Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Domingo, a 2 de Diciembre de 2012

 

Adolf Hitler, el más grande asesino en masas de la historia, momentos antes de pasar revista a las tropas nazis que invadirán Polonia. En el estrado de las personalidades, Hitler saluda afusivamente al feliz y sonriente primado de Iglesia Católica en Alemania, y le pide su bendición para que la invasión sea un éxito

Adolf Hitler saluda al Arzobisco de Berlín en un acto de exaltación de los valores arios

El cardenal primado de Alemania, feliz y sonriente, brazo en alto, pasa revista a los soldados del Escuadrón Muerte de las SS nazis

 

Mientras preparo una actualización de este post, actualización en la que incluiré la tremenda historia del Partido Ustasha (nazi) y la Iglesia Católica durante la Segunda Guerra Mundial, vuelvo a pasar a la primera página del blog este detallado relato de la vida, obra y 'milagros' de muchos de los papas de Roma.

Es, como veréis, una demostración de lo maravillosos que pueden llegar a ser los representantes de un dios en la Tierra. A algunos os sorprenderá: a mí no.  

 


La historia de la Iglesia Católica está llena de truculencias y actos de una extrema gravedad, impropia de los que se autocalifican como seguidores de Cristo, cuando en realidad sólo son los sucesores de un sacerdocio pagano.

 

Muchos de los papas fueron tan depravados en sus acciones que los que no profesaban ninguna religión ni creencia, se avergonzaban de ellos. Pecados como el adulterio, la sodomía, la violación, el asesinato y el abuso extremo del alcohol, han sido cometidos por muchos papas a través de la historia.

 

Curiosamente, ninguno de los papas del último siglo y medio, desde León XII hasta el actual, Benedicto XVI, repito, ninguno, jamás ha manifestado el más mínimo reproche a esas sórdidas historias que están grabadas en los libros con letras de escarnio y vergüenza.

 

Repito: ningún papa ha pedido un verdadero y sentido perdón por el pasado, ni tampoco han renegado de esas prácticas deleznables.

 

Soy consciente de que atribuirle esa clase de pecados (para los que crean en el pecado) a quienes se autoproclaman como los «Santos Padres», los «Vicarios de Cristo», el «obispo de obispos» o el «vicedios», será alarmante para algunos de los lectores de esta bitácora, pero para los estudiosos de la historia del papado es una realidad: muchos descendientes de Pedro han sido de todo, menos hombres santos.

Empecemos a relatar algunas de las hazañas de estos "anguelitos":

El papa Sergio II, que reinó del 904 al 911, obtuvo la oficina papal por medio del asesinato. Los anales de la Iglesia de Roma hablan sobre su vida en pecado con Marozia, una conocida prostituta de esa época, quien le engendró varios hijos ilegítimos. Este papa fue descrito por Baronio y otros escritores eclesiásticos como un «monstruo» y por Gregorio como un «criminal aterrorizante». Dice un historiador: «Por espacio de siete años este hombre ocupó la silla de san Pedro, mientras que su concubina, imitando a Semíramis madre, reinaba en la corte con tanta pompa y lujuria, que traía a la mente los peores días del viejo Imperio». Refiriéndose a otra, dice: «Esta mujer -Teodora de nombre-, junto con Marozia, la prostituta del Papa, llenaron la silla papal con sus hijos bastardos y convirtieron su palacio en un laberinto de ladrones».

 

Y así, comenzando con el reino del papa Sergio, vino el período (904-963), conocido como «el reinado papal de los fornicarios».

 

Teodora hizo papa a Juan X (914-928). Este había sido enviado a Ravena como arzobispo, pero para satisfacer sus deseos carnales, lo hizo volver a Roma y lo hizo nombrar papa. Su reinado tuvo un fin súbito, cuando Marozia lo asesinó.

 

Marozia quería deshacerse de Juan X para, de esta manera, poder llevar a León IV (928-929), al oficio papal. Su reinado fue muy breve, pues éste también fue asesinado por Marozia cuando ella se enteró de que este había entregado su cuerpo a una mujer más descarada que ella.

 

Poco después llevó a su propio hijo ilegítimo (de Sergio III) al trono papal. ¡El muchacho era todavía un adolescente! Tomó el nombre de Juan XI. Pero durante un altercado con los enemigos de su madre fue azotado y puesto en prisión, donde lo envenenaron y murió.

 

En el año 955 el nieto de la prostituta -después de varios encuentros sangrientos- pudo tomar posesión del trono pontificio bajo el nombre de Juan XII. Llegó a ser tan corrompido que los cardenales se vieron obligados a hacer cargos contra él. Este rehusó a presentarse para contestar a las acusaciones y en vez de esto, ¡los amenazó con excomulgarlos a todos! Aun así le hallaron culpable de varios crímenes y pecados, incluyendo los siguientes: hizo prender fuego a varios edificios, bebió un brindis dedicado al demonio, jugó a los dados e invocó la ayuda de los demonios, obtuvo dinero por medios injustos y fue enormemente inmoral. Tan viles fueron sus acciones, que incluso el notable obispo católico romano de Cremorne, Luitprand, dijo de él: «Ninguna mujer honesta se atrevía a salir en público con él, porque el papa Juan no tenía respeto a mujeres solteras, casadas o viudas, puesto que él faltaba al respeto aun a las tumbas de los santos apóstoles, Pedro y Pablo». Levantó la ira del pueblo al convertir el Palacio Laterano en «una casa de prostitución pública» y fue descrito por el Liber Pontificalis con las siguientes palabras: «Pasó toda su vida en adulterio». Finalmente, su vida terminó mientras cometía adulterio: el furioso esposo de la mujer con las que copulaba, lo mató.

 

El papa Bonifacio VII (984-985) mantuvo su posición a través de cuantiosas distribuciones de dinero robado. El obispo de Orleans se refirió a él (y también a Juan XII y León VIII), como «monstruos de culpabilidad, llenos de sangre y suciedad», y como «Anticristos sentados en el templo de Dios». Además, Bonifacio fue un asesino. Hizo que el papa Juan XIV fuera encarcelado y envenenado. Cuando el papa Juan murió, el pueblo romano arrastró su cuerpo desnudo por las calles. La sangrienta masa de carne humana que había sido un papa, fue dejada a los perros. A la mañana siguiente, sin embargo, algunos sacerdotes lo enterraron secretamente. Bonifacio asesinó al papa Benedicto VI estrangulándolo. El papa Silvestre II lo llamó «un horrendo monstruo que sobrepasó a todo mortal en su maldad». Pero, evidentemente, el papa Silvestre no era mucho mejor, pues la Enciclopedia Católica dice que «... el pueblo le consideraba como un mago pactando con el diablo».

 

Enseguida vino el papa Juan XV (985-996), quien dividió las finanzas de la Iglesia entre sus familiares, lo que le trajo la reputación de ser «codicioso, de torpes ganancias y corrompido en todas sus acciones».

 

Benedicto VIII (1012-1024) «compró el oficio de papa por medio de chantaje». El siguiente papa, Juan XIX (1024-1033), también compró el papado y pasó por toda la escala de títulos eclesiásticos reconocidos en un solo día. Después de esto, Benedicto IX (1033-1045) fue elegido papa, siendo apenas un niño de 12 años, por medio de arreglos monetarios con las poderosas familias que manejaban a Roma. Este papa-niño creció en la maldad y «cometió homicidios y adulterios en pleno día; hizo robar a peregrinos en las catacumbas de los mártires». Fue un horrendo criminal a quien el pueblo desterró de Roma.

 

Finalmente, la compra y venta del cargo papal se hizo tan común y la corrupción tan pronunciada que los gobernantes seculares tuvieron que intervenir en el nombramiento de los papas. Enrique III, emperador de Alemania, eligió a Clemente II (1046- 1047), que era un clérigo alejado de la corte papal porque «ningún sacerdote romano pudo ser hallado limpio de corrupción de simonía y de fornicación», declaró un historiador.

 

Muchos de los papas fueron asesinos, pero sin duda alguna Inocencio III (1194-1216) sobrepasó a todos sus predecesores en homicidios. Durante su reinado, Inocencio (el cual era todo menos «inocente»), hizo asesinar a más de cien mil supuestos «herejes». El promovió la más infame y diabólica acción en la historia de la humanidad: la Santa Inquisición. Por espacio de más de 500 años, los papas usaron la Inquisición para poder mantener el poder. No se tiene constancia del número de personas inocentes fueron asesinadas al no estar de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana. De momento, ningún papa ha pedido perdón por la Santa Inquisición.

 

El papa Bonifacio VIII (1294-1303) -otro de la negra lista medieval- practicó la brujería. Llamó mentiroso e «hipócrita» a Cristo, profesó ser ateo, negó la vida futura y fue un homicida y un pervertido sexual. Oficialmente dijo lo siguiente: «El darse placer a uno mismo o con mujeres, es tan pecado como frotarse las manos». Y -aunque parezca imposible- él fue quien escribió la bula Unam Sanctum, en la cual declaró oficialmente que la Iglesia Católica es la única y «verdadera» Iglesia, ¡fuera de la cual nadie puede salvarse! Fue este inmoral papa quien declaró oficialmente: «Nosotros afirmamos y declaramos definitivamente que es necesario, para la salvación, que todo ser humano sea sujeto al pontífice de Roma».

 

Fue durante el reinado de este papa, cuando Dante visitó Roma. Describió el Vaticano como el «alcantarillado de la corrupción», y puso a Bonifacio (junto con los papas Nicolás III y Clemente V) en «las profundidades del infierno».

 

Durante el período de 1305 a 1377, el palacio papal estuvo situado en Avignon (Francia). Durante esta época, Petrarca declaró que dicho establecimiento papal era un lugar de «violación, adulterio y toda clase de fornicación». Y debido a que los papas eran tan inmorales, no debemos sorprendernos de que los sacerdotes no fueran mejor que ellos. Como consecuencia, en muchas parroquias los feligreses insistían en que los sacerdotes tuvieran concubinas «como protección para sus propias familias».

 

Durante la larga celebración del Concilio de Constanza, llegaron a existir hasta tres papas a la vez, y algunas veces cuatro, que se insultaban todas las mañanas acusándose los unos a los otros de anticristos, demonios, adúlteros, sodomitas, enemigos de Dios y del hombre. Uno de estos «papas», Juan XXII (1410- 1415), compareció ante el Concilio para dar cuenta de su conducta. «Fue acusado por 37 testigos (obispos y sacerdotes, en su mayoría) de fornicación, adulterio, incesto, sodomía, hurto y homicidio» Y se probó con una legión de testigos que había seducido y violado a 300 monjas. Su propia secretaria, Niem, dijo que en Bolonia mantenía un harén donde no menos de doscientas muchachas habían sido víctimas de su lujuria. Por todo ello el Concilio lo halló culpable de 54 crímenes de la peor categoría; le depuso del papado, y, para no verse condenado a lo que se merecía, el indigno papa optó por huir.

 

El registro oficial del Vaticano ofrece de este hombre esta información sobre su inmoral reinado: «Su señoría, el papa Juan, cometió perversidad con la esposa de su hermano, incesto con santas monjas, tuvo relaciones sexuales con vírgenes, adulterio con casadas y toda clase de crímenes sexuales... entregado completamente a dormir y a otros deseos carnales, totalmente adverso a la vida y enseñanzas de Cristo... Fue llamado públicamente el Diablo encarnado». Para aumentar su fortuna, el papa Juan puso impuestos a todo, incluyendo la prostitución, el juego y la usura. Se le ha llamado con frecuencia «el más depravado criminal que se haya sentado en el trono papal».

 

Del papa Pío II (1458-1464) se dice que fue el padre de muchos hijos ilegítimos. «Hablaba en público sobre los métodos que usaba para seducir a las mujeres, aconsejaba a los jóvenes y hasta ofrecía instruirlos en métodos de autoindulgencia». Pío fue seguido de Pablo II (1464-1471), quien mantenía una casa llena de concubinas. Su tiara papal estaba tan cuajada de joyas, que sobrepasaba el valor de un palacio.

 

Vino después el papa Sixto IV (1471-1484); éste tuvo dos hijos ilegítimos de su manceba Teresa a los cuales hizo cardenales. Financió sus guerras vendiendo posiciones eclesiásticas al mejor postor, y «usó el papado para enriquecerse él y sus familiares. Hizo cardenales a ocho de sus sobrinos, aunque algunos de ellos siendo aún niños. En cuanto al lujo y extravagancias, rivalizó con los césares. El y sus familiares sobrepasaron a las antiguas familias romanas tanto en riquezas como en pompa».

 

El papa Inocencio VIII (1484-1942) tuvo dieciséis hijos de varias mujeres. No negó que fueran sus hijos ni que fueran engendrados en el Vaticano. Como muchos otros papas, multiplicó los oficios clericales y los vendió por vastas sumas de dinero. Incluso permitió corridas de toros en la plaza de San Pedro.

 

Vino más tarde Rodrigo Borgia, quien tomó el nombre de Alejandro VI (1492- 1503) Y ganó su elección al papado mediante chantajes con los cardenales, práctica común en aquellos días. Antes de ser papa, cuando aún era cardenal y arzobispo, vivió en pecado con una mujer llamada Vanozza dei Catanei y después con la hija de ésta, Rosa, con la cual tuvo cinco hijos. En el día de su coronación nombró a su hijo -joven de temperamento y hábitos viles- como arzobispo de Valencia. Vivió en incesto público con sus dos hermanas y con su propia hija y era el padre y amante de su hija Lucrecia, de quien se dice tuvo un hijo. El 31 de octubre de 1501 realizó una orgía sexual en el Vaticano, que no ha tenido parangón alguno en los anales históricos de la humanidad.

 

En cuanto al papa Pablo III (1534-1549), incluso la revista de signo católico Life dijo que siendo cardenal había tenido 4 hijos y en el día de su coronación celebró el bautismo de sus dos bisnietos; que eligió a dos de sus sobrinos adolescentes como cardenales, realizó festivales con cantantes, bailarinas, bufones y buscó ayuda de astrólogos.

 

El papa León X (1513-1521) fue elegido para 27 oficios diferentes clericales antes de tener 13 años de edad. Fue enseñado a considerar los cargos eclesiásticos sólo como un medio de ganancia. Con su producto compró el cargo y declaró que el quemar a herejes era una orden divina.

 

Fue durante esos días que Martín Lutero, siendo aún sacerdote de la Iglesia Romana, viajó a Roma. Al ver por primera vez la Ciudad de las Siete Colinas, cayó al suelo diciendo: «Santa Roma, te saludo». No había pasado mucho tiempo en dicha ciudad, cuando pudo darse cuenta de que Roma era todo menos una ciudad santa. Pudo ver que la iniquidad existía en todas las clases del clero. Los sacerdotes contaban chistes indecentes y usaban palabras profanas, incluso en la misa. Lutero describió a los papas de la época como peores en su conducta que los emperadores paganos y explica que los banquetes de la corte papal eran servidos por doce mujeres desnudas. «Nadie puede imaginarse los pecados tan infames y los actos que son cometidos en Roma -dijo-; tienen que ser vistos y escuchados para ser creídos». Tanto es así, que se acostumbra a decir: «Si hay un infierno, Roma está construida sobre él».

 

Un día, durante la visita de Lutero a Roma, vio una estatua en una de las vías públicas que conducen a San Pedro, que le llamó la atención, pues era de una papisa, y junto con el cetro y la mitra papal, tenía un niño en sus brazos. Era la estatua de la papisa Juana. «Estoy sorprendido -dijo Lutero- de cómo los papas permiten que la estatua permanezca allí». Cuarenta años más tarde, después de la muerte de Lutero, dicha estatua fue quitada por orden del papa Sixto V.

 

¿Quién fue este papa femenino al que la estatua representaba? Se dice que nació en la tierra del Rhin, en Ingleheim. Fue aclamada en Mainz por su sabiduría y más tarde se disfrazó de hombre para entrar en el célebre monasterio de Fulda (entre Frankfurt y Bebra). Se dice que también estudió en Inglaterra y Atenas y después recibió la posición de profesora de la Schola Grrecorum de Roma, antiguo colegio de diáconos. Allí ganó tanta influencia como hombre, que fue elegida papa. Sin embargo, después de un pontificado de dos años, un mes y cuatro días, fue descubierta su condición de mujer: mientras formaba parte de una procesión, dio a luz a un niño y murió. Fue en este sitio donde se erigió la estatua del papa femenino.

 

En tiempos recientes, la historia de la papisa Juana ha sido discutida. Por razones obvias, Roma ha tratado de ocultarlo; sin embargo, antes de la época de la Reforma, la cual expuso tanto pecado en la Iglesia Romana, la historia era parte de las crónicas y conocida por obispos e incluso por los mismos papas. El papa Anastasio, por ejemplo, la menciona en su escrito "Historia de los pontífices romanos". De hecho, todos los libros de historia de antes de la Reforma mencionan a la papisa Juana en el texto o en el margen. Se discute que hasta el siglo XV los papas tenían que pasar por un examen físico para que el caso de la papisa -el papa femenino-- no se volviera a repetir. Obviamente, la idea de un papa femenino rompe la doctrina católica de la «sucesión apostólica» y, por lo tanto, es natural que la Iglesia Romana trate de ocultar esta historia.

Al llegar al final de este tema habiendo mencionado la gran inmoralidad que ha existido en la vida de algunos papas, no queremos dar la impresión de que todos los papas han sido tan malvados como éstos.

Sin duda, los que describí aquí fueron los peores, pero ha sido necesario referirme a ellos para demostrar que la afirmación católica de que el papado es una «sucesión apostólica» es totalmente falsa. Tal declaración significaría que todos estos papas, incluyendo a los más ignorantes y perversos, habrían de ser tomados en cuenta en la línea de sucesión desde el apóstol Pedro y hasta habría que considerarlos infalibles, algo a todas luces absurdo.

 

Bibliografía

 
  • "El sacerdote, la mujer y el confesionario". Rev. Charles Chiniquy, pags. 138, 139.
  • "Italia medieval", H.B. Cotterill, págs. 331, 336, 349 y 392.
  • Manual Bíblico de Halley, pág. 774, 775, 778, 779 y 688.
  • Patrologine Latinae, Jacques Paul Migne, tomo 136, pág. 900; tomo 2, pág 246.
  • El otro lado de Roma, John P. Wilder, págs. 114 y 115.
  • Enciclopedia Católica, edición 1913.
  • Sacrorum Conciliorum, John Mansi, tomo 19, pág 132; tomo 14, pág 372; tomo 27, pág 663.
  • Liber Pontificalis, tomo 2, pág 246.
  • Annali d´Italia, Louis A. Muratori, tomo 5, pág 498.
  • Historia de los Concilios de la Iglesia, tomo 40, art. 697.
  • Historia de la Civiliazación, Will Durant, tomo 6, pág 10, 13 y 332.
  • Historia de la Reforma, J. H. Merle d´ Aubigne, pág 11, 56 y 59.
  • Diarium, tomo 3, pág 167.
  • Revista Life, 5 julio 1963.
  • Ecumenismo y Romanismo, Peter J. Doeswyck, pág 59 y 60
  • Historia de los Papas, Bowers, tomo 1, págs 128, 226 y 1338.
 
Miércoles, a 18 de Abril de 2012

Los nuevos explotadores, por Javier Marías

"El artista parte siempre de cero, jamás puede ser un privilegiado”


 Nunca creí que llegara a sentir, por nuestros diputados elegidos democráticamente, casi tanto desprecio como el que sin cesar sentía por sus predecesores franquistas, aquellos monigotes corruptos que se limitaban a vitorear las decisiones del dictador, con sus bigotitos ridículos y sus disfraces de domadores. Los actuales no obedecen a alguien tan ruin, pero sí a los jefes de filas de sus respectivos partidos, lo cual los convierte en meros peleles que están ahí para hacer bulto. No discrepan, no piensan, todos sumisos y dóciles. En el plazo de escasos días, estos señores y señoras han aprobado por unanimidad una ley fascistoide contra el tabaco (con delaciones anónimas; y nadie ha logrado argumentarme por qué no puede haber bares y restaurantes de autoservicio, o con camareros que fumen por costumbre, en los que se pueda encender un pitillo), y han tumbado una medrosa ley (la llamada ley Sinde) que, tras años de piratería internética totalmente impune, trataba de frenar un poco ese bandidaje. Ante la furia de los piratas, casi todos se han arrugado. No sé qué diablos hacen aún en el Congreso. Si tanto les puede el miedo, deben dedicarse a otra cosa. Es como si un policía se achanta al ver a un ladrón robando, y no trata de impedírselo por si se le enfada. Me parece una reacción normal y comprensible, pero ese individuo no está capacitado para ser policía.

También me parece normal y comprensible que la gente piratee lo que pueda, si nada va a pasarle por hacerlo. No les quepa duda de que si no estuviera penado hurtar en los almacenes, casi nadie pasaría por caja. Así que no culpo a los usuarios ni creo que deban ser perseguidos. La tentación es muy fuerte, y no estamos para resistirlas. Ahora bien, lo que no suele parecerme de recibo son las "justificaciones” y "argumentaciones” que esgrimen quienes tientan “y hacen negocio” y algunos de esos usuarios. No sólo quieren gratis películas, canciones, series televisivas y libros, sino que además pretenden tener razón y que se los aplauda por apropiarse de lo ajeno. Y poco menos que abogan por la desaparición de los derechos de autor y la supresión de la propiedad intelectual. Son los nuevos explotadores, que aspiran a tomar el relevo de quienes siempre explotaron a los artistas, los mecenas y los empresarios. Hablaré de lo que más conozco, los libros. Mucha gente sigue ignorando que el autor de una novela percibe sólo el 10%, y en las ediciones de bolsillo un 8% o incluso un 6%. Eso significa que, si una novela cuesta 20 euros, el novelista se embolsa 2 por cada ejemplar vendido. Está, por tanto, mucho más cerca del campesino que cultiva patatas que de ninguna otra figura de la larga cadena que lleva esas patatas al mercado de la esquina. Esto no siempre fue así. Durante largo tiempo fue peor. El escritor vendía su obra al editor, por una cantidad fija y normalmente miserable. El editor se convertía, con eso, en propietario único de la obra, y ya podía ésta tener un éxito demencial y vender millones de ejemplares, que el autor no veía un céntimo más, mientras que el editor se enriquecía indefinidamente con el trabajo y el talento ajenos. El reconocimiento del copyright y de la propiedad intelectual puso fin (relativo) a semejantes explotación y abuso. Ir contra esos logros es lo más reaccionario que quepa imaginar, tanto como ir contra la jornada de ocho horas y pretender que los trabajadores vuelvan a deslomarse durante doce o catorce, como en tiempos de Dickens.

A menudo se emplea el término "privilegiados” para referirse a los cineastas, cantantes y escritores de éxito. Un artista no es nunca un "privilegiado”, no puede serlo. Cada uno saca su creación y la pone ahí, en el mercado. No obliga a nadie a verla, escucharla o leerla, no está en su mano. No elige a sus espectadores, oyentes o lectores, siempre son éstos quienes lo eligen a él, libremente. Se los gana con su talento o porque tiene suerte, uno a uno, ninguno le es regalado. Sus posibilidades de fracasar son infinitamente mayores que las de triunfar. Corre su riesgo. Es privilegiado el hijo del banquero, que lo tiene todo hecho y hereda una fortuna. O el del rico empresario. Lo es más, incluso, el del zapatero, que hereda una zapatería y no parte de la nada. El artista, cualquiera que sea su origen, parte siempre de cero, jamás puede ser un "privilegiado”. Ni Ken Follett, que también se ha ganado a pulso a cada uno de sus lectores.

Josep Ramoneda es un hombre inteligente y de izquierdas de toda la vida. Por lo segundo que no por lo primero se puede entender que escriba esto: "también habrá que encontrar las fórmulas para que los herederos de un artista no vivan setenta años del cuento”. Se refiere al hecho de que las obras artísticas pasan a ser del dominio público "sólo a los setenta años de la muerte de su autor”. Lo curioso es que eso, que considera tan injusto, no le ocurre a nadie más: el dinero, las propiedades, las casas, los negocios, las empresas, los cuadros, los muebles y las zapaterías se heredan hasta el infinito, generación tras generación, y eso nadie lo discute ni a nadie le parece mal, ni siquiera a Ramoneda, que es o era de izquierdas. Sólo los herederos de los artistas "viven del cuento”, cuando justamente éstos ni siquiera han comprado lo que poseen, sino que lo han creado e inventado. Sólo a ellos se les pone un límite para legar eso a sus descendientes, a nadie más: ni al banquero ni al empresario ni al zapatero. Y aún quieren acortarles el plazo los nuevos explotadores. ¿Qué cuenta traerá ser artista, si se los esquilma por todos los flancos y son los peor tratados?

 

Domingo, a 26 de Febrero de 2012

 

 

Por Belén Franco (Ferrol, Galicia, España)

Hace unos días, leyendo el “Diario de Ferrol”, en su versión digital, me encontré con un artículo cuyo título reclamó mi atención, sobremanera: “Javier Marías dice que luchar contra el deterioro de la lengua es una batalla perdida”. Pesimismo y sumisión son sensaciones que la lectura de este titular me produjeron al instante, pues inmediatamente imaginé su aciago contenido, la dolorosa verdad y la funesta realidad que transmite: “al ritmo que vamos, dentro de cincuenta años los lectores tendrán dificultades no ya para entender el Quijote sino lo que escriben los novelistas actuales”. ¡Ojalá te equivoques, Javier! ¡Ojalá me equivoque yo también! Pues comparto tus infaustos pronósticos, tu amenazante futuro lingüístico.

En esa entrevista, el novelista y miembro de la Real Academia Española de la Lengua señala su preocupación por la creciente pobreza de vocabulario que tienen los hablantes, “para muchos de los cuales empiezan a ser molestas y poco comprensibles las frases largas, con subordinadas o subjuntivos”. Y hablas de culpables, Javier: los medios de comunicación en general. Yo todavía añadiría algún culpable más: la política educativa, los planes de estudios cada vez más pobres en sus contenidos humanísticos; planes de estudio que buscan fomentar el conocimiento y uso de una lengua que no es la mía en detrimento de mis dos lenguas maternas: el gallego y el castellano; planes de estudio en los que apenas se estudia a los escritores clásicos, en los que los alumnos de hoy en día abandonan los centros educativos sin ni siquiera haber leído unos versos de Quevedo, Rosalía de Castro o Góngora; sin conocer, apenas, los amoríos de Calixto y Melibea, sin saber que el caballo de Don Quijote se llama Rocinante, sin descubrir el mundo picaresco de nuestro Lazarillo, sin percibir los íntimos sentimientos de La Regenta, sin descubrir las cuatro magníficas sonatas de Valle Inclán, sin sumergirse en el mundo pasional de “Los Gozos y las Sombras”, sin escuchar el más que excelente soliloquio de Carmen, viuda de Mario, en “Cinco horas con Mario”, o la admirable prosa castellana que su autor, Miguel Delibes, nos ha legado en “Los Santos Inocentes” y en otras novelas y escritos; sin sumergirse en el realismo mágico de la familia Buendía en “Cien años de soledad”, sin, sin, sin…..; puedo seguir enumerando hasta perderme en este imponente abismo literario y lingüístico.

Recuerdo una pequeña anécdota que me sucedió hace unos cuantos años, cuando por circunstancias de la vida y con algo más de treinta años, decidí realizar otra carrera universitaria. En una ocasión, hablando con una de mis compañeras de estudios, unos diez años más joven que yo, le comenté, dentro de una conversación que estábamos manteniendo, la conveniencia de “decantarse” entre dos opciones. No recuerdo a qué nos estábamos refiriendo ni las palabras exactas de aquel diálogo; pero sí recuerdo la cara de perplejidad y asombro que puso la mujer al escuchar el verbo “decantar”. No le quedó más remedio que preguntarme, un tanto tímidamente, por el significado de “decantarse” para salir de sus profundas dudas lingüísticas.

Tampoco necesito irme tan lejos. Hace muy pocos días, durante mis tardes de sopor casero y de ocio invernal, buscando y rebuscando con el mando algún programa televisivo por el que merezca la pena abandonar, momentáneamente, un buen libro de lectura, me paré ante un nuevo programa emitido en la Sexta 2 y que centró mi atención: “Princesas de barrio”. En él un grupo de jóvenes féminas –de veintitantos años-, muchachas de barrios urbanos, aspirantes algunas de ellas a convertirse en “Belenes Esteban” de la vida y del mundo televisivo, con un vocabulario y unos gestos más barriobajeros, si cabe aún, que los de la original, enseña a los telespectadores cómo transcurre su anodina y vacía vida diaria. En uno de sus momentos de confidencias, entre botellón y botellón, y en medio de una conversación que ahora tampoco recuerdo sobre qué versaba, una de ellas –la más “estebanera y barriobajera” de todas- preguntó qué es un adjetivo. Esta vez la perpleja fui yo. ¿Cómo es posible que un concepto gramatical tan básico y esencial como es el “adjetivo” sea un término desconocido para algunos/as jóvenes de hoy en día…?

Sí, Javier. Al igual que tú, yo también sollozo por el futuro incierto -o no tan incierto ya- no sólo del castellano, sino del gallego, mi otra lengua materna; yo también me lamento por la actitud de algún padre que, cuando tiene en sus manos un cuento infantil escrito en gallego, lo va traduciendo al castellano mientras se lo lee a su hijo, pues le amedrenta el hecho de que su retoño le salga gallego hablante -¡qué desgracia y qué vergüenza familiar tan grande podría llegar a ocasionar…!-. Yo también siento pena y contrariedad por el comentario de otra persona que, dentro de su compasiva ignorancia, llegó a decir que los niños y niñas aprenden a leer mejor en castellano que en gallego (¿acaso ambas lenguas no poseen las mismas grafías y muy pocas variaciones fonéticas?).

¡Ay, si Cervantes levantase la cabeza! Estoy segura que resucitaría a Don Quijote para que éste se enfrentase, al igual que lo hizo con los famosos molinos, con la incultura idiomática y lingüística que empieza a proliferar en nuestro país. ¿Sería una batalla perdida para el valeroso hidalgo…?

 


El texto que escribió Belén Franco, de Galicia como yo, lo traduje a nuestro idioma materno, el gallego, para, como ella dice y corrobora Sergio Darío, potenciarlo y hacer que no se pierda nuestro riquísimo patrimonio histórico y cultural.


Hai uns días, lendo o "Diario de Ferrol", na súa versión dixital, encontreime cun artigo cuxo título reclamou a miña atención, sobremanera: "Javier Marías di que loitar contra a deterioración da lingua é unha batalla perdida". Pesimismo e submisión son sensacións que a lectura deste titular me produciron ao instante, pois inmediatamente imaxinei o seu aciago contido, a dolorosa verdade e a funesta realidade que transmite: "ao ritmo que imos, dentro de cincuenta anos os lectores terán dificultades non xa para entender o Quixote senón o que escriben os novelistas actuais". Ogallá equivóquesche, Javier! Ogallá equivóqueme eu tamén! Pois comparto os teus infaustos prognósticos, o teu ameazante futuro lingüístico.

Nesa entrevista, o novelista e membro da Real Academia Española da Lingua sinala a súa preocupación pola crecente pobreza de vocabulario que teñen os falantes, "para moitos dos cales empezan a ser molestas e pouco comprensibles as frases longas, con subordinadas ou subxuntivos". E falas de culpables, Javier: os medios de comunicación en xeral. Eu aínda engadiría algún culpable máis: a política educativa, os plans de estudos cada vez máis pobres nos seus contidos humanísticos; plans de estudo que buscan fomentar o coñecemento e uso dunha lingua que non é a miña en detrimento das miñas dúas linguas maternas: o galego e o castelán; plans de estudo nos que apenas se estuda os escritores clásicos, nos que os alumnos de hoxe en día abandonan os centros educativos sen nin sequera ler uns versos de Quevedo, Rosalía de Castro ou Góngora; sen coñecer, apenas, os amoríos de Calixto e Melibea, sen saber que o cabalo de Don Quixote se chama Rocinante, sen descubrir o mundo picaresco do noso Guía, sen percibir os íntimos sentimentos de La Regenta, sen descubrir as catro magníficas sonatas de Val Inclán, sen somerxerse no mundo pasional de "Os Gozos e as Sombras", sen escoitar o máis que excelente soliloquio de Carmen, viúva de Mario, en "Cinco horas con Mario", ou a admirable prosa castelá que o seu autor, Miguel Delibes, nos legou en "Os Santos Inocentes" e noutras novelas e escritos; sen somerxerse no realismo máxico da familia Buendía en "Cien anos de soidade", sen, sen, sin.....; podo seguir enumerando ata perderme neste impoñente abismo literario e lingüístico.

Recordo unha pequena anécdota que me sucedeu hai uns cantos anos, cando por circunstancias da vida e con algo máis de trinta anos, decidín realizar outra carreira universitaria. Nunha ocasión, falando cunha das miñas compañeiras de estudos, uns dez anos máis mozo que eu, lle comentei, dentro dunha conversación que estabamos a manter, a conveniencia de "decantarse entre dúas opcións". Non recordo a que nos estabamos a referir nin as palabras exactas daquel diálogo; pero si recordo a cara de perplexidade e asombro que puxo a muller ao escoitar o verbo "decantar". Non lle quedou máis remedio que preguntarme, un tanto timidamente, polo significado de "decantarse para saír das súas profundas dúbidas lingüísticas".

Tampouco necesito irme tan lonxe. Hai moi poucos días, durante as miñas tardes de sopor caseiro e de ocio invernal, buscando e rebuscando co mando algún programa televisivo polo que pague a pena abandonar, momentaneamente, un bo libro de lectura, pareime ante un novo programa emitido na Sexta 2 e que centrou a miña atención: "Princesas de barrio". Nel un grupo de mozos féminas -de veintitantos anos-, rapazas de barrios urbanos, aspirantes algunhas delas a converterse en "Beléns Esteban" da vida e do mundo televisivo, cun vocabulario e uns xestos máis barriobajeros, se cabe aínda, que os da orixinal, ensina aos telespectadores como transcorre a súa anódina e baleira vida diaria. Nun dos seus momentos de confidencias, entre botellón e botellón, e no medio dunha conversación que agora tampouco recordo sobre que versaba, unha delas -a máis "estebanera e barriobajera" de todas- preguntou que é un adxectivo. Esta vez a perplexa fun eu. Como é posible que un concepto gramatical tan básico e esencial como é o "adxectivo" sexa un termo descoñecido para algúns/ás mozos de hoxe en día....?

Si, Javier. Ao igual que ti, eu tamén salouco polo futuro incerto -ou non tan incerto xa- non só do castelán, senón do galego, a miña outra lingua materna; eu tamén me lamento pola actitude dalgún pai que, cando ten nas súas mans un conto infantil escrito en galego, o vai traducindo ao castelán mentres llo le ao seu fillo, pois lle amedrenta o feito de que o seu xermolo lle saia galego falante -¡qué desgracia e que vergoña familiar tan grande podería chegar a ocasionar...!-. Eu tamén sento pena e contrariedade polo comentario doutra persoa que, dentro da súa compasiva ignorancia, chegou a dicir que os nenos e nenas aprenden a ler mellor en castelán que en galego (acaso ambas as dúas linguas non posúen as mesmas grafías e moi poucas variacións fonéticas?).

Ai, se Cervantes levantase a cabeza! Estou seguro que resucitaría Don Quixote para que este se enfrontase, ao igual que o fixo cos famosos muíños, coa incultura idiomática e lingüística que empeza a proliferar no noso país. Sería unha batalla perdida para o valoroso fidalgo...?

 

Sábado, a 30 de Abril de 2011

Buenos días, “Anónimo”,

Para ir aclarando conceptos: soy el único dueño de esta página Web. Solamente yo. Y yo, como dueño de esta página, escribo, digo, opino, publico o no publico lo que me viene en gana. Esa es una de las prerrogativas que tengo y la ejerzo con mano firme, sin miramiento ni contemplaciones. Si una cosa me parece correcta, la publico; y si no me lo parece, no la publico. Punto.

Otra aclaración: normalmente no suelo responder a los comentarios que hacen los lectores, pero hay opiniones que no me dejan más opción que responder. Y cuando respondo, respondo de forma contundente y sin dar alternativas. Además, como dije en el párrafo anterior, soy el dueño de esta página.

Por tanto, dado que soy el dueño de esta página y usted sólo es un lector escondido tras el anonimato, le quiero hacer una recomendación: si algo de lo que ve aquí que no le gusta, lo mejor que puede hacer es dejar de leer musicayvino.com.

Hágase ese favor, deje de amargarse la vida, olvidarse de lo que yo, como propietario de la página, publico: por eso, no acabo de entender el porqué de esa especie de masoquismo que le empuja a leer lo que no le gusta y a censurar sobre ello.

Los dos últimos párrafos me sirven para hacerle una sugerencia gratuita: evítese disgustos y úlceras sangrantes, lea sólo páginas web o blog’s de seres que piensan como usted… de esa forma ni se amargaré, ni se avinagrará, ni entrará en estado de shock anafiláctico.

Yendo a los comentarios que borré, le quiero hacer unas aclaraciones sobre sus dudas y opiniones:

- La primera: sé que no debería entrar con usted en batallitas infantiles de si soy español o no lo soy; y no debería entrar por que el concepto “patria”, “patriotismo”, “raza”, “banderas” e “himnos” sólo han servido para perpetrar las más miserables brutalidades contra otros seres humanos a los que, gentes similares a usted, consideraron inferiores por no ser como son ustedes.

- Por culpa de personajillos que han defendido desaforadamente, y con las armas, esas palabrejas tan pomposas: “patria”, “patriotismo”, “raza”, “banderas” e “himnos”, el Mundo tiene los cementerios llenos de cadáveres.

- Obviamente, tampoco entraré con usted en una batallita del tipo de “quién la tiene más grande” (me refiero a la bandera, claro) o “quién es más español” (o españolero). Además de ser una batallita deplorable, mi intelecto no me lo permitiría. Para más INRI, si combatiera con usted dialécticamente sobre el sinsentido de esas palabrejas, estoy convencido que yo llevaría las de perder: estoy totalmente seguro que yo la tengo más pequeña (la bandera); también estoy seguro que soy menos españolero que usted.

- Es más, para que vea que poco patriotero soy, a mi ni me gusta el toreo ni esas fiestas populares tan españolas de arrojar gallinas desde un campanario, perseguir un toro con llamas en los cuernos (desgraciadamente, en los del toro), lancear novillos por las calles de un pueblo castellano o algunas de esas diversiones tan 'sanas' que aún se practican en este histórico estado que llamamos ¡España!

- Pese a que, como dije antes, no debería entrar en sus batallitas, voy a responder a su duda: sí, soy español, de la mismísima ¡España!. Soy un español que habita en la zona noroeste de esta península europea... soy de una zona que tuvo entre sus primitivos habitantes a los “Irmandiños”, un país que tiene y usa dos idiomas, que enarbola dos banderas (no quería decirlo, pero no me quedó remedio) y que, con Asturias, fue el único territorio de la llamada "piel de toro" que jamás estuvo totalmente invadido por romanos, árabes o franceses.

- Por tanto, soy un español de los que quizá hay pocos en el resto del país; un español que tiene sus raíces familiares firmemente afianzadas en esta tierra, pero que no quiere hacer méritos ante nadie para ser considerado un “español antiguo”, y menos aún ante un anónimo.

- Obviamente, como español, como gallego y como descendiente espiritual (y político) de los “Irmandiños”, tengo unos principios morales y sociales que me obligan a defender los derechos humanos más fundamentales: el derecho a la vida, el derecho a una salud pública universal, el derecho a una educación pública universal (obviamente, laica), el derecho una justicia pública imparcial, el derecho a un estado laico y republicano. Esos conceptos, tan odiados por los reaccionarios y los fascistas, son los que defienden los partidos de izquierdas y los movimientos sociales de izquierdas. Por tanto, como no podía ser de otro modo, yo soy de izquierdas. Desde niño. Y a mucha honra. Y moriré así. Seguro.

- Más cositas… como persona de izquierdas, soy absolutamente partidario de un impuesto sobre la renta progresivo y creciente: quien más ingresa, más debe pagar; quien más tiene, más debe abonar.

- Más cositas aún… Siento decirlo pero, a partir de aquí, tendré que entrar en el terreno de las descalificaciones personales y el abochornamiento público: que un anónimo como usted, que tira la piedra y escode su mano, hable de subvenciones cobradas y cosas similares, le debería producir vergüenza. Para que lo sepa, las subvenciones fueron creadas para dar ayudas y prebendas económicas a los empresarios y a sus empresas en la época de López Rodó, uno de los ministros del dictador asesino Franco. Por tanto, ese tipo de actuaciones, de dar y recibir subvenciones que PAGAMOS TODOS CON LOS IMPUESTOS, sólo se entiende como un proceso antisocial de ayudar al que más tiene para quitárselo al que menos gana. Y esa es una política claramente de derechas, fascista, reaccionaria, insolidaria e injusta, que desgraciadamente aún se está aplicando.

- Y más… me resulta sumamente patético y un pelín “gilipollas” que me hable usted, a estas alturas de la historia, de quemar iglesias… y me resulta un pelín (por no decir un pelón) “gilipollas” por venir de alguien a quien supongo, dadas las cosas que piensa y dice, católico, apostólico y romano, miembro de una religión que se caracterizó durante siglos y siglos por la censura, represión, asesinato, violación y degradación extrema de todos aquellos que no aceptaban el dictado de Roma. Para que haga memoria, le recuerdo que fueron millones las personas que durante siglos fueron ultrajadas y asesinadas por no aceptar las memeces, las patrañas y las supersticiones de unos engañabobos como son los papas y sus acólitos purpurados. Y no digamos de España: durante los tenebrosos años de la dictadura del enano y aflautado Franco, la iglesia católica hizo y deshizo a su voluntad, incluyendo entre esos 'hizos' la represión más sanginaria y brutal, rememorando ese invento tan vuestro de la Inquisición.

- Y más aún: el pañuelo palestino, que yo jamás llevé por que no me gusta estéticamente, no deja de ser un adorno más... un adorno igual al de llevar una pulserita con la banderita de España o un escudito en el coche con el aguilucho del enano asesino o un politono en el móvil con el himno de la Legión. Sólo es eso: un adornito.

- Lo último… le borré sus comentarios por que fueron injuriosos, bochornosos, xenófobos, injustos y abominables: jamás permitiré que en mi página se cite a Adolf Hitler o se exponga algunas de sus opiniones, así sólo sea para ensalzar el españolismo más rancio.

Para que lo sepa, durante la semana santa visite el campo de concentración de Sachsenhausen, en  Alemania, uno de los muchos campos de exterminio en donde murieron millones de hombres y mujeres: no permito que nadie hable (bien, regular o cite frases) de un asesino miserable como ese que usted incluyó en sus comentarios (positivos) de la españolidad. Obviamente, yo los borré.

Y con el párrafo anterior doy por terminada mi filípica. Y la termino así. Y aquí. Punto.

Alfredo Webmaster

 

 

Alfredo, como moderador das que pensar bastante mal por la forma que tienes de "moderar" (censurar) el foro, pero ya como español (si lo eres realmente) lo que me da son ganas de vomitar por la forma en que menosprecias a tu país y a tus compatriotas. De modo que censuras parte o totalmente los comentarios que hablan bien de España y los españoles y permites que se publiquen los comentarios de gentuza que insulta, menosprecia y falta el respeto a España y a sus habitantes. Dudo mucho que seas español pero si lo eres me das asco y supongo que serás el nuevo español progre que ha florecido gracias al gobierno asqueroso e ignominioso del PSOE es estos 8 años. Lo guay es ir de progre como tú y de autodefinirse "demócrata" para unas cosas sí y para otras no. Ya lo demuestras. Demócrata se es cuando sabes soportar y encajar alabanzas y críticas y por encima de todo crees en la libertad individual de las personas, incluyendo la LIBERTAD DE EXPRESIÓN en igualdad de condiciones para unos y otros, te gusten o no los comentarios. Me hace gracia cuando hablas de "patriotas". Jajaja... ¿Sabrás tú lo que es eso acaso?. Para ti y los tuyos ser patriotas es vivir a base de subvenciones públicas que pagamos los demás, quemar iglesias, hacer desaparecer la historia y andar haciendo el imbécil en cualquier manifestación con un pañuelo palestino. ¡¡Qué asco!!. Comprendo porqué censuras de esa forma.

Puedes censurar todo o parte este comentario o publicarlo, me da exactamente igual. Lo único que quería es que lo leyeras porque la verdad es que estoy cansado de gente como tú.

 

Jueves, a 28 de Abril de 2011

Desgraciadamente, no sé escribir bien en gallego; tampoco lo hablo con la suficiente fluidez como para usarlo, permanentemente, en mis relaciones verbales. Pero es mi idioma materno, la lengua de mi tierra, el vínculo que me une culturalmente a Galicia. Y como es parte de un todo que es la patria gallega, tengo que defenderlo así sea cada vez que hablo o escribo en español. Como ahora.

Como gallego de Galicia, hijo de varias generaciones de gallegos, me avergüenza que el gobierno derechoso y meapilas de Alberto Núñez Feijoo esté dilapidando, con la ayuda de una caterva de politiquillos desclasados, los éxitos que se consiguieron en los últimos años de potenciación de nuestro idioma. Me avergüenza y me humilla.

Por eso, como reacción ante los desmanes reaccionarios de unos vergonzosos desertores del arado, en mi blog iré publicando de vez en cuando artículos o escritos en mi idioma. En gallego. Por que lo soy. De Galicia.

Alfredo Webmaster



 

A chave, de Carlos Callón para Galiciahoxe.com, 25/04/2011

A plataforma Queremos Galego, impulsada pola Mesa pola Normalización Lingüística e conformada por máis de 700 entidades, comeza as súas actividades con motivo da celebración do Día das Letras Galegas. Na propia xornada do 17 de maio realizaranse concentracións expansivas en diferentes localidades de todo o país, para denunciar o desamparo autonómico que vive o noso idioma, chamar a atención social sobre a necesidade de actuarmos para revitalizalo e -xa que estaremos en plena campaña para as eleccións municipais- sinalar tamén a importancia de que os concellos sexan motores da defensa e promoción do noso idioma. Todas as persoas interesadas en participaren ou botaren unha man poden dirixirse á plataforma. Fai moita falta movérmonos na defensa da lingua que nos une como galegas e galegos.

Quince días antes, o vindeiro sábado 30 de abril, estamos convocados a unha festa da nosa lingua e cultura, que usa como lema un coñecido verso do noso poeta nacional Manuel María: "O galego é a chave coa que abrimos o mundo".

O escenario para este acto lúdico e reividindicativo será a Sala Capitol de Santiago de Compostela. Durante o mesmo, alternaranse no escenario as actuacións musicais de Ugia Pedreira, Roi Casal, Miro Casabella e Roberto Sobrado, ás que se sumaran as palabras do actor Ernesto Chao, presidente de Escena Galega; a profesora e ensaísta Pilar García Negro; a escritora Teresa Moure; o escritor e académico Manuel Rivas; o poeta Cesáreo Sánchez Iglesias, presidente da Asociación de Escritores en Lingua Galega (AELG), e quen isto escribe como presidente da Mesa pola Normalización Lingüística e portavoz nacional de Queremos Galego. O encontro conducirao o humorista e artista gráfico Xosé Lois González O Carrabouxo, creador do "himno oficioso" da plataforma: o "Mamá, eu quero galego", que milleiros de persoas corearon nas multitudinarias mobilizacións convocadas desde que Alberto Núñez Feijóo comezou a desmantelar, pola vía dos feitos, a oficialidade da nosa lingua.

O mundo dos libros

No acto do día 30 achegarannos a súa enerxía unha escritora e un escritor de ficción moi recoñecidos polo público e pola crítica, tanto dentro como fóra de Galiza. Sirva isto para nos determos a pensar que podemos facer, mesmo a nivel individual, para vitalizarmos o mercado editorial no noso idioma e dármoslle forza así á nosa propia cultura.

O fundamental é o máis evidente: escollamos e leamos con frecuencia obras en galego. Tentemos ler tamén volumes en portugués, para coñecermos as outras variedades do noso mesmo sistema lingüístico.

Se a nosa libraría habitual non distribúe novidades en galego, solicitémosllo. É importante que saiban de primeira man que teñen unha clientela potencial para un mercado que sabe e quere ler no idioma de Galiza. Se quixermos comprar un libro e non o vermos en galego, preguntemos nas librarías que distribúen novidades no noso idioma. Aínda que son unha minoría no que di respecto ao conxunto da xeografía galega, temos algunha como mínimo en cada cidade e en moitas vilas. Ademais, todas elas son accesíbeis a través de internet. Apoiemos a quen apoia a nosa cultura!

Se o volume que quixermos non o houber traducido para o galego, pidamos na libraría que nolo consigan en portugués. A través de internet é moi fácil conseguirmos os datos da editora para que poidan contactar coa distribuidora.

Ademais, se un libro traducido ten un prezo maior en galego do que en castelán, sendo do mesmo formato, podemos escribir á editora para protestar.

O mundo da música

O último disco de Mercedes Peón, SÓS, foi durante varios meses número un da World Music Charts Europe (WMCE), a máis prestixiosa lista musical das radios estatais europeas. Publicacións como Songlines escolleron o seu traballo para o Top of the World. E aínda poderiamos pór moitos outros recoñecementos máis que recibiu este traballo. Porén, fagamos un pequeno inquérito ao noso redor. Quen sabe tan sequera cantaruxar algunha canción deste disco? En cantos medios de comunicación puidemos escoitala?

A música galega continúa a ser, como ben dicía o verso de Rosalía de Castro, estranxeira na propia patria. Porén, é moito o que podemos facer, tamén individualmente, para axudar a mudar a situación:

- Tentemos superar a actual infrarrepresentación da música galega nos medios de comunicación facendo un consciente esforzo voluntarista para sabermos que é o que se coce na actualidade musical do país. Levarémonos gratísimas sorpresas!

- Non o dubidemos. Compremos música galega e vaiamos ás actuacións que ofrezan as súas creadoras e os seus creadores.

- Escribamos aos medios de comunicación, especialmente ás radios e televisións, tanto públicas como privadas e tanto de ámbito galego como estatal, para que nos informen da actualidade musical no noso idioma. Parece mentira que a Mercedes Peón, por exemplo, lle sexa máis fácil encabezar unha lista musical europea que pechar unha lista musical a nivel de Estado. Son os prexuízos contra a diversidade lingüística e cultural os que levan a que aconteza isto.

A principal responsabilidade desta promoción está, sen lugar a dúbidas, na Xunta de Galiza, na Radio Galega e na TVG. Fagamos que sintan a nosa voz!

Ademais, é bo que tentemos estar ao día tamén da actualidade musical do conxunto dos territorios do noso sistema lingüístico. Non fai moito sentido que só coñezamos os músicos portugueses, brasileiros ou caboverdianos cando triúnfan en Madrid.

Abrimos o mundo!

Tiña toda a razón Manuel María cando escribiu ese verso que nos convoca para o vindeiro 30 de abril: "O galego é a chave coa que abrimos o mundo". A través da nosa lingua e da nosa cultura, en diálogo co universo todo. Porque cremos nas nosas forzas e nas nosas capacidades. Porque queremos seguir sendo…

 

 

(Vídeo recomendado por Georgina: una gallega de corazón y espíritu, 'perdida' en la inmensidad de Argentina)

 

Domingo, a 27 de Marzo de 2011

Por Arcadio Silvosa para elpais.com, 09/03/2011

Disponen de 54 equipos informáticos para 48 alumnos, de sus menús (tienen uno para primavera-verano y otro para otoño-invierno) se han eliminado las grasas y las frituras, y sus alumnos entran en clase a ritmo de música clásica, étnica o gallega, y abandonan el colegio con los temas más actuales de las radiofórmulas. Es el CEIP de Riotorto (Lugo), un colegio pequeño, con nueve profesores, donde la imaginación ha llegado de la mano de su joven director, Oscar Díaz Queizán. "Aquí tenemos vida", presume.

Abanderado del software libre, en este centro la informatización llega a todas las aulas e incluso al comedor. El cocinero, que con sus 26 años es el más joven de la provincia, dispone de una aplicación informática para el control higiénico-alimentario, donde está registrado hasta el último detalle de todo lo que allí se almacena. Además, el aula de informática ha pasado de tres a 12 equipos y es difícil no encontrar un ordenador libre.

Como el presupuesto del colegio apenas supera los 6.000 euros, Díaz Queizán se armó de paciencia y dirigió cartas a todas aquellas instituciones o entes susceptibles de poder donarles un equipo informático. No pasaron más de tres meses cuando al CEIP de Riotorto, un municipio perteneciente a la comarca de Meira con menos de 2.000 habitantes, llegaron 24 equipos donados por una fundación de Telefónica, otros diez procedentes de Caixanova, otros tantos del Banco Pastor y la misma cantidad de una fundación de la Xunta de Galicia.

Los responsables del centro dotaron a los equipos del sistema Ubuntu, lo que dio opción a sus usuarios de ejecutar, copiar y mejorar el software. También instalaron aplicaciones educativas referidas a lógica matemática, lectoescritura y juegos vinculados a habilidades intelectuales. Como sobraban ordenadores dieron un paso más y se abrió la opción de préstamo a la que pueden acceder todos los niños de Primaria del centro. Seis padres se apuntaron a la experiencia, lo que también ha permitido que sus hijos realizaran con ellos una labor de alfabetización informática, todo en un municipio rural próximo al occidente asturiano.

La imaginación también ha llevado a los responsables del CEIP de Riotorto a decorar la fachada central del colegio. Para ello demandaron la colaboración de la Escuela de Artes Aplicadas Ramón Falcón. Su directora, un profesor y 18 alumnos dejaron su impronta de futuros artistas en un centro educativo en el que también han renovado el mobiliario instalado en 1978.

El año pasado, el de Riotorto se convirtió en el colegio más pequeño que tuvo acceso al Plan de Mejora de Bibliotecas Escolares. El centro recibió 5.000 euros y hoy dispone de algo más de 3.000 volúmenes, que están catalogando a través del programa Meiga. Se trata de la única biblioteca que existe en el municipio.

Mejorar la alimentación ha sido otra de las obsesiones del equipo directivo, que se ha empeñado en eliminar grasas y frituras del menú para dar paso a las verduras, frutas y una adecuada combinación de pescado y carne. El aceite es de oliva de primera presión, el queso procede de la denominación de origen Arzúa-Ulloa y las insalubres potas de aluminio han pasado a mejor vida y en los dos últimos años han sido sustituidas por otras de acero inoxidable.

No fue fácil que los escolares aceptaran el puré de calabacín, la menestra de verduras o la coliflor con huevo cocido. Para que esto fuera posible hasta el colegio se desplazó el presidente de la Sociedad Gallega de Endocrinología, José Luis Botana, quien convenció a los padres de la conveniencia de una comida saludable. A partir de ahí, los niños comenzaron a "comer por contagio" y los alumnos pasaron del rechazo a las verduras a demandarlas en sus hogares. En el centro cuentan que algún padre tuvo que acercarse al colegio para recoger las recetas y lograr una réplica exacta de los platos que sus hijos comen en el CEIP.

Aunque el presupuesto para comida se ha disparado un poco, todos los padres, menos uno, han aceptado pagar un suplemento de 10 euros por mes y niño, previamente acordado con la asociación de padres, para mantener este nivel nutricional, donde las patatas fritas solo aparecen, como algo simbólico, una vez al mes, y para el postre se procura fruta del tiempo un mínimo de tres días a la semana, que se alterna con uno o dos lácteos. Solo de vez en cuando cae una chocolatina.

Con la colaboración de un carpintero, pagado por la asociación de padres, y un vecino, padre de una alumna, han conseguido rehabilitar la caja y maquinaria de un reloj Morez de 1920, procedente de una antigua escuela unitaria, que ahora preside la biblioteca.

Estos días los niños del colegio de Riotorto han disfrutado también del Entroido. La semana pasada, aparecieron en clase con una caracterización distinta cada día y el pasado viernes, con la colaboración de los padres, realizaron un desfile por las calles del municipio, para concluir con una degustación de productos típicos de estas fiestas. Tras las vacaciones, seguirán los proyectos. El colegio dispondrá pronto de un parque infantil y prepara una "sorpresa con repercusión nacional" de la que no da más detalles.

 


Jueves, a 24 de Marzo de 2011


Gabriel Celaya

 

Gabriel Celaya, fotografiado por Alberto Schommer

 

Carta manuscrita de Gabriel Celaya dirigida a José García Nieto

 

Gabriel Celaya, Blas de Otero, Asuncion Carandell, Carlos Barral y Jose Agustín Goytisolo


Gabriel Celaya, Amparitxu, su compañera sentimental, y Rafael Alberti

 

Gabriel Celaya y su inseparable Amparitxu,

 

Por Sergio Darío (Cantabria)

El pasado 18 de marzo se cumplió un siglo del nacimiento de Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta "Gabriel Celaya", en Hernani (Guipúzkoa). Aunque el poeta falleció en 1991, su poesía, como sucede con las obras que, ya sea por azares históricos o por méritos propios (como es el caso), trascienden del ámbito temporal de la vida del creador, se emancipó e inició una vida propia ahora que acaba de cumplir sus primeros cien años.

Escribo en este blog sobre Gabriel Celaya por varios motivos.

Primero porque creo que es un lugar especialmente apropiado para hacerlo, como explicaré luego.

También porque los versos de Gabriel Celaya son viejos amigos míos y están en plena forma. Me apetece presentarlos a quién aun no los conozca y disfrutar recordándolos con los amigos y amigas del blog que ya los conocéis, seguramente muchos y mejor que yo.

Lo de la efeméride es sólo una excusa razonable, porque la poesía de Gabriel Celaya tiene, diariamente, un sin fin de motivos para ser recordada. Por eso sigue viva.

"Cantemos como quién respira. Hablemos de lo que cada día nos ocupa. No hagamos poesía como quién se va al quinto cielo o como quién posa para la posteridad. La poesía no es -no puede ser- intemporal...() hay que apostar al ahora o nunca".

Rafael Múgica tuvo una infancia desahogada. Unico hijo varón de una familia industrial de San Sebastián, y muy buen estudiante, recibió una formación orientada a convertirle en el sucesor de su padre, al mando de la empresa familiar fundada por su abuelo.

Una extraña enfermedad, nunca totalmente diagnosticada, le mantuvo alejado de su casa, de su familia y de sus amigos durante varios años. Buscando un ambiente más apropiado para su recuperación vivió en Pau (Francia) con su madre, después en El Escorial (Madrid), sin la compañía de ningún chico de su edad.

En sus notas autobiográficas (Antología Consultada, Itinerario Poético) que citaré aquí frecuentemente (entrecomilladas y en cursiva) reconoce que aquel aislamiento fue lo que le llevó a empezar a escribir "frenéticamente".

"Nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos..."

Terminó su formación de Ingeniería Industrial en la Residencia de Estudiantes, de Madrid, en donde su padre, hombre liberal, le instaló durante siete años. Nietzsche, Goethe, José Ortega, Moreno Villa, Gerardo Diego, Jorge Guillén, Alberti, Salinas, Aleixandre... a los que en algún caso llegó a conocer personalmente, fueron sus primeras influencias y, en algún caso, sus amigos. Además, durante sus vacaciones en Tours (Francia) su patrona, "una vieja solterona aristocrática" según sus palabras, le familiarizó con los clásicos franceses, a los que posteriormente tradujo al castellano.

A pesar de sus inquietudes literarias, y también pictóricas (estas frustradas), en 1935 Rafael Múgica se convirtió en el director-gerente de la empresa familiar como estaba previsto.

En ese año publica “Marea del Silencio, su primera colección de poemas que fue como una premonición: "marea de silencio" duró doce años.

"En 1939, al terminar la Guerra Española, todos los amigos-poetas mayores o menores que me habían acompañado en mi juventud habían desaparecido de mi horizonte. Y yo estaba en mi fábrica, más solo que nunca, y menos dispuesto que nunca a publicar, pués nada entendía del clima literario-intelectual que entonces reinaba..."

La Guerra Civil española, efectivamente. Cuando estalló en 1936, Gabriel se alistó como voluntario en el bando republicano, llegando a ser Capitan de Gudaris (gudari es guerrero en euskera). En 1937 fue hecho prisionero en la toma de Bilbao por las tropas golpistas. Excarcelado, regresa a su cargo al mando de la empresa familiar, y en 1939 se casa.

Había publicado sus primeros versos firmando como Rafael Múgica, pero el Consejo de Administración le reconvino: "me avisaron de que eso de que un ingeniero gerente escribiera poesía podía perjudicar el crédito de la empresa".

Firmó desde entonces como Gabriel Celaya, y también fue Juan de Leceta, durante un corto periodo existencialista (1947-1952).

"El espíritu es creador, el espíritu es libre" "Sólo somos hombres, verdaderamente hombres, en cuanto que vivimos inventándonos a nosotros mismos"

A principio de la década de los cuarenta, Rafael Múgica tiene una vida acomodada. Es un ingeniero industrial director de su empresa, casado y con dos hijos; y tiene también una pasión incómoda: la poesía. Pero una clase de poesía comprometida que era peligrosa en la españa de la posguerra, y antagónica con su realidad social:

 

A VUESTRO SERVICIO (1944)

         Me he acercado hasta el puerto

         Chillan hierros mojados y una grua resopla.

         Los obreros trabajan y maldicen a ratos

        

-        ¿Un cigarro buen hombre?

Buen hombre me ha escupido su silencio

         Buen hombre me ha plantado,

         con unos ojos claros, todo su desprecio.

 

         Los hombres tienen hambre

         Los hombres tienen miedo

         Más no nos piden pan

         Más no nos piden sueño.

 

         Gritaré lo que quierán por no sentirme odiado

         Gritaré lo que quierán por no sentirme odiado

         Cuando me fusilen

         quizás alguién me ponga un cigarro en los labios.

        

Gabriel Celaya escribió este poema en el puerto de Pasajes cuando, como gerente de la empresa, había ordenado forzar la jornada de trabajo para no incumplir los plazos de descarga de un barco, que el dirigía... "... y yo trataba de disimular esta imposición repartiendo vino y tabaco entre los obreros. Quizás fue aquel día cuando tuve plena conciencia de lo lejos que estaba de los trabajadores, pese a mi "izquierdismo" paternalista".

Lo transcribo porque es toda una declaración de intenciones. Una declaración de amor hacia una clase social, la obrera, que sentía más cercana que la suya propia y, por tanto, una declaración de inicio de hostilidades contra el estatus desde la misma clase social preponderante a la que, por sangre y tradición, pertenecia. Y esta rebeldía “desde arriba” es infrecuente y, me parece a mi, más digna de encomio. Viéndolo hoy desde la distancia es fácil no percatarse de que, en los tiempos que corrían (1944), aquella rebeldía era un desafío heroico y desigual. Gabriel Celaya se enfrentó, durante décadas, a la poesía neutra y oficialista de su tiempo, con argumentos de propundo calado social, no estético:

        

         A UN POETA NEUTRAL (dirigido a Jose García Nieto, poeta)

         "Basta ya de mentiras. Dividamos los campos

         yo no te quiero mal, sólo soy tu contrario

         pecho a pecho distinto, diente a diente luciente.

         Te juzgo pernicioso. Lo dicho, juego limpio

 

         En vano tu pretendes envolver en la anchura

         comprensible, imparcial -lo que quieras, sermones-

         lo insoluble y candente. Tus poemas son sólo

         un infierno empedrado de buenas intenciones.

 

         Yo creo en ti; te estimo noblemente decente,

         más te pido osadía, salud, fe, sí, más tripas.

         Te pido que me insultes si lo cres necesario.

         Todo sea hasta el fin, sin más beaterías"

 

Pero nadar a contracorriente en la España de los vencedores y los vencidos era mucho más que una opción estética:

"La poesía no es un fin en sí. La poesía es un instrumento, entre otros, para transformar el mundo... La Poesía no es neutral. Ningún hombre puede ser hoy neutral. Y un poeta es, por de pronto, un hombre"

En 1946 ("el 8 de octubre, fecha importante para mi") conoce a la que será su compañera hasta la muerte, Amparitxu Gascón: "nos entendimos enseguida, nos quisimos muy pronto, y esto fue para mi la resurrección".

Escritora como él, fundan la revista de poesía Norte "en un ricon de la Parte Vieja donostiarra" (San Sebastián): "Norte, según pensabamos Amparitxu y yo en aquel momento, debía ser un puente tendido por encima de la poesía oficial hacia los olvidados poetas del 27 (repudiados, perseguidos, expulsados y silenciados por el franquismo)... Lo que nosotros queríamos era romper un cerco, el estúpido cerco de poesía oficial"

En 1947, doce años después de su Marea de Silencio, Gabriel Celaya vueleve a publicar: La soledad Cerrada, a la que siguió Vuelo Perdido y luego otra y otra colección de poemas hasta casi un centenar.

Su último libro se publicó en 1986, pero lo que más le costó a Gabriel Celaya fue romper los lazos con su pasado familiar. Fue en 1956 cuando, con Amparitxu como siempre a su lado; "ahorqué mis habitos de ingeniero burgués, abandoné la fábrica de mi familia y me trasladé a Madrid, con el cielo arriba y la tierra abajo... eran los años en los que la poesía social estaba en auge... los años de lucha y vida furiosa en que Amparitxu tanto me sostuvo. Y aunque fueron también los años de multas, carcel, persecuciones y dificultades económicas, son los que siempre añoraré. Porque entonces parecía que uno servía para algo".

La censura le perseguió durante treinta años. Parte de su obra tuvo que ser publicada en Mexico y en París. Hasta 1977 no se pudo reunir en un texto una selección de su obra prohibida para su distribución en el mercado español ("Dirección Prohibida" Ed. Losada,Buenos Aires 1977) de la que conservo un ejemplar.

En 1955 se había atrevido a escribir, en su poema “La Poesía es un Arma Cargada de Futuro”, lo siguiente:

 

         LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO (1955)

Poesía para el pobre, poesía necesaria

como el pan de cada día,

como el áire que exigimos trece veces por minuto

para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica

 

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quién somos

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno

Estamos tocando el fondo

 

Maldigo la poesía concebida como un lujo

cultural por los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quién no toma partido hasta mancharse.”

 

Versos airados que Paco Ibañez montó a lomos de una sencilla línea melódica y que son, probablemente, los más emblemáticos de la injustamente denostada "canción protesta", que con tanta efectividad cumplió su cometido histórico.

Loquillo, hace unos años, recuperó este poema para el título de un disco homenaje a aquella época que Alfredo trajo a este su blog.

Personalmente, me gusta más el arrreglo que Aguaviva hizo del poema Aviso, y que ellos lo llamaron "La ciudad es de goma", en su LP “Apocalipsis” de 1977:

 

AVISO (1946)

"La ciudad es de goma lisa y negra

pero con boquetes de olor a vaquería

y a almacenes de grano, y a madera mojada

y a guarnicionería, y a achicoria, y a esparto

 

Hay chiridos que muerden, hay ruidos inhumanos

hay bruscos bocinazos que deshinchan

mi absurdo corazón hipertrofiado

 

Yo me alquilo por horas; río y lloro con todos;

pero escribiría el poema perfecto

si no fuera indecente hacerlo en estos tiempos."

 

"Estos tiempos" eran los de 1946, fecha en que Gabriel Celaya había escrito estos versos en plena confrontación con su odiada, por superficial y cosmética, poesía oficial.

En el LP de Aguaviva había otros poemas versionados de Brecht, de Hikmet, de Cesar Vallejo (mi debilidad) y de Blas de Otero. De este último su celebérrimo "Me queda la palabra" (ni más ni menos).

Gabriel Celaya viajó a Cuba en los sesenta un par de veces, y también a Mexico, Brasil, Italia, Francia... pero, al contrario que otros poetas amigos, como León Felipe, Gabriel Celaya nunca pensó en el exilio, ni siquiera temporalmente como su gran amigo, y también gran poeta, Blas de Otero.

Aguantó el chaparrón desde Madrid, junto a su compañera, sin esconderse ni escatimar el calor de su palabra a todas las causas que el consideró justas: la lucha obrera, la Cuba libre, Fidel Castro, El Ché, García Lorca, los presos políticos, la resistencia contra el imperialismo USA, el Marxismo, el Comunismo, Guernika, Euzkadi, los mineros, los campesinos, la guerrilla... la libertad.

Con la llegada de la Democracia Gabriel Celaya se presentó candidato a las primeras eleciones en las listas del PC por Guipuzkoa (1977), pero su “itinerario poético” estaba ya un poco desnortado: “En los primeros años del sesenta, la llamada poesía social entró en crisis” manifiesta en su libro “Itinerario Poético” de 1976 (Ediciones Cátedra). Con su habitual estilo directo y exento de autocompasión, analiza “el cansancio que produce cualquier corriente literaria dominante...() que, como ocurre siempre, acabaron por convertir en un cliché lo que había nacido como un deslumbrante descubrimiento” y en la misma línea afirma que “el clima de furor y esperanza... () se había ido extinguiendo con el paso de unos años en los que no se produjo más cambio que el de una derivación de nuestro pais hacia una incipiente sociedad de consumo”.

Gabriel Celaya reconoce que la poesía, o al menos algunos poetas, se fueron volviendo acomodaticios. El neo-vanguardismo emergente proliferó “y se manifestó en todo lo que, bajo su apariencia renovadora, tiene de reacionario y neo-capitalista. Y empecé a sentirme desconcertado”.

Para Gabriel Celaya, como para Goytisolo (“Palabras para Julia”), Brecht, Blas de Otero... siempre estuvo presente “la inoperancia del yo, la asunción de todos los hombres en cada hombre singular”. En el prólogo de su libro “Paz y Concierto” (1953), prólogo que titula significativamente “Nadie es Nadie”, afirma “Vivimos unos por otros, unos con otros, todos para un conjunto que se nos escapa entre los dedos cuando tratamos de apresarlo...”  El individualismo que empezó a florecer en los sesenta y se enraizó en la sociedad de los años setenta y posteriores, dejó a Gabriel Celaya solo y cansado (“cuando uno llega a mi edad, confieso que es dificl superar ciertas desilusiones”).

El, que había escrito “Nuestra Poesía no es nuestra. La hacen a través nuestro mil asistencias, unas veces agradecidas, otras inadvertidas”  buscó en la experimentación una nueva puesta a punto de la poesía social: revisó las viejas leyendas de su Euzkadi, probó con el realismo mágico, el experimentalismo, la posía “concreta”, el jazz (Música de Baile, 1970) y un acercamiento a la nueva pesía joven... “pero nada me satisfacía”...

Así se manifestaba en 1976, pero a pesar de ello siguió escribiendo, incansablemente, hasta cinco años antes de su muerte en 1991.

Gabriel Celaya soportó una vejez llena de privaciones en su domicilio del barrio de Prosperidad (ironías de la vida) de Madrid. Su compañera, su angel de la guarda y su musa (su amante en definitiva), Amparitxu, levantó la voz en los medios públicos para reclamar dignidad. Dignidad para un viejo poeta que se moría de viejo y de pobre, olvidado por la sociedad a la que le había dedicado cincuenta años (de los más duros de la historia reciente) de lucha y más de cien libros.

En 1986, a los 75 años, se le concedió el Premio nacional de las Letras Españolas, que vino a aliviar un poco su precaria situación económica. Ya había vendido su biblioteca de 13.000 libros, pero nunca consiguió reunir el suficiente dinero para realizar su último sueño: comprar un pisito en “su” San Sebastián para ir allí a agotar sus días.

El 18 de Abril, se cumpilrán 20 años del fallecimiento de Gabriel Celaya. Hoy, 21 de marzo, que escribo esto para enviárselo a Alfredo resulta que es “el día mundial de la poesía” o algún brindis al sol por el estilo... más efemérides. Me da igual. Yo siempre he leido poesía, entre otras cosas para olvidarme de los relojes y calendarios por un rato, precisamente.

No he pretendido hacer un panegírico de la poesía social. Aunque la obra de Celaya, Blas de Otero, Goytisolo, Brecht, Lorca, Vallejo (si, también es poesía social sin duda), Khalil Gibran, Kippling, Hierro... me caló hasta la médula y ya no me abandonará, nunca he renunciado a la “otra poesía”, la “estética”, la formal, la “limpia de barro” que busca emocionar con su belleza, que también disfruto. Pero en los versos de Gabriel Celaya hay una valentía y coherencia que me conmueve. En ellos se puede seguir el rastro de lo que él llamó “El Hilo Rojo” (Visor Poesía, 1977). En su escueto prólogo, compara el hilo rojo que, en palabras de Engels, conecta economía, política y cultura a lo largo de la historia; con el hilo rojo “de la continuidad, a lo largo de treinta años, de una preocupación que atraviesa toda mi obra...”  y esa preocupación es la de entregarse al colectivo social como una obligación que, para cumplirla, le obligó a adentrarse, en numerosas ocasiones, por dirección prohibida.

Dije al principio que creo este blog es un lugar muy apropiado para hablar de Gabriel Celaya. Hay en él también un hilo rojo, bien visible, que lo atraviesa, de un tejido manifiestamente social y universalista, y que no renuncia a coser ni harapo ni paño fino, con puntadas firmes pero sin apreturas.

Los temas que Música y Vino retrata (y los enfoques) son tan cotidianos, amplios y libres de artificio como los que pueblan la poesía social de Gabriel Celaya. Puedo encontrar aqui, y opinar, y escribir, sobre “todo” ... “nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra...”“ Seguro que a Gabriel le habría gustado.

 

Placa situada en la fachada de la casa en donde vivió Gabriel Celaya en en el barrio Prosperidad (Madrid)

 

Paco Ibañez – “La Poesía es un Arma Cargada de Futuro

 

Aguaviva – “La ciudad es de goma

 

Imanol - "Más allá del pecado"

 

Aguaviva – “Me queda la palabra” (poema de Blas de Otero)

 

 

Viernes, a 18 de Marzo de 2011

Por Fancesc Relea para elpais.com, 18/03/2011

La vida de Alexandre de Sousa Carvalho ha dado un giro de 180 grados en cuestión de días. Su nombre es el primero de los cuatro firmantes del manifiesto colgado en Facebook el 5 de febrero para convocar en Lisboa una manifestación de la Geração à rasca, expresión portuguesa que puede traducirse como Generación en apuros. "El documento hablaba en nombre de los desempleados, quinientoseuristas y otros mal remunerados, esclavos disfrazados, subcontratados temporales... y convoca a alzar la voz contra la precariedad y en defensa de la dignidad", dice.

Cinco semanas después, el 12 de marzo, decenas de miles de personas (300.000 en Lisboa y 80.000 en Oporto, según los organizadores) participaron en dos de las mayores manifestaciones de los últimos tiempos en Portugal. Detrás de la convocatoria no había partidos ni sindicatos. Cuatro antiguos compañeros de facultad convirtieron con voluntad e ingenio una gota en un mar. Invito a almorzar a Alexandre de Sousa, de 25 años y licenciado en Relaciones Internacionales, para hablar del acontecimiento que ha dejado asombrado al país. Elige una tasca del barrio de Alfama, con olor a pescado a la parrilla. Sepia, pide sin dudar. Sigo sus pasos.

"Siempre dijimos que la precariedad es un problema transversal. No son solo los jóvenes, hay gente de todas las edades que tiene serias dificultades para llegar a fin de mes, y sin posibilidad de cambiar la situación". Alexandre de Sousa militó cinco años en las Juventudes Comunistas, y después amplió estudios en Inglaterra. Conoció a los otros tres promotores de la protesta en la Universidad de Coimbra: Paula Gil, 26 años, su novia; João Labrincha, 27 años; y António Frazão, de 25. Buenos amigos, mejores colegas, los cuatro hablaban horas de la situación en Portugal. El detonante fue la canción “Qué idiota que soy”, del grupo Deolinda -"...qué mundo tan idiota donde hay que estudiar para ser esclavo"-, y la reacción que generó entre los jóvenes. "Fue la señal de que había mucha gente dispuesta a hacer oír su voz". Y el 5 de febrero, uno de ellos, João, decidió crear la página de Geração à rasca en Facebook. Después vino el blog. "Nos invitó a los tres, aceptamos, invitamos a nuestros amigos y estos a sus amigos... Gracias a Facebook, conseguimos llegar a mucha gente, que siente en su piel la precariedad. Aparecimos en el momento oportuno".

¿Y ahora qué? ¿Y si no pasa nada...? "Creo que ya pasó", responde. "El tema está en los medios, en el Parlamento, todos hablan de las protestas, de los problemas del país. La gente tiene que organizarse. Tarde o temprano, tendremos que convocar a las personas que salieron a la calle en una especie de asamblea general". Geração à rasca es hoy un movimiento difuso, que Alexandre, sus tres amigos y dos decenas de jóvenes están empeñados en articular. "Tiene que haber nuevas iniciativas, tenemos que definir qué queremos hacer". Tras un plato de piña, mi interlocutor rehúsa el café, saca un paquete de tabaco y lía un cigarrillo. Tiene otra entrevista para un canal de televisión de cable. La vida de Alexandre de Sousa ha cambiado mucho. "Más cambió cuando emigré", precisa. "Y volveré a emigrar". África es su objetivo.

Deolinda – “Parva que sou

(Subtitulada en español)

 

Sou da geração sem remuneração

e não me incomoda esta condição.

Que parva que eu sou!

Porque isto está mal e vai continuar,

já é uma sorte eu poder estagiar.

Que parva que eu sou!

E fico a pensar,

que mundo tão parvo

onde para ser escravo é preciso estudar.

 

Sou da geração ‘casinha dos pais’,

se já tenho tudo, pra quê querer mais?

Que parva que eu sou

Filhos, maridos, estou sempre a adiar

e ainda me falta o carro pagar

Que parva que eu sou!

E fico a pensar,

que mundo tão parvo

onde para ser escravo é preciso estudar.

 

Sou da geração ‘vou queixar-me pra quê?

 alguém bem pior do que eu na TV.

Que parva que eu sou!

Sou da geração ‘eu já não posso mais!

que esta situação dura há tempo demais

E parva não sou!

E fico a pensar,

que mundo tão parvo

onde para ser escravo é preciso estudar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sábado, a 29 de Enero de 2011

Por Sergio Darío, de España

Esta observación es un cumplido de lo más agradable y reconfortante que nos puedan hacer, pero no la aceptamos así como así de cualquiera. No es como que te digan: ¡bonita camisa esa que llevas! o ¡ese corte de pelo te queda muy bien!. Yo, por lo menos, no me corto a la hora de alabar el vestido o el cambio de look de una compañera o de una amiga… incluso de mi esposa en cuanto me percato de ello, generalmente después de un rato intolerablemente largo de observarla como si nada hubiera cambiado… ya sabéis lo que quiero decir. Pero ni se me ocurre espetarle un ¡qué bien hueles! a nadie con quién no tenga un mínimo grado de intimidad o, cuando menos familiaridad. A no ser que se haya echado encima tal cantidad de perfume, que sea imposible disimular el efecto “botafumeiro” de su presencia. La culpa de esta especie de pudor (que es efectivamente pudor) lo tienen las feromonas.

Nunca había sido consciente de ello hasta que vi un documental en TV. Aunque ya no recuerdo los detalles, supongo que fue en la 2 y a alguna hora intempestiva, porque el programa en cuestión no era banal ni chabacano.

Trataba sobre un experimento llevado a cabo en una universidad alemana, experimento en el cual se les entregó a sendos grupos de mujeres y hombres estudiantes, unos veinte de cada sexo, una camiseta de algodón y unas sencillas instrucciones. Más o menos eran estas:

- Debían dormir con la camiseta puesta durante una semana sin lavarla

- No podían ducharse ni utilizar colonias, cremas o desodorantes para meterse en la cama

- Las mujeres no podían tomar anticonceptivos mientras durase el experimento

Al final de este periodo los participantes entregaban sus camisetas.

Previamente todos ellos habían sido objeto de un estudio para determinar su dotación genética y, por supuesto, los participantes no se conocían entre si.

Después las camisetas se colocaron individualmente en recipientes y… ¡a olfatear!

A las mujeres se les dio a oler las camisetas de los hombres y viceversa, y todos ellos debían “puntuar” el olor de cada una de las camisetas en una escala que iba desde “muy agradable” a “muy desagradable”.

El resultado fue que las mejores calificaciones, las “muy agradable”, se produjeron entre hombres y mujeres con mayor diferencia genética y, por el contrario, a individuos con mayor semejanza genética les correspondían calificaciones más desfavorables, resultando “muy desagradable” el olor de los compañeros/as con mínimas diferencias genéticas.  Estos resultados eran simétricos, es decir que cada calificación hombre X/mujer X era igual o casi igual a su reciproca mujer X/hombre X.

El amor es ciego, pero tiene buen olfato

Buscando en la red he encontrado, entre otras muchas informaciones, referencias a experimentos similares a este con ligeras variaciones.

Por ejemplo uno realizado en Suiza, en la Universidad de Berna, esta vez con cuarenta estudiantes masculinos y otras tantas féminas. Después de la preceptiva recogida de muestras de ADN, los estudiantes durmieron un sábado y un domingo con la misma camiseta, que el lunes entregaron para que sus compañeras las olfatearan. Se les pidió a ellos que utilizaran jabones sin perfume, que no tomaran alimentos muy condimentados, que no fumaran y que no tuvieran sexo esos dos días, y a ellas se les trató durante las dos semanas anteriores a la “cata” olorosa con un spray para evitar infecciones en las membranas nasales. El premio por participar fue un ejemplar de “El Perfume” de P.Suskind. Los resultados fueron idénticos a los obtenidos por experimentos anteriores y, hasta donde he podido comprobar, se han repetido en todos los experimentos que, con ligeras variaciones, se han llevado a cabo en Brasil, México, USA, Austria etc.…

No quiero (ni puedo) hacer una exposición erudita ni científica. En este Aleph tecnológico que es Internet tenéis todos los datos, fechas y nombres. Mi interés por este tipo de asuntos es puramente humanista o sociológico o etólogo… curiosidad en definitiva, puro divertimento. El cuerpo humano, este eficaz “vehículo” animal que sustenta nuestra no-tan-eficaz mente es más viejo que nuestro sobrevalorado intelecto de “homo sapiens”, y por lo tanto, en cierta forma es más sabio. Pero le hemos perdido la estima y rara vez le escuchamos. Ya no sabemos interpretar las señales que nos envía. Eso que llamamos ”el instinto”, “un sexto sentido”… mal asunto, porque el uno (animal) ha mantenido y tirado de la otra (mente) y viceversa, alternativamente durante todo este proceso evolutivo que, bien o mal, nos ha llevado hasta aquí desde los tiempos en que éramos el más desvalido habitante del planeta, y nos conviene que siga siendo así, creo yo, porque lo normal es que nos hubiéramos extinguido por causas naturales, y vamos camino de conseguirlo por medios artificiales.

Por eso, a mi las triquiñuelas que nuestro cuerpo utiliza para mediatizar o dirigir nuestro hiperracional comportamiento, me atraen con la fuerza irresistible y gozosa con que la naturaleza tira de los cínicos (3ª acepción R.A.E.) como yo.

Hoy en día se han identificado medio centenar de feromonas emitidas por nuestro cuerpo. Medio centenar si, pero cada individuo tiene su propio “arsenal feromónico” que a su vez tiene una composición química establecida principalmente por su sistema inmunitario. Como no hay dos sistemas inmunitarios iguales, tampoco hay dos personas con idénticas feromonas.

Estos “mensajeros químicos” nos llegan a través del olfato y, lo mismo su emisión como su recepción, sigue unas pautas y características naturales (animales) que no podemos controlar. Es decir, ni decidimos cuándo ni cómo estamos bombardeando el entorno con nuestras feromonas ni podemos saber cuando estamos siendo alcanzados por feromonas de nuestros congéneres. Ni tampoco evitarlo, estamos indefensos. Pero su química modifica la forma en que nos interrelacionamos, inconscientemente, sin identificar la causa-efecto de nuestros actos y sensaciones, que atribuimos, ignorantes, a la psique, al corazón, al alma o a un espiritual “no te lo puedo explicar”.

En algunos aspectos primarios de nuestro comportamiento, como son el sexo, la empatía, el amor… el efecto de estos hechiceros invisibles es dramático, y no sólo los del sexo opuesto como veremos más adelante.

Hasta 1970 sólo se conocía la existencia de estos compuestos en los animales, sobre todo en los insectos. Debemos a una mujer el comienzo y desarrollo de estos estudios en nuestra especie.

Y el comienzo fue de película, imaginaros la escena: Estado de Maine en U.S.A., 1968. Los mejores especialistas de la época discuten los últimos avances y descubrimientos en una convención científica organizada por un importante laboratorio. Una chica de 20 años, invitada como sus compañeras de un prestigioso y exclusivo colegio femenino, al ciclo de conferencias, está escuchando reverencialmente los sesudos argumentos de aquellos doctores. En un determinado momento, los científicos debaten sobre cómo las feromonas actúan para conseguir que todas las ratas de laboratorio encerradas en una misma jaula, acaben ovulando a la vez. Martha McClintock se levanta e interrumpe al sorprendido grupo de sabios: “lo mismo sucede en la especie humana”. Entre los ponentes no había ninguna mujer.  

El olfato de la mujer se desarrolla antes y mejor que el del hombre, y ese desarrollo precoz va unido a la proliferación de sus hormonas intrínsecamente femeninas, los estrógenos, durante la pubertad. Durante al ovulación la mujer emite un tipo de feromonas que predisponen al hombre a la relación sexual (a ellas les juramos que es amor y la madre naturaleza sabe que se trata, ni más ni menos, de la perpetuación de la especie vía procreación), provocándonos un aumento de producción de testosterona, que nosotros percibimos inequívocamente como que nos ponen como motos, y es que somos unos fieras. Por su parte, la mujer alcanza la máxima sensibilidad olfativa durante el periodo de ovulación, y pierde gran parte de su olfato con la menopausia. También el hombre modera la emisión de sus feromonas con la edad (pasamos de irresistibles a atractivos, luego interesantes y finalmente simpáticos).

El caso es que la mujer, desde que alcanza la fertilidad, necesita de un buen olfato para escoger al padre de su progenie. Y el mejor padre es aquel que aporta un sistema inmunitario muy diferente, y por lo tanto complementario, del suyo… y aquí se completa el sudoku que iniciamos con el experimento de las camisetas.

Volvamos a Martha McClintock. Ella había observado que todas las compañeras de dormitorio habían sincronizado su menstruación. Los científicos, todos hombres, consideraron su afirmación ridícula, y le exigieron pruebas con base científica. Martha inicio así una carrera de investigadora científica que todavía está activa. En 1973, con sólo 23 años, publicó su estudio en el que participaron las 135 compañeras de dormitorio, y que estuvo dirigido por su supervisora. La coordinación de los ciclos de sus compañeras era un hecho irrefutable, y dependía del tiempo que se mantuvieran juntas. Más adelante colocó almohadillas en las axilas de nueve voluntarias en diferentes fases del ciclo. Después hizo oler estos saquitos a otras veinte voluntarias, consiguiendo acortar o prolongar el ciclo de las oledoras en función de la fase de ovulación de la “donante” de la almohadilla… ¡y pensar que las jóvenes se atiborran a fármacos para regular su ciclo! Lo más impactante es el efecto de las feromonas emitidas por las madres lactantes: ¡desordenan el ciclo menstrual de las no lactantes influyendo en su fertilidad! La madre naturaleza es implacable.

Queda un fleco de lo más curioso en este asunto de los olores. Las mujeres que toman estrógenos, la píldora, invierten su apreciación de los olores del macho. Es decir, la apreciación deseable/no deseable de su pareja se invierte cuando la mujer que toma estrógenos deja de tomarlos o cuando la que no los toma empieza a utilizar la píldora… ¡esclarecedor, no os parece!

 

Martes, a 18 de Enero de 2011

Nicole Kidman y Sharon Osbourne, entre las arrepentidas

Por Barbara Celis para elpais.com, 17/01/2011

La obsesión por mantenerse eternamente joven de actrices presionadas por las exigencias estéticas de su profesión y de mujeres que tratan de emularlas puede tener consecuencias indeseadas. La antaño bellísima Nicole Kidman ha pasado los últimos años luciendo un inexpresivo y acartonado rostro efecto de las continuas inyecciones de botox a las que se sometía. Y aunque siempre lo había negado, en plena promoción de su última película, The rabbit hole, sorprendió a la prensa declarando: "He utilizado botox aunque no me ha gustado el resultado. Ya no lo uso y ahora puedo mover otra vez la frente". Las inyecciones de botox paralizan los músculos sobre los que se aplican, reduciendo visiblemente las arrugas que se crean sobre esos mismos músculos pero convirtiendo a quienes lo utilizan -según en qué cantidades- en seres inexpresivos. "He probado muchas cosas, pero además de una buena dieta y ejercicio físico, casi nada ayuda", dijo hace algunas semanas.

Kidman se había pasado años negando lo innegable -basta con mirar algunas de sus fotografías-, sin embargo su reciente confesión ha provocado un gran revuelo en Hollywood, donde el que más y el que menos se opera algo o se inyecta algo para desafiar al paso del tiempo y tratar de ganarle el pulso. Muchos abrazaron abiertamente el botox cuando se puso de moda con la llegada del siglo XXI y no tuvieron problema en decirlo en público. Ese es el caso de las actrices Vanessa Williams y Kim Cattrall o del presentador Simon Cowell. Pero lo que no es nada común es escuchar la voz de los pentiti (arrepentidos).

Además de Kidman, hace un par de años también la cantante Sharon Osbourne (esposa de Ozzy Osbourne) renegó de su pasado. A sus 54 años, y después de haberse sometido a múltiples operaciones de cirugía estética, confesó: "Mi cuerpo está cansado, he abusado de él. Me arrepiento de haberme operado los pechos porque nunca he estado a gusto con ellos. Aunque lo más doloroso fue hacerme un lifting de piernas. Me da miedo acabar como esa gente que parece que tiene el rostro planchado y congelado".

Y esta misma semana, la joven Heidi Montag, popular en Estados Unidos por haber participado en el reality show The Hills, declaró a la revista Life & Style: "Algunas partes de mi cuerpo tienen mucho peor aspecto que antes de operarme". A sus 24 años, Heidi se sometió a 10 operaciones de cirugía estética y literalmente se cambió todo el chasis. Pero los médicos le dejaron cicatrices y ahora ella las ve como el martilleante recuerdo de su error. "Ojalá no fuera una chica plástica. La cirugía ha arruinado mi carrera y mi vida personal". En la página Plasticopedia (education.makemeheal.com) hay un listado de los famosos que han pasado por la mesa de operaciones.

 

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Domingo, a 2 de Enero de 2011


La muchedumbre contempla en Caracas el cadáver carbonizado de un hombre que fue linchado por los vecinos por intentar violar a una adolescente. Carlos Ramírez / AFP

Los datos

- Los secuestros han aumentado un 487% desde la llegada de Chávez

- Caracas lleva años sobrepasando en delincuencia urbana a Bagdad (Irak)

- La violencia urbana devasta el país bolivariano: en los últimos 12 años los homicidios han aumentado en el 222%. Casi el 90% de los asesinatos se comete en las barriadas más pobres

- En Caracas, 5.000 bandas luchan por el control de cada esquina

Por Daniel Lozano para publico.es, 30/12/2010

En Venezuela la vida vale muy poco. Más o menos lo que cuesta una Blackberry, el teléfono móvil de moda que para decenas de jóvenes se ha convertido en pasaporte a la muerte. Cada día se denuncian 300 robos de estos dispositivos, que permiten chatear gratuitamente, proporcionan estatus en una sociedad tan escaparate como la venezolana y, además, son cool. Más de un millón se han vendido en el país suramericano. Aparatos como el que utilizaba el bombero Darwin Durán antes de que lo mataran para arrebatárselo. O la jovencita Estefanía Ledezma, golpeada con saña hasta que le quitaron la vida.

La Blackberry es una moda; la violencia urbana que devora Venezuela ya se ha convertido en tradición. Aparece siempre: en reuniones sociales, en la política, en los periódicos... Y golpea donde menos se la espera: a los jóvenes Renny Yance y Luis Gabriel Vergara los acribilló un grupo de hombres a sólo dos manzanas del Palacio de Miraflores, residencia presidencial de Hugo Chávez y el lugar más seguro de Venezuela. Nadie sabe por qué.

¿Qué sucede en Venezuela? ¿Por qué encabeza todas las estadísticas de delincuencia urbana, con Caracas a la cabeza, que durante años ha sobrepasado a la capital iraquí, Bagdad, en número de muertes violentas? No hay guerras, no hay conflictos. Pero la violencia cotidiana mató en 2009 a 16.047 personas.

La guerra no declarada de Caracas se cobró gran parte de las vidas, a una media sangrienta de entre 140 y 200 homicidios por cada 100.000 habitantes (en Bogotá son 18), récord mundial, según Roberto León Briceño, director del Observatorio Venezolano de la Violencia y la principal autoridad del país en el tema.

Estas cifras no son oficiales, ya que el Gobierno utiliza todos los medios a su alcance para que no sean públicas. Se lucha mal contra la violencia (siete ministros en 12 años de gobierno de Chávez para más de 15 planes), pero se batalla encarnizadamente en la guerra de la propaganda.

Secuestros exprés

Cifras y declaraciones para la galería al margen, los homicidios han aumentado el 222% desde la llegada de Chávez al poder hace 12 años; desde los 5.000 de entonces a los 16.000 actuales. Y los secuestros se incrementaron en el 487%, hasta cinco por día, la mayoría en la modalidad exprés (el procedimiento consiste en que los secuestradores retienen a sus víctimas unas horas, mientras sacan dinero del banco, en los cajeros con las tarjetas o hasta que hace efecto el chantaje a los familiares exigiendo un pago urgente).

Tal es el nivel de violencia que por fin Tarek el Aissami, ministro de Interior y Justicia, ha reconocido el problema. "No negamos que [la inseguridad] sigue siendo el principal problema que aqueja a nuestro país", admitió.

Chávez, que generalmente ha rehuido el debate de la violencia pese a que casi el 90% de las muertes se producen en las barriadas más pobres, presentó recientemente una serie de cifras para demostrar que, por fin, alguno de sus planes de seguridad está funcionando: "Tenemos un compromiso serio con el pueblo y lo asumiremos", se defendió el líder revolucionario, que aseguró que, ahí donde la nueva Policía Nacional Bolivariana ha actuado, el crimen ha descendido un 44%.

Briceño y su Observatorio Venezolano de la Violencia no se acaban de creer las estadísticas oficiales, de las que sólo dispone el Gobierno. Y vaticinan 17.500 homicidios para cerrar el año, lo que dispararía la cifra de muertes violentas durante el mandato de Chávez por encima de una cifra astronómica: 150.000 fallecidos. Como la ciudad española de Salamanca entera.

Asesinos impunes

Chávez también insistió en que se había logrado esclarecer el 38% de los delitos, frente al 15% del año pasado. Y es esto, la impunidad que se vive en Venezuela desde hace 12 años, la principal causa de la violencia salvaje del país, según los expertos consultados por Público. En los últimos años, sólo el 9% de los asesinos fueron juzgados. La vida vale poco en Venezuela, pero matar es aún más barato.

¿Cuáles son los factores que intervienen en la sangría que devora a Venezuela? El cóctel es explosivo: junto a la impunidad y al fracaso del sistema judicial, destacan la corrupción y la ineficacia policial, los seis millones de armas no legales que circulan por el país y la consolidación del narcotráfico.

En Venezuela, al contrario que en Brasil, donde el Comando Vermelho supone a la postre otro poder en las favelas, miles de pequeñas bandas se disputan cada esquina de las ciudades. Sólo en Caracas se calcula que existen 5.000 minibandas repartidas por toda la capital.

Sociólogos como Fermín Mármol también destacan el "lenguaje de violencia y de confrontación" que se fomenta desde el poder.

Desde las filas gubernamentales, se suele echar la culpa al capitalismo y a "la exclusión sufrida en las últimas cinco décadas", en palabras empleadas por el ministro El Aissami.

La violencia dispara y mata en Venezuela como en ningún sitio del mundo. Como escribiera el escritor estadounidense Chester Himes, aquí la violencia urbana parece como un ciego con una pistola. O "pobres matando pobres", como le gusta sentenciar a Briceño.

 

Jueves, a 30 de Diciembre de 2010

El “líder de la oposición”, a la sazón Mariano Rajoy Brey, se despachó anteayer con una declaración altamente ofensiva para algunos ministros del gobierno de mi país.

El susodicho Mariano, el grandioso y legendario “líder de la oposición”, un señor de pinta aburrida y lengua espesa, excesivamente grande (y gorda) para el tamaño de su boca, es famoso por su larga trayectoria de eterno candidato a la presidencia del gobierno de España: lleva dos elecciones generales perdidas, las del 2004 y 2008.

Ahora, gracias a las desgracias, se siente victorioso, y ve próxima la victoria en las urnas, una victoria que le podría llevar a presidir nuestro país.

Pero, ¡ojo!, Mariano no podrá ganar por sus éxitos como estadista o por que sus propuestas son las mejores para desarrollar nuestro país. ¡No, qué va!: sólo podrá ganar las elecciones por que quién las va a perder es José Luis Rodríguez Zapatero. O sea, que el Partido Popular (la derecha y extrema derecha española) sólo podrá ganar porque culpa del propio PSOE. Punto.

Ahora, viéndose victorioso, es cuando se anima a soltar de paseo su lengua de trapo y a dejar fluir por esa boca de pitiminí la chulesca verborrea fascista y faltona de la derecha española de siempre. Y dice lo que dice.

Y entre lo que dice, dijo, refiriéndose a varios ministros españoles: que le trae "sin cuidado si el candidato será Zapatero, Pepiño, Rubalcaba o la Chacón", porque los populares (Partido Popular) están preparados para gobernar.

Referirse al Ministro de Fomento, José Blanco, como Pepiño, diminutivo cariñoso que se utiliza en Galicia para los Pepe's, es, además de una irrespetuosa forma de citar a un representante del pueblo español, una falta absoluta de consideración hacia un adversario político.

Referirse a la Ministra de Defensa, Carmen Chacón, como “la” Chacón, es, además de una demostración del más rancio machismo carpetovetónico, una falta de consideración hacia una representante del pueblo español.

Esa forma tan de taberna que tiene Mariano Rajoy para referirse a los ministros de mi país, me obliga a que tenga que actuar de igual forma que él y que utilice, para citarle a él, una frasecilla que no es mía, pero que está  pensada con mala leche y retorcido doble sentido… y que cada uno la interprete cómo quiera.

A partir de hoy, hasta nueva orden, o hasta que el susodicho personaje de la extrema derecha española se retire de la política, le citaré exactamente igual cómo lo cita Federico Jimenez Losantos.

¿Y quién es (era) Federico? Pues era el locutor de más renombre, de más enjundia y mayor prestigio de la COPE, la cadena de emisoras de la Conferencia Episcopal Española, el organismo oficial de iglesia católica, apostólica y romana. Y Federico Jimenez Losantos, la lengua más viperina y falaz de los católicos españoles, suele llamar a Mariano Rajoy el “maricomplejines”.

Obviamente, no seré yo el que haga juegos malabares con el posible significado de ese palabro, pero dejando volar la imaginación y dando pié al posible doble (o triple) sentido que podría tener ese apodo, a Mariano Rajoy le debería entrar prisas por salir del armario y aclarar de una vez por todas los posibles significados de tamaña palabreja. O, sino, seguir dentro del armario pero más educadito.

Lo dicho: a partir de hoy, haciendo uso de los mismos derechos que el citado Mariano utilizó para vilipendiar a dos ministros de mi gobierno, yo haré lo mismo con él y pasaré a llamarle “Mariano, el maricomplejines”.

El que avisa no es traidor.

Alfredo Webmaster



El tal Mariano, o Marianiño”, por Manuel Saco, 30/12/2010

Mariano Rajoy, El Mariano, o Marianiño, está que se sale. Ha bebido en las barras de las tabernas mediáticas tantas copas de encuestas favorables que ahora conduce por el foro político como un beodo, sin freno, sin respetar las normas, insultando por las ventanillas a todo el que no se aparta de su camino, tomando todas las curvas a la derecha, incluso las de la izquierda, derrapando como un chulo de barrio.

El Mariano, o Marianiño, se ha tomado al pie de la letra que él es el conductor que nos ha de llevar a una época de progreso. Es como esos taxistas que ya te dan miedo no más arrancar, mientras va dejando un rastro sonoro de ruedas que derrapan.

El que pasa por ser el político más perezoso, el más maleducado, el mejor dotado para el insulto, el coleccionista de elecciones perdidas, el que fue nombrado a dedo sucesor de aquel hombrecillo insufrible que a su vez había sido elegido a dedo, el que ha demostrado, con el ejemplo del Prestige, cómo el pánico y el miedo escénico le pueden empujar a tomar la peor solución en el peor momento, este empecinado perdedor, digo, se cree elegido por los dioses como solución a la crisis económica mundial.

Zapatero, Pepiño, Rubalcaba o La Chacón” le “traen sin cuidado”. Pudo haber dicho que Pepiño y La Chacón se la sudan o que se la traen floja, pero si algo ha aprendido Marianiño, o El Mariano, es que las groserías hay que administrarlas.

Imagino, a tenor de su tasa de entusiasmo en sangre, el comienzo del discurso del caudillo el día de la victoria de 2012: “Queridos pardillos que me habéis votado, en el día de hoy, cautivo y desarmado el PSOE, el PP ha alcanzado sus últimos objetivos. La crisis ha terminado”.

 

Lunes, a 13 de Diciembre de 2010

Después de haber nacido un 28 de septiembre y de haber sido considerado por muchas personas, yo, obviamente, nunca creí en eso, como un típico representante del signo Libra, ahora resulta que la ciencia me dice que no lo soy, que hay un error de cálculo que lleva repitiéndose en los últimos 2600 años: después de veintiséis siglos nos dicen que los que nacimos entre el 17 de septiembre y el 31 de octubre ya no somos Libra, ¡Ahora somos Virgo!

¿Y qué van hacer ahora todos esos pseudos científicos de la astrología, esos cantamañanas de la observación de los astros y sus influencias metafísicas o como van a ganarse la vida los vendedores de humos esotéricos? ¿A qué van a dedicar sus ocios y engaños? ¿Cómo van a conseguir llenar el carro de la compra en los supermercados? ¿Con que dineros van a comprar sus túnicas de magos y farsantes o sus bolas de cristal?

Realmente, sí sé cómo harán: seguirán engañando a las almas cándidas de tanto crédulo y crédula como hay por el mundo adelante, gentes que son capaces de creen en ese tipo de cosas (y en otras similares, como la existencia de un dios del que nadie demostró su existencia) pero que se niegan a aceptar la evolución de las especies o que la vida existe en este planeta desde hace miles de millones de años.

Alfredo Webmaster


Ofiuco y las mentiras del zodiaco

El recorrido que realiza el Sol por las constelaciones ya no se corresponde con el que se fijó hace 2600 años los doce signos zodiacales

Por Javier Salas Madrid para publico.es, 13/12/2010

"Acuden a su encuentro amigos de carácter refinado e intuitivo. Posibilidad de vivir un escándalo que afecta a su reputación indirectamente", rezaba el horóscopo de Sagitario esta semana en un periódico nacional. ¿A quién le afecta esta predicción? Según la tradición que se transmite desde hace siglos, a aquellas personas nacidas entre el 22 de noviembre y el 22 de diciembre, porque esos son los días en que el Sol atraviesa la constelación de Sagitario. Ese recorrido es la línea que dibuja el Sol sobre el fondo fijo de las estrellas de la bóveda celeste al observarlo desde nuestro planeta mientras orbita en torno al astro (ver gráfico). Un paseo que varía con los años y que ya no se parece en nada a las que fijaron hace 2.600 años los neobabilónicos.

En puridad, una persona nacida el 13 de diciembre de algún año del siglo pasado nació cuando el Sol cruzaba la constelación de Ofiuco, otro personaje mitológico, como los que representan los signos zodiacales. "Según la cartografía celeste, que se empieza a fijar con precisión en el siglo XVI, el Sol atraviesa Ofiuco durante más tiempo que Escorpio, y durante medio día atraviesa Cetus, la constelación de la ballena", relata el director del Planetario de Pamplona, Javier Armentia. "¿Qué pasa con la personalidad de esa gente?", se pregunta.

Para este divulgador científico, ex presidente de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, estos hechos son una prueba más del "timo" de los horóscopos, ya que se basan en unas simples abstracciones, completamente arbitrarias, que los humanos proyectaron en el cielo para leer el firmamento. Armentia relata cómo, hasta la llegada de astrónomos Johann Bayer o Jullius Schiller, los artistas incluso movían las estrellas de sitio para dibujar bien el Cisne o el Pegaso. Y las constelaciones aparecían y desaparecían en función de modas, creencias e incluso las decisiones arbitrarias de emperadores, como cuando Adriano le dedicó una a su amante Antínoo.

"Las constelaciones no son más que una herencia cultural que hemos querido mantener para ayudarnos mediante referencias a quienes nos dedicamos a observar las estrellas", asegura este astrónomo. "El desfase actual entre signos y constelaciones deja claro que lo que seamos o hagamos no tiene nada que ver con el cielo, que no marca el destino", zanja Armentia.

Ese desfase se produce por un fenómeno, llamado precesión (ver gráfico), que marca la inclinación del eje de la Tierra. El resultado es que la línea que traza el recorrido del Sol por el firmamento se va deslizando hasta volver a realizar el mismo camino 26.000 años después. Es decir, que hasta dentro de unos 23.400 años no se volverá a repetir el calendario original del zodiaco.

Mirando a las estrellas

El ser humano, cuando miraba al cielo, a los astros, descubrió que estos influían en sus vidas. Que afectaban a las mareas, que se correspondían con las estaciones de recolección de frutos, que guiaban sus viajes.

A partir de ahí, comenzaron a realizarse los primeros presagios astrológicos, basados en la lectura de la posición de los astros, en torno al tercer milenio antes de Cristo, como cuenta la astrofísica y directora del Museo de la Ciencia de Valladolid, Inés Rodríguez. "El concepto del zodiaco, que surge en torno a los siglos VII y VI antes de Cristo, se usaba para realizar predicciones que se referían únicamente a cuestiones públicas, como guerras, cosechas, el futuro del reino...", resume Rodríguez.

Según cuenta, no es hasta el 410 antes de Cristo que aparece la primera carta astral dedicada a un niño anónimo. Y sería más tarde, cuando se mezcla la herencia egipcia y mesopotámica con el misticismo y la mitología griega, el momento en que se empieza a relacionar la personalidad de la gente con los atributos de aquellos animales mitológicos. "Se decidió que tales estrellas agrupadas eran un carnero del mismo modo que yo puedo decir que una nube tiene forma de nariz; es absolutamente arbitrario", asegura esta astrónoma. "Lo más absurdo", finaliza, "es que esta pseudociencia se basa en una concepción geocéntrica del universo, como si el Sol y los planetas giraran en torno a la Tierra".

"Mantienen una visión del mundo completamente superada", afirma el astrónomo Marcos Pérez, director técnico de la Casa de las Ciencias de Coruña. "Vemos esas formaciones de estrellas únicamente desde la Tierra. En cuanto cambiamos de perspectiva, la combinación de estrellas es otra distinta, demostrando que no es más que un juego de unir puntos en el cielo".

El motivo por el que las constelaciones se mantienen hasta ahora no es otro que el de ayudar a los científicos los astrónomos, no los astrólogos a situar las estrellas. "El último ajuste de las fronteras de las constelaciones lo realizó la Unión Astronómica Internacional en 1930, que fijó las 88 constelaciones que completan el mapa actual. Unas fronteras que son tan arbitrarias como lo son las formas escogidas para definir las constelaciones", afirma Pérez. Un mapa que colocó a Ofiuco, el Asclepio griego dios de la medicina, en la trayectoria del Sol durante 19 días, dejando a muchos antiguos escorpios y sagitarios sin personalidad ni destino.

Calendario real de constelaciones que recorre el Sol

Aries: 19 de abril - 14 de mayo

Tauro: 14 de mayo - 21 de junio

Géminis: 21 de junio - 21 de julio

Cáncer: 21 de julio - 11 de agosto

Leo: 11 de agosto - 17 de septiembre

Virgo: 17 de septiembre - 31 de octubre

Libra: 31 de octubre - 21 de noviembre

Escorpio: 21 de noviembre - 30 noviembre

Ofiuco: 30 de noviembre - 18 diciembre

Sagitario: 18 de diciembre - 21 de enero

Capricornio: 21 de enero - 17 de febrero

Acuario: 17 de febrero - 13 de marzo

Piscis: 13 de marzo - 19 de abril

 

Sábado, a 27 de Noviembre de 2010

Por Yoshida Hayde, de Panamá

La excepcional ubicación geográfica de Panamá, puente entre Sudamérica y Norte/Centroamérica, y entre el Océano Atlántico (Mar Caribe) y el Océano Pacífico, convierten al país en un paraíso para antropólogos, zoólogos y naturalistas. Y para folcloristas y amantes de las culturas populares.

El 30% de su superficie del país está protegida con una red de 15 Parques Nacionales de incalculable valor, 12 Reservas Forestales con enorme profusión de bosques autóctonos que sirven de refugio a 10 subreservas de Vida Silvestre.

En Panamá, siendo como es un país muy pequeño, de sólo 78.200 km2 (poco más del doble que Galicia), viven más 950 especies distintas de aves, muchas más que en todo EE.UU. (un país 123 veces mayor que Panamá); además, durante el invierno sobrevuela territorio panameño más de 50 variedades de aves migratorias, en busca del calor en otros destinos.

Tienen más de 225 variedades de mamíferos, 215 tipos de reptiles y 143 de anfibios, lo que constituye un conglomerado de fauna de asombrosa riqueza.

Las cifras de diversidad en su flora no es menos espectacular: más de 10.000 especies, entre ellas más de 1.200 variedades de orquídeas.

Además de ser un paraíso natural, Panamá tiene una cultura popular igual de rica y variada, algo sorprendente en un país con un territorio tan pequeño: en sus 78.200 km2 conviven los emberá a orillas del río Chagrés, los wounaan en las impenetrables junglas del Darién, los kunas en el archipiélago de San Blas, los ngöbe-buglé en Veraguas, Bocas del Toro y Chiriquí, los teribe que viven a orillas del río de igual nombre, los bokotá en Bocas del Toro y los bribri, en la frontera con Costa Rica.

La pollera, un poco de historia

Entre sus riquezas culturales más populares y arraigadas, más extendidas y apreciadas, está la pollera, uno los vestidos típicos y populares más hermosos del mundo, la constatación de la diversidad de culturas y raíces de este país, un traje brillante, vistoso y variado: no hay dos iguales.

Junto con otros vestidos tradicionales de Latinoamérica, la pollera tiene sus orígenes en variantes de los vestidos de la España de los siglos XV (finales), XVI y XVI, adaptados al clima y humedad del Nuevo Mundo.

Doña Nieves de Hoyos, directora del Museo del Pueblo Español, publicó un artículo en la Revista de las Indias de diciembre de 1963, titulado "La Pollera Panameña", que decía:

"Creo, sinceramente, la respuesta es simple, el origen se encuentra en España, pero no desde el traje regional español, que contrariamente a la opinión general, no desarrollaron su forma actual hasta el siglo XVIII o posterior. La pollera en Panamá evolucionado a partir de los trajes del siglo XVI y XVII, no del traje de corte con sus aros grandes cubiertas con terciopelos y sedas bordadas adornadas con encajes, oro, y los hilos de plata (el vestido que inmediatamente viene a la mente a la mayoría de la gente porque a menudo han visto los cuadros de Velazquez). En el siglo XVII ese traje español convivió con los hermosos vestidos tribunales y populares de todos los días, que en esta época era generalmente blanco con una falda de dos o tres volantes bordados o apliques en diseños florales. Esta descripción es, simplemente, la pollera.

En cuanto a la pollera montuna o el vestido para el uso diario, una falda de algodón estampado en diseño floral se usa comúnmente en los climas tropicales y durante las temporadas de verano en regiones más frías. Debemos pensar en las faldas de Andalucía, pero no de la falda ajustada con volantes de las bailarinas de flamenco, ni la ropa tradicional de las regiones de montaña (en lugar de la falda de las mujeres comunes en cualquier ciudad, que utilizó una pollera montuna). En el Museo del Pueblo Español no es un vestido de mujer de Córdoba, hecho de percal con un patrón de pequeños impresos, muy completo y con un volante, que no puede diferenciarse de la pollera montuna de Panamá. El peinado complicado que utiliza peines de oro que nos hace pensar en los estilos de pelo de Valencia y Salamanca, donde no usan peines, pero grandes, ricamente decoradas con alfileres. Naturalmente, el peinado y adornos para el pelo que se encuentran en Panamá no sería una imitación, pero con el paso del tiempo que iba a cambiar y adquirir un carácter diferente de sus predecesores españoles".

Fechas importantes en la historia de la pollera

- Año 1650. En esa época podemos mencionar dos clases de polleras: la primera, la pollera de Tabi, que era según el diccionario una tela de seda con labores ondeadas, con la basquiña de raso con adornos, y, la segunda, la pollera de Espoli, con telas floreadas con unas labores y urdimbres parecidas al brocado.

- Año 1730. Se describe el vestido como una camisa tipo holanda y una falda de mucho vuelo bordado en hilo morado; este hilo era teñido por las mismas mujeres que las usaban.

- Año 1814. En el mes de julio, con motivo de la restauración en el trono del nefasto Fernando VII, se colocó el retrato del Rey en un carro decorado, carro que fue tirado hasta Santa Ana por 30 mujeres vestidas con polleras.

- Año 1821. Sabemos que para la celebración de la independencia el vestido que usaron las mujeres se ha descrito como una enagua de algodón, blanca y ligera, adornada con uno o más volantes estampadas con algunas guirnaldas de colores chillones; los corpiños de mangas cortas con tres guarniciones parecidas eran tan descotados que generalmente llevaban el pecho y la espalda descubiertos.

- Año 1879. A la empollerada se le añade sombrero y paño.

Las polleras eran el vestido usado por las mujeres del pueblo, de las clases humildes. Las cocineras y lavanderas utilizaban pollerón de zaraza de tintes morados y camisa blanca.

A pesar de que en sus orígenes la pollera sólo era utilizada por las mujeres de pueblo y de clase humilde, en la actualidad es una prenda muy utilizada por todo tipo de mujeres que, poniéndosela, realzan la gran riqueza cultural de nuestro país: las polleras han evolucionado a lujosas piezas elaboradas de vestir, teniendo un coste que varía entre algunos cientos de dólares, hasta varios miles, según la cantidad de tocados y detalles que lleve; su confección puede durar, en algunos casos, más de un año.

Festivales de exaltación de la pollera

- Festival de la Pollera Margarita Lozano: se realiza en la ciudad de Las Tablas, provincia de Los Santos, “cuna del folclor”, el 22 de julio de cada año, durante las celebraciones de Santa Librada. Están aprobados por la la Ley No. 50 del 24 de noviembre de 1961 y su nombre se da en honor a la primera reina del Festival de la Pollera Margarita Lozano

- Festival de la Pollera y La Camisilla Margarita Escala: se realiza en la ciudad de Panamá desde 1975 buscando igualmente, premiar los mejores trabajos en los diferentes estilos, aunque con reglas y normas diferentes a las utilizadas en el Festival de Pollera Margarita Lozano. Su organizadora es la folklorista panameña Margarita Escala.

 

 

 

Festival Nacional de la Pollera 2010 - Las Tablas (Panamá)

 

Desfile de las Mil Polleras de Azuero - Las Tablas 2010 (Panamá)

 

 

 

Sábado, a 6 de Noviembre de 2010

Título origina: Whatever works (Si la cosa funciona en España)

Año: 2009

Duración: 92 minutos

País: Estados Unidos

Director: Woody Allen

Reparto: Larry David, Evan Rachel Wood, Henry Cavill, Patricia Clarkson, Michael McKean, Kristen Johnston, Ed Begley Jr., Cassidy Gard, Yolonda Ross

Guión: Woody Allen

Música: Varios

Fotografía: Harris Savides

Producción: Gravier Productions / Sonny Classics / Wild Bunch

 
Si de algo sabe Allan Stewart Königsberg es de cine, y de cine de sentimientos. Es, quizá, el creador que más ha contribuido a que entendamos algo sobre los complicados entramados existenciales que mueven el subconsciente de esa cosa que se llama ser humano. Y, desde luego, lo hace de una forma mucho más divertida, amena y brillante de lo que lo hizo Sigmund Freud.

Más conocido como Woody Allen, Allan Stewart Königsberg es el prototipo paradigmático de las contradicciones y las fobias que nos embarran la vida, esas pequeñas debilidades sentimentales que nos hacen temerle a lo que no conocemos, a lo que no nos atrevemos a conocer y a las que, si lo llegamos a conocer, nos sigue asustando.

Woody Allen es el mejor garante de esa vena inspiradora, motivadora y evocadora que tienen los grandes. Es el prototipo de los maestros que tienen la sana costumbre de regalarnos sabiduría en las perlas de cada una de sus entregas de arte. Y lo que Woody hace es ARTE, con mayúsculas.

La semana pasada tuve la maravillosa suerte de poder ver en televisión Whatever Works” (Si la cosa funciona, en español), el filme del 2009 de Woody Allen, una deliciosa obra de sólo 92 minutos de duración en la que contó con las actuaciones de los maravillosos y maravillosas Larry David (inconmensurable en su papel), Evan Rachel Word (deliciosa lolita, llena de matices y de unas simplezas metafísicas que enamoran), Henry Cavill (una mala elección: el peor actor del reparto), Patricia Clarkson, Michael McKean, Ed Begley Jr., Cassidy Gard, Lyle Kanouse, Steve Antonucci, James Thomas Bligh y Chris Nunez.

Sin llegar a ser una de sus obras maestras, “Whatever Works” roza casi la perfección. El guión no es producto de la casualidad: Woody lo tenía guardado a buen recaudo desde los años setenta.

Sus primeros créditos nos ponen en antecedentes de lo que se nos viene encima: empieza con el “Hello, i must be gooooing” de Groucho Marx y Margaret Dumont en “Animal Crackers” (1930) para situarnos en la antesala de una comedia clásica, pero que, viniendo de la mano de Woody, se transforma en una de sus particulares comedias neoyorquinas.

Para el papel de Boris Yellnikoff, centro neurálgico de la comedia, Woody Alllen recurrió al gran Larry David (guionista de "Seinfield" y artífice y protagonista de la genial serie "Curb Your Enthusiasm"). Es, quizá, el mejor de los actores posible para reinterpretar al personaje que tantas veces ya hizo el propio Woody en sus películas. En este filme, Larry David se mimetiza con el personaje, se integrado en él, lo hace propio, le traspasa sus propias filias y fobias.

La presencia de Boris Yellnikoff domina absolutamente la película: llena la pantalla con su verborrea fácil y rompedora, con su autoproclamación de genio del pensamiento moderno que no cesa de despotricar contra el ser humano y su falta de solvencia moral, destilando un corrosivo mensaje librepensador. Y en la primera escena, para ponernos en antecedentes, hace una declaración de principios que no nos deja indiferentes: define a su personaje con un descojonante monólogo mirando a cámara.

La vida de Boris es como es por que así lo decidió él: antes era un físico eminente, con una bellísima esposa y un piso elegante en el mejor barrio de la ciudad, pero su necesidad de soledad y sus propias neurosis le lleva a mudarse a su oasis particular en un loft cochambroso de un barrio marginal.

Boris es una especie de híbrido entre el peor doctor House y el mejor Melvin de “Mejor imposible”. Cada frase suya es un mazazo, una bofetada a todo lo representa el ‘yanquismo’ clásico tan bien representado ahora por esa ‘cosa’ infame, malvada y reaccionaria que se llama el Tea Party.

Además, no es casual que el nombre del personaje principal sea tan poco yanqui: con ese nombre y apellido, tan ruso, tan alejado del clasicismo anglosajón, Woody Allen pretende hacernos ver en un mundo diverso, un mundo en donde existen muchos mundos (diversos).

Todas las diatribas de Boris giran entorno al profundo conflicto que existe entre las dos caras de la Norteamérica actual: la cosmopolita, multicultural y multiracial New York (o San Francisco), una ciudad llena de vida, de ganas de evolucionar, de mejorar y avanzar socialmente, y la otra Norteamérica, la absolutamente primaria, visceral, reaccionaria y antisocial que representan los gringos rurales y cristianos.

De pronto, en la vida de Boris sale el sol: aparece en su vida Melody (Eva Rachel Word), una especie de lolita adolescente de Mississippi que había huido de su casa y que es, ¡oh, albricias!, el paradigma de todo lo que él critica: simple, ingenua, materialista, vacía intelectualmente… pero que está buenísima. Para más INRI, a mitad de la película entra en escena Marietta, la madre de Melody, personaje interpretado por la inconmensurable Patricia Clarkson. Marietta es una cristiana integrista renacida modelo ‘neocon’, que no acepta que el bombón de su hija esté con un personaje como el de Boris. Y lucha para apartarla de su lado.

Según va corriendo el metraje del filme van apareciendo más y más personajes que completan la obra, dándole solvencia al guión. Sus vidas se cruzan y entrecruzan en un elocuente paisaje de reflexiones sobre la vida, el amor, las amistades, las relaciones humanas. Incluso, la muerte.

De esa mezcla de vidas, de situaciones, de agrias reflexiones, de encuentros fortuitos, de pesimismos antropológicos, queda un poso final de exultante esperanza y ganas de vivir: ¿Y si la cosa funciona…?

Alfredo Webmaster
 
Woody Allen ensayando una escena 

Trailer de la película

 

Domingo, a 10 de Octubre de 2010
Georgina, atenta siempre a todo lo que pasa en su lugar residencia, que no de vivencia afectiva, me envió el enlace a este artículo escrito por John Carlin y Carlos Pierini que publicó El País hace unos días. No sé la razón, pero no lo había leído en el periódico: es extraño que se me escapara.

El símil que hacen John y Carlos entre la (mala) imagen de Maradona y la (mala) situación de Argentina, además de ser real, pese a que pueda parecer irreal, no es muy distinto a lo que se está viendo en algún otro país que yo me sé… y no señalo.

Desgraciadamente, como dice un refrán español, “en todas partes cuecen habas”: el grado de degradación moral y ético al que están llegando algunas sociedades modernas, con sus políticas neoliberales y antisociales, están propiciando que surjan héroes y heroínas de hojalata, sin más valía humana que lo que rebuznan por sus bocas, por sus aventuras de “cama en cama” o su afición a vender (tele) basura.

Si ese es el futuro que nos espera, quizá esté llegando el momento de decir aquella frase que se hizo famosa en el parisino mayo del 68: “EL último que salga que apague la luz".

Gracias Georgina.

Alfredo Webmaster


Maradona como metáfora argentina

¿Hay alguna relación entre el futbolista y el peronismo? Sí, cuando se eligen entrenadores, presidentes o sistemas de características populistas, autoritarias y con pocos pies sobre la tierra, el resultado es el fracaso

Por John Carlin y Carlos Pierini para elpais.com, 05/10/2010

Se dice con frecuencia que la solución a los problemas de la África subsahariana es la educación; que los recursos naturales abundan y si solo se pudiera proporcionar un buen nivel educativo a la gente el continente despegaría. No necesariamente. Miren el caso de Argentina. Todos los recursos naturales que quieran, una bajísima densidad de población y, a lo largo de la mayor parte del siglo XX, índices escolares que no han tenido nada que envidiar a Europa occidental. Pero hoy, en un país que hace 100 años era uno de los 10 más ricos del mundo, la tercera parte de los recién nacidos están condenados a crecer en la pobreza, si es que logran crecer. Ocho niños menores de cinco años mueren al día debido a la desnutrición en un país que debería ser, como hace tiempo fue, el granero del mundo. Semejante aberración florece en un contexto político en el que a lo largo de más de medio siglo juntas militares han alternado el poder con Gobiernos populistas, corruptos o incompetentes. El actual Gobierno peronista de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (como el anterior, de su marido Néstor Kirchner) es más afín al de Hugo Chávez en Venezuela o al de Daniel Ortega en Nicaragua que a los Gobiernos pragmáticos y serios de Brasil, Chile o el vecino Uruguay donde, por cierto, hoy se consume más carne per cápita que en Argentina. ¿Dónde ha quedado la famosa Justicia Social proclamada hasta el cansancio por el peronismo que ha gobernado la mayor parte del período democrático instaurado en 1983? ¿Cuál es el problema?

El problema es Diego Maradona. O, para ser más precisos, lo encarna, como símbolo, Maradona, el "Diez", "el Dios Argentino", el ídolo nacional por goleada. La idolatría a los líderes redentores, el culto a la viveza y (su hermano gemelo) el desprecio por la ética del trabajo, el narcisismo, la fe en las soluciones mágicas, el impulso a exculparse achacando los males a otros, el fantochismo son características que no definen a todos los argentinos, pero que Maradona representa en caricatura payasesca y que la mayoría de la población, aquella misma incapaz de perder la fe en el peronismo, aplaude no con risas sino con perversa seriedad. El punto de partida es la negación de la realidad. Este es el terreno en el que opera Maradona y en el que su legión de devotos se adentra -como por ejemplo los 20.000 que fueron al aeropuerto de Ezeiza para darle las gracias tras la desastrosa actuación en el Mundial de Sudáfrica- para adorarle.

Esos mismos que disfrutaban como locos con las grotescas actitudes y dichos del ídolo -"¡que la chupen!"- fueron en manada a vitorearlo al llegar a Buenos Aires después de la goleada de 4-0 que Alemania le propinó, expulsando a su selección del Mundial. Presos de la nostalgia, no olvidan nunca que "ÉL" hizo el famoso gol con la "mano de Dios"; o sea que su mano y la mano de Dios son la misma mano. "EL" es uno con "DIOS". La manada entonces, mientras grita para adentro, "¡Si estamos unidos a Dios Maradona compartiremos toda su gloria!", grita para afuera: Maradooooooona, Maradooooooona. Y no olvidemos el dicho nacional, al mismo tiempo jocoso y lleno de convicción, "¡Dios es argentino!".

Diego Maradona fue un monumental jugador de fútbol. Pero la fama justificada no da títulos, ni derechos, ni conocimientos para opinar con absoluta certeza acerca de casi todo y al mismo tiempo desautorizar a todo aquel que no esté de acuerdo con sus ideas. En Argentina, mientras avergonzaba a algunos, hacía gritar de entusiasmo a muchos más. Creían, orgullosos, que unidos al " ídolo" todo el mundo "se la chupaba". En realidad el que se ha chupado todo, desde alcohol hasta cocaína, ha sido Maradona. Nadie lo acusa ni lo maltrata por su triste enfermedad. Solo se trata de señalar su soberbia desconsiderada, de carácter profundamente narcisista, base de sus penosas afecciones del alma, metáfora de la patología crónica de un país.

Hace 15 días Maradona dio su primera entrevista desde la debacle de Sudáfrica. El ex director técnico de la selección argentina, al que se le oyó diciendo minutos antes de aquel partido que su equipo iba a dar una lección de fútbol a los alemanes, no ofreció ni análisis, ni explicación por la derrota, salvo decir que el portero alemán estuvo "muy seguro" y después del 2-0 "nos vinimos abajo". Con un poco de suerte (la magia de la suerte lo abandonó, ¿el otro Dios estaba en su contra?) el partido se hubiera ganado. Culpa por el desastre no aceptó ninguna.

En cuanto a la victoria argentina 4-1 el mes pasado contra el campeón del mundo, España, bajo el mando de un nuevo seleccionador, confesó que prefirió no ver el partido. Claro. Porque ver aquel partido hubiera significado chocarse con la realidad y arriesgar salir del autoengaño enfermizo que le permitió afirmar en la misma entrevista que -avalado por el ex presidente Néstor Kirchner, que en una reunión la semana pasada le "felicitó" por el Mundial- él seguía siendo el candidato idóneo para dirigir la selección. "Daría la vida", dijo, "daría un brazo" por recuperar el puesto.

El fracaso de Maradona en el Mundial fue el espejo del fracaso de Argentina como país. Por un lado, una falta de rigor y humildad en la planificación; por otro, un derroche de los recursos disponibles. Talento sobraba, salvo que por amiguismo, ceguera, populismo patriotero o sencilla idiotez Maradona decidió no convocar a la mitad de los mejores; no solo no explotó los recursos que tenía, no los quiso ni ver. El nuevo seleccionador, Sergio Batista, puso en el campo contra España a cuatro jugadores básicos que Maradona ni siquiera había convocado para Sudáfrica y lo que se vio fue un equipo sólido que hubiera sabido competir contra Alemania, como contra cualquiera en el Mundial. Es decir, el sentido común existe en Argentina; solo que demasiadas veces, obliterado por la luz maradoniana, brilla por su ausencia.

En el sistema maradoniano solamente brilla la ilusión. Dentro de este sistema de pensamiento las cosas terminan no teniendo ni pies ni cabeza. Resultado: fracaso en la vida y arrastrando en el fracaso, en este caso, a la selección argentina, pero también se puede arrastrar a toda una nación. Recorriendo la historia del siglo XX sabemos la potencia destructiva de la ilusión cuando no es contrabalanceada por la realidad terrenal, nunca tan agradable ella como los espejismos de la ficción.

Cuando llevados por la fantasía se eligen directores técnicos o presidentes o sistemas de características populistas, autoritarios y antidemocráticos, con pocos pies sobre la tierra, el resultado inevitable es el fracaso. Un director técnico que no tiene ni ha tenido capacidad para manejar su vida, que además no es director técnico (por preparación) y por lo tanto al titularse así toma las características de un impostor, tuvo como resultado el descalabro de la selección argentina. Puede ocurrir nuevamente algo similar con la Argentina misma si los directores técnicos, léase la pareja que lleva siete años en el poder, siguen el camino compulsivamente repetitivo de la tergiversación permanente de la realidad. El endiosamiento de seres Ídolos-Dioses a los que no se debe criticar, como a Perón, Evita, Maradona, Cristina Fernández o Néstor Kirchner, intocables seres sin errores, lleva al fracaso reiterativo y doloroso que arrastra a millones de argentinos al sufrimiento. El granero del mundo se va convirtiendo en un país lleno además de granos de pústulas creadas por el sistema: fracaso, pobreza, desnutrición, inseguridad, criminalidad, destrucción de las instituciones, ataque permanente a la prensa opositora, ataque a la ley, destrucción de la educación (eso también) y llegamos entonces a que la fantasía de ser un pueblo "protegido" por los Dioses cae en una triste y ridícula realidad.

Las sociedades propensas a alimentar estas ilusiones, caen en la seducción hipnótica de líderes de estas características. Son sociedades cerradas, como dice Karl Popper, con un fuerte carácter autoritario, convicciones inamovibles y preponderancia al pensamiento mágico. En estos casos el horizonte de expectativas está absolutamente distorsionado por las ilusiones y las consecuencias se traducen en un sinnúmero de fracasos compulsivamente repetitivos. Decía Albert Einstein que la locura era repetir lo mismo una y otra vez, esperando diferentes resultados. Eso es lo que propone Maradona al reafirmar su derecho a dirigir la selección de fútbol. Al apoyar su estrambótica candidatura, los Kirchner, eso sí, están siendo consecuentes. Ellos también piden, pese al fracaso mundialista de su gestión, como el de los regímenes peronistas que los precedieron, que se prolongue su dinastía en las elecciones generales del año que viene. Es probable que lo consigan. Sería la victoria del pensamiento mágico maradoniano, sobre el que el sol de la bandera argentina nunca se pone.

John Carlin, periodista, vivió 10 años en Argentina; Carlos Pierini trabaja como médico psicoanalista en Buenos Aires.

Domingo, a 26 de Septiembre de 2010

Cuando la ex “colaboradoraGuadiana, Isabel Fernández, de las marismas del Lagares, piensa, es que piensa de verdad, y nunca se le ocurre pensar por frivolidad (como el bolero)…

Y pensando, pensando, hoy se le ocurrió mandarme el enlace a esta magnífica animación a la lectura titulada “Me gusta leer”, de la editorial Random House Mondadori.

La técnica utilizada en la elaboración del vídeo es la llamada “Kinetic tipography”, tipografía cinética, una modalidad de animación que mezcla movimiento y texto con un excelente resultado visual.

Con esa misma técnica fue realizada La petite mort” (pulsar aquí para entrar en el enlace): además de ser una obra maestra de la sensualidad y el erotismo, es uno de los mejores trabajos de este estilo.

Alfredo Webmaster

 

 

Viernes, a 17 de Septiembre de 2010

Que en pleno siglo XXI, a las puertas de la explicación científica definitiva (e inapelable) de cuál, cómo y cuándo fue el origen del Universo, que existan personajes como Christine O'Donnell capaces de calificar la masturbación como pecado, de negar el derecho inalienable de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, que nieguen la importancia del condón en el control de la proliferación del SIDA (o la natalidad), que defiendan la abstinencia como una virtud (cristiana) o que ataquen el derecho a ser distinto (homosexualidad), además de ser un anacrónico histórico y una aberración científica, es un grave atentando a los derechos individuales de las personas.

Que todas esas barbaridades, propias del conservadurismo religioso retrógrado e inquisidor, las diga o las piense una persona cualquiera dentro de la libertad que tiene para un ser estúpido o un indocumentado, no tiene más importante: se le perdonado por su propia ignorancia, pero que las exprese en público una señora que ganó las primarias de un partido político en el estado de Delaware (EEUU), además de todos esos epítetos descalificadores, produce escalofríos.

Que esa señora, la tal Christine O'Donnell (representante de sus acólitos votantes), pueda sentarse en los bancos del senado o de la cámara de representantes de la primera potencia del Mundo, además de escalofríos produce pavor, un miedo incalificable que debería hacernos reflexionar hacía dónde nos dirigimos con personajillos así.

A la vista de sus opiniones, nada alejada por cierto de las que también expresan, hasta producir rubor, gentes como Rouco Varela o los numerarios del Opus Dei (y otros grupos afines), no es muy distinto de lo que también preconiza el radicalismo islámico, ese que tanto denigramos por su peligrosidad.

Miedo me da imaginar un senado estadounidense en donde estén sentados fulanos que pueden decidir guerras o políticas económicas amparándose en preceptos religiosos integristas o la supuesta primacía de los blancos sobre el resto de los humanos no yanquis.

Miedo me da…

Alfredo Webmaster


 

Christine O'Donnell

"La masturbación no sólo es pecado, es comparable al adulterio", así opinaba Christine O'Donnell hace unos años. Su oposición a las relaciones prematriominiales, el aborto y la homosexualidad parece haber calado en el electorado republicano de Delaware donde acaba de ganar las primarias de su partido

Javier Jiménez Bas para cadenaser.com, 17/09/2010

Algunos la comparan con Sarah Palin. Ella lo niega pero lo cierto es que sin su apoyo no estaría donde está. De rostro amable, con 41 años, sin mucha experiencia política y un gran número de deudas ha conseguido meterse en el bolsillo a gran parte del electorado republicano que la ha elegido a ella y no a su contrincante, el congresista y ex gobernador Mike Castle, en las primarias del estado de Delaware. Sus valores sexuales estarán presentes este viernes en Washington donde su partido se dispone a hablar sobre "Los valores de los votantes".

Hace solo dos días el "Tea Party ", el movimiento conservador estadounidense, se apuntaba una sonada victoria en las elecciones primarias antes de los comicios legislativos del 2 de noviembre.

La gran triunfadora tenía nombre de mujer: Christine O'Donnell, una desconocida pero que con el apoyo de la ex gobernadora de Alaska y símbolo del movimiento conservador Sarah Palin, consiguió alzarse con la victoria. Este viernes tendrá oportunidad de hacerse aún más conocida. Participa en Washington en la cumbre que celebra su partido para hablar sobre los "Los valores de los votantes".

A la tercera fue la vencida

Para la candidata, de 41 años, se trataba de la tercera vez en que se presentaba a un asiento en el Senado. En 2006 perdió en una primaria republicana a tres bandas y en 2008 Biden la derrotó con claridad.

Como su mentora, Sarah Palin, sus opiniones no dejan a nadie indiferente. En 2002 y frente a millones de televidentes O'Donnell señaló sin reparo alguno que "los preservativos no protegen contra el SIDA". Cuatro años después una nueva perla. En "The O'Reilly Factor" señalaba que los esfuerzos para promover el uso del condón son "anti-humanos".

Muestra orgullosa su apoyo a la abstinencia sexual y se opone firmemente a la masturbación sobre la que llegó a decir hace unos años en la MTV que la masturbación "no sólo es pecado, es comparable al adulterio".

 

Sábado, a 4 de Septiembre de 2010

Por Carlos Fuentes para elpais.com, 03/09/2010

La Comisión Global sobre Políticas de Drogas está encabezada por los presidentes Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, e incluye a personalidades como Javier Solana, Amartya Sen, Graça Machel y William Perry.

El primer informe de la sección latinoamericana de la Comisión Global indica, de entrada, que la política contra la producción, el tráfico y la distribución de droga, criminalizando el consumo, ha fracasado si consideramos que en América Latina han aumentado el consumo, la violencia y el crimen organizado, conduciendo a la criminalización de la política, a la politización del crimen y a la creación de múltiples vínculos que favorecen la corrupción de funcionarios y policías y a la infiltración del crimen en las instituciones.

La comisión Cardoso-Gaviria-Zedillo pide que en primer término se reconozca el fracaso de las políticas vigentes y se propongan nuevas políticas más seguras. Ello no implica -importante inciso- desconocer las políticas actuales, sino ofrecer estrategias alternativas, subrayar los temas de la prevención y el tratamiento, aunque aplicando acciones represivas cuando sean necesarias.

Las políticas prohibicionistas de Estados Unidos y las europeas de reducción de daños no lograron ni reducir los mercados ni reducir el consumo: ambos han aumentado. Colombia primero, México hoy, se convirtieron en epicentros de un negocio que depende de la demanda de los consumidores. Se trata, en consecuencia, de disminuir la demanda: ¿cómo?

Convirtiendo el consumo, de actividad criminal en problema de salud pública, y a los adictos en pacientes en vez de compradores. Con ello, se reduciría la demanda y bajarían los precios. La solución carcelaria, por así llamarla, de Estados Unidos, no puede funcionar en América Latina. Contamos ya -Brasil y México son amplio ejemplo de ello- con una superpoblación carcelaria, sistemas penitenciarios anticuados, extendidas redes de corrupción, como lo demuestran los hechos recientes de la cárcel de Gómez Palacio, en Durango (México), en la que la dirección permitía a un grupo de reclusos salir de noche, perpetrar crímenes y regresar al amanecer a la penitenciaría.

El simple prohibicionismo no ha reducido ni la producción ni el consumo. Las políticas en vigor han atacado la oferta más que el consumo. Nos hemos dado cuenta, en otras palabras, que eliminar la oferta no elimina la demanda, y la demanda se traduce a menudo en muerte por sobredosis y transmisión de infecciones.

Doscientos cincuenta millones de seres humanos, globalmente, usan drogas. Solo 25 millones son dependientes lo cual, en sí, indica que el tratamiento es más importante que el castigo. La Comisión piensa que así como las campañas contra el tabaco, el alcohol y las enfermedades de transmisión sexual han tenido éxito, lo tendría una campaña preventiva que se dirija a la demanda tanto como a la oferta.

Resulta claro que hay que multiplicar las campañas de información y de prevención, dirigidas sobre todo a la juventud, que mayoritariamente es el mercado de las drogas. Hay que hacerles entender a los consumidores -sobre todo a los jóvenes- que la drogadicción afecta al poder de decisión, la inteligencia y el trabajo, y a la sociedad en su conjunto; pedir la cooperación contra la violencia, la corrupción, el lavado de dinero, el tráfico de armas y el control de territorios, hechos que nos afectan en la vida privada y en la vida social y nacional. ¿Cómo se mide, al cabo, la infiltración del crimen en todos los niveles de la vida política de un país, en Gobiernos municipales, estatales y aun nacionales? Si esto no se puede ni saber ni atacar frontalmente, entonces aumenta la importancia de lo que sí se puede hacer, por modesto aunque iniciático que sea.

Otrosí, América Latina en su conjunto y México muy particularmente, tiene una población juvenil extensa que se plantea problemas de futuro profesional. Muchos escogerán el camino fácil, del crimen y la droga, si nuestras sociedades no les ofrecen horizontes mejores en países en gran medida democráticos pero estancados en cuanto a su dimensión social de servicio. Tenemos una población juvenil y de trabajo que puede poner al día las infraestructuras, la educación, la salud, las comunicaciones a menudo inservibles o anticuadas de América Latina.

 

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