Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Sábado, a 4 de Septiembre de 2010

Publicado en elpais.com, 03/09/2010

Hay una simpática anécdota del papa Juan XXIII ante la exuberante Sofía Loren. Cuando era nuncio en París, el papa del Concilio Vaticano II se encontró en un acto oficial con la actriz italiana, que lucía rumboso escote y una cadena con una cruz de esmeralda adentrándose con coquetería entre sus senos. "¡Benedetto, quel Calvario!" (¡Bendito, ese Calvario!), suspiró con sonrisa desarmante el futuro pontífice. Fue beatificado por Juan Pablo II en el año 2000.

No todos los eclesiásticos reaccionan con humor. La visión de la mujer como objeto de pecado es cosa de hombres obsesos, y sus reacciones suelen ser maleducadas, por ejemplo esta de san Juan Damasceno: "La mujer es una burra tozuda, un gusano terrible en el corazón del hombre, hija de la mentira, centinela del infierno". O esta de san Alberto Magno: "La mujer tiene la naturaleza incorrecta y defectuosa".

No todos los grandes eclesiásticos son así, ni mucho menos. El teólogo Marciano Vidal lo analiza en su libro Moral de amor y de la sexualidad, con el relato con que el buen san Alfonso María de Ligorio contemplaba un escote (ubera) de mujer. "Pectus non est pars vehementer provocans ad lasciviam" ("El pecho no es parte que provoque vehementemente la lascivia"), escribió el fundador de los redentoristas.

En cambio, el gran san Agustín escribió que "el marido ama a la mujer porque es su esposa, pero la odia porque es mujer", y que "nada hay tan poderoso para envilecer el espíritu de un hombre como las caricias de una mujer". ¿Hablaba por experiencia? Padre de un chico al que llamó Deodato (Dado por Dios), repudió a la madre sin contemplaciones, aunque "con la promesa de no entregarse a ningún otro hombre". Antes de convertirse, san Agustín fue un obseso sexual, además de un presumido. Escribe en Confesiones, por lo demás un libro maravilloso: "Fui a Cartago, donde terminé en un bullente caldero de lascivia. En un frenesí de lujuria hice cosas abominables; me sumergí en fétida depravación hasta hartarme de placeres infernales. Los apetitos carnales, como un pantano burbujeante, y el sexo viril manando dentro de mí rezumaban vapores". Agustín tenía un problema con el sexo. Lo malo es que hizo escuela. Haría bien Roma en desmitificar a sus clásicos.

Otro que temblaba en presencia de las mujeres fue santo Tomás de Aquino, el mayor de los teólogos cristianos. Encarcelado por sus parientes a causa de su ingreso en la orden de los dominicos, fue tentado carnalmente, instigado por una prostituta vestida con suma elegancia. Se la habían enviado sus propios parientes. Dicen sus biógrafos que en cuanto la vio, el llamado Doctor Angélico corrió a un fuego de verdad, cogió un leño en llamas y echó fuera de la cárcel "a la que quería despertar en él el fuego del placer". Inmediatamente después, santo Tomás cayó de rodillas para pedir el don de la castidad y se quedó dormido. Entonces se le aparecieron dos ángeles que le dijeron: "Por voluntad de Dios te ceñiremos con el cinturón de la castidad, que no podrá ser desatado por ninguna tentación posterior; y lo que no ha sido conseguido por mérito, es dado por Dios como don".

Se dice que Tomás sintió el cinturón y despertó dando un grito. Entonces se sintió dotado con el don de tal castidad que, a partir de ese instante, iba a retroceder espantado ante toda lozanía, hasta el punto de que ni una sola vez pudo hablar con las mujeres sin tener que hacerse violencia. ¿Castidad perfecta? Castidad quiere decir castigo.

 

Martes, a 17 de Agosto de 2010

¡¡Ojo, no lo digo yo... lo dicen los de Durex!!

 

 

 

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Viernes, a 13 de Agosto de 2010

Todo esperma es sagrado” (Every sperm is sacred) es una de las canciones que se pueden oír (y ver) en la película “El sentido de la vida” de los Monty Python.

Los componentes de este grupo son posiblemente, junto a Les Lurthiers, los mejores y más brillantes humoristas, músicos y cineastas de la historia. Todas sus obras, desde “La vida de Brian” hasta “Un pez llamado Wanda”, pasando por “Criaturas feroces” o “Se armó la gorda”, son un compendio de sátira y crítica social, un demoledor derechazo en la mandíbula de las buenas y conservadoras costumbres de los judeocristianos.

Los Monty Python estaban formados por Graham Chapman,Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin, un grupo de amigos que se conocieron en las universidades de Oxford y Cambridge.

El vídeo que os presento hoy, “Todo esperma es sagrado”, es una sátira salvaje sobre los tópicos de las enseñanzas cristianas sobre la reproducción, y las prohibiciones de la masturbación y los anticonceptivos.

El sketch está protagonizado por un padre (interpretado por Michael Palin), su esposa (interpretada por Terry Jones) y sus 63 hijos, a los que van a vender a un laboratorio farmacéutico para que experimenten con ellos: el matrimonio (muy católico, muy apostólico y muy romano) ya no pueden permitirse cuidar una familia tan grande.

En la canción, sus hijos les preguntan porqué no recurrieron a métodos contraceptivos o la esterilización, en vez de reproducirse y reproducirse, como los conejos. El padre les explica, bondadosamente, que él no iría nunca contra la voluntad de Dios…

La naturaleza optimista y radiante del principio de la canción se contrapone con el final amargo del coro, cuando los niños marchan a su destino: ser carne de laboratorio, algo que no prohíbe la Biblia.

Alfredo Webmaster

 

Todo esperma es sagrado” - Monty Python

Veréis, nosotros creemos...
os lo explicaré:

En el mundo hay judíos
Hay budistas
Hay hindúes, mormones y además
Están los que siguen a Mahoma
Pero yo no soy uno de ésos

Yo soy católico romano
Lo soy desde antes de nacer
Y si hay algo cierto sobre los católicos
Es que te acogen en cuanto eres concebido

No hace falta que midas un montón
No hace falta que seas muy listo
No hace falta que vayas vestido
Eres católico desde que se corrió papá

Porque
Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

Que los ateos derramen el suyo
En el suelo polvoriento
Dios les hará pagar
Por todo el esperma que no se encuentre

Todo esperma es deseado
Todo esperma viene bien
Todo esperma es necesario
En tu barrio

Los hindúes, taoístas y mormones
Derraman el suyo en cualquier sitio
Pero Dios ama a los que tratan
A su semen con más cuidado

Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

Todo esperma es sagrado
Todo esperma viene bien
Todo esperma es necesario
En tu barrio

Todo esperma es útil
Todo esperma es bueno
Dios necesita el de todo el mundo
- El mío
- Y el mío
Y el mío

Que los paganos derramen el suyo
En montañas, colinas y llanuras
Dios les castigará
Por todo el esperma derramado en vano

Todo esperma es sagrado
Todo esperma viene bien
Todo esperma es necesario
En tu barrio

Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

 

Jueves, a 12 de Agosto de 2010

Como estamos de noche de jueves y mañana ya es “San Viernes”, preámbulo del fin de semana, ¿Cómo podemos adaptar mejor el cuerpo para lo que viene, que visualizando un vídeo capaz de levantar el espíritu, el ánimo y muchas cosas más…?

Gracias a los publicistas de la Association de Producteurs des Fruits de France, podremos disfrutar de una pequeña obra maestra de la sensualidad, la motivación y el disfrute de la vida… un vídeo tan motivador, tanto, que no pude evitar ir a la cocina, cortar en pedacitos varias frutas (kiwi, plátano, uva y piña) y degustarlas imaginando… imaginando… imaginando…

Disfrutadlo antes de que Youtube lo borre.

Alfredo Webmaster

 

Nota: si lo borran los de Youtube y lo queréis seguir disfrutando, os lo puedo enviar por e-mail.

 

Lunes, a 19 de Abril de 2010

Dicen que al llegar al orgasmo algunas mujeres pierden la consciencia durante unos segundos. Una sensación que los franceses llaman la ‘petite mort. Este es el primer cuento de Late Chocolate. La primera de una colección de pequeñas historias de mujeres y sexo, un reflejo de lo que piensan, sienten y desean. Sueños o realidades que serán siempre una experiencia diferente”.

¿Por qué publico de nuevo el vídeo de "La petite mort - La pequeña muerte"? ¿Por qué razón lo expongo a vosotros y vosotras para que lo veáis, lo disfrutéis y opinéis?

Muy sencillo: porque sigo considerando este vídeo de lo mejor de lo mejor de lo mejor que he visto en muchooooooooooo tiempo.

Es un vídeo corto, demasiado corto para mi gusto; un vídeo que en su interior lleva todo un compendio de belleza plástica, de imágenes y dibujos superpuestos y en movimiento, un vídeo que no necesita exponer el cuerpo físico de una persona, en este caso mujer, para conseguir lo que se propone.

Sólo expone formas y movimientos, sólo insinuaciones e imaginación desbordante… sólo con eso, y nada más que con eso, nos motiva y nos lleva al clímax pretendido.

Es un auténtico compendio del arte de usar palabras arrulladoras para conseguir lo que se consigue, de cómo el sexo no sólo es acción física, sudor y acaloramiento: también es acción espiritual y sentimental.

Es la descripción perfecta de un estado de ánimo placentero que conduce hasta la “petit mort”: el resultado perfecto después de un preámbulo perfecto.

No sé qué sensaciones os provocarán a todos vosotros (y, obvio, vosotros) pero a mí, en mí, tuvo el efecto de hacerme recordar que se pueden hacer muchas más cosas además de la simple mecánica del sexo. Me ayudó comprender mejor el intrincado mecanismo femenino de la sexualidad combinada con la sensualidad: la importancia del “tempo”.

Para terminar, os recomiendo dos cosas: la primera, que lo veáis totalmente a solas, con un buen sonido que os envuelva, una luz tenue (¿velas?), sin nadie cerca que pueda interrumpir el placer del disfrute de esta pequeña obra de arte y, segundo, que después paséis por la página Web de Late Chocolate y disfrutéis de sus productos, de sus aditamentos, sus perfumes...

Alfredo Webmaster

 

La petite mort - La pequeña muerte

 

Domingo, a 14 de Febrero de 2010

Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 28/12/2009

Ellos las prefieren con curvas antes que excesivamente delgadas; se inclinan por una cara bonita antes que por un cuerpo escultural y no les importa la celulitis. Chicas, atentas a un dato: nada de tatuajes, músculos ni maquillajes.

Lo confirman todas las encuestas: el hombre del siglo XXI prefiere lo natural a lo artificial. “A ellos les pierde un buen culo como el de Jennifer López”, afirma Juan José Rodríguez, psicólogo experto en relaciones de parejas. Chicas: nada de dietas estrictas, peluquerías semanales o interminables jornadas en el gimnasio. “Los chicos no se fijan en los kilos de más ni en la celulitis”. Se muestran inflexibles a la hora de elegir a su chica: “Todos los estudios coinciden en que los varones admiran más a una mujer sin maquillar y vestida de manera informal que una artificial y excesivamente vestida”.

Aunque el cuerpo es lo primero que entra por los ojos, el experto reconoce que, “aunque suene a tópico”, la auténtica belleza reside en el interior de la persona. “Una chica o un chico pueden ser muy guapos físicamente pero si no hay conexión interna nunca funcionará como pareja”. Las mujeres de líneas rectas, con poco busto, falta de cintura y caderas planas no les gustan. "Ellos adoran las siluetas con curvas bien proporcionadas".

La mayoría reconoce que le fascina la mujer con labios y pechos grandes. “La rubia de estilo inocente ya no gusta tanto. Ahora se dejan llevar más por las morenas de cabello largo con pechos y culo voluminoso”, añade.

Buen trasero

El tamaño siempre importa, y los traseros mejor cotizados se sitúan en los 90 centímetros. “Los hombres desean a las mujeres con un buen trasero. Eso sí: mejor si no ha pasado por manos del cirujano”.

No soportan el pelo teñido y, si pueden elegir, prefieren una melena larga antes que un pelo corto. “Penélope Cruz podría encarnar el prototipo de mujer perfecta para la mayoría de los hombres”. No les gustan las mujeres perfectas. “El mítico 90-60-90 sólo para mirarlas en las revistas”. No les importa tanto que la figura de la mujer sea la de una talla perfecta, sino que tenga unas proporciones ideales: "quieren busto, cintura y cadera equilibrados".

El mito que se derrumba es el de la altura: “No les importa que sus parejas sean más altas que ellos”. Y, si no, que se lo pregunten a Tom Cruise, que convirtió en sus esposas a mujeres más altas que él: Nicole Kidman y Katie Holmes.

Si les das a escoger entre una cara o un cuerpo bonito, se quedan con la cara. “Y, a ser posible, sin adornos de ningún tipo, sin peinados exagerados, sin joyas ni capas de maquillaje”. Para dotarlas de un aire sexy y coqueto que todo hombre confiesa tentador, les gustan las chicas con tacones antes que con zapato plano. Si, además, tienen un toque de fuerza y seguridad en sí mismas, "los hacen perder totalmente la cabeza". Si tienen estilo, alternan el trabajo con la vida familiar y "están liberadas sexualmente", ellos saben que tienen a la mujer perfecta en su propia casa.

 

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Domingo, a 14 de Febrero de 2010

Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 01/02/2010

¿Quién no ha soñado nunca que llega a casa y su mujer está esperándolo en la cama vestida de colegiala, como aquella niña buena que dice que un día fue? El mundo de las fantasías sexuales es un mundo sin fin. Contarlo a tu pareja y conseguir ponerlo en la práctica suele ser lo más complicado. Uno de los juegos más excitantes y menos ‘vetados’ es  disfraz en su vida. La sexóloga María del Mar Macho habla de lo bien que sienta hacer algo ‘socialmente inapropiado’ de vez en cuando. “Para no dejar que la relación se marchite”.  

Los hombres tienen asumido que no todas sus fantasías pueden llevarse a la práctica. Casi todos sueñan con montárselo con dos chicas a la vez. Y la mayoría de las veces ellas no están por la labor. Por eso tiran por lo más simples y las que requieren una puesta en escena más sencilla. Meterse en el papel de un personaje puede sonar… De lo más apetitoso. Y es un papel que la mujer está dispuesta a asumir. “Excita la idea de cambiar por un día el escenario. La excitación se dispara cuando el hombre ignora el disfraz elegido. Imaginarse a su pareja vestida de cualquier cosa menos de ella misma les saca lo mejor de que tienen dentro”, añade.

Aquí pasa como con el cine o los libros: que los clásicos ganan por goleada. “Los más comunes son los de enfermera y los de colegialas”. En ese momento, ella toma las riendas de la relación y asume su papel. “La enfermera está autorizada para inspeccionarle, verle desnudo, tocarlo, estudiarlo, manipularlo…”. Ellos, a su merced. Mientras, ella revisa cualquier parte que pueda estar herida. “Aquí ya entra en juego la sensualidad de cada una… A ellos les encanta que simulen heridas en el muslo y, casualmente, les toquen la zona genital”. O, simplemente, ellos se convierten en víctimas de una enfermera “que aprovecha la invalidez del enfermo para satisfacer sus propias fantasías sexuales”.

El segundo más votado por ellos, el de colegiala y todas sus variantes posibles (Caperucita Roja va ganando muchos adeptos), despierta cierto morbo por la inocencia que despierta la niñez. “Ellas se hacen las sorprendidas”. Los chicos asumen el papel de “profesor” mientras sus alumnas abren bien los ojos para aprender y cumplir las órdenes de su supervisor. “Las más listas asumen el papel de chica inocente sólo en apariencia. Las mujeres siempre son mucho más pícaras de lo que parecen”. Hay quien dice que son ellos los que fingen sorprenderse con los conocimientos sexuales de la joven. “Cada cual que aplique sus propias reglas del juego”.

En la última década ha irrumpido en el Top One la vieja historia del lobo que quiere atrapar a Caperucita Roja en el bosque, mientras camina a casa de su abuela. "Qué ojos más grandes tienes... Es para verte mejor". Por qué el lobo tiene una boca tan grande, mejor que Caperucita se lo pregunte directamente a él.

 

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Lunes, a 25 de Enero de 2010

Según el RAE, fanatismo es “la tenaz preocupación, apasionamiento del fanático”; si consultamos qué es un fanático, nos dice que es el “que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas” o el que está “preocupado o entusiasmado ciegamente por algo”.

Cuando pensamos en fanatismos, nos acordamos de algunos fanatismos concretos pero nos olvidamos de “otros” fanatismos menos visibles pero igual de reales. Hablo de los otros fanatismos ciegos, esos que no se ven a simple vista pero que también son dañinos y taimados. La ignorancia, el analfabetismo, la religiosidad y la misoginia son algunos de los factores que hacen aflorar a la superficie el animal fanático que muchos llevan dentro.

Cuando todo eso se mezcla y se “suelta”, pasa lo que pasa: asesinatos, penas de muerte, atentados, intransigencias, persecuciones, burkas y capirotes…

Cuando además de dar rienda suelta al fanatismo se mezcla con el derecho “divino” a disponer de la vida de la mujer como propiedad exclusiva del macho, ese cóctel explosivo lleva a que la mujer sea dañada irremisiblemente para toda su vida.

En las fotos que veréis a continuación, de extrema dureza, podréis observar los rostros deformados de mujeres atacadas con ácidos sulfúrico o clorhídrico en Afganistán, Bangladesh, Pakistán y algún que otro estado musulmán similar. ¿Su “delito”?: haber rechazado las proposiciones sexuales de un hombre o el arreglo económico de un matrimonio de conveniencia, algo habitual cuando se mezcla religión y represión.

Los atacantes rara vez son enjuiciados y menos aún conducidos a prisión; en muchas ocasiones los atentados son cometidos por sus propias familias.

Alfredo Webmaster

 

 

Irum Saeed de 30 años: por haber rechazado un matrimonio cuando aún era una niña, le quemaron los hombros y la cara.

Shameem Akhter, 18 años: después de ser violada de forma salvaje por tres jóvenes, le destrozaron su cara con ácido.

 

Nayaf Sultana, de 16 años: a la edad de 5 años, su padre le quemó la cara con ácido por que no quería tener niñas.

 

Shehnaz Usman, de 36 años: quemada con ácido por su familia después de negarse a un matrimonio de conveniencia.

 

Shahnaz Bibi, de 35 años: un familiar le arrojó ácido a la cara por que rechazó sus propuestas sexuales.

 

Kanwal Kayum, de 26 años: fue quemada por un joven al que rechazó matrimonio.

 

Fotos de otras mujeres que agredidas con ácidos

 

Lunes, a 25 de Enero de 2010

 En la lucha contra el contagio del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, más conocido por su acrónimo SIDA, todo vale, incluso el humor más desenfadado y vital, como el que nos propone este anuncio dirigido por Yoann Lemoine para AIDES (Association française de lutte contre le VIH/sida et les hépatites virales).

Usando la técnica stop motion, Yoann Lemoine dirige un pequeño filme animado con estética grafitera, en la que un pene de trazos simples, al ritmo de un rock balcánico, busca tener relaciones sexuales en los cuartos de baño de un local público, aprovechando los cientos de dibujos de vaginas que tapizan las paredes del local.

Pese a que su temática es eminentemente heterosexual, en fechas próximas se presentará una versión gay.

El mensaje que transmite el vídeo es directo, sin tapujos ni falsas moralinas, entretenido, social y solidario, preventivo y, sobre todo, muy fácil de entender: ¡Nunca olvides el condón!

Al final, como siempre debería ser un buen final, usar el condón compensa…

Alfredo Webmaster

 

 

Director: Yoann Lemoine

Producción: Wanda

Agencia: TBWA

Domingo, a 29 de Noviembre de 2009

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha pedido este sábado a la Conferencia Episcopal Española que no le condene "por ser socialista", ya que no es un asesino y tiene "la conciencia tranquila", al tiempo que constató que "Pinochet era un asesino desalmado al que se le dio la comunión de manera vergonzosa".

Obtenido de cadenaser.com, 28/11/09

Bono se pronunció así al ser preguntado por las declaraciones del secretario general de la Conferencia Episcopal Española y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, que aseguró que el político católico que vote a favor de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo tendrá que confesarse y rectificar públicamente si quiere volver a comulgar.

"Llevo 40 años afiliado al PSOE y no he ocultado que soy cristiano, que quiero acomodar mi vida al Evangelio de Jesús, y lógicamente me duele la declaración que ha hecho la Conferencia Episcopal Española", dijo Bono, quien aseveró que esta situación le "entristece", aunque tenga la conciencia tranquila.

"Me agradaría que reflexionaran y que no me condenaran por ser socialista, no vaya a ser que si yo no fuera socialista aunque hubiera actuado del mismo modo no me hubieran condenado, como ocurrió durante los ocho años que gobernó el PP", señaló Bono, quien recordó que, en ese periodo, se "aplicó la ley del aborto, que es mucho peor que la que ahora puede aprobarse", puesto que "que ha consentido más de 115.000 abortos cada año, que hasta el Consejo de Estado ha hablado de paraíso del aborto libre".

Tras clausurar el X Congreso de Escuelas Católicas que se celebró en Toledo, José Bono explicó que él ha votado "lo que creo que es mejor para reducir el número de abortos, he recibido por otra parte la solidaridad de muchos religiosos, de muchas otras personas de iglesia, en la que quiero seguir estando y por tanto no voy a buscar el conflicto ni el escándalo".

 

Lunes, a 16 de Noviembre de 2009

Por Ana I. Gracia para elconfidencial.com, 11/11/2009

Tal vez no hace mucho tiempo se tragó un chicle y piensa que puede que esté pegado en alguna pared de su estómago. A lo mejor también cree que sólo utiliza un 10% de su cerebro y que el 90% restante lo tiene dormido. O no come por la noche porque le han dicho que engorda más; incluso se niega a levantar mucho peso por si le provoca una hernia. ¿Serán verdad, o simplemente son creencias que han pasado de generación en generación? Un grupo de pediatras británicos se han cansado de escuchar demasiados mitos médicos y han destapado ocho creencias que son mentira -o verdades a medias- y sólo existen en la cabeza de ya demasiada gente.

No se ha encontrado evidencia científica que avale que sólo utilizamos un 10% de nuestro cerebro. No existe ninguna área del cerebro inactiva. Como sucede con los músculos, utilizamos las regiones del cerebro según la actividad que se desempeñe. Cuanta mayor complejidad, mayor uso. Nunca se utiliza el 100% del cerebro simultáneamente. De hecho, sólo en grandes ataques epilépticos puede llegar a utilizarse toda la capacidad del cerebro al unísono. Tal vez este bulo se tejió cuando se afirmó que se utiliza el 10% del cerebro de forma consciente, mientras que el 90% restante se hace inconscientemente.

La mítica regla de que se puede comer algo que se ha caído al suelo si no han transcurrido cinco segundos también se desmonta. Hay bacterias que tienen una capacidad de adhesión a los alimentos en pocos segundos. La salmonella, por ejemplo, sobrevive en la madera o alfombras durante semanas, y siente especial admiración por subirse a un alimento que cae al suelo en pocos segundos. Depende del tipo de alimento, de la bacteria y del suelo. Pero los microbiólogos afirman que al 99% de estas bacterias les bastan cinco segundos, sobre todo si el alimento es un trozo de carne y el suelo, un azulejo.

No crecen las uñas y el pelo una vez muerto. La idea surgió de una ilusión óptica. Al morir, el cuerpo se deshidrata, la piel se seca y es como si encogiera. Por eso parece que el pelo y las uñas crecen, pero es falso. Físicamente es imposible: en el hipotético caso de que pudiera producirse este crecimiento, requiere la actividad de un conjunto de hormonas que, al morir la persona, mueren junto a ella.

Hay supuestos que reiteran que el color de la orina indica la hidratación de la persona. “La orina tiene que ser clara. Si es oscura, significa que no bebemos todo el agua que deberíamos tomar”. En este caso, los investigadores dicen que es una verdad a medias. Sí es cierto que una orina con más color es un síntoma de deshidratación, pero no tiene por qué ser así. Puede ser también por el proceso de ósmosis: a mayor cantidad de sustancia a disolver en una cantidad de orina, es entendible que presente un color más fuerte.

No se asuste si convive con un sonámbulo y se levanta por la noche. En ningún caso existe el riesgo de que le dé un ataque al corazón o sufra un daño cerebral si lo despierta. Se recomienda no hacerlo simplemente para no confundir ni asustar al propio afectado. Por nada más.

Otra de las creencias que seguro le habrán advertido alguna vez es tener cuidado con los chicles que, si se tragan, pueden quedarse pegado durante años en el estómago. Tal vez este mito nació –es totalmente falso- para evitar que todos los chicles terminasen en el estómago de todos los niños. No se preocupe: el estómago está lo suficientemente preparado como para enfrentarse sin ningún problema a estos ‘contratiempos.

Leyendas urbanas del hombre y su sexo

Es imposible y falso que los hombres piensen en sexo cada siete segundos. Si un hombre permanece despierto 15 horas al día, pensaría más de 7.700 veces al día en el tema. No cuadran las horas en el reloj, aunque no falten ganas. Sí es cierto que piensan más que las mujeres, aunque la diferencia va menguando conforme pasan los años. Un estudio refleja que un 54% reconoce pensar en ello una o varias veces cada 24 horas frente al 19% de mujeres.

Quizá la más extendida y popular de las creencias es que el tamaño de los pies se asemeja al tamaño del órgano sexual masculino. No se lo crea. La ciencia creó este mito al contar que los genes Hox, implicados en el desarrollo embrionario, inciden tanto en el crecimiento de los dedos de las manos y pies como en el desarrollo del pene. De ahí surgió la relación entre los tamaños de las distintas partes del cuerpo. Pero no tiene nada que ver: unos pies grandes no necesariamente suponen un mismo tamaño en otras partes.

 

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Lunes, a 9 de Noviembre de 2009

En Portobello Road, la zona más cosmopolita del Londres comercial, se encuentra la tienda de lencería What Katie Did.

Siguiendo los patrones de la moda íntima de los años 40 y 50, Katie Halford, la diseñadora y propietaria de la empresa, creó una hermosísima colección de corsets y complementos femeninos de primer nivel, con telas, diseños, colores e, incluso, objetivos olvidados entre las mujeres de finales del siglo pasado y principios de este: la lencería vintage, femenina y sensual.

En sus tiendas puedes encontrar desde la lencería más glamorosa a los más sexys corsets, trajes de baño, medias de raya atrás, pezoneras, elegantísimo trajes para eventos, etc. Todo un compendio de ropas pensadas más para exhibir (y hacerse admirar) que para, simplemente, llevar puestas.

Katie Halford, en una encomiable labor en defensa del trabajo bien remunerado y evitar así la explotación de mano de obra de países del tercer mundo, en su página web What Katie Did explica, con profusión de detalles, cómo, cuándo y por quién fueron confeccionadas las prendas: ¡Para que aprendan otros fabricantes!

Pese a que el comercio dónde se venden la lencería está en Londres, también se pueden hacer las compras por Internet: ¡Animaros, los corsets son hermosísimos (y muy, pero que muy, sensuales)!

Alfredo Webmaster

 

Lunes, a 9 de Noviembre de 2009

Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 09/11/2009

Al hablar de pecados capitales, viene a la cabeza una clasificación de siete vicios que nunca se deben cometer. Dice la leyenda que, al cometerlos, se destruyen la vida de gracia y se crea la amenaza de condenación eterna, y sólo se puede ser absuelto mediante la confesión. Los sexólogos han desafiado a la historia y han disfrazado a los pecados capitales en sexuales. Estos sí se pueden cometer con absoluta tranquilidad sin miedo a ser juzado. Incluso hablan de convertirlo en la mejor arma para seducir a tu pareja. Cometer estas infracciones da un punto de placer a la pareja y les da energía. Mario Losantos y Lucía Martínez, psicólogos sexólogos, desgranan el significado de cada uno de los pecados capitales y cuál es la mejor manera de darles la vuelta sin temer ser juzgados yendo al infierno. Dicen que los chicos pecan de lujuria y ellas, de soberbia. ¿A qué bando te unes?

Lujuria. Ha sido usualmente considerada como el pecado producido por los pensamientos excesivos de naturaleza sexual. También se dice que la lujuria son los pensamientos posesivos sobre otra persona. Debido a su intrínseca relación con la naturaleza sexual, la lujuria en su máximo grado puede llevar a compulsiones sexuales o sociológicas, incluidos la adicción al sexo, el adulterio y la violación. “A veces me despierto pensando que tengo a Brad Pitt en mi cama y entonces me doy cuenta de quien realmente está en mi cama es mi marido, no Pitt. Él duerme plácidamente, ajeno a mi aventura mental. Es entonces cuando me siento afortunada por tenerlo a él, precisamente para cumplir mis fantasías”.

Gula. Se identifica con la glotonería, el consumo excesivo de comida y bebida, en cambio en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo. En términos de pecados sexuales, se traduciría en un afán de querer descubrir más: materializar fantasías sexuales, cambiar los roles en la cama, introducir juguetes en la relación, invitar a alguien a vuestra cama…. Cada cual es libre de desear y satisfacer lo que quiera (o lo que pueda).

Avaricia. Es otro pecado de exceso. Sin embargo, la avaricia se aplica sólo a la adquisición de riquezas en particular. Un avaricioso sexual es aquél que no le importa que su pareja no llegue al orgasmo con tal de que él lo haga. Cambia el chip: en temas de cama juegan dos. Así que ayuda a tu pareja a que se sienta cómoda: pregúntale, búscala, encuéntrala, satisfácela…. Al final, la avaricia termina rompiendo el saco.

Pereza. Es el más "metafísico" de los pecados capitales. La pereza hace referencia a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia. En términos sexuales, se ha convertido en la hermana carnal del sexo. ¿Nunca te ha dado pereza mantener relaciones sexuales en un momento determinado? Tampoco es bueno tomarla como un hábito, pero de vez en cuando no viene mal. No saber ejecutar la pereza puede privar de la espontaneidad y el abandono que requiere el sexo.

Ira. Puede ser descrita como un sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enojo. Estos sentimientos se pueden manifestar como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás como hacia uno mismo y el deseo de venganza. ¿Qué ocurre después de una sofocada discusión de pareja? Que llega el desenfreno más fresco…. Los mejores actos sexuales suelen llegar, casi siempre, durante la reconciliación. Por eso a veces es aconsejable enfadarse: después de la tormenta, siempre llega la calma.

Envidia. Como la avaricia, se caracteriza por un deseo insaciable. La avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más general. Aquellos que cometen el pecado de la envidia desean algo que tiene alguien más, y sienten que a ellos les hace falta. Es como querer el novio de tu amiga. Así que llega ligado desear el mal al prójimo y sentirse bien con el mal ajeno. La mejor manera de utilizar la envidia para beneficiar a tu pareja es sentirla como fuente de inspiración. Mira a tu alrededor. A lo mejor ves a una pareja o a una mujer que presumen de tener una vida sexual maravillosa. Busca, rebusca, pregúntale y quédate con los elementos que te permitirán a ti mejorar en lo que fallas. Seguro que aprovechándote de su bien, revives la pasión de tu relación.

Soberbia. Es el más serio de los pecados capitales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificado como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, fallando en halagar a los otros. Genéricamente se define como la sobrevaloración del yo respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un status elevado. También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior, y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás. Las mujeres suelen ser más soberbias que los hombres. A veces saben que se equivocaron y, aún así, no rectifican. Punto negativo. Al final, sólo te perjudicará a ti misma. ¿Cómo sacarle provecho a este ‘defecto’? Piensa en esas mujeres que caminan teniendo la total seguridad de que son guapas y encima se lo creen. Contágiate de su seguridad. ¿No te encantaría hacer lo mismo, porque tú lo vales?

 

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Domingo, a 25 de Octubre de 2009

 

Hay libros de fotografía que nacen para permanecer abiertos sobre una mesa y que sean releídos por la mirada. Este es el caso del "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas", de Edvard Koinberg, que homenajea al botánico sueco Carl Linnaeus con sus fotorretratos de un centenar de plantas y flores.

La sexualidad de las formas del reino vegetal se muestra en estas instantáneas a color que antes de ser reunidas en este ejemplar exquisito, han sido expuestas en "60 lugares de 21 naciones", según indicó Koinberg desde su estudio en Estocolmo.

El elegante "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" (Editorial Taschen) sigue la estructura del "Calendarium Florae" -calendario floral-, de Carl Linnaeus, en los que halló "conexión entre una vieja tradición de las ilustraciones de las plantas y una moderna tecnología", según afirmó el fotógrafo.

"Carl Linnaeus desarrolló un sistema que agrupaba las plantas según el momento de su florecimiento y las clasificaba según el número y la disposición de sus órganos sexuales, trazando paralelismos entre la sexualidad de las plantas y los seres humanos", lo cual suponía un planteamiento revolucionario en la sociedad del siglo XVIII.

De ahí que Koinberg ordenase en su "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas"  sus cerca de 250 fotos en doce capítulos que hacen honor al ciclo mensual y estacional de las plantas.

Su objetivo fue "hacer ilustraciones a la manera que era habitual en aquel siglo, pero con otra técnica", la fotográfica, usando tanto cámaras de gran formato analógicas como digitales en sus dos estudios, en Uppland y Estocolmo.

Este fotógrafo trabaja siguiendo los pasos de Carl Linnaeus (1707-1778), al igual que desempeñaban su labor los pintores holandeses de naturalezas muertas del siglo XVII y XVIII y "los retratistas suecos como Alexander Roslin", argumentó.

Fuera de la tradición pictórica noreuropea, Koinberg recalcó que su sensibilidad ha recibido cierta influencia del arte japonés y además reconoció que con la obra de la pintora estadounidense Georgia O'Keeffe mantiene "algunas similitudes y muchas diferencias también".

Pero la gracia pictórica en su obra destaca por el uso del fondo negro a modo de telón de la vieja escuela sobre el que hace posar a las plantas en su estudio.

Koinberg sitúa las flores y las plantas "como si fueran seres humanos con el fondo de negro u oscuro como era habitual" en el tiempo de Linnaesus, como una expresión de cómo la sexualidad de las plantas va a iluminar el lado oscuro del desconocimiento".

Esta edición del "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" de Edvard Koinberg (Estocolmo, 1964) ha potenciado la gran carga estética de sus fotos a color en claroscuro gracias a la maquetación de las instantáneas a sangre.

La mayoría de esas imágenes "fueron tomadas entre 1999 y 2002" de flores que proceden del jardín de su residencia de verano en Uppland (Suecia) y teniendo en mente desde el inicio en que terminasen en un libro, explicó Koinberg.

Este artista no para de fotografiar plantas durante todo el año, aunque en la temporada invernal tiene que concentrarse en las plantas de esa estación o en las semillas.

De "fotógrafo sin educación botánica" se autocalificó Koinberg quien confesó que "no puede parar de añadir nuevas fotos" al "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" pero que ha "cambiado el foco para encontrar nueva energía", porque todavía le fascina seguir las hazañas de Linnaesus "con un nuevo punto de vista".

Al principio del proyecto, Koinberg dijo que se le pasó por la cabeza fotografiar la obra compilada por Linnaesus -unas 20.000 plantas-, pero admitió que tuvo que "parar, porque es probablemente imposible de llevar a cabo en una vida".

"Linnaesus fue un estudioso fantástico. Pero contó con la ayuda de colegas de todo el mundo y envió a sus estudiantes en viajes para recopilar plantas para él".

Tan interesante resulta la vida de Carlos Linneo, que el "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" ha sido prologado de lujo por el sueco Henning Mankell, uno de los mas destacados escritores actuales de novela negra, y por Tore Frängsmyr, autor de "Linnaeus: The Man and His Work".

 

Viernes, a 2 de Octubre de 2009
 

Los mejores y los peores en la cama. 15.000 féminas “que conocen mundo” no tuvieron ninguna piedad al confesar con argumentos y razones en la web OnePoll.com qué hombres se lo curran más en la cama y cuáles pasan de todo, según el país del que proceden.

Los latinos, fieles a su fama de latin lovers, mantienen las mejores posiciones. Las féminas colocan la medalla de oro a los españoles, por delante incluso de brasileños e italianos. Iván Rotella, portavoz de la Asociación Española de la Sexología, reconoce que los españoles se preocupan cada vez más por satisfacer plenamente a la mujer y ya se "lanzan más" a comprar juegos eróticos para dar "vida" al acto sexual y conseguir que la mujer disfrute tanto o más que ellos.  

A los que más colorados dejaron las encuestadas son los alemanes por desprender “demasiado olor”, acompañados en segundo lugar por los británicos, que por pereza dejan todo el trabajo para la mujer.

Los suecos caen a la tercera posición en la clasificación de los peores por ser demasiado rápidos. La lista negra la completan los holandeses, por dominantes; los americanos por tener poco tacto; los griegos desprenden demasiado cariño; el galés por egoísta y los escoceses “chillan mucho”. De los turcos aseguran que sudan mucho y los rusos son demasiado peludos.

Fuera del podium de los tres mejores, Francia, Irlanda, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Dinamarca y Canadá completan la lista de qué hombres son los que mejor saben satisfacer a las mujeres en la cama. ¿Las razones? No se confiesan. Habrá que comprobarlo.

 

Los peores amantes

Los mejores amantes

1. Alemania (huelen mal)

1. España

2. Inglaterra (demasiado vagos)

2. Brasil

3. Suecia (demasiado rápidos)

3. Italia

4. Holanda (demasiado dominantes)

4. Francia

5. América del Norte (demasiado rudos)

5. Irlanda

6. Grecia (demasiado sentimentales)

6. Sudáfrica

7. Gales (demasiado egoístas)

7. Australia

8. Escocia (demasiado ruidosos)

8. Nueva Zelanda

9. Turquía (demasiado sudorosos)

9. Dinamarca

10. Rusia (demasiado peludos)

10. Canadá

 

 

 

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Sábado, a 27 de Junio de 2009

Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 22-06-09

En un mundo donde hombres y mujeres cada día se exigen más en la cama, fingir un orgasmo ha dejado de ser un escenario donde la protagonista siempre tenía nombre femenino. Aunque es cierto que el problema es más frecuente en las mujeres, ya se ha contabilizado a más de un varón que ha confesado que él también ha fingido alguna vez en su vida un orgasmo. Parecía que orgasmo y eyaculación masculina son dos conceptos condenados a entenderse porque casi siempre se dan a la vez. Pero no siempre que el hombre eyacula le acompaña un orgasmo. Son dos conceptos totalmente diferentes.

El doctor Adrian Helien, médico psiquiatra y sexólogo del Hospital Durand de Buenos Aires (Argentina), aclara términos: "Eyaculación es la emisión de semen a través de la uretra, mientras que orgasmo es la percepción conciente del pico máximo de placer en la respuesta sexual". Reconoce que existen hombres que no llegan al orgasmo y cifra en un 3% el número de varones que sufre anorgasmia. ¿Se puede eyacular, entonces, sin tener un orgasmo? "Poder, se puede. Aunque los hombres que no consiguen llegar a un orgasmo suelen fingir que lo tienen”. El caso más común de que aparezca anorgasmia es el uso de inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (“viagra y todos sus parientes: tadalafilo, vardenafilo”). Algunos varones que toman viagra no pueden eyacular, y fingen. "La razón es que tienen una erección disociada de su excitación. A veces, una erección grado 8 puntos (de 0 a 10) equivale a una excitación menor (grado 4 o 5). Les cuesta excitarse para eyacular y otra vez deciden fingir", explica.

Derrumbado el mito de que siempre son las mujeres las que siempre fingen, Iván Rotella, sexólogo y portavoz de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS), echa la culpa de esta sobreactuación en la cama a una falta de comunicación inherente a la pareja actual y a la obsesión de todos “tener que dar la talla” en la cama.

Rotella tiene muy claro dónde está la clave del misterio: hay que contar qué se desea, qué apetece, qué gusta… Y compartirlo con la pareja. "Es la única manera de poder disfrutar, tanto de tu cuerpo como de su cuerpo". Si una persona no disfruta, se lo calla y simplemente se dedica a fingir que le ha gustado el acto, su pareja considerará que "está siguiendo la manera correcta de comportarse en la cama. Y no. Hay algo que falla y no se cuenta".

El sexólogo reconoce que los hombres pueden llegar al orgasmo sin eyacular y viceversa. El hombre que lo padece, vive preso de un escenario donde hacer disfrutar a la pareja prevalece por encima de su propio placer. Falta comunicación verbal y no verbal. Pequeños gemidos, apretones o dirigir a la otra persona son algunas de las fórmulas de "enseñar" qué gusta. "Evitaríamos tener que fingir que disfrutamos de un acto que realmente no nos da el placer que necesitamos. Una situación que, además, genera mucha frustración para quien actúa un placer que no siente", dice Rotella.

¿Por qué se miente?

Entonces, si ellos mienten y nosotras también, ¿por qué todos mentimos? Las mujeres suelen fingir para reforzar la imagen viril de su pareja. Ellos para efectivamente no quebrantar la imagen de hombre que la mujer tiene de él y por el miedo al abandono. "Se piensan que si tienen un problema ellas los van a dejar", dice Helien. También les apresa la idea de "no quedar mal ante tal o cual persona porque me interesa demasiado". Aunque el sexólogo argentino reconoce que no fallar en la cama está presente en todos los hombres. Los más compasivos, no quieren lastimar a sus parejas. Piensan que van a creer que no llegan a excitarlos lo suficiente."Es absurdo no sentarse para resolver el problema", insiste Rotella.

Helien reconoce que se puede disfrutar de una relación sexual sin llegar a un orgasmo, pero hay un mandato social que dicta que la sexualidad, si eres varón, debe incluir orgasmo y eyaculación. "Es cierto que al aumentar la excitación aumenta la tensión sexual que se alivia con el orgasmo".

Hoy se vive el sexo con más exigencia por parte de varones y mujeres, lo que trae aparejado más problemas y más ocultamiento. El péndulo que prohibía el ejercicio de la sexualidad y el disfrute, hoy coexiste al lado de la exigencia. "Hay que tener orgasmo y si es posible varios orgasmos todos a la vez". Las mujeres perfectas son las multiorgásmicas. Los varones deben tener orgasmos sin eyacular (por culpa del sexo tántrico) o varios orgasmos, porque lo importante es la cantidad.

Tanto en los hombres como en las mujeres fingir no es la solución. Al contrario: prolonga la disfunción. Tanto si es él como si es ella, hay que admitir que se tiene un problema para buscar soluciones. El sexo es un trabajo "en equipo" en el que el orgasmo no es el fin, "sino el medio para disfrutar de la relación y de tu pareja".

 

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Viernes, a 26 de Junio de 2009

Desnudándose al teléfono, relato de Arancha Ames (Santiago de Compostela)


Un par de llamadas; una imagen esbozada de aquel extraño. Apenas una ventana entreabierta. Sabía de sus ideas políticas, de su visión de la vida, de sus gustos en arte. Y absolutamente nada de lo que realmente importa.

Desconocía el color de sus ojos; no sabía a qué olía su cuello, en ese pliegue donde se concentra el olor del hombre.

Ignoraba la fuerza de su mano al estrecharla y ni siquiera podía imaginar el tacto de su piel. No había sentido su aliento ni el sabor de sus labios, pero llevaba casi una hora hablando con él como si lo conociera de toda la vida. Viajaba con él en su coche, se reía con sus chistes; reconocía su sutil ironía y su ingenio chispeante. La transportó a países lejanos, a culturas diferentes.

Entró con él en su casa, desde la distancia, con los ojos cerrados. Sintió el mismo calor que sentía él, el calor que emanaban sus paredes golpeadas por el sol de un largo día. Rió cuando le escuchó quejarse por las ventanas impúdicas a cuyo través se filtraba un infierno bochornoso. Le escuchó abrirlas, buscando el aliento tenue de una brisa refrescante.

Y entonces ocurrió: deseó despojarse de la ropa que le ahogaba. Y se lo dijo.

Se lo dijo mientras le contaba como se iba desprendiendo una a una de aquellas prendas opresoras.

Primero fueron los zapatos; ella sonrió e hizo un comentario estúpido mientras él dejaba escapar un suspiro, casi un orgasmo de placer. Después los calcetines: era el momento más erótico del preludio de sexo.

Le tocó el turno a la corbata que como una soga de seda atenazaba su cuello. Lo imaginó casi arrancándola, con un movimiento salvaje y varonil.

La chaqueta cayó inmediatamente, deslizándose suave de sus hombros hasta alcanzar la cama. Lo evoco delicado mientras desabotonaba la camisa, lentamente, botón a botón. Casi llegó a sentir el roce de la piel desnuda cuando se la quitaba.

Cuando le llegó el turno a los pantalones, se le empezaron a despertar deseos dormidos, necesidades que creía apagadas para siempre. Con los calzoncillos bajando por sus muslos, le empezó a palpitó su sexo: sintió humedad.

Desnudo sobre la cama, hablando, ella anheló que la distancia que les separaba no fuese distancia.

Colgaron el teléfono.

Supuso que todo volvería a ocupar su lugar, que volvería el sosiego, que se apagaría la pasión. Se equivocó.

Cuando suena el teléfono lo vuelve a ver desnudo, en un dèjá vu que se repite una y otra vez: ¡Llámame!

 

 

 

Domingo, a 21 de Junio de 2009

Cuarta y última parte de los reportajes que bajo el título “Tráfico y explotación de mujeres”, realizaron Mónica Cebeiro Belaza y Álvaro de Cózar para El País.

Como dije en los tres primeros (podéis leerlos más abajo en la bitácora o pinchando en estos enlaces: Reportaje I, Reportaje II y Reportaje III), el negocio sucio que se mueve entorno a la prostitución y la trata de blancas es de tal magnitud, que todos debemos ser parte de la solución.

Como en la primera ocasión, os recomiendo que lo leáis con sumo interés.

Alfredo Webmaster


 

 

4. Prostituir a la fuerza no es delito grave: Las leyes vigentes son insuficientes para luchar contra la trata y se plantean reformas - Las víctimas sólo son protegidas a cambio de información "relevante" 

Los policías que llevan años de lucha contra la trata recuerdan los primeros años del combate. En una ocasión, los agentes consiguieron sentar en el banquillo de los acusados al dueño de un club donde se explotaba a mujeres. Dos mujeres, prostitutas del local, testificaron contra el hombre. El juez le condenó, pero no cerró su local. El argumento fue que sólo había dos víctimas de trata de personas. El resto de las mujeres que trabajaban en el local no habían denunciado. "Cerrar el local sería perjudicar a las que están porque quieren", dijo el magistrado a los policías. La esclavitud de dos mujeres no era una razón suficiente para clausurar el burdel.

La actitud de los jueces ha cambiado desde entonces, pero sigue habiendo múltiples problemas para luchar con eficacia contra la trata de seres humanos. Por un lado, la falta de determinación del Gobierno -tanto de éste como de los anteriores del PP- sobre qué hacer con la prostitución provoca que haya un gran negocio que se mueve al margen de la ley y que genera extraordinarias ganancias para los explotadores sexuales. Y, al margen del recurrente debate entre abolicionistas y regulacionistas de la prostitución, no se abordan de forma prioritaria las reformas que hacen falta para erradicar la trata.

Uno de los problemas más graves que denuncian las ONG es que se protege a las víctimas no por el hecho de serlo sino por colaborar con la policía. Sólo se les concede el permiso de residencia si han denunciado y si la información que han dado ha sido "relevante" para desarticular una red. Si lo que cuenta la mujer no es útil, no hay permiso. Quid pro quo. Algo que en el caso de la violencia de género sería inadmisible, cuando se trata de la explotación sexual se tolera sin más. "No se enfoca la cuestión como una violación terrible de los derechos humanos más básicos en una sociedad democrática sino que se recompensa a las víctimas si ayudan", dice Cristina Garaizábal, portavoz de la asociación Hetaira. Opinión que comparte también la ONG Proyecto Esperanza.

La regulación de los permisos de residencia acaba de costarle a España una condena de la Unión Europea. El Tribunal de Luxemburgo dictó sentencia la semana pasada contra nuestro país por no haber incorporado a nuestro derecho una directiva de 2004 sobre expedición de tarjetas de residencia a las víctimas de trata. La UE, que sí acepta que los permisos puedan concederse a cambio de información, exige garantías que aún no se cumplen en nuestra legislación, como que se dé a las víctimas un periodo de reflexión para decidir si desean denunciar. Ése es uno de los momentos más delicados. Las víctimas, sobre todo si están en manos de redes violentas, tienen miedo y necesitan un tiempo -con asistencia sanitaria, legal y psicológica- para pensar lo que desean hacer. Muchas veces sus familias están amenazadas en el país de origen. Un portavoz del Ministerio de Igualdad asegura que la transposición de esta directiva está contemplada en la propuesta de modificación de la Ley de Extranjería.

Después de la denuncia, e incluso si se les concede el permiso de residencia -sólo lo han conseguido 951 mujeres en los últimos ocho años y se les ha denegado a otras 648-, los problemas continúan. "Luego se encuentran con que necesitan un permiso de trabajo", señala Cristina Garaizábal. "Y es muy difícil que les hagan una oferta".

En esas se encuentra estos días Hope (Véase EL PAÍS del pasado lunes, 18 de mayo). La chica nigeriana vino a España engañada y fue obligada a prostituirse en varios clubes de carretera. Tras denunciar a los tratantes, obtuvo el permiso de residencia. Busca empleo desde entonces. Y siempre le ocurre lo mismo. Le dicen que la pueden contratar, pero si consigue primero un permiso de trabajo. Nadie quiere hacer la primera oferta. Sin permiso de trabajo, no hay empleo. Y sin empleo, no hay permiso. "Todos los días voy a entregar mi currículum a bares, tiendas. Nadie me hace caso y la residencia me caduca dentro de unos meses. No me queda dinero y tengo miedo de que me expulsen", se lamenta.

La protección a las víctimas es sin duda una de las asignaturas pendientes en el tema de la trata. Pero también hay suspensos en el ámbito de la justicia. El Código Penal regula por un lado el obligar a una mujer a prostituirse y por otro, el tráfico de personas. La primera cuestión está castigada sólo con penas de dos a cuatro años de cárcel (una pena no grave, según el código). La misma sanción se impone a los que se lucren "explotando la prostitución de otra persona", aun con su consentimiento. Y, dado que la trata muchas veces es difícil de probar, éste puede ser el único castigo que reciba el delincuente.

Se regula por otro lado el tráfico de personas. El artículo 318 bis establece condenas de 4 a 8 años de cárcel para quienes trafiquen con inmigrantes y entre 5 y 10 años para quienes lo hagan con fines de explotación sexual. Esta disposición plantea dos problemas. En primer lugar, que se juntan dos conductas que no tienen nada que ver: una cosa es introducir en España de forma ilegal a inmigrantes que quieren entrar y otra muy distinta traerlos engañados para esclavizarlos y explotarlos. "Estos tipos penales deben separarse", señala Joaquín Sánchez-Covisa, fiscal de sala del Tribunal Supremo y coordinador de extranjería. "Es necesario un delito específico de trata de seres humanos". El Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, aprobado por el Gobierno el pasado diciembre, recogía esta modificación legal. Pero todavía no se ha producido.

Otro problema de este artículo es que habla sólo de inmigrantes, lo que implica que quedan fuera todos los ciudadanos de la Unión Europea. Las mujeres rumanas no se consideran víctimas de trata y son una de las nacionalidades más afectadas por este problema. Marta González, de la ONG Proyecto Esperanza, cree es una de las primeras cuestiones que hay que modificar. Se espera que el Gobierno introduzca algunos de estos cambios en su próxima reforma del Código Penal.

Otro de los grandes problemas es la falta de datos. No se conoce la dimensión del problema y por lo tanto es complicado actuar de forma adecuada. No hay información fiable y centralizada sobre el número de prostitutas en España, el número de burdeles, el número de testigos protegidas, el número de denuncias o el número de condenas por este tipo de delitos. Todo son estimaciones basadas en nada concreto.

"Esto es cierto", responde un portavoz del Ministerio de Igualdad. "Pero es una característica común a todos los países. Conscientes de esta realidad en nuestro plan hemos incluido diversas medidas que nos permitan conocer mejor la situación y cuantificarla. Hay planteados diversos estudios. Además, el CICO (Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado) y el Ministerio del Interior están trabajando ya desde el 1 de enero en el diseño e implementación de una base de datos que nos permitirá un conocimiento más exhaustivo y ajustado a la realidad".

Tampoco hay, por el momento, campañas de sensibilización a pesar de que es un problema grave que apenas preocupa en nuestro país. Ni a la sociedad en su conjunto ni a los clientes de prostitución. Desde el Ministerio de Igualdad se asegura que las campañas se están preparando ya, pero que llevan tiempo.

Otro debate es el de los medios de comunicación. ¿Deben suprimir los anuncios de prostitución porque quizá en sus páginas haya víctimas de trata de personas? Dos diarios de reciente creación no los admiten: Público y 20 Minutos. El Plan contra la Trata del Gobierno dice que se promoverá el "control" de este tipo de publicidad. No se dice cómo. Los principales periódicos (incluido éste) no han seguido el consejo. Los responsables de EL PAÍS dicen que los anuncios no están prohibidos.

 

Trata, prostitución y Código Penal

Se considera trata de personas, a la captación, transporte, embarque o recepción de personas por medio de amenaza, uso de la fuerza, coacción, fraude, engaño, abuso de poder o mediando pago a alguien que ejerza un control previo sobre la víctima. Para que pueda hablarse de trata —y no sólo tráfico ilegal de inmigrantes— tiene que haber un propósito de explotación que puede ser sexual, laboral o de extracción de órganos. Pero el sexo es lo que más tráfico humano mueve. El 90 % de las actividades de la Ucrif, la unidad de la Policía Nacional encargada de trata, se refieren a este tipo de explotación.

Al estar la trata de seres humanos con fines de explotación sexual tan ligada a la prostitución, la lucha policial y judicial tiene que tener en cuenta las normas que se ocupan de ambos fenómenos. Y ambas son mejorables. El Código Penal de 1995 despenalizó el proxenetismo, conducta que antes sí se perseguía. El legislador quiso no castigar las conductas que rodean a la prostitución libremente ejercida y a partir de entonces empezó a castigarse sólo al que “obligaba” a una persona a ejercer la prostitución. Este marco legal creó un nuevo escenario que propició el rápido desarrollo de una industria alrededor del comercio sexual.

En 2003 el legislador volvió a cambiar de idea y se castigó de nuevo a todo aquél que se lucraba explotando la prostitución de otra persona, “incluso con su consentimiento”. Pero como la prostitución es una actividad lícita, suele haber serios problemas para probar la relación entre prostitutas y chulos.

Por otro lado están regulados los delitos de trata y de tráfico ilegal de inmigrantes. Están juntos, así que es imposible conocer las estadísticas criminológicas sobre trata.

Y finalmente están las víctimas, tratadas por la ley española como instrumentos al servicio de la policía. “El artículo 59 de la Ley de Extranjería permite que se les conceda el permiso de residencia si denuncian y si aportan información relevante para desarticular redes”, explica Marta González, de la ONG Proyecto Esperanza. “Si deciden no denunciar, o tienen muchos datos, no hay derechos. No las tratamos como víctimas de una gravísima violación de los derechos humanos básicos”.

 

Jueves, a 18 de Junio de 2009

Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 15-06-09

La vergüenza, la maldita vergüenza que todavía hoy padece la mujer es la responsable directa de ver en la masturbación femenina un comportamiento “raro”. Esta semana ha preguntado abiertamente a viejas y no tan viejas conocidas sobre el tema, sin tapujos y sin dejarles mucho margen para maniobrar: “¿Tú te masturbas?”. Cuando pones el tema sobre la mesa, a las más jóvenes les entra antes la risa. Si lo preguntas por email, tardan en recordarme que la masturbación femenina nunca ha estado bien vista por la sociedad, que eso sólo era cosa de hombres pero que el mundo ya está cambiando y se están cayendo muchos tabúes.

Las que reconocen públicamente que no lo han probado nunca alegan que, por suerte, tienen las necesidades cubiertas con su pareja. Curiosamente, las mujeres felizmente casadas se masturban más (o por lo menos lo confiesan sin ningún pudor) que las solteras (muy pocas se han atrevido a cantar el “yo también me masturbo”). Es como que te rechacen una onza de chocolate porque acaban de comerse un plato de lentejas. El objetivo no es saciar el hambre. Es puro placer. Pero vayamos por partes.

No sé si por pasotismo o por vergüenza, la mitad de las encuestadas me han dado el silencio por respuesta. Puede ser que la escala de reacciones manifestadas tenga que ver con la misma idea: a ver quién tiene narices de confesar abiertamente “yo también me masturbo”.

La masturbación empieza con la pubertad. Con 16 años, cuando rara vez sale el tema (por supuesto, citando el caso de una amiga cercana), se cuenta en un tono que mezcla el asombro con cierto toque de censura, incluso de escándalo. Por si acaso alguien abre los ojos como platos para exclamar “¿¿¿pero tú te masturbas, tía???”. Quien lo ha experimentado lo niega, por supuesto, por miedo a ser tachada de vete a saber qué cosa horrible.

A los veinte ni se niega ni se afirma. Se van por los cerros de Úbeda hasta que, la más atrevida, confiesa públicamente a sus amigas. “Yo me masturbo, ¿qué pasa?”. Superados los 30 años, prácticamente todas las mujeres (con o sin pareja) se masturba. Con cierta asiduidad, además. Otra cosa es que no lo cuenten: represión ligada a educación religiosa, la influencia de los cuarenta años de dictadura o el miedo a ser etiquetada como una “guarra” por hacer algo tan sano y necesario como es la masturbación pueden ser algunos de los motivos.

Las que hablan con conocimiento de causa son las que superan los treinta y tantos, las que más interiorizadas tienen el verdadero objetivo de la masturbación femenina. De las que no se masturban piensan que han sufrido algún tipo de educación errónea, porque por falta de información no será. “Masturbarse es una acción tan innata como mamar del pecho de una madre al nacer. No se necesita de un libro de instrucciones para aprender”. Todas tuvieron dudas y más de un complejo al pensar que podían estar haciendo algo “sucio”.

Bajo la influencia del pecado

La sexualidad de las mujeres siempre ha sido demasiado íntima o absolutamente privada. Si tenemos en cuenta que la mitad de las encuestadas me dieron la callada por respuesta, se deduce que es un tema todavía clandestino, aunque presumamos de ser liberales sexualmente hablando.

Muchas han confesado que estas ideas ya están superadas y desconocen que mantienen aún muy arraigado el prototipo femenino convencional. Sólo cuatro de cada diez confiesa abiertamente “yo me masturbo”. Tres de cada cuatro están felizmente casadas. Algunas coleccionan películas porno (y las comparten con sus amigas) y se lo montan con sus bolas chinas para llevar a los niños al colegio. Utilizan la masturbación como método de relajación.

Cierto es que las mujeres suelen tener bastantes prejuicios a la hora de explicar de una manera natural cuestiones relacionadas con el mundo de la masturbación. Los hombres tienen la fama de estar todo el día obsesionados con el tema, pero a la hora de la verdad las chicas son más abiertas para dudas y observaciones con las amigas. Por regla general, la mujer todavía hoy desconfía de los juguetes eróticos y su reacción ante los mismos va desde el desprecio más absoluto al miedo o la risa. Las hay que confiesan abiertamente que “tengo un juguetito negro que es mi segundo novio y nos gusta ver juntos películas porno” o las que conocen a amigas que, en tiempos de crisis, prefieren quedarse a jugar en casa que ir de cervezas.

¿Sexo sin amor?

Los hombres creen que las mujeres se masturban con menos frecuencia que ellos. Se debería ahogar también el mito de que las chicas pueden aguantar más sin sexo y que casi todas relaciona inevitablemente sexo con amor (¿se creerán los hombres que las mujeres sólo hacen el amor y no practican sexo?).

Las chicas suelen empezar a explorarse entre los 11 y los 15 años. Algunas lo hacen más tarde. Otras nunca. En realidad no existe ninguna obligación real de practicarla, ni una frecuencia ideal, ni un peligro para la salud en caso de exceso. Los límites los marcarán las costumbres, las normas, los gustos o los colores. Está claro que, a la que le gusta el sexo lo disfruta como le parece: con su pareja, con sus amantes, en solitario, con películas, con juguetes o sin ellos. Dicen que la mujer es plena sexualmente hablando cumplidos los 30 años. No sé si tendrá algo que ver que las más mayores sean las más claras al hablar sobre el tema. En una cosa se les debería hacer caso: lo que piensen los demás da igual. Al final parece que se empiezan a soltar lastres. Todas las mujeres del mundo deberían unirse para dejar al desnudo la masturbación femenina.

 

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Miércoles, a 17 de Junio de 2009

Como sabéis, siento devoción por la publicidad argentina. Me entusiasma la creatividad que derrochan y su mordaz crítica sobre la vida real, sobre las cosas más variadas del día a día.

Hoy os presento otro ejemplo, un anuncio realizado para el refresco Sprite, un spot titulado  ¡Tu amigo te tiene ganas!

La voz en off es de Jorge Lanata, un excepcional periodista argentino, colaborador habitual en la Tertulia Latinoamericana del programa que Gemma Nierga tiene en la Cadena SER.

Y tu… ¡Sí, tú… la chica que está leyendo esto!, ¿Sabías que tu amigo te tiene ganas?

Alfredo Webmaster

 

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