Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…
Sábado, a 21 de Diciembre de 2013

 

Corría el mes de noviembre de 2011, en los días previos a la celebración de la Feria Internacional de La Habana, cuando estuché una música que me entusiasmó. Era una especie de nueva trova pasada por el tamiz de un sonido más moderno (pop) y algunos arreglos roqueros; una trova actualizada pero que no abandonaba los sones de los primitivos santiagueros, de los iniciadores del estilo.

Su música la escuche en el coche que estaba usando para mis desplazamientos por Cuba, un CITROËN C5 Break, en el que había, en su aparato de sonido, un CD pirateado. Sin nombre.

Investigué. Los descubrí: era la banda guantanamera Buena Fe. Y el disco, “Pi [3,14]”.

Buena Fe es un dúo, y son Israel Rojas, abogado, compositor de todas las canciones y la voz líder, y Yoel Martínez, un gran músico y el complemento ideal para este dúo de sonidos nuevos, de renovadores de la trova.

La formación cultural y musical de ambos, con una fuerte presencia de ritmos trovadorescos, se hace presente en los textos de sus canciones, todas ellas llenas de reflexiones sobre la realidad de la vida en la Cuba más actual, con historias perfectamente reconocibles, con fuertes cargas sociales, de lucha sana en pos de un país mejor. Su música tiene una sonoridad muy contemporánea y ecléctica, llena de reminiscencias y dejes que rememoran a los grandes de la trova. Los textos de las canciones hablan de asuntos más afines y cercarnos a las querencias de los jóvenes actuales, entremezclados con el reconocimiento a los indudables logros de la revolución cubana, pero sin olvidar las carencias que tanto los atenaza.

Como definió muy bien Israel Rojas. “”Sueño una Cuba actualizada tecnológicamente y cada día menos desigual. Sin bloqueo económico, no por haberse rendido a la irracionalidad impositiva, sino por haber demostrado mayor capacidad e inteligencia que los verdugos. Pero sobre todas las cosas sueño con una Cuba debidamente institucionalizada. Donde el imperio de la ley tenga mucho más peso para garantizar los deberes, derecho y obligaciones de las personas jurídicas y naturales que el voluntarismo circunstancial o la opinión de algún apoderado de turno. Tengo mucha fe en los cambios que se están produciendo y en los que vendrán. Pero tengo más fe en nosotros, los buenos cubanos, porque ningún cambio en sí traerá lo que se espera, si no andamos atentos en la evolución de sus resultados, para perfeccionarlo constantemente. Quiero dejar a mis hijos una Cuba mejor, pero sobre todo quiero dejarle a Cuba unos hijos mejores que yo. Más cívicos, más útiles, más humanos. Cuba no es para mí solo un archipiélago en el Caribe. Cuba es un sueño posible””.

Gracias a sus presentaciones en directo, en radio y en la televisión cubana, además de sus giras por otros países, Buena Fe ha conseguido situarse en los primeros lugares del gusto popular. Además, son el primer grupo cubano que tiene más de 50.000 seguidores en las redes sociales y que consigue reunir en Cuba a más de 300.000 personas en un concierto.

Sólo pude verlos en director una vez, en el Teatro Karl Marx de La Habana. Y si en disco enamoran, en directo maravillan por su calidad humana y musical.

Y como son buenos, muy buenos, os los recomiendo: podéis ver los vídeos que copio más abajo o escucharles en la Gramola de musicayvino.com.

Alfredo Webmaster

 Buenas Fe – “Lo que fue

Buena Fe – “Pi [3,14]

Buena Fe, con Eliades Ochoa – “Mamífero nacional

Buena Fe, con Pablo Milanes – “Despedida

Buena Fe – “Mar adentro

Buena Fe – “Gracias por el fuego

Buena Fe – “Nalgas

Cómo funciona la Gramola

La Gramola está situada en la parte alta de mi página web musicayvino.com, a la derecha.

Cuando pulséis “Play” se abrirá una nueva ventana en la que encontraréis un desplegable titulado “Autor”. Pulsándolo se abre un extensible con una relación de músicos y grupos que seleccioné para vosotros/as, para vuestro disfrute.

Una vez situado el cursor de vuestro ratón en el intérprete o grupo que deseéis, pulsad “Aplicar” para que la Gramola se sitúe en vuestra elección.

Ahora sólo tenéis que empezar a usar el panel de la Gramola, similar al de cualquier equipo de sonido: si pulsáis en “Play” a los pocos segundos empezará a oírse la primera canción que se irá encadenando con las posteriores, una detrás de otra hasta el final del CD del cantante que hayáis elegido.

Además de la opción “Play” citada anteriormente, también tenéis la posibilidad de poner en pausa la canción, pararla totalmente, retroceder y avanzar en ella, e incluso subir o bajar el volumen de escucha.

Y así, como acabo de explicar, podéis hacer con el resto de los intérpretes de la Gramola.

Categorías:
Domingo, a 10 de Julio de 2011

 

Como dijo un crítico musical días antes de la actuación, Omara Portuondo (La Habana, 1930) es una reina cantando a media voz. Y es cierto.

Con 78 años de vida, 60 años de ellos como artista, Omara no necesita demostrar lo que eso: la reina indiscutible de la música cubana de los últimos cincuenta años (Celia Cruz al margen, que vivía en EE.UU.).

Tuve la suerte de conocerla en épocas mejores, cuando era una mujer madura pero vital, con su voz aún intacta. Fue, las tres veces, en el Dos Gardenias de Miramar (La Habana), en Avenida 7ª esquina Calle 26. Desde aquel escenario, enfrente a un público que la adoraba, impartía su magisterio musical con la sencillez y proximidad como sólo es capaz de hacerlo una reina. Nunca la sentí diva ni endiosada, nunca hizo ostentación de su historial de éxitos; sólo cantaba y vivía la música tal cual la disfruta una cubana.

Omara Portuondo Peláez nació en el barrio habanero de Cayo Hueso. Su madre, blanca, pertenecía a una de las familias cubanas de más abolengo, descendientes de españoles; se casó con un jugador de baseball del equipo nacional cubano, de color, algo bastante inusual en aquella época, en un entorno muy clasista.

Como hija de una familia de buen nivel económico, su vida estaba predestinada a ser la típica de una mujer de esa posición social: un casamiento que la uniera a otra familia de la alta sociedad. Omara no era así.

La carrera artística de Omara comenzó casi por casualidad. Su hermana mayor Haydee trabajaba como bailarina profesional en el famoso cabaret Tropicana. Haydee llevaba a su hermana pequeña a verla actuar, lo que le permitía a Omara copiar los pasos de baile y, sobre todo, presenciar los ensayos de las bailarinas.

Un buen día, a Omara le ofrecieron reemplazar a una bailarina que había renunciado dos días antes, después de una premiere. La sustituyó a la perfección; al poco tiempo pasó a tener como pareja de baile a Rolando Espinosa, considerado por entonces como el mejor rumbero de Cuba.

En sus ratos libres, las hermanas Portuondo tenían la costumbre de interpretar jazz en compañía de sus amigos Cesar Portillo de la Luz, José Antonio Méndez y el pianista Frank Emilio Flynn. Con ellos, y otros música aficionados como Justo Fuentes y Tania Castellanos, formaron el núcleo central de los artistas pertenecientes al “movimiento del filin” (variante cubana del vocablo inglés feeling, “sentimiento”).

Su primer grupo musical se llamaba Loquibamba Swing, una suerte de agrupación que entremezclaba las primitivas piezas de bossa nova con jazz americano.

En su primera actuación en radio, Omara Portuondo fue presenta como "la señorita Omara Brown, la novia del filin" (un sobrenombre que aludía a su aptitud para cantar temas en inglés, producto de su educación burguesa).

También por esa época conoce a otra de las que sería una famosa cantante cubana, la gran Elena Burke. Elena le pone en contacto con el “Cuarteto de Orlando de la Rosa” con el que recorrerá EE.UU. en una gira de seis meses. Como ella misma reconocería años más tarde, el trabajo diario con el Cuarteto fuera de Cuba, fue su mejor y más importante escuela.

En el año 1951 Omara se incorpora al grupo musical femenino "Las Anacaonas" para un año después, formar con su hermana Haydee, con Elena Burke y Moraima Secada, el cuarteto "Las D´Aida", bajo la dirección artística de la pianista Aida Diestro, la descubridora de la excepcional capacidad musical de Omara, la que le enseñó a interiorizar los temas y a transmitir el contenido de cada canción. Si con su hermana Haydee nació la artista, con Aida Diestro eclosionó la estrella.

Con el cuarteto “Las D'Aida” realizó varias giras por Estados Unidos, compartiendo escenarios con Edith Piaf, Pedro Vargas, Rita Montaner, Bola de Nieve y Benny Moré; también acompañó a Nat "King" Cole cuando se presentó en el cabaret Tropicana, en La Habana.

Sus primeros éxitos, allá por los años cincuenta y tantos, coincidieron con los éxitos de las grandes voces femeninas de la época, con las Ella Fritzgerald, Lean Horne, Sarah Vaugahn, o las cubanas Olga Guillot y Celia Cruz.

Omara ha llevado su arte a los mejores escenarios del mundo, escenarios en lo que ritmos tan cubanos como el filin, la nueva trova, la canción tradicional cubana, el son, el danzón, el bolero o la habanera, fueron conquistando los gustos musicales del público.

Omara Portuondo ha cosechado importantísimos premios y su voz ha conquistado los más exigentes auditorios del mundo, desde su Cuba natal a EE.UU., Francia, España, Alemania, Reino Unido, Rusia o China.

Omara aún hoy sigue cantando en el Tropicana, en el Dos Gardenias, en el Delirio Habanero o en el Café Cantante, y sigue viviendo, como siempre, en su Habana más habanera, en un apartamento con vista al mar en su “maleconcito lindo”.

La actuación del pasado 14 de marzo en Teatro García Barbón de Vigo, correspondiente a la gira iniciada el 19 de marzo en Rouen (Francia) y le llevó a cantar en diversos escenarios del país galo, Austria, Italia, Suiza y al estado árabe de Bahrein antes de finalizar con sus conciertos españoles, sirvió para presentarnos su última grabación, “Gracias”, disco en el que se incluyen temas universales como “O que será, será” de Chico Buarque, el sensual “Besáme mucho” de Consuelo Velázquez, el tan correado “Guantanamera” de Joselito Fernández, el “Veinte años” de María Teresa Vera, el “Rabo de Nube” de Silvio Rodríguez, el “Ámame como soy” de Pablo Milanes o el entrañabilísimo “Drume negrita” de Bola de Nieve.

Ella, como siempre, apareció en escena coqueta y dinámica, demostrando en todo momento las enormes ganas que tiene de agradar al público. En algunos partes del concierto, producto del cansancio y de las muchas actuaciones de la gira, tuvo que sentarse y cantarnos así.

Pese a que su voz ya no es la voz de la mejor época de su carrera, no lo olvidemos: es una mujer de78 años, su personalidad, su capacidad de comunicación, su humanidad y ese “saber estar” que caracteriza a las grandes divas, hizo que le concierto fuera memorable. Todos éramos conscientes de que allí, encima del escenario, estaba una leyenda viva de la música y que, posiblemente, sería la última vez que la veríamos actuar en directo, al menos en Galicia.

Si su cariñosa personalidad le ha permitido estar en el corazón de sus seguidores, su forma de interpretar merece figurar en el libro de honor de la música.

Alfredo Webmaster

 

Omara Portuondo -  "Gracias"

 Omara Portuondo - "Veinte años"

 

Categorías:
Viernes, a 5 de Marzo de 2010

Por Elvira Lindo para elpaís.com, 03/03/2010

La democracia es ese raro sistema que permite a los individuos expresar opiniones en contra del sistema y a favor de otros sistemas que no les permitirían el menor asomo de disidencia. La democracia es también ese sistema en el que podemos compatibilizar la denuncia de cualquier pequeño atropello a nuestras libertades con la defensa de dictaduras liberticidas. La democracia es ese sistema que me sirve en bandeja opiniones antidemocráticas que serían tachadas de traición a la patria si no fuera porque la democracia nos permite la veleidad de no ser patriotas, de no creer en nada. Ni en la democracia. No me considero una fundamentalista democrática; digamos que considero éste el más humano de los sistemas posibles. Ya es algo.

La democracia es a veces un sistema injusto y tontorrón, que pone micrófonos delante de un actor dispuesto a ofrecer la versión oficial de una dictadura e ignora a los que la padecen.

Aun así, prefiero vivir aquí. Prefiero vivir en un sistema en el que un individuo tiene el maldito derecho a difamar a un pobre obrero que tuvo la valentía de disentir de un Estado represivo. Era un traidor, dicen, un delincuente común, quizá un terrorista. Esas palabras me duelen físicamente, pero prefiero vivir en un sistema en el que pueden decirse. Es la forma de conocer a fondo al sujeto que las pronuncia.

Tal vez las declaraciones de Guillermo Toledo hayan conseguido convertir a alguno de sus compañeros de profesión en anticastristas. Hay mucha gente de la "cultura" que se siente incómoda viéndose representada siempre por los mismos. Para combatir esa molestia silenciosa les recomiendo que expresen su desacuerdo asumiendo un principio bien básico: las personas decentes anteponen los derechos humanos a las ideologías. Y, desde luego, convendría elegir a otros representantes para liderar causas humanitarias.

 

Domingo, a 2 de Agosto de 2009

Que a Michael Moore la América profunda, blanca y reaccionaria, le pone enfermo, en sentido literal y figurado, era algo sobradamente conocido: lo sabíamos desde que vimos su genial documental “Bowling for Columbine”.

Que Michael Moore que no se cansa de sacarle los colores a una sociedad y cultura atormentada por un pasado excesivamente individualista, una mentalidad ultraliberal (en el peor sentido de la palabra) y las mentiras de una derecha imperialista, también era conocido: “Fahrenheit 9/11” nos enseñó las realidades ocultas de la invasión de Irak.

Lo que no sabíamos era que su nueva película iba a comparar las situaciones estrambóticas vividas en un día normal de un país rico y poderoso (EE.UU.), comparado con lo que sucede en el día a día de la lucha por la supervivencia en un país caribeño (Cuba).

Eso es “Sicko”, la última película de Michael Moore. Un filme en el que se dirimen las bondades y los desastres de uno de los logros sociales del siglo XX (y XXI), en una batalla desigual: sanidad pública vs sanidad privada.

En este filme, Moore retrata la situación de paupérrimas carencias que tiene el sistema sanitario yanqui, sobre todo el sistema público, el que se dirige, controla y financia con fondos estatales. Aquí, en el reflejo de la realidad diaria, es donde Moore vuelve por sus fueros de propagandista cáustico, cínico, mordaz, en algunas ocasiones manipulador, aportando datos, cifras y testimonios que ayudan a redondear la crítica sistemática de un sistema político en el que conviven el capitalismo más atroz, al lado de la supuesta “tierra de oportunidades”, en la que sus habitantes, con esfuerzo y voluntad, consiguen llegar a ser “alguien” en una sociedad de valores eminentemente materialistas.

El guión de este documental sigue una senda preconcebida; se plantea una hipótesis, se aportan un sinfín de argumentaciones en que sustentarla, y se aporta el resultado con una simpleza apabullante: la escena de la señora yanqui llorando al recibir unos medicamentos cubanos a un coste insignificante, es demoledora (y un pelín manipuladora).

En la película se pone de manifiesto el grado de corrupción y siniestra manipulación en la que está basado el sistema sanitario privado yanqui, en una concatenación de abusos, lobbys farmacéuticos explotadores e inhumanos, y aseguradoras que tienen como práctica habitual premiar a los médicos que deniegan más veces coberturas sanitarias básicas.

Para explicar mejor los sinsentidos de la situación kafkiana a la que llegó un sistema sanitario inoperante como el norteamericano, Moore traslada la acción a la Vieja Europa (nombre con la que los neocons llaman a la Europa más social) y presenta los logros sociales y sanitarios de la seguridad social de Francia, Reino Unido y Cuba; desgraciadamente, no habló de la sanidad española, modélica en cuanto a prestaciones y servicios.

El resultado de esa comparación es obviamente apabullante: con menos dinero por paciente y con menos recursos financieros totales, los sistemas públicos de salud de la Vieja Europa, o incluso Cuba, son infinitamente mejores que los yanquis.

Lo curioso de todo esto es que las aseguradoras sanitarias, las farmacéuticas y los gobiernos republicanos de Norteamérica, han conseguido convencer a sus conciudadanos que la seguridad social pública es un embuste, una amenaza y una “supuesta” ventaja típica de las sociedades comunistas

Conseguir algo así no es difícil: los yanquis arrastran una especie de paranoia anticomunista desde la Guerra Fría y viven en un país donde la libertad más preciada es poder tener y usar armas de fuego, sean del calibre que sean, como un derecho constitucional básico.

Resumiendo: un gran documental.

Alfredo Webmaster

"Sicko", de Michael Moore - trailer en español -

 

Domingo, a 14 de Septiembre de 2008

Si tenéis planeado viajar a Cuba en los próximos meses y queréis colaborar de forma solidaria con los damnificados de los huracanes Gustav e Ike, os recomiendo que transportéis en vuestras maletas el material que os citaré a continuación, para entregar a las familias que se han quedado sin nada.

Los recursos prioritarios son:

- Pastillas para potabilizar agua.

- Vitaminas, todo tipo de analgésicos, termómetros, curitas, sales de hidratación oral, jeringuillas desechables, algodón, spray para asmáticos, aspirina, paracetamol e hilo de sutura.

- Ropa de todo tipo, incluso ropa interior y zapatos.

- Material escolar, especialmente libretas y lápices.

- Baterías recargables, linternas y radios portátiles.

- Elementos de aseo: jabón, dentífrico, champú y cepillos de dientes.

- Ropa y objetos para bebé. Recuerden que hay niños que se han quedado sin siquiera un biberón.

Algo importante que deberíais tomar en consideración: las ayudas entregadlas directamente a los damnificados, sin intervención de intermediarios, o a través de un amigo cubano de total confianza.

Alfredo Webmaster

 

 

 

Jueves, a 4 de Septiembre de 2008

Como continuación a mi escrito del pasado 21 de agosto, escrito en el que os pedía perdón (ver: Pido perdón…) por las mamarrachadas de un fulano que se llama Federico Jiménez Losantos, hoy incluyo en el blog un artículo de Joaquín Roy, para El País, que se titula: “Entre un gilipollas y una negra resentida”.

Vale la pena dedicarle tiempo a la lectura del trabajo de Joaquín Roy, para así conocer un poco más de la “calidad” humana del locutor estrella de la cadena de emisoras de radio, propiedad de los obispos de la Conferencia Episcopal Española, Cadena COPE.

Yo, que soy ateo, sería incapaz de ultrajar, maltratar, ofender y mofarme así de mis congéneres, y menos aún de personas que han sido elegidas democráticamente por sus conciudadanos.

¿El lenguaje, la indecencia, la obscenidad e inmoralidad de este locutor de radio es el reflejo del pensar de los representantes de Jesucristo en la tierra? ¿Es esa, acaso, la nueva doctrina de Cristo para el siglo XXI?

Insisto: Federico Jiménez Losantos es el trabajador estrella de los obispos de la iglesia católica española.

Alfredo Webmaster


Joaquín Roy para El País, 04/09/08

Barack Obama se educó en Harvard, lo que es preocupante. Es una vacía caricatura y compararlo con Paris Hilton es injusto para ella. Obama es un alquimista un poco negro, no muy blanco, café con leche; ni es joven, ni es viejo; no ha hecho nada desde que sus padres lo abandonaron y fueron así los primeros que no votaron por él. Pero se ha permitido el lujo de hablar ante la Puerta de Brandemburgo. En cuanto a su mujer, Michelle, es una arpía de cuidado, una negra profesional, una resentida.

La alternativa sería John McCain, pero sin entusiasmo. McCain es un candidato muy "aseado", que no ha hecho nada desde que salió de Hanoi. Tampoco uno se siente atraído por su mujer Cindy, pero que "para el vicio" tiene más interés. McCain, en cumplimiento de la obligación histórica de Estados Unidos como primera potencia, debiera ordenar la invasión de Ecuador y Venezuela, con una estrategia dictada por el lema de "a por ellos", que tan buenos resultados le dio a la selección española de fútbol en la Eurocopa.

Respecto a Castro, este hombre no debiera morirse de repente, sino sobrevivir con un ano en el pecho, en una lenta pero alargada agonía de Parkinson recurrente. El siguiente en la lista de ejecutables sería Hugo Chávez, prueba de la evolución de los primates, que en lugar de ser lineal tiene sus altibajos, como este "salto atrás". La relación de Hugo Chávez con el poder es la del gorila, mientras que su discípulo pre-homínido Evo Morales es un chimpancé, más modesto y limitado, más cómodo en las alturas de los árboles. Entretanto, en Centroamérica gobierna el miserable de Daniel Ortega, acusado de violar y abusar de una adolescente durante años, y en Ecuador alguien más peligroso, Correa.

De la quema se salvaría solamente Álvaro Uribe, presidente de la parte más sana de América. Porque aunque Óscar Arias merezca consideración, tiene también sus defectos. Así que, por lo tanto, nada tiene de extraño que Alan García sea aceptable después de haber dejado en ruina al Perú. Argentina, por su parte, está en manos de un matrimonio corrupto. Es imposible responder a la pregunta de quién elige a estos idiotas.

¿Qué queda al otro lado del Atlántico? Pues las perspectivas son negativas. España esta regida por un monarca corrupto, amigo de Fidel y que recibe comisiones de Chávez. Además, comercia con petróleo, no solamente con el gorila venezolano sino también con los jeques árabes. Si la monarquía no sirve (el príncipe Felipe es una incógnita), la república tampoco parece ser la solución a la vista de que el presidente Rodríguez Zapatero es un gilipollas, un peligroso idealista, un idiota con exceso que cree que puede cambiar la realidad. Zapatero ya no es un bambi, sino que le han crecido cuernos. Fue reelegido, por pocos votos, porque tiene casi todos los medios de comunicación a su favor. En lugar de seguir la suerte de sus colegas latinoamericanos, sería mejor que fuera aquejado de una enfermedad. Por su parte, la derecha española tampoco es una alternativa, ya que Mariano Rajoy, el candidato del PP antes liderado por Aznar, quisiera simplemente heredar el poder de Zapatero. El líder verdadero de la derecha es el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, un mal tipo de cuidado.

¿Cuál es el remedio ante tal panorama? Refugiarse en un hotel de Miami, con ropa de abrigo en pleno verano para protegerse del aire acondicionado. Después de todo, Estados Unidos es un país sin cuya ayuda Europa sería hoy una granja nazi y un campo de concentración soviético.

Lo anterior no es una columna de extensión cómoda para los editores, es simplemente la transcripción literal de algunas de las perlas emitidas por Federico Jiménez Losantos en un programa televisivo del peruano Jaime Bayly, transmitido por MEGA TV y varias emisoras latinoamericanas y disponible en YouTube. Y mientras puede que algunos aplaudieran esta insólita antología de disparates e insultos, otros la seguían con estupefacción.

Hay muchos que creen que cualquier cosa que "sale en la tele" es verídica. Son muchos los que no saben que Jiménez Losantos ya ha sido condenado en sendos juicios por insultos a impecables figuras conservadoras como el alcalde Ruiz-Gallardón y José Antonio Zarzalejos, ex director del diario Abc. Son muchos los que ignoran que el sector conservador de la COPE, la emisora de la Conferencia Episcopal Española, donde Jiménez Losantos es estrella, domina sobre los moderados, que están francamente alarmados.

Y nadie tiene la valentía de presentar una querella de mayor cuantía (no de apenas 36.000 y 100.000 euros, las multas impuestas a Jiménez Losantos por dos tribunales de Madrid por calumnias), una querella a la americana, de varios millones de euros o de dólares. Y nadie presenta cargos por la ejecución de delitos contra el honor y la persona, perfectamente tipificados por los códigos penales. Tal vez si alguien lo hiciera, los responsables de las cadenas y diarios que cobijan esta sistemática conducta se lo pensarían dos veces. 

Joaquín Roy es presidente del Spain Study Group

Miércoles, a 4 de Junio de 2008

Trabajo enviado por José M. Burgos S., un cubano lector de este blog que me parece que vive fuera del país

¿Ha comido usted alguna vez el fufú de plátano? Según Don Fernando Ortiz, el gran investigador del folclore cubano, durante la dominación inglesa en Cuba, después de la toma de La Habana, entraron muchos esclavos llevados por los ingleses. La comida que normalmente se daba a los esclavos era plátano hervido y machacado y se cree que esta forma de comerlo venía de Ghana y Sierra Leona. Los negreros ingleses acostumbraban a decir “food, food, food” (¡comida, comida, comida!) cuando repartían las raciones a los esclavos; de ahí que éstos comenzaran a darle el nombre de 'fu-fú'. Este plato se conoce en el Caribe y en algunos lugares del oriente cubano, como machuquillo, matajíbaro, mofongo en Puerto Rico y mangú en República Dominicana.

Los “Fotingos” Los cubanos del siglo pasado solían llamar a los automóviles 'fotingos', pero es interesante saber el porqué, ya que la palabra no existe en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. En 1908, la Ford Motor Company de los Estados Unidos sacó su famoso Ford Modelo 'T'. Desde el punto de vista técnico el Ford Modelo 'T' incorporó la modalidad del sistema de tres pedales: embrague, freno y acelerador. La publicidad de la Ford describía la novedad como el sistema de 'foot it and go', abreviado con “foot it’n go” es decir, pisar y arrancar. Los primeros automóviles arribaron a Cuba en 1899 y eran de fabricación francesa pero cuando el modelo Ford llegó al país se hizo popular y los criollos comenzaron a usar la palabra 'fotingo' (cubanizando la frase 'foot it’n go') para designar al modelo 'T' de la Ford. También le llamaban 'tres patás' (embrague, freno y acelerador).

El origen de los “guatacas”. La azada es un apero de labranza que se utiliza en los campos de Cuba para desbrozar los cultivos, es decir, eliminar las malas yerbas y para despejar las guardarrayas en los campos de caña. Los cubanos la llaman guataca. También llamamos guataca a esos seres abyectos que se dedican a adular a los poderosos, sobre todo a los gobernantes. El origen de esta palabra se remonta a los tiempos del presidente Machado. Con Machado los aduladores se 'pasaron de rosca', como se dice en cubano, en otras palabras estaban en abundancia. Le llamaban el egregio y le construían arcos triunfales a su paso. El genial caricaturista Ricardo de la Torriente, del semanario satírico 'La Política Cómica', comenzó a publicar unas caricaturas en las que aparecía Machado rodeado de un grupo de aduladores que provistos de de azadas o guatacas, precedían al general limpiando la senda que este debía pisar. El pueblo empezó a llamar a estos aduladores 'guatacas' y el mote pegó. Había nacido la palabra guataca y el verbo guataquear. Desde entonces, a todo aquel que adula, 'hala la leva' o 'hace la pelotilla', se le llamó en Cuba guataca.

El Gallo de Morón. Entre los cubanos es popular la frase: “se quedó como el Gallo de Morón, sin plumas y cacareando”. Muchos piensan que se trata de un famoso gallo originario en Morón, Provincia de Camagüey, Cuba. Pues bien, la historia es que el Gallo de Morón ni era un gallo ni era de Morón ni tuvo que ver con Cuba. Se trata de una leyenda del siglo XVI, cuando el recaudador de impuestos de Granada se presentó en Morón de la Frontera (Sevilla) a ejercer su oficio. Como el sujeto tenía aspecto de matón y forma de actuar muy grosera se le bautizo como el Gallo de Morón. Los moronenses se hartaron de los desplantes de aquel gallo y un buen día le atizaron una tunda de palos tan contundente que éste tuvo que marcharse de Morón sin atreverse a volver por más impuestos. De ese episodio surgió una copla popular que decía: 'Anda que te vas quedando / como el Gallo de Morón / sin plumas y cacareando / en la mejor ocasión'.

¿Por que los cubanos les llamamos a los campesinos 'guajiros'? Durante la guerra de independencia de 1895 en Cuba el campesinado cubano se unió a las tropas libertadoras que comandaba el Generalísimo Máximo Gómez, nacido en la bella isla de Quisqueya y ejecutada por el Apóstol de la libertad de Cuba José Martí y Pérez. La guerra del 95, como la llaman los cubanos a la guerra de la independencia, ya casi estaba ganada por los mambises (palabra derogatoria de los españoles hacia las tropas cubanas). Cuando las tropas norteamericanas desembarcaron en Cuba, le llamaban a los combatientes cubanos War Heroes, para el oído de los campesinos y otros cubanos al comando de la tropas sonaba “guar-jiro” y lo resumían Guajiro. Y por esta razón es que es en Cuba el único lugar en toda nuestra América donde el campesino es referido cómo 'guajiro'.

La hora de los mameyes. En el léxico cubano hay una frase que muchos usamos sin conocer su significado: 'LA HORA DE LOS MAMEYES'. Esta frase se originó hace más de doscientos años durante la toma de La Habana por los ingleses. Durante ese episodio, los habaneros, con esa costumbre tan cubana de ridiculizar a los que no podemos vencer, dieron en llamar 'mameyes' a los soldados ingleses por el color del uniforme que vestían: chaqueta roja-mamey y pantalón negro. Por aquella época La Habana estaba rodeada por una muralla que la protegía de corsarios y piratas. Cada noche a las nueve se disparaba un cañonazo desde la fortaleza del Morro para avisar a los habaneros que las puertas de la muralla se cerrarían durante la noche. Y como a esa hora los odiosos 'mameyes' se hacían más visibles patrullando las calles, los habaneros bautizaron a las nueve de la noche como 'La hora de los mameyes”.

Categorías:
Sábado, a 10 de Noviembre de 2007

Hoy, con pocos ánimos y ganas de escribir algo propio, con la moral un poco baja y el espíritu algo desfallecido (no tengo la cabeza ni el intelecto para pensar en algo distinto a mi hermano), os copiaré un pequeño texto de Juan Carlos Escudier, un excelente escritor que no sé muy bien qué hace poniendo sus magníficas  letras en algún sitio excesivamente liberal en el peor sentido político de la palabra (ejemplo: Esperanza Aguirre –la marquesa que "no llega a fin de mes"-, José María Aznar –el insufrible-, Eduardo Zaplana –el chulo de playa-, etc.).

En su escrito hace mención a un militar español, Alberto Bayo, del que ni había oído hablar pero del que, a partir de ahora, consideraré el prototipo del idealista y del luchador infatigable en lo que cree.

Me duele muchísimo que la historia se olvide de estos hombres que fueron capaces de hacer las mayores locuras y ejecutar los planes más descabellados pensando exclusivamente el conseguir el bien común o lo que ellos consideraban lo mejor para sus congéneres.

---------------------*************----------------------

Alberto Bayo era un militar malísimo pero un aventurero genial. La mayoría se preguntará quién es este español nacido en Camagüey y de madre cubana, y es lógico que lo hagan porque la Historia, la nuestra, lo borró de sus páginas hace 70 años si es que alguna vez dio cuenta de él. De Bayo sólo nos hablan hoy un monolito en el cementerio de La Habana y un libro que ha publicado el periodista Luis Díez titulado Bayo, el general que adiestró a la guerrilla de Castro y al Che.

A Bayo se le deben muchas cosas, empezando por haber salvado la vida a Rafael Alberti, al que el golpe de Estado del 36 pilló con su mujer en Ibiza, donde no tardó en ser encarcelado con la idea de hacerle pasar a mejor vida más pronto que tarde. Bayo, que ya entonces parecía la momia de Lenin con bastantes kilos más, se puso al frente de la expedición enviada por Companys para sofocar la sublevación en Balerares. Liberó a Alberti, en efecto, pero consumó uno de los fracasos más estrepitosos de la guerra. Es lo que tiene poner a un capitán de aviación al mando de una operación naval con desembarco incluido.

Hay países avanzados que, a falta de otros talentos, pillan a un cazador de búfalos como Bill Cody, le hacen películas y, de paso, héroe nacional, aunque lo de llevar un gorro de mapache con la cola colgando sea hoy ecológicamente incorrecto. Aquí, a los tipos novelescos como Bayo, que era capaz de batirse en duelo con la segunda espada de Europa, otro capitán de aviación apellidado Gallarza, y sablearle en el sentido literal del término, que practicó el boxeo en Nueva Orleáns, que fundó el primer aeródromo civil de España y que terminó haciendo de espía e infiltrado en grupos fascistas para conseguir armas en el extranjero y ponerlas al servicio de la República, se les ignora o, lo que es peor, se les desconoce.

Bayo se merece, sin duda, una película y, como él, los miles de republicanos que tuvieron que partir hacia el exilio y que propiciaron el florecimiento intelectual de países como México o Argentina, mientras aquí quedaba lo más negro y soez del pensamiento patrio, vestido en la mayoría de las ocasiones de caqui o verde oliva. En eso también debería consistir eso de recuperar la memoria. ¿O acaso tenemos que arrepentirnos de que León Felipe, Buñuel, Cernuda, Ramón J. Sénder, Altolaguirre o Max Aub fueran españoles por no reabrir heridas?

Lo de nuestro personaje no eran, desde luego, las cualidades literarias, aunque se empeñara en martirizar a sus próximos con poemas espantosos. Sus dotes tenían más que ver con la teoría militar que con la práctica y, de hecho, sólo hay tres victorias que caben atribuírsele: las dos primeras, sendas matanzas de insectos en el Norte de África y en la finca mexicana donde comenzó a instruir al Che y a los del Granma; la tercera, en Cuba, pero por guerrilla interpuesta, aleccionada, eso sí, por Bayo.

Esta es precisamente la gran aportación del capitán. Sus ideas sobre la guerrilla, sobre el ‘pica y huye’, sobre la “guerra de los pobres” fueron despreciadas por Indalecio Prieto, de quien llegó a ser consejero, porque en opinión del socialista, aquello era poco menos que terrorismo. Cuando, ya instalado en México y dedicado a dar clases de vuelo y a vender los muebles de su fábrica, Fidel Castro llamó a la puerta de su casa en la avenida Country Club del Distrito Federal, el viejo y gordo militar encontró sentido definitivo a su vida.

Bayo no era comunista, como no lo era el propio Fidel, sino antifranquista. Nuestro Quijote terminó por desprenderse de sus propiedades y correr en auxilio de otro cubano como él, que le pedía ayuda para acabar con la dictadura de Batista. A cambio, le exigió ayuda para derrocar al dictador Franco si el éxito acompañaba a su empresa, pero esa parte del trato nunca se cumplió. Era un idealista, como lo fue también su mejor alumno, un argentino llamado Ernesto Guevara con el que jugaba al ajedrez, y al que ahora el diario El País redescubre en versión killer.

Aviador, boxeador, espadachín, espía, truhán, nefasto poeta, vendedor de muebles, teórico de la guerrilla, instructor del Che, capitán que sólo llegó a general en Cuba, a Bayo se le debía el espléndido libro que ha escrito Luis Díez. Poco antes de morir, se dirigió a sus amigos de la siguiente forma: “Si no fuera por la artritis, la diabetes, las dos trombosis, el ojo de vidrio y los catorce balazos que tengo en el cuerpo, estaría hecho un león”. El Ejército cubano y una gran manifestación popular escoltaron su féretro al cementerio de La Habana el 4 de agosto de 1967. Merece la pena recordarle cuarenta años después, aunque no sea en el cine.

 

Suscribirse a Cuba