El silencioso trabajo de la CIA en Bolivia y Venezuela

Enviado por alfredo el Lun, 22/10/2007 - 19:20

 

Me como el mundo  Por Eva Golinger*

Venezuela

El Gobierno de los EEUU a puesto casi a punto un método de ingerencia que logra penetrar e infiltrar todos los sectores de la sociedad civil en los países en los que tiene intereses económicos y estratégicos. En el caso de Venezuela esa estrategia comienza a tomar forma en 2001 con el aumento de la financiación de los sectores de la oposición a través del National Endowment for Democracy (NED) y la apertura de una oficina de transición (OTI) de la USAID en Caracas.

Tales esfuerzos lograron consolidar en aquel momento un movimiento de oposición que pese al fracaso del golpe de estado llegó a causar severos desgastes en la industria del petróleo y en la economía nacional a través del sabotaje económico y una huelga de gentes y de jefes de empresas. Luego de una división en la oposición, la estrategia reorientó su dirección principal hacia las comunidades de bajos ingresos, los sectores chavistas, la comunicación y las necesidades del interior del país.

La embajada de los EEUU en Caracas ha abierto una serie de “consulados satélites” (American Corners) en cinco de los estados del país, logrando –sin la autorización del Ministerio de Relaciones Exteriores– tener una presencia oficial en regiones importantes según la visión energética de Washington. Dichos estados: Anzoategui, Bolívar, Lara, Monagas y Nueva Esparta (Margarita) son ricos en petróleo, minerales y otros recursos naturales que los EEUU tratan de controlar.

Estas bases de los EEUU encontraron bases en las asociaciones de abogados y en las municipalidades de la oposición y continuaron funcionando como centros de propaganda y conspiración contra la revolución bolivariana.

El trabajo de la USAID y su OTI en Venezuela contribuye a profundizar la subversión contrarrevolucionaria en el país.

Hasta junio de 2007 se habían otorgado 360 “becas” a organizaciones sociales, partidos políticos, comunidades y proyectos políticos en Venezuela a través de la DAI, sociedad contratada por la USAID que había abierto su sede en la zona El Rosal en Caracas en junio de 2002.

Desde el centro de Caracas, la DAI/USAID ha entregado más de 11.575.509 dólares a estos 360 grupos y proyectos en Venezuela bajo el nombre de: “Venezuela, iniciativas para la construcción de confianza (VICC)”. La mayoría de los programas financiados por la DAI se dirigen (según los temas) al “diálogo político, el debate público, la participación ciudadana y el entrenamiento y puesta en marcha de liderazgos democráticos”.

Las organizaciones financiadas participantes son entre otras: Súmate, Primero Justicia, Un nuevo Tiempo, la Municipalidad de Chacao, Liderazgo y Visión, Los del Medio, Convive, Transparencia Internacional, Instituto Prensa y Sociedad, Queremos elegir, la Universidad Metropolitana a través de ramificaciones internacionales de los partidos de los EEUU: Instituto Republicano Internacional (IRI) e Instituto Democrático Internacional (NDI).

Desde 2002, la USAID con el IRI y el NDI han invertido en los partidos de la oposición de Venezuela más de 7 millones de USD en asistencia técnica. Los llamados «defensores de los derechos humanos» en Venezuela u ONGs reciben la mayor parte de su financiamiento en Venezuela a través de la “Freedom House” otra subcontratista de la USAID-OTI.

La Freedom House ha respaldado y cubierto acontecimientos tales como “las amenazas a la libertad de expresión en el siglo XXI” con la participación de Marcel Granier, Presidente del canal de televisión “putschquistaRCTV, en colaboración con Karen Hughes, subsecretaria del Departamento de Estado para la Diplomacia y los Asuntos Públicos que supervisa la Voz de las Américas y otros medios de propaganda de Washington.

La Freedom House financia igualmente instituciones como el Centro Internacional para los Conflictos No Violentos (ICNVC) que enseña las técnicas de la “resistencia” de Gene Sharp y que formó movimientos de jóvenes y de estudiantes en Serbia. Ucrania, Georgia, Biolrrusia y Venezuela. Su presidente entre el 2003 y el 2005 fue James Woolsey, ex director de la CIA y el actual es Peter Ackerman, un banquero multimillonario que ha esponsorizado los “cambios de régimen” en Serbia, Ucrania y Georgia a través del Instituto Albert Einstein y su ICNCV. El hijo Ackerman participó en la masacre del pueblo iraquí en Fallujah.

El último trabajo subcontratado por la USAID en Venezuela es la Fundación para el Desarrollo Panamericano (PADF) cuya misión en apoyar a la sociedad civil. Esta Fundación ha otorgado desde fines de 2006, 937.079 USD a 14 ONGs venezolanas cuyos nombres se desconocen.

Las últimas informaciones públicas de la USAID destacan que en agosto de 2007, organizaron una conferencia que reunió a 50 intendentes (alcaldes) del país para tratar el tema de la “descentralización” y de las “redes populares”, un tema muy similar al que actualmente desarrolla el alcalde opositor del Chacao, Leopoldo López.

El programa USAID-OTI en Venezuela se compromete a continuar sus esfuerzos para “fortalecer a la sociedad civil y a los partidos políticos” a “promover la descentralización y los consejos municipales” y a “entrenar a los defensores de los derechos humanos”.

El Congreso de los EEUU ya ha aprobado la entrega de 3,6 millones de dólares a la oficina de Venezuela para el período 2007/08, prueba inequívoca de que la subversión irá “in crescendo” y amenazando a la revolución bolivariana.

Bolivia

Pero Venezuela no es el único objetivo de la subversión y de la ingerencia usamericana a través de la USAID y sus millones de dólares de financiamiento a los movimientos de la oposición.En marzo de 2004, la USAID abrió una oficina de Iniciativas para la Transición (OTI) en Bolivia con el objeto de ayudar a reducir las tensiones en zonas de conflictos sociales y apoyar al país mediante la preparación de los acontecimientos electorales”.

En este caso, la USAID comprometió a la empresa usamericana Casals & Asociados (C&A) a administrar los 3,3 millones de dólares otorgados a 379 organizaciones, partidos políticos y proyectos en Bolivia.

C&A juega el mismo papel que la DAI en Venezuela y lo mismo que esta es una empresa que tiene importantes contratos con el Departamento de Defensa, el Ejército de los EEUU, el Departamento de Energía, el Broadcasting Board of Governance, la Voz de las Américas, la Oficina de Comunicaciones (Propaganda) a Cuba, el Departamento de Seguridad Interior, el Departamento de Estado y muchos más.

Hasta ahora C&A ha actuado como ejecutor de programas intervencionistas surgidos de diferentes organismos de Washington, en más de 40 países tales como Albania, Armonía, Bolivia, Colombia, Republica Dominicana, El Salvador, Guatemala, Madagascar, Malawi, México, Nicaragua, Panamá y Paraguay.

En Bolivia la USAID-OTI ha concentrado sus esfuerzos en combatir e influenciar a la Asamblea Constituyente y en el separatismo de las regiones ricas en recursos naturales como Santa Cruz y Cochabamba. La mayor parte de los 13,3 millones de dólares ha sido otorgada a organizaciones y programas que trabajan en el “fortalecimiento de los gobiernos regionales con la intención de debilitar al gobierno del Presidente de Evo Morales”, “crear vínculos entre los grupos indígenas y las estructuras democráticas”, “ofrecer oportunidades económicas y de desarrollo comunitario”, “educación cívica para líderes emergentes” y “difundir información”. Los nobles temas de estos programas muestran que Washington busca minar el poder nacional de Evo Morales en Bolivia, penetrar e infiltrarse en las comunidades indígenas, mayoritarias en el país, promover el modelo capitalista e influir en los medios de comunicación mediante propaganda pro-usamericana, pro-capitalista y anti-socialista.

El programa de las USAID-OTI en Bolivia apoya abiertamente la autonomía de ciertas regiones como Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija promoviendo el separatismo y la desestabilización del país y del gobierno de Evo Morales.

El National Endowment for Democracy (NED) otro organismo de Washington destinado a la subversión y a la ingerencia en más de 70 países del mundo, entre ellos Venezuela, financia grupos a favor del separatismo en regiones como Santa Cruz. El actual embajador de los EEUU en Bolivia, Pjilips Golberg es un experto en separatismo, por haber sido jefe de la misión ex Yugoslavia, país que con la ayuda usamericana” fue dividido en dos Bosnia y Serbia.

El gobierno de Evo Morales ya ha denunciado esta subversión vía USAID en Bolivia, previniendo al gobierno de los EEUU sobre obedecer las leyes del país o retirarse. “La puerta está abierta” ha declarado recientemente el portavoz del gobierno boliviano refiriéndose a la ingerencia de los EEUU en su país.

Sin embargo Washington no se irá fácilmente. La red de ingerencia y de subversión no será fácil de erradicar. El Presidente Chávez propuso en su reforma constitucional, una enmienda al artículo 67 que incluye la prohibición de financiar fines o campañas políticas por parte de instituciones públicas o privadas extranjeras. Es esencial definir el concepto de "fines políticos” porque en muchos casos las ONGs y otros grupos que defienden los derechos humanos rechazan que se les adjudiquen “fines políticos”. Pero nadie puede negar que los derechos humanos es un tema fundamentalmente político y es el territorio donde hoy se esconde la subversión alentada por Washington y que usa como escudo a las ONGs.

Resulta claramente evidente la necesidad de desarrollar estrategias que impidan esta subversión en Venezuela y en Bolivia y en todos los países hermanos que están todavía bajo el yugo del imperio y que luchan por expresarse libre y soberanamente.

 

*Eva Golinger es abogada e investigadora en el terreno de la ingerencia de los EEUU en Venezuela y en América Latina. Autora del “Código Chávez” en que denuncia la intervención de los EEUU en Venezuela, con prefacio de Michel Collon (traducción Susana Merino).

Te diré que no es ninguna novedad la injerencia de USA através de la CIA en países sudamericanos. En Perú, 1976, patrocinó (brindándole la capacitación necesaria) al corrupto Vladimiro Montesinos para trabajar contra el gobierno de ese entonces (Velazco Alvarado) y lo seguirá haciendo mientras tenga intereses que proteger. Sin embargo lo mismo hace Chávez en Perú al querer minar el gobierno de Alan García, lo hizo también cuando estaba Toledo de presidente; promueve conflictos sociales y viene patrocinando la carrera política de Humala, un ex-militar sin suficiente inteligencia ni habilidad como para ser líder político, por lo que resulta un tipo bastante manipulable. No estoy de acuerdo con los métodos de Chávez, porque para lograr su fin tiene comportamiento tirano (como fue Bolívar en Perú durante su gobierno, que intentó hacerlo vitalicio), pero creo que Estados Unidos no tendría porqué inmiscuirse en asuntos internos de Venezuela, algo difícil de pedir considerando que sus intereses económicos son grandes. Así, tampoco soy partidaria de Alan García, pero no por eso es aceptable que Chávez siempre esté intentando la desestabilización política en Perú para subir a su protegido al poder. Siempre, por la pugna del poder, más aún con intereses económicos de por medio, habrán injerencias de los que tienen mayores recursos económicos.

Hola me llamo Marìa soy de Mèxico y me gustaria saber si exportan esa harina de coca que tiene una combinaciòn para la artritis y para otros problemas de salud me puede decir si en algùn comercio en Mèxico se vende. Le agradecere su respuesta a mi correo que es el siguiente:

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