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Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Nuestros teléfonos móviles tienen mucho que ver con lo que pasa en el Congo

Martes, a 4 de Noviembre de 2008 -- Alfredo -Webmaster-

Por Amada del Río *, para soitu.es

Amnistía Internacional ha recordado hoy la importancia en el conflicto africano de un mineral muy usado en la fabricación de móviles y ordenadores: el coltán. Según esta organización, éste material es parte del origen de una guerra en la que ya han muerto casi 5 millones de personas, más de 350 mujeres y niñas son violadas cada mez, hay casi 2 millones de desplazados, y unos 7.000 niños y niñas combaten como soldados. "No voy a pedirte que tires tu ordenador, sino todo lo contrario", asegura en un mensaje Esteban Beltrán, director de la sección española Amnistía Internacional: "utilízalo para ayudar a las víctimas de este conflicto". ¿Cómo? La organización pide a la gente que se suma a su campaña para presionar al Gobierno de la República Democrática del Congo (entrad y firmad en el boletín que figura en la página de Amnistía Internacional) para que ponga fin al reclutamiento de niños y a la violación de mujeres y menores.

Níquel, cobalto, vanadio o cadmio son algunos de los componentes que puedes llevar en el interior de tu teléfono móvil. Estos aparatos suelen contener además una pequeñísima cantidad de un elemento que causa graves problemas en algunos países africanos: el tántalo. Este material que se extrae del coltán constituye un elemento cada vez más demandado para la fabricación de dispositivos electrónicos como móviles y ordenadores portátiles.

La mayor parte de la producción de este metal se concentra en la R. D. del Congo donde se ha denunciado que las guerrillas de Ruanda y Uganda explotan a niños para obtener el valioso metal.

A partir del coltán se obtiene el tántalo metálico y el niobio utilizados en la fabricación de condensadores y otros componentes electrónicos por sus propiedades y su resistencia al calor, lo que permite dar mayor duración a la carga eléctrica de las baterías.

En nuestra sociedad moderna, el tántalo se usa básicamente en elementos electrónicos, telecomunicaciones y materiales aeroespaciales. Este metal se encuentra en arcillas aluviales y los productores son pocos: Australia, Tailandia, Brasil y África, donde se encuentra la mayor parte. Pese a los pocos estudios existentes, se piensa que el 80% de las reservas mundiales se encuentra en la R. D. del Congo. Aquí, las áreas de explotación están controladas y ocupadas por ejércitos y guerrillas de Uganda y Ruanda. El tántalo constituye un elemento estratégico por su alta efectividad que provoca víctimas y conflictos en algunos de los países donde se genera.

Aunque los teléfonos móviles emplean cantidades ínfimas de tántalo, la evolución de este sector y de las nuevas tecnologías hacen de él un material imprescindible. Según los informes de la ONU y de científicos y ONG’s que trabajan sobre el terreno, la minería del coltán conlleva trabajo semiesclavo, en muchos casos de niños, que sufren problemas sanitarios por la radiactividad asociada a esa minería, mafias militares que dominan a varios países, la destrucción de Parques Nacionales y el daño a especies amenazadas como gorilas y elefantes.

Algunas compañías telefónicas, en una declaración de buenas intenciones, pactaron no comprar el coltán del Congo para no sufragar esta guerra, aunque también reconocen que no hay forma de saber si este metal que se vende en el mercado se ha producido ilegalmente.

Si analizamos los principales residuos que genera un móvil podemos diferenciar tres grupos: las terminales (carcasas, placas de circuito impresos y componentes eléctricos), las baterías y los accesorios (cargadores, teclados, antenas...). En particular, las baterías son las que contienen metales pesados tóxicos para el entorno natural: níquel, cobalto, vanadio y cadmio entre otros. Si estos residuos no son tratados de forma especial, es posible que terminen arrastrados por la lluvia hacia los cursos subterráneos de agua, a los ríos y al mar, pudiendo dañar a diversos seres vivos. Por ello, a la hora de reciclar un móvil, lo primero que se hace es clasificar sus componentes y separar las baterías. Estas son enviadas a plantas de residuos peligrosos que las reciclan para obtener los metales que contienen.

Hoy en día cambiamos de móvil con demasiada facilidad sin ser conscientes de lo que realmente supone. Algunos datos a tener en cuenta son:

- En todo el mundo hay 2.600 millones de líneas de telefonía móvil.

- En España ya hay más teléfonos móviles que habitantes. Los últimos estudios hablan de 50 millones de móviles y cada año dejan de utilizarse más de 20 millones de móviles.

- En Europa solo el 10% de los teléfonos se recicla. ¿Dónde se queda el resto?: más del 60% se guardan en casa, el 18 % se regala a alguien (a veces pasan por 3 dueños).

- El precio medio de un terminal es de 130 € pero para ser competitivos se subvencionan: con puntos, como regalos.

- Gracias a los avances tecnológicos, la gran mayoría de los componentes de un móvil se pueden reciclar: el 92 % de los elementos de un teléfono se recicla para la construcción de nuevos equipos.

- Acumulamos una media de unos 3,7 terminales por persona.

- Más del 70 % de un terminal son materiales plásticos, cerámicos y de cristal de larga vida y el resto son metales tóxicos como níquel, cadmio o plomo.

- Con nuevos productos que no dejan de copar el mercado de las novedades, se estima que 500 millones de terminales usados están ahora mismo camino de la basura.

- Según la Fundación Tragamóvil, en el ámbito nacional se reciclaron 800.000 móviles en el año 2005, 3,5 millones en 2006 y el pasado año esta cifra aumentó a 6,5 millones de móviles.

El reciclaje de metales aporta de un 20 a un 25 % del tántalo que demanda la industria de este metal. De ahí la importancia de reciclar y el valor de las actitudes individuales responsables. Puedes incluso donar tu móvil si adquieres un nuevo terminal y ayudar al medio ambiente y a proyectos humanitarios. Pero cuidado a quién lo donas; infórmate bien antes.
 
*Amanda del Río es ambientóloga y trabaja en la Fundación Global Nature

Comentarios

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Me apunte en la campaña de amnistia internacional, tod@s tenemos que luchar!!!!!!!!

Enviado por Mila V en

También firmé, Alfredo. Lo que sucede que me llegan los boletines de Amnistía Internacional directamente a mi correo.
Es tan importante ser activos en causas que impliquen en luchar, aportar como podamos para hacer del nuestro un mundo mejor para vivir. La indiferencia es fatal para todos.

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Hola Alfredo!!!!

Hago un pequeño aporte enviando vía mail, el texto copiado en formato de word, a todas mis amistades, relacionados y clientes, para que de una manera u otra tomen conciencia de las consecuencias que conllevan ciertos actos animalescos, que sin saberlo todos nos convertimos en cómplices y formamos parte de ellos...

Saludos,

Sandra Liz

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