El caso Píparo y la escoria humana

Enviado por alfredo el Dom, 05/09/2010 - 12:14

El caso Píparo y la escoria humana, por Georgina R.

El ser humano tiene la capacidad  de convertirse en el ser más repulsivo que existe sobre la tierra. Muchas especies animales matan, pero lo hacen para poder sobrevivir. Sólo el humano lo hace por simple placer.

En Argentina, o para ser más justa con el resto del país, en Buenos Aires, estamos acostumbrados a ver a diario los crímenes más atroces que la mente humana pueda llegar a imaginar… Tenemos antecedentes de personas que son perseguidas por la policía por haber cometido un delito y para lograr escapar balean a cualquier individuo que se les cruce en el camino, y de esa lograr que la policía deje de perseguirlos para auxiliar al herido; secuestros que culminan en homicidios; secuestros de dos horas, llamados “secuestros express”, en los que las víctimas son llevadas generalmente en su propio automóvil a recorrer cajeros automáticos y realizar todas las extracciones posibles; todo tipo de robos, muchos de ellos con vidas que se pierden a manos de los delincuentes; la ya conocida violencia de género, con maridos que contratan sicarios para simular un asalto y que maten a su mujer, mientras ellos sólo reciben un rasguño o, mujeres rociadas con alcohol y quemadas vivas, inmediatamente después de haber tenido alguna discusión con sus maridos o novios, pero ellos dicen que fue un accidente mientras ella fumaba… Moraleja en este caso: si usted es mujer y vive en Argentina, le recomiendo que no fume.

El caso que dejó a todo el mundo sin palabras es el de Carolina Píparo, una mujer de 34 años que a fines del mes de julio, con nueve meses de embarazo, concurrió con su madre a una sucursal del banco Santander Río, en la ciudad de La Plata, a fin de retirar algunos ahorros, según se dijo, unos cuantos miles de dólares con los que debía pagar el anticipo de su primera casa. Ese día, Carolina pasó a formar parte del grupo de decenas de personas que diariamente son asaltadas luego de realizar una transacción bancaria.

Mientras ella, junto con otros clientes esperaba su turno para ser atendidos, un sujeto, vestido de rojo, se hacía pasar por un cliente. Increíblemente, cuando fue el turno de ser atendido, cedió su puesto a las personas que estaban detrás, pero continuó dentro de la sucursal bancaria, en una zona cercana a las cajas, de manera que pudiera ver exactamente cuál era la transacción que realizaba cada uno. A esta altura, los lector se preguntará qué hacía la seguridad del banco y por qué no le advirtieron que debía retirarse… es exactamente la misma pregunta que todos nos hacemos y que las autoridades del banco aún no han podido responder.

Este “señor” de rojo, Miguel Ángel Silva, era el responsable de dar aviso a los ladrones cuando veía a alguna persona realizando una extracción importante de dinero. Las víctimas eran siempre o casi siempre mujeres: ofrecen menos resistencia.

Cuando Carolina llegó a su casa, fue abordada por una persona armada, que le arrebató el dinero. El objetivo ya estaba cumplido, el delincuente ya tenía el dinero en su poder, pero le faltaba “darse el gustito” de matar a alguien. Estando Carolina en su casa, con un evidente embarazo de nueve meses, le propinó un empujón que la tiró al suelo, la golpeó salvajemente y le disparó un tiro alojándose la bala en uno de sus pulmones.

Rápidamente acudieron vecinos del lugar a socorrerla, pero la pérdida de sangre había sido demasiada y aunque Carolina felizmente ya está en terapia intermedia y podrá regresar a su casa posiblemente en los próximos días, regresará con los brazos vacíos, porque su bebé, Isidro, no logró superar la falta de oxígeno provocada por el desangramiento de su madre. Carolina debió sufrir de varias operaciones y en una de ellas le fue extirpada la bala de punta hueca que utilizaron los delincuentes.

A este nivel de salvajismo hemos llegado en Argentina. La falta de códigos y la inmoralidad en la que estamos inmersos causan repugnancia. Mientras tanto, las autoridades miran para otro lado.

Yo crecí en una sociedad en la que toda vida merece respeto, pero la vida de las embarazadas es “especial”, representa la continuidad de la vida, la posteridad, la perpetuación de la humanidad. En la sociedad en la que crecí y fui educada, todo el mundo siente una ternura especial por la embarazada y la cuida aunque no sepa quién es… ¿Qué clase de mente enferma puede ser capaz de realizar un ataque semejante? El ataque a Carolina fue un crimen contra toda la humanidad.

Esta semana se debía discutir, en la Cámara de Diputados de la Nación, un proyecto para lograr controlar este flagelo de las “salideras bancarias”. Una vez más la sesión fracasó por falta de quórum, porque tenemos diputados y senadores que no quieren trabajar. Algunos diputados de la “oposición”, que viven en el interior del país y deben viajar a Buenos Aires en avión, no pudieron llegar a tiempo por las inclemencias del tiempo y la sesión se levantó puntualmente, según lo indica el reglamento, sin esperarlos, cuando se sabía que estaban llegando.

Todos nos preguntamos: si la semana hábil comienza el día lunes, ¿por qué los diputados se quedan disfrutando del fin de semana en sus provincias hasta el día miércoles por la mañana? Otros, los del “oficialismo”, estaban en sus despachos, pero no bajaron al recinto por un conflicto que existe por el control de la empresa Papel Prensa y la habilitación de la empresa de Internet Fibertel (dos conflictos generados por el gobierno de turno en su afán de lograr eliminar la libertad de prensa y que sólo su voz sea escuchada, haciendo callar a todos aquéllos que denuncian los negociados que se descubren a diario).

Mientras todo esto sucede, nosotros, los ciudadanos comunes, normales, seguimos muriendo día a día por la desidia de estos personajes: ellos tienen guardaespaldas, nosotros, no.

Matías Píparo, hermano de Carolina, acusó a la clase política de "seguir con sus peleas infantiles", mientras la gente "se muere todos los días" por hechos de inseguridad. En declaraciones a Radio Mitre, calificó de "lamentable" la suspensión del debate y aseguró que "muestra una vez más la falta de interés de todos los niveles políticos para tratar la inseguridad”.

"No sé si el proyecto de ayer era la solución o era lo que había que hacer, porque no soy un experto en seguridad ni mucho menos, pero esto demuestra la falta de interés, no les importa el ciudadano común y los que hacemos el país día a día", afirmó.

"Nos morimos todos los días y ellos siguen con sus peleas infantiles, Papel Prensa, Fibertel... tendrá su razón de ser, serán temas que importan, que está bueno que los traten; pero acá hay algo hace mucho tiempo" y no se trata, advirtió el hermano de Carolina.

Sobre la falta de quórum por la ausencia de diputados oficialistas, dijo "no entiendo cómo no van a trabajar. Si yo no voy a trabajar me echan, o por lo menos me retan".

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, le confesó a Juan Ignacio Buzzali, marido de Carolina, que estaba atado de manos y también que quería ser  más duro con la delincuencia, pero que no lo dejaban. Todos los argentinos sabemos muy bien quién es la persona que no lo deja y seguramente los extranjeros también.

El ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, negó haber escuchado al gobernador Daniel Scioli decirle al marido de Carolina que "le tienen atadas las manos"… y agregó: "No es bueno polemizar con un padre desgarrado por la muerte de su hijo, no es prudente".

¿Hasta cuándo los argentinos tendremos que soportar que estos hechos sigan sucediendo todos los días y que a nadie le importe?

Estoy convencida de que nosotros mismos somos los primeros culpables, pero ¿qué hacer para solucionarlo en un país en donde sólo se respetan los derechos humanos de los delincuentes?

 

La delincuencia esta ha la orden del día , las personas se están volviendo ermitañas por miedo a que los maten…. En mi país siempre hay asesinatos como en todo el mundo, lo bueno que la policía cada seis meses hace una limpieza, obviamente para la prensa son ajustes de cuentas entre delincuentes, pero, la mayoría sabe que es la misma policía que se encarga de matarlos, vaya coincidencia todos los muertitos tienen antecedentes penales, en ciertas comunidades, hay personas que aplican su propia ley y hasta los queman cuando atrapan a un delincuente, por mi parte digo…¡Que bien! Un desgraciado menos… Yo felicito a la policía de mi país que hace esas pequeñas limpiezas… Susan

Ha existido un error en la fecha en que ocurrió el atraco a Carolina Píparo: No fue a fines del mes de agosto, sino a fines de julio. Perdón por la inexactitud del dato. Georgina :)

Antes ya vivia super tranquila en Galicia pero ahora que estoy en una zona rural de Portugal, ya la tranquilidad es lo maximo. No entenderia vivir con miedo eso no lo soportaria. Anagalena

En Buenos Aires siempre nos jactamos de ser la Europa de Sudamérica, pero hace ya varios años que nos venimos "latinoamericanizando" y comenzamos a tener índices de violencia que veíamos en otros países del continente, pero nunca aquí. Te aseguro que ningún ser humano normal es capaz de soportar esto y así vivimos, en un estado de alteración permanente y con un altísimo consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Argentina va mal... muy mal. Georgina :)

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