Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Viernes, a 2 de Enero de 2015

 

Por Ángel Villarino (Pekín) para elconfidencial.com

¿Se ha planteado alguna vez seriamente la posibilidad de comerse a su perro? ¿Y la de echar a patadas al gato y sustituirlo por otro ser vivo menos dañino para el planeta, como un canario o un conejo? Con un punto justo de ironía, los neozelandeses Robert y Brenda Vale elevan éstas y otras ocurrencias a actos heroicos en un libro recién publicado en su país: un curioso estudio plagado de cifras que desmenuza el impacto ambiental de las mascotas.

Las conclusiones de “Time to Eat the Dog: The Real Guide to Sustainable Living son igualmente escandalosas. La pareja Vale asegura que “un pastor alemán o cualquier perro de tamaño parecido provoca daños sobre el medio ambiente similares a los de comprar un Land Cruiser y hacerle 10.000 kilómetros”. Afinando en la parte técnica, los autores explican cómo cada “perro de tamaño medio” criado en los países ricos devora anualmente 164 kilos de carne y 95 kilos de cereales.

Para producir tal cantidad de alimento se necesitan 1,1 hectáreas de terreno, sin contar la carga de fertilizantes, pesticidas, antibióticos, etcétera. Mientras, para la construcción y consumo del Land Cruiser bastan 0,41 hectáreas”. Los cálculos se aplican después a otros animales de compañía, una ecuación en la que los gatos no salen mejor parados. La “huella ambiental” del felino es de 0,15 hectáreas al año, poco menos que un Volkswagen Golf.

Arquitectos de formación, los autores, que dan clase en la Universidad de Victoria y se han especializado en teorizar sobre la “vida sostenible”, gozan de un cierto reconocimiento en Nueva Zelanda. El país es campo abonado para obsesiones “verdes” como la suya: en este archipiélago escorado en el ángulo inferior derecho del mapamundi el debate ecológico tiene bastante más tirón que la política.

Canibalismo y necrofagia

Por el momento, tranquiliza el libro, los autores no se van a comer vivos a sus perros. La provocación sirve más bien como título resultón de portada y como señuelo para atraer la atención sobre un tema desconocido. Y, por supuesto, para vender más libros. Las páginas interiores lo que aconsejan es hacerse con “mascotas sostenibles y reciclables”, como pollos, peces o conejos, que no comen carne y que además pueden acabar en la sartén sin provocar un disgusto excesivo a la familia. Otra de las soluciones que proponen (parece que totalmente en serio) es una extraña forma de canibalismo y necrofagia: convertir los cadáveres de las mascotas en comida para otras mascotas, siempre con la idea de reducir el impacto ambiental de los animales de compañía.

Puede parecer estúpido pero todo es válido teniendo en cuenta lo que sabemos: que la población del planeta crece y los recursos son finitos”, insistían los autores en declaraciones al rotativo digital Dominion Post de Nueva Zelanda. “El problema de la sostenibilidad nos obligará a tomar decisiones tan difíciles como la de comerse a tu perro. Ya no se trata sólo de reciclar papel, llevar bolsas al supermercado, o cambiar las bombillas, sino de cosas realmente duras que tendremos que afrontar en nuestra propia generación”.

Más allá de la provocación, el trabajo de los Vale abre una nueva veda en los estudios de impacto ambiental. Se trata de una tendencia cada vez más en boga, que ofrece una alternativa más racional para preocuparse por el planeta que la clásica aversión ecologista contra la industrialización o sus reediciones del “buen salvaje”. Algunos estudios sobre el impacto ambiental han obtenido conclusiones inesperadas. Sucedió, por ejemplo, cuando las compañías aéreas decidieron sustituir los cubiertos de plástico por la vieja vajilla de metal. Tras un análisis exhaustivo llegaron a la conclusión de que el acero inoxidable es aún menos sostenible que el plástico barato. En primer lugar por los detergentes y la energía que se utiliza al lavarlos, y después por el combustible extra que se consume al aumentar el peso del avión con cuchillos, platos y tenedores de metal.

En definitiva, los perros y gatos domésticos no son sostenibles. Sólo cabe preguntar cuál es el coste medioambiental de Robert y Brenda Vale. Quizá merezca la pena comérselos.

 

Sábado, a 18 de Mayo de 2013

 

En recuerdo del gran locutor y doblador español Constantino Romero (29 de mayo de 1947 – 12 de mayo de 2013), publico esta entrada en la él nos lee con esa voz majestuosa, apabullante y hermosa que tenía, el poema Any System  del libro de poemas The Energy of Slaves (1973), de Leonard Cohen.

Hoy más que nunca, los versos de L. Cohen son un símbolo de la lucha contra un sistema corrupto y canallesco que prima y cuida al capital, pero no así a las personas. Y Constantino nos lo dice claro y alto: “Cualquier sistema que montéis sin nosotros será derribado”.

Alfredo Webmaster

Any system (Cualquier sistema) - Leonard Cohen

Cualquier sistema que montéis sin nosotros
será derribado.
Ya os avisamos antes
y nada de lo que construisteis ha perdurado.
Oídlo mientras os inclináis sobre vuestros planos.
Oídlo mientras os arremangáis.
Oídlo una vez más.
Cualquier sistema que montéis sin nosotros
será derribado.
Tenéis vuestras drogas.
Tenéis vuestras Pirámides, vuestros Pentágonos.
Con toda vuestra hierba y vuestras balas
ya no podéis cazarnos.
Lo único que revelaremos de nosotros
es este aviso.
Nada de lo que construisteis ha perdurado.
Cualquier sistema que montéis sin nosotros
será derribado.

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Miércoles, a 27 de Febrero de 2013

 

No hace falta que diga mucho más, vosotros sabéis a lo que me refiero: este vídeo hace referencia a lo que estáis viviendo.

Un abrazo para vosotros,

Alfredo Webmaster

Domingo, a 16 de Diciembre de 2012

 

En estos momentos convulsos de crisis financieras generalizadas, de robos institucionalizados, corrupciones sin límite, incontables bajezas morales y éticas, explotación hasta el infinito de los recursos naturales o humanos, conviene darle un repaso a esta canción del insigne Joan Manuel Serrat.

Es bueno escucharla con interés: es un monumental alegato en contra de los tejemanejes de los poderosos, los desmanes de los mandamases de nuestros países (de todos los países), las arbitrariedades de los que “cortan el bacalao”, la chulería prepotentes que globaliza sólo lo que a ellos le interesa o de los fulanos que con sus decisiones son capaces de cambiar las reglas de juego y jugar con nuestras vidas y haciendas.

Ya es hora de que nos levantemos contra ellos. De una vez por todas. Sin descanso. Sin miedos.

Podemos. Somos más que ellos y tenemos algo que ellos temen: nuestro derecho a votar, la potestad de hacer que nuestra papeleta cambie el ritmo de los países y saque de sus poltronas a esos fulanos.

Y tenemos otra opción más: afiliarnos a partidos políticos de izquierdas, participar en los movimientos ciudadanos, colaborar en la concienciación del pueblo…

Hacedlo: ¡podemos!  

Alfredo Webmaster

 

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Letra de "Algo personal", de Joan Manuel Serrat

Probablemente en su pueblo se les recordará

como a cachorros de buenas personas,

que hurtaban flores para regalar a su mamá

y daban de comer a las palomas.

 

Probablemente que todo eso debe ser verdad,

aunque es más turbio cómo y de qué manera

llegaron esos individuos a ser lo que son

ni a quién sirven cuando alzan las banderas.

 

Hombres de paja que usan la colonia y el honor

para ocultar oscuras intenciones:

tienen doble vida, son sicarios del mal.

Entre esos tipos y yo hay algo personal.

 

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,

viajan de incógnito en autos blindados

a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,

a colgar en las escuelas su retrato.

 

Se gastan más de lo que tienen en coleccionar

espías, listas negras y arsenales;

resulta bochornoso verles fanfarronear

a ver quién es el que la tiene más grande.

 

Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,

juegan con cosas que no tienen repuesto

y la culpa es del otro si algo les sale mal.

Entre esos tipos y yo hay algo personal.

 

Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.

Pulsan la alarma y rompen las promesas

y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer

nos ponen la pistola en la cabeza.

 

Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar

van a cagar a casa de otra gente

y experimentan nuevos métodos de masacrar,

sofisticados y a la vez convincentes.

 

No conocen ni a su padre cuando pierden el control,

ni recuerdan que en el mundo hay niños.

Nos niegan a todos el pan y la sal.

Entre esos tipos y yo hay algo personal.

 

Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión

de declarar públicamente su empeño

en propiciar un diálogo de franca distensión

que les permita hallar un marco previo

 

que garantice unas premisas mínimas

que faciliten crear los resortes

que impulsen un punto de partida sólido y capaz

de este a oeste y de sur a norte,

 

donde establecer las bases de un tratado de amistad

que contribuya a poner los cimientos

de una plataforma donde edificar

un hermoso futuro de amor y paz.

Domingo, a 2 de Diciembre de 2012

Fui militante de la Juventudes Socialistas en los 70 y principios de los 80; fui colaborador de Paco Vázquez en sus mítines; fui interventor del PSOE en las primeras elecciones democráticas y conseguí, gracias a mis argumentos sobre la ilegalidad que presentaban algunas papeletas del Alianza Popular (de la derecha, la semilla del actual Partido Popular), que en la mesa electoral en la que yo estaba ganara la izquierda.

En el 82 dejé la militancia activa y abandoné el partido. No sé si hice bien o hice mal, pero me pareció que los principios humanistas, marxistas y morales no iban a mejorar con el paso de los años ni con los cambios que se avecinaban.

Después de 30 años de aquellos primeros destellos de democracia y libertad, he decidido que me voy a volver a afiliar al PSOE.

Me voy a afiliar porque sé que podemos cambiar España; me voy a afiliar porque sé que si las bases del partido no luchan, los responsables no lo harán; me voy a afiliar porque sé que la corrupción y el nepotismo sólo se evitan si entre todos eliminamos las malas hierbas y arrancamos de cuajo del PSOE a los fulanos/tipejos que parasitan la vida política de mi país.

Y sobre todo, me voy a afiliar porque sé que si no nos involucramos todos los que tenemos conciencia social, esto irá a peor... y al final existirá una España de dos velocidades: una España en la que vivan algunos ricos y malvivan el resto de sus habitantes.

Alfredo Webmaster

Miércoles, a 14 de Noviembre de 2012

 

 

 

 

 

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Miércoles, a 30 de Mayo de 2012
 
 
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Martes, a 29 de Mayo de 2012

Nuestros actuales dirigentes (el gobierno central y la mayoría de los gobiernos autonómico en manos del Partido Popular) proyectan privatizar la SANIDAD PÚBLICA para enriquecerse... ¡PERO ENRIQUECERSE A LO BESTIA!

La táctica que están usando los políticos del Partido Popular es tratar de hacernos ver que la sanidad pública no funciona, para así ponerla en manos del sector privado.

A fecha de hoy -por poner un ejemplo- los recortes han supuesto que en el hospital de Guadalajara una resonancia magnética haya pasado de una lista de espera de 18 días a 250 días; y si quieres hacerte una resonancia más rápido, ¡tienes que ir a una clínica privada!

En la Comunidad  de Castilla-La Mancha están al borde de la privatización  4 hospitales públicos con  la excusa de que no son rentables (¡¿...?!). Pero, ¿DESDE CUANDO LA ATENCIÓN DE LA SALUD SE MIDE POR CRITERIOS ECONOMICISTAS? Se podrán aplicar medidas de contención del gasto, de calidad del servicio, pero nunca se podrá medir la rentabilidad de un hospital igual que la de una fábrica de lavadoras.

¿Quién está detrás de éste filón? Entre otras, la empresa CAPIO SANIDAD.

El 'insigne' Rodrigo Rato, hasta hace unos días presidente de BANKIA y antiguo vicepresidente del gobierno de José María Aznar, el ministro que impulsor de la ley de liberalización del suelo en España, génesis de la crisis del sector de la construcción de viviendas en España, tiene intereses económicos y es accionista en CAPIO SANIDAD. Esto no es ilegal, pero… ¡qué casualidad, ¿no?!

¿Sabéis quien es Ignacio López del Hierro? Pues este fulano es el marido de María Dolores de Cospedal, la actual Presidenta de la Junta de Castilla-La Mancha y Secretaria General del PP. El tal Ignacio se dedicado a muchas actividades empresariales, pero, ¡oh, sorpresa!, también tiene intereses en la gestión de hospitales.

¿Sabías que el Consejero de Sanidad y Asuntos Sociales de la Junta de Comunidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, es hermano de Teresa Echániz Salgado, subdirectora de investigación de CAPIO SANIDAD? ¡Otra casualidad! Ya vamos teniendo claro porqué CAPIO SANIDAD se va a llevar las gestión de los hospitales de la región..

Lo cierto es que CAPIO SANIDAD ya controla buena parte de la sanidad pública de este país. Para quien no sepa que es CAPIO SANIDAD, leed esto: La sanidad madrileña en manos del grupo CAPIO SANIDAD.

Mas datos: el hospital de Elche-Crevillente está siendo gestionado de forma privada por RIBERA SALUD. Esta empresa es la principal beneficiada de la privatización de salud pública de la Comunitat Valenciana. Además de ese hospital, esta sociedad también participa en la gestión de los hospitales de Alzira, Manises, Torrevieja, Elx y Dénia.

Los accionistas de RIBERA SALUD (mayoritariamente, Bankia y CAM) se encuentran en proceso de negociación con CAPIO SANIDAD para venderle la propiedad. Pese a que la negociación está estancada, sobre todo por los problemas que atraviesa Bankia y CAM, el proceso se encuentra en fase de negociación del precio definitivo de la operación y la fórmula de financiación.

CAPIO SANIDAD tiene los ojos puestos en muchos otros concursos, sobre todo en las comunidades en las que el Partido Popular gobierna.

Pero no sólo CAPIO SANIDAD es la única interesada en profundizar en el negocio de la gestión de la sanidad pública: ATITLÁN Capital SGECR, S. A. el fondo de inversión que dirige Roberto Centeno (yerno del presidente de Mercadona, Juan Roig), está intentando entrar en un mercado que le permita diversificar su actividad.

¡¿Cómo es posible que algo que “no es rentable" para el sector público se los esté disputando el capital privado! ¡¿Qué hay detrás de todo este entramado de intereses y rapiñas?! Parece claro que el objetivo es cargarse el sistema universal, público y gratuito de salud que tenemos en España.

Además del propio negocio de la gestión privada de la salud pública (la de todos nosotros), también está todo el entramado de sinvergonzonerías que entremezclar la financiación pública con la privada, como, por ejemplo, las concesiones de las obras de edificios e infraestructuras (es decir, la financiación y gestión -y en algunos casos la prestación de servicios- corre a cargo de consorcios integrados de empresas constructoras –las que levantan los edificios-), las entidades bancarias (las adelantan el dinero y en algunos casos son parte del capital) y las aseguradoras (gestionan los servicios).

Una vez entregado el centro de salud público a la gestión privada, el gobierno de España (o sea, todos nosotros) tenemos que pagar un canon anual por 20-30-40 años como si fuera un contrato de servicios (como el de las basuras), cantidad que se abona con cargo al gasto corriente del presupuestos (no al capítulo de inversiones), por lo que no computa como deuda pública a pesar de que el coste de los centros (endeudamiento real) se multiplica sobre el coste real de los mismos, como se ha comprobado donde se ha implantado este sistema (por ejemplo, en Madrid: ver su brutal desviación del déficit del año 2011, déficit que ocultaron por lo vergonzoso que resultaba reconocer que lo tenían).

Si la sanidad pública va tan mal y es tan deficitaria como dice el Partido Popular (pese a que los organismos de salud a nivel mundial la consideran modélica), ¡¡¿por qué hay tantos especuladores privados y sanguijuelas políticas tratando de quedarse con ella?!!

¡¡No a la privatización de la sanidad pública!!

 

Martes, a 29 de Mayo de 2012

Con relación al producto interno bruto, España paga menos que Alemania en intereses de la deuda pública.

Por Manuel Lago para lavozdegalicia.com, 17/05/2012

La utilización de la denominada prima de riesgo como el indicador principal, sino único, de la evolución de la economía española es una barbaridad. Más aún, la elevación a los altares de algo tan lateral a los fundamentos de la economía de un país es la constatación del grado de dominio de lo financiero, de la especulación financiera en realidad, sobre la actividad económica general.

Ni tan siquiera debería aceptarse como indicador de las decisiones de política económica. El análisis económico lleva décadas desarrollando indicadores estables, complejos y profundos para analizar la realidad de un país que ahora se olvidan para utilizar algo lateral, inestable, parcial y manipulable como es la prima de riesgo. Una estafa intelectual, pero sobre todo financiera y política que le reporta elevados beneficios a los que la realizan.

La denominada prima de riesgo se determina en un mercado secundario dominado por un número reducido de inversores financieros en busca de rentabilidades inmediatas con un elevadísimo nivel especulativo. Es por lo tanto un mercado manejable, tanto hacia arriba como hacia abajo.

Hacia arriba porque existen fondos de inversión poderosos, que acaban actuando de forma coordinada que ganan mucho dinero si consiguen hacer que la prima suba. Hacia abajo porque como se demostró hace dos meses la compra por el BCE de deuda española e italiana en este mercado hizo bajar la prima en más de cien puntos.

Hay que recordar otra vez que estas operaciones se realizan en un mercado secundario, esto es, entre inversores que compran y venden deuda entre ellos en busca de beneficios a corto plazo y no para financiar a los Estados, en este caso el español.

El Estado solo se financia cuando realiza la emisión de deuda, en cifras muy inferiores a lo que después se renegocia una y cien veces en el mercado secundario.

La prima de riesgo no se puede utilizar como indicador de la evolución de la economía de un país, pero ni siquiera de la propia deuda pública. Porque lo que está pasando estos dos últimos años no tiene relación real con las variables fundamentales de la deuda española.

Ahí van algunos datos. En el 2011, último año con datos cerrados, los intereses pagados por España por la deuda pública fueron el 2,2 % de su PIB, una cifra que es menos de la mitad de lo que pagábamos en 1996 y que está por debajo de la de la mismísima Alemania, el guardián de la ortodoxia financiera.

El tipo de interés al que se emiten los bonos a diez años estuvo en mínimos históricos en el 2009 y el 2010, el 4,5 %, y aunque aumentó algo desde entonces todavía está por debajo del 5,5 %, una cifra similar a la del 2000 y muy inferior a la de 1996. Pero lo que es más importante, es que dado el período medio de vencimiento de la deuda española es de 6,2 años, los incrementos en los dos últimos años apenas han tenido consecuencias en el tipo medio del total de deuda. En marzo del 2012 es del 4,7 %, una cifra que está entre los mínimos históricos.

Crecimiento mínimo

Eso quiere decir que, aunque durante todo el año 2012 España emitiera deuda a los precios que marca la prima de riesgo, el 6,5 %, el coste medio de nuestra deuda apenas crecería en 3 décimas. Siendo esto así y sabiéndolo como lo saben todos los que participan en el juego diabólico de la prima, ¿por qué suceden estos episodios de especulación extrema? Pues porque los que lo hacen obtienen enormes beneficios y los que lo podrían evitar, el BCE dirigido por Merkel, utilizan esta presión de los mercados para imponer sus políticas de ajuste. El BCE no tiente problemas en prestar a la banca española más de 250.000 millones de euros, pero cuando se trata de financiar al Estado la décima parte de esa cantidad le parece un sacrilegio. Los especuladores saben que Merkel les va a dejar hacer su negocio porque eso le sirve para obligar a los Gobiernos del sur a aceptar resignadamente su estrategia de austeridad.

 

Viernes, a 11 de Mayo de 2012
El Estado ha devenido en el brazo armado de los mercados, verdaderos responsables políticos de la acción gubernamental

Por Juan José Millás, 11/05/2012
 
El Estado ha devenido en el brazo armado de los mercados, verdaderos responsables políticos de la acción gubernamental. Vuéleme usted este quirófano, le dicen al Gobierno, vuéleme esta residencia de ancianos, este hospital, esta infraestructura. Póngame usted una bomba en la universidad, en este centro de investigación, en aquel instituto de enseñanza media y en este conjunto de guarderías públicas. Arranquen los tubos de la diálisis a este enfermo del riñón y déjenlo morir, supriman el tratamiento a aquel enfermo de sida y abandónenlo a su suerte, anulen o modifiquen las leyes relacionadas al dorso, que limitan nuestras actividades.
 
No olviden amnistiar periódicamente a nuestros delincuentes económicos y dótennos de cuantos subterfugios legales sean precisos para pagar menos impuestos que nuestros mayordomos. Pueden seguir montando sus festejos electorales a condición de no olvidar quién manda. Fíjense en Zapatero, cuya voluntad doblegamos en una sola noche. Entró en el zulo como un hombre de izquierdas y unas horas después estaba modificando la Constitución y congelando el sueldo de los pensionistas, como le habíamos pedido.
 
En cuanto a Rajoy, pobre, creía que por pertenecer a la derecha liberal iba a recibir un trato privilegiado, y lo primero que hicimos fue hundirle la Bolsa y subirle la prima de riesgo, para que aprendiera. En cuatro meses le hemos obligado a limpiarse públicamente el culo con su programa electoral y acaba de comenzar el proceso de nacionalización de las pérdidas sin abandonar por eso el de la privatización de las ganancias (la socialización del sufrimiento, que decía ETA). El lunes pasado lo mandamos a la radio para que se confesara dispuesto a incumplir cuanto había prometido o pudiera prometer en el futuro.
 
Y todo ello sin necesidad de ponernos en huelga de hambre, como de Juana Chaos.
 
Viernes, a 11 de Mayo de 2012

Por S. McCoy, 10/05/2012

Bankia como entidad privada ha muerto. Está por ver si los nuevos gestores son capaces de resucitarla antes o después o se limitarán a certificar su defunción y a vender sus restos completos o por partes al mejor postor. Me inclino por lo segundo. Sea como fuere, hoy es un cadáver maloliente, de tanta mierda como ha rodeado su caída. Porque no ha fallecido por causas naturales: ha sido vilmente asesinada. No de un golpe certero y eficaz sino mediante un proceso parsimonioso e indiferente de envenenamiento que ha terminado por colapsar el sistema respiratorio de su solvencia y en circulatorio de su liquidez. No hay un único culpable. Son muchos. Y su enumeración es paradigma de lo que ha sucedido en España en los últimos 20 años, en los que el interés propio, público o particular, ha pasado como una apisonadora por encima del bien común. El comportamiento miserable de unos pocos, los de siempre, costeado por todos, lo de siempre. Hora de poner los puntos sobre las íes.

Yo acuso, por orden cronológico,

a los antiguos gestores de las cajas posteriormente fusionadas, a saber: Caja Madrid, Bancaja, Caja Avila, Caja Segovia, Caja Laietana, Caja Canarias y Caja de La Rioja, que llevaron a cabo una gestión absolutamente suicida en buena parte de sus instituciones lo que, con el estallido de la crisis, provocó su inviabilidad operativa, esto es: como negocio (La banca española descubre el top-less, 25-01-2008 y también Adiós al sueño imperialista de Rato en Caja Madrid, 19-05-2010). Apuesta comercial por el minorista menos solvente a través de una estructura sobredimensionada (En España sobra el 40% de las sucursales bancarias, 07-04-2009), concentración de riesgo promotor vía no solo crediticia sino societaria (Patada a Miguel Blesa en el culo de Carlos Vela, 22-07-2008), errática gestión de la cartera industrial guiada por criterios poco profesionales (Los miedos de Blesa y las extrañas compras de Caja Madrid, 19-11-2008 y también La extraordinaria chapuza de Caja Madrid, 27-05-2009), desequilibrio entre activo y pasivo minorista y así sucesivamente.

al Partido Popular por su empeño en crear, cuando estaba una oposición, una gran ‘caja popular’ a través de la unión de firmas con perfiles muy similares en términos de modelo y riesgo de la cuenta de resultados y del balance (Bancaja y Caja Madrid, el burro grande ande o no ande, 11-06-2010), idea de la que finalmente escapó Caixa Galicia en contra de la autoridad del propio Mariano (Galicia, a la espera de un milagro imposible para salvar sus cajas, 08-03-2011 y El imposible sueño gallego de NCG, 14-06-2011). Dio igual. Las tres cajas de sus zonas tradicionales de influencia –Madrid, Valencia, Galicia- han terminado finalmente nacionalizadas, mientras que las grandes de Castilla y León se han visto salvadas por la campana de Unicaja. Un absoluto desastre que pone de manifiesto una forma de gobernanza más que preocupante.

al Gobierno socialista, incapaz de comprender de inicio la dimensión de lo que estaba viniendo y de adoptar las medidas adecuadas, como una recapitalización forzosa y acelerada de la banca (Un análisis de la solvencia del sistema bancario español, 02-04-2009 y también Pues claro que el sistema bancario español está quebrado, 08-04-2010) o la creación de un banco malo cuando hubiera habido inversores para él, cuando comenzaron a aflorar los problemas (Una solución para la banca española, 24-01-2009). Eso por no hablar de los SIPs (Uniones de cajas, no está el patio para chorradas, 11-06-2009, Camino expedito para La Gran Pifia, 16-11-2009 y también Vergonzoso cierre en falso de la restructuración bancaria en España, 03-06-2010) cuando fuera estaba todo inventado (Hora de privatizar las cajas, el modelo italiano, 25-05-2010). No solo el presidente Zapatero situó nuestra banca en un pedestal del que nos ha bajado la realidad a patadas sino que el empecinamiento de Elena Salgado de alentar salidas precarias a bolsa está detrás de las importantes pérdidas que han sufrido muchos incautos accionistas. Los constantes cambios regulatorios generaron, además, un clima de esquizofrenia del que aún no ha salido el sector.

al Banco de España, otro que tal baila. Es increíble su dejación de funciones cuando tenía perfectamente identificados los problemas que afectaban a la industria y los riesgos principales a los que el sistema se enfrentaba (Por qué la crisis bancaria no está resuelta, 07-04-2008; El peligroso juego del sistema bancario español, 10-09-2008; La banca necesita ampliar capital, al menos, un 20% en 2009-2010, 08-11-2008). Su negación inicial de la vulnerabilidad del mismo, su concesión a que se impusieran criterios políticos y no profesionales en los procesos de concentración, su errática trayectoria regulatoria y supervisora (Las sospechosas decisiones del Banco de España, 15-09-2009 y también Súper Banco de España al rescate de la deuda soberana de la banca, 24-11-2010), su falta de diligencia para abortar la concentración de riesgos (Dios Mío, el crédito promotor sigue creciendo, 26-01-2010 y también La banca española, ¿siempre pierde?, 04-02-2010) y su contemporización con los problemas (El BdE lo sabe, las intervenciones de cajas no han terminado, 04-10-2011), harán recordar a MAFO, como gobernador que ha sido durante estos años, como un manifiesto incompetente. En su epitafio y como corolario, haber dado el visto bueno a los planes de viabilidad de Bankia quince días antes de su intervención (Días de pánico en el Banco de España, 31-01-2011, Hora de liquidar el BdE y enseñar la puerta a MAFO, 08-06-2011 y también El Gobernador del BdE bate récords de desfachatez, 20-04-2012).

a los gestores actuales y, en especial, a Rodrigo Rato que, pese a sus pataleos, mantuvo a los gestores anteriores, dando incluso primacía a los que venían de Bancaja (Rodrigo Rato y su extraña familia, 24-01-2011 y también Rodrigo Rato y la imposible búsqueda de un CEO para Bankia, 24-03-2011), no tuvo la valentía al descubrir el agujero de la caja levantina de partir peras con Olivas como hizo Menéndez de Caja Asturias con la CAM (Bancaja, Bancaja, Bancaja, la pesadilla de Rato y Bankia, 28-04-2011 y Rato, el timo de la Bancajita y su cadena perpetua, 23-02-2012) , bailó números, se dedicó a trampear contablemente y cortar y vender el jamón bueno que había en el balance mientras el negocio ordinario se colapsaba (MEH Confidencial, la solución definitiva del gobierno a la banca, 02-03-2011), se empeñó en seguir en solitario pese a las alternativas que se le presentaron y así sucesivamente (Cómo y cuándo se producirá la fusión Caixa-BAnkia, 09-02-2012). Será bueno para los recaos, va en el ADN político, pero ha probado ser un desastre para los polinomios.

a la CNMV, que ha consentido, para tratar de paliar los problemas de capital o de disponible de la entidad, la emisión de todo tipo de productos que, siendo formalmente lícitos y técnicamente impecables, han conducido a la ruina a los que confiaron en que su labor de control actuaba como una suerte de garantía sobre los mismos (Que Dios pille confesadas a las incautas abuelitas españolas, 18-01-2011 y ¡Por fin! La banca ayuda a cruzar la acera a las ancianitas, 05-01-2011). Estamos hablando de su negligente aquiescencia a las preferentes o a OPVs de cuyos riesgos no alertó suficientemente. El haber mantenido la acción de Bankia cotizando libremente esta semana es la guinda del pastel de los despropósitos en su actuación.

a los auditores de la sociedad, cómplices necesario, si no por acción, sí por omisión (Un 30% del capital a un 30% de descuento, la entrada del estado en BFA, 13-12-2010). Es curioso que sea precisamente ahora cuando alerte del desfase patrimonial en BFA, una realidad que ya existía desde el mismo momento de la salida a bolsa de Bankia al precio de colocación. Por aquel entonces, tenía un desfase patrimonial de 700 millones que el declive bursátil de la acción no ha hecho sino engordar (Se regala banco a estrenar, razón Bankia, 07-07-2011 y 2012, el año en que Bankia se jugará su ser o no ser, 12-01-2012). A pocos les ha importado, y a ellos menos of course, el permanente conflicto de intereses, que linda con lo legalmente correcto, derivado del hecho de que los mismos que ponen su sello a la imagen fiel de las cuentas auditadas, facturen más por otros conceptos como consultoría y asesoramiento (Sobre el escandaloso papel de las auditoras de las cajas de ahorro, 20-05-2011).

al BCE que, no solo ha convertido a las firmas bancarias más débiles en adictas a su ayuda (Cuando la banca española clama: Virgencita, Virgencita, 04-09-2008, Trichet, yo también quiero dinero al 1%, 26-06-2009 y también, Si el BCE cierra el grifo, adiós a un 17% del beneficio de nuestra banca, 18-11-2010), sino que ha incurrido en auténtico fraude de ley al establecer un sistema indirecto de ayudas a los gobiernos a través de la financiación, extraordinaria en tipo de interés e ilimitada en cuantía, a los bancos privados a fin de soslayar su prohibición de adquirir títulos soberanos de estados miembros en el mercado primario (El otro agujero de la banca del que no interesa hablar, 27-10-2011, La banca pedo total en la fiesta navideña del BCE, 21-12-2011 y España, víctima de los errores garrafales del BCE, 12-04-2012). Una estrategia de ‘extend and pretend’ que ha evitado el saneamiento natural del sistema, alargando temporal e innecesariamente los problemas.

tanto a la European Banking Association como al BIS por tres motivos: uno, han metido una innecesaria presión adicional a la banca en el peor de los momentos posible, obligándole de forma errática e ineficiente a computar mayor capital por determinados activos y reforzar simultáneamente su patrimonio neto (Jarro de agua fría, los olvidos de los stress test cuestionan su validez, 26-07-2010 y también La gran mentira de Basilea III o por qué la norma yerra el tiro, 13-09-2010); dos, no han valorado el ejercicio de transparencia realizado por el conjunto del sector a nivel nacional frente a otros estados que apenas han presentado modelos a la foto de su realidad financiera; y tres, se han dejado guiar más por los intereses de los países core, fundamentalmente Alemania, que por los del conjunto de la industria europea (Ya es oficial, Alemania pone la proa bancaria mirando a España, 27-06-2011).

al Gobierno actual cuya negligencia a la hora de hacer los deberes cuando estaba en la oposición le ha impedido tener un plan definido, decidido y definitivo para reformar, de una vez por todas, el sector financiero. Una dejación que es más significativa aún si se tiene en cuenta el papel jugado por el actual Ministro de Economía en la empresa privada, donde fue responsable del área bancaria de una de las cuatro grandes. Nadie mejor que De Guindos para saber cuál es el problema genérico, cuál el específico y la forma de solucionarlo (¿Saben qué? El capital de la banca importa un comino, 28-01-2011). Contemporizar hasta que llega lo inevitable y ceder al interés privado frente al común es lo que tiene: que acabas causando una alarma mayor de la que pretendes evitar. Lo acontecido en los últimos cuatro días, entrará por sus propios méritos en el Olimpo del despropósito (El mundo al revés, la banca se alegra de que venga el CoCo, 26-10-2010). Definitivamente, la crisis se le ha ido de las manos a Rajoy.

y a los medios de comunicación que, lejos de alertar de manera objetiva de una realidad y de prevenir y a alertar a los ciudadanos de los riesgos asociados a determinadas instituciones y los productos que comercializaban (Silencio, lo que la banca española esconde a la opinión pública, 08-04-2011), han incurrido en el doble pecado de informar de manera reactiva y hacerlo de manera absolutamente alarmista. Prueba de ello es lo sucedido en los últimos días donde el amarillismo ha copado cientos de páginas cuando de todos es sabido que la nacionalización de una entidad si algo aporta es tranquilidad y garantías. Pero claro, eso no vende.

Todos ellos son culpables. Lo sucedido esta semana podía haberse producido hace ahora tres años y el daño hubiera sido mucho más limitado. Pero ha primado la política, sometida a la banca por sus necesidades de financiación (El "indúltero" Alfredo Sáenz y la financiación de los partidos, 28-11-2011), incapaz de adoptar soluciones que vayan más allá del rédito electoral inmediato. Y la conveniencia, enemiga siempre de la consistencia; una destruye y la otra crea. Se han hecho las cosas tan mal que lo que podría haber sido un punto y aparte hecho en tiempo y forma se ha convertido en punto y seguido en el que las dudas instaladas en el subconsciente de los inversores van a tardar mucho, demasiado, tiempo en disiparse en perjuicio de todos. A veces uno echa de menos ese ‘que le corten la cabeza’ de la Reina de Corazones de Alicia en el País de las Maravillas. La muerte dulce es, sin duda, la más trágica y cruel de todas. El crimen, en cualquier caso, quedará impune para vergüenza de todos. Al tiempo.

 

Viernes, a 11 de Mayo de 2012

Por Alberto Garzón Espinosa, 09/05/2012

Ayer pedimos la nacionalización total de Bankia. Hoy parece que el gobierno nos hará caso parcialmente, es decir, nacionalizará una parte de la entidad. ¿Quiere decir esto que tendremos por fin banca pública en España?, ¿significa que ya hemos dado por fin un paso adelante para salir de la crisis? Estas son las cuestiones que trataré de resolver en este post.

La banca pública

El sistema financiero es, en teoría, el conjunto de entidades que velan para que el ahorro de los sujetos económicos (empresas, Estados e individuos) pueda ser utilizado por aquellos otros sujetos económicos que deseen consumir o invertir. De ahí que hagan una labor de intermediación, por la cual evidentemente se cobra una comisión. El sistema financiero puede ser muy simple o muy complejo, dependiendo del grado de desarrollo, pero siempre se basa en la lógica de la rentabilidad. Ello quiere decir que el dinero siempre se mueve hacia donde es más rentable invertirlo.

Las entidades participantes en el sistema financiero (fondos de inversión, fondos de pensiones, bancos, cajas, cooperativas de crédito, etc.) pueden ser, como cualquier entidad económica, tanto de naturaleza pública como de naturaleza privada. En el caso de ser entidades privadas significa que la gestión queda en mano de directivos que a su vez responden ante accionistas privados. En el caso de ser entidades públicas significa que la gestión queda en mano de directivos que a su vez responden ante accionistas públicos -el Estado-. Decir lo anterior parece una tontería, pero es muy importante.

Los propietarios de cualquier empresa (los accionistas en el caso de las grandes entidades) son los que mandan. Son los que deciden quién dirige la empresa (ponen y quitan a los directivos) y son quienes presionan para que la rentabilidad sea mayor o menor (de modo que condicionan las políticas estratégicas de las entidades). En el caso de entidades privadas la designación de la junta directiva se toma por la vía de la correlación de fuerza en la junta de accionistas. Si una gran fortuna tiene el 90% de las acciones de un banco privado, por ejemplo, es obvio que decidirá sin problemas quién es el presidente y la mayoría de consejeros. En el caso público, sin embargo, esas decisiones se toman a partir de criterios políticos que hay que definir.

Y hay muchos tipos de criterios diferentes. Voy a poner tres ejemplos posibles. En el primero, un consejo de dirección elegido por el partido dominante en el poder. Es obvio que estamos ante un riesgo de enchufismo y utilización partidista de las entidades públicas. En el segundo, un consejo de dirección elegido a partir de una ponderación definida de actores sociales (sindicatos, partidos, trabajadores, etc.), que era el modelo dominante en las cajas de ahorro. También hay espacio para la utilización partidista y en favor de las oligarquías provinciales (como explicamos aquí). En el tercero, un consejo de dirección elegido por el parlamento pero que esté compuesto por técnicos o personas con las manos atadas a partir de unos criterios muy delimitados de gestión. Un funcionamiento parecido al del BCE, por ejemplo. En este caso el problema pasa a ser el tipo de criterios para la gestión. Como se puede observar, diferentes opciones, combinables, que determinarán la eficacia y eficiencia de la entidad. Más allá de la naturaleza de su propiedad.

La diferencia fundamental entre una entidad privada y otra pública, más allá del mencionado control de la entidad, es la legitimidad de la apropiación de los beneficios. En el caso privado los beneficios son repartidos entre los accionistas (o por lo menos distribuidos de acuerdo a sus preferencias) y en el caso público es el Estado quien los ingresa para fortalecer sus presupuestos generales (o cualquier otra opción que considere).

La especulación financiera

A nivel internacional la banca privada no ha realizado las funciones que le correspondía como intermediario financiero porque ha preferido especular en los mercados financieros que prestar a las empresas de la economía real. En el caso español esto no ha sido tanto así, porque su especulación se realizaba, precisamente, en la economía real. A la banca y las cajas de ahorro les salía más rentable prestar a empresas constructoras e inmobiliarias que a cualquier pequeña y mediana empresa. Y como dijimos anteriormente, la lógica financiera es mover el dinero hacia donde es más rentable. También, por supuesto, la banca y las cajas especulaban en los mercados financieros con el uso de derivados y otros productos financieros que durante el boom financiero proporcionaron ingentes beneficios.

La clave está, por lo tanto, no en la propiedad de la empresa sino en el modelo de gestión.  Los bancos operan bajo el criterio financiero, su lógica, de modo que es normal que especularan en el mercado financiero internacional y en la construcción. Las cajas, en cambio, no tenían esa presión del mercado y si actuaron así fue debido a otros motivos (ya descritos en este artículo).

Quiere decir esto que si, por ejemplo, Bankia es completamente nacionalizada, no hay nada que asegure que se comportará de forma diferente a como se ha comportado de forma privada. Los mecanismos que pueden garantizar un comportamiento diferente han de ser aprobados con respecto a la forma de gestión.

Lo que necesita nuestra economía ahora es financiar la economía real -si bien no es ni de lejos el principal problema- y el dinero del sistema financiero no está fluyendo porque el flujo de crédito que llega del BCE se está destinando a la especulación con mercados de deuda pública o para esperar una tormenta (la aceptación de pérdidas).

El caso de Bankia y el banco malo

Durante el boom inmobiliario y financiero, cajas y bancos hicieron extraordinarios beneficios. En el caso de las entidades privadas se repartieron entre los accionistas y en el caso de las cajas se destinaron a la Obra Social y a impresionantes y aberrantes remuneraciones para sus directivos. Pero esos beneficios crecían gracias a la burbuja, de modo que al estallar esta todo cambió.

Lo que cambió fue su balance contable. Lo que estaba contabilizado como activos era suelo, viviendas y préstamos que tras la crisis nunca volverían a tener ese valor. Así pues, el suelo valorado en 1 millón de euros probablemente no valga ahora ni 0’2 millones de euros. La diferencia es lo que se considera una pérdida a declarar o un activo tóxico. Sin embargo las deudas, y pasivo contable en general, siguen valiendo lo mismo. En realidad las entidades están descapitalizadas, como se dice en la jerga de los economistas. Los bancos no reconocen sus pérdidas o sus activos tóxicos, porque si lo hacen tendrán que reconocer una quiebra técnica y el sistema se viene abajo.

En este punto los gobiernos salen a rescatar al sistema financiero. Inyectan liquidez y aprueban formas de ayuda para facilitar que bancos y cajas superen sus problemas (ver aquí una explicación de todos los tipos de ayuda). El objetivo de los gobiernos es dar tiempo a los bancos para que puedan hacer beneficios suficientes con los que compensar las pérdidas. Claro, casualidades de la vida esos beneficios se extraen de la llamada explotación financiera a las familias (cobro de comisiones, etc.) o del arbitraje con la deuda pública (me prestas al 1% y te presto al 5%, de modo que gano un 4%).

Cuando todo eso ha fallado, por lento e ineficaz, vienen las nacionalizaciones. Que quiere decir que el Estado se hace cargo directa y claramente. Pero hay varias formas. Está la nacionalización parcial, que es asumir sólo parte de la propiedad (y por lo tanto la parte proporcional de activo y pasivo). Está también la nacionalización total, que es asumir la totalidad de la empresa (todo el activo y el pasivo). Y finalmente está el miserable banco malo (para más detalle véase este artículo), que significa asumir única y exclusivamente activo seleccionado, es decir, el activo más malo que exista. Por ejemplo, el suelo de 1 millón de euros del que hablábamos antes y del cual decíamos que ya no valía ni 0’2 millones.

El truco está en que el Estado compra a la entidad el suelo por 1 millón de euros, y luego es el Estado quien intenta venderlo o reconoce la pérdida de valor. De modo que se trata de la forma más fascinante y terrible de socializar pérdidas.

Las cajas de ahorro encharcadas con la basura de la burbuja inmobiliaria tuvieron que fusionarse para intentar sobrevivir. De siete de ellas nació Banco Financiero y de Ahorros (BFA), que asumió todos los activos (buenos -por ejemplo acciones de Iberia- y malos -por ejemplo suelo-). Después, la empresa separó los activos y pasivos más buenos del resto y con ellos formó Bankia. Bankia salió a Bolsa, de modo que muchos inversores privados pudieron convertirse en propietarios (además, comprando a precio de saldo). Para ver toda la historia recomiendo esta lectura.

Eso significa que en BFA quedaron los activos y pasivos más malos, incluida la ayuda del Estado a través del FROB. Esto quiere decir que BFA tiene en su balance una gran cantidad de activos tóxicos -activos que no valen casi nada respecto a lo que dicen contablemente que valen- y además acciones de Bankia. Si BFA reconociera esas pérdidas, tendríamos una quiebra inmensa. Por eso hace falta tapar el agujero con dinero, y dado que el capital privado no está dispuesto… es obvio que sólo queda el capital público, esto es, el dinero de todos nosotros.

La nacionalización de BFA, y a falta de conocer el documento completo, no implica controlar Bankia. Aunque BFA es accionista de Bankia, el Estado puede comprar sólo una parte de BFA para que al final no llegue a controlar el 50% de Bankia. Eso sí, el dinero público se va a utilizar de todas formas para tapar agujeros.

Lo que necesitamos

El sistema financiero está de resaca. Dejar quebrar las entidades es una catástrofe como se comprobó con Lehman Brothers en EEUU. Así que hay que poner dinero público. La pregunta es ¿cómo y para qué?

El cómo ya lo respondimos ayer: nacionalizando la totalidad de las entidades afectadas. Nada de quedarnos sólo con la basura financiera y dejar los activos buenos a los accionistas privados. Eso es socializar pérdidas y privatizar ganancias, es una política de clase social alta -propia del PP- y no es admisible. Lo que hay que hacer es asumir toda la entidad; al completo.

Nacionalizando la totalidad de BFA y Bankia, por ejemplo, el Estado recupera instrumentos muy útiles para salir de la crisis. Por ejemplo, recupera participación en empresas industriales -como Iberia- y adquiere activos inmobiliarios que puede utilizar para crear un stock de viviendas públicas de alquiler barato (comenzando a resolver así el problema de la vivienda en España). Además, establece un polo fuerte de presión pública sobre las entidades privadas y puede ser utilizada para competir con éstas.

Obviamente eso requiere establecer y definir un modelo de gestión distinto al visto en las cajas de ahorro. Es decir, necesitamos establecer unos criterios sociales y de financiación de la economía productiva que sean eficaces para poner en marcha un plan estratégico de salida social a la crisis.

¿El problema? Que incluso aunque el sistema financiero sea público, no podrá mantenerse vivo si la economía no crece. El sistema financiero no crece en el aire sino que se alimenta de los ingresos que genera la actividad económica. Ni el Estado, ni las empresas ni las familias devuelven los préstamos si no reciben ingresos adecuadamente. De modo que el sistema financiero está condenado a ser un cáncer mientras a) sea privado y b) no crezca la economía.

Por eso incluso la nacionalización de la banca es insuficiente para salir de la crisis. Debe ser una medida imprescindible en un pack mucho más importante de reactivación económica que, entre otras medidas, conlleve medidas de redistribución de la renta y de la riqueza.

 

Jueves, a 10 de Mayo de 2012

elconfidencial.com, 08/05/2012

Las personas más religiosas están menos motivadas por la compasión a la hora de ayudar a un extraño que los ateos, los agnósticos y, en general, la gente menos religiosa.  A esta conclusión llegó un estudio científico que se publicará en el número del próximo mes de junio de la revista Social Psychological and Personality Science, que no descartan que las personas religiosas no ayuden a los demás, sino que se mueven menos por las emociones. "Hemos descubierto que, en general, las personas menos religiosas se mueven fundamentalmente por los vínculos emocionales a la hora de decidir si ayudar a los demás o no”, explica el coautor del estudio Robb Willer, de la Universidad de California, en un comunicado. Por el contrario, "las personas religiosas no basan tanto su generosidad en los aspectos emocionales, sino en otros factores como la doctrina, la identidad común o la reputación".

Laura Saslow, también coautora de la investigación y estudiante postdoctoral en la Universidad de California, explica que se interesó por este objeto de estudio cuando uno de sus amigos agnósticos se decidió a donar una determinada cantidad de dinero para ayudar a la reconstrucción de Haití tras sufrir el terremoto, sólo después de ver un vídeo en el que una mujer estaba siendo rescatada de entre los escombros: una imagen que le rompió el corazón y lo llevó a ayudar. Su donación no se acompañaba de un razonamiento sobre la necesidad de su aportación, explica la investigadora. “Estaba interesada en lograr que esta experiencia –la de un ateo fuertemente influenciable por las emociones, que mostrara generosidad a los extraños–fuera reflejada en tres grandes estudios sistemáticos”, explica Saslow en el comunicado.

Una investigación con tres partes

En el primer experimento, los investigadores analizaron datos de una encuesta de 2004, realizada entre 1.300 estadounidenses adultos. Aquellos que mostraban su adhesión a afirmaciones como “cuando veo a alguien del que se están aprovechando, siento que debería protegerle” también muestran inclinaciones para mostrar generosidad en actos de bondad aleatorios, tal como explican los investigadores, como prestar sus pertenencias u ofrecer su asiento en el transporte público.

Cuando estudiaron qué nivel de compasión era necesario para que los participantes fueran más caritativos, dando dinero o comida a una persona sin hogar, los no creyentes, y aquellos con un nivel menor de religiosidad tomaron la delantera: “Estos hallazgos muestran que pese a que la compasión se asocia con la caridad tanto para las personas religiosas como las que no, la relación es más robusta en las personas no religiosas”, explican los investigadores.

En un segundo experimento, 101 adultos visualizaron dos vídeos, uno neutro y otro de fuerte carga emocional, sobre los niños que viven en la pobreza. Tras esto se les dio un billete falso de 10 dólares y se les explicó que podían dar lo que quisieran a un extraño. Aquellos participantes menos religiosos dieron más dinero al ver la proyección. El vídeo que inducía a la compasión tuvo un gran efecto sobre su generosidad”, explicó Willer, “pero no cambió significativamente la generosidad de los participantes más religiosos”.

Finalmente, más de 200 estudiantes universitarios, participaron en una prueba. Primero informaron sobre su nivel de compasión en ese momento y después participaron en un juego en el que un extraño les daba dinero y tenían la opción de retenerlo o compartirlo. Los estudiantes menos religiosos se mostraron más compasivos en el cuestionario previo, compartieron más dinero.

La compasión y la empatía no son suficientes

Aunque se necesitan más investigaciones para entender qué factores motivan a la gente religiosa para repartir dádivas, el estudio deja claro que la empatía y la compasión no son las únicas variables en juego. En resumen”, explica Willer, “la investigación sugiere que, aunque en EE.UU. se tiende a creer que las personas menos religiosas son menos sinceras respecto al sentimiento de compasión, podrían, de hecho, mostrarse más dispuestas a ayudar al prójimo que la gente más religiosa”.

 

Jueves, a 10 de Mayo de 2012
 
 
 
 
 
 
 
 
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Jueves, a 10 de Mayo de 2012

Por Sergio Dario, Cantabria (España)

He leído con atención los recientes post que has publicado en esta tu/nuestra página Alfredo, sobre quién gobierna la política económica y, por ende, casi todo lo demás en este nuestro jodido mundo (A. Garzón Espinosa, 04/05/2012), y también esa atrevida, original y probablemente acertada (aunque inviable en un país que no genera recursos) propuesta para solucionar la crisis financiera de A. España (Antonio España, 01/05/2012). Ambas me parecen altamente recomendables: una vez más aciertas en la selección de contenidos.

Hubiera querido colgar algún comentario antes, pero no estoy de humor, seguro que tu lo comprendes... lo siento.

Alberto Garzón acierta de lleno en sus declaraciones: esto es una chapuza tanto en la forma como en el fondo. Es tanto lo que se puede, y se debe, decir que me pongo a escribir a vuela pluma, ni me lo voy a pensar. Iré descubriendo lo que quiero echar fuera según lea lo que vaya escribiendo.

1º) El negocio bancario es así. Consiste en dar licencia a los más ricos para que "creen" dinero de la nada, como queda perfectamente explicado en el enlace a "reserva fraccionaria" del post de Antonio España. Los Bancos no fabrican el dinero que nos venden. Lo compran al por mayor y lo venden más caro, pero mayormente "se lo inventan", y lo van recuperando, junto con sus beneficios en forma de intereses, con las amortizaciones... salvo cuando el dinero NO VUELVE a los Bancos.

2º) Los banqueros ya se cuidan muy mucho de asegurarse de que el dinero va a volver. Les va en ello su Capital y su Beneficio... y el de sus amigos los Accionistas... ¡ojo! con el dinero no se juega. Hace sólo 5 o 6 décadas muy pocos tenían acceso al crédito. Los banqueros se prestaban dinero entre sí, pero no por amistad. No hay "amigos" con el Capital Privado en juego.

3º) La banca semipública ya estaba inventada hace muchos años. La banca semipública prestaba a las clases menos pudientes. Préstamos para fines domésticos y personales, en importes de ‘andar por casa’: que si un coche, que si arreglar la casa, que si un pequeño comercio, que si una vivienda con garantía hipotecaria... menudencias. Muchas menudencias que con el incremento del poder adquisitivo de la clase media acaparó la mitad del mercado financiero español. Mucho, muchísimo negocio.

4º) La banca semipública no tenía "accionistas" privados. Los beneficios obtenidos en su actividad recaían en la sociedad por mandato estatutario, por ley. ¿Y quién gestionaba y dirigía la actividad bancaria?: gestores profesionales contratados para ello ¿Y quién contrataba y auditaba a estos profesionales?: los poderes públicos.

5º) Pero los beneficios empezaron a ser descomunales… y el pastel se hizo irresistible. Y los poderes públicos pasaron a ser gestores, administradores... y auditores de la banca semipública. Juez y Parte. Así los gestores son nombrados por Consejos de Administración compuestos por y entre partidos políticos, centrales sindicales, representantes de ayuntamientos y gobiernos regionales (más políticos y partidos políticos...), y representantes de otros poderes públicos, organismos y colectivos como cámaras de comercio, empleados y usuarios.

6º) La banca semipública gestiona sin rendir cuentas a una junta de accionistas de lo que se viene haciendo con "su dinero" con su capital privado. Los beneficios son públicos, pero las pérdidas también lo son. Los representantes de los Consejos de Administración de la banca semipública NO EXPONEN UN EURO DE SU PATRIMONIO PARTICULAR en su gestión. Si hay beneficio, se cobra un plus, un bonus, ‘un patí y un pamí’, pero si se ha gestionado mal, cada uno lo cuenta a su manera y no pasa nada.

7º) La banca semiública, las defenestradas Cajas de Ahorros, llamemos por su nombre ya, tuvieron su "fortaleza" en el sector hipotecario, mientras que la banca privada era líder indiscutible en el sector empresarial. Pero todo se enredó con la liberalización del suelo (Ley 7/1997, de 14 de abril, de Medidas liberalizadoras en materia de suelo y de Colegios Profesionales y en el año 1998 con la Ley 6/1998, aprobada el 13 de abril de 1998, de Régimen del suelo y valoraciones), con la generalización de las tasaciones comerciales (tibiamente reconvenidas por el órgano rector de las prácticas bancarias, el Banco de España) y el aparentemente interminable flujo financiación proveniente de una fantasmagórica economía mundial. Un océano de dinero que no existía.

8º) El Banco de España hubiera tenido, porque podía y sólo él podía hacerlo, que cortar de raíz ese recurso de trilero de tasar "a la carta" del promotor. Ese autoengaño corto de vista que proporcionaba una velocidad inaudita de acceso al crédito y que encareció el suelo, la construcción, los gremios, el material, las viviendas...

9º) Por contrapartida, los números de la banca se multiplicaron como los ingresos por licencias de obra, Impuestos, etc.,... pero ¿de qué ha servido? En apenas dos años el sistema financiero, las entidades locales y los gobiernos regionales cuelgan el cartel de "en ruina".

10º) Los préstamos hipotecarios a particulares entre los años 2000 y 2007 se dieron peor que en tiempos anteriores, cuando se respetaba la Ley Hipotecaria y se exigía disponer del 20% del valor de la vivienda (tasación técnica) o de su precio de venta. La morosidad a particulares ha subido hasta el 3,00% o el 4,00% desde un 0,75% o 1,50% que se consideraba "normal", pero la morosidad a constructores y promotores supera el 30%, y esas operaciones se concedieron en los más altos comités de riesgo... y ¿quién y a quién se concedieron?

11º) La Ley de Sociedades, de la que NADIE habla, de la que NADIE propone ni de lejos una actualización como la que se nos ha impuesto a los particulares, permite a una persona abrir tantas empresas como le dé la gana. Con un puñado de euros y los contactos necesarios, puedes poner en marcha 100 proyectos... y quebrar los 100 a la vez... Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE durante un porrón de años quebró más de cincuenta sociedades. Un "pensamiento" suyo: “La mejor empresa pública es la que no existe... más libertad empresa, más mercado, más desregulación y más competencia”... pero cuando se trata de quiebras la limitada la de las personas jurídicas, no para él como propietario. Un chollazo.

12º) Como el beneficio no está limitado (Dios nos libre, ¡anatema!) y no existe un beneficio máximo antónimo del salario mínimo, la empresa se puede descapitalizar tanto como de la gana. Luego las deudas con el Estado, la Seguridad Social, los empleados, proveedores... son de la sociedad anónima o limitada, pero ¡mi capital privado ni tocarlo! El dinero QUE NO VOLVIÓ a las entidades financieras que se lo prestado, SI fue entregado a "alguien"... Si ese dinero aún existe (¡y seguro que existe!), ESTÁ EN PODER DE PARTICULARES, ya sea en bienes inmuebles, bienes muebles o en paraísos fiscales.

13º) De toda la mierda que dejó esas artimañas en los balances de los bancos, de tantos préstamos multimillonarios incobrables para pisos, promociones, inmuebles, obras inacabadas y suelos improductivos, el porcentaje de préstamos a particulares para compra de sus viviendas habituales es tan residual como doloroso. Y desde luego, todas esas macro operaciones multimillonarias no se autorizaron en los despachos de los directores de oficina. Aun así, creo que sería de justicia social imponer la aceptación de la dación de pago, a solicitud del moroso, en todas las operaciones en las que, en su concesión, se haya rebasado los límites de endeudamiento razonables. Incluso, cuando la operación fuera manifiestamente inviable, la pérdida de la propiedad debería conllevar el derecho del titular a habitar el inmueble con ciertas condiciones... Los errores profesionales de la banca que los pague la banca.

14º) Pero volvamos a la “barra libre” de dinero en la que se convirtieron los altos Comités de Riesgo. En esa barra se apoyaron y pidieron su consumición personas muy cercanas a la política. Lo vemos una y otra vez en las noticias. Los grandes quebrados tienen grandes amistades. La trama de intereses, relaciones y contactos entre gestores públicos (Alcaldes y ediles varios, miembros de gobiernos regionales, diputaciones...) y empresarios privados era (y es y será) muy tupida. Y los gestores públicos de las cajas de ahorros estuvieron muy diligentes para atenderles. En las actas de concesión de macro préstamos de las grandes catástrofes financieras, esas que lastran toda la economía española actual, podríamos encontrar representantes, más o menos directos, de toda el espectro político y sindical de nuestro estado… los mismos que ahora se llevan las manos a la cabeza y se tiran de los pelos, o corren muy dignos en defensa de los "intereses públicos".

Conclusiones

Es muy difícil sacar la veta "social", el beneficio público y largoplacista al negocio bancario. A las pruebas de estos años me remito. Las tres décadas de mayor generación de beneficios, también para la banca semipública, ha dado en esto. El Estado, gobierne quien gobierne, debe ser exquisito en su pulcritud moral, porque el dinero, cuando es de todos/de nadie, es la más activa, rápida y eficaz vía de contagio de todos los vicios y miserias humanas. Y el déficit de pulcritud moral es elevadísimo. Sin una gestión de alto nivel ético y profesional la banca semipública no funcionará.

En lo que a actividad económica se refiere, lo privado necesita una regulación aun más urgente y profunda que lo público. La ley protege al empresario, al amparo de una limitadísima legislación, más allá de lo moralmente aceptable y de lo que interesa al bien común. Y hay que tener en cuenta que para la ciudadanía de a pié, crisis significa problemas y zozobra, pero para el capital crisis es "oportunidad"; durante estos años de crisis, el mercado de artículos de lujo ha crecido más que el PIB de ningún país. Estamos en donde "ellos" querían encontrarnos. No hay errores: "el mercado", "el sistema" funciona ASÍ.

Los que ahora toman decisiones escalofriantes para "el bien de todos", y los que las critican, son de la misma familia (incluso en ocasiones los mismos) que han alimentado "el mal de todos" del que pretenden rescatarnos. Además, están por encima de los peligros (reales e inminentes) de los que pretenden salvarnos: ni sus viviendas, ni sus puestos de trabajo, ni sus pensiones, ni su altísimo nivel de vida corren ningún riesgo. Hemos creado una casta aparte... y se la pagamos.

Estamos viviendo el dramático desguace de un Estado que, en manos de sus gestores temporales y ocasionales, vende, se desprende de bienes públicos de valor incalculable, a precios de saldo. Liquidamos y privatizamos la sanidad, la educación, la generación y distribución de energía, de agua potable...

Ahora que aflora la ruina a la que la han llevado sus gestores (públicos), nacionalizamos un banco que era semipúblico hace sólo año y medio, un banco que durante sus trescientos años anteriores fue un floreciente negocio: ¡manda collóns na Habana!

Corolario: si el país, este o cualquier otro, sigue sin producir, nos vamos todos a la mierda.

 

 

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Domingo, a 6 de Mayo de 2012

Por A. Garzón Espinosa, 04/05/2012

La pregunta es ambiciosa, desde luego. Algunos dirán que son los Estados-Nación más poderosos militarmente, como Estados Unidos. Otros dirán que son las personas más ricas y poderosas las que, conspirando, deciden en lugares poco transparentes cómo gestionar el mundo. Sin duda también habrá quienes crean que son las voluntades individuales las que conforman, a través del mercado, el destino de nuestra economía mundial. Incluso, en una derivación de esta última opción, puede pensarse que son precisamente las empresas transnacionales las garantes del futuro político y económico de nuestro mundo. En todo caso, probablemente todas tengan algo -aunque sea poco- de razón, si bien para intentar responder tamaña cuestión no pueden servir análisis simples o prejuicios sin confirmar empíricamente.

Mi intención aquí no es otra que mostrar y difundir los resultados del reciente y único estudio que ha evaluado la red global que conforman las transnacionales (también llamadas multinacionales o grandes empresas a secas). Según este complejísimo estudio que ha analizado las redes de 43.060 transnacionales, apenas un 737 de ellas controlan el valor accionarial del 80% total. Esta distribución de poder es mucho más desigual que la distribución de riqueza y renta. Además, el 40% del valor de todas las transnacionales del mundo está controlado por un pequeño núcleo -core- de 147 transnacionales. Y, más interesante si cabe, de ese núcleo de trasnacionales tres cuartas partes son entidades financieras.

La evolución de la red empresarial

Los economistas clásicos distinguían entre capitalistas y trabajadores para distinguir los dos espacios que podían ocuparse en la actividad productiva. Corresponde esa clasificación a un análisis analítico abstracto de cómo opera el sistema económico capitalista, pero también a cómo era la configuración concreta del capitalismo más incipiente. Un capitalismo caracterizado por empresas donde la propiedad y la gestión coincidían y existía por lo tanto un capitalista activo preocupado por el control de su empresa y por lo tanto por los beneficios que les pudieran dar. El resto de la empresa eran, simplificando, trabajadores que alquilaban su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Imaginen en esta visión al capitalista industrial del siglo XIX español, caracterizado por estar frente a la empresa vigilando la actividad productiva. Por ejemplo, a Miguel Agustín Heredia, empresario industrial riojano que montó importantes negocios en Málaga.

Según evoluciona el capitalismo, sin embargo, esta realidad va cambiando y haciéndose más compleja. Las empresas se hacen más grandes y surgen las primeras sociedades anónimas. Se disocia la propiedad de la empresa -que queda en manos de los accionistas- de la gestión de la misma -que queda en la dirección- y de la actividad puramente productiva -los trabajadores-. Los accionistas suelen ser grandes fortunas que juntando sus riquezas permiten acometer proyectos empresariales más complejos y que rinden más beneficios. Un ejemplo español fue la compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (M.Z.A.), que nació de la unión de los capitales de grandes fortunas como las del marqués de Salamanca, el duque de Morny y los Rotchschild (familia vinculada a las finanzas), si bien también -como siempre- con el apoyo de capital público. O el más obvio, el de la Río Tinto Company Limited, empresa de capital danés e inglés que cotizaba en la bolsa de Londres y explotaba las minas de RíoTinto (Huelva). En definitiva, las finanzas y la nueva organización empresarial permite al capitalismo desplegar proyectos más ambiciosos que en ningún caso una sola gran fortuna individual podría llevar a cabo, pero esa nueva organización empresarial modifica a su vez la relación entre los sujetos económicos (finanzas, propietarios, gestores, trabajadores) y por lo tanto las relaciones de poder.

Con la evolución de los mercados financieros, entre los que se incluye el mercado de acciones -la bolsa, es decir, el espacio donde se compran y venden derechos de propiedad de las empresas-, el sistema se hace aún más complejo. La globalización económica y financiera va empujando a las empresas a una mayor internacionalización. Hasta el punto de que gracias a la llamada ingeniería financiera las grandes empresas pueden comprar con enorme facilidad partes de otras grandes empresas o financiar nuevos proyectos de inversión. La aplicación de las políticas neoliberales, que retiran el corsé keynesiano -las prohibiciones y regulaciones que existían en el marco económico- no hacen sino disparar esas tendencias subyacentes. Las grandes empresas pueden, desde entonces, internacionalizarse incluso a partir de la emisión de lo que algunos autores han denominado capital financiero (véase el trabajo de Oscar Carpintero).

En este punto de la evolución capitalista, las empresas están formadas por propietarios, gestores y trabajadores pero que mantienen relaciones muy distintas a las anteriormente descritas. Los propietarios son los accionistas, pero que ya no tienen una preocupación directa por el estado de la actividad productiva -a diferencia del propietario tipo s. XIX- sino que únicamente se preocupan por rentabilizar su capital. La extraordinaria liquidez de los mercados les permite a estos accionistas pasar de una empresa a otra en cuestión de segundos, por lo que se disocian los intereses y vencen las estrategias cortoplacistas. Los gestores, por otra parte, son los consejos de administración de las empresas y los directivos, esto es, aquellas personas que toman las decisiones que afectan a la actividad productiva. Estos consejos de administración obedecen órdenes de los accionistas, porque a ellos les rinden cuentas -no en vano los accionistas pueden exigir la destitución de éstos si consideran que no lo están haciendo bien, es decir, de acuerdo a sus intereses-. Esta relación, propia de la etapa neoliberal, está definida como “shareholder value” y estudiada en la literatura económica en el marco de la llamada “corporate governance” y de la “teoría de la agencia”. Los trabajadores, por otra parte, también están fragmentados en función del segmento productivo al que están asociados -desde gerentes hasta trabajadores de cuello azul-.

La moderna red empresarial

El problema macroeconómico es que en el mundo no sólo existe la distribución de riqueza y renta, sino también la de poder. Las grandes empresas determinan la configuración económica de cualquier país o región, e influyen de forma directa e indirecta en la creación de empleo y la calidad de vida. Por lo tanto, la capacidad de tomar decisiones o influir en ellas por parte de las grandes empresas es especialmente importante y es una manifestación de poder. Pero dada la inmensa y compleja red que se ha tejido entre las propias empresas, es complicado saber quién se encuentra detrás de esas decisiones.

El estudio con el que he comenzado este escrito nos aporta datos esclarecedores. Teniendo presente que las grandes empresas internacionalizadas, es decir, las transnacionales, forman una red en la que por encima tienen a los accionistas y por debajo a sus filiales (para las cuales la empresa matriz es su accionista), se ha elaborado un mapa mundial de las 43.060 empresas más importantes. Como se puede observar en el siguiente gráfico, esto no podría haberse hecho sin tratamiento informático a partir del software adecuado (de hecho, la imagen sólo nos ilustra la composición, porque más allá de ello no vemos un pijo).

De lo que se extrae en el artículo es que hay un núcleo de empresas, o core (SCC en la imagen siguiente), que se encuentran dominando las relaciones del resto a partir de su control accionarial. Es decir, de las ramificaciones que nacen de las empresas centrales puede observarse que controlan parcial o totalmente gran parte del resto de empresas. En conjunto, ese núcleo está formado por 147 empresas que controlan el 40% del valor accionarial total. Saliéndonos del núcleo encontramos que 737 empresas controlan el 80% del valor total.

Uno de los aspectos más interesantes es que en ese núcleo de 147 empresas hay dos tercios que son empresas financieras, es decir, grandes bancos comerciales y de inversión.  Y estos son, por lo tanto, los sujetos económicos con más poder para determinar la economía mundial. La lista de esas entidades núcleo es ilustrativa también del poder nacional que respalda esos intereses económicos. A continuación, un zoom sobre las entidades financieras más importantes que componen ese grupo. ¿Os suenan?

Conclusiones

No cabe ninguna duda de que hay una relación directa entre las entidades que concentran el poder económico y político, en la medida que han aprovechado la debilidad autoimpuesta por los Estados por medio de las privatizaciones y desregulaciones, la responsabilidad en la crisis financiera y los beneficiarios del intento de salir de la crisis. Podemos decir, con los datos en la mano, que las entidades financieras son quienes controlan la economía mundial. Pero lo hacen sin necesidad de recurrir a conspiraciones oscuras, porque es la propia dinámica del sistema económico capitalista la que explica que estos sujetos económicos, las empresas transnacionales y su red, operen de acuerdo a una lógica que les lleva a defender sus intereses. Intereses que son antagónicos con los de los ciudadanos, de modo que su propia dinámica lleva al incremento de la explotación sobre los más desfavorecidos.

El análisis político de por qué un gobierno nacional sale en defensa de una trasnacional (como Repsol) queda para otra ocasión, como también dejaremos para más adelante un análisis de las implicaciones de clase que todo esto significa -por cierto, magníficamente estudiadas por el economista marxista Gerard Dumenil-. Aunque en ambos casos hay elementos en este propio artículo, en la medida que podemos saber que, por ejemplo, Repsol está participado por entidades financieras como CaixaBank y otras entidades que a su vez están participadas por entidades financieras nacionales e internacionales. Por otra parte, los accionistas acaban siendo, en última instancia, personas de carne y hueso. Esas personas son las clases altas, los segmentos más ricos de la sociedad que participan en las redes financieras -por ejemplo, en España el 40% de los hogares tiene el 60% de sus activos financieros en cuentas corrientes, que rinden poco o ningún beneficio, mientras que los hogares más ricos tienen gran parte de sus activos financieros en la forma de acciones o de fondos de inversión y de pensiones que en última instancia casi todos tienen que ver con los derechos de propiedad de las empresas transnacionales.

 

Jueves, a 3 de Mayo de 2012

Por Rosa María Artal, 30/04/2012

8,02 de la mañana. Abro los ojos y pongo la radio, el diario acto mecánico. “Es impresentable”, dice Esperanza Aguirre (Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, Condesa de Murillo [i] y grande de España [ii], Presidenta de la Comunidad de Madrid, famosa por sus salidas de tono, sus miserables ataques a “lo público” y sus meteduras de pata [iii]) en tono agrio. Una sola décima de segundo para incorporarme de nuevo y desconectar el aparato. Con increíble agilidad para estar apenas despierta, he decidido abortar el discurso, fuera el que fuera. Evitar contaminarme con todo lo que había de seguir en las noticias.

No sé si la recién reelegida presidenta del PP en la comunidad de Madrid dirigía su piropo al PSOE, a alguno de sus miembros en concreto, a IU, a los sindicatos, a la sociedad que protesta en la calle, o hacía un pack con todos ellos. Me daba igual, es todo tan previsible…

Pero inmersa ya en la vida diurna, no dejo de pensar en lo que realmente… es impresentable. Y que a unos políticos –sean del signo que sean- que únicamente han sido elegidos para representarnos y en nuestro nombre llevar la gestión del país, debería hacerles gritar: Es impresentable.

Es impresentable acabar con la sanidad pública, hacer pagar por las ambulancias y las sillas de ruedas, quitar los tratamientos a enfermos graves porque no tienen no sé qué papeles, abocar a las mujeres divorciadas a la tutela del marido para que les “avale” su derecho a la sanidad pública, apretar aún más la angustia de millones de jóvenes mayores de 26 años que, a su falta de trabajo, unirán quedarse sin atención médica como no se apunten al presunto servicio de creación de empleo.

Es impresentable destrozar también la educación y asumir –sin pestañear- que empeorará con los recortes, cuando el fracaso escolar y educacional de España exigía por el contrario mayores medidas de apoyo. Es impresentable reservar los estudios universitarios a los ricos, cercenar la investigación y la cultura.

Es impresentable dedicar los recursos económicos a subvencionar a la iglesia católica, el gasto militar o los toros. O mantener las intocables prebendas de los políticos.

Es impresentable asumir ahora que no van a crear un puto empleo hasta 2020 y decir que seguirá creciendo el paro, cuando además basaron en ese punto esencial la campaña para las elecciones.

Es impresentable mentir tanto y con tanto desparpajo.

Es impresentable obstinarse en el camino suicida de la austeridad, y no reconocer que la peor “herencia,” es la “peor” derecha imaginable.

Es impresentable reírse del inmenso dolor que están causando como hace Aguirre, cuya queja es que “El gobierno no recorta suficiente”.

Es impresentable que nos vendan el patrimonio público que pagamos con nuestros impuestos.

Es impresentable reprimir la disidencia, mantener en la cárcel a manifestantes, suprimir el tratado de Schengen o trabajar a toda prisa para endurecer el Código Penal y que aquí no rechiste salvo Dios.

Es impresentable atribuir toda la culpa de la crisis económica al PSOE, y decir que “de haber dejado así España no saldrían a la calle”, cuando el PP tiene en su haber el despilfarro -y alguna cosa más- de la Comunidad Valenciana, Baleares, Madrid (incluido su ayuntamiento) o Galicia, por no seguir por más.

Es impresentable seguir engañando a los ciudadanos diciendo que tras ajustar el déficit “ese dinero se destinará” a atender las necesidades de los ciudadanos, porque no funciona así en la “economía de casino” que los neoliberales defienden. Todo lo contrario, el hambre de codicia jamás se les sacia. Y no hay más que mirar a Grecia, Portugal o Irlanda.

Es impresentable la tibia oposición que está realizando el PSOE, que parece más atento a conservar su parcelita que a solucionar las causas de desesperación de los ciudadanos.

Es impresentable que los grandes medios informativos no prioricen la información que precisa conocer la sociedad y sigan distrayendo con tal irresponsabilidad.

Es impresentable que un grupo notable de ciudadanos tengan tan nulo aprecio a su condición de tales y engullan las mentiras, la situación que viven, y el futuro que se les cierra por mirar para otro lado. Es impresentable permanecer impasible ante tantos signos que alertan de una vuelta del fascismo.

Y es más que impresentable que el Gobierno de España esté “presentado” sus reformas al Gobierno alemán en un sarao en Galicia. Es impresentable, del todo impresentable la actitud prepotente y casi cruel de Rajoy con quienes considera inferiores a él, si no queréis reformas, dos tazas, y el servilismo que despliega hacia quien ve superior: Merkel. Porque además no le sirve de nada: hemos vuelto a entrar en recesión (por la pésima y errónea gestión del PP) y estamos a un paso del bono basura. 



[i]  El Condado de Murillo es un título nobiliario español creado el 21 de diciembre de 1692, por el rey Carlos II, a favor de Carlos Ramírez de Arellano y Guevara.

[ii]  La Grandeza de España es la máxima dignidad de la nobleza española en la jerarquía nobiliaria, pues está situada inmediatamente después de la de infante, que está reservada a los hijos del rey de España y a los del príncipe de Asturias. Es otorgada por el rey y generalmente va unida a un título nobiliario, por lo que es hereditaria, aunque en ocasiones se concede de forma vitalicia a una persona en concreto, como los hijos de los infantes de España, que no heredan el tratamiento de sus progenitores. Es también la más alta dignidad de su clase de toda Europa, pues sus privilegios fueron mayores que los de otras figuras similares europeas, como los pares de Francia o los peers del Reino Unido. Su origen se encuentra en las antiguas monarquías visigodas, aunque no es hasta el reinado de Carlos I de España en el siglo XVI cuando comienza a regularse y establecerse como la conocemos en la actualidad.

[iii]  Algunas frases célebres de esta condesa y grande de España:

  • No tener pagas extra (¡ojo, las tiene prorrateadas!) como presidenta (de la Comunidad de Madrid) me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego por culpa de que mí palacio tiene unos techos altísimos y la calefacción es eléctrica!".

  • En mi lista electoral hay gente que está imputada judicialmente por tonterías.”

  • Estos sindicatos (refiriéndose a CC.OO y UGT) caerán como el muro de Berlín.”

  • Qué suerte hemos tenido quitándole un consejero al hijoputa (refiriéndose a su compañero de partido político, Alberto Gallardón), dándoselo a IU.”

  • Porque lo considero nocivo y un atentado a la intimidad (en respuesta a su negativa a publicar su patrimonio personal).”

  • Los poderes públicos tienen la obligación de impulsar la práctica del golf.”

 

Martes, a 1 de Mayo de 2012

Aclaración importante

Obviamente, entre mis opciones económicas, y menos aún políticas, está dar pábulo a propuestas que venga de la Escuela Austríaca de Economía EAE, también denominada Escuela de Viena, o de alguno de sus acólitos, tan proclives ellos a vilipendiar todo pensamiento que huela a marxismo, socialismo, monetarismo o keynesianismo. No está en mí, por tanto, ser propagandista del liberalismo salvaje o de cualquier otra opción política que implique la desregulación salvaje de los mercados financieros.

Insisto: no está en mi tamaña cosa, pero no puedo dejar de considerar como muy acertada la propuesta que Jesús Huerta hace para equilibrar los desequilibrios que tiene el sistema financiero europeo y, por ende, el español.

Por ese motivo os propongo una lectura pausada del artículo “Una solución a la crisis financiera y de deuda”.

Alfredo Webmaster

 


Antonio España para elconfidencial.com, 01/05/2012

Imagínense por un momento que un economista de prestigio les propone una reforma del sistema financiero para acabar de una vez por todas con los problemas de solvencia de nuestros bancos y cajas -que tienen ahogados a familias y empresas- y, de paso, aligera significativamente la losa de la deuda pública. Supongan además que la solución propuesta no sólo no le supone coste alguno al contribuyente -ni en términos de impuestos ni en términos de inflación- sino que además ayuda a reducir el déficit del estado. ¿Creen que dicha reforma merecería ser llevada y, al menos, discutida en el Congreso de los Diputados?

Pues bien, una solución así fue propuesta por el catedrático Jesús Huerta de Soto en su “Dinero, crédito bancario y ciclos económicos” y ha sido puesta de nuevo sobre la mesa durante la conferencia que impartió el pasado jueves 19 de abril en la Fundación Rafael del Pino, “Crisis financiera, reforma bancaria y el futuro del capitalismo”.

Trataré de resumirles a continuación el contenido de la reforma propuesta, que iría encaminada a atajar el problema de solvencia estructural que aqueja a las entidades financieras de nuestro país. Esto es así porque que si todos los depositantes acudiéramos en tropel a retirar nuestro dinero, con los aproximadamente 6.800 millones de euros que, según el Banco de España, tienen los bancos contabilizados en caja, no tienen ni para empezar para hacer frente a los algo más de 260.000 millones de euros que tenemos depositados en cuentas a la vista -es decir, que pueden ser reclamados por sus dueños en cualquier momento-.

¿Y dónde está el dinero? Donde ustedes se imaginan. Por obra y gracia de la reserva fraccionaria está enterrado en créditos a promotores y empresas, en hipotecas y préstamos a particulares y en deuda pública.

Pues bien, la reforma propuesta consiste en que, para restituir el estado de solvencia, el banco central imprima y entregue a los bancos tantos billetes como sean necesarios para igualar el importe total de los depósitos a la vista y equivalentes. Es decir, por una vez y sin que sirva de precedente, se crearían de la nada unos 260.000 millones de euros para dárselos a los bancos. Ustedes dirán, ¿economistas austriacos pidiendo que se imprima dinero? ¿Se han golpeado la cabeza y se han convertido al keynesianismo? ¿Ya no les importa la inflación? ¿Y los rescates públicos a la banca que tanto han criticado?

Pues no, porque la propuesta de reforma incluye una medida esencial sin la cual no tendría sentido. Y es que, a la vez, se eleve el coeficiente de caja al 100%, acabando con la reserva fraccionaria. De esta manera, los bancos pasarían a estar legalmente obligados a “bloquear” la cantidad recibida y mantenerla siempre en idéntica proporción a los depósitos a la vista de sus clientes.

Así, todo ese dinero creado de la nada quedaría inmediatamente “esterilizado” y no generaría inflación. Para ustedes y para mí, no cambia el dinero que consideramos como efectivo líquido. Y para el banco tampoco se incrementaría la cantidad que tienen disponible para prestar y expandir el crédito, dado que no puede tocar es nuevo dinero salvo para devolvérnoslo como reintegro parcial o total de nuestros depósitos.

De este modo, queda resuelto el problema de insolvencia del sistema financiero -cuestión aparte es la de las tensiones de liquidez derivadas del descalce de plazos-. A partir de este momento, una entidad a la que le vaya mal en su negocio de banca de inversión, podrá quebrar y ser liquidada, pero el dinero de sus depositantes estaría a salvo y les sería devuelto hasta el último céntimo. Esto nos permitiría replantearnos el Fondo de Garantía de Depósitos al ser menos necesario y, desde luego, pensarnos si desmantelar el FROB- y de paso liberar un dinero que le vendría muy bien a las cuentas públicas.

Pero protestarán ustedes, y con razón, pues le estaríamos “regalando” una millonada a los bancos -adicional a lo que ya le hemos dado desde que arrancó la crisis. Ya que, de alguna forma, todos los préstamos concedidos a empresas, particulares y administraciones públicas por las entidades financieras pasarían a ser una todo plusvalía, beneficio puro -imagínense los bonus de los directivos. Y eso no es de recibo.

Para evitar la injusticia -por no decir inmoralidad- que eso supondría, la solución propuesta por el profesor Huerta de Soto sería, de forma muy simplificada, utilizar parte de esos activos -valorados a precios reales de mercado- para cancelar la deuda pública en manos de los bancos españoles. Es decir, el estado les permitiría quedarse con ellos a cambio de renunciar a los Bonos del Tesoro en su poder, lo que supondría un importantísimo alivio a las cuentas públicas españolas.

Imagínense, de esta forma, unos 212.000 millones de euros de deuda pública -aproximadamente un tercio del total- que están en manos de instituciones financieras nacionales podrían borrarse de un plumazo. Y con ello matamos dos pájaros de un tiro: solvencia y deuda pública. O tres, pues el alivio sobre el déficit de los menores intereses a pagar no sería en absoluto despreciable.

¿Y los 48.000 millones de euros que quedan hasta los 260.000? ¿Qué hacemos con ellos? Podríamos emplearlos en cubrir otras obligaciones del Estado, como por ejemplo la deuda de las pensiones de la Seguridad Social. El fondo de reserva de la Seguridad Social dispone de unos 65.000 millones, de los cuales, el 90% está invertido en deuda pública nacional. Pues bien, podría canjearse esa deuda pública por otra parte de los activos -de similar calidad-, que pasarían al fondo de reserva. Los títulos de deuda pública, ya en manos de los bancos, podrían cancelarse como contrapartida de los fondos de nueva creación. Con lo que el efecto sería doblemente beneficioso para la sociedad.

Evidentemente, para que la reforma fuera efectiva y, sobre todo, definitiva, debería asegurarse el mantenimiento del coeficiente de caja del 100%. O, lo que es lo mismo, los bancos -y con ellos los políticos- no podrían aprovechar en cuanto nos demos la vuelta para volver a conceder préstamos y expandir artificialmente el crédito. Los banqueros tendrían que despedirse de los beneficios estratosféricos que históricamente han cosechado de crear dinero de la nada, mientras que los políticos tendrían que renunciar a los efectos electoralistas de la expansión crediticia en épocas de auge.

Volviendo a la pregunta inicial, ¿no creen que dicha reforma merecería ser al menos planteada y debatida en las Cortes? ¿Creen que tenemos políticos en España capaces de elevar el debate político a esos niveles y plantear en el Parlamento una propuesta así?

Pues bien, sepan que una propuesta similar fue llevada a la Cámara de los Comunes británica en septiembre de 2010 por los diputados tories Douglas Carswell y Steve Baker.

Y en España, ¿cuándo?

 

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Viernes, a 20 de Abril de 2012
 
 
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"Para que unos pocos vivan como viven, muchísimos tienen que vivir peor"
 
Karl Marx
 
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