Mariano, el “maricomplejines”

Enviado por alfredo el Jue, 30/12/2010 - 22:00

El “líder de la oposición”, a la sazón Mariano Rajoy Brey, se despachó anteayer con una declaración altamente ofensiva para algunos ministros del gobierno de mi país.

El susodicho Mariano, el grandioso y legendario “líder de la oposición”, un señor de pinta aburrida y lengua espesa, excesivamente grande (y gorda) para el tamaño de su boca, es famoso por su larga trayectoria de eterno candidato a la presidencia del gobierno de España: lleva dos elecciones generales perdidas, las del 2004 y 2008.

Ahora, gracias a las desgracias, se siente victorioso, y ve próxima la victoria en las urnas, una victoria que le podría llevar a presidir nuestro país.

Pero, ¡ojo!, Mariano no podrá ganar por sus éxitos como estadista o por que sus propuestas son las mejores para desarrollar nuestro país. ¡No, qué va!: sólo podrá ganar las elecciones por que quién las va a perder es José Luis Rodríguez Zapatero. O sea, que el Partido Popular (la derecha y extrema derecha española) sólo podrá ganar porque culpa del propio PSOE. Punto.

Ahora, viéndose victorioso, es cuando se anima a soltar de paseo su lengua de trapo y a dejar fluir por esa boca de pitiminí la chulesca verborrea fascista y faltona de la derecha española de siempre. Y dice lo que dice.

Y entre lo que dice, dijo, refiriéndose a varios ministros españoles: que le trae "sin cuidado si el candidato será Zapatero, Pepiño, Rubalcaba o la Chacón", porque los populares (Partido Popular) están preparados para gobernar.

Referirse al Ministro de Fomento, José Blanco, como Pepiño, diminutivo cariñoso que se utiliza en Galicia para los Pepe's, es, además de una irrespetuosa forma de citar a un representante del pueblo español, una falta absoluta de consideración hacia un adversario político.

Referirse a la Ministra de Defensa, Carmen Chacón, como “la” Chacón, es, además de una demostración del más rancio machismo carpetovetónico, una falta de consideración hacia una representante del pueblo español.

Esa forma tan de taberna que tiene Mariano Rajoy para referirse a los ministros de mi país, me obliga a que tenga que actuar de igual forma que él y que utilice, para citarle a él, una frasecilla que no es mía, pero que está  pensada con mala leche y retorcido doble sentido… y que cada uno la interprete cómo quiera.

A partir de hoy, hasta nueva orden, o hasta que el susodicho personaje de la extrema derecha española se retire de la política, le citaré exactamente igual cómo lo cita Federico Jimenez Losantos.

¿Y quién es (era) Federico? Pues era el locutor de más renombre, de más enjundia y mayor prestigio de la COPE, la cadena de emisoras de la Conferencia Episcopal Española, el organismo oficial de iglesia católica, apostólica y romana. Y Federico Jimenez Losantos, la lengua más viperina y falaz de los católicos españoles, suele llamar a Mariano Rajoy el “maricomplejines”.

Obviamente, no seré yo el que haga juegos malabares con el posible significado de ese palabro, pero dejando volar la imaginación y dando pié al posible doble (o triple) sentido que podría tener ese apodo, a Mariano Rajoy le debería entrar prisas por salir del armario y aclarar de una vez por todas los posibles significados de tamaña palabreja. O, sino, seguir dentro del armario pero más educadito.

Lo dicho: a partir de hoy, haciendo uso de los mismos derechos que el citado Mariano utilizó para vilipendiar a dos ministros de mi gobierno, yo haré lo mismo con él y pasaré a llamarle “Mariano, el maricomplejines”.

El que avisa no es traidor.

Alfredo Webmaster


El tal Mariano, o Marianiño”, por Manuel Saco, 30/12/2010

Mariano Rajoy, El Mariano, o Marianiño, está que se sale. Ha bebido en las barras de las tabernas mediáticas tantas copas de encuestas favorables que ahora conduce por el foro político como un beodo, sin freno, sin respetar las normas, insultando por las ventanillas a todo el que no se aparta de su camino, tomando todas las curvas a la derecha, incluso las de la izquierda, derrapando como un chulo de barrio.

El Mariano, o Marianiño, se ha tomado al pie de la letra que él es el conductor que nos ha de llevar a una época de progreso. Es como esos taxistas que ya te dan miedo no más arrancar, mientras va dejando un rastro sonoro de ruedas que derrapan.

El que pasa por ser el político más perezoso, el más maleducado, el mejor dotado para el insulto, el coleccionista de elecciones perdidas, el que fue nombrado a dedo sucesor de aquel hombrecillo insufrible que a su vez había sido elegido a dedo, el que ha demostrado, con el ejemplo del Prestige, cómo el pánico y el miedo escénico le pueden empujar a tomar la peor solución en el peor momento, este empecinado perdedor, digo, se cree elegido por los dioses como solución a la crisis económica mundial.

Zapatero, Pepiño, Rubalcaba o La Chacón” le “traen sin cuidado”. Pudo haber dicho que Pepiño y La Chacón se la sudan o que se la traen floja, pero si algo ha aprendido Marianiño, o El Mariano, es que las groserías hay que administrarlas.

Imagino, a tenor de su tasa de entusiasmo en sangre, el comienzo del discurso del caudillo el día de la victoria de 2012: “Queridos pardillos que me habéis votado, en el día de hoy, cautivo y desarmado el PSOE, el PP ha alcanzado sus últimos objetivos. La crisis ha terminado”.

 

no habia oido lo de maricomplejines jajajajaaaaa y bien que lo sabemos las gentes de Pontevedra jajajajaaaaaa. Anagalena

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