Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Martes, a 31 de Agosto de 2010

Por Manolo Saco para publico.es, 23/08/2010

En Brasil se han echado a la calle los humoristas porque las autoridades han prohibido por decreto divulgar, en emisoras y periódicos, imágenes o afirmaciones que puedan “denigrar o ridiculizar” a cualquiera de los candidatos a la presidencia del país en las próximas elecciones del 3 de octubre. Inexplicable. Ahora que en nuestra Antena 3 comienza “El club del chiste VIP”, con los políticos trabajando de humoristas (oficialmente, por fin), los brasileños caminan con el pie cambiado y pretenden destruir el espejo en el que mirar las miserias de los mandatarios públicos, ese espejo del Callejón del Gato que es el humor, que no tiene piedad de famas y cuyo contacto todo lo corroe.

Lo que demuestra que el miedo a la crítica no es privativo de sociedades dictatoriales o totalitarias. Basta con rascar en la piel de países como Italia o Venezuela para comprobar que las restricciones a la libertad de opinión y crítica son un recurso recurrente, con el empleo de los más variados y peregrinos argumentos, y siempre por nuestro bien, por supuesto.

Nuestro viejo régimen era un especialista en el asunto. Obreros y estudiantes en huelga pasaban a ser delincuentes comunes por orden administrativa, los detenidos se suicidaban sospechosamente tirándose de las ventanas de dependencias policiales, los grupos de resistencia armada de la posguerra, el maquis, eran simples bandoleros, y todo opositor al régimen formaba parte de una confabulación judeo-marxista-masónica, pagada por un inagotable tesoro guardado en algún lugar de Moscú, que tenía como objetivo la destrucción de España a golpe de talonario.

Para aquel régimen, hasta los homosexuales, “que apenas existían”, por cierto, eran delincuentes peligrosos a los que se les aplicaba la reformada “Ley de vagos y maleantes” nacida en la República. Hay “delitos” y situaciones que ciertas sociedades no pueden consentir, así que mejor es que no se hable de ellos. La Ley para la Seguridad del Estado de 1941 intentaba poner coto al “menosprecio público de las más esenciales prerrogativas de la autoridad”.

En ese caldo de cultivo fascista, el humor tuvo que hacerse “blanco”, libre de toda crítica pública y política, al que se permitía antes un leve desahogo de cierta tensión sexual que la más leve crítica a la autoridad, fuese política, religiosa o militar, por supuesto. Pero como el censor (y de esto yo sé mucho, os recuerdo que soy un aprendiz de censor) se distingue sobre todo por su torpeza de criterio y su incapacidad absoluta para el humor, las publicaciones acudieron al recurso humorístico para burlar a los censores, siempre preocupados por lo mismo, como mi confesor. La Codorniz, “la revista más audaz para el lector más inteligente”, llegó a representar un instrumento de propagación de rumores que la prensa del régimen no podía ni mencionar. Más tarde, en el franquismo declinante, revistas como Triunfo, Cuadernos para el diálogo o Cambio16 hicieron un ejercicio soberbio de redacción para “escribir y leer entre líneas”, esas líneas que el estúpido censor era incapaz de comprender. Como el dios de Einstein, escribíamos derecho sobre renglones torcidos.

En Venezuela, que se ha revelado como uno de los países de Latinoamérica con mayor índice de asesinatos, muy por encima de las ya míticas cifras de Colombia o México, el gobierno intentó torpemente censurar los datos recolectados por su Instituto Nacional de Estadísticas prohibiendo publicar “fotos, informaciones y publicidad” sobre violencia, sin duda porque la situación de caos e inseguridad que reflejaban esos datos no encajaban bien con la situación idílica de la revolución bolivariana. No lo han conseguido gracias a un tribunal que anuló en parte la orden gubernamental.

Un traspiés, no más. Como sabéis, allí el humor en la información lo pone directamente el presidente Hugo Chávez en su programa televisivo. Si aquí, en una dictadura, conseguimos torear a los tribunales con el recurso del humor, ¿qué tribunal podrá resistirse al ingenio del líder de la revolución democrática bolivariana?

 

Miércoles, a 25 de Agosto de 2010

Esta entrada está dedicada especialmente a Luisa, una abogada recién licenciada qué se debate entre defender o no defender a según qué personajes.

Espero que le (te) ayude a definir tus metas profesionales.

Alfredo Webmaster

 

 

Éste es un blog satírico. Si eres abogado quizá no lo hayas notado. En fin, créeme, es satírico (y la gente normal lo nota). Eso implica, entre otras cosas, que las entrevistas son falsas. Todas.

La sátira, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, consiste en "censurar acremente o poner en ridículo a alguien o algo". 

Ni la RAE ni el Código Penal vigente en España establecen que la sátira sea un delito. Si consideras que el honor de tu representado ha sido mancillado por mi persona quizá es porque lo merecía. Piénsalo. ¿Realmente te gusta representar legalmente a ese cabrón? Ya sé que el mercado laboral está complicado, pero, en serio, quizá puedas encontrar otra cosa. Además, tendrás ahorros. Puedes tirar un tiempo mientras buscas otra cosa. Las ONGs siempre necesitan abogados. No pagan mucho, pero dormirás mejor por la noche. Dale una vuelta.

Si, a pesar de todo, consideras, como tantos políticos e intelectuales de nuestro país que "la libertad de expresión debe tener unos límites" y te animas a amenazarme por vía escrita, te ruego que lo hagas a esta dirección: José Pérez

 

 

Martes, a 17 de Agosto de 2010

En una decisión incomprensible que me niego a aceptar viniendo de un gobierno de izquierdas, desde hace ocho meses no se puede emitir en los canales de televisión españoles el spot de Amnistía Internacional titulado “El Poder de Tu Voz”: el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio obstaculiza su emisión denegando la exención de cómputo publicitario, con el apoyo implícito y explícito del Partido Popular (de derechas).

No sólo se niega el carácter de servicio público del anuncio, con lo que se impide su emisión gratuita, sino que además lo califica como publicidad política. Dicha calificación supone considerar ilegal la emisión por parte de cualquier canal de televisión (artículo 9. 1c ley 25/1994) y sancionable como infracción grave (artículo 20.2 de la misma ley).

Nunca hasta ahora, durante los 18 años que gobernó y gobierna el PSOE con Felipe González y ahora Zapatero, se había negado la exención de cómputo a ningún anuncio de ONG, salvo en el año 2003, cuando gobernaba José María Aznar, del Partido Popular, que también se negó la exención de cómputo al anuncio “Ponte en su piel”, de Amnistía Internacional, sobre malos tratos racistas.

¿Por qué se niega su emisión, por que sale Mahmud Ahmadineyad, Muammar al-Gaddafi, Vladímir Putin, George W. Bush, Kim Jong-il o Hu Jintao? ¿Se niega su emisión por que son los presidentes de Irán, Libia, Rusia, USA, Corea del Norte o China, y por tanto “amigos” nuestros y compradores de muchos productos? ¿Acaso no han sido acusados todos ellos de violaciones sistematicas de los derechos humanos más elementales? ¿Está la dignidad reñida con los negocios?

Me duele tener que aceptar que un partido de progreso e izquierdas, adopte las mismas decisiones que otro partido que no lo es. Me duele. Mucho.

Por eso emito hoy el vídeo, y lo emito acompañado por el emocionante alegato final que hace Charles Chaplin, en la maravillosa película El Gran Dictador, defendiendo la democracia, los derechos humanos y la dignidad, siempre y en todas las circunstancias.

Alfredo Webmaster
 
El poder de la voz, de Amnistía Internacional
 
 Discurso final del barbero hebreo/Chaplin en "El gran dictador"
 

“Lo siento, pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, no quiero gobernar ni conquistar a nadie, sino ayudar a todos si fuera posible. Judíos y gentiles, blancos o negros. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura.

Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.

El odio de los hombres pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá.

Soldados. No os rindáis a esos hombres que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen qué tenéis que hacer, qué decir y qué sentir.

Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carne de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres máquinas, con cerebros y corazones de máquinas.

Vosotros no sois máquinas, no sois ganado, sois Hombres. Lleváis el amor de la Humanidad en vuestros corazones, no el odio. Sólo los que no aman odian, los que no aman y los inhumanos.

¡¡Soldados,no luchéis por la esclavitud, sino por la libertad!!

En el capítulo 17 de San Lucas se lee: "El Reino de Dios está dentro del hombre, no de un hombre, ni en un grupo de hombres, sino de todos los hombres..." En vosotros, vosotros el pueblo tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, vosotros el pueblo tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa, de convertirla en una maravillosa aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.

Luchemos por el mundo de la razón.

Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.

¡¡Soldados, en nombre de la democracia, debemos unirnos todos!!”

Discurso final del barbero hebreo/Chaplin en El gran dictador (1940)
 
 
 
Martes, a 17 de Agosto de 2010

Mapa de la distribución de tropas extranjeras en Afganistán

Por Rosa María Artal

El día en el que Bush decidió privatizar la guerra algo trascendental cambió en el mundo. Cierto que, desde siempre, los conflictos de poder, ideológicos o de religión ocultaban un trasfondo económicodemasiada rapiña sólo para convertir infieles-, pero por primera vez se oficializaba el lucro como objetivo. Al menos, para un sector sustancial de quienes participan en las contiendas. Y no es inocuo en un mundo global (para lo que quieren).

Karzai, el presidente que, en todo el mundo, menos manda en su propio país –Afganistán- (a salvo del que ocupa la presidencia del llamado gobierno transicional de Somalia), ha dado una patada a la mesa y concedido 4 meses de plazo para que abandonen Afganistán las “empresas de seguridad” que allí operan. Un eufemismo –uno de tantos- que esconde a auténticos mercenarios de la guerra. ¿Qué han hecho para que un débil presidente adopte tan drástica medida que le enfrenta a EEUU? Son 40.000 efectivos. De 52 empresas diferentes. Y Karzai argumenta que han causado “incidentes trágicos y horrorosos“.

No son individuos contratados, sino auténticas empresas mercenarias. Nacieron al calor de los atentados del 11S, auspiciadas por George W. Bush, que las utilizó en su “lucha contra el terrorismo”. La principal, Blackwater, dispone de una poderosa flota de aviones de guerra y un ingente número de soldados. Cuando Bush, con la ayuda de Blair y Aznar, invadió Irak, la proporción era de 10 soldados profesionales estadounidenses por uno privado. Después, –según datos del periodista norteamericano Jerey Scahill en 2008, corroborados por Naomi Klein- había desplegados 180.000 contratados, frente a 160.000 militares profesionales estadounidenses.

Blackwater ya se ofreció en el universalmente publicitado desastre del Katrina a asegurar el mantenimiento del orden en Nueva Orleáns, sustituyendo a la policía. Planea hacerse cargo de lo que llama “prevención de genocidios” y dirige su atención al control de las fronteras, al punto de levantar una nueva sede de operaciones en la de EEUU con México. También abre sus mercados para solucionar “el problema colombiano” y otros conflictos de sus vecinos del sur.

Por otro lado, Halliburton, la empresa oficiosamente vinculada a Bush y el que fuera su vicepresidente Dick Cheney, obtuvo contratos millonarios y sin licitación, a dedo, para “reconstruir” Irak y, también, andaba edificando cerca de la frontera de México cárceles privadas para inmigrantes ilegales.

Pues bien, desde que recopilé estos datos hace 2 años, ya han surgido 50 empresas más que hacen la guerra privada. Operan en Afganistán. Desgraciado país medieval de infinita riqueza, económica, geopolítica y estratégica, cuya dominación muchos se llevan disputando durante décadas (incluidos los extremistas talibanes patrios). Allí, la esperanza de vida no llega a los 46 años, mueren el 15% de los niños, solo esta alfabetizada la cuarta parte de sus habitantes, y las mujeres –tapiadas en vida- son tratadas como animales. Sin televisores, ni periódicos, muchos de ellos no llegaron a conocer el rostro del fundador de Al Qaeda, aquel por cuya infructuosa búsqueda morían y siguen muriendo desde hace 9 años, como excusa de una sucia mezcla de intereses.

¿Qué harán estas empresas dedicadas a la obtención de beneficios si termina esta guerra y las demás, si son expulsados por sus desmanes? ¿Es descabellado, es demagogo, pensar que se puedan alquilar a otras empresas decididas a obtener ganancias privadas con el uso de las armas por cualquier medio?

 

Martes, a 17 de Agosto de 2010

Por Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada (Universidad de Sevilla, España)

El origen y el desarrollo de la crisis

1. La crisis se origina en Estados Unidos.

2. Para evitar que después del 11-S la economía se viniera abajo se bajaron mucho los tipos de interés.

3. Como al bajar los tipos de interés los bancos ganarían menos, buscaron la  manera de no dejar de ganar.

4. Para ello se lanzaron a la búsqueda desesperada de clientes para sus préstamos y los daban cada vez más a familias con pocos recursos.

5. Los préstamos que daban (sobre todo los hipotecarios) eran muy arriesgados pero gracias a eso los podían dar a tipos de interés más altos.

6. Los bancos (y en general los inversores en los mercados financieros) no se guardan en un cajón los contratos de los préstamos que dan sino que los venden. Esa es una actividad llamada "titulización" que les permite cambiar papel por dinero líquido. Y a partir de ella nacen los "productos derivados", llamados así porque van naciendo, derivándose, unos de otros. Forman el corazón de las finanzas internacionales, como una gran pirámide invertida (porque de uno inicial surgen muchísimos más) que mueve billones de euros solo a partir del papel, sin riqueza productiva alguna detrás.

7. Los bancos hipotecarios estadounidenses vendían sus contratos hipotecarios a unos fondos de inversión que ellos mismos habían creado para tal fin. En realidad se los vendían a ellos mismos pero formalmente aparecían como si fueran  otras empresas y eso les permitía que en sus balances el papel se sustituyera por dinero y así podían dar más créditos, que es lo que les proporciona rentabilidad.

8. Esos fondos de inversión vendían a su vez esos contratos a otros fondos, y estos a otros, y así esos contratos se fueron difundiendo por el sistema bancario internacional.

9. La inversión en esos contratos era muy rentable porque como respondían a hipotecas con tipos de interés más alto que el del mercado también podían dar más rentabilidad que la del mercado.

10. Para colmo, los bancos que originalmente vendían esas hipotecas trataron de disimular que eran muy arriesgadas. Para ello hacían "paquetes" en donde había unas buenas y otras malas. Y, además, contrataban a unas empresas especializadas (llamadas agencias de "rating") para que "evaluaran" si esos paquetes eran buenos o malos. Les pagaban por ello, así que esas empresas decían que, por supuesto, era de la mejor calidad financiera.

11. Pero era mentira.

12. Las familias empezaron a no pagar sus hipotecas y así, lo que antes era muy rentable para el banco ahora dejaba de tener valor.

13. Quienes habían comprado esas hipotecas o los paquetes que las contenían empiezan a tener que registrar las pérdidas patrimoniales correspondientes.

14. Fueron quebrando unos bancos detrás de otros.

15. El sistema bancario de USA y el de Reino Unido llegaron a la  bancarrota y los demás le siguieron o están a punto de llegar a la misma situación.

16. Al ver los bancos que los demás estaban en tantos apuros y que ellos mismos tenían pérdidas muy grandes dejan de darse créditos unos a otros.

17. Cuando los bancos dejan de tener confianza y liquidez para prestar, el dinero empieza a no llegar a la economía real, a los empresarios y los consumidores.

18. La economía real no puede funcionar sin crédito (¿quién puede comprar un coche o una casa o casi cualquier cosa hoy día sin financiación?).

19. Las empresas empezaron a cerrar y a despedir trabajadores.

20. En mitad de ese proceso se produce otro fenómeno: los inversores que ven que las finanzas se han puesto feas para especular allí (que es lo que saben hacer) apuestan por invertir  en otros mercados.

21. ¿En dónde? En los que tienen tendencia a subir los precios, como antes había pasado con el inmobiliario. Ahora lo harán en el del petróleo y en el alimentario.

22. La especulación en el mercado del petróleo subió estrepitosamente sus precios y la de los mercados alimentario también, provocando mucha más hambre y sufrimiento en los países más pobres.

23. Los efectos de la crisis financiera, de la subida del petróleo y del precio de los alimentos desató la descomunal crisis económica que estamos viviendo.

España

24. La situación española tiene algo de particular.

25. Los bancos y cajas españolas no habían adquirido grandes cantidades de hipotecas basura y de paquetes contaminados (aunque algunos sí).

26. Pero tenían otra basura: se dedicaron a financiar al sector inmobiliario y crearon una burbuja que ha explotado. 27. Solo de 2002 a 2008 pasaron de dar créditos por 700.000 millones de euros a 1,8 billones. Es imposible que ese aumento no haya ido acompañado de un incremento inmenso del riesgo, de la insolvencia y de la morosidad. Ahora empiezan a pagarlo y a tener los mismos efectos que los que acabo de mencionar a escala global.

Los Estados frente a la crisis

28. ¿Qué han hecho las autoridades?

29. En primer lugar, establecer las normas contables y financieras que permitieron que los bancos pudieran hacer todas las inversiones super arriesgadas que han hecho y que han provocado la debacle. Y, por supuesto, hacer la vista gorda cuando los peligros y los problemas empezaban a manifestarse sin remedio.

30. Cuando estos ya no se podían disimular dijeron que solo se trataba de una crisis limitada a las hipotecas y a Estados Unidos. Mintieron a la gente.

31. Luego empezaron a darle dinero a mansalva a los bancos (las multimillonarias "inyecciones de liquidez" de los bancos centrales) para que taparan el agujero y se siguieren prestando entre ellos y prestaran a la economía real.

32. Pero el agujero era tan grande que no arreglaron nada. Los bancos quebraban uno detrás de otro,

33. Propusieron que los bancos les vendieran los "activos tóxicos" (las hipotecas basura que habían ido difundiendo por la economía) pero no consiguieron nada porque estaban difuminados por todo el mundo y porque son de un  valor gigantesco, prácticamente imposible de compensar.

34. La realidad es que toda la ayuda que  han venido recibiendo los bancos la destinaban a compensar sus pérdidas o a lavar la cara de sus balances. Algunos, incluso la dedicaron a repartir beneficios entre sus accionistas y directivos.

35. Los dirigentes de los países más poderosos se reunieron en Washington y en unas pocas horas aprobaron un documento vago y de generalizaciones en el que se daban algunos golpes de pecho y en el que fundamentalmente acordaron dos cosas: que iban a tomar medidas en los mercados financieros y que los gobiernos tenían barra libre para gastar lo que fuese necesario porque la crisis de la economía real se hacía ya muy grave.

36. De las medidas financieras nada se sabe pero sí han aprobado planes de gasto para tratar de que el paro y las quiebras de empresas no sigan aumentando.

El futuro

37. ¿Servirán de algo esas medidas?

38. Una cosa está clara: mientras no se curen las causas del cáncer éste seguirá avanzando. Ahora ya han caído muchos bancos. Seguirán cayendo los demás y después vendrá la caída de los fondos de inversión y de pensiones...

39. Los planes de gasto compensarán la pérdida de empleos pero su coste (que recaerá sobre los más débiles y sobre las generaciones futuras) será inmenso si no se cierra pronto la sangría.

40. Y, mientras tanto, los bancos siguen sin abrir el grifo de la financiación. Los gobiernos hacen como que se molestan con ellos pero aquí paz y después gloria. Es más, para dorarle la píldora le hacen rebajas fiscales vergonzosas e inmorales a los banqueros y grandes propietarios, como acaba de suceder en España.

Alternativas de progreso frente a la crisis

41. ¿Qué se debería hacer entonces?

42. Hay que tomar medidas urgentes como las siguientes: Evitar la sangría financiera interviniendo los bancos. Abrir inmediatamente el grifo de la financiación. Aumentar la cuantía de los planes de gasto (en particular poniendo capital fondos de financiación a disposición de las empresas que creen empleo) y procurar que no sea inversión despilfarrada (como la que están proponiendo en España algunos ayuntamientos en el plan del gobierno). Establecer impuestos extraordinarios en todos los países sobre las grandes fortunas, sobre los movimientos especulativos y los beneficios extraordinarios.

43. Y por supuesto también son imprescindibles otras medidas con carácter estructural y global: Nuevas normas que regulen y disciplinen las actividades financieras y garanticen la financiación para la actividad productiva. Entre ellas, control de los movimientos de capital, eliminación total de los paraísos fiscales,  establecimiento de Impuestos internacionales, y creación de instituciones internacionales democráticas....

Más allá de la debacle financiera

44. Lo que hay detrás de la crisis es la especulación financiera que ha llegado a ser gigantesca y peligrosísima. Pero los capitales se han ido yendo a la esfera financiera especulativa porque allí tienen más rentabilidad relativa.

45. Hay que evitar que la especulación sea más rentable que la actividad que crea riqueza.

46. Para eso hay que penalizar la especulación y sus beneficios, extraordinarios pero letales para el resto de la economía, y hacer que los mercados reales sean más dinámicos y rentables. Y para que esto último sea posible es necesario que haya mucha más demanda y mucha mayor capacidad de compra: hay que subir los salarios reales. De hecho, fue su caída en los últimos años lo que disminuyó la demanda, y con ella las ventas, la producción y la rentabilidad.

Lo que hace falta para cambiar las cosas

47. Las medidas y políticas alternativas que acabo de señalar son perfectamente posibles y por supuesto necesarias pero no se podrán adoptar mientas que el poder esté en manos de los banqueros, de los grandes financieros y de los grandes propietarios.

48. Para que haya una economía diferente es necesario que los ciudadanos tengan el suficiente poder para asegurar que sus preferencias democráticamente expresadas se conviertan en decisiones. Lo que hoy día sucede es lo contrario: las preferencias de los ricos son las únicas que lo consiguen.

49. La crisis está mostrando el lado inmoral y criminal de muchas actividades financieras y económicas. Por la ganancia se permite todo. Hay billones euros para ayudar a los bancos y no unos pocos miles para evitar que cada día mueran 25.000 personas de hambre.

50. Las crisis seguirán produciéndose y con ellas el sufrimiento innecesario de millones de seres humanos si no logramos que lo inmoral sea inaceptable, si la ética del respeto a la vida y de la cooperación no se impone sobre la del beneficio. No sufrimos solo una crisis económica. No nos engañemos, es la crisis de un sistema social y económico, de nuestra civilización, de una humanidad que se ha pervertido a sí misma solo para que una minoría se harte de disfrutar y de ganar dinero.

(Continuará…)

 

Viernes, a 13 de Agosto de 2010

Título: The Butterfly Circus (2009)

Nacionalidad: USA
Director: Joshua Weigel
Guión: Joshua Weigel y Rebekah Weigel
Productor ejecutivo: Nathan Elliott
Intérpretes: Eduardo Verástegui (Mr. Méndez), Nick Vujicic (Will), Doug Jones (Otto), Matt Allmen (George), Connor Rosen (Sammy), Lexi Pearl (Anna), Bob Yerkes (Poppy), Mark Atteberry (charlatán del sideshow), Kirk Bovill (Jimmy, el Hombre Tatuado), Dion Slide (el padre), Christian Pikes (chico) Max Daniels (payaso), Corey David Thomas (marionetista)
Duración: 20 min. Color

Ambientada en la época de la gran depresión americana de los años 30 del pasado siglo, e impregnada de un tono amarillento desértico que todo lo inunda, este cortometraje de nombre “The Butterfly Circus” (El circo de la mariposa), de Joshua Weigel, es un delicioso cuento de navidad en el que se entremezcla la humanidad de un director de circo ambulante, con la pobreza, el desarraigo y el desamparo de unos personajes parias entre los parias, que a la postre resulta que son felices.

El protagonista alrededor del que gira todo en este corto, pero que no es el personaje de unión entre todos -eso le corresponde a Mr. Méndez (Eduardo Verástegui)-, es un hombre sin extremidades de nombre Bill. Y Bill, Nick Vujicic en la vida real, un afamado conferenciante y motivador social, no tiene ni brazos ni piernas, ni tenía dignidad hasta que conoce a Mr. Méndez.

Huyendo de las desgracias de un pasado mísero social e inhumano, Bill consigue unierse a The Butterfly Circus, una inspirada troupe de artistas compuesta por personajes tan singulares como Otto, contorsionista y escapista (Doug Jones), o Ana, la trapecista (Lexi Pearl), el forzudo más fuerte del mundo, el tragafuegos… y un anciano de nombre Poppy (Bob Yerkes), que sigue vivo gracias a que aún realiza malabarismos subido en un trapecio volante.

Este cortometraje, que os recomiendo encarecidamente, fue el ganador de un premio del “The Doorpost Film Project”, un concurso que pretende sacar a la luz la capacidad del hombre para abrirse paso ante las adversidades y provocar un impacto emocional profundo en los espectadores. Sus diferentes secciones están dedicadas a la Autenticidad, Comunidad, Sacrificio, Compromiso, Verdad, Identidad y Esperanza. “The Butterfly Circusquedó ganadora de la sección dedicada a la Esperanza (Hope).

Recomendación final: es muy conveniente que veáis esta película provistos de una abundante colección de pañuelos… los vais a necesitar.

Alfredo Webmaster

 

El Circo de la Mariposa (1ª parte), de Joshua Weigel

El Circo de la Mariposa (2ª parte), de Joshua Weigel

 

Viernes, a 13 de Agosto de 2010

De otra película maravillosa, inconmensurable, de una poderosísima fuerza y vitalidad, pero también profundamente triste, dolorosa, descorazonadora, es este bellísimo canto infantil originario de las Islas Salamon e incluido en una obra maestra del cine bélico, o, mejor dicho, del antibélico: “God Yu Tekem Laef Blong Mi”, canción que podéis escuchar en la película “The Thin Red Line” (en España: “La delgada línea roja”) de Terrence Malick.

En esta película, en la que su banda sonora también es de Hans Zimmer, intervienen como protagonistas casi todos los mejores actores de los últimos 50 años: Sean Penn, Adrien Brody, James Caviezel, Ben Chaplin, George Clooney, John Cusack, Woody Harrelson, Elias Koteas, Jared Leto, Dash Mihok, Tim Blake Nelson, Nick Nolte, John C. Reilly, Nick Stahl, John Travolta, Randall Duk Kim y John Savage.

Terrence Malick sitúa la acción en los paisajes más bellos y idílicos nunca vistos en una película de guerra, de fuego, de muerte. Las imágenes son un canto desesperado a la naturaleza, a la pureza primitiva del ser humano, pero también implican una profunda reflexión sobre la maldad inherente a la condición humana y su tendencia a la autodestrucción.

La guerra que vemos no incluye los valores que nos vendían películas como “Salvar al soldado Ryan” o similares; aquí vemos la guerra como una máquina que deshumaniza a las personas, que las convierte en bestias insensibles, que ensucia y degrada la naturaleza y, a la postre, destruye la pureza del mundo. Es un filme en la línea del Apocalypse Now de Francis Ford Coppola.

La frase que el soldado Witt, personaje interpretado por James Caviezel, piensa para si mismo en un momento del filme, es muy clarificadora: "Todo es mentida. Todo lo que sentimos, lo que vemos. ¡Cuántas mentiras escupen! (...) Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre es encontrar algo que sea suyo, crear una isla sólo para él"... mientras piensa  escucha las arengas militaristas del teniente coronel Tall (interpretado por un grandioso Nick Nolte), un ser lleno de ambición, de sed de glorias guerreras y de brutalidad, un personaje que contrasta con los miedos, las angustias y el dolor de los que no entienden porqué deben matar a sus semejantes o porqué tener que destruir el paraíso en donde están recluidos.

La música es el vivo reflejo de las vivencias de estos seres tan dispares: el reflejo de la paz y la tranquilidad de la naturaleza, y el (im) perfecto contrapunto con lo que hay fuera de ese límite físico y temporal.

Alfredo Webmaster

 

The Thin Red Line” y otras canciones, por The Melanesian Choirs

 

Jueves, a 5 de Agosto de 2010

Por Juan Torres López

La Real Academia Española de la Lengua define de dos modos el verbo estafar: "como pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños, y con ánimo de no pagar".

Y en sentido jurídico, como cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio.

Por eso yo creo que el término de estafa es lo que mejor describe lo que han hecho continuadamente los bancos, los grandes especuladores y la inmensa mayoría de los líderes y las autoridades mundiales antes y durante la crisis que padecemos.

Los Estados le dieron a los bancos privados el privilegio de crear dinero emitiendo deuda con la excusa de que eso era necesario para financiar la actividad de las empresas y los consumidores. Pero en los últimos treinta años, la banca internacional multiplicó la deuda para financiar los mercados especulativos y para ganar dinero simplemente comprando y vendiendo más dinero, y no para financiar a la economía productiva. Esta es la primera estafa.

Para disponer de recursos adicionales a los que le depositaban sus clientes, la banca ideó formas de vender los contratos de deuda y los difundió por todo el sistema financiero internacional.

Pero al hacerlo, ocultaba que millones de esos contratos no tenían las garantías mínimas y que al menor problema perderían todo su valor, como efectivamente ocurrió. Actuando de esa forma y tratando de elevar cada vez más la rentabilidad de sus operaciones, la banca fue asumiendo un riesgo cada vez mayor que ocultaba a sus clientes y a las autoridades y que transmitía al conjunto de la economía. Esta es la segunda estafa.

Para llevar a cabo esas estafas, la banca recurrió a las agencias de calificación que actuaron como sus cómplices corruptos, engañando sistemáticamente a clientes y autoridades, indicando que la calidad de esos productos financieros era buena cuando en realidad sabían que no era así, y que, por el contrario, se estaba difundiendo un riesgo elevadísimo porque eran, como se demostró más adelante, pura basura financiera. Esta es la tercera estafa.

Los grandes financieros consiguieron que los bancos centrales fueran declarados autoridades independientes de los gobiernos, con la excusa de que éstos podían utilizarlos a su antojo y de que así era mejor para lograr que no subieran sus precios. Sin embargo, lo que ocurrió fue que con ese estatuto de “independientes”, los bancos centrales se pusieron al servicio de los bancos privados y de los especuladores, mirando a otro lado ante sus desmanes.

Y así, en lugar de combatir la inflación permitieron que se diera la subida de precios de la vivienda quizá más alta de toda la historia y constantes burbujas especulativas en numerosos mercados. Y lejos de conseguir la estabilidad financiera lo cierto fue que durante su mandato “independiente” también hubo el mayor número de crisis financieras de toda la historia. Esta es la cuarta estafa.

Para generar fondos suficientes para invertir en los mercados especulativos cada vez más rentables, los bancos y grandes financieros lograron, con la excusa de que eso era lo conveniente para luchar contra la inflación, que los gobiernos llevaran a cabo políticas que redujeran los salarios y aumentaran así los beneficios de dichos bancos (que en su mayor parte van a Ahorro en lugar de al Consumo, como le pasa a los salarios), y la progresiva privatización de las pensiones y de los servicios públicos. Esta es la quinta estafa.

Cuando el riesgo acumulado de esa forma estalló y se desencadenó la crisis, los bancos y los poderosos lograron que los gobiernos, en lugar de dejar caer a los bancos irresponsables, de encarcelar a sus directivos y a los de las agencias de calificación que provocaron la crisis, hicieron todo lo contrario: les dieran o prestaran a bajísimo interés varios billones de dólares y euros de ayudas, con la excusa de que así volverían enseguida a financiar a la economía. Pero en lugar de hacer esto último, los bancos y grandes financieros usaron esos recursos públicos para sanear sus cuentas, para volver a tener enseguida beneficios o para especular en mercados como el del petróleo o el alimentario, provocando nuevos problemas o que en 2009 hubiera 100 millones de personas hambrientas más que en 2008. Esta es la sexta estafa.

Los gobiernos tuvieron que gastar cientos de miles de millones de dólares o euros para evitar que la economía se colapsara y para ayudar a la banca. Como consecuencia de ello tuvieron que endeudarse.

Como los bancos centrales están dominados por ideas liberales profundamente equivocadas y al servicio de la banca privada, no financiaron adecuadamente a los gobiernos, como sí habían hecho con los bancos privados, y eso hizo que tuvieran que ser los bancos privados quienes financiaran su deuda.

Así, éstos últimos recibían dinero al 1% de los bancos centrales y lo colocan en la deuda pública al 3, al 4 o incluso al 8 o 10%. Esta es la séptima estafa.

Como los bancos y grandes financieros no se quedaron contentos con ese negocio impresionante, se dedicaron a propagar rumores sobre la situación de los países que se habían tenido que endeudar por su culpa. Eso fue lo que hizo que los gobiernos tuvieran que emitir la deuda más cara, aumentando así el beneficio de los especuladores y poniendo en grandes dificultades a las economías nacionales. Esta es la octava estafa.

Los gobiernos quedaron así atados de pies y manos ante los bancos y los grandes fondos de inversión y, gracias a su poder en los organismos internacionales, en los medios de comunicación y en las propias instituciones políticas como la Unión Europea, han aprovechado la ocasión para imponer medidas que a medio y largo plazo que les permitan obtener beneficios todavía mayores y más fácilmente: reducción del gasto público para fomentar los negocios privados, reformas laborales para disminuir el poder de negociación de los trabajadores y sus salarios, privatización de las pensiones, etc.…

Afirman que así se combate la crisis pero en realidad lo que van a producir es todo lo contrario, porque es inevitable que con esas medidas caiga aún más la actividad económica y el empleo porque lo que hacen es disminuir el gasto productivo y “el combustible” que los sostiene. Esta es la novena estafa.

Desde que la crisis se mostró con todo su peligro y extensión, las autoridades e incluso los líderes conservadores anunciaron que estaban completamente decididos a poner fin a las irresponsabilidades de la banca y al descontrol que la había provocado, que acabarían con el secreto bancario, con los paraísos fiscales y con la desregulación que viene permitiendo que los financieros hagan cualquier cosa y que acumulen riesgo sin límite con tal de ganar dinero… pero lo cierto es que no han tomado ni una sola medida, ni una sola, en esa dirección. Esta es la décima estafa.

Mientras está pasando todo esto, los gobiernos, esclavos o cómplices de los poderes financieros, no han parado de exigirle esfuerzos y sacrificios a la ciudadanía,  mientras que a los ricos y a los bancos y financieros que provocaron la crisis no les han dado sino ayudas constantes y todo tipo de facilidades para que sigan haciendo exactamente lo mismo que la provocó.

Gracias a ello, éstos últimos están obteniendo de nuevo cientos de miles de millones de euros de beneficios mientras que cae la renta de los trabajadores, de los jubilados o de los pequeños y medianos empresarios. Esta es la undécima estafa.

Mientras que constantemente vemos que los presidentes de gobiernos reciben instrucciones del Fondo Monetario Internacional, de las agencias de calificación, de los banqueros o de la gran patronal, la ciudadanía no puede expresarse y se le dice que todo lo que está ocurriendo es inexorable, y que lo que ellos hacen es lo único que se puede hacer para salir de atolladero. Esta es la duodécima estafa.

Finalmente, se quiere hacer creer a la gente que la situación de crisis en la que estamos es el resultado de un simple o momentáneo mal funcionamiento de las estructuras financieras o incluso económicas y que se podrá salir de ella haciendo unas cuantas reformas laborales o financieras.

Nos engañan porque en realidad vivimos desde hace decenios en medio de una convulsión social permanente que afecta a todo el sistema social. La verdad es que cada vez hay un mayor número de seres humanos hambrientos y más diferencias entre los auténticamente ricos y los pobres, que se acelera la destrucción del planeta, que los medios de comunicación están cada vez en propiedad de menos personas, que la democracia existente apenas deja que la ciudadanía se pronuncie o influya sobre los asuntos más decisivos que le afectan y que los poderosos se empeñan en imponer los valores del individualismo y la violencia a toda la humanidad. Esta es la decimotercera estafa.

Lo que ha ocurrido, y lo que sigue ocurriendo a lo largo es la crisis, es esto: una sucesión de estafas y por eso no se podrá salir de ella hasta que la ciudadanía no se imponga a los estafadores impidiendo que sigan engañándola, hasta que no les obligue a dar cuentas de sus fechorías financieras y hasta que no evite definitivamente que sigan comportándose como hasta ahora.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo científico de ATTAC-España
 
 
Sábado, a 31 de Julio de 2010

 

Como a veces se nos olvida que el poder y la dignidad son patrimonios de los ciudadanos libres, nunca viene mal que volvamos a oír las sentidas palabras Albert Lory (Charles Laughton) y Louise (Maureen O’Hara) de los últimos cinco minutos de la obra maestra de Jean Renoir, “This land is mine”, de 1943.

Demasiadas veces, sobre todo ahora, con la victoria del capitalismo más feroz sobre los derechos de los trabajadores, demasiadas veces, repito, nos olvidamos de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente francesa el 26 de agosto de 1789, y de lo que en ella dice:

“- Artículo primero.- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.

- Artículo 2.- La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Tales derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

- Artículo 3.- El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo, ningún individuo, pueden ejercer una autoridad que no emane expresamente de ella.

- Artículo 4.- La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no perjudique a otro: por eso, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el goce de estos mismos derechos. Tales límites sólo pueden ser determinados por la ley.”

Después de 221 años, todo el enunciado de esta Declaración es papel mojado: ni todos nacemos libres, ni todos pertenecemos a la misma clase social, ni todos tenemos las mismas libertades, ni tenemos la misma seguridad, ni podemos ejercer nuestro derecho a decidir el destino de nuestro país de forma asamblearia.

Si hace de 222 años la vida de un hombre dependía de los designios de un rey absolutista, hoy, 221 años después, nuestro destino lo decide los mercados monetarios y las opciones de futuro: triste final para los derechos del hombre.

Alfredo Webmaster
 
 This land is mine” de Jean Renoir

 
 
Sábado, a 31 de Julio de 2010

Editorial de elpais.com, 30/07/2010

Si quieres que algo no se sepa, no lo cuentes. Si quieres propagar algo rápido, di que es un secreto. Son máximas que han funcionado en el mundo de la comunicación oral, pero que también valen para las nuevas herramientas de comunicación. Si quieres que algo no se sepa, no lo digas en Internet. No es algo que se nos ocurra aquí y ahora, no; esto mismo lo dijeron Eric Schmidt, mandamás de Google, y Mark Zuckerberg, inventor de Facebook. Y se quedaron tan panchos.

Ron Bowles, un experto en seguridad, ha recolectado datos de 100 millones de perfiles de Facebook en los que no se habían configurado los filtros de seguridad. Con ello, Bowles ha querido demostrar los problemas de privacidad de Facebook.

Los fallos en las redes sociales se repiten con más frecuencia de la deseada, quizás porque la privacidad no ha sido su primer objetivo, muy al contrario, es uno de los últimos, en su afán por captar audiencia. Si la gente no cuenta sus cosas, ¿para qué va a entrar en una red social? Es cierto, pero tal premisa no puede justificar la inseguridad constante y hasta la impunidad, de quien entra en estas cuentas y de quien facilita las entradas.

Los directivos de estas gigantescas compañías (Facebook, con sus 500 millones de cuentas, sería el tercer país del planeta) parece que dan por inevitable que se roben o se suplanten cuentas o identidades de su clientela. Seguramente clamaríamos al cielo si el director general de Correos, por ejemplo, aconsejara, tras el robo de unas sacas, que la gente no escriba cosas comprometidas en sus cartas; o al responsable de equipajes de un aeropuerto, que los viajeros no metan cosas de valor en sus maletas o, mejor aún, que no envíen maletas ni cartas.

Al contrario, lo que se hace en esos casos es buscar a los culpables del robo, rastrear el fallo y remediarlo. Facebook, Twitter (a Barack Obama le asaltaron su cuenta para ofrecer viajes gratis), Google y todos estos grandes de Internet deben situar en lugar preferente la seguridad de sus clientes, y olvidarse, por unos días, de establecer otros récords; de momento, el que tienen es el de la inseguridad.

 

Domingo, a 25 de Julio de 2010

Escrito por Iñaki Berazaluce, 16.07.2010

Gracias a las mejoras en la ingeniería agrícola y en la logística, los precios de los alimentos llevan descendiendo desde hace 150 años, al tiempo que aumenta la producción. Gracias a este círculo virtuoso hoy es posible alimentar a 6.700 millones de bocas, algo que parecía inasequible en los años 60. Sin embargo, entre 2005 y 2008 sucedió algo inédito: el precio de los alimentos empezó a crecer en todo el mundo, llegando a cuadruplicarse en el caso del trigo. Como resultado, el número de personas hambrientas en el planeta se incrementó en 250 millones y se produjeron disturbios por el precio de los alimentos en 30 países. La sangre no llegó al río porque a finales de ese mismo año la burbuja de los precios estalló y los precios volvieron a sus niveles habituales.

¿Qué sucedió para que, de la noche a la mañana, el pan se convirtiera en un artículo de lujo para miles de millones de personas en todo el mundo? La explicación la desentraña magistralmente Frederick Kaufman en el ensayo La burbuja alimentaria, publicado en Harper’s Magazine. Según Kaufman, todo empezó en 1991, cuando “Goldman Sachs decidió que nuestro pan de cada día podía constituir una excelente inversión”. Aquel año, “los analistas de Goldman decidieron convertir los alimentos en un concepto”. Para ello seleccionaron una bolsa con 18 ingredientes, incluyendo el ganado, café, coco, maíz, trigo y azúcar y crearon el fondo de inversión GS Commodity Index.

Desde ese momento, el precio de los alimentos no quedaría establecido por la oferta y la demanda de los mismos sino por las expectativas de evolución de los mismos que decidieran los inversores, apoyados en esa entelequia llamada “futuros. En una economía preglobal esto hubiera sido imposible: el precio del trigo en Guinea Bissau depende de la cosecha de ese año en el país (o países vecinos). Sin embargo y como bien dice Kaufman, Norteamérica es el Arabia Saudí del cereal, de modo que el precio marcado en aquel país (en este caso por “un oscuro sindicato llamado Minneapolis Grain Exchange”) acaba condicionando el precio del pan candeal en Teruel, por ejemplo.

Entre 2005 y 2008 el precio del trigo negociado en la Bolsa de Minneapolis (trigo virtual, nunca visto) aumentó de valor de forma escandalosa. Peor aún, lo hizo contra toda lógica, pues la cosecha, lejos de disminuir, había sido una de las mejores de la historia. Detrás de la subida de los precios estaba el fondo de inversión de Goldman Sachs, cuyo hábil departamento financiero había generado una herramienta según la cual si el precio subía, Goldman ganaba. Si bajaba, Goldman seguía ganando, según Kaufman. El resto de los tiburones financieros tardaron poco en ver la bicoca de su ilustre y codicioso competidor, así que en 1994 JP Morgan, Chase y Bear Stearn, entre otros, inauguraron sus propios fondos de “materias primas”.

La cosecha de grano de 2008, la más abundante de la historia, dejó un reguero de hambre en el mundo, y no sólo en el otrora llamado “tercer mundo” sino en el mismo centro del Imperio, la despensa del planeta: EEUU, donde 49 millones de personas no eran capaces de disponer en sus mesas de una comida completa al día, según el autor. Y todo ello, con 20 millones de toneladas de grano almacenadas en los silos norteamericanos tras la temporada de compras. No sorprenden, por tanto, los testimonios de brokers arrepentidos tras la voraz especulación en torno a los alimentos: “No estamos hablando de materias primas. Se trata de alimentos, y la gente los necesita para comer”, dice uno de ellos.

Puede que el mercado sea el mejor sistema para la asignación de recursos inventada por el hombre, pero cuando la codicia, la falta de escrúpulos, el cálculo egoísta de beneficios entran en juego se genera un clima de responsabilidad diluida que puede abocar a desastres como el de 2008.

 

Sábado, a 24 de Julio de 2010

Por Salomé García para publico.es, 18/07/2010

El PP se maneja bien en la hipocresía. Usa el viejo truco de repetir una mentira hasta que parece verdad. Los suyos suelen creerlo a pies juntillas y, demasiadas veces, logra que los ajenos acepten esas falsedades como hechos indiscutibles. Esta técnica de la repetición ha tenido especial éxito con la nueva legislación sobre la interrupción voluntaria del embarazo.

La primera mentira es que esta norma empeora la legislación anterior desde un punto de vista moral. Dice el PP que atenta contra la vida al permitir las interrupciones hasta la semana 14 de gestación por pura decisión de la mujer. La verdad es que la legislación anterior permitía más abortos que la actual, aunque mantenía la hipocresía de autorizarlos bajo la disculpa de evitar daños psíquicos a la embarazada.

La segunda mentira es que el PP es el partido que defiende la vida y por eso ha recurrido la Ley del Aborto ante el Constitucional. La verdad es que el partido de Rajoy gobernó España durante ocho años en los que no tocó una coma de la legislación sobre aborto, con lo que permitió que se interrumpieran medio millón de embarazados no deseados. La verdad es que cuatro de las seis autonomías donde hoy gobierna el PP están entre las diez primeras en el ránking de número de abortos por cada mil mujeres. Y que es la conservadora y díscola Murcia la que lo encabeza.

La última mentira del PP sostiene que los médicos objetan por doquier y ello impide a las mujeres ejercer su derecho a abortar gratuitamente en la sanidad pública. La verdad es que menos de un 1% de los ginecólogos se niega a realizar estas intervenciones.

Ya es hora de desenmascarar al PP y obligarlo a acatar las leyes vigentes. Las mentiras convencen más cuando quedan impunes.

 

Sábado, a 24 de Julio de 2010

Por Ignacio Escolar, 23/07/2010

Próximamente, en las mejores aulas: la doctrina sexual de la Iglesia Católica para niños de 4 a 14 años. La masturbación es “un vicio” o “defecto” que crea “adicción”. La homosexualidad, “una disfunción”. El sexo sólo sirve para tener hijos, y hay que esperar al matrimonio para practicarlo. El celibato es una opción “muy enriquecedora”. Ningún método anticonceptivo previene completamente el embarazo, así que es mejor rechazarlos.

La lección es la de siempre: folla poco, folla mal y siéntete culpable; ten muchos hijos y no te olvides de bautizarlos. La novedad es que el Arzobispado de Valencia ha puesto su oscura teoría sobre blanco en un temario que, a partir de septiembre, llegará a los colegios religiosos valencianos. Como en el resto de España, muchos de estos centros son concertados: pagados con el dinero de todos, también de los que no tachamos la casilla de la Iglesia. En una demostración chanante de lo atrevida que puede llegar a ser la ignorancia, algunas de las lecciones sobre sexo las impartirán sacerdotes; no se sabe si, a cambio, el actor porno Nacho Vidal dará clase de celibato en las iglesias.

Y la Generalitat valenciana ¿qué dice de todo esto? Que “los obispos están haciendo lo que les corresponde”, según respuesta del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, “siempre que ese material sea ofertado libremente a los padres y elegido libremente por ellos”. Según su tesis se puede mentir sobre los métodos anticonceptivos o enseñar homofobia en las aulas, que no pasa nada: “Se debe optar por la mayor pluralidad posible”, afirma el conseller, lo que abre un debate interesante sobre el relativismo moral, que diría Ratzinger.

En un colegio pagado con dinero público, ¿tiene un padre derecho a decidir que su hijo sea educado en el odio, la superstición y la ignorancia?

 

Viernes, a 16 de Julio de 2010

Una foto de la época en la Ingrid decía “tengo un pacto de sangre con las fuerzas armadas”. Por lo visto, no había tal pacto de sangre.

Me arrepiento de algunas cosas, y una de ellas defendida, en su día, en este blog: el apoyo que hice, durante un tiempo, de la figura de Ingrid Betancourt.

Después de escandalizarme por su felona actitud, producto de su desmesurado ego y afán de notoriedad, además de su codicia desmedida, me desdigo de lo escrito en repetidas ocasiones: esta señora, más francesa que colombiana, no merece no ya mi respeto, ni tan siquiera un ligero recuerdo por el tiempo que pasó secuestrada.

Por tanto, desde hoy mismo elimino, en la medida de lo posible, cualquier rastro que tenga de ella en mi memoria. Espero que todos los colombianos hagan lo mismo.

Alfredo Webmaster



Ingrid:

Difícilmente podría encabezar esta carta con un “respetada” o “apreciada”, dado que su condición actual frente a los colombianos no da para tanta diplomacia.

Bien complicado es para una ciudadana normal como yo, digerir sin indigestarse su última gran idea que tiene convulsionada, indignada y asqueada a la opinión pública. Me encantaría realmente poder hablarle de frente y expresarle la profunda antipatía que millones de colombianos estamos sintiendo por usted. Pero gracias a Internet, estoy absolutamente segura de que terminará leyéndome, quizá en la intimidad de su habitación o tal vez frente a sus igualmente desvergonzadas madre y hermana.

Quiero decirle que no solamente estamos viéndola como el icono del cinismo y la desfachatez si no también como la prueba fehaciente de que su oportunismo no tiene límites y de que la vergüenza no es una palabra que usted conozca en ningún idioma. Y, una vez más, como en ese febrero de 2002, usted se equivocó. Si señora, se equivocó de cabo a rabo, porque los colombianos unidos hemos demostrado que no nos arredramos ante ningún tipo de delincuencia. Y usted es una vulgar delincuente oportunista. Más chanchullera terminó siendo que sus captores. Por lo menos con esos terroristas sabemos a qué atenernos, pero no hay nada peor que la condición subterránea de quien aparenta decencia y es solamente un vulgar y desvergonzado ladrón.

Que usted necesite plata es una cosa y otra bien distinta es que quiera arrebatársela al más pendejo. Demandar al Estado colombiano por su secuestro y sus consecuencias es algo que solamente cabe en su cabeza y en la de las dos hienas femeninas que la acolitan. ¿De dónde sacó usted que los impuestos que pagamos los colombianos deben ir a su cuenta bancaria en retribución por su irresponsabilidad y sus ansias de protagonismo? ¿Cómo llegó usted a la conclusión de que la gratitud por un rescate que usted calificó como “perfecto” es traicionando a un país que marchó por usted y lloró de alegría el día en que el Ejército Nacional de Colombia la trajo a la libertad sin haber disparado un solo tiro? Dígale a su mami que es mejor quedar mal que quedar peor y que así quietecitas como estaban en Francia, era mejor. A los colombianos ya se nos estaba olvidando el show de odio y de mentiras que ella montó contra Colombia a causa de su absurda terquedad. También se nos estaba olvidando que fue usted misma quien propició su secuestro, empeñándose en ir a donde las fuerzas de seguridad le advirtieron no ir.

Su afrancesado talante no nos convenció nunca, Ingrid. Usted fue colombiana hasta que le convino y se convirtió en ciudadana francesa para que su familia pudiera denigrar de Colombia y su gobierno hasta el cansancio. No se nos olvida que rajaron de todo el mundo menos de los que la secuestraron. No se nos olvida que agradecieron a Chávez, Correa y Kirchner y lánguidamente a Uribe que fue el promotor de su libertad.

¿Por qué no demanda a su mami por esos genes tan torcidos que le dio? ¿Por qué no demanda a Chávez por no haber intercedido en su favor frente a sus cómplices? ¿Por qué no demanda a Alfonso Cano, Iván Márquez y al Mono Jojoy? ¿Por qué carajo quiere mandarnos la mano al bolsillo de la manera más cínica y grotesca?

El sentimiento general de repudio es tal que en este momento desearíamos que usted jamás hubiera sido rescatada, porque si a alguien corresponde indemnizar por el sufrimiento de muchos es a USTED, descarada desagradecida.

En Francia le comen cuento. Usted se los tramó con “La Rabia en el Corazón”, que es la misma que estamos sintiendo al ver la manera como quiere asaltarnos. Su mamita los convenció de que usted era LA súpercandidata presidencial, cuando en realidad su popularidad aquí valía menos que tres centavos. Su familia popularizó su secuestro en Europa poniendo a la comunidad internacional en contra de Colombia como si el Estado la hubiera raptado y callaron tímidamente la rampante verdad de que las FARC eran quienes se la habían trasteado, poniendo en absoluta responsabilidad del gobierno colombiano su libertad.

Calificativos para gentuza como usted hay muchos Ingrid, pero usted es la perfecta bruja arpía, capaz de pasar por encima de quien sea para lograr lo que quiere. Y lo que quiere es platica, de nuestro trabajo. ¡A ver!

A mi me importa un carajo lo que usted haga en Francia. Si la mantiene Sarkozy, si vende un libro o si se levanta un amante millonario. Poca falta le hace usted a Colombia, pero si se viene lanza en ristre a atracarnos, se estrelló contra el mundo otra vez, porque ese robo no lo vamos a permitir.

Sus pretensiones siempre van más allá de lo que la decencia permite, Ingrid. Qué hipocresía tan teatral la de sus declaraciones en el reciente aniversario de su rescate. Qué caradura. Visto está, lo que se hereda no se hurta, hijas de tigre salen pintadas, la perversión de su mamá elevada a la n potencia en usted. Ladronas desagradecidas.

Lleve la vida que le de la gana en París, pero no con nuestra plata, esquílmesela a otros, levántesela trabajando o como prefiera, pero ese zarpazo que le acaba de mandar a la Nación, no va a prosperar, a menos que la justicia de este país termine por demostrarnos categóricamente que es la más injusta del mundo.

Maritza Castrillón Silva (ciudadana colombiana)

 

Lunes, a 14 de Junio de 2010

Somos muchos los que por activa o pasiva hemos tenido que sufrir la represión del franquismo. Algunos (miles y miles) lo hicieron penando en la cárcel sin juicios o con sentenciar arbitrarias, otros (miles y miles) luchando en la posguerra como maquis escondidos en los montes de España, muchos (miles y miles) muriendo en el campo de batalla luchando contra las fuerzas fascistas y facinerosas, a montones (miles y miles: más de 113.000) muriendo asesinados a traición y enterrados en las cunetas de las carreteras de mi país, etc., etc., etc.

Yo, por ser más joven que los que estuvieron en la guerra civil, lo sufrí indirectamente en la piel de mi padre, preso y perseguido durante años por sus creencias, o en el sinvivir de mi madre, insultada y vilipendiada por unos energúmenos ineducados y carentes de cualquier tipo de dignidad humana, mientras eran azuzados contra de ella por los curas y monjas de la España más oscura, abyecta y malvada.

Afortunadamente, lo que no soy es descendiente de alguno de esos 113.000 honrados españoles que tienen a sus familiares enterrados como perros, sin saber el sitio concreto en donde los arrojaron, en donde los escondieron, en donde los humillaron, en donde los asesinaron.

Esas 113.000 familias, después de más de 70 (SETENTA) años, siguen sin tener derecho a buscar y enterrar dignamente a sus bisabuelos, abuelos, padres o, en algunos casos, hermanos.

Esas 113.000 familias son el vivo reflejo de la iniquidad de un sistema judicial que ampara al asesino que asesinó a sus familiares (y protege “el buen nombre” de los descendientes de los asesinos) mientras ataca miserablemente al juez que trataba de ayudarlas.

Esas 113.000 familias sufren cada día viendo como un juez honrado y cabal, Baltasar Garzón, es arrastrado por el fango de las miserias de la justicia española, una justicia que trata de evitar que se haga justicia (valga la redundancia) y que utiliza todas las argucias legales (e ilegales) para tapar el sufrimiento de los 113.000 represaliados a manos del general Franco y sus secuaces.

Para esas familias, en su honor, Azucena Rodriguez grabó el cortometraje que veréis a continuación, un trabajo englobado dentro del proyecto "Cultura contra la impunidad", que pretende denunciar "el abandono político en el que se encuentran las víctimas del franquismo".

Para dar vida a los personajes, Azucena contó con la ayuda desinteresada de 15 grandes personajes de la escena y el arte español, hombres y mujeres comprometidos con la lucha por el recuerdo y la dignidad de las 113.000 personas mancilladas por los fascistas del general Franco y sus secuaces (y descendientes). Los nombres de estos 15 protagonistas, son: Pedro Almodóvar, Maribel Verdú, Hugo Silva, Juan José Millás, Carmen Machi, Juan Diego Botto, José Manuel Seda, María Galiana, Aitana Sánchez-Gijón, Miguel Ríos, Pilar Bardem, Almudena Grandes, Juan Diego, Paco León y Javier Bardem.

Después de cada testimonio, después de cada relato de este vídeo, lo único que oímos es el sonido de la descarga de las balas de un pelotón de fusilamiento, el último ruido que debieron oír todos y cada uno de los 113.000 desaparecidos de mi país.

Pedro Almodóvar interpreta a Virgilio Leret Ruiz, aviador, Jefe de las Fuerzas Aéreas de la Zona Oriental de Marruecos. Fue el primer militar asesinado por sus compañeros sublevados al amanecer del 18 de julio de 1936 en la Base Aérea Militar de Melilla. No tuvo ni abogado, ni juicio, ni sentencia. Sus hijas todavía lo están buscando. El cineasta no ha podido asistir a la presentación del vídeo porque estaba haciendo localizaciones para su próxima película, pero envió una nota en la que se leía: "No es una cuestión política, sino humana. España no debe olvidar la deuda que tiene con estas miles de familias".

Maribel Verdú pone voz a Primitiva Rodríguez, enlace de la guerrilla antifranquista, detenida el 6 de septiembre de 1947. Su sobrino iba con ella y vio cómo dos hombres la violaban detrás de unos arbustos mientras a él lo alejaban del lugar en una camioneta.

Javier Bardem es Francisco Escribano, un cabrero de 18 años al que fusilaron el 1 de julio de 1941 por haber robado "para los del monte" dos sacos de garbanzos, una manta, unas tijeras, seis calcetines, seis pañuelos y diez pesetas. En la misma tapia, y por el mismo delito, murieron su padre, dos de sus tíos y uno de sus primos.

Almudena Grandes se mete en la piel de Granada Garzón de la Hera. El cura de su pueblo la denunció por no estar casada por la Iglesia. Primero la excomulgaron, después, la raptaron y le raparon la cabeza. Fue fusilada con otras 16 mujeres. Después de enterrar sus cuerpos en un lugar desconocido, denunciaron a su marido. También fue asesinado, como el mayor de sus siete hijos. "Lo que han visto", ha dicho la escritora tras la presentación del vídeo, "no tiene que ver con el pasado de este país, sino con el presente, y sobre todo con su futuro. La democracia no puede seguir ignorando esta tragedia y caminando sobre el vacío. Esto no es un ejercicio nostálgico, sino una llamada a la reflexión sobre el tipo de país que queremos ser", ha añadido.

María Galiana, que antes de ser actriz fue maestra, recuerda la historia de Balbina Gayo Gutiérrez, maestra republicana, detenida el 9 de septiembre de 1936 y asesinada al día siguiente. A su marido, Ceferino Farfante Rodríguez, también maestro, lo mataron un día después, cuando fue a preguntar por ella. Dejaron tres hijas muy pequeñas que todavía los están buscando. Entre ellas, Hilda Farfante, que ha asistido, muy emocionada, a la presentación del vídeo. "Me ha parecido un grito contra tan largo y vergonzoso silencio. Nadie había hecho nada semejante por nuestros muertos. Gracias en nombre de 113.000 familias", ha dicho.

Juan Diego Botto es Santos Valentín Francisco Díaz, herrador, tesorero del Círculo Obrero. Fue detenido en agosto de 1936 y encerrado en un campo de concentración. En octubre de ese mismo año le fusilaron junto a otras seis personas en Villadangos del Páramo (León). Dejó siete hijos, el mayor de 17 años, el menor de 11 meses. Su cuerpo no ha sido recuperado. Botto ha agradecido esta mañana "el coraje, la generosidad y la inmensa paciencia que los familiares de las víctimas han demostrado todos estos años, desde la Transición", y ha deseado que el país "se ponga a su altura".

Carmen Machi pone voz a Isabel Picorel. El 26 de agosto de 1936 escapó de su casa junto a sus tres hijos, después de que la avisaran de que los falangistas iban a detenerla por sus simpatías republicanas y como castigo a su marido, quien, tras el golpe de Estado del 18 de julio, se había unido a las fuerzas democráticas republicanas de Asturias. Al volver a su casa para recoger algunas pertenencias fue detenida. La asesinaron junto a otros tres hombres en una cuneta en el municipio de Fresnedo.

Juan José Millás es Antonio Parra Ortega, un jornalero de 34 años, asesinado el 4 de septiembre de 1936. Tenía dos hijos y dos meses después de que lo asesinaran nació su hija Antonia que ha viajado desde Marchena a Madrid para ver el vídeo. "Me ha emocionado mucho conocerla", ha dicho Millás, al que le había impresionado mucho sobre todo, una imagen de la historia de Antonio Parra. "Su mujer enterró los libros que había en casa en el patio porque ella sabía que lo habían matado por leer".

Aitana Sánchez-Gijón recuerda a Julia Conesa, una de las 13 rosas. En mayo de 1939 un conocido de su novio la denunció a la policía. La fusilaron el 5 de agosto. Tenía 19 años. La actriz, muy emocionada, ha reconocido, tras ver el vídeo, que le estaba costando "mantener la compostura". "La democracia no es completa si no hay reparación. Ya basta", ha dicho.

Paco León se pone en la piel de su bisabuelo, Joaquín León Trejo, maestro de escuela en un pueblo de Sevilla. Un alumno le denunció por republicano. Le fusilaron a él y a sus dos hermanos.

Pilar Bardem habla en nombre de María Álvarez, que durante años ayudó a los guerrilleros antifranquistas. Fue asesinada con su hermano Marcelino en julio de 1951.

José Manuel Seda recuerda a Gerardo González Iglesias, jornalero, militante de UGT y padre de cuatro hijos. Al comienzo de la guerra se alistó como miliciano. Fue fusilado el 5 de marzo de 1938. Fue a parar a una fosa común. Sus hermanos Ángel, de 32 años y Ramón, de 26, también fueron asesinados. En la presentación del vídeo ha destacado la valentía de los que, como Gerardo González, habían dado su vida por defender sus convicciones. "Me pregunto si yo sería capaz de tirarme al monte para defender lo que creo".

Hugo Silva es José Villalibre Toral, albañil y labrador. El 22 de agosto de 1936 fueron a buscarlo un grupo de falangistas, que lo asesinaron horas después. Tampoco tuvo ni abogado, ni juicio, ni sentencia.

Miguel Ríos recuerda a Severiano Rivas, alcalde republicano. Fue detenido en 1936 mientras estaba tomando un café. A los dos meses, le pegaron un tiro y abandonaron su cuerpo en los alrededores del cementerio.

Juan Diego es Feliciano Marcos Brasa, de Destriana (León), miembro de las Juventudes Socialistas de su localidad natal e hijo de Higinio Marcos Pérez, presidente de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra. A finales de julio de 1936, Feliciano fue secuestrado en su pueblo y torturado, asesinado y enterrado en un paraje alejado varios kilómetros. En octubre de ese mismo año su padre fue también asesinado junto a dos vecinos.

Si después de visionar este admirable recuerdo por los 113.000 inocentes asesinados, si después de verlo no sientes la imperiosa necesidad de ser parte de la lucha por la dignidad de las familiares de los desaparecidos, tiéntate el pecho: posiblemente no tienes corazón (ni dignidad).

Alfredo Webmaster

 

 

Domingo, a 6 de Junio de 2010

En el programa El Intermedio, de la cadena de televisión la Sexta, que dirige magistralmente El Gran Wyoming (José Miguel Monzón Navarro) con la colaboración de Beatriz “La China” Montañez, se habló sobre dos de los peores (como personas, como seres humanos) locutores de la radio española, dos personajes famosos por sus soeces (no por sexo, no) y falaces comentarios que propalan a los cuatro vientos. Estoy hablado "del" César Vidal (¡papá, que vergüenza que esté éste fulano donde también estás metido tu!) o del presunto delincuente (por tener varias querellas en marcha o por haber sido condenado por difamación) Federico Jiménez Losantos.

Estos dos fulanos, el Vidal y el Losantos, fueron hasta no hace muchas fechas los presentadores estrellas de la cadena de radio de la Conferencia Episcopal Española. Por sus bocas salieron (más bien vomitaron) tanta y tanta bilis, tanto y tanto desprecio y maledicencia, que hasta los obispos españoles (que no tuvieron reparos en amparar a los militares españoles que mano alzada apoyaron a Hitler), los expulsaron de la cadena previo pago de unas suculentas indemnizaciones.

A raíz de lo sucedido en Gaza hace pocos días, cuando el ejército israelí abordó barcos neutrales en aguas internacionales, acto de piratería totalmente prohibido por el derecho internacional, matando, hiriendo y secuestrando a personas (entre ellas, algún español) que nada tenían que ver con grupos terroristas, los dos fulanos citados antes, los susodichos Vidal y Losantos, se dedicaron a pregonar a los cuatro vientos todo tipo de mentiras y calumnias que se caen por su propio peso, a poco que sepamos de la realidad diaria que se vive en Gaza.

Obviamente, tanto El Gran Wyoming como Beatriz “La China” Montañez no podían dejar de comentar las barbaridades que dijeron esos dos fulanos, y el resultado es este vídeo que está más abajo.

Alfredo Webmaster

 

Martes, a 1 de Junio de 2010

Por José Bono para elpais.com, 16/05/2010

Querido Baltasar: Por estas fechas, en tu tierra se canta: "Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va". Pues eso, tengo tristeza en el alma por la suerte transitoria que rencores y manos sucias te desean. No te soportan.

Hoy, me han pedido unas letras sobre ti en EL PAÍS. He decidido, más que regalarle al periódico un artículo, recordar en público la historia de nuestra relación personal y mandarte esta carta.

Era el año 1992. Fui, como todas las Navidades, a pasar un día con los guardias civiles que prestaban servicio en Herrera de la Mancha. Allí manifesté que los éxitos de los guardias eran, a veces, vampirizados por los jueces. Te enfadaste. No nos conocíamos. Ventura nos llevó a comer al Asador Donostiarra y allí dijiste algo que no me pasó por alto: "Soy un progresista sin partido... que quiere ayudar a los que más necesitan". Al acabar llamé a Felipe González y le conté la cena. Me impulsó a que te tantease: "¿Vendría a las elecciones con nosotros?" Acabamos en los Quintos de Mora y a los pocos días el Comité Federal del PSOE -por unanimidad, que algunos olvidan- te propusieron como número dos de nuestras candidaturas por Madrid, justo detrás de Felipe. Asumimos que la llegada de un juez prestigioso a nuestras filas obraría el milagro. Así fue. Ganamos las elecciones y algo debiste influir en ello. ¿Recuerdas en Lugo, cuando te quejabas de que los mismos que te vitoreaban anteayer te odiaban hoy por ir con nosotros?

Eres de esas personas que sabe que la esperanza de vida al nacer es suficientemente corta como para entregarse a la rutina, la mediocridad, la inacción o la sopa boba. Nunca soportaste el estruendoso silencio de quienes se encojen de hombros. Es más, en materia de lucha antiterrorista hiciste un favor a España que nunca te pagaremos: por los muchos asesinos que encerraste y porque ayudaste a que los términos indiferencia y complicidad fueran sinónimos.

Luego te incomodaste. Razones tenías, pero la verdad es que eres un poco enfadica. Recuerdo las llamadas a deshora de Felipe: "¡Ve a ver a Garzón!". Ya no había remedio: tu personalidad indómita había chocado con un modo de hacer política muy de Felipe. Nos peleamos bien peleados y, desde luego, yo me quedé con Felipe y con PSOE. Tú te fuiste con un sonoro portazo que hizo felices a bastantes de los que hoy te quieren meter preso. Lo que hiciste con nosotros fue muy duro.

Te fuiste al Juzgado y empezaste a darnos cera. No sé hasta qué punto el cambio de escenario pudo perjudicarte. Tu fugaz paso por la política sin duda te ha marcado. Después vendría el Gal... y el PSOE en la diana.

Casi dejamos de hablarnos. Pero de nuevo una decisión audaz me reconcilió contigo: la causa contra Pinochet. Conectaste con todo el mundo decente y trataste de meter preso a un asesino que además, pudiste demostrar, era un cobarde y un ladrón.

De nuevo la causa de la dignidad en tus manos. Devolviste a muchos chilenos y a millones de ciudadanos sin fronteras la confianza en que hay más Justicia que la divina. Tu actuación avergonzó a todos aquellos que para huir de la justicia terrenal cometen la impostura de poner a Dios como pantalla de sus desmanes. Demostraste que por muchas flores que los liberticidas corten no pueden acabar con la primavera.

Tu espíritu combativo, y ese sentido común de justicia universal que te anima, me hace sentirme muy orgulloso de ti. Dicen que eres vanidoso. ¿Sólo tú? ¿Más que ellos? La verdad es que no eres "divino", pero somos muchos los que te queremos por eso, porque eres humano.

Ahora te quieren condenar. Sabes lo mucho que lo siento por ti, por tus hijos, por tu madre, por Torres... y por España. Sí, ya sabes que yo hablo de España con frecuencia y lamento lo que dirán de nosotros por ahí fuera cuando sepan que al juez más eficaz contra ETA y contra los narcotraficantes lo han echado del juzgado. Estoy seguro de que los que te quieren mal tendrán abogados y cómplices para pedir tu condena, pero yo no tengo ninguna razón para callar ni para evitarme una pregunta: ¿Tu suerte hubiera sido la misma si tu empeño hubiera caminado ideológicamente en sentido contrario? ¿Te habrían denunciado si hubieras abierto diligencias contra Azaña, o contra Besteiro?

Quiero y deseo que te salves. Que te crezcas moralmente ante quien te odia. Algunos de tus enemigos disfrutaron de la ausencia de libertad durante décadas y ahora añoran aquel pasado que muchos creímos que pertenecía a la noche de los tiempos. Baltasar ¡ánimo! Porque los españoles prefieren a la gente decente -aunque pueda cometer errores, somos humanos- que a los desalmados que encuentran fórmulas para impostar la decencia de la que carecen.

Me despido con tristeza. Esta semana nos reuniremos algunos abogados defensores en el Tribunal de Orden Público. Alguna vez me puse la toga en el TOP. Iba con rabia, pero no con tristeza. Sabía que pronto llegaría el final. Hoy estoy triste porque han ganado tus denunciantes, los que viven en el odio. En fin, Baltasar... a tus amigos sólo nos han dejado una opción: mostrarte nuestro afecto. Y yo lo hago con gusto y con orgullo. ¡Ah! y que Dios que ayude porque el diablo trabaja duro contra ti.

José Bono es presidente del Congreso de los Diputados de España.

 

Lunes, a 31 de Mayo de 2010

Sé que al no ser colombiano no debería opinar sobre los resultados de las elecciones de ayer (“El pueblo es soberano y sabe bien qué vota”), pero no puedo dejar de sentir como mía la lucha de una parte de ese país por conseguir un gobierno más legalista y honrado, un gobierno del que se puedan sentir orgullosos sus dirigidos y, ¡Por qué no!, también los que queremos a Colombia, aún no siendo colombianos.

De todas formas, vistos los resultados publicados en la prensa escrita e Internet, tengo las esperanzas intactas: sé que ganará Antanas Mockus.

Tengo esperanzas por las diferencias de papeletas escrutadas entre Mockus y Santos, de poco más de 3.600.000 votos: ¡¡eso es menos de la mitad de la población de Bogotá!!

Tengo esperanzas por que entre Vargas Lleras y Gustavo Petro suman más de 2.800.000 votos, votos que se repartirán en la segunda vuelta… y muchos seguidores de Vargas Lleras no votarán a Santos.

Tengo esperanzas en que existan muchas más personas para las que sea más importante no sacrificar los principios éticos ni la legalidad, que preconiza Antanas Mockus, antes que apoyar las políticas del “todo vale”, de Santos.

Y tengo tantas esperanzas por que sé, estoy seguro de ello, que en Colombia tiene que haber mucha gente verde que ayer no fue a votar, pero que irá el día 20 de junio.

Alfredo Webmaster

 

 Y el 20 de junio, ¡¡a votar!!

Juan Manuel Santos           Votos: 6.758.539              46,56%

Antanas Mockus                Votos: 3.120.716              21,49%

Germán Vargas                Votos: 1.471.377              10,13%

Gustavo Petro                 Votos: 1.329.512              9,16%

 

Sábado, a 29 de Mayo de 2010


Las elecciones colombianas del domingo enfrentan al heredero de Uribe, Juan Manuel Santos, con Mockus y Fajardo, dos ciudadanos ejemplares hartos de la corrupción y de la violencia mafiosa, guerrillera o paramilitar.

Por Héctor Abad Faciolince, escritor colombiano autor de El olvido que seremos (Seix Barral), para elpais.com, 29/05/2010


Si bien en Colombia no existen los títulos nobiliarios, casi siempre hay algo dinástico en nuestras elecciones presidenciales. En ellas suelen participar -y casi siempre ganan- hijos o nietos de ex presidentes de esta aristocrática república tropical. En las de este domingo participan Germán Vargas Lleras, nieto del ex presidente Carlos Lleras, y Juan Manuel Santos, primo hermano del actual vicepresidente, Francisco Santos, y además sobrino nieto de Eduardo Santos, presidente del año 1938 al 1942. Si en Colombia hubiera nobleza, Juan Manuel Santos sería, no digamos un duque, pero sí un barón o un vizconde, o cuando menos un caballero de la industria, gracias al diario El Tiempo, el periódico con más circulación del país, cuya propiedad ahora comparte la familia Santos con el Grupo Planeta. El Tiempo, sobra decirlo, apoya abiertamente la candidatura de su antiguo dueño, que se precipitó a vender sus acciones hace pocas semanas.

Según las encuestas, Juan Manuel Santos debería ganar la primera vuelta este domingo, por encima de Antanas Mockus, el candidato del Partido Verde. Santos presenta su nombre por el Partido de la U. Esta U, aunque no se lo diga, es solapadamente la U del apellido del presidente Uribe. Casi nadie sabe que su nombre oficial es "Partido de la Unidad Nacional". No, para el común de las gentes la U es la inicial de Uribe. En Colombia, por asuntos de hipocresía electoral, el presidente en ejercicio no puede tomar partido por ningún candidato, pero la ley se incumple haciendo trampa por debajo de la mesa. Santos, para burlar la norma, y asesorado por un consultor venezolano experto en trucos electorales (J. J. Rendón) contrató avisos radiales con un imitador de la voz de Uribe. La voz dice que lo apoya. Cuando se le pregunta si no le parece que esto es un acto deshonesto y una burla a la ley, Santos contesta que es tan solo "una picardía".

En mi país, desde los tiempos coloniales, las burlas a la norma (evadir impuestos, saltarse la fila, presentar como guerrilleros muertos en combate a pequeños delincuentes comunes) se ven como picardías graciosas, propias de pícaros casi literarios en la dura tarea de sobrevivir en un entorno hostil. Es de este tipo de "picardías" (y de otras aun más graves) de las que estamos hartos muchos colombianos. Y a este hartazgo se debe el ascenso prodigioso que han tenido en las últimas semanas un par de candidatos excéntricos. Se trata de dos doctores en matemáticas que resolvieron hacer una alianza electoral cuya bandera es elemental: respeto por las normas, honradez, legalidad.

Algunos les dicen "el binomio de oro"; otros, "la fórmula matemática". Se trata de Antanas Mockus (licenciado en Matemáticas y Filosofía en la Universidad de Dijon y doctor honoris causa de la Universidad de París) y de Sergio Fajardo (Ph.D en Lógica Matemática por la Universidad de Winsconsin). Su diploma político, sin embargo, es más importante: convirtieron a dos de las ciudades más violentas y desprestigiadas de la tierra, Medellín y Bogotá, en dos ciudades que hoy, con todos sus defectos, son un ejemplo para América Latina. Un solo dato: después de Mockus la violencia en la capital de Colombia se redujo en dos tercios. Con Fajardo, Medellín pasó de 6.500 homicidios anuales (una cifra de país en guerra) a 650. No fueron milagros: fueron actos de inteligencia y coraje. Un ejemplo entre muchos: Fajardo dedicó el 40% del presupuesto municipal a la educación de los más pobres. Su consigna: "la vida es sagrada."

La fórmula matemática consiste en que, en caso de ganar, Antanas Mockus sería el presidente y Sergio Fajardo, vicepresidente y ministro de Educación. No son dos profesores despistados sino dos ciudadanos ejemplares que se hastiaron de la política corrupta, de la violencia mafiosa, guerrillera o paramilitar. No son dos soñadores con la cabeza en las nubes sino dos hombres con los pies en la tierra que han demostrado que saben administrar con eficiencia y pulcritud los recursos públicos. Con ellos están otros dos ex alcaldes de Bogotá con mucho prestigio: Enrique Peñalosa y Luis Garzón. De Peñalosa se recuerdan las mega-bibliotecas que construyó en los barrios populares de la ciudad; de Garzón, su exitoso plan de "Bogotá sin hambre", que les dio desayuno a los niños de todos los colegios populares, muchos de los cuales iban a la escuela sin haber probado bocado. A la sombra del Partido Verde estos cuatro ex alcaldes de las dos ciudades más importantes de Colombia han hecho una campaña prodigiosa que nos tiene soñando en un país más amable, menos iracundo.

Cuando sus porcentajes en las encuestas eran bajos (Fajardo el 9%, Mockus el 5%) los demás candidatos (la ex embajadora Noemí Sanín, el liberal Rafael Pardo, el ex guerrillero Petro, candidato de la izquierda) los veían como un fenómeno marginal de opinión, con asiento en las universidades y en la clase intelectual. Pero desde que Fajardo adhirió generosamente a la candidatura de Mockus, con la tesis de que "dos matemáticos no suman, sino que multiplican", las posibilidades del Partido Verde han subido como espuma y hoy están empatados con Santos, el delfín de Uribe. Mockus y Fajardo le han aportado además a la campaña una dosis grande de cordialidad, de ironía y buen humor. No usan los ataques personales, las mentiras, las descalificaciones desdeñosas. Su estilo es amable porque en Colombia muchas veces la violencia física empieza con violencia verbal. Su cordialidad es desarmante.

Santos y Sanín son los candidatos del viejo establecimiento. Nunca han sido elegidos por voto popular, siempre nombrados por los mandatarios de turno. Han trabajado en gobiernos conservadores, liberales, uribistas... Ellos mismos han estado afiliados a distintos partidos o movimientos independientes. Son veletas de la política, capaces de las más grandes volteretas ideológicas con tal de adaptarse al gobernante de turno y conservar su porción de poder. Ambos fueron enemigos de Uribe, pero terminaron trabajando para él. "El que no cambia de opinión cuando cambian las circunstancias es un idiota", declaró Santos, sin parpadear, y sin ver en esto ni la sombra de lo que significa: oportunismo político. Noemí Sanín pasó de denunciar a Uribe como paramilitar, a ser su embajadora en España.

El escenario más probable este domingo es que Santos y Mockus sean primero y segundo, con lo cual pasarán a la segunda vuelta, el 20 de junio. La propaganda negra ya intenta hacer ver a Mockus como alguien cercano a Chávez, simplemente porque no se le enfrenta con la furia verbal de los demás. Pero pocas cosas más distintas, en talante, en ideología y en políticas, que el viejo rector de la Universidad Nacional y el coronel golpista convertido al "socialismo del siglo XXI". Será muy difícil que Mockus gane en una segunda vuelta.

El delfín Santos tiene a Uribe, tiene a los caciques, tiene la maquinaria de su partido. Cuenta incluso con el apoyo oculto de lo peor: los ex paramilitares y mafiosos de la droga, reciclados en impresentables movimientos políticos regionales. Tan impresentables son, que lo apoyan en silencio, sin poderlo decir abiertamente porque serían desautorizados por el candidato. En eso consiste también la picardía: en recibir el apoyo de los más corruptos, pero sin dejarlo saber en público.

A todo esto se oponen Mockus y Fajardo, con la sola arma de la razón y de las razones. No sabemos si será suficiente. La victoria de estos excéntricos sería un salto al vacío, dicen los más cercanos al presidente Uribe. ¿Dos profesores de matemáticas al gobierno de un país tan complejo? ¿Por qué no? Ya demostraron, en dos de las ciudades más complejas del mundo, que el problema de gobernarlas se podía resolver. Sería muy curioso que en Colombia se realizara el sueño de Platón: un filósofo al poder.

 

 

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