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Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

El Plan B: 700 millones desean emigrar

Lunes, a 22 de Febrero de 2010 -- Alfredo -Webmaster-

 

Varios agentes trasladan el cacáver de un menor tiroteado en Caracas

Por Moisés Naím para elpais.com, 21/02/2010

El 16% de la población mundial en edad adulta se quiere ir de su país. Esto quiere decir que 700 millones de personas, más que toda la población del continente americano, dejarían su país para siempre si tuviesen los medios para hacerlo. Estos son los resultados de una encuesta que llevó a cabo la empresa Gallup en 135 países entre 2007 y 2009. Los investigadores de Gallup aclaran que estas respuestas reflejan aspiraciones más que intenciones, y que sólo una fracción de quienes desean emigrar lo hacen. Pero, en todo caso, las fuerzas que empujan a cientos de millones de personas a desear abandonar su tierra son lo suficientemente potentes como para que, en muchos países, el cómo, cuándo y adónde emigrar se haya convertido en un tema recurrente de las conversaciones cotidianas.

Salvo en casos extremos, donde la guerra o la carestía material hacen que marcharse sea la única forma de sobrevivir, la emigración no es para todos. En general, quienes se aventuran a iniciar una nueva vida en otro país son los más jóvenes y educados. Sólo el 10% de quienes sueñan con emigrar tiene más de 35 años, mientras que el 22% tiene entre 15 y 34 años. El 40% tiene educación secundaria o superior y sólo un 11% no terminó la secundaria. Pero el principal factor que define a quienes desearían mudarse a otro país es que tienen familiares y amigos que ya emigraron y con quienes se mantienen en contacto. Gallup encontró que el 59% de quienes respondieron que les gustaría emigrar tienen o han tenido en los últimos cinco años un familiar viviendo en otro país, mientras que sólo el 13% no tiene a nadie en el exterior con quien pueda contar.

La inseguridad se está convirtiendo cada vez más en el detonante para abandonar el país

"¿Cuál es tu Plan B?" es una pregunta que en muchos países se hace con una trágica naturalidad. Todos saben que el Plan B significa irse del país. En Venezuela, Guatemala, Nicaragua o Ecuador, prepararse para la triste pero inevitable contingencia de tener que emigrar cuando la ya precaria situación se haga invivible forma parte de la experiencia de la clase media. Si bien la mala situación económica y la falta de oportunidades son fuertes motivaciones para emigrar, cada vez más la inseguridad personal -los frecuentísimos robos, secuestros y asesinatos- se convierte en el detonante de la decisión de abandonar la patria. "Estoy dispuesto a no tener todo lo que me gustaría tener", me dice Arturo, un joven profesional guatemalteco, "pero no quiero vivir con miedo de salir a la calle. Por eso me fui". Elena, que es venezolana, ingeniera industrial y la primera persona de su familia que obtuvo un título universitario, me cuenta que decidió emigrar después de que la violasen... por segunda vez. "La primera vez fue muy traumática, pero decidí que no les daría el poder de cambiarme la vida. Me mudé de Maracaibo a Caracas. Un año después, saliendo del cine con mi novio, nos hicieron un secuestro express; nos tuvieron en un carro toda la noche obligándonos a sacar dinero de los cajeros automáticos, me violaron varias veces y a mi novio le dieron una terrible paliza. Eran militares. Pocos días después me fui a Miami, donde sigo ilegal, trabajo como camarera y vivo en un cuarto alquilado. No volveré más nunca". Hace pocos días, Javier Aguirre, el entrenador de la selección mexicana de fútbol, anunció en una entrevista que se iría del país porque vivir en México se le hacía intolerable debido a la inseguridad.

Arturo, Elena y Javier Aguirre son el tipo de gente con la cual se construye una sociedad decente y próspera. ¿Decidieron ellos irse o su país los expulsó? No importa. El hecho es que sus respectivos países ya no cuentan con su talento. Y lo que más importa es que millones como ellos están pensado en irse, y que esos sueños de emigración atenúan su compromiso con su nación y acortan su horizonte temporal. Quienes piensan en emigrar no tienen muchas razones para tener proyectos de largo plazo en un lugar que quizás abandonen. Éste es el empobrecedor proceso que transforma a los ciudadanos de un país en meros habitantes de su territorio. Y cuando un país tiene más habitantes que ciudadanos, su futuro no puede ser bueno.

 

Comentarios

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Muchos son los factores que lleva a una persona a querer emigrar, pero todos coinciden en lo mismo y es el factor dinero, El boom de la migración en Ecuador se da a raíz de la crisis bancaria que se vivió en la presidencia de Jamil Mahuad, donde hubo un feriado bancario, considerado el robo del siglo, donde miles de personas perdieron sus ahorros de toda la vida, crisis que los obligo a irse a otros países a vivir humillaciones, racismos, a ser explotados por su situación de ilegales.
En algunos es justificado el hecho que quieran emigrar, en otros es pura moda, es querer lograr lo que los otros tienen o tener lo que el vecino tiene, muchos tiene casa, carro, un trabajo, pero buscan emigrar porque quieren mas plata, sin importarles como quedan sus hijos, a los que se les llama en Ecuador los hijos de la migración, hijos que se crían sin valores, huérfanos, aunque sus padres estén vivos, hijos que se vuelven frívolos, materialistas por que de esa forma los padres compran el cariño de sus hijos.

Lamentablemente la mayoría que a emigrado a Europa son pequeñas lacras, que fueron allá a formar sus pequeñas bandas, volviendo un caos un país que no es de ellos, donde pretenden que los de allá se adapten a su cultura cuando es todo lo contrario.

En lo personal casa vez que veo noticias y en algunos de esos casos esta involucrado un ecuatoriano la vergüenza llena toda mi cara y digo para eso fueron?, hacernos quedar mal. Pero no son todos hay otros que si fueron a trabajar.

Gracias a Dios yo no he sentido la necesidad de dejar mi país, estoy bien, económicamente, laboralmente, tengo mi apartamento no me quejo.

Susan

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

En Perú, el mayor flujo migratorio se dio a finales de los años 80 (caos del primer mandato de Alan García) e inicios de los 90 (época del corrupto Fujimori); los principales motivos: violencia terrorista y por cuestiones económicas.
Creo que como decimos acá, cada quien mata sus pulgas como le parece, pero lamentablemente hay gente que se va para "sobrevivir" y no para vivir en todo el sentido de la palabra, no sé si el poco dinero adicional lo compense.
Por mi lado, soy peruana hasta la médula, me gusta mi país y, a pesar de todas las dificultades, confío que mi país mejorará con el aporte que cada uno de nosotros pueda hacer; lucho cada día para que mi hija tenga un país saludable, en todos los aspectos y que, a pesar de tener nacionalidad alemana también, prefiera (como yo) quedarse a seguir construyendo un país mejor.... es algo que sólo el tiempo lo dirá.

Mila V.

Enviado por laura lopez tuero en

La emigración siempre existio y existira mientras alla diferencias sociales, y si a eso le sumamos la violencia que viva el país fomentamos aun mas la misma
En cada país que se vea mucha o poca diferencia social existira emigración. Las personas que no viven bien en su país tienen el derecho de poder elegir irse a otro país para estar mejor y porque no pueden tener ese derecho, esos hijos de emigrantes seran frios y sin valores si en el seno familiar no se les inculca esos valores o ese amor de hogar, de eso no tiene la culpa la emigración, no le hechemos culpas que no tiene, los valores y el amor que se le debe inculcar a los hijos no son tarea de la sociedad sino del seno de la familia, yo soy hija de emigrantes españoles y no soy una persona fria y vivo bajo los valores que mis padres me inculcaron, lo que sucede es que ahora se cree que esos valores los debe dar la escuela y no es tarea de ésta el darlos. Y las personas que emigran por la violencia no son personas pobres sino de una clase social media, media alta y alta porque las demás personas los culpan por tener lo que ellos no tienen sin ver algunas veces que esas personas pasan horas en su trabajo para poder tener lo que han conseguido, no es amenazando en la violencia que lograremos tener lo que consideramos que debemos tener para vivir mejor sino que es trabajando que llegaremos a ello.
Por lo tanto si queremos combatir la emigración, debemos mirarnos internamente y ver que es lo que debemos cambiar y hacerlo,luchar por las transformaciones necesarias para poder llegar a ese cambio ya que es muy fácil mirar la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Echemos las culpas a quien verdaderamente las tiene asi tengamos que empezar por limpiarnos primero nosotros mismos para poder limpiar la casa del vecino, ya que las casas no se empiezan por los techos sino por los cimientos para que no se nos caigan arriba de nuestras cabezas, y creemos como valor supremo para cambiar una sociedad la solidaridad dejemos de mirarnos el ombrigo y pensemos en los demás

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

La clase que emigra a otro país no son la clase media y clase alta, son gente pobre y las estadísticas lo dicen, Tu crees que alguien de clase alta necesita emigrar y no es verdad que huyen de violencia la clase alta, Aquí en Ecuador los que viene a mi país huyendo de la violencia y se refugian aquí son colombianos campesinos osea pobres que huyen de las farc, al igual que los Peruanos que vienen por un mejor sueldo, y estos son pobres en su mayoría. Los hijos de emigrantes se crían sin valores y digo mayoría, porque lo mejor es que sus padres eduquen a sus hijos y no la abuelita o Tío o la vecina, El mayor porcentaje de hijos de emigrantes se han vuelto materialistas,porque a sus padres no les queda de otra que llenarlos de cosas para recompensar su ausencia. para lo único que van a otro país es para hacer dinero, dinero sin importarles como quedan sus hijos. Y no les importa ir a sufrir humillaciones,y discriminaciones.

Yo realice un reportaje sobre los Ecuatorianos que emigraron, el 50% no tenía ninguna necesidad de hacerlo Ahora ellos quieren regresar y ya no pueden, la mayoría trabaja sólo para sobrevivir, pocos son los llegan hacer un buen capital y digo pocos porque la mayoría son ilegales. y pocos muy pocos son los que tiene una verdadera razón para irse de su país. A mi me sorprende como muchos padres tiene una facilidad para dejar a sus hijos.

Para que la situación de un país cambie depende no de los gobiernos de turno ,sino de la gente que vive en ese país, gente que se ponga la camiseta y luche por sacar adelante a su país.

Susan

Enviado por Invitado/invitada (no verificado) en

Soy venezolana por nacimiento y española por origen. Estoy en medio de emigraciones. Mis padres por razones politicas y economicas, y muchos años despues, mis hermanos y varios sobrinos y sobrinas por las mismas razones.
Tengo 58 años y de chica envidiaba a los que tenian a los primos, tios y abuelos cerca. Mi hija si los tuvo en su infancia pero ahora a los 22 años, se encuentra con la familia separada.
Oigo que me dicen que soy oligarca, traidora y racista (eso dice la politica oficial de mi pais) eso me rompe el corazon. Ver el desastre de los politicos españoles (principalmente los del PSOE y los del PP) me hace mucho daño.
Soy de dos mundos que amo y que me duelen.
Soy hija de emigrantes y posiblemente mi hija emigre.

Enviado por Georgina en

Es cierto que en Latinoamérica la violencia es cada vez peor. No sé si es ese el motivo por el cual la gente quiere emigrar, supongo que en realidad debe ser una sumatoria de cosas que están mal.
En el caso de Argentina, los que emigran no son precisamente los más pobres o los que tienen menos educación.
Sin duda los permanentes problemas económicos que hace que el país nunca salga adelante es un motivo para emigrar, pero también lo es la inseguridad.
Cada mañana cuando te despides de tu familia para ir a trabajar o estudiar, no sabes si volverás a verlos o si algún "inadaptado" tomará la decisión de que tu hora ha llegado.
En los últimos años cada vez más se hace notorio el choque que existe entre dos culturas, absolutamente irreconciliables.
No pretendo ser racista, sólo realista. Existe una población, en su mayoría descendiente de inmigrantes europeos y en menor medida asiáticos, que sólo pretende estudiar, trabajar y hacer su vida sin molestar a nadie (y sin que los molesten). Otra parte de la población, cada vez más se permite vivir como lo hacían sus antepasados, aunque en una versión más moderna.
Cuando el General Roca hizo la campaña al desierto y ganó territorios eliminando indígenas, no lo hizo por "racista", sino porque era imposible convivir con ellos y la vida de la gente que habitaba las poblaciones de frontera estaba en peligro. Cada pueblo cercano a la frontera con el indio era permanentemente saqueado por los malones, las mujeres en el mejor de los casos eran sólo violadas, en otros casos las raptaban y por supuesto, muchas personas eran asesinadas. Era ese el estilo de vida del indígena que habitaba la llanura pampeana, sólo sabía robar y matar, no tenía otro medio de vida y últimamente, dada la desidia de los gobiernos que no toman el toro por las astas y no ponen orden, con el pretexto de no querer quedar como "represores", estas prácticas volvieron entre algunos de los descendientes de los antiguos indígenas.
Por supuesto que existe delincuencia entre personas blancas, pero es excepcional que sean violentos.
Tengo la sensación, además, de que el gobierno fomenta esta situación, porque le conviene que estas personas sean cada vez más, dado que son las únicas con escasa educación y sin pensamiento crítico, lo que las hace fácilmente dominables. Se les ofrece un sandwich y es paga suficiente para obtener un voto. Además se les dan planes sociales que se pagan con el esfuerzo de quienes trabajamos y pagamos impuestos. Muchos de ellos, por tener algún amigo político, tienen más de un plan social y hay casos en los que ganan hasta cuatro veces más que yo y por no hacer nada.
Creo que en esta situación, en la que debo pagar impuestos para ayudar económicamente a gente que en definitiva, tiene más dinero que yo, no es de extrañar que me sienta una extranjera en mi propio país.
Sé perfectamente que cuando emigre, lo más probable es que mi situación económica sea mucho peor de lo que es ahora. Sé que tal vez no logre conseguir un empleo y termine convirtiéndome en una indigente, pero estoy dispuesta a pasar por eso, al menos sé que seguramente, lejos de Argentina, el fin de mis días será cuando mi cuerpo diga basta y no cuando un ser despreciable lo decida.

Georgina :)

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