Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

H. R. Giger: el terror como arte

Lunes, a 4 de Octubre de 2010 -- Alfredo -Webmaster-

Como todos los trabajos de H. R. Giger, este no iba a ser menos ni terrorífico, ni menos brillante, ni menos increíblemente hermoso: el “H.R. Giger Museum Gallery - Chateau de St. Germain”, de Gruyéres (Suiza).

Hablar de  Giger es hablar de uno de los más grandes artistas del siglo XX, un innovador que con uno de sus trabajos se hizo acreedor de una merecida reseña en la historia del cine de todos los tiempos: fue el creador del alien y la mayor parte de los escenarios del filme “Alien, el octavo pasajero” de Ridley Scott, de 1979. Su alien, un terrorífico monstruo alienígena, nació en una de sus obras pictóricas anteriores: "Necronom V". Obtuvo un Óscar de Hollywood por este trabajo.

Giger nacido el 5 de febrero de 1940 en Coira, Cantón de los Grisones (Suiza). En 1962 estudió Arquitectura y Diseño Industrial, en Zurich. En 1964 realiza sus famosos dibujos en tinta china "Niños atómicos". En 1965 realiza sus primeras publicaciones, las revistas Clou y Agitation. Además de su trabajos para “Alien, el octavo pasajero”, también  participó en Poltergeits II, Alien III, Tokio: The Last Megalopolis y Species. Realizó el diseño de algunas de las mejores carátulas de discos de todos los tiempos, sobre todo la que hizo para Emerson Lake & Palmer, sin olvidar las que preparó para Debbie Harry, cantante de Blondie, Magma, Celtic Frost, Steve Stevens, Dr. Death o Triptykon.

También realizó los escenarios para los videojuegos Dark Seed (1992) y Dark Seed II (1995), aventuras gráficas de ambientación lovecraftiana.

En sus obras podemos encontrar influencia de artistas como Erns Fuchs, Jean Cocteau o Salvador Dalí, pero pasadas por un tamiz de estilos dark, neo gótico y cyberpunk.

Sus temáticas favoritas son la muerte, el sexo y lo siniestro, mezclado todo con el surrealismo de un Dalí o los sueños más oníricos y retorcidos de Freud, personajes por los que tiene una profunda admiración.

Giger es un experto aerógrafo, posiblemente el mejor de todos los tiempos, un sabio combinador de formas orgánicas y artificiales, un explorador del fetichismo visionario y apocalíptico.

Sus obras han sido expuestas en algunos de los museos y salas arte más importantes del mundo, como la Galerie Benno, de Zúrich, la Sala de exposiciones Kubo Kutxa, de San Sebastián, la Deutsche Filmmuseum, de Francfort, la Halle Saint-Pierre, de París, la Fuse Gallery, de Nueva York, el Palazzo Bagatti Valsecchi, de Milán o la Kunsthauswien, de Viena.

La obra que hoy os presento, que estoy deseando conocer personalmente, no es un cuadro o una serie de cuadros: es el diseño completo, total, de un museo-bar: el “H.R. Giger Museum Gallery - Chateau de St. Germain”, en el que la intervención artística de Giger incluyó la decoración de las paredes y techos, lámparas, muebles y sillas, cristalería o vidrieras. Todo pasó por sus manos. Nada quedó al azar. Y todo recuerda al USCSS Nostromo en su viaje de vuelta a la Tierra desde el planeta Thedeus. Y al alien. Y a la suboficial Ellen Ripley.

El resultado, a la vista de las imágenes, es absolutamente alucinante, de una extraña y compleja belleza, con una hipnótica atracción estética.

Alfredo Webmaster

 

 

 

Comentarios

Enviado por Georgina en

Debe ser impresionante estar dentro de ese lugar, mirar hacia arriba y ver semejantes arcos y esas paredes tan trabajadas.
Yo también lo agrego a mi lista de lugares por visitar.

Georgina :)

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Demasiado fúnebre, terrorífico para mi gusto, ya por sí las calles son terroríficas como para meterme en un sitio que me lo esté recordando cada minuto o cada vez que miro a mi alrededor… Como una buena obra arquitectónica no está mal… pero como un bar no se que tan divertido sería estar ahí… No me sorprendería que alguien decida ponerse un bar dentro de un cementerio y la pista de baile sería las tumbas y considerarlo arte…

Susan

Enviado por Georgina en

La verdad es que no sé si me atrevería a ir a un bar dentro de un cementerio, creo que sería demasiado para mi y no me parece muy probable que a alguien se le ocurra hacer algo así y menos que lo autoricen.
Evidentemente me deben gustar los lugares en cierto modo lúgubres. Uno de mis paseos preferidos es visitar el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires, donde puedes encontrar cientos de esculturas de una belleza extraordinaria. Es tanto lo que me gusta, que aprovechando que está cerca de mi facultad, cada vez que tenía libres una o dos horas, allá iba, a recorrer sus angostos pasillos entre bóvedas y estatuas y juro que iba sola y hasta los días grises y con llovizna gélida. Confieso que más de una vez, algún gato me hizo una mala pasada, pero vale la pena admirar semejantes obras, aún en un lugar tan poco acogedor como un cementerio.
Georgina :)

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Te diré estimada Georgina que soy otra que le gusta visitar cementerios, aparte de sus esculturas se siente una paz…Me gusta leer las lápidas y ver en qué fecha han muerto y me pongo como loca ha sacar cuentas y digo si estuviera vivo tendría tantos años… y me pregunto de que murieron… y las leyendas que ponen en su tumba… Como: fue un buen esposo y padre y yo digo ya dice que fue un buen esposo…jajjajajjajaja Así que te atrae la muerte?…Todo lo misterioso y desconocido es fascinante…Y en este mundo de locos cualquier cosa es posible… y un bar en un cementerio podría darse…podrían poner como pretexto para que estén más cerca de sus familiares y ellos se diviertan un poco jajajjajaj

Susan

Enviado por Adryana en

Y me encanta... me impresiona... excelente trabajo...

Adryana

*...No todo lo que escribo es una experiencia vivida, en ocasiones es eso, en otras son solo letras, pero por lo general es lo que percibo de los demás... y siempre dejo en cada punto suspensivo un suspiro...*

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

esta muy interesante me gustaria conocerlo personalmente...a mi tambien me encantan los cementerios..es cierto se siente mucha paz alli..desde pequena siempre voy alli..y me encantan las esculturas asi ...antiguas tipo del cementerios.. pero no visitaria eso con un novio .. no vaya y se me asuste !!! pero con un esposo siiiiiiiiiiiiiiiii jejejej....
... sin comentarios ... jejejejjeje

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

se me olvido firmaaaaaarr...muy interesante ...

shadowcatt...

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

es precioso ese bar me recuerda a la pelicula y no se si no me daria miedo que me apareciera el alien por debajo de la mesa jajajajaaaa

Enviado por sergio darío en

Me encanta Giger y echo de menos en esta galería de imágenes "primeros planos" de las caras. En ellos se vería claramente que Giger no es un artista de la muerte sino de la comunión orgánismo/máquina con un resultado que siempre emana poder, placer y vida. Sus criaturas no están muertas y, desde luego, se nos muestran serenas o en una especie de nirvana que tiene un fuerte componente erótico.
sergio darío

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

A mi me recuerda una catedral. No me han gustado las catedrales hasta que no he empezado a valorar el arte, al entrar a cualquiera de ellas me han parecido cementerios para ricos.

Elisa

Enviado por Basilisastelaren en

Sí, la verdad es que me gustó muchísimo este museo hecho en los bajos del "Chateau de St. Germain".
Tienes razón Alfredo, esto es digno de ver.
¡He quedado subliminada por tanta maravilla que ha logrado crear.....!, rompe moldes con respecto a otros artistas, él no tiene reparos en usar mezclas tan dispares como las vértebras de la columna de una persona para hacer los arcos de las bóvedas, o hacer figuras de mujeres aladas....., incluso a algunas les pone cuernos y a otras alas, o mezcla ambas a la vez.
En algunas figuras solo se les vé parte del cuerpo....,una cara, unas nalgas.....¡La verdad es que es maravilloso ver que todo lo ha hecho con una minuciosidad tan perfecta...... Pienso que no ha dejado nada al azar. Claro que para sentir y poder percibir esas sensaciones que mentalmente nos imaginamos solo las lograríamos allí y en el lugar.
Al fijarnos en la estructura de este museo, es como estar metidos en una caverna...., me han llamado mucho la atención esos arcos dobles formados por vertebras tan perfectas que en realidad parecen humanas...... Es una maravilla como atraviesan el techo abovedado del antiguo castillo.
Imagino que si nos sentáramos en cualquiera de los asientos tallados con tanto mimo por parte de H.R. Giger y extendieramos nuestra vista aldededor....., podríamos llegar a tener la sensación de encontrarnos dentro del vientre de algún enorme animal prehistórico o también podríamos equiparar el ejemplo a los restos de alguna civilización antigua......
La verdad, creo que es un perfeccionista...., no le falta el mínimo detalle a nada...., sin embargo creo que juega un poco con nuestros sentidos, pensamientos y también con nuestra imaginación para que cada uno pueda discernir su obra como quiera.
No hay duda que es un gran artista, talla lo mismo en cristal o marmol como en cualquier otro material....Sí, es un grandioso artista.....
Me he informado algo y me dicen que las distintas plantas del Chateau de St. Germain, están ocupadas por exposiciones permanentes y no permanentes de otros artistas.
También poseen un sitio determinado dentro del Chateau para la adquisición de obras de arte..., tanto de artistas consagrados como de los que todavía están en vías de llegar a ello.
¿Porque no se hace en España algo similar....?, pienso que la cultura no está reñida con nada, al contrario.
Gracias Alfredo por compartir esta maravilla.
Biquiños agarimosos.

Enviado por Anagalena en

Que maravillaaaaaaa, quiero ir yaaaa!!
Anagalena

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