiten las propias.

El proyecto HAARP puede resultar en cambios de la situación climática. También puede influir en el ecosistema, especialmente en la región sensible del Antártico.

Otra consecuencia grave de HAARP son los agujeros de la ionosfera causados por las potentes ondas de radio. La ionosfera nos protege de la radiación cósmica. Se espera que los agujeros se cierren de nuevo, pero la experiencia con la capa de ozono hace pensar lo contrario. Esto quiere decir que hay agujeros considerables en la ionosfera que nos protege.

Debido a sus considerables efectos sobre el medio ambiente, HAARP es un asunto de interés mundial y debe cuestionarse si las ventajas de este sistema realmente son superiores a los riesgos.

Hay que investigar los efectos ecológicos y éticos antes de proseguir con la investigación y los ensayos. HAARP es un proyecto casi desconocido y es importante que la opinión pública sepa de qué se trata.

El HAARP está vinculado a 50 años de investigación espacial intensiva de marcado carácter militar, incluyendo el proyecto "guerra de las estrellas", para controlar la alta atmósfera y las comunicaciones. Este tipo de proyectos deben considerarse como una grave amenaza para el medio ambiente, con un impacto incalculable sobre la vida humana. Incluso ahora, nadie sabe el impacto que podrá tener el proyecto HAARP. Debemos luchar contra el secreto en la investigación militar.

Hay que fomentar la transparencia y el acceso democrático a los proyectos de investigación militar y el control parlamentario de los mismos.

Una serie de leyes internacionales (...) ponen en duda no sólo la base humanitaria y política del proyecto HAARP sino también su base jurídica. El Tratado Antártico dispone que el Antártico debe utilizarse exclusivamente para fines pacíficos. Esto significa que el proyecto HAARP infringe el Derecho internacional”.

Son extractos literales de la resolución A4-0005/1999, de 28 de enero sobre Medio Ambiente, Seguridad y Política Exterior y está disponible en la red. 

También en la DUMA (Parlamento de Rusia) el proyecto HAARP fue objeto de una mención y de un comunicado de prensa en agosto de 2002. Redactado por los Comités de Defensa y de Asuntos Internacionales, y previo conocimiento de V. Puttin, afirmaba que los Estados Unidos estaban desarrollando (mediante el programa HAARP obviamente) un nuevo armamento de caracter geofísico que modificaba la troposfera y que suponía un salto estratégico cualitativo, equivalente al paso de las armas blancas a las armas de fuego, o de las armas convencionales a las nucleares.

Es decir, dejaba los modernos ejércitos al nivel tecnológico de los Apaches cuando la Conquista del Lejano Oeste.

Desde entonces se ha venido jugando al despiste: cada vez que un fenómeno natural sacude al planeta, o se produce un levantamiento civil, aparece algún artículo en la red reponsabilizando a la denominada "Arpa del Diablo". De esta manera las informaciones y análisis "serios" se mezclan y se diluyen con toda la morralla paranoica y se desacreditan.

Si, es muy dificil separar el grano de la paja, pero ...¿qué inquieta de esa manera a la DUMA y al Parlamento Europeo? Desde luego se trata de instituciones poco dadas a la mística, y con dos posiciones bien distintas, por no decir encontradas, hacia el imperio militar y económico USA. ¿les ha dado "la neura" de repente...?

La escasísima información oficial sobre el HAARP (a su web me remito), la multimillonaria inversión de dinero público que oficiosamente se le atribuye, la reiterada negativa del gobierno USA a dar explicaciones sobre el proyecto (ver la citada Normativa del Parlamento Europeo) y la existencia en la nómina de la Casa Blanca de un cargo denominado Asesor Presidencial para la Modificación del Clima (¡¿asesor para quéee?!) desde 1958, no ayudan en nada a disipar las dudas.

Cabe esperar, por pura lógica, que la de Alaska no sea la única instalación que existe de este tipo... ni el de U.S.A. el único gobierno que está desarrollando esta tecnología tan "hi-tech".

Ciencia...

Lo que si sabemos es que detrás de todo este asunto hay ciencia. A principios del pasado siglo, un sabio de origen Croata afincado en U.S.A., una auténtica leyenda en el mundo científico, Nikola Tesla, consigió encender lámparas de 50 vatios a una distancia de 40 Km sin utilizar cables ni medios físicos... ¡en el año 1900!

Fue un adelantado a su tiempo, un poco al estilo de Leonardo Da Vinci (salvando las enormes distancias artísticas con este último), ya que fue, ante todo, un gran inventor encallado en una tecnología que aún no le permitía desarrollar eficázmente sus hallazgos teóricos. Aun así fue el inventor de la corriente alterna (la de los enchufes) y de otros mecanismos electrónicos que utilizamos constantemente sin saberlo. Murió en New York en 1946 y entre los estudiosos de sus trabajos, hay quién afirma que E. Marconi y T. A. Edison le deben mucho de lo que patentaron.

Tesla expuso la posibilidad, entonces sólo teórica, de concentrar y transmitir ingentes cantidades de energía a grandes distancias (en la práctica, a cualquier punto de la superficie terrestre) mediante "ondas electromagnéticas que se reflejen en la ionosfera". Es lo que hace el HAARP exactamente.   

Pero ¿qué tipo de radiación es la que emite el HAARP que causa tanto alboroto?¿Cómo se puede acusar a una emisión de ondas de radio de modificar el clima? y más aun, ¿como puede alterar la salud o el estado anímico de las personas? Y sobre todo... ¡¿qué tiene que ver con la Power Balance de mi hijo Gabriel?!

Pués electricidad, magnetismo. HAARP, el emboscado e impredecible doberman, y la Power Balance, el diminuto chiuauha de ruidoso ladrido tienen sangre común:  la Resonancia Schumann.

En las década de los 50 el Dr. Schumann era profesor en la Universidad Politécnica de Munich.

En momento de inspiración, planteó a sus alumnos el cálculo de la frecuencia del campo eléctrico situado entre la superficie de la tierra y la ionosfera, es decir, lo que cualquiera de nosostros llamaríamos "en el áire que nos rodea".

Dicha medición no se había ralizado nunca antes. La superficie terrestre tiene carga eléctrica, y también la ionosfera, la capa situada entre los 10 y los 350 Km de altitud. En ella se están produciendo simultaneamente, en cualquier momento del día, centenares de tórmentas eléctricas, además de recibir y amortiguar las oleadas de energía que nos envía el sol. Estos y otros fenomenos la recargan constantemente, y mucho.

En el áire (un muy mal conductor eléctrico, afortunadamente) situado entre estas dos superficies esféricas cargadas, está presente constantemente una "tensión" o resonancia, y nosotros y todo lo que está vivo o inerte sobre al superficie de la Tierra, estamos bañados, sumergidos y empapados en esta tensión desde los tiempos en que se formó la atmósfera que nos protege, nuestro único biotopo, el limitadísimo ambito de nuestra vida.

Todas las formas de vida que conocemos, actuales o extinguidas, han surgido y se han desarrollado bajo este omnipresente aunque invisible influjo.

Sería más propio decir "inaudible", ya que nuestro oido está capacitado para captar (escuchar) sólo frecuencias entre 40 y 40.000 Hz. Somo sordos a las ondas que atraviesan el áire con frecuencias superiores (ultrasonidos) o inferiores: ondas de baja o muy baja frecuencia. Pero no somos insensibles a ellas.

En lo que en principio no erá más que un ejercicio de cálculo, los alumnos de Schumann determinaron, con un razonable margen de error, que la frecuencia de estás ondas de resonancia era de 10Hz, y este estudio se publicó en una revista interna de la Universidad.

Casualmente, un médico aficionado a la Física era suscriptor de la revista y le llamó la atención el resultado: 10Hz era la frecuencia que caracterizaba las ondas Alfa de nuestra actividad cerebral. ¿No era una sorprendente casualidad que nuestro cerebro vibrara, en sus momentos de relajación consciente (ojos cerrados pero en estado de vigilia) al mismo ritmo que la tierra y la capa de aire que la rodea? ¿... y si no fuera "por casualidad"?

Schumann se interesó por la observación del doctor y le encargó un alumno aventajado, H.König (más tarde reconocido científico y sustituto de su mentor en la Universidad) que ampliara y afinara los cálculos para determinar con mayor precisión esta resonancia. Este trabajo constituyó la tesis de doctorado de König, y el resultado fue aun más sorprendente: 7,83 Hz   

Más sorprendente porque 7,8Hz es una constante biológica de todos los mamíferos. Es la frecuencia con la que "vibra" el hipotálamo, la más primitiva de las estructuras cerebrales. Es el cerebro "profundo", el que controla nuestro estado de ánimo, el deseo sexual, la ira, la satisfacción... y funciones básicas relacionadas con las sensaciónes de sed, de hambre, de saciedad, de frio o calor entre otras. Desde un ratón a una ballena, y desde luego también nosotros los humanos, las funciones cerebrales fundamentales de todos los mamíferos estan "afinadas" en 7,8Hz. Bien afinada, la quinta cuerda de mi guitarra al áire vibra a 440Hz, es la nota La.

Las ondas de radio se propagan por el espacio vacio, no como los sonidos, que son ondas mecánicas y necesitan “un medio”, pero aquí en nuestra atmósfera, si tuviéramos un oido suficientemente fino "oiríamos" funcionar nuestro cerebro y el de las personas que se nos acercaran (los zombis se acercarían en silencio, supongo), el de nuestros perros y gatos... y también oiríamos como los campos magnéticos que atraviesan nuestra atmósfera "cantan" esta misma melodía.

Otra opción, para hacernos una idea, es acercarnos a un campo magnético colosal, tan grande que sus vibraciones superen los 40Hz, y escuchar...  Por ejemplo Júpiter.

La NASA tiene colgada en su web un documento que me fascinó desde que lo conocí. Se trata de la medición que realizó la sonda Galileo mientras se hundía 200Km en las capas exteriores de la atmósfera joviana, en diciembre de 1995, en una caida libre que duró de 20 minutos hasta que la elevadísima presión y turbulencias la destruyeron.

Terminaba así su servicio a bordo del Orbitador Galileo, en un misión que se inició en 1989 y que estaba previsto que terminara en 1997, pero que se prolongó hasta 2003.

Lo que podemos oir en ella, esa especie de sinfonía que es música electrónica estrictamente hablando, son las variaciones de su gigantesco campo electromagnético, 20.000 veces más potente que el terrestre. De hecho es la “estructura” más grande de todo el sistema solar (mayor que la magnetosfera del propio Sol). Si pudieramos verlo, tendría el tamaño de la luna llena, y si pudieramos acercarnos lo bastante y seguir vivos... Júpiter sonaría así.

Sonda Galileo

Sonidos captados por la Sonda Galileo

Volvamos a la Tierra... el holograma de las Power Balance genera, presuntamente, vibraciones en el rango de los famosos 7,8Hz con el movimiento del cuerpo. Es decir, se comporta como un pequeño generador de Ondas Schumann sin pilas. Este pretende ser su secreto. Pero aunque sea cierto, su fuerza es inapreciable en comparación con la de los campos magnéticos en los que estamos sumergidos: el "diapasón" del planeta Tierra.

¿Como influye en las personas esta "nana" que el planeta nos susurra constantemente durante toda nuestra vida? La necesitamos, es sencillamente vital. Sin ella nuestro cerebro languidece, falla y se apaga... morimos.

En los primeros viajes espaciales tripulados, los astronautas Rusos y Americanos regresaban a la tierra con graves transtornos cognitivos, de coordinación, cardiacos... que remitían al poco de regresar a la Tierra. Se realizaron estudios en bunkers subterraneos aislados magnéticamente y se comprobó que los síntomas que padecían los sujetos del experimento erán idénticos a los que habían tenido los astronautas, y su gravedad aumentaba con el tiempo de aislamiento. Introduciendo en el recinto un generador artifical de Ondas Schumann, los males desaparecían. Todas las misiones espaciales tripuladas incluyen desde entonces un generador de Ondas Schumann.

Bien pensado, no es nada extraño si tenemos en cuenta como las aves y los insectos utilizan los campos magnéticos para orientarse. Sus cerebros captan esa realidad física, para nosotros invisible, que les guía eficazmente en sus increibles migraciones, como las de las Mariposas Monarca (entrada 26 de Enero de 2008 de este blog) o las que Jacques Perrín documenta en la maravillosa "Nómadas del  Viento" del 2001.  

En nuestra vida cotidiana, los motores electricos, generadores y bobinas de nuestros electrodomésticos, ordenadores, televisiones... modifican en torno a ellos el magnetismo natural, y nos producen dolores de cabeza, falta de sueño, desorientación, mal caracter y otras alteraciones de la salud, más o menos evidentes. Algunas instalaciones pueden incluso envolvernos, aislándonos totalmente en lo se denomina Jaulas Faraday.  En tal caso, los 7,8Hz de nuestro hipotálamo se alteran y empiezan las complicaciones serias.

El HAARP, por su parte, emite ondas de baja y muy baja frecuencia: entre 2.8 y 10hz.

Las concentra en un punto de la ionosfera, calentándola, y las hace "rebotar", pudiendo situarlas en cualquier punto de la superficie del planeta. Estas ondas interaccionan con la resonancia Schumann en ese punto y, supuestamente, alterarían las condiciones físicas de la zona: su clima, ni más ni menos.

Sus teoricamente posibles aplicaciones para munipular el clima (hasta la fecha no demostradas ni confirmadas ni reconocidas) podrían ser una solución al mayor drama de la humanidad: hambrunas, sequías, desertización,... o criminales. Como sucede con los explosivos, depende del factor humano.

Los detractores más serios argumentan que, modifique el clima o no, "jugar" con la ionosfera es como darle un revolver cargado a un chimpancé. Pero lo que más inquieta es la capacidad, esta si demostrada, que un buen chaparrón de ondas electromágnéticas de rango diferente a 7,8Hz tendría para alterar el estado psicosomático de la población.

Está probado que la exposicion natural a las ondas de rango 7,8 a 8 Hz nos proporciona a los seres humanos el "ritmo" apropiado para que nuestro organismo reponga y regenere tejidos celulares, estabilice niveles hormonales, ritmos cardiacos y procesos químicos necesarios para la vida, active nuestro sistema inmunologico, estimule la capacidad de concentración y los procesos de aprendizaje, fije nuestra percepción de "tiempo transcurrido" y la alternancia entre periodos de sueño y de vigilia y disminuya los niveles de ansiedad (estrés)... una exposición suficientemente fuerte y prolongada a otra frecuencia destruye progresivamente todos estos equilibrios. Nos vuelve locos. Nos mata.

Por lo que hemos visto, ni el Parlamento Europeo ni la DUMA se fían y quieren información y control.

¿Y qué deberíamos hacer los ciudadanos? ¿Nos fiamos de la Casa Blanca, de la DUMA o del Parlamento Europeo? Si son capaces de engañarnos los del Power Balance... somos carne de cañón.

Tengo la convicción de que algunas veces, y me parece que esta es una de ellas, lo mejor que puede a la ciencia por la humanidad es fracasar. No es que tenga fobia a la tecnología, no le echo la culpa a la ciencia, les tengo prevención a algunos congéneres.

Los que no han dicho nada de momento, que yo sepa, son los Monjes Tibetanos. Se deben de estar tronchando de risa con este asunto del holograma. Ellos conocen, desde tiempos inmemoriales, un método para generar ondas de 7,8Hz. Y tan tan tan cerca del hipotálamo que su efectividad está fuera de duda. 

Yo lo pongo en práctica de vez en cuando, en rigurosa soledad porque me da un poco de vergüenza... ¡no,  no es lo que estais pensando!

Sencillamente poneros cómodos (podeis quitaros la pulserita, si la comprasteis), relajaros, cerrar los ojos y concentraros en respirar hondo. Luego elevad el diafragma mientras cerrais los labios sin apretar las mandíbulas y dejad que en vuestra cavidad bucal el áire resuene en un Ommmmm que haga vibrar la garganta y el paladar inundando el craneo de Ondas Schumann ¡por 0 euros la sesión!

 

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