Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Domingo, a 7 de Junio de 2009

Fotos de Valdoviño (Belén Franco)

Valdoviño, por Belén Franco

El territorio valdoviñés aparece marcado, casi todo, por la fuerte presencia del inmenso océano. Pero esta atmósfera paisajística no sólo es costa, montes litorales, mar indómito y acantilados, salientes y ensenadas, sino que también es una inmensidad sonora y rítmica en el soplar del viento y en el rumor de las aguas; una variedad de olores a tierra, salitre y mar y un mosaico de colores y de luz que cambia a lo largo del día y de las estaciones. Todos estos elementos conforman un auténtico paisaje atlántico.

Un Patrimonio cultural.

El municipio de Valdoviño, situado al norte de Galicia y al noroeste de la provincia de A Coruña, ocupa la franja costera entre Cabo Prior y Punta Candieira, formando parte del denominado Golfo Ártabro. Constituye parte de la actual área de influencia de la comarca de Ferrolterra. En esta costa, con diversidad de matizaciones, unas veces suaves y otras bravas, la geografía adquiere dinamismo gracias a esa compenetración del mar y de la tierra que parece que se buscan y se rechazan. Diversidad de formas y paisajes llenos de expresividad, tanto interiores como costeros, caracterizan el relieve de este municipio, formando una combinación de lo agreste y lo suave. Según Carré Aldao, el nombre de Valdoviño proviene de “Val do Viño”; haciendo referencia a la abundancia de vino que hubo en este territorio antes de la llegada de la plaga de la vid.

Sin embargo, hay quien cuestiona esta etimología y, posiblemente, el nombre proceda del arroyo que baña la antigua capital: Aviño. Nace así el topónimo “val do Aviño” que deriva en Valdoviño. Al igual que en el resto del territorio gallego, la unidad vital de este municipio es la parroquia que, a su vez, se articula en aldea o lugar, formando un mosaico de pequeñas células de población dispersas por su geografía. Son lugares y parroquias cuya toponimia, además, nos determina y explica el paisaje.

Tenemos pues, en Valdoviño, nombres de lugares geográficos que aluden al emplazamiento, a la localización o al relieve: Outeiro, Pena, Montefaro, Veiga, Penido, Campo…; a la presencia del agua en el paisaje: Lago, Regueiro…; a la litología: Barreiro, Pedreira, Lousada, Seixidal…; o a la vegetación: Pereira, Uceira, Teixoeira, Freixo…. Desde un punto de vista histórico, la diseminación de su hábitat, probablemente, haya sido un hecho inicial y muy remoto en el tiempo. La existencia de varios castros, dispersos por todo el territorio y que forman parte de un conjunto conocido como Terra de Trasancos, atestiguan esta hipótesis, evidenciando la importancia de esos primitivos asentamientos. No debemos, pues, subestimar la influencia del legado de la cultura castreña y precelta en el paisaje cultural del municipio, aunque, por desgracia, la mayoría de esos restos arqueológicos, junto con las mámoas que, de una forma lineal, jalonan el camino hacia San Andrés de Teixido, han sido víctimas del pillaje y del abandono.

Considerando que el Cristianismo primitivo se estableció, en el mundo rural, sobre entidades poblacionales ya existentes, hay que reconocer, en el caso que nos ocupa, la relación entre los castros y las instituciones parroquiales. Todos esos restos, junto con escasos hallazgos romanos –los romanos llegaron a estas tierras litorales atraídos por los yacimientos mineros- son los indicios que demuestran la existencia de poblamientos  antiguos. Incluso se señala la posibilidad de que la ciudad romana de Adobrica se ubicase en Valdoviño. Durante la época medieval, el desarrollo de este territorio parece que fue potenciado por la implantación de pesquerías -dirigidas por nobles locales- y por el establecimiento de factorías de salazón y de conservas de pescado.

También el aspecto religioso tuvo un papel importante en esta evolución con el impulso que se le dio a la ruta hacia San Andrés de Teixido -y que hoy en día se trabaja en su recuperación- que conllevaba una infraestructura de atención a los peregrinos y un desarrollo del comercio. "El municipio de Valdoviño está en los antiguos caminos que bordeaban una costa incesantemente batida por las olas, formada por ensenadas alternantes con acantilados, en otro tiempo senderos que conducían hacia el venerado santuario de San Andrés de Teixido, uno de los grandes centros de peregrinación popular en Galicia" (Felipe-Senén López Gómez, "Rías Altas, de Ferrolterra a Estaca de Bares”). Pero en el municipio apenas quedan construcciones de época medieval. El único vestigio constatable de la Edad Media es A Ponte de Porto do Cabo, en la parroquia de Vilarrube, que forma parte de un pequeño y pintoresco núcleo rural constituido no sólo por este puente -construido en cachotería, con dos arcos de medio punto, y que todavía conserva la calzada empedrada-, sino también por la denominada “A Casa da Bastona”, antigua hospedería del siglo XVI, que daba alojamiento a los romeros que se dirigían hacia San Andrés; y por molinos fluviales que se sitúan a la orilla del río Mestas.

El puente era paso obligado en el Camino Real de Ferrol a Cedeira y, además, une el municipio de Valdoviño con su vecino cedeirés. El lugar de Porto do Cabo fue y es un punto decisivo en la ruta que realizan los peregrinos hacia San Andrés. Era el lugar de encuentro de romeros que venían no sólo de las cuatro provincias gallegas, sino que también coincidían con los procedentes de Castilla y de Portugal. Al pie del mismo puente, y hasta no hace muchos años, unas mujeres llamadas “caldupeiras” preparaban un reconstituyente caldo que, en grandes tazas, servían caliente a los peregrinos.

“Indo para Santo Andrés

Aló no Porto do Cabo,

Díxome unha caldupeira:

-¡Romeiriño! ¿Queres caldo?

-Non, señora; que me escaldo…

-¡Romeiriño! ¿Queres viño?

-Si, señora; un papadiño…”

La mayoría de los edificios religiosos de Valdoviño hacen su aparición a partir del siglo XVIII, aunque su construcción esté asociada, posiblemente, a otros más antiguos de los que no han quedado vestigios. Tienen escaso mérito artístico. Pero entre todos ellos, quizá, destaque la iglesia parroquial de Santiago de Lago con una sencilla fachada barroca y con un bello retablo en su interior. Hay que nombrar también pequeñas capillas que mantienen una relación bastante directa con el fervor hacia determinados santos como la ermita de “A Nosa Señora do Porto” o la singular “Capela da Fame”, conocida como “Capela de Liñeiro”, de finales del siglo XVI. Situada en el interior del municipio, era albergue y reposo espiritual de los peregrinos que se dirigían hacia San Andrés de Teixido, bajo la protección de los caballeros de la Orden de Malta. El origen de su peculiar nombre procede de que en sus alrededores, los romeros paraban para descansar y comer. Vale la pena intentar acceder a su interior y contemplar su precioso retablo renacentista, un programa iconográfico, con un carácter popular, hecho de granito policromado, en donde se quiere ver representada “a Fame” entre dos medallones con las efigies de Inés de Castro y de Fernando de Andrade.

Por otro lado, la arquitectura civil del municipio valdoviñés no es abundante, pero la poca que existe nos muestra la presencia de algunas familias de origen noble. Familias como la de Pita da Veiga, Pardo de Andrade o Ponce de León se vinculan con el Pazo da Riva; o los Piñeiro, condes de Naraío y los Maseda se relacionan con el Pazo de Vilarrube. Más adelante, les sucederían los Suevos y los Jove. También la Casa de Mosende -hoy casa de turismo rural- fue propiedad de la familia Pardo Bazán en el siglo XIX. A pesar de que estos pazos fueron restaurados total o parcialmente, todavía guardan algún testimonio de su pasado señorial como los escudos relacionados con las familias que los fundaron, o un reloj de sol y las armas de los Ponce de León que recuerdan el pasado señorial del Pazo da Riva. Algunas de estas casas aparecen rodeadas de fuertes muros cuya misión era protegerlas del bandolerismo decimonónico. Hay que destacar, igualmente, la existencia de una vivienda, de grandes dimensiones, del primer tercio del siglo XX, de estilo indiano, denominada "Casa de Joselito", como manifestación de una emigración a América. Pero el municipio de Valdoviño también es poseedor de un patrimonio efímero, de unas manifestaciones que tienen que ver con las fiestas religiosas: la del Corpus, la “Romería da Virxe do Porto” -cuya imagen se guarda en una capilla del mismo nombre, situada en lo alto de un islote, y al que sólo se puede acceder durante la bajamar-; con actividades agrícolas –como la fiesta de representación de la malla que se realiza con el objetivo de recuperar esta antigua tradición; con espectáculos pintorescos -como el descenso de carrilanas y que, desde el año 1996, está experimentando un proceso de revitalización-; con fiestas gastronómicas -como la de la coquina, en la que se degusta la almeja de la zona-; o la fiesta cabalar -dedicada al caballo y que se celebra en las proximidades de la laguna de A Frouxeira en donde se desarrollan diferentes tipos de pruebas.

Asimismo, destaca su principal acontecimiento deportivo, con carácter internacional: el célebre “Pantín Classic” que tiene lugar, desde hace más de veinte años, en el mes de septiembre en la playa de Pantín. Se trata de pruebas de surf, puntuables para los campeonatos mundiales de este deporte, y que acoge a surfistas de los cinco continentes. Y es que el municipio valdoviñés puede presumir de poseer las mejores playas para subirse en la cresta de la ola.

Valdoviño, la mar de natural.

El título de este reportaje, "Valdoviño, un mar de sensaciones", pretende combinar dos conceptos: por un lado, el mar, como un recurso siempre presente en la historia, que liga a Valdoviño a un emplazamiento físico; y, por otro lado, un territorio que invita a vivir experiencias y sensaciones, siempre en contacto con la naturaleza. Su litoral se caracteriza por una gran belleza paisajística. Felipe-Senén López lo describe así: "...son arenales todavía de silencio donde uno se encuentra con la fuerza del océano y a veces del viento…. El municipio posee unas condiciones ventajosas gracias a un rico patrimonio natural. Cuenta con paisajes costeros de indudable belleza – como los 21 kilómetros de litoral abrupto y recortado- y con una serie de espacios naturales de gran interés biológico que lo sitúan entre las zonas litorales más atrayentes de Galicia. Podemos admirar parajes ecológicamente variados con una amplia gama de formas: enclaves de altos y potentes acantilados –verdaderas esculturas en piedra-, laguna y marisma, playas, cordones y ecosistemas dunares, monte y terrenos de cultivo. La presencia de los elementos hidrográficos es fundamental, pues, a la hora de descubrir y estudiar el paisaje que conforma todo este enclave costero, ya que el agua, que tanto nos seduce, colabora de forma primordial en la tónica de este territorio.

El relieve litoral de esta orilla atlántica se estructura, primeramente, en un tramo de costa baja y arenosa, con aguas tranquilas y que mira a la ría de Cedeira. A continuación, un sector sinuoso y de acantilados, entre Punta Chirlateira y Punta Campelo, se presenta, en algunas zonas, con gran rudeza; mientras que, en otras, surge un relieve suave, formado por pequeñas calas discretas y abrigadas y playas vírgenes de cantos y de arenas blancas y finas como la de Campelo, Meirás, la del Porto, Rego, Prados, Roselle, la de Porto Carrizo, Graxal, la del Baleo, Mourella, la del Cano Grande,…. O bien aparecen impresionantes arenales frente al océano, a mar abierto, como el de A Frouxeira, una de las playas mejor conservadas del litoral gallego y en donde destaca un ecosistema dunar que cierra la laguna del mismo nombre. En la parroquia de Pantín existe, también, una antigua laguna –la Lagoa da Rega o marisma de Pantín-, además de un cordón dunar y la playa. Es otra zona natural de gran valor ecológico y también paisajístico. Cuentan las leyendas populares que en la ensenada de Pantín está sepultada la ciudad romana de "Lucerna". Se trata de una de las pocas marismas de carácter dulceacuícola a nivel litoral de Galicia y quizá del mejor ejemplo de laguna altamente colonizada por la vegetación palustre en toda esta costa atlántica, y que se constituye en el más grande carrizal de nuestra comunidad. El desarrollo alcanzado por el carrizo hace difícil penetrar en el interior. La cantidad de canales que la recorren y la perturbación que podría ocasionar en su flora y, sobre todo, en su fauna, hacen aconsejable no introducirse en ella. De esta forma, se ha conseguido que su estado de conservación sea relativamente bueno. La marisma de Pantín se encuentra en un proceso de colmatación más avanzado que la laguna de A Frouxeira, careciendo de aguas abiertas.

La playa de Pantín, por las características de su  fuerte oleaje, se considera como una de las más adecuadas para la práctica del surf, formando parte del circuito de los campeonatos europeos y mundiales de este deporte. También la parroquia de Vilarrube nos ofrece otro atractivo elemento geográfico y natural: la playa de Vilarrube o de Loira, uno de los más hermosos conjuntos paisajísticos de la Galicia atlántica, y uno de los más pintorescos arenales de las Rías Altas, situado al fondo de la de Cedeira. Se trata de uno de esos bellos rincones marítimos que una nunca se cansa de contemplar y admirar desde la carretera. Sus arenas son finas y blancas y  sus aguas claras y tranquilas. De forma cóncava hacia el océano, está formada por dos brazos opuestos que dibujan una doble flecha arenosa, reflejo de la interacción de las corrientes marinas y del desagüe lateral de los cursos fluviales. La flecha de arena que la caracteriza aparece estable gracias a que los temporales, después de perder su fuerza a la entrada de la ría, llegan débiles a esta ensenada, permitiendo el desarrollo de un conjunto dunar bastante estable con un paisaje vegetal típico. Su alto valor ecológico y biológico no debe pasar desapercibido: abundan los lirios marinos, los juncos…, las coquinas, los berberechos y las almejas que se cosechan gracias a las mareas.

Pero Valdoviño no es sólo costa. Alternancia de valles estrechos, lomas suaves, matorrales, prados y terrenos de cultivo, en aparente promiscuidad, se extienden a lo largo y ancho del interior de este territorio. Es destacable el hecho de que en estas tierras, en el año 1767, se realizaron, por primera vez en Europa, plantaciones de patatas que fueron importadas de América y que pasaron a sustituir a las castañas en la dieta alimenticia. El municipio carece de ríos importantes; aunque entre ellos, destaca el Forcadas que, junto con su afluente el Donelle, abastece el embalse de As Forcadas, un espacio natural privilegiado, que suministra agua potable a los municipios de la comarca de Ferrolterra. La expropiación para la construcción del embalse, que empezó en 1961 y duró cinco años, afectó a pocas viviendas, pero sí a bastantes terrenos. Entre esas viviendas anegadas está una construcción que sirvió como refugio de escapados de la Guerra Civil y también como parada obligatoria para los gaiteiros que se dirigían a San Andrés de Teixido.

El embalse de esta cuenca hidrográfica es uno de los espacios naturales a proteger con el fin de limitar actividades que deterioren la calidad de sus aguas. Además, ejerce sobre la zona un impacto visual bastante positivo (no hay que olvidar que las aguas claras se perciben siempre de manera positiva). Se trata de un embalse con una calidad hídrica aceptable y en el que no existen restricciones  en su uso como zona de pesca de truchas y de caza, de baño y natación y de práctica de deportes náuticos como la vela o el piragüismo.

La playa y la laguna de A Frouxeira

Cualquiera que se acerque a este municipio, no debería dejar de visitar uno de sus más preciados tesoros naturales: el arenal de A Frouxeira, un frente costero de aproximadamente casi 3 kilómetros de longitud. "A praia de Valdoviño é marabillosa: catro quilómetros de area branca e fina e un mar bravío de olas espumexantes que rompen contra os cantís e van cubrindo a pena percebelleira a medida que sube a marea. As augas do mar de Valdoviño son límpidas, transparentes, xélidas e medicinais: cicatrizan as feridas e fracturas, curan as varices, as queimaduras e as doenzas da pel. O que non convén é votarse a nadar mar a dentro, a non ser que un pretenda entrar no Alen por unha das máis fermosas portas da Natureza.

No acantilado de Valdoviño rodou Polanski as escenas finais de "A morte e a doncela". Ali, fronte as fondas augas do mar, o torturador díxolle a verdade á súa víctima. Comprèndese: debeu de pensar que valía a pena confesar e seguir disfrutando de tanta beleza." (Marina Mayoral: “Por Terras de Valdoviño”, artículo publicado en la sección “A Ruta do Autor” en La Voz de Galicia del 29 de noviembre de 1998).  Hay que tomarse un tiempo para recorrer este paraje de aspecto aplanado por los efectos del mar y con un extenso campo dunar de montículos aislados que le dan un aspecto ruiniforme. Son formaciones de dunas remontantes, colgadas, parabólicas, lingüiformes a causa de los fuertes vientos; o bien dunas antiguas y con formas suaves y redondeadas cubiertas por un manto vegetal. Estas dunas, formadas en el Cuaternario, son el origen, en buena parte, de la lagoa de A Frouxeira, constituyendo el cierre de un espacio amplio al mar.

La laguna, junto con los terrenos que la rodean, fue propiedad de la Corona. En el siglo XIX, pasaron a manos de Xosé Pardo Bazán, padre de la escritora Emilia Pardo Bazán. La familia terminó enajenándola a favor de la Cruz Roja, de la iglesia y de otros particulares. Esta cubeta plana mide 1.600 m. de longitud por 500 m. de ancho, aproximadamente, con una profundidad media de 1,5 metros. Estas medidas pueden sufrir variaciones provocadas por los aportes hídricos marinos y fluviales. Este enclave húmedo y ecológico -uno de los ecosistemas más importantes del litoral gallego- se puede considerar como el centro geográfico del espacio natural de la playa de A Frouxeira. A su alrededor crece una extensa banda continua de carrizal y de juncos, además de un bosque de ribera compuesto por alisos y sauces. Pero en los años 70 del siglo XX, la laguna sufrió la agresión más importante cuando se llevó a cabo la apertura de un canal artificial por su parte central, producida por las explotaciones masivas e ilegales de arena en la zona, poniendo en peligro su conservación, alterando su salinidad y afectando al desarrollo de la flora y de la fauna. Este canal provocaba la evacuación abrupta del agua, causando, además, grandes desplazamientos de arena hacia el interior de la laguna.

Si este proceso hubiese continuado, en un plazo breve de tiempo, se habría producido su colmatación. En la década de los 80, gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Valdoviño y la Sociedade Galega de Historia Natural, se realizó la reapertura del canal natural de la laguna hacia el mar, que se sitúa en la parte derecha, con salida próxima a la denominada “pena Percebelleira”. Esta roca impide la entrada violenta de las aguas marítimas. Como medida complementaria se reconstruyó la barrera de dunas litorales para devolverle a la laguna sus defensas naturales. Gracias a estas actuaciones, la laguna ha podido ir recuperando su aspecto, lo que conlleva unas óptimas condiciones para el asentamiento de aves, tanto en variedad de especies como en cantidad. También el levantamiento de una barrera de arena, para impedir la entrada del petróleo procedente del naufragio del Prestige, supuso una medida radical con el fin de proteger este ecosistema. Pero tampoco debemos olvidar que la fuerte presencia humana de miles de visitantes, que recibe al año este arenal, dificulta que muchas aves críen en óptimas condiciones. Y es que la laguna y el arenal de A Frouxeira son uno de los pocos refugios naturales que les quedan a muchas especies de fauna autóctona y alóctona para la cría y alimentación.

Además, se trata de una zona de paso y de descanso para algunas aves durante sus rutas de emigración. Según el censo de la Sociedade Galega de Historia Natural, alrededor de unas 15.000 aves habitan este lugar. Se han visto, garzas reales, patos, ánades, cercetas, zampullinos, correlimos, cormoranes, diversos tipos de gaviotas e incluso mamíferos como la nutria que ha encontrado en la laguna un hábitat adecuado para vivir. Se trata, pues, de un espacio natural de elevado valor ecológico y paisajístico sobre el que es necesaria la potenciación de programas para su conservación integral y que ya cuenta con figuras de protección como zona RAMSAR o ZEPA que han impedido que el litoral gallego perdiese una de sus zonas húmedas más importantes por su producción de biomasa y por su función fundamental de dar cobijo a las aves migratorias.

Un paseo recorre una de las orillas de esta laguna e invita a todo aquel que se acerque a disfrutar del sosiego que nos ofrece este bello entorno. Pero la conservación no sólo es imprescindible en los alrededores de la laguna, sino también a lo largo de toda la playa, en las dunas, y en el Cabo de A Frouxeira. Aquí, en la punta de A Frouxeira, y sobre unos túneles militares, se ha ubicado el faro que lleva su nombre, construido en 1992, de diseño vanguardista y muy distinto a los faros tradicionales. Cualquiera que se acerque a esta torre, le resultará curiosa la presencia de esas baterías militares. A pesar de que la información existente sobre estos túneles es escasa, se sabe que se construyeron durante los años 40 del siglo XX, ante la posible invasión y desembarco de ejércitos enemigos en la playa de A Frouxeira, como reforzamiento de las defensas costeras. Al no existir radares y, ante la posibilidad de una operación militar nocturna en esta zona, el ejército de tierra construyó estos túneles, junto con casamatas y puestos de observación, encima de los acantilados, para albergar proyectores que iluminasen el mar de noche, en caso de ataque.

Un territorio que hay que preservar.

Valdoviño presenta un medio natural de gran importancia que es necesario conservar mediante una adecuada gestión que permitiría que el municipio asegure un recurso de enorme importancia y que espacios vulnerables queden a salvo de actuaciones que degradan su medio físico y biológico. Hay que reconocer que, en términos generales, este territorio mantiene, en un estado aceptable, importantes espacios de gran valor ecológico. Pero tampoco debemos olvidar que todo este entorno paisajístico y natural se caracteriza por tratarse de un frágil sistema que, ante la realización de cualquier obra de infraestructura, puede degradarse e incluso llegar a desaparecer. Y es que hay zonas que deben ser objeto de máxima protección como son las playas y sus alrededores, la ensenada de Vilarrube, los acantilados, el embalse de As Forcadas, la laguna de A Frouxeira y la marisma de Pantín, rincones que es posible preservar mediante una correcta planificación.

La protección de estos ecosistemas se debe realizar con el objetivo de asegurar y conservar estos enclaves que pueden estar amenazados por procesos de urbanización y por la mala utilización de sus recursos, lo que conllevaría la pérdida, con carácter irreversible, de estas áreas de incalculable valor. Respetar el medio natural, prevenir y planificar adecuadamente son las líneas primordiales a seguir en el proceso de ordenación y de gestión de los espacios naturales de Valdoviño, especialmente en las áreas de mayor fragilidad. La agreste belleza de estos parajes constituye un poderoso reclamo paisajístico para la explotación turística, pero debe hacerse con prudencia para no perjudicar los recursos naturales de un municipio que ha de permanecer limpio para disfrute de las generaciones actuales y futuras.

A Frouxeia, arenal y playa

A Frouxeira, cabo

A Frouxeira, cabo

A Frouxeira, ecosistema dunar

A Frouxeira, laguna

A Frouxeira, playa

A Frouxeira, playa y laguna

As Forcadas, embalse

As Forcadas, embalse

Capilla O Porto, con el faro al fondo

Meirás

Atardecer en Meirás

Playa de Baleo

Playa de Pantín

Playa de Pantín

Playa de Vilarrube

Playa de Vilarrube

 

Martes, a 21 de Octubre de 2008

Nacemos, crecemos, envejecemos, morimos.

Así ha sido siempre y así será siempre. Desde siempre. Siempre. Animales racionales, irracionales, inanimados. Siempre.

Aparecemos, nos mantenemos, desaparecemos.

Materia; somos materia que se transforma, que muta. Somos como las huellas que dejan unos pasos en las arenas de una playa: aparecen, se mantienen unos instantes, se borran.

Cada uno de nosotros sólo es eso: un breve tránsito en el devenir de los tiempos, un efímero suspiro en medio de los miles de millones de años que tiene la materia.

Alfredo Webmaster

 

 

Miércoles, a 24 de Septiembre de 2008
Puestas de sol en la zona de Pontedeume (La Coruña)
 
 
 
 
 
 
 
Lunes, a 15 de Septiembre de 2008
San Andrés
 
Santuario de San Andrés de Teixido (fachada oeste)
 

Santuario (muro sur)

 
Santuario (campanario)
 
Santuario (vista del interior)
 
Santuario (vista del retablo)
 
Santuario (detalle del retablo con el apóstol)
 
Santuario (arco conopial)

Por Belén Franco

En un enclave de poca extensión, sobre los acantilados de la costa atlántica del norte de la provincia de A Coruña se encuentra el lugar de San Andrés de Teixido, lugar perteneciente a la parroquia de Santa María de Régoa.

San Andrés de Teixido, población del municipio de Cedeira junto a la sierra de A Capelada, forma parte de la línea costera que, desde la zona de Ferrol, se dirige hacia el cabo Ortegal. Este santuario de peregrinaje, famoso en Galicia y casi toda España, está situado en un singular paraje etnográfico y de una belleza natural excepcional.

La inmensidad del mar y la verticalidad de los acantilados, los más altos de la Europa continental, enmarcan este territorio en un escenario prodigioso de monumentalidad paisajística.

Se dice que el tradicional santuario de San Andrés de Teixido, cita obligada de peregrinaje para los gallegos (“A San Andrés de Teixido vai de morto o que non foi de vivo/A San Andrés de Teixido va de muerto quien no fue en vida”), representa para Galicia lo que Santiago de Compostela para Europa.

A lo largo de los siglos, marineros y campesinos de toda Galicia fueron a San Andrés de Teixido en romería; aún hoy, el apóstol sigue siendo objeto de veneración.


Religión, ritual y leyenda

La tradición cuenta que el apóstol San Andrés, pescador, se aventuró con su barca hasta llegar a estas tierras. Varado su navío y convertido en islote, el apóstol se sintió abandonado al no tener fieles. Manifestando la pena que le embargaba por haber llegado a tierras tan lejanas, un día lo visitó el Maestro y, consolándolo, le prometió que ese lugar remoto, a él dedicado, sería visitado por todo cristiano, al menos, una vez en la vida:

“Quédate eiquí San Andrés,

que de vivos ou de mortos,

todos te virán ver”

De esta forma, San Andrés de Teixido se vincula a las grandes rutas de peregrinaciones que recorrían el continente europeo: lo que atraía a los peregrinos a Teixido era un dedo del apóstol, dedo que ha desaparecido.

La leyenda relata que todos los peregrinos irán a San Andrés de Teixido porque:

“A San Andrés de Teixido

vai de morto o que non foi de vivo”

Se da la insólita creencia de que no sólo las personas vivas se constituyen en romeros, sino también los difuntos que no hicieron el peregrinaje en vida y que, para tal menester, recorren el camino desde su sepultura convertidos en lagartijas, culebras, sapos o en cualquier otra alimaña. Pero también el cristiano puede esconderse en un objeto material. Un relato popular cuenta que tres muchachos encontraron una calavera en medio del camino y, sin respeto alguno, la trasladaron a patadas hasta la puerta del santuario. Al llegar allí, oyeron cómo la calavera les daba las gracias ya que por sí sola hubiese sido incapaz de llegar.

Una forma curiosa de peregrinar era el viaje que se hacía con un difunto en espíritu. Los parientes más allegados de aquellos finados que no habían podido cumplir la promesa de ir a San Andrés en vida, decidían realizarla con él. De esta forma, se presentaban en el cementerio para recoger su alma, avisando de su partida con tres golpes sobre su sepultura. De manera natural, se integraba en la comitiva; incluso en los medios de transporte se les reservaba su plaza y se comentaba con él las incidencias del viaje. Además, se le llevaba comida, pero que sería donada a un mendigo. Una vez finalizada la romería, lo acompañaban, de nuevo, al cementerio.

En Teixido, topónimo que parece proceder de teixos (tejos), árbol legendario de Galicia, se presentan elementos de sacralidad manifiesta: las montañas como símbolo de elevación sobre lo terrenal, la grandiosidad del océano como tránsito a otra vida, la idea del fin del mundo por lo apartado del enclave, las hierbas sanadoras y la purificación por medio de las aguas santas; todo ello cargado de fuerte significación antropológica.

San Andrés de Teixido es un ejemplo representativo de devoción popular y de prácticas cíclicas en donde se mezcla lo religioso con lo mágico.

El espacio natural que acoge el templo, constituido por la caída de la sierra hacia el océano, enlaza con el culto naturista de los antiguos pobladores de este litoral atlántico y también con el culto a los promontorios que sugieren el fin del mundo, como el caso de Fisterra.

En San Andrés están presentes costumbres ancestrales que llegaron hasta nosotros, destacando los ritos de fertilidad sintetizados en la herba de namorar, las figuras de miga de pan, la fuente de los tres caños, el culto al apóstol y la peregrinación hasta su santuario.

Los ofrecidos en vida, una vez efectuadas sus penitencias, como la de recorrer de rodillas el alrededor del santuario, depositan, en el interior de la capilla, sus exvotos, entre ellos figuran ofrendas de cera y velas e incluso ataúdes de personas que estuvieron a punto de morir. Éstas últimas escuchaban la misa en el interior de las cajas, ofrendándolas a continuación. Pero desde hace mucho tiempo, esas prácticas religiosas han desaparecido. Quedan, todavía, los exvotos: piernas, cabezas, manos, corazones, o figuras de cuerpo entero. Al santo se le atribuye la curación de órganos y partes del cuerpo y la ofrenda en cera es testimonio de la intercesión milagrosa del apóstol. También los animales son testimonio de los beneficios del apóstol. Y es que San Andrés tanto cuida por el buen estado del hombre como por el de sus animales.

Pero el santo no sólo vela por la salud del ganado y del hombre, sino también por lograr que este último consiga descendencia:

“Sonche milagros de San Andrés,

que van dous e veñen tres”

De esta forma, San Andrés se vincula también a los ritos paganos de la fecundidad, en donde no falta el elemento de la “herba de namorar” (Armeria Marítima o clavel marítimo), planta abundante por la zona y a la que se le atribuyen propiedades afrodisíacas y para conseguir pareja. Para ello, hay que introducir un ramito de esta hierba en el interior de una prenda de la persona amada.

Forma parte del ritual bajar hasta “a fonte do santo”, situada en una zona de pendiente a la que algunos ofrecidos deciden llegar de rodillas. Según la leyenda, su manantial nace debajo del altar mayor del santuario y sus aguas son de efectos curativos para problemas cutáneos. El agua sale por tres caños. La tradición dice que, para cumplir correctamente con el ritual, hay que beber de los tres caños. Además de beber el agua y de transportarla en garrafas para casa, también se mojan pañuelos en ella, hoy en día de papel, para aplicarlos después sobre verrugas y manchas de la piel con el fin de eliminarlas, dejándolos, a continuación, a “secar el mal” en los árboles.

Se realizan peticiones y se tiran migas de pan en su pilón para averiguar si esos deseos  se cumplirán: si las migas de pan flotan, serán cumplidos; pero si se hunden, no es buen presagio. Según otra versión, si la miga de pan flota, el romero  volverá, al menos, una vez más a San Andrés. Si por el contrario, la miga cae al fondo, es indicio de que ese mismo año será el último en vida del interesado. Por esta razón, la fuente recibe también el nombre de “Fonte da morte e da vida”.

Los peregrinos vuelven a sus casas portando estampas y un ramo de avellano, símbolo del santuario, pero que ha sido sustituido por los llamativos sanandreses, figuritas artesanas de colores, hechas con masa de pan sin fermentar, cocidas en el horno y decoradas y que representan a Cristo crucificado, al mismo San Andrés y los elementos relacionados con su leyenda: la barca, el ancla, la sardina, la escalera con la que saltó a tierra, etc....... Hoy se conocen dieciséis modelos distintos. Y hasta hace poco tiempo, se elaboraban con la miga de pan las ruedas solares celtas. Estos coloristas sanandreses se unían antes al varal de avellano junto al clavel marítimo o herba de namorar y a una rama de tejo. Parece que este ramo tenía propiedades defensivas contra los maleficios. Además, frotando el cuerpo de un animal enfermo con él, se podía obtener su curación.

En los puestos de venta, situados en el camino de bajada al templo, se pueden adquirir los sanandreses, además de rosquillas y otros recuerdos y souvenirs; y al viajero se le ofrecerá de regalo la preciada herba de namorar.

Un elemento característico, que forma parte del camino que lleva a San Andrés, son los amilladoiros, amontonamientos de piedras que fueron depositadas por los peregrinos y que se creaban  en donde había fallecido una persona. En algunos hay una cruz como señal del hecho de la muerte. Estas piedras eran portadas por los peregrinos como símbolo de penitencia. Muchos de estos amilladoiros, testigos mudos del paso de los peregrinos a lo largo de los siglos, han sido destruidos y sus piedras empleadas en las construcciones. Otros reposan en el olvido mientras son invadidos por la vegetación.


Arte en San Andrés de Teixido.

Cualquier visitante que acuda a este pequeño enclave de la costa coruñesa descubrirá que, integrada en el paisaje, predomina una tipología arquitectónica de cachotería encintada en blanco, tanto en las viviendas como en el mismo santuario, edificio de carácter rural y de sencilla nobleza y que está precedido de un atrio, lugar de reunión de vecinos y peregrinos, además de mirador. La piedra a la vista del edificio, su encintado y caleado, aunque otorga al santuario una imagen característica, esconde su verdadera imagen de templo barroco.

A la época de los Andrade corresponden las partes más antiguas del templo: una puerta lateral con arco conopial isabelino y que, entre los siglos XV y XVIII, debió de ser la entrada principal a la iglesia, y el ábside inicialmente en forma de bóveda.

En 1781, y aprovechando los beneficios que el auge de la romería de aquella época aportaba, su estructura arquitectónica fue complementada con la nueva fachada y la torre campanario en la parte izquierda de la misma, con forma rectangular y de tres cuerpos decrecientes y cúpula rematada en pináculo.

Pero desde el punto de vista artístico, lo más notable es el retablo barroco, perteneciente al segundo cuarto del siglo XVIII, compuesto por columnas salomónicas con abundantes racimos y hojas de parra y las hornacinas ocupadas por las imágenes de los apóstoles.

Un busto relicario tardo renacentista, traído de Italia por los comendadores hospitalarios, y que representa a San Andrés, guardaba el dedo del apóstol.

En cuanto a la imagen procesional de San Andrés, de cuerpo entero, lleva una sardina colgada de su cintura, símbolo de su llegada por mar y que además indica la protección que ofrece a las gentes marineras.

Desde el punto de vista arqueológico, hay que destacar una piedra que se encontraba en el cementerio y que se utilizó de peana para una cruz de hierro. En su base, presenta una esvástica grabada de quince radios e inscrita en un profundo círculo. La existencia de este relieve en esa piedra nos hace pensar en su relación con el culto al sol.

Una vez en Teixido, se hace obligado visitar el lugar de Herbeira, muy cercano a San Andrés y que, con sus 612 metros de altitud, se constituye en un imponente mirador sobre los acantilados considerados como los más altos de la Europa Atlántica, después de los noruegos. Al penetrar las montañas en el océano, se produce una sensación de fin del mundo, de ahí que se haga referencia a este entorno y a este lugar como “O Cabo do mundo”.

Aquí se sitúa una peculiar edificación denominada Garita de Herbeira o Vixía de Herbeira, de principios del siglo XVI, construida para poder prevenir posibles ataques de flotas enemigas. Se trata de un pequeño puesto de vigilancia de sencilla construcción, desde donde los giritanos (habitantes que poblaban ese entorno), controlaban el espacio marítimo.

Teixido, uno de los santuarios más importantes de la península, supone un hito antropológico, etnográfico y paisajístico, escondido entre abruptos acantilados, montes ondulados y aguas bravas. Su situación espacial, junto con la devoción de carácter mítico-religosa que se le profesa, han convertido a San Andrés de Teixido en uno de los lugares gallegos dentro de las rutas de peregrinación con más profunda raigambre.

La inmensidad del mar y la verticalidad de los acantilados, desde los que se divisa la grandiosidad del Océano Atlántico, enmarcan este territorio en un escenario prodigioso de monumentalidad paisajística.

Herba de namorar en los acantilados de San Andrés

 

Herba de namorar

 

Sanandreses

 

Petición de amparo a San Andrés

 

Exvotos

 

Ataud

 

Fonte do Santo (San Andres)

 

Garita da Herbeira

 

Vista de los acantilados desde Garita da Herbeira

 

Puesta de sol desde A Capelada

Sábado, a 13 de Septiembre de 2008

Las cuatro primeras fotos son de Belén Franco. en la playa del Parque Natural de las Dunas de Corrubedo y lagunas de Carregal y Vixán; corresponden a una puesta de sol del mes de diciembre del año pasado.

Las dos siguientes, también puestas de sol en la misma playa, pertenecen a Juan Parada.

Las dos últimas fotos, de autor desconocido, son de la playa y dunas de Corrubedo, tomadas en horario diurno.

Alfredo Webmaster

 

Martes, a 9 de Septiembre de 2008
Foto tomada con mi móvil desde la terraza del restaurante Rincón de Cela, frente a la playa de Agrelo en Bueu (Pontevedra)
Sábado, a 22 de Marzo de 2008

Con un contador que inicia su recorrido hace 600.000.000 de años, en sólo cinco minutos de animación por ordenador podemos imaginar cómo fue aproximadamente la evolución de la vida hasta llegar al Homo Sapiens.

Entre la primera forma de vida surgiendo en el agua en algunas microalgas, los artrópodos gigantes y acuáticos, los peces óseos, anfibios y reptiles, algunos eventos catastróficos sucedidos y la falta de adaptación al medio que provocaron la desaparición de algunas especies, la evolución, como proceso multifactorial, es complicado de resumir en sólo cinco minutos; aún así, vale la pena observar en imágenes algunos porqués de que yo esté escribiendo esto de forma meditada y tú lo puedas leer con inteligencia seiscientos millones de años después.

Curiosamente, el tiempo que los Homos Sapiens hemos dominado la Tierra es sólo una pequeñísima parte del total del tiempo que este planeta tiene vida: sólo llevamos en posición erguida poco más del 0,033 % de esos 600.000.000 de años.

Jueves, a 8 de Noviembre de 2007

Copio y pego esta colaboración que me envía Sonia Sonny desde Puerto Rico.

Sonia es mi amiga desde hace… bufff, desde hace muchos años, muchísimos años. Es amiga, y es muy buena amiga; es una maravillosa amiga que siempre estará en mi recuerdo, a la que siempre recurro cuando necesito una palabra de apoyo y ánimo.

Es una amiga incondicional: es Sonia.

 

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Calentamiento global es un fenómeno que muestra aumento en la temperatura de la atmósfera terrestre y de los océanos en las últimas décadas. La temperatura del planeta ha ido en aumento desde mediados del siglo XIX. En teoría se predice que estas temperaturas seguirán aumentando con el paso del tiempo y que este calentamiento es atribuible a la influencia de los seres humanos. Los científicos utilizan el término cambio climático para nombrar cualquier alteración en el clima del planeta. Y el término cambio climático antropogénico para indicar existencia de la influencia humana.

Estuve leyendo en el periódico El Nuevo Día un reportaje especial publicado en La Revista. Este artículo titulado Cambio Climático La Frontera Final nos habla básicamente de los cambios que están ocurriendo u ocurrirán mas adelante en América Latina, incluyendo mi isla, Puerto Rico. Esta pequeñísima isla que no está exenta del deterioro en el ambiente y que cada año ve con alarma los cambios ocurridos en su clima y geografía.

Los artículos publicados en esta revista se dan como un esfuerzo en conjunto de varios periódicos llamados el Grupo de Diarios América (GDA) del cual nuestro periódico de mayor circulación El Nuevo Día es miembro. El propósito primordial de este esfuerzo es dar a conocer la problemática en 9 países y como cada uno de estos países van enfrentando la perdida acelerada de sus recursos no renovables. Algunos de estos países son: México, Perú, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Chile, Argentina y mi isla, Puerto Rico.

Tratare de darles un pequeño resumen sobre cual es la problemática en cada uno de estos países:

Puerto Rico Los arrecifes de coral en nuestra isla han sido despojados de sus vibrantes colores y muestran un blanco fantasmal. Este blanqueamiento ocurre cuando la temperatura marítima se eleva provocando que los pólipos de coral estresados por el calor y por la radiación ultravioleta, expulsen el alga simbiótica que viven en los tejidos del coral. Cuando el alga es expulsada, el coral se torna blanco y parece que se ha desteñido. Al perderse el arrecife los peces no vienen a alimentarse ni a reproducirse.

Para que tengan un ejemplo: la temperatura promedio saludable para los arrecifes debe ser 83.3 grados, pero en el 2005 alcanzó los 89.2, en el 2006 y 2007 los 84.2.

En la isla las actividades relacionadas con los recursos marinos (la pesca, etc.) genera cada año $2 millones de dólares, pero esta cifra es la mitad de lo que se generaba años atrás. A pesar de los beneficios que genera la pesca, el gobierno destina muy poco dinero para la protección de los recursos marinos (menos de un centavo al año). A falta de interés del gobierno, nosotros debemos tomar medidas urgentes para salvar nuestro planeta. Que hacer para amortiguar la pérdida de nuestros arrecifes de coral: Debemos hacer planes de uso de terrenos para minimizar las escorrentías sedimentarias, poner en vigor medidas para detener el desarrollo urbano desparramado en nuestras costas.

México – Esta perdiendo sus manglares ya que el gobierno no ha desarrollado estrategias para revocar la devastación causada por el huracán Dean. En México existen 660 mil hectáreas de manglares, pero solo se aplica el plan de recuperación a unas 15 mil hectáreas.

Según Amparo Martínez, de la Universidad Autónoma de México, y cito:

“Cada año México pierde 22 mil hectáreas de manglares como consecuencia de desarrollos urbanos, turísticos, contaminación y sobreexplotación. De continuar esta tendencia para el año 2025 la mitad del ecosistema habrá desaparecido”

Los manglares son barreras naturales que protegen a las poblaciones costeras contra los huracanes e inundaciones por lo que la perdida de estos traería como consecuencia el deterioro ecológico, el aumento de la temperatura a nivel loca y la pérdida de humedad. La pérdida de estos manglares traerá como consecuencia: reducción en la pesca, aumento en la temperatura a nivel local, y se afectarían diversas actividades económicas ya que de este tipo de bosque se obtienen materias primas para fabricar papel, carbón, pegamentos y aceites.

Costa Rica – Los cambios geográficos que se proveen en Costa Rica traerán como consecuencia la perdida de alrededor del 30% de su flora y fauna y también se afectarán sus paisajes naturales. Además, el aumento en las temperaturas se sentirá en la salud de sus habitantes ya que se verán afectados por enfermedades transmitidas por los mosquitos, contaminación del aire y falta de agua y alimentos. Algunas de las enfermedades que se espera que aumenten son Dengue, malaria, leptospirosis, diarreas, alergias y asma.

Se prevé que la expansión de los océanos causara la perdida de gran parte de las costas del país. Se calcula que el agua penetraría en un promedio de 500 metros desde la orilla e inundaría unas 300 hectáreas actualmente secas.

Colombia – El calentamiento global ha provocado el derretimiento de los glaciares. El Volcán Nevado de Ruiz, unos de los más emblemáticos de Colombia, ha ido en retroceso y ha perdido 45% de su área glaciar y podría desaparecer en 6 años, así como también otras montañas del Parque de los Nevados. Este parque alberga tres nevados: Tolima, Santa Isabel (se le pronostica no más de 20 años de vida) y Quindío.

También se ha visto afectado el Nevado del Huila y las sierras nevadas de Santa Marta (tenía 19 kilómetros cuadrados de nieve y hoy solo tiene 7.5 kilómetros) y el Cocuy (ha perdido mas de 20 kilómetros de nieve) también están muriendo. El daño causado por el calentamiento global en Colombia es irreversible.

Chile – El calentamiento global traerá como consecuencia el derretimiento de los glaciares y, además, lloverá menos. Se esperan consecuencias graves ya que habrá menos capacidad de acumular nieve, más escurrimiento en invierno y menos en verano, y aun aumento de los torrentes de los ríos, con mayor probabilidad de inundaciones. El nivel del mar subirá de 14 a 28 centímetros y afectara varias poblaciones. Le faltará el agua para riego a los agricultores.

La biodiversidad sufrirá un fuerte impacto ya que se prevé que el fenómeno traiga la desaparición del Bosque Valdiviano de Chile (en este bosque subsisten alerces de hasta 3 mil años de antigüedad, los segundos mas antiguos del planeta). Se impactara la flora y la fauna de los ambientes de alta montaña. También se afectaran los peces, anfibios y lagartos nativos ya que con menos humedad se secaran algunos ríos y humedales. Se espera que haya una migración masiva de especies de norte a sur.

Perú – En este país el derretimiento de los glaciares es uno de los efectos que se esperan. Habrá una reducción de los nevados, ya que Perú posee 20 cordilleras con presencia de glaciares y se han perdido alrededor de 22% de las superficies de los glaciares. Otro de los efectos que se creen habrá es la escasez de agua ya que el 60% de la población vive en la costa donde no hay casi agua. El agua que existe en la costa viene en su mayor parte de la sierra, sea de las lluvias o de los glaciares. Si los glaciares se están derritiendo, entonces habrá menos agua en la costa. Habrá aumento de sequías y heladas. Este país es muy vulnerable a desastres naturales.

La colonización desordenada y consiguiente deforestación han hecho que se pierda una cuarta parte de los bosques solo en la selva central. Se calcula que han deforestado más de diez millones de hectáreas de bosques. Se espera que la selva amazónica pierda en los próximos lustros entre un 10 y 20% más de los bosques, lo que causaría la extinción del 43% de sus especies.

Venezuela – Se espera que este país sufra de temporadas de mucho calor trayendo sequías inesperadas. Además, se esperan más temporadas de lluvias torrenciales, tormentas y otros sucesos similares. Habrá un desequilibrio climático donde lloverá en temporadas inesperadas y sequía en otras épocas que deberían ser húmedas.

El aumento en las temperaturas traerá la reproducción de mosquitos y otros insectos que transmiten enfermedades a menudo mortales (dengue, malaria).

Argentina – Algunas de las manifestaciones asociadas a los cambios climáticos que se esperan en este país son: deshielos continentales, disminución de las lluvias en las zonas cercanas a la Cordillera de los Andes, aumento en la Pampa Húmeda, intensidad y frecuencias crecientes de eventos meteorológicos extremos.

Se ha observado que los veranos tienden a ser más largos y se prolongan en el otoño, mientras que los inviernos muestran una tendencia a ser más moderados. Alrededor de unos 40 glaciares patagónicos están en retroceso entre ellos el Glaciar Frías, del Monte Tronador, en el Parque Nacional Nahuel Huapí, este retrocedió a una velocidad de 36 meros por año.

En el oeste de la Provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sur de Corrientes, muchos campos se transformaron en lagunas permanentes y varios cuerpos de agua aumentaron considerablemente su superficie. Las fuertes tormentas con vientos del sudoeste originan mayores crecidas que dan lugar a inundaciones y erosión de las zonas bajas costeras. Además de todo esto se han detectado las muertes masivas de microorganismos en la Antártica. Se encontraron millones de salpas y krill varados en la costa y los atribuyeron a la fusión de los hielos antárticos, que hace disminuir la salinidad del agua y aumenta los sedimentos que los ríos arrastran al mar.

Brasil – Se dice que de mantenerse las tasas globales de emisiones de gases la temperatura en la Amazonia podría aumentar hasta 8 grados y, a partir del 2050, el centro de la selva será transformado en una sabana. Los principales factores que ha creado esta situación son: la deforestación, el aumento de la quema de selva tropical y la quema de combustibles fósiles. Es importante mencionar que Brasil ha sido señalado como uno de los cinco mayores emisores de bióxido de carbono del mundo.

Se espera que el nivel del mar siga aumentando lo que provocará una elevación de 40 centímetros en el nivel del Atlántico lo que hará desaparecer 1,200 metros playeros en el norte y en el nordeste. Esto traerá como consecuencia la destrucción de los puertos y la falla en las redes de alcantarillado. Habrá una disminución en el caudal de los ríos debido a la evaporación causada por el calentamiento del aire y la reducción de las lluvias. La fuente alimenticia básica de los brasileños (arroz y frijoles) se vera reducida considerablemente.

Resumen final: En un mundo donde proliferan los desastres naturales, se derriten los polos, se consume energía en exceso, las costas van desapareciendo, etc., solamente me resta decir ¿qué estamos esperando?

Les recomiendo, a todo aquel que pueda y tenga acceso, ver el estupendo documental preparado con ingenio e inteligencia por el ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore. El documental titulado “An Inconvenient Truth” (Una Verdad Incómoda) esta basado en los cambios climáticos provocados específicamente por el calentamiento global. Al Gore, nos muestra como el hombre esta modificando el clima y las catástrofes que se irán creando como consecuencia de estos cambios climáticos. También nos deja ver que el calentamiento global ya no es un problema político sino un reto personal y moral que todos tenemos que enfrentar.

 

Sábado, a 27 de Octubre de 2007

 

Conocí las Islas Cíes a finales de los 70, en una época en la que casi no iba nadie allí. La conocí en unas circunstancias muy especiales: para curar un mal de amores.

Sí: mal de amores.

Fuimos hasta allí Miguel López y yo, cada uno con sus penas y cada uno con sus desgracias. El en plena crisis con María Antonia, yo en plena crisis con Tere.

No sé si la maravilla del sitio, la limpieza de las aguas o la absoluta tranquilidad y silencio que allí reinaba ayudó algo, pero, al menos en mi caso, no lo empeoró.

Desde esos días ya lejanos en el tiempo, cuando aún tenía una increíble mata de pelo casi negro y un cuerpo atlético, envidia de más de uno, desde esos días tuve la consciencia de que aquello era una especie de paraíso en la tierra, un sitio único e irrepetible que había que conservar tal cual estaba.

Años después, sobre el año 1982, conocí otro sitio similar al que, desgraciadamente, el paso del tiempo y la incorrecta planificación de la política turística han degradado el entorno, hasta el punto de ahora ya no es el sitio que conocí: María la Gorda, en Pinar del Río.

En los años que van desde mi primer viaje Cíes hasta ahora, hace muchosssssssss años, la fama y el reconocimiento de las islas la fueron haciendo un destino turístico de primer nivel en las Rías Bajas gallegas.

Afortunadamente, una de las pocas actuaciones que se hizo bien en Galicia en cuanto al control y cuidado de los espacios naturales, permitió mantener la “virginidad” de las islas, sin que los efectos del turismo se notara en el entorno. Esto ha sido así hasta el punto de que, como medida de control, no sé permite la entrada en las islas de más de 2.000 personas al día; ese es el topo máximo de “humanos” que los biólogos y especialistas en medio ambiente entienden que no generará daños a Cíes. El control que se hace es exhaustivo, incluso con la presencia de vigilancia policial.

El año pasado, el prestigioso rotativo inglés The Guardina incluyó en su suplemento de Viajes con una encuesta sobre las 10 mejores playas del mundo. Obviamente todos pensaban que saldría elegida alguna del caribe, del pacífico o africana, las típicamente esteriotipadas zonas cocoteras y de aguas calientes.

Pues no, el resultado no fue ese. El resultado, sorprendente, fue otro. El resultado de la elección de la mejor playa del mundo fue que Rodas, uno de los arenales de las Islas Cíes, era el mejor entorno que existe en la tierra, el más hermoso, el mejor cuidado, el más tranquilo.

La playa de Rodas es una perfecta media luna, aguas de color turquesa, pálidas arenas finísimas, rodeada de pequeñas dunas y, detrás de las dunas, un apacible lago de agua de mar.

En los siglos XVII a XIX, las islas fueron uno de los escondites favoritos de los piratas. Existen múltiples y variadas leyendas que hablan de barcos hundidos con tesoros de incalculable valor, de cuevas que esconden joyas y monedas de oro, de enterramientos de cofres plagados de piedras preciosas. Son leyendas pero quizá… quizá algún día alguien escarbando en las arenas encontrará una moneda de oro, un recuerdo de épocas gloriosas y de luchas de espadas y sables. ¿Son leyendas?

Alfredo Webmaster

Lista de las mejores playas del mundo

1. Las Islas Cies, Galicia, Spain

2. Tayrona national park, Colombia

3. Porto da Barra, Salvador, Brazil

4. Anywhere on Palawan, the Philippines

5. Nungwi, Zanzibar, Tanzania

6. Arambol, Goa, India

7. Whitehaven, Whitsunday Islands, Queensland, Australia

8. Shell Beach, Isle of Purbeck, Dorset

9. Sinclair´s Bay, Caithness

10. Aroa, Aitutaki, One Foot Island, Cook Islands

 

Martes, a 2 de Octubre de 2007

Visitando ayer páginas Web, blogs y foros en lo que entro habitualmente, llegué hasta una en la que aparecían varias fotos de una playa en Corea de Sur y la enorme saturación de visitantes que tenía que soportar cada fin de semana: horrible, espantoso, patético, deprimente.

Viendo eso, asustándome con eso, recordé mi playa… y recordé la otra playa a la que acudo todos los veranos: “” segunda playa, mi otra solitaria playa, mi pequeño trozo de arena y mar, mi pequeño espacio de algas, piedras y salitre… todo eso para mi solo, sólo para mi. La otra playa, la de Pontevedra, la comparto con...

Ved las fotos.

Mi playa, mi segunda solitaria playa...

Mi playa 1

Mi playa 2

 

 

Otra forma de enternder la playa... ¡que no es la mía!

Corea 2

Corea 1

Corea 3

 

Miércoles, a 12 de Abril de 2006

 

Esta semana, por primera vez en lo que va de año, pude disfrutar del primer día en la playa, en un lugar increíblemente hermoso y solitario al que yo denomino “Mí paraíso”… de momento.

Como siempre en los últimos años, salí de mi casa a las 10:00 de la mañana con una temperatura ambiente algo baja para el día soleado que teníamos: 12 º centígrados. Tomé la autovía en dirección a Cambados, por la vía rápida del Salnés; a las 10:20 estaba llegando al pueblo en donde está la playa.

Antes de tomar el camino rural en dirección a la playa, paramos a beber un café solo (negro) en un bar. Leí una parte de los periódicos El País y La Voz de Galicia, dejando las lecturas lo más interesante para la playa.

A las 11:00 llegué a la zona en donde suelo aparcar el auto, al lado de la zona en donde empieza el Parque Natural das Illas Atlánticas, un espacio dunar de un elevadísimo valor ecológico, ornitológico y floral.

La playa, “mí playa”, está situada a 15 minutos andando por las dunas después de pasar delante de varios arenales. Tiene una óptima orientación al sur, una orientación que evita los vientos norteños típicos de esta época del año. Es una playa nudista, la única que hay en ese pueblo.

Estuve hasta las 14:30 tomando el sol, bañándome, leyendo y paseando por el arenal. tenía toda la playa para mi solo… mi playa.

¿Cuánto tiempo durará el paraíso tal cual está? ¿Cuánto tiempo sobrevivirá así de solitario un arenal, casi desconocido para todo el mundo? ¿Hasta cuándo estará sólo para mí? No sé cuál será la respuesta pero cada nuevo día que pasa en el que puedo estar allí solo, en paz, sin ningún tipo de ruidos salvo los aleteos de las gaviotas o el murmullo sordo de los motores de los barcos de pesca que pasan frente a la playa, cada día que paso allí es un regalo que estoy empezando a apreciar como un valor irrepetible en Galicia, en España y quizá en el primer mundo.

No me preguntéis dónde esta mí paraíso: es mío y su localización la mantengo en secreto... nunca lo confesaré, ni a base de presiones o torturas.

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