Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Jueves, a 30 de Diciembre de 2010

El “líder de la oposición”, a la sazón Mariano Rajoy Brey, se despachó anteayer con una declaración altamente ofensiva para algunos ministros del gobierno de mi país.

El susodicho Mariano, el grandioso y legendario “líder de la oposición”, un señor de pinta aburrida y lengua espesa, excesivamente grande (y gorda) para el tamaño de su boca, es famoso por su larga trayectoria de eterno candidato a la presidencia del gobierno de España: lleva dos elecciones generales perdidas, las del 2004 y 2008.

Ahora, gracias a las desgracias, se siente victorioso, y ve próxima la victoria en las urnas, una victoria que le podría llevar a presidir nuestro país.

Pero, ¡ojo!, Mariano no podrá ganar por sus éxitos como estadista o por que sus propuestas son las mejores para desarrollar nuestro país. ¡No, qué va!: sólo podrá ganar las elecciones por que quién las va a perder es José Luis Rodríguez Zapatero. O sea, que el Partido Popular (la derecha y extrema derecha española) sólo podrá ganar porque culpa del propio PSOE. Punto.

Ahora, viéndose victorioso, es cuando se anima a soltar de paseo su lengua de trapo y a dejar fluir por esa boca de pitiminí la chulesca verborrea fascista y faltona de la derecha española de siempre. Y dice lo que dice.

Y entre lo que dice, dijo, refiriéndose a varios ministros españoles: que le trae "sin cuidado si el candidato será Zapatero, Pepiño, Rubalcaba o la Chacón", porque los populares (Partido Popular) están preparados para gobernar.

Referirse al Ministro de Fomento, José Blanco, como Pepiño, diminutivo cariñoso que se utiliza en Galicia para los Pepe's, es, además de una irrespetuosa forma de citar a un representante del pueblo español, una falta absoluta de consideración hacia un adversario político.

Referirse a la Ministra de Defensa, Carmen Chacón, como “la” Chacón, es, además de una demostración del más rancio machismo carpetovetónico, una falta de consideración hacia una representante del pueblo español.

Esa forma tan de taberna que tiene Mariano Rajoy para referirse a los ministros de mi país, me obliga a que tenga que actuar de igual forma que él y que utilice, para citarle a él, una frasecilla que no es mía, pero que está  pensada con mala leche y retorcido doble sentido… y que cada uno la interprete cómo quiera.

A partir de hoy, hasta nueva orden, o hasta que el susodicho personaje de la extrema derecha española se retire de la política, le citaré exactamente igual cómo lo cita Federico Jimenez Losantos.

¿Y quién es (era) Federico? Pues era el locutor de más renombre, de más enjundia y mayor prestigio de la COPE, la cadena de emisoras de la Conferencia Episcopal Española, el organismo oficial de iglesia católica, apostólica y romana. Y Federico Jimenez Losantos, la lengua más viperina y falaz de los católicos españoles, suele llamar a Mariano Rajoy el “maricomplejines”.

Obviamente, no seré yo el que haga juegos malabares con el posible significado de ese palabro, pero dejando volar la imaginación y dando pié al posible doble (o triple) sentido que podría tener ese apodo, a Mariano Rajoy le debería entrar prisas por salir del armario y aclarar de una vez por todas los posibles significados de tamaña palabreja. O, sino, seguir dentro del armario pero más educadito.

Lo dicho: a partir de hoy, haciendo uso de los mismos derechos que el citado Mariano utilizó para vilipendiar a dos ministros de mi gobierno, yo haré lo mismo con él y pasaré a llamarle “Mariano, el maricomplejines”.

El que avisa no es traidor.

Alfredo Webmaster



El tal Mariano, o Marianiño”, por Manuel Saco, 30/12/2010

Mariano Rajoy, El Mariano, o Marianiño, está que se sale. Ha bebido en las barras de las tabernas mediáticas tantas copas de encuestas favorables que ahora conduce por el foro político como un beodo, sin freno, sin respetar las normas, insultando por las ventanillas a todo el que no se aparta de su camino, tomando todas las curvas a la derecha, incluso las de la izquierda, derrapando como un chulo de barrio.

El Mariano, o Marianiño, se ha tomado al pie de la letra que él es el conductor que nos ha de llevar a una época de progreso. Es como esos taxistas que ya te dan miedo no más arrancar, mientras va dejando un rastro sonoro de ruedas que derrapan.

El que pasa por ser el político más perezoso, el más maleducado, el mejor dotado para el insulto, el coleccionista de elecciones perdidas, el que fue nombrado a dedo sucesor de aquel hombrecillo insufrible que a su vez había sido elegido a dedo, el que ha demostrado, con el ejemplo del Prestige, cómo el pánico y el miedo escénico le pueden empujar a tomar la peor solución en el peor momento, este empecinado perdedor, digo, se cree elegido por los dioses como solución a la crisis económica mundial.

Zapatero, Pepiño, Rubalcaba o La Chacón” le “traen sin cuidado”. Pudo haber dicho que Pepiño y La Chacón se la sudan o que se la traen floja, pero si algo ha aprendido Marianiño, o El Mariano, es que las groserías hay que administrarlas.

Imagino, a tenor de su tasa de entusiasmo en sangre, el comienzo del discurso del caudillo el día de la victoria de 2012: “Queridos pardillos que me habéis votado, en el día de hoy, cautivo y desarmado el PSOE, el PP ha alcanzado sus últimos objetivos. La crisis ha terminado”.

 

Sábado, a 27 de Noviembre de 2010

Desde hace más de un año estamos siendo atacados por esa cosa abstracta que hemos dado en llamar ‘los mercados’. Pero, ¿quiénes son ‘los mercados’?

Los mercados son un conglomerado de fuerzas ocultas, a los ojos de la mayoría de los ciudadanos de a pié, capaces de mover las finanzas globales, hacer temblar las bolsas de valores, machacar divisas, manejar a su antojo los mercados de futuros, controlar los mercados de materias primas, chantajear a estados soberanos, hundir en la miseria países completos, tumbar políticas sociales o aplastar la economía de las familias. Los mercados, eufemísticamente, es el resultado de haber dejado en manos de muy pocos la acumulación escandalosa de las plusvalías capitalistas.

¿Cuántas sociedades creéis que están detrás de todo eso que llamamos ‘los mercados’? Básicamente cuatro, a las que llamaremos ‘Las cuatro fantásticas: State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock y FMR (Fidelity).

¿Y a qué se dedican los fulanos de State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock y FMR (Fidelity)? Básicamente, a controlar el sector financiero norteamericano y, por ende, los dineros de todo el Mundo. Mires donde mires, compruebes donde compruebes, indagues donde indagues, los accionistas principales de los bancos yanquis son siempre ellos, ya sea directa o indirectamente, de forma grupal o en alianzas con otras sociedades de inversión similares (Paulson, JPM, T.Rowe, Capital World Investors, AXA, Bank of NY Mellon, Northern Trust Corporation, Fairholme Capital Mgmt , Berkshire Hathaway, Wellington Mgmt, T.Rowe o David Selected Advisers). Siempre están allí ‘Las cuatro fantásticas’. Siempre.

Manejan a su antojo al BofA, JP Morgan, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs y Morgan Stanley. Y detrás de esos a todos los demás, ya sea en Yanquilandia, Reino Unido, Francia, Alemania, China (con sus fondos soberanos), España, Colombia o Panamá. Pero siempre ellos.

¿Y cuantos fondos manejan entre las cuatro? El equivalente a 100 veces el PIB de España: 103 billones de dólares (o 103 trillones de dólares anglosajones). O sea: 103.000.000.000.000 dólares.

Lo más sorprendente de todo es que esas cifras astronómicas corresponden sólo a los fondos de unos nueve mil clientes (individuales o corporaciones): algo más de 10.000 millones de dólares por cliente.

¿Cómo hacen crecer los gestoress esos fondos? ¿Cómo obtienen plusvalías o rendimientos? ¿Cómo consiguen ser más y más ricos cada día? De la única forma que es posible para el capitalismo: sacándoselo a los demás. Como decía Karl Marx, “Para que unos pocos vivan como viven, muchos tienen que vivir peor”. O, como digo yo: “La riqueza ni se crea ni se destruye: se traslada”.

Y eso es lo que están haciendo ‘Las cuatro fantásticas’ todos los días, a todas horas: trasladando la riqueza de los países, de todos sus habitantes, a las manos de ellos.

¿Recuerdas lo que decía al principio? Se hacen más y más ricos moviendo las finanzas globales, haciendo temblar las bolsas de valores, machacando las divisas, manejando a su antojo los mercados de futuros, controlando los mercados de materias primas, chantajeando a estados  soberanos, hundiendo en la miseria países completos, tumbando las políticas sociales o aplastando la economía de las familias.

Ya probaron suerte: primero lo hicieron con Grecia y les salió bien; después fueron a por Irlanda y consiguieron su objetivo. Ahora pretenden ir a por Portugal, y dentro de poco quieren hacer lo mismo con España, Bélgica e Italia. Y después, el objetivo final: ¡cargarse al euro! Nadie está libre.

En su afán expoliador no se paran ante nada ni nadie. Son los Atila del siglo XXI: por donde pasan no vuelve a crecer la hierba.

¿Qué podemos hacer? Poco, la verdad, pero algunas cosas si sería factibles si se unieran los gobiernos de los países atacados, sobre todo si algunos de ellos tuvieran menos ramplonería nacionalista y fueran más solidarios con sus socios: estoy hablando de Francia y Alemania con respecto al resto de Europa. También sería una magnífica medida la de empezar a aplicar la Tasa Tobin, para penalizar los movimientos de capitales especulativos impoductivos. Otra fórmula sería que todos los ciudadanos y partidos políticos del país atacado apoyaran al gobierno.

Pensando en las alternativas que tenemos en España, lloro: aquí sería imposible que una parte de nuestros políticos (de derechas) apoyara al gobierno. Imposible.

En el ataque que sufre España por parte ‘los mercados’ (‘Las cuatro fantásticas’ y sus adláteres financieros), el Partido Popular ha decidido resucitar la vieja táctica de tierra quemada que tantos éxitos le dio en el pasado, y han puesto a la sinvergüenza de Soraya Sáenz de Santamaría, a la impresentable de Dolores de Cospedal, al 'casi' procesado González Pons y ambivalente Mariano Rajoy unidos como una piña avivando las dudas sobre la solvencia de la economía española, y, por tanto, de toda España como nación. Con patriotas como como los del Partido Popular, con el memo de Rajoy a la cabeza, a España le sobran los especuladores.

A esa actitud miserable y vil se llama alta traición, algo que en la época del dictador Franco, funesto personaje del que esos “patriotas de hojalata jamás renegaron, sería motivo de castigo delante de un pelotón de fusilamiento o de muchos años de prisión en cárceles miserables.

Cuando ‘los mercados’ se calmen, después de que se coman miles y miles y miles y miles de millones de euros de todos los españoles, deberíamos acordarnos de lo que estos desgraciados hicieron, y no votarles jamás de los jamases. Al menos yo, Alfredo, no lo hará nunca: lo prometo por mi honor.

 

Alfredo Webmaster

 

Domingo, a 21 de Noviembre de 2010

Debemos recordar las desagradables consecuencias de no actuar a tiempo; ante las situaciones difíciles hay que actuar muy, muy rápidamente.” (Timothy Geithner, es el Secretario del Tesoro de Estados Unidos)

Por Isaac Rosa para publico.es, 21/11/2010

Ya que se habla tanto de rescates, les propongo un ejercicio de agudeza visual, un pasatiempo para el domingo: en la siguiente lista de bancos, empresas, sectores económicos y países rescatados en los últimos dos años, se han colado dos intrusos, dos gazapos, dos que no han merecido un generoso plan de rescate pese a su situación dramática. Ahí va la lista, en orden alfabético, a ver si los encuentran:

AIG, autopistas españolas de peaje, Bank of America, BNP Paribas, Bradford & Bingley, cajas de ahorros españolas, Capital One, Chrysler, Citigroup, ciudadanos hipotecados en riesgo de embargo, Commerzbank, Dubai World, Fannie Mae, Freddie Mac, Fortis, General Motors, Goldman Sachs, Grecia, Haití, HBOS, Hypo Real Estate, industria automovilística yanqui y alemana, Irlanda y todos sus bancos, Islandia y todos sus bancos, JPMorgan Chase, Letonia, Lloyds TSB, Merril Lynch, Morgan Stanley, Northern Rock, Royal Bank of Scotland, UBS, US Bancorp, Wells Fargo, WestLB…

Uf, esperen que tome aire… No es ni mucho menos una lista exhaustiva, sólo están los principales, pues faltan centenares de pequeños bancos en Estados Unidos y Europa, así como aseguradoras, empresas de inversión, agencias hipotecarias, inmobiliarias y otros sectores que han recibido ayudas estatales, han sido parcial o totalmente nacionalizados, han protagonizado planes de estímulo o recibido beneficios y ventajas para pasar el mal momento, reestructurarse, limpiar activos tóxicos, o conseguir financiación fácil y barata.

Ni se sabe lo que nos hemos gastado en lo que va de crisis. Hay estimaciones que calculan que en todo el mundo se han fundido más de 3,5 billones de dólares en planes de rescate, y otros 9 billones en planes de estímulo, sumando más de una quinta parte del PIB mundial.

Es decir, que por dinero no será, que cuando hace falta se saca de donde sea. Y bien, ¿han descubierto ya los dos gazapos, cuáles son los dos casos críticos que no han merecido un buen plan de rescate (y no valen unas ayuditas ni promesas, sino un plan de rescate como tal) que los saque del agujero? Vale, llámenme demagogo si quieren.


Nota aclaratoria de Alfredo: si aún no habéis adivinado el acertijo que propuso Isaac Rosa de cuál es el único país del mundo occidental en el que no se ha puesto ni un solo euro, ni un solo céntimo de euro en ayudas públicas (pagadas por todos), ni se han nacionalizado bancos, empresas o compañías de seguros, es… es... es... ¡¡España!!

Para que ahora nos venga el cenizo e impresentable de Mariano Rajoy a hablarnos de las “maravillas de las economías y políticas liberales” de Yanquilandia, Reino Unido o Irlanda... ja    ja    ja   y  más ja.

 

Jueves, a 16 de Septiembre de 2010

Por José María Izquierdo para elpais.com, 15/09/2010

Un joven ejecutivo de una firma de grandes almacenes ha conseguido unos magníficos resultados en la sucursal de su empresa, pongamos un ejemplo cualquiera, en Parla, Madrid. El gran jefe de la firma llama a su ejecutivo y le dice: "Veamos: como has obtenido esos buenos resultados, te voy a nombrar director de la gran sucursal del mejor barrio de Madrid. Tenemos una competidora muy, muy fuerte en aquella zona y tenemos que superarla". Pasa que a los tres años las ventas no solo no han mejorado, sino que la competidora ha engordado en ventas y beneficios, y cada día aparece más rolliza y lustrosa, y la diferencia con la tienda que rige el otrora titán de Parla es aún mayor.

El mismo gran jefe, ahora, por cierto, agobiado por otras cuestiones mucho más importantes, vuelve a llamar al ejecutivo. "Ya sé que te has esforzado mucho y que tienes el apoyo de tu equipo directivo y el cariño de tus empleados, pero necesitamos mejoras reales. Te propongo que sigas dirigiendo la tienda, pero vamos a poner a una persona para que atraiga clientes, que a ti se te han resistido, porque a la empresa que te paga le urge acabar con esta situación tan perjudicial para el conjunto de la firma". Y el joven ejecutivo responde: "No, a mí no me mueve nadie de aquí. Ganar no ganaré, como se ve, pero tengo contentísimos a los jefes de planta".

Si en algún momento se diera este hipotético ejemplo en la dura realidad, ¿valorarían ustedes favorablemente la valentía y la guapeza del joven? ¿O pensarían, más bien, que es un tozudo empleado, algo confundido respecto a su papel en esa empresa e incluso de los fines de esa corporación?

Escribía en estas páginas el siempre ecuánime Gregorio Peces-Barba, el día 8 de este mismo mes -Aznar, profeta de catástrofes-, que "Tomás Gómez es un buen socialista que conoce bien nuestro talante y nuestras tradiciones". Nadie lo duda, pero no parece gran mérito ni un especial señalamiento, por cuanto algo similar se le supone al común de los militantes y, desde luego, es de esperar que tal definición también cobije a Trinidad Jiménez. Pero decía otra cosa el admirado profesor: "Es un exceso y un desvarío acusar a Tomás Gómez de ser el candidato de la derecha". Bueno, diremos entonces que es el candidato al que jalean, piropean e incluso vitorean los medios de comunicación de la derecha o de la extrema derecha, fineza en ocasiones difícil de distinguir, con el ánimo infantil de pegar las patadas a Zapatero en cierta área de la anatomía de la ministra de Sanidad.

Seguramente muchos de los veteranos dirigentes socialistas o comentaristas de izquierdas que ahora han descubierto en Gómez poco menos que a una luminaria teórica del socialismo del siglo XXI, no podrían creer hasta dónde coinciden con la prensa más reaccionaria, para quien el secretario del PSM es poco menos que un héroe de nuestra época, un David contra el Goliat obsceno en su omnipotencia.

Hay una izquierda, siempre la ha habido, que parece necesitar el aplauso y el halago de la prensa de la derecha. Se muestran felices como rollizos bebés cuando esos articulistas les ríen las gracias y les señalan así: "Sois los mejores, vosotros sí sois rojos de verdad y no esos otros, qué grande vuestra coherencia, qué sana vuestra rebeldía, qué bien suena La Internacional cuando la cantáis vosotros". Deslumbrados por tanto apretón de manos y tanta lisonja, no entienden cuál es el juego de los truhanes. Pasa en Madrid y pasa en Valencia: Antoni Asunción no ha dudado en fichar como contertulio para participar en la radio más exaltada con el más exaltado de los locutores, a cambio de un piropo a su "integridad" o cualidad similar.

De vuelta a Madrid, ¿alguien duda de que esos comentaristas, esos tertulianos de las furibundas tedetés, van a dar hasta el último aliento de sus vidas para que Esperanza Aguirre repita victoria? ¿Acaso no ven que quienes despreciaron hasta ayer mismo a Gómez, ahora están haciendo todo lo posible para que gane, precisamente, para al día siguiente del improbable triunfo ante Jiménez, poder despedazarle en la plaza pública? ¿Dónde va esta criatura, dirán y escribirán, frente a la lideresa mundial del requiebro y el chotis, faro intelectual de nuestros días y dadivosa ejecutora de licencias y subvenciones?

¿Exageración? Vean lo que escribía el domingo, paladinamente, el más conspicuo de los representantes de esa prensa reaccionaria y desvergonzada a la que tanto le gusta dar lecciones de ética y moralidad: "Al final, este Tomás El Forzudo, que parece encantado de haberse conocido porque le invitan a programas de telebasura, seguirá siendo el mismo Gómez atolondrado y metepatas que fue capaz de boicotear un homenaje a las víctimas del terrorismo porque el Parlamento regional había dado carpetazo al falso affaire de la gestapillo esperancista. Pero, oye, que le quiten lo bailado en esta fase en la que quienes más simpatizamos con muchos de los valores de Aguirre, siempre cederemos a la tentación de darle hilo a una cometa divertida que todos sabemos que no llegará a ninguna parte".

¿Merecería la pena que él mismo, y su equipo de asesores, veteranos y primerizos, reflexionaran un poquito, solo un poquito, sobre este párrafo?

¿Y qué méritos tiene entonces Trinidad Jiménez?, podrían preguntar ustedes. Ni soy su jefe de campaña ni pretendo opositar a ser su hagiógrafo de cabecera. Esos méritos parece que tienen que ver con los resultados de las encuestas, de todas las encuestas, pero también de la opinión de mis familiares, vecinos de la escalera y contertulios del café, que demuestran que Trinidad Jiménez está en clarísima mejor posición que Tomás Gómez para intentar asaltar la presidencia de Madrid, actualmente en las muy seguras manos de Esperanza Aguirre.

Porque de eso, precisamente de eso, es de lo que estamos hablando. Y si les ha parecido en exceso frívola la comparación del comienzo con las ventas de los grandes almacenes, otro día, si quieren, comparamos la ingente y sólida obra teórica de renovación del socialismo que acreditan ambos candidatos, tan reconocida entre los exégetas de las ciencias sociales.

 

Domingo, a 12 de Septiembre de 2010

Artículo escrito por un maestro del periodismo español: don Enrique Meneses, 20/08/2010

Los adoradores de la actividad privada, parten del principio de que lo que se hace con afán de lucro, está eficazmente  dirigido y no produce despilfarro. En el polo opuesto, esos partidarios del liberalismo más desaforado, sitúan lo público junto al cubo de la basura. Cualquiera de los hospitales que construye Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, es privado, es decir, la empresa sueca Capio los administra y da cobertura a 500.000 ciudadanos percibiendo 200 millones de euros  anuales de fondos públicos. Evidentemente estos escandinavos no trabajan por caridad cristiana sino para ganar dinero.

En Estados Unidos, los estudios universitarios se costean casi siempre con onerosos préstamos bancarios que los jóvenes profesionales, por ejemplo de medicina o derecho, tardan muchos años en devolver a las entidades financieras que gustosamente se los concedieron. Es más, son estas quienes persiguen a los candidatos desde la Secundaria. Muchos abogados llevan fuertes comisiones sobre las indemnizaciones que obtienen para sus clientes en los tribunales. Las victimas más propiciatorias son los médicos acusados siempre de mala práctica. Esto empuja a los galenos a contratar costosos seguros para contrarrestar las importantes indemnizaciones. Resultado: medicina y abogacía son carísimas en EE.UU. y caen fuera de las posibilidades económicas del ciudadano de clase baja o media.

En muchos países del mundo, se compran y venden órganos para trasplantes. En España se prohíbe este comercio … y, sin embargo, nuestro país está en el primer puesto del ranking  mundial en cantidad y calidad de trasplantes. Un organismo público (ONT) ha creado la compleja infraestructura que permite la detección y rapidez de intervención en todo nuestro territorio. No es extraño que la Unión Europea adopte nuestro modelo. Eso no significa que la seguridad social española sea todo lo eficaz que debiera ser si recibiese presupuestos suficientes del erario público. En la actividad privada se tiende a socializar el costosísimo instrumental sanitario e incrementar los beneficios reenviando pacientes a la Seguridad Social. En EE.UU., los seguros médicos privados se establecen en función de las posibilidades o no de desarrollar enfermedades de costosos tratamientos. Hay quien tiene que vender su casa para operarse de un cáncer de colon. El neo liberalismo propaga la idea de que lo gratuito no puede ser bueno y que el ser humano solo se mueve por lucro.

Esperanza Aguirre concedió a una empresa privada, la construcción y explotación de una autopista de peaje  (R-2) paralela a la autovía A2 Madrid-Barcelona alegando que las zonas industriales que hay entre la capital y Alcalá de Henares, provocan atascos importantes en horas punta, entrada y salida del trabajo en los polígonos industriales. El resultado es tan ruinoso que ha habido que prolongar la concesión porque la autopista es super deficitaria. Muchos prefieren la gratuidad aunque se tarde un poco más en cubrir el trayecto. Pero seguro que ha habido beneficios jugosos en expropiaciones, recalificaciones y asignación en concursos más o menos cristalinos.

El AVE Madrid-Barcelona, tiene una estación a 13 km de Guadalajara en Ciudad Valdeluz, en medio del campo, casualmente en terrenos de familiares de Esperanza Aguirre. Tiene unos quince  pasajeros diarios en esta parada absurda para un tren de alta velocidad. Esta ciudad de lujo está prevista para 30.000 habitantes y solo la habita el 1,5%. Un pelotazo desde la presidencia de la Comunidad de Madrid.

El feroz neo liberalismo que ha florecido de forma inimaginable con el gobierno Bush, ha hecho que concesionarios privados se han apropiado hasta las tareas de combate. Se ha pasado de los reclutas sin paga al ejército profesional, digamos “público”, hasta llegar al actual momento en que la guerra la están haciendo auténticos mercenarios. En EE.UU. se produjo una serie de televisión en los años 60, titulada “Have a gun, will travel” (tengo revolver, puedo viajar) en la que un pistolero bueno se alquilaba para limpiar pueblos dominados por pandilleros patibularios. Actualmente, los combatientes estadounidenses que luchan en Irak y Afganistán, son principalmente inmigrantes que desean adquirir la nacionalidad de su nuevo país defendiendo lo que el gobierno de Washington quiere. Los ex-soldados de EE.UU. se reenganchan como mercenarios en empresas privadas que cobran millones de dólares del Pentágono. Blackwater, rebautizada Xe Services, es una de ellas y ha ganado su reputación practicando verdaderas matanzas de civiles en Irak.

El vice-Presidente Dick Cheney en la Administración Bush, había presidido Halliburton, la empresa designada a dedo para encargarse de los suministros al ejército americano en la operación “Justicia Infinita” contra Irak, luego rebautizada “Libertad Duradera” que ostenta actualmente. So pretexto de que el gobierno no es capaz de organizar y administrar eficazmente como las empresas privadas, millones y millones de dólares se han ido a los bolsillos de neo liberales republicanos y a las arcas de su partido. No es coincidencia que sean socios de British Petroleum (BP) responsable del desaguisado del Golfo de México.

En España, mucha gente cree que personas como Muhamad Yunus y su Grameen Bank o el ex-jesuita Vicente Ferrrer, son capaces de crear desarrollo duradero a su alrededor sin obtener beneficios personales. ¿Por qué se sigue sosteniendo que la derecha crea más riqueza mediante la empresa privada? En España vemos como muchos obreros prefieren los alcaldes del PP porque recalifican descaradamente y eso requiere muchos que trabajen en la construcción con retribuciones superiores a las de la agricultura o los servicios. ¡Cuantos estudiantes colgaron sus carreras para subir al andamio a una media de 1.500 euros mensuales! Contra más destruyamos nuestro entorno y lo llenemos de ladrillos, más trabajo tiene el pueblo y más coches se venden o chalets se compran. Así nació la burbuja: de la más pura rapiña. Pero algunos presumían de que eso era fruto del liberalismo económico. Construíamos tanto como los cuatro países más poderosos de la Unión Europea y conviene señalar que concentrábamos el mayor número de billetes de 500 euros de nuestro continente. El dinero negro.


Sábado, a 24 de Julio de 2010

Por Salomé García para publico.es, 18/07/2010

El PP se maneja bien en la hipocresía. Usa el viejo truco de repetir una mentira hasta que parece verdad. Los suyos suelen creerlo a pies juntillas y, demasiadas veces, logra que los ajenos acepten esas falsedades como hechos indiscutibles. Esta técnica de la repetición ha tenido especial éxito con la nueva legislación sobre la interrupción voluntaria del embarazo.

La primera mentira es que esta norma empeora la legislación anterior desde un punto de vista moral. Dice el PP que atenta contra la vida al permitir las interrupciones hasta la semana 14 de gestación por pura decisión de la mujer. La verdad es que la legislación anterior permitía más abortos que la actual, aunque mantenía la hipocresía de autorizarlos bajo la disculpa de evitar daños psíquicos a la embarazada.

La segunda mentira es que el PP es el partido que defiende la vida y por eso ha recurrido la Ley del Aborto ante el Constitucional. La verdad es que el partido de Rajoy gobernó España durante ocho años en los que no tocó una coma de la legislación sobre aborto, con lo que permitió que se interrumpieran medio millón de embarazados no deseados. La verdad es que cuatro de las seis autonomías donde hoy gobierna el PP están entre las diez primeras en el ránking de número de abortos por cada mil mujeres. Y que es la conservadora y díscola Murcia la que lo encabeza.

La última mentira del PP sostiene que los médicos objetan por doquier y ello impide a las mujeres ejercer su derecho a abortar gratuitamente en la sanidad pública. La verdad es que menos de un 1% de los ginecólogos se niega a realizar estas intervenciones.

Ya es hora de desenmascarar al PP y obligarlo a acatar las leyes vigentes. Las mentiras convencen más cuando quedan impunes.

 

Sábado, a 24 de Julio de 2010

Por Ignacio Escolar, 23/07/2010

Próximamente, en las mejores aulas: la doctrina sexual de la Iglesia Católica para niños de 4 a 14 años. La masturbación es “un vicio” o “defecto” que crea “adicción”. La homosexualidad, “una disfunción”. El sexo sólo sirve para tener hijos, y hay que esperar al matrimonio para practicarlo. El celibato es una opción “muy enriquecedora”. Ningún método anticonceptivo previene completamente el embarazo, así que es mejor rechazarlos.

La lección es la de siempre: folla poco, folla mal y siéntete culpable; ten muchos hijos y no te olvides de bautizarlos. La novedad es que el Arzobispado de Valencia ha puesto su oscura teoría sobre blanco en un temario que, a partir de septiembre, llegará a los colegios religiosos valencianos. Como en el resto de España, muchos de estos centros son concertados: pagados con el dinero de todos, también de los que no tachamos la casilla de la Iglesia. En una demostración chanante de lo atrevida que puede llegar a ser la ignorancia, algunas de las lecciones sobre sexo las impartirán sacerdotes; no se sabe si, a cambio, el actor porno Nacho Vidal dará clase de celibato en las iglesias.

Y la Generalitat valenciana ¿qué dice de todo esto? Que “los obispos están haciendo lo que les corresponde”, según respuesta del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, “siempre que ese material sea ofertado libremente a los padres y elegido libremente por ellos”. Según su tesis se puede mentir sobre los métodos anticonceptivos o enseñar homofobia en las aulas, que no pasa nada: “Se debe optar por la mayor pluralidad posible”, afirma el conseller, lo que abre un debate interesante sobre el relativismo moral, que diría Ratzinger.

En un colegio pagado con dinero público, ¿tiene un padre derecho a decidir que su hijo sea educado en el odio, la superstición y la ignorancia?

 

Jueves, a 22 de Julio de 2010

Por Luis Arroyo para elpais.com, 22/07/2010. Luis Arroyo es presidente de Asesores de Comunicación Pública.

De: Ficticio departamento de Estrategia del PP

A: Mariano Rajoy

Asunto: A La Moncloa en 2012

Te dijimos por este mismo conducto (el pasado 3 de marzo) que estos socialistas son listos y podrían darnos sorpresas. Mariano, el que se examinaba en el debate del estado de la nación eras tú, y no has aprobado. Haber ganado o perdido por poco, según qué encuesta lo diga, es una derrota en toda regla, porque se esperaba que salieras por la puerta grande como Aznar en 1995, con su "Váyase, señor González". Según los datos, Zapatero fue más comunicativo, más convincente, más líder y más preocupado por el país, aunque resultara menos realista.

No se ve en ti alternativa. Las estrategias están para aplicarse, no para que se sepan, y la nuestra -no meternos en líos y cabalgar sobre la crisis- se ha visto demasiado. Zapatero lo utilizó en el debate y resultó muy eficaz. Más te vale hacerte el enfermo cuando tengas que enfrentarte a él, porque te gana: es habilidoso y te dio donde te duele: que no te importa España sino La Moncloa, y que solo esperas a que caiga él para ponerte tú. Se nos ha visto mucho.

Pero que no cunda el pánico: claro que podemos ganar. Para ello es necesario que tú hagas algunas cosas y que ellos dejen de hacer otras. Necesitas que alguien diga que tú tienes un buen programa económico. Los ciudadanos corrientes no van a estudiar tus propuestas, pero si logras que las validen algunos líderes de opinión prestigiosos, eso puede bastar. Necesitas insistir (sin las ridiculeces de Cospedal y su "partido de los trabajadores") en que el PP se preocupa por los débiles. Tienes que mostrar tu voluntad de ayudar al Gobierno... con hechos. En cosas sustanciales: los presupuestos de 2011, alguna de las reformas económicas relevantes... Tienes que seguir callado en asuntos controvertidos como el aborto (bien por la reciente llamada al orden a las comunidades insumisas sobre la aplicación de la nueva ley), el Estatut (asunto concluido: recoge velas, el daño ya está hecho, que siga Pedro J.), o la futura Ley de Igualdad de Trato o de Libertad Religiosa. No movilices a los progresistas enfadándoles. Recuerda que tu victoria solo depende de que esa gente (un par de millones ahora en el aire) se quede en casa. Si temieran que tú retrocederías en esos asuntos, votarían de nuevo a los socialistas.

No puedes ser tan cenizo. No puedes asentar, con perdón por Arriola y González Pons, toda tu victoria en un simple "Usted es el problema; adelante las elecciones". Tienes que ocupar el puesto del líder fuerte que lucha contra un enemigo, que es la desesperanza. Un papel que Zapatero no está representando como podría. Tu enemigo no debe ser Zapatero, sino la crisis. Necesitas mostrar más carácter. Es imperdonable que te fueras el otro día del hemiciclo. Por Dios, Mariano, tenías que haberte quedado allí todo el tiempo, frente al presidente, en simetría con él, escuchando a todos. Fuma la mitad de puros y muéstrate más trabajador. No es tiempo de vacaciones.

Para que tú ganes, ellos tienen que dejar de hacer varias cosas, y de ahí podrían venir las sorpresas. Zapatero podría aún ocupar ese papel de líder, no solo de hábil parlamentario sino de hombre de Estado que se crece ante la dificultad, la reconoce y la afronta. A lo Roosevelt, y no a lo Hoover como hasta ahora. Que se deja la piel ante ese enemigo simbólico que es la desilusión. Podría ningunearte a ti terminando por asentar que tú no eres más que el negativo de siempre que nunca quiso ayudar. Podría dirigirse a su pueblo en prime time, marcando el rumbo ante la adversidad; con solemnidad, llamando a un optimismo realista, mirando a la cara a la gente, explicando sus decisiones difíciles con un relato más empático y menos burocrático que el de costumbre (en el debate el otro día, en la comunicación de la mañana, parecía más un demógrafo que un líder en tiempo de crisis). Podría reducir el Gobierno, no solo por gasto y estética, sino por eficacia en la coordinación. Podría capitalizar los éxitos del Gobierno en la lucha contra ETA, en la mejora de la seguridad ciudadana, en la lucha contra los accidentes de tráfico, en política exterior y de Defensa (G-20, Cuba, una buena gestión en Afganistán...). Podría mantener su agenda de derechos sociales (libertad religiosa, igualdad y esos otros asuntos que tanto nos excitan). Podría manejar su permanencia o su sucesión con inteligencia, contrastando con el "cuaderno azul" de Aznar. Podría llamar a la movilización contra el "peligro" que nosotros suponemos para la tolerancia y las políticas progresistas del gusto de la mayoría sociológica de España.

¿Puede hacerlo? Lula y Bachelet, dos casos recientes como otros muchos más antiguos, salieron del Gobierno con una altísima valoración después de estar casi tan bajos en confianza como lo está hoy Zapatero. Tiene tiempo. No van a ayudarle las próximas elecciones, pero aún tiene bazas que jugar. El otro día te ganó y podría recomponerse y seguir jugando como un buen estratega y no solo como un buen táctico. Aquí estamos nerviosos solo de pensarlo, porque tú, Mariano, ya no vas a tener más oportunidades.

 

Sábado, a 26 de Junio de 2010

Por Pedro Calvo Hernando para europapress.es, 12/06/2010

Están sucediendo cosas increíbles. Felipe González lo ha dejado claro en el centenario del grupo parlamentario socialista, al poner sobre el tapete la esencia de lo que está ocurriendo. Por ejemplo, que la pretendida improvisación del Gobierno Zapatero es menos improvisadora que la de otros muchos países europeos en lo que se refiere a la guerra contra la crisis económica, pero que la propaganda de la derecha y de sus voceros y afines ha sido capaz de volver las verdades del revés. Como ocurre en la política general del país. Es el caso de la campaña contra José Bono urdida por el PP y algunos medios afines, varios de ultraderecha lindando con el fascio, que pretende colocarlo en el infierno, al tiempo que guardan silencio, o protegen arteramente, las tropelías de dirigentes autonómicos peperos, que se permiten el lujo de predicar austeridad teniendo sobre sus cabezas el fardo insoportable de despilfarros horrorosos o incluso de presuntos latrocinios a lo grande. Ya dijo Lenin, si es Lenin quien lo dijo, que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.

Los discursos de Felipe González y de Rodríguez Zapatero en el referido centenario han puesto bien a la vista muchas de las cosas que el PSOE y su Gobierno tenían que haber ido aclarando en los últimos meses, pero que no lo han hecho, sea por desgana, sea por aburrimiento, sea por amedrentamiento ante los brutales zarpazos de una derecha envalentonada por la gravedad de una crisis económica que ellos han hecho todavía más grave con su proceder multiplicador, una crisis provocada por sus correligionarios económicos y financieros y pagada por quienes no tienen ninguna culpa de ella. Muy acertadamente ha dicho Felipe que faltan casi dos años para las elecciones generales y que eso es un tiempo infinito, en el que puede ocurrir todavía cualquier cosa. No es fácil, pero las cosas pueden cambiar de aquí a las elecciones y cargarse el sentido de las actuales encuestas. Y si no es así, que Dios nos pille confesados, como vengo advirtiendo y como González le acaba de decir a Zapatero. Paciencia y barajar.

 

Lunes, a 14 de Junio de 2010

Somos muchos los que por activa o pasiva hemos tenido que sufrir la represión del franquismo. Algunos (miles y miles) lo hicieron penando en la cárcel sin juicios o con sentenciar arbitrarias, otros (miles y miles) luchando en la posguerra como maquis escondidos en los montes de España, muchos (miles y miles) muriendo en el campo de batalla luchando contra las fuerzas fascistas y facinerosas, a montones (miles y miles: más de 113.000) muriendo asesinados a traición y enterrados en las cunetas de las carreteras de mi país, etc., etc., etc.

Yo, por ser más joven que los que estuvieron en la guerra civil, lo sufrí indirectamente en la piel de mi padre, preso y perseguido durante años por sus creencias, o en el sinvivir de mi madre, insultada y vilipendiada por unos energúmenos ineducados y carentes de cualquier tipo de dignidad humana, mientras eran azuzados contra de ella por los curas y monjas de la España más oscura, abyecta y malvada.

Afortunadamente, lo que no soy es descendiente de alguno de esos 113.000 honrados españoles que tienen a sus familiares enterrados como perros, sin saber el sitio concreto en donde los arrojaron, en donde los escondieron, en donde los humillaron, en donde los asesinaron.

Esas 113.000 familias, después de más de 70 (SETENTA) años, siguen sin tener derecho a buscar y enterrar dignamente a sus bisabuelos, abuelos, padres o, en algunos casos, hermanos.

Esas 113.000 familias son el vivo reflejo de la iniquidad de un sistema judicial que ampara al asesino que asesinó a sus familiares (y protege “el buen nombre” de los descendientes de los asesinos) mientras ataca miserablemente al juez que trataba de ayudarlas.

Esas 113.000 familias sufren cada día viendo como un juez honrado y cabal, Baltasar Garzón, es arrastrado por el fango de las miserias de la justicia española, una justicia que trata de evitar que se haga justicia (valga la redundancia) y que utiliza todas las argucias legales (e ilegales) para tapar el sufrimiento de los 113.000 represaliados a manos del general Franco y sus secuaces.

Para esas familias, en su honor, Azucena Rodriguez grabó el cortometraje que veréis a continuación, un trabajo englobado dentro del proyecto "Cultura contra la impunidad", que pretende denunciar "el abandono político en el que se encuentran las víctimas del franquismo".

Para dar vida a los personajes, Azucena contó con la ayuda desinteresada de 15 grandes personajes de la escena y el arte español, hombres y mujeres comprometidos con la lucha por el recuerdo y la dignidad de las 113.000 personas mancilladas por los fascistas del general Franco y sus secuaces (y descendientes). Los nombres de estos 15 protagonistas, son: Pedro Almodóvar, Maribel Verdú, Hugo Silva, Juan José Millás, Carmen Machi, Juan Diego Botto, José Manuel Seda, María Galiana, Aitana Sánchez-Gijón, Miguel Ríos, Pilar Bardem, Almudena Grandes, Juan Diego, Paco León y Javier Bardem.

Después de cada testimonio, después de cada relato de este vídeo, lo único que oímos es el sonido de la descarga de las balas de un pelotón de fusilamiento, el último ruido que debieron oír todos y cada uno de los 113.000 desaparecidos de mi país.

Pedro Almodóvar interpreta a Virgilio Leret Ruiz, aviador, Jefe de las Fuerzas Aéreas de la Zona Oriental de Marruecos. Fue el primer militar asesinado por sus compañeros sublevados al amanecer del 18 de julio de 1936 en la Base Aérea Militar de Melilla. No tuvo ni abogado, ni juicio, ni sentencia. Sus hijas todavía lo están buscando. El cineasta no ha podido asistir a la presentación del vídeo porque estaba haciendo localizaciones para su próxima película, pero envió una nota en la que se leía: "No es una cuestión política, sino humana. España no debe olvidar la deuda que tiene con estas miles de familias".

Maribel Verdú pone voz a Primitiva Rodríguez, enlace de la guerrilla antifranquista, detenida el 6 de septiembre de 1947. Su sobrino iba con ella y vio cómo dos hombres la violaban detrás de unos arbustos mientras a él lo alejaban del lugar en una camioneta.

Javier Bardem es Francisco Escribano, un cabrero de 18 años al que fusilaron el 1 de julio de 1941 por haber robado "para los del monte" dos sacos de garbanzos, una manta, unas tijeras, seis calcetines, seis pañuelos y diez pesetas. En la misma tapia, y por el mismo delito, murieron su padre, dos de sus tíos y uno de sus primos.

Almudena Grandes se mete en la piel de Granada Garzón de la Hera. El cura de su pueblo la denunció por no estar casada por la Iglesia. Primero la excomulgaron, después, la raptaron y le raparon la cabeza. Fue fusilada con otras 16 mujeres. Después de enterrar sus cuerpos en un lugar desconocido, denunciaron a su marido. También fue asesinado, como el mayor de sus siete hijos. "Lo que han visto", ha dicho la escritora tras la presentación del vídeo, "no tiene que ver con el pasado de este país, sino con el presente, y sobre todo con su futuro. La democracia no puede seguir ignorando esta tragedia y caminando sobre el vacío. Esto no es un ejercicio nostálgico, sino una llamada a la reflexión sobre el tipo de país que queremos ser", ha añadido.

María Galiana, que antes de ser actriz fue maestra, recuerda la historia de Balbina Gayo Gutiérrez, maestra republicana, detenida el 9 de septiembre de 1936 y asesinada al día siguiente. A su marido, Ceferino Farfante Rodríguez, también maestro, lo mataron un día después, cuando fue a preguntar por ella. Dejaron tres hijas muy pequeñas que todavía los están buscando. Entre ellas, Hilda Farfante, que ha asistido, muy emocionada, a la presentación del vídeo. "Me ha parecido un grito contra tan largo y vergonzoso silencio. Nadie había hecho nada semejante por nuestros muertos. Gracias en nombre de 113.000 familias", ha dicho.

Juan Diego Botto es Santos Valentín Francisco Díaz, herrador, tesorero del Círculo Obrero. Fue detenido en agosto de 1936 y encerrado en un campo de concentración. En octubre de ese mismo año le fusilaron junto a otras seis personas en Villadangos del Páramo (León). Dejó siete hijos, el mayor de 17 años, el menor de 11 meses. Su cuerpo no ha sido recuperado. Botto ha agradecido esta mañana "el coraje, la generosidad y la inmensa paciencia que los familiares de las víctimas han demostrado todos estos años, desde la Transición", y ha deseado que el país "se ponga a su altura".

Carmen Machi pone voz a Isabel Picorel. El 26 de agosto de 1936 escapó de su casa junto a sus tres hijos, después de que la avisaran de que los falangistas iban a detenerla por sus simpatías republicanas y como castigo a su marido, quien, tras el golpe de Estado del 18 de julio, se había unido a las fuerzas democráticas republicanas de Asturias. Al volver a su casa para recoger algunas pertenencias fue detenida. La asesinaron junto a otros tres hombres en una cuneta en el municipio de Fresnedo.

Juan José Millás es Antonio Parra Ortega, un jornalero de 34 años, asesinado el 4 de septiembre de 1936. Tenía dos hijos y dos meses después de que lo asesinaran nació su hija Antonia que ha viajado desde Marchena a Madrid para ver el vídeo. "Me ha emocionado mucho conocerla", ha dicho Millás, al que le había impresionado mucho sobre todo, una imagen de la historia de Antonio Parra. "Su mujer enterró los libros que había en casa en el patio porque ella sabía que lo habían matado por leer".

Aitana Sánchez-Gijón recuerda a Julia Conesa, una de las 13 rosas. En mayo de 1939 un conocido de su novio la denunció a la policía. La fusilaron el 5 de agosto. Tenía 19 años. La actriz, muy emocionada, ha reconocido, tras ver el vídeo, que le estaba costando "mantener la compostura". "La democracia no es completa si no hay reparación. Ya basta", ha dicho.

Paco León se pone en la piel de su bisabuelo, Joaquín León Trejo, maestro de escuela en un pueblo de Sevilla. Un alumno le denunció por republicano. Le fusilaron a él y a sus dos hermanos.

Pilar Bardem habla en nombre de María Álvarez, que durante años ayudó a los guerrilleros antifranquistas. Fue asesinada con su hermano Marcelino en julio de 1951.

José Manuel Seda recuerda a Gerardo González Iglesias, jornalero, militante de UGT y padre de cuatro hijos. Al comienzo de la guerra se alistó como miliciano. Fue fusilado el 5 de marzo de 1938. Fue a parar a una fosa común. Sus hermanos Ángel, de 32 años y Ramón, de 26, también fueron asesinados. En la presentación del vídeo ha destacado la valentía de los que, como Gerardo González, habían dado su vida por defender sus convicciones. "Me pregunto si yo sería capaz de tirarme al monte para defender lo que creo".

Hugo Silva es José Villalibre Toral, albañil y labrador. El 22 de agosto de 1936 fueron a buscarlo un grupo de falangistas, que lo asesinaron horas después. Tampoco tuvo ni abogado, ni juicio, ni sentencia.

Miguel Ríos recuerda a Severiano Rivas, alcalde republicano. Fue detenido en 1936 mientras estaba tomando un café. A los dos meses, le pegaron un tiro y abandonaron su cuerpo en los alrededores del cementerio.

Juan Diego es Feliciano Marcos Brasa, de Destriana (León), miembro de las Juventudes Socialistas de su localidad natal e hijo de Higinio Marcos Pérez, presidente de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra. A finales de julio de 1936, Feliciano fue secuestrado en su pueblo y torturado, asesinado y enterrado en un paraje alejado varios kilómetros. En octubre de ese mismo año su padre fue también asesinado junto a dos vecinos.

Si después de visionar este admirable recuerdo por los 113.000 inocentes asesinados, si después de verlo no sientes la imperiosa necesidad de ser parte de la lucha por la dignidad de las familiares de los desaparecidos, tiéntate el pecho: posiblemente no tienes corazón (ni dignidad).

Alfredo Webmaster

 

 

Domingo, a 6 de Junio de 2010

No lo puedo evitar: siento una profunda animadversión hacia José María Aznar y todo lo que representa. No sé si es algo visceral (del interior más oscuro de mis vísceras) o, sencillamente, lo que me pasa es que veo cosas en él (quizá su bigote medio nazi, su incapacidad para mover el labio superior, su mirada torva y ladina, su mala hostia de enano come callo o esa suficiencia de nuevo rico hortera) que me produce el mismo desprecio y asco que el que me produciría la carne pútrida a la que acuden las alimañas y los buitres.

Desde el mismo momento en que inicio su carrera política, basándose en una acusación falsa y despreciable contra un buen hombre, Demetrio Madrid, a la sazón presidente de la comunidad autónoma que le robo este despreciables personajillo de poco más de un metro y medio, supe que su vida estaría marcada por un cúmulo de actos de semejante vileza moral.

Los años, que a muchos le sirven para adquirir experiencia y sabiduría, como al diablo (sabio por viejo, no por diablo), en su caso, para lo único que le valieron fue para acumular odios, desprecios, bajezas y rencores que lo carcomen miserablemente.

Ver su actitud de poncio mendicante del emperador yanqui, del más rematadamente tonto de todos los presidentes yanquis de toda la historia (en hijo pequeño de papá Bush, un mozalbete de inteligencia similar a la de una ameba, quizá producto de sus excesos con el alcohol y las hamburguesas), producía un sonrojo y humillación general que aún hoy arrastramos como una pesada losa.

Verle pavonearse ante los Reyes de España, tratándolos con el desprecio que sólo puede salir del corazón de un mal nacido (¡de menuda y traidora familia, de infausta memoria, viene este Arnarl!), a los que somos republicanos y poco dados a la complacencia con el mal menor que es la monarquía española, nos sentimos solidarios con la templanza demostrada por Juan Carlo I o de la Reina Sofía, a todas luces mucho más sensatos, cariñosos y cercanos.

Contemplar su alegría infinita y su chulesca prepotencia por verse admitido en el Trío de las Azores, obviamente, como palanganero, en un acto de violación de las normas y derechos internacionales al declarar la guerra unilateral a un país en contra de los dictados de la ONU, además de ser el más doloroso y brutal ataque al derecho internacional y a la inviolabilidad de las fronteras, fue la constatación de que el fin último de aquella batalla sólo era el expolio y robo de los derechos de explotación del petróleo de un país árabe.

Admirar (je je je) su elegante porte, elevado muchos centímetros del suelo gracias a las alzas que se incluye en el interior de sus zapatos y a la necesaria ayuda de unos taconazos de más tamaño de lo habitual, mientras conducía de su brazo a su hija Ana ante el altar mayor del Monasterio de El Escorial, histórica residencia de la familia real española, para esposarla a un personajillo metido en todo tipo de zarandajas y extraños negocios (¿por qué oscura razón huyo este fulano para Londres justo cuando empezaban a destaparse los escándalos de sus trajimanejes mercantiles?), además de producir sonrojo ante ese feo o cochino intento de asimilar la boda a una boda real, fue la constatación de su escasísima altura moral y su absolutamente despreciable concepto de la decencia.

Descubrir que este fulano, de enano tamaño (moral, y del otro), se pavonea de sus éxitos como dignatario cuando la realidad fue otra: tuvo la suerte coger la presidencia justo cuando se produjo el cambio de ciclo económico a nivel mundial (finales del 1995, principios de 1996), de que vendió todas las joyas del patrimonio del estado (Endesa, Telefónica, Repsol, Red Eléctrica Española, Argentaria, Campsa, Aceralia, Caja Postal, Banco de Crédito Industrial, Banco de Crédito Local, Indra, Tabacalera, Inespal, Artespaña, Enagas, Tisa, Elcano, Hijos de J. Barreras, Icsa, Enatcar, San Bárbara, Babcok Wilcox, Ence, Aerolíneas Argentinas, Musini, Iberia, Gas Natural, Retevisión, Aldeasa, Auxina, etc.), que potenció un sector como el del ladrillo abocado al fracaso y que no fue capaz de transformar la economía española con el cambio de los pilares de desarrollo, pero que ahora se erige en un gurú en economía y predica a diestro y siniestro (lo que mejor se le da, lo siniestro) sobre la maldad de Zapatero… al que sólo le falta acusar de ser el diablo, con rabo y cuernos, y de que se alimenta a base de niños recién nacidos.

Verle perder las elecciones, humillado y machacado por el Partido Socialista Obrero Español, fue muy positivo para descubrir qué había detrás de esa fachada de supuesto hombre de estado: lo que descubrimos fue lo que ahora sufrimos.

Después de seis años de haber dejado la presidencia de su país, pasó a ser el “corre ve y dile” de diversos fondos de inversión extranjero de alto riesgo (esos desalmados que están especulando contra las economías de medio mundo y haciéndose multimillonarios a base de hundir países y monedas), y a pregonar a los cuarto vientos que su país, sin él, es una mierda (casi literal), un lugar al que le falta muy poco para que se abran las entrañas de la tierra y nos trague.

Palabras textuales dichas  por este fulano en el extranjero: "Se puede hablar de lo que se quiera, han terminado con todo y nos han llevado a la crisis más grave de España en los últimos 60 años. Es una responsabilidad a la que les va a ser muy difícil escapar. Si alguien se preguntó ¿Qué es socialismo? Y dijeron, es lo que hacen los socialistas. Pues los socialistas cada vez que tienen oportunidad llenan España de escombros, de parados y de miseria" "El Estado actual no es ni políticamente viable ni financieramente sostenible. Tenemos que ir de un estado residual a un estado capaz y eficaz" "Hay otra división en la euro zona. Es una de las consecuencias de esta situación. Si uno ve los periódicos, o mira la televisión, la Unión Europea explica la decisión que hay que tomar para el Gobierno español o el Gobierno griego. Es una consecuencia política muy dura, y ojalá mi país estuviera en otra situación" "Ahora, la responsabilidad de Alemania y Francia es la de intentar impedir otra crisis en la euro zona. Y la responsabilidad de que la situación que está teniendo lugar en algunos países como Grecia, Portugal e incluso España, no contamine al resto"

El que un expresidente de un país hable así de sus conciudadanoss, sólo puede llevarnos a verlo como lo que es: un miserable que exuda odio, resentimiento, envidia, vileza, maldad, rencor, perversidad, degradación moral.

En pocas palabras: José María Aznar es un traidor, y como tal debemos tratarlo.

Alfredo Webmaster

 

Martes, a 1 de Junio de 2010

Por José Bono para elpais.com, 16/05/2010

Querido Baltasar: Por estas fechas, en tu tierra se canta: "Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va". Pues eso, tengo tristeza en el alma por la suerte transitoria que rencores y manos sucias te desean. No te soportan.

Hoy, me han pedido unas letras sobre ti en EL PAÍS. He decidido, más que regalarle al periódico un artículo, recordar en público la historia de nuestra relación personal y mandarte esta carta.

Era el año 1992. Fui, como todas las Navidades, a pasar un día con los guardias civiles que prestaban servicio en Herrera de la Mancha. Allí manifesté que los éxitos de los guardias eran, a veces, vampirizados por los jueces. Te enfadaste. No nos conocíamos. Ventura nos llevó a comer al Asador Donostiarra y allí dijiste algo que no me pasó por alto: "Soy un progresista sin partido... que quiere ayudar a los que más necesitan". Al acabar llamé a Felipe González y le conté la cena. Me impulsó a que te tantease: "¿Vendría a las elecciones con nosotros?" Acabamos en los Quintos de Mora y a los pocos días el Comité Federal del PSOE -por unanimidad, que algunos olvidan- te propusieron como número dos de nuestras candidaturas por Madrid, justo detrás de Felipe. Asumimos que la llegada de un juez prestigioso a nuestras filas obraría el milagro. Así fue. Ganamos las elecciones y algo debiste influir en ello. ¿Recuerdas en Lugo, cuando te quejabas de que los mismos que te vitoreaban anteayer te odiaban hoy por ir con nosotros?

Eres de esas personas que sabe que la esperanza de vida al nacer es suficientemente corta como para entregarse a la rutina, la mediocridad, la inacción o la sopa boba. Nunca soportaste el estruendoso silencio de quienes se encojen de hombros. Es más, en materia de lucha antiterrorista hiciste un favor a España que nunca te pagaremos: por los muchos asesinos que encerraste y porque ayudaste a que los términos indiferencia y complicidad fueran sinónimos.

Luego te incomodaste. Razones tenías, pero la verdad es que eres un poco enfadica. Recuerdo las llamadas a deshora de Felipe: "¡Ve a ver a Garzón!". Ya no había remedio: tu personalidad indómita había chocado con un modo de hacer política muy de Felipe. Nos peleamos bien peleados y, desde luego, yo me quedé con Felipe y con PSOE. Tú te fuiste con un sonoro portazo que hizo felices a bastantes de los que hoy te quieren meter preso. Lo que hiciste con nosotros fue muy duro.

Te fuiste al Juzgado y empezaste a darnos cera. No sé hasta qué punto el cambio de escenario pudo perjudicarte. Tu fugaz paso por la política sin duda te ha marcado. Después vendría el Gal... y el PSOE en la diana.

Casi dejamos de hablarnos. Pero de nuevo una decisión audaz me reconcilió contigo: la causa contra Pinochet. Conectaste con todo el mundo decente y trataste de meter preso a un asesino que además, pudiste demostrar, era un cobarde y un ladrón.

De nuevo la causa de la dignidad en tus manos. Devolviste a muchos chilenos y a millones de ciudadanos sin fronteras la confianza en que hay más Justicia que la divina. Tu actuación avergonzó a todos aquellos que para huir de la justicia terrenal cometen la impostura de poner a Dios como pantalla de sus desmanes. Demostraste que por muchas flores que los liberticidas corten no pueden acabar con la primavera.

Tu espíritu combativo, y ese sentido común de justicia universal que te anima, me hace sentirme muy orgulloso de ti. Dicen que eres vanidoso. ¿Sólo tú? ¿Más que ellos? La verdad es que no eres "divino", pero somos muchos los que te queremos por eso, porque eres humano.

Ahora te quieren condenar. Sabes lo mucho que lo siento por ti, por tus hijos, por tu madre, por Torres... y por España. Sí, ya sabes que yo hablo de España con frecuencia y lamento lo que dirán de nosotros por ahí fuera cuando sepan que al juez más eficaz contra ETA y contra los narcotraficantes lo han echado del juzgado. Estoy seguro de que los que te quieren mal tendrán abogados y cómplices para pedir tu condena, pero yo no tengo ninguna razón para callar ni para evitarme una pregunta: ¿Tu suerte hubiera sido la misma si tu empeño hubiera caminado ideológicamente en sentido contrario? ¿Te habrían denunciado si hubieras abierto diligencias contra Azaña, o contra Besteiro?

Quiero y deseo que te salves. Que te crezcas moralmente ante quien te odia. Algunos de tus enemigos disfrutaron de la ausencia de libertad durante décadas y ahora añoran aquel pasado que muchos creímos que pertenecía a la noche de los tiempos. Baltasar ¡ánimo! Porque los españoles prefieren a la gente decente -aunque pueda cometer errores, somos humanos- que a los desalmados que encuentran fórmulas para impostar la decencia de la que carecen.

Me despido con tristeza. Esta semana nos reuniremos algunos abogados defensores en el Tribunal de Orden Público. Alguna vez me puse la toga en el TOP. Iba con rabia, pero no con tristeza. Sabía que pronto llegaría el final. Hoy estoy triste porque han ganado tus denunciantes, los que viven en el odio. En fin, Baltasar... a tus amigos sólo nos han dejado una opción: mostrarte nuestro afecto. Y yo lo hago con gusto y con orgullo. ¡Ah! y que Dios que ayude porque el diablo trabaja duro contra ti.

José Bono es presidente del Congreso de los Diputados de España.

 

Sábado, a 15 de Mayo de 2010

Ayer descubrí que ya no puedo ser español.

No, ya no puedo ser español por más tiempo. No puedo ser ciudadano de un país así como es el mío ahora, con fulanos (sí, fulanos) rencorosos y ladrones como los que pululan por aquí a diestra (los que más) y sinistra (los menos, ¡pero duele!).

Yo no puedo ser parte de la fauna y flora que inunda los juzgados, la economía y la política de esta superficie de tierra inhóspita (para la vida de Seres Humana –con mayúsculas- honrados y leales), una tierra gafada desde hace siglos por la desgracia de tener que soportar el control despiadado por parte de seres desgraciados, inmorales, traidores y, en muchos casos, asesinos (o herederos de asesinos).

Me niego a reconocerme como parte de los habitantes de un territorio en el que deambulan fulanos (sí, fulanos) como Francisco Camps  (“Todo el mundo en España, los 45 millones de españoles, saben que soy honrado, que tengo lo mismo que tenía cuando llegué y nadie en España se puede creer que el presidente de una Comunidad tan importante como la valenciana pueda venderse por tres trajes, es absurdo (…) Lo cree el PP, la Comunidad valenciana entera y todos mis compatriotas, desde Finisterre hasta Cabo de Gata, toda España”), Luciano Varela (el contumaz y miserable perseguidor del juez Baltasar Garzón; para mi desgracia, vecino) o Mariano Rajoy (“Yo voy a apoyar a Camps y va a ser el candidato del PP a las próximas elecciones en Valencia porque comprenderá usted que eso de los tres trajes yo no me lo creo (…) diga la Justicia lo que quiera”).

Ahora, para mayor dolor y escarnio, también me traicionan españoles a los que consideraba como parte de mi bagaje cultural, político y moral: una parte de la llamada izquierda (a la que voté, y voté, y voté años y años), ha promulgado leyes duras sólo con los más débiles: un tijeretazo ultra liberal en lo económico, un tiejerazo despiadado al estado del bienestar, un ataque a la línea de flotación de los ideales de solidaridad y justicia, un tijeretazo que no viene acompañado del más mínimo gesto simbólico de izquierdas.

Nada tengo que ver con ellos. Nada me une a ellos. Nada me iguala a ellos. Nada.

Si estos fulanos y personajes viven en España, si se declaran españoles, si se comportan como españoles y, aún para más INRI, los apoyan muchos españoles (de bien), lo tengo muy claro: ¡Desde hoy me siento menos español!

Alfredo Webmaster

 

Martes, a 11 de Mayo de 2010

Muchas veces me pregunté cuáles pueden ser las razones, los porqués de la falta de educación de (muchos, muchísimos) los españoles que pululan por mi país. ¿Por qué somos así? ¿Qué trabajo nos cuesta saludar con un “Buenos días” o despedirnos con un “Adiós”? ¿Por qué cualquier ciudadano latinoamericano es muchísimo más educado que nosotros? ¿A qué se debe que tengamos tan mala fama por nuestra displicencia y dejadez en el trato? Supongo que habrá muchas respuestas para algo así. Yo tengo la mía...

Pienso que nuestros problemas se iniciaron en los años tumultuosos de los estertores de la dictadura de Franco, años de represión política, de falta de libertad de expresión, de religiosidad exacerbada, de desprecio al diferente. Era una España que vivía en blanco y negro. Una España que era como los televisores de la época: vieja, plana, sin brillo.

Con la llegada de la democracia y la libertad de expresión, en el tránsito entre lo grosero de una dictadura y lo civilizado de un estado de derecho, algunos, muchos, confundieron el legítimo privilegio a opinar con el (supuesto) derecho a decir lo que nos diera la gana, sin medir las consecuencias de nuestras palabras. Cualquiera de mis conciudadanos consideró normal tratar a sus convecinos como si todos fuéramos iguales, en plan “coleguilla; muchos olvidaron que la educación en el trato no está reñida con libertad en el trato. Algunos, demasiados, olvidaron que no todos somos iguales.

Obviamente, cuando digo que no todos somos iguales, no me refiero a que seamos distintos como clase social o por la función que desempeñamos en la sociedad. No, no me refiero a eso. Me refiero a que no somos iguales en cuanto a edades y nuestra situación personal en la sociedad.

No somos iguales cuando un chico de 15 años trata como si fuera otro chiquillo de su misma pandilla (de barrio) a un señor de 75 años; tampoco somos iguales cuando en un vagón de metro sigue sentada una chica de 15 años, mascando chicle, mientras viaja de pie una señora de 75 años o una mujer embarazada; no nos parecemos en nada cuando una persona se dirige a nosotros de “usted” y nosotros respondemos de “tu; no es sinónimo de libertad entrar en un comercio, no saludar y dirigirse al empleado o empleada en plan imperativo, como si aquello fuera nuestro y la otra persona nuestra esclava.

No, no es lo mismo.

Esa pérdida de valores y de educación es la que nos llevó a lo que ahora somos: un país lleno de gentes abruptas, toscas, groseras, ordinarias, cerriles. Resumiendo: un país sin educación cívica.

Ejemplo claro de que esto es así, de que hemos llegado a la cumbre de lo socialmente reprobable, de que ya nadie se libra del pecado de la ineducación, son los dos ejemplos de los que hablo a continuación.

Por un lado, en la foto, podéis ver a un ex presidente del gobierno de mi país: el insigne y nunca bien ponderado, José María Aznar.

Este personaje de corta talla física (pese a las vergonzosas alzaderas que mete en sus zapatos), que se las da de ultraliberal y neocon, de estar en posesión de la razón absoluta (señalado por el dedo de la infalibilidad), de ser un acérrimo defensor de los sacrosantos valores de la religión católica, es también el mismo fulano que después de impartir (más bien, repartir) una conferencia en Oviedo, y ante las quejas de parte del público por su defensa de la guerra de Irak y otros desmanes similares, no tuvo ningún tipo de reparo en poner duro el dedo corazón de su mano izquierda, haciéndoles, a sus detractores, “una peineta”.

Ver así, en actitud barriobajera y canallesca, a un personaje que alcanzó la más importante de las tareas de gobierno de un país de 45.000.000 de persona, nos permite entender más fácilmente el porqué otro fulano de aquí, de la España de los toros y la pandereta, el llamado John Cobra, no tuvo reparos en comportarse como se comportó.

El ser llamado John Cobra, un ex legionario fascista, tatuado a tutiplé y con varios piercings repartidos por su cuerpo, un fulano que no pasó de educación primaria (pese a que ser gratis el estudio de resto de grados) y que tiene el mismo sentido del ridículo que una lombriz, fue el protagonista de un bochornoso espectáculo que dio en TVE, en la televisión pública española (ver vídeo).

Este mamífero, al que la biología califica como bípedo (¿homo sapiens, tal vez?), se define a si mismo como cantante y showman. Se hace acompañar de una chiquilla de nombre Carol, a la que dice amar y respetar, pero a la le repartió, según denuncias en los juzgados, algunas manadas de hostias (violencia de género).

Este ser (¿humano?) tuvo el atrevimiento de concursar para ser el representante de España en el festival de Eurovisión. Obviamente, su espectáculo fue tan rematadamente malo y soez, que el público le increpó.

¿Cómo reaccionó este insigne catedrático emérito de educación y cultura? Pues más o menos como lo hizo José María Aznar, pero con más proliferación de ordinarieces: tocándose los huevos (con perdón), ofreciendo sus atributos de macho para el uso y disfrute del público masculino (supongo que también femenino) y expeliendo por sus fauces una enorme sarta de sandeces e improperios hacía el público que lo denigró.

¿Son muy distintos el llamado Aznar del llamado Cobra? ¿Acaso, no son similares sus actos y su falta de respeto hacia la gente? ¿Su ineducación viene de su época de estudiantes, quizá del mismo colegio religioso? ¿Fueron compañeros de pupitre o tuvieron al mismo confesor?

Estas y muchas otras preguntas se quedarán sin respuesta, pero la fundamental es otra: ¿Cómo vamos a ser más educados los españoles, si el que fue representante máximo de la dignidad de mi país se comporta como un vulgar pandillero de barrio? ¿Cómo vamos a ser más educados, si el “modelo” a seguir es alguien como José María Aznar? ¿Nos extraña que algunos españoles hagan lo que hacen, si tienen de modelo al maleducado, impresentable y pendejo de Aznar?

Así nos va…

Alfredo Webmaster

 

El insigne José María Aznar, profesor asociado de la Universidad de Georgetown (¡Manda huevos!, que dijo el miembro del Opus Dei, Federico Trillo), impartiendo clases de educación y civismo.

Obsérvese la cara de regocijo "educacional" del ex presidente del Gobierno de España

 El alumno aventajado de José María Aznar, el “ser” llamado John Cobra, dando muestras del aprovechamiento de las enseñanzas impartidas por el profesor asociado de la Universidad de Georgetown


 

Domingo, a 18 de Abril de 2010

Por Antonio Orejuela para publico.es, 10/04/2010

Tú coges a un militante del PP de Valencia y le robas la cartera con el dinero que acaba de sacar del cajero automático, y el tío te persigue hasta que te pilla. Lógico. A la gente no le gusta que le roben.

Lo que me parece raro es lo contrario, que pilles a un caco desvalijándote la casa y que en vez retorcerle el brazo, pienses que hay una conspiración contra el que te está levantando el televisor de plasma, y que el verdadero culpable eres tú.

Eso es más o menos lo que pasa con la corrupción política: nos roban y nos quedamos tan campantes. Nos quedamos tan campantes los que somos normales. Los anormales van un paso más allá y defienden al ladrón de su dinero.

Hay varias teorías para explicar esta reacción tan incomprensible, pero tan extendida en España. Una dice que aquí somos tan sectarios que aceptamos que nos roben si el ladrón es de los nuestros. No me la creo. Otra dice que la sociedad está corrupta y que los electores no penalizamos a los partidos envueltos en escándalos como la Gürtel, porque todos haríamos lo mismo en circunstancias similares. Esta hipótesis me la creo más, pero tampoco me convence.

La indiferencia ciudadana ante el caso Gürtel se debe a nuestro escaso sentido de lo público, a nuestra pésima educación ciudadana. Cuando Bárcenas quintuplica su patrimonio, nadie tiene la sensación de haber sido expoliado, por más que ese dinero provenga directa o indirectamente de las arcas públicas. En cambio, si Bárcenas nos atracara en un callejón oscuro sí montaríamos en cólera, aunque fuéramos del PP. ¿Por qué? Porque una vez que entregamos el dinero a Hacienda dejamos de considerarlo nuestro. Porque creemos tan poco en lo público, que nos damos ya por robados.

 

Miércoles, a 14 de Abril de 2010

Por Nacho Escolar para estrelladigital.es, 12/04/2010 | 17:19 h.

El final del juez Baltasar Garzón ya tiene fecha: 22 de abril del 2010. Parece que será ese día cuando el pleno del Consejo General del Poder Judicial vote su suspensión temporal, lo que en la práctica supone su salida de la Audiencia Nacional, probablemente para siempre. Lástima que el CGPJ no se reúna este 14 de abril para así redondear del todo el símbolo. Sería tan simétrico que la Falange pudiese aparcar al único juez que se atrevió a mirar bajo la alfombra del franquismo justo en el aniversario de la II República...

No todos los años se puede ganar la Champions en el estadio de tu histórico rival. Pero aunque los franquistas tengan que esperar otra semana, su victoria seguirá siendo igual de sonada. Una vez más, el fascismo hace de vanguardia de batalla de los intereses de la derecha; son sus mamporreros. Y así la Falange Española de las Jons, un sindicato ultra presidido por el ex número dos de Blas Piñar en Fuerza Nueva y una desconocida asociación xenófoba conseguirán acabar con Garzón en una fiesta para el franquismo donde no sólo brindará la ultraderecha sino también la derecha, el extremo centro, el centro reformista y también parte de la vieja izquierda de los GAL.

Sin embargo, Baltasar Garzón merece ser salvado no sólo por una cuestión estética. Garzón es inocente no sólo porque sus acusadores sean unos ultras. Hay muchos argumentos jurídicos para defenderlo, desde los tratados internacionales sobre crímenes contra la humanidad hasta la propia jurisprudencia del Supremo sobre la acusación popular. Me centraré en la acusación de prevaricación, es decir, de tomar una decisión judicial injusta a sabiendas, en el caso de las fosas del franquismo, que es el caso que le puede costar el puesto y dónde el ponente del Supremo, Luciano Varela, ha ordenado iniciar el juicio oral.

La prevaricación es un delito que sólo pueden cometer los jueces, funcionarios públicos y autoridades administrativas; es un delito muy poco común, porque la mayoría de las ocasiones en las que un juez es acusado de prevaricar, las denuncias son archivadas. Contra Garzón, Manos Limpias ya había presentado otras 18 querellas antes, hasta ahora sin éxito.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo establece que la prevaricación sólo se produce cuando existe una actuación "tan patente y manifiesta, que pueda ser apreciada por cualquiera". "Es necesario que la ilegalidad sea tan grosera y evidente que revele por sí la injusticia, el abuso y el plus de antijuricidad", afirma una sentencia del Supremo, del 17 de junio de 1998. "Sólo cabe prevaricación cuando de modo claro y evidente, sin posibilidad de duda al respecto, la resolución de que se trate carece de toda explicación razonable, es decir, es a todas luces contraria a derecho", dice otra sentencia del supremo del 26 de junio de 1996. Y en el caso de Garzón resulta difícil de argumentar esta actuación judicial "grosera y evidente" porque parte de los jueces de la sala de la Audiencia Nacional que en aquel momento estudiaron su competencia compartieron sus tesis. Es decir, que si Garzón prevaricó, también lo hicieron los otros dos magistrados que le apoyaron.

Aún en el caso de que un juez llegue a ser condenado por prevaricación, la doctrina del Tribunal Supremo suele ser bastante laxa. En 1986 absolvió al juez Jaime Rodríguez Hermida, que había convencido a otro compañero de la Audiencia Nacional de dejar en libertad al jefe de la Camorra Antonio Bardellina. Y más recientemente, el Supremo también ha dado un trato amable al juez de Marbella Francisco Javier de Urquía, que fue condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía por cohecho y prevaricación a dos años de cárcel y 17 de inhabilitación como juez. Su delito lo merecía: había cobrado 73.800 euros de Juan Antonio Roca -el cabecilla de la trama corrupta marbellí destapada por la 'operación Malaya'- a cambio de varias sentencias favorables.

El juez Urquía recurrió y le fue bien. El Tribunal Supremo rebajó la condena de cohecho a 21 meses de suspensión de empleo y eliminó la prevaricación. Según esa sentencia, para que el delito de prevaricación se produzca, el juez tiene que actuar con conciencia e intención deliberada de faltar a la justicia, algo que, en opinión del Supremo, no sucedió en este caso.

Para más ironía, de lo más grosera y evidente, entre los firmantes de aquella sentencia que absolvió a Urquía de prevaricar está el propio Luciano Varela, el mismo que ahora ha ordenado que Garzón se siente en el banquillo por prevaricar.

 

Domingo, a 11 de Abril de 2010

Por mucho que el juez del Tribunal Supremo Luciano Varela (vecino -¡amigo no!- mío: desgraciadamente, tengo que pasar todos los días por delante de su casa, a escasos metros de la mía) se arrogue para si mismo, y sus compañeros de cacería fascista, el derecho para perseguir al magistrado de la Audiencia Nacional don Baltasar Garzón por un delito de prevaricación, eso no significa que tenga razón para hacerlo.

El origen de esta trifulca legal viene del supuesta delito de prevaricación del magistrado don Baltasar Garzón, por tratar de juzgar los delitos cometidos durante la dictadura del general Franco y la desaparición, eliminación y entierro en fosas comunes, de más de 105.000 personas durante los años de represión fascista, sin contar los otros varios cientos de miles de personas más que tuvieron que pasar años y años en las cárceles o sufrir una desalmada persecución ideológico/religiosa, como mi padre.

Por tanto, la investigación de don Baltasar Garzón ni fue injusta a ojos de la razón ni disparatada a los del Derecho (con mayúsculas).

La historia mundial recordará al general Franco como un dictador contumaz, un asesino inmisericorde y un tirano que estaba dispuesto a matar a media España para enaltecer a la otra media (la más perversa, la más traidora, la más fascista)

La historia mundial recordará su dictadura como aquella que decía, según un bando de la junta militar que presidía ese fulano de nombre Francisco Franco, que estaba permitido “ciertos tumultos a cargo de civiles armados (falangistas, requetés y otros fascistas) para que se eliminen determinadas personalidades (los republicanos, los que gobernaban el país democráticamente), se destruyan centros y organismos (sic) revolucionarios”. Obviamente, esos “tumultos” consistían en el asesinato impune, traidor e inhumano de niños, ancianos, mujeres… y de todos aquellos que se opusiera a la tiranía.

La historia mundial recordará la dictadura del enano y aflautado generar Franco (un mequetrefe de baja estatura –física y moral- y voz de agilipollado), como aquella época de salvaje barbarie en la que, desde las emisoras de radio, sobre todo Radio Sevilla, se pedía a los seguidores del dictador que salieran a la calle a darle tiros de gracia a cada republicano que pillaran, pero que dejaran vivas a sus mujeres para que pudieran ser violadas por los “valientes legionarios” del dictador. Esas viles palabras, pronunciadas en los micrófonos de Radio Sevilla delante del obispo de Sevilla, que miraba complacido y feliz al lugarteniente de Franco, aún ahora, años después de la barbarie, siguen produciendo escalofríos: "Vayan las mujeres de los rojos preparando sus mantones de luto. Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción contra vosotros. ¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré. Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los cobardes lo que significa ser hombre. Y de paso, también a las mujeres. Después de todo esto, estos comunistas y anarquistas se lo merecen, ¿no han estado jugando al amor libre? Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen”.

Esa etapa española negra, sucia, sórdida, traidora y asesina, fue la que el magistrado don Baltasar Garzón quiso investigar… pero algunos jueces españoles, entre ellos ese taimado “progresista” de nombre Luciano Varela, no le dejaron.

Lo que está pasando en mi país con este asunto es de tal gravedad y tan ofensivo conta la defensa de los valores de la dignidad humana, que hasta en los más importantes periódicos del mundo se están haciendo eco de lo que sucede.

Por ejemplo, en el The New York Times del pasado 8 de abril se censura, con extrema dureza, el enjuiciamiento del magistrado Baltasar Garzón; la crítica incluye el editorial de ese día, que podéis leer en inglés entrando en este enlace o en español, que transcribo a continuación.

El propio titulo del editorial es clarificador: 'An Injustice in Spain'. Dice:

El magistrado instructor más conocido de España, Baltasar Garzón, va a ser ahora procesado en un caso impulsado políticamente que debería haber sido desestimado.

Al juez Garzón le imputan que hizo caso omiso de una ley de amnistía de 1977 cuando decidió investigar la desaparición de más de 100.000 personas durante la Guerra Civil de los años 30 y durante el decenio de represión franquista que siguió a la misma. Las acusaciones las presentaron dos grupos de extrema derecha que temen una investigación abierta de la trayectoria de la era de Franco. Desgraciadamente, uno de los magistrados colegas del señor Garzón admitió la querella y presentó la imputación formal esta semana.

Como resultado de ello, ahora será suspendido de sus funciones hasta que se celebre el juicio. Si es condenado, podría ser inhabilitado hasta 20 años, lo que de hecho acabaría con una carrera dedicada a hacer que terroristas y dictadores rindan cuentas de sus delitos. Eso agradaría a sus enemigos políticos, pero sería una caricatura de justicia.

Los auténticos delitos en este caso son las desapariciones, no la investigación del señor Garzón. Si fueron crímenes contra la humanidad de acuerdo con el derecho internacional, como parece, la ley de amnistía de 1977 no podría exculparlos. Los presuntos autores están todos muertos, y el señor Garzón hace ya mucho tiempo que paró su investigación, que pasó a la jurisdicción de juzgados locales en las zonas donde las víctimas fueron exhumadas.

El señor Garzón es un intrépido y polémico juez que se ha granjeado muchos enemigos a lo largo de los años. Ha incoado casos contra terroristas vascos y de Al Qaeda, contra poderosos políticos españoles, contra dictadores latinoamericanos y contra matones de la mafia rusa.

Le atraen los casos destacados, como su intento de procesar al ex dictador chileno Augusto Pinochet, y a veces se pasa. Pero su objetivo constante ha sido impedir la impunidad de los poderosos y ampliar el ámbito de las leyes internacionales sobre derechos humanos.

El señor Garzón debería poder reanudar esa tarea lo más pronto posible. España necesita conciliar honrada y sinceramente consigo misma su conflictivo pasado, en lugar de procesar a quienes tienen el valor de exigir esa reconciliación”.

Lo que dice el editorial de The New York Times es inapelable: los crímenes contra la humanidad, los correspondientes a la etapa del dictador Franco, no pueden ser amnistiados ni exculpados, por que están sujetos a los acuerdos de derecho internacional. Punto.

En base este precepto de derecho internacional, los grupos y asociaciones que pretenden recuperar la memoria histórica para saber qué les pasó a sus familiares desaparecidos en la dictadura de Franco, están moviéndose para que este caso de injusticia absoluta, inquina personal y persecución mafiosa por parte de la ultraderecha española (y algunos jueces de su misma calaña moral) contra un magistrado honrado como don Baltasar Garzón, ya empezaron a realizar campañas de movilización ciudadana y manifestaciones públicas.

Además, basándose en que el “genocidio y los “crímenes de lesa humanidad” cometidos por el general Franco en España son delitos que “no prescriben”, que según la “jurisdicción internacional” existen pruebas suficientes de que en mi país se actuó de forma inmoral e inhumana, y ante la evidencia de que en España pretender saber la verdad, como hizo Baltasar Garzón, es motivo para que una parte de la justicia te persiga con saña nazi, el abogado Carlos Slepoy presentará demanda internacional la semana próxima en los tribunales de Buenos Aires. ¡Por fin!

A esa campaña me uno y en esa campaña colaboraré con lo que puedo: poniendo mi página a disposición de los lectores que deseen saber cómo va el proceso y colaborando económicamente con los gastos de los juicios.

En cuanto sepa el número de cuenta de colaboración os lo diré: todos tenemos que ayudar a que la justicia prevalezca sobre la injusticia, a que los honrados venzan a los deshonrados, y, sobre todo, a que los seguidores fascistas del general Franco (sus secuaces y sus tontos útiles) no vuelvan a humillar a los españoles honrados, que somos el resto.

Alfredo Webmaster

 

Lunes, a 29 de Marzo de 2010

Juan Carlos Escudier para elconfidencial.com, 13/03/2010

Las mentiras no suelen vivir hasta hacerse viejas, o eso mantenía Sófocles, pero las del 11-M siguen cumpliendo años con buena salud. Esta semana se ha conmemorado el sexto aniversario de la matanza y nuestros embusteros de cabecera, a los que la difusión de conspiraciones y patrañas sobre los atentados les ha reportado pingües beneficios, continúan en la brecha y amenazan con eternizarse en esa “búsqueda de la verdad” tan lucrativa. Y como su pudor tiende a cero ya ni siquiera dudan en descalificar a las víctimas más conscientes de sus enredos, como hacía el agujerólogo Pedro J. Ramírez con Pilar Manjón, de quien decía en su filípico videoblog de El Mundo que era “capaz de aprovechar la pérdida de un ser querido como altavoz de su enfermizo sectarismo”. Quien esto afirma, un sujeto amoral (ver nota) y sin escrúpulos que debería ser objeto de estudio de alguna rama de la psicología, lleva años aprovechando la pérdida de 192 vidas para vender más periódicos. Verdaderamente, no ofende quien quiere.

 La estrategia es muy conocida. El periódico del amoral anuncia un gran descubrimiento que va “a poner en cuestión la propia sentencia”, como insistía días atrás el viceramírez del diario, Casimiro García Abadillo, a quien, por cierto, la venta de libros sobre este asunto le ha ido de vicio. Se trata en esta ocasión de la difusión de las grabaciones realizadas en el laboratorio de la Policía Científica donde se llevó a cabo la prueba pericial ordenada por el tribunal que juzgó el caso. La atención se centra en el descubrimiento de dinitrotolueno (DNT) y en la aparente sorpresa del director de la pericia, Alfonso Vega, porque se trataría de un componente ausente de la Goma 2 Eco. ¿Novedad? Ninguna, porque este hecho ya se puso de manifiesto en el juicio y quedó debidamente aclarado, pero sirve de nuevo para sugerir que lo que explotó en los trenes no era la dinamita de Mina Conchita sino otra cosa, con lo que la autoría está en cuestión. De ahí a pedir la puesta en libertad de los condenados por falta de pruebas sólo hay un paso.

La explicación que se dio entonces era algo más que razonable. Además de analizar las muestras de explosivos recogidas de los trenes, de la mochila desactivada, del piso de Leganés y los restos hallados en sus coches, los especialistas diseccionaron los restos de un cartucho de dinamita Goma 2 Eco de mina Conchita que fue enviado como patrón de referencia. ¿Y qué fue hallado en este cartucho? Dinitrotolueno. ¿Por qué se hallaba en el cartucho esta sustancia? Posiblemente, por dos razones: porque la Unión Española de Explosivos, que era el fabricante de la Goma 2 EC y Goma 2 Eco, no había limpiado sus tanques antes de producir esta segunda dinamita; o porque, como se acreditó en un vídeo expuesto en la vista, en Mina Conchita había dinamita de ambos tipos, que pudo ser robada y amasada junta cuando los terroristas fabricaron sus mochilas-bomba.

Pero vayamos también al hallazgo de nitroglicerina, que es otro de los “agujeros negros” detectados por Ramírez y su mariachi, a raíz de la declaración del comisario Sánchez Manzano, al que ahora tratan de empurar. ¿Cómo era posible la presencia de nitroglicerina en uno de los focos de la explosión si ésta tampoco se encuentra en la Goma 2 Eco sino en el Titadyne? Veamos.

En su trabajo, los ocho peritos analizaron un total de 88 muestras, de las que 23 pertenecían a focos de la explosión. En 22 de ellas aparecieron ftalatos, que son componentes exclusivos de la Goma 2 Eco, y en una, nitroglicerina, que es un componente del Titadyne que no está presente en la Goma 2. Esta última muestra, del foco 3 de la estación de El Pozo, era polvo de extintor, enormemente absorbente, lo que, según algunos peritos de la acusación, permitió conservar los componentes del explosivo. La idea que prevaleció fue que la muestra se había contaminado con el paso del tiempo.

Las evidencias de que esto último era lo que ha ocurrido fueron apabullantes. Tres razones sostenían la tesis de la contaminación: la primera es que este polvo fue sometido a una técnica idéntica, llamada HPLC, en 2004 y en la prueba pericial con resultados distintos: es decir, en 2004 no se detectó nitroglicerina y posteriormente sí;  la segunda es que en otra muestra de El Pozo, un tejido del mismo foco que la anterior y que tampoco fue lavado con agua y acetona, es decir, que se encontraba intacto, no había ni rastro de nitroglicerina; y la tercera es que la nitroglicerina apareció también en tres muestras recogidas en Leganés, donde lo que se encontró fueron restos de 17,4 kilos de Goma 2 Eco y 594 fajas de cartuchos de esta misma dinamita, que, como se ha explicado, no contiene esta sustancia.

Muestras contaminadas

¿Que por qué se habían contaminado las muestras? Uno de los peritos policiales lo explicó claramente en el juicio. Según dijo, el embalaje de las muestras no había sido correcto, ya que en vez de frascos de cristal se habían usado bolsas de plástico, que no son herméticas en períodos prolongados. Sus palabras quedaron avaladas por lo ocurrido con la Goma 2 Eco encontrada en las vías del AVE en Mocejón, donde los terroristas planearon otro atentado. De dicha dinamita se tomaron tres muestras: una quedó en manos de la Policía, que la almacenó en una bolsa de plástico, y dos en poder de la Guardia Civil, que la guardó en tubos falcon, una especie de tupper cilíndricos y con tapa de rosca. En origen, el explosivo no podía contener ni nitroglicerina ni dinitrotolueno, pero, ¡oh sorpresa!, ambos componentes aparecieron en el análisis de la muestra custodiada por la Policía. ¿Conclusión? Pues que estaba contaminada.

Pero es que ni siquiera la presencia de otra dinamita distinta a la Goma 2 Eco pondría en cuestión la sentencia de Gómez Bermúdez, que dice así textualmente: “El Tribunal, tras apreciar en su conjunto todas las pruebas periciales practicadas sobre la materia a partir del 27 de mayo da por probado que en todos los casos aparecen componentes de la Goma 2 Eco, lo que indica que esta dinamita estuvo presente en todos los focos de los trenes, sin bien no puede descartarse la presencia de otra u otras marcas de dinamita. Sin embargo, este dato, en relación con las declaraciones de los procesados y testigos que acreditan la existencia de tráfico y transporte de explosivo desde Mina Conchita y las periciales sobre los restos hallados en el vehículo Volkswagen Golf 0500 CHB, detonadores y restos de explosivo de la Renault Kangoo 0576 BRX y sobre el que componía el artilugio desactivado en Vallecas, lleva al Tribunal a afirmar, más allá de toda duda razonable, que la procedencia de todo o gran parte del explosivo utilizado proviene de la explotación minera conocida como mina Conchita”. 

Por supuesto, nada de lo anterior se incluye en las supuestas informaciones de Ramírez, posiblemente porque el pobre debió distraerse buscando la verdad por sus intrincados vericuetos. El 11-M le sigue resultado muy rentable a él y a Jiménez Losantos, su altavoz bajito. El resto de la orquesta es tan insignificante que no merece la pena mención alguna. Sin duda, la investigación de los atentados, espléndida por otra parte, ha dejado flecos sin aclarar y las víctimas y la sociedad en su conjunto tiene todo el derecho a que se esclarezca hasta el último detalle. Lo que harta es tanta mentira disfrazada de periodismo

 


 
Notas:

Aún recuerdo, con insana alegría, el vídeo que le grabaron a Pedro J. Ramírez en una cama, vestido de ramera con un corsé rojo bien ceñido a su cuerpo, unas veces a cuatro patas recibiendo en su an(o)tomía un enorme consolador, de esos que hacen época, y en otras ocasiones boca arriba, humillado y suplicante, con voz meliflua, baboseante, mientras le pedía a una prostituta de nombre Exuperancia Rapú Muebake, que le arrojara en su boca aguas menores... mientras, su santa esposa reposaba en vuestra casa esperándo el retorno al hogar del padre de familia y, seguramente, con el rosario entre sus dedos orando por la salvación eterna de tu (im) pura alma.

También recuerdo a ese mismo Pedro J. Ramírez, en esta ocasión tan pulcro como siempre, tan bien vestido por Ágata Ruiz de la Prada (su santa esposa), persiguiendo con insana e inmoral saña a Exuperancia, hasta meterla en prisión (con la inestimable ayuda de su cuadrilla de abogados, jueces y fiscales, atemorizados por su verbo fácil y su pluma indecorosa).

Y mientras todo esto sucedía, pasó algo que no quiero olvidar jamás. Un día, ese mismo Pedro J., el gran adalid de la libertad y de la decencia, de la moral y las buenas costumbres católicas, usando las páginas sicarias de su periódico, maquinó la más retorcida, maquiavélica, desalmada y contumaz de las humillaciones al senador Carlos Piquer, al que arrastraste por el fango de su periódico, hasta conseguir que se suicidara. ¿Cuál fue la "culpa" que llevo a Carlos Piquer hasta el suicidio?: un errorcillo que cometió en una noche de copas y juerga.

Por tu pasado, por tu historia, por tus actos caballerosos, por tu ejemplar vida de buen padre, fiel esposo y cristiano devoto, ¡Oh, Pedro J., gran magnate de la prensa y de la decencia!, te declaro mi (des) amor eterno.

Alfredo Webmaster

Posdata: visitando la página web de don Enrique Meneses, como hago casi todos los días, te das cuenta fácilmente dónde está la dignidad y la humanidad, donde la ética y la estética de una profesión tan mancillada por las manazas y las letras de auténticos sicarios. Don Enrique, el maestro, sigue siendo el faro de la profesión. ¡Qué pena que esté tan mayor!

 

Domingo, a 28 de Marzo de 2010

Siento vergüenza, dolor y pena (y miedo) por ser español y tener como protectora de mis derechos a la justicia que tenemos; al menos, a algunos de los jueces que tenemos.

Siento nauseas, desasosiego y temor ante jueces como Luciano Varela, Manuel Marchena, Juan Saavedra, Adolfo Prego, Joaquín Jiménez, Francisco Monterde, José Ramón Verdugo, Margarita Robles, Fernando de la Rosa, Gema Gallego, Carlos Dívar, Eloy Velasco, Antonio García Martínez y muchos otros formados en las aulas de las facultades de derecho del franquismo, jueces que juraron (y nunca renegaron) sus cargos y comprometieron su honor ante Francisco Franco Bahamonde, ante la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento (ideales: “Patria, familia  y religión”) y ante el  Dios del fascismo más corrupto y asqueroso, el Dios de los facinerosos que amparaba el robo, tortura y asesinato de los que no creían en él (en el Dios de la iglesia católica, apostólica y romana española de los años negros de la Guerra Civil y posteriores).

Siento pavor ante una justicia calamitosa, parcial, malintencionada y soez, que es capaz de juzgar a un juez (Baltasar Garzón) por querer desenmascarar las miserias morales de una época de mi país en la que se mató a miles y miles de personas impunemente, a los que se les enterró en fosas comunes y a los que aún hoy se les trata de ocultar a sus familiares.

Siento asco, vergüenza e infinita pena ante la miserable realidad de mi país, ante la deleznable imagen que da ver a presuntos (es un decir) delincuentes, presuntos (es un decir) ladrones  y presuntos (es un decir) miserables fulanos de la política española, irigiéndose en acusadores de un juez (Baltasar Garzón) que les inculpó de actos de lesa humanidad, de robos y corrupciones.

Algo tengo que hacer ante tantas desgracias, miserias y necedades: creo que voy a presentar mi dimisión irrevocable, inaplazable e inmediata como ciudadano español; no me siento seguro, tranquilo y confiado ante la (in) justicia que puedan impartir muchísimos de los jueces de mi país.

Alfredo Webmaster

 

 

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