Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Normas nunca escritas, hasta ahora, para ser un verdadero viajero (y no un vulgar turista)

Jueves, a 19 de Mayo de 2011 -- Alfredo -Webmaster-

En mi tierra eumesa, cuando era joven, utilizábamos el palabro ‘torista’ para definir a los turistas, entremezclando la palabra turista con esa otra que define el ¿arte? de burlarse, hasta la muerte, de un animal noble y valiente.

Puesto en plan finolis y ceremonial, se podría definir a los ‘toristas’ como usuarios compulsivos del ‘torismo’, esa especie de movimiento migratorio temporal que hace que sus miembros, o usuarios, se desplacen por tierra, mar o aire a otro lugar, un destino en el que sólo se lo pasan bien, salvo honrosas excepciones, cuando están agrupados en manadas ingentes y anodinas con otros ‘toristas’; y mientras están así, en manada, consumen de forma compulsiva alimentos y bebidas en buffet iguales y tienen las mismas cosas en todas las partes del Mundo.

Como dije antes, es fácil ser ‘torista’: sólo se necesita acudir a una agencia de viajes, ver las ofertas de vuelos + hotel + diversión que te ofrecen, elegir el destino, hacer la maleta, sin olvidar la cámara de fotos y las camisetas floreadas, montar en un avión (lleno de otros ‘toristas’), llegar a destino, meterse en un bus camino del resort, tirarse encima de una tumbona en la playa, beber vistosos brebajes exóticos llenos de sombrillas y otros adornos, comer más en el buffet, volver a la playa para volver a tirarse en una tumbona, morenear hasta adquirir un color parecido al de un camarón a la plancha, dormir, hacer fotos, montar en un avión (lleno de otros ‘toristas’ enrojecidos por el mismo sol inmisericorde) para volver a casa… para después fardar ante las amistades de que se conoció un país lejano. Lo siento: viajar es otra cosa.

Entonces, ¿cuáles son las normas básicas, no escritas, que diferencian a los viajeros de los ‘toristas’? Empecemos:

1 – Los desplazamientos organizados por agencias de viaje, son eso: viajes organizados. Es tentador que te lo den todo solventado, todo medido, todo programado, pero no deja de ser como la comida basura: llena la panza pero no da placer. Además, ¿y si te gusta un sitio concreto y sólo puedes estar 15 minutos por que se va el autobús?

2 – A poder ser, salvo desgracia imprevista, no vayas a comer a restaurantes de cocina española: estás en el extranjero, en un país distinto lleno de cosas nuevas, sabores nuevos, condimentos nuevos, variados… y las recetas de allí seguro que son excelentes. ¡Pruébalas, disfrútalas! Además, puedes estar tranquilo: para cuando vuelvas a España aún existirá la tortilla de patatas y los callos.

3 – Ni se te ocurra hacer 30 fotos de cada monumento o paisaje. Sí, ya sé lo qué me vas a decir: que con las cámaras digitales puedes hacer miles de fotos, sin coste…  Es cierto, tienes razón, pero no creo que las fotos que tú hagas vayan a ser mejores que las que puedes ver (y descargar) en miles de páginas de Internet. Además, seguro que en muchas de esas fotos saldrás con una pinta tan deplorable que no te va a apetecer que se vean dentro de 20 años.

4 – Sigue tu instinto: un local muy recomendado en las guías de viaje estará lleno de gentes como tú, que también leyó las mismas recomendaciones de la guía. Huye de esos sitios, investiga por tu cuenta, pregunta a los lugareños, indaga: seguro que te llevarás muchas sorpresas… y te saldrá más barato.

5 – Cuanto menor sea el número de amigos que te acompañen, más fácil será ponerlos de acuerdo. Ni te imaginas la de conflictos que pueden llegar a montar 3 o más amistades durante un  viaje: podrías descubrir facetas nuevas del carácter de tus amigos que ni imaginabas…

6 – Es muy divertido regatear, todos lo hacemos, pero hazlo sólo hasta cierto punto. Conseguir que te bajen uno o dos euros en el precio de una chuchería será un éxito para ti como comprador, pero quizá sea una desgracia para el vendedor: en algunos países, dos dólares es lo que tienen al día algunas familias para sobrevivir. Tener uno o dos euros más en tu bolsillo no te va a sacar de pobre (o medio rico).

7 – Trata de mimetizarte con el ambiente del país. Igual que a nosotros nos parece estúpida la forma de vestir (y de comportarse) de alguno de los turistas que visitan España, nosotros les parecemos a ellos lo mismo cuando visitamos sus países.

8 – Trata de relacionarte con las personas del país que visites. Será muy enriquecedor culturalmente y una de las cosas más atractivas de viajar.

9 – No pretendas ver “todo” en un único viaje: será la disculpa para volver.

10 – Importantísimo: está totalmente prohibido llevar sandalias con calcetines. Llevarlos será motivo más que suficiente para que te puedan fusilar al alba… y si son blancos, con mucho más motivo.

Alfredo Webmaster

 

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Enviado por sergio darío en

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