Música y Vino

Puedo intentar ser sincero pero nunca seré imparcial…

Canción para la semana: “Caruso”, de Lucio Dalla

Miércoles, a 22 de Febrero de 2012 -- Alfredo -Webmaster-

 

Carusoes el título de la canción más hermosa de Lucio Dalla, uno de cuatro grandes intérpretes y compositores de la mejor música italiana de los últimos 60 años: Paolo Conte, Fabrizio de André y los dos Lucio, Battisti y Dalla.

Sobre los dos primeros, por los que siento una devota admiración, ya publique referencias en mi página (y sus músicas en la Gramola); de Battisti tendré que hablar, pero en este caso será con profusión sentimental: su tema más conocido, “Il mio canto libero”, es una parte significativa de mi bagaje afectivo desde que tenía 19 años.

La canción “Caruso” fue escrita por Lucio Dalla en el verano del año 1986, como parte del álbum "DallAmeriCaruso", y es el particular homenaje sonoro y sentimental que él le hace a uno de los más grandes tenores de la historia: Enrico Caruso.

Caruso” es el relato musicado de una experiencia vivida por el propio Lucio Dalla en Sorrento  (Campania, Nápoles, Italia), cuando se averió su barco y tuvo que hospedarse en el Grand Hotel Excelsior Vittoria, el mismo en el que Enrico pasó los dos últimos meses de vida.

Mientras se alojaba en la lujosa habitación que Caruso había ocupado, en la que aún se conservan los libros, las fotografías y el piano que utilizó el tenor en su retiro, conoció a Ángelo, el anciano dueño de un bar del puerto de Sorrento que en su niñez había tratado al tenor. Y Ángelo le contó una historia que fue el desencadenante de una canción que es el más bello regalo que Lucio Dalla dio al mundo.

El relato habla de un Caruso enfermo de cáncer a la garganta que sabía que tenía los días contados. Y habla de una hermosa joven a la que el tenor impartía clases de canto. Y también relata como Caruso, enfermo, acabado, casi sin voz, en los últimos estertores de su vida, cae perdidamente enamorado de esa joven que le llena de alegrías, de risas, de bromas, de vida… y ese frenesí lo inunda interiormente hasta tal punto que en una calurosa noche de verano, en un arrebato de pasión y admiración, hizo que le llevaran el piano de su habitación a la terraza del hotel, situada encima del puerto, para empezar a cantar desesperadas melodías de entremezclados sentimientos de amor hacia la joven y sufrimiento por su estado físico.

Era tal la fuerza interior que le impulsaba en esos últimos alientos, que su chorro de voz, famosísimo en el mundo entero, resonó de nuevo como si estuviera actuando en el Metropolitan Opera de New York.

Los pescadores que faenaban en las aguas del Mar Mediterráneo próximas al hotel, al oírle, regresaron al muelle anclando sus barcas bajo la terraza. Las luces de sus naves eran como estrellas que iluminaban el camino final de una vida: esa noche su estado físico empeoró significativamente.

Dos días más tarde, el 2 de agosto de 1921, moría en Nápoles a los 48 años de edad.

Y eso es “Caruso”: el recuerdo dramático del final de un divo, el relato apasionado de lucha entre la vida y la muerte, el testamento de un amor efímero… Y  la profunda tristeza de un hombre enfermo que busca en los ojos de la muchacha un futuro que ya no tiene.

Disfrutad esta canción en arrobado silencio: es un paseo por la vida y el triste final de un hombre aferrado a una ilusión.

Alfredo Webmaster

 

 “Caruso”, de Lucio Dalla

Lucio Dalla (compositor, piano y voz)  y Luciano Pavarotti (voz)

Aquí donde el mar reluce

y sopla fuerte el viento

sobre una vieja terraza

delante del golfo de Sorrento

un hombre abraza a una muchacha

sin contener el llanto

luego se aclara la voz

y vuelve a dar comienzo al canto.

 

Te quiero mucho,

más (pero) mucho, mucho, sabes...

Y en la distancia amor

hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

 

Vio las luces dentro del mar,

pensó en las noches allí en América

pero era sólo el reflejo de algunos barcos

y la blanca estela de una hélice.

 

Sintió el dolor en la música,

se levantó del piano

pero cuando vio la luna salir tras una nube

le pareció dulce también (incluso) la muerte.

 

Miró en los ojos la muchacha,

esos ojos tan verdes como el mar

luego de improviso salió una lágrima

y él se creyó ahogar.

 

Te quiero mucho

más mucho, mucho, sabes...

Y en la distancia amor

hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

 

Fuerza de la lírica

donde cada drama es un falso,

donde con un buen maquillaje y con la mímica

puedes llegar a ser (un) otro.

 

Pero dos ojos que te miran

tan cercanos y tan auténticos,

te hacen olvidar palabras,

confunden pensamientos.

 

Así todo parece tan pequeño,

también las noches allí en América

miras atrás y ves tu vida

como la estela de una hélice.

Sí, es la vida que se acaba

sin embargo él no lo pensó tanto

por el contrario, se sentía ya feliz

y volvió a comenzar su canto.

 

Te quiero mucho

más mucho, mucho, sabes...

Y en la distancia amor

hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

Terraza del hotel Excelsior Vittoria: de día, sobre el puerto

 

 Terraza del hotel Excelsior Vittoria: anocheciendo, con una preciosa puesta de sol

 


 

Traducción del escrito al gallego, idioma del Galicia (mi patria)

Canción para a semana: "Caruso", de Lucio Dalla

"Caruso" é o título da canción máis fermosa de Lucio Dalla, un de catro grandes intérpretes e compositores da mellor música italiana dos últimos 60 anos: Paolo Conte, Fabrizio de André e os dous Lucio, Battisti e Dalla.

Sobre os dous primeiros, polos que sinto unha devota admiración, xa publique referencias na miña páxina (e as súas músicas na Gramola); de Battisti terei que falar, pero neste caso será con profusión sentimental: o seu tema máis coñecido, "Il mio canto libero", é unha parte significativa da miña bagaxe afectiva dende que tiña 19 anos.

A canción "Caruso" foi escrita por Lucio Dalla no verán do ano 1986, como parte do álbum "DallAmeriCaruso", e é o particular homenaxe sonoro e sentimental que el o fai a un dos máis grandes tenores da historia: Enrico Caruso.

"Caruso" é o relato musicado dunha experiencia vivida polo propio Lucio Dalla en Sorrento (Campania, Nápoles, Italia), cando se avariou o seu barco e tivo que hospedarse no Grand Hotel Excelsior Vittoria, o mesmo no que Enrico pasou os dous últimos meses de vida.

Mentres se aloxaba no luxoso cuarto que Caruso ocupara, na que aínda se conservan os libros, as fotografías e o piano que utilizou o tenor no seu retiro, coñeceu a Ángelo, o ancián dono dun bar do porto de Sorrento que na súa xuventude intimara con ao tenor. E Ángelo contoulle unha historia que foi o desencadeante dunha canción que é o máis belo regalo que Lucio Dalla deu ao mundo.

O relato fala dun Caruso enfermo de cancro á garganta que sabía que tiña os días contados. E fala dunha fermosa moza á que o tenor impartía clases de canto. E tamén relata como Caruso, enfermo, rematado, case sen voz, nos últimos estertores da súa vida, cae perdidamente namorado desa moza que lle enche de alegrías, de risas, de bromas, de vida... e ese frenesí inúndao interiormente ata tal punto que nunha calorosa noite de verán, nun arrebato de paixón e admiración, fixo que lle levasen o piano do seu cuarto á terraza do hotel, situada enriba do porto, para empezar a cantar unha desesperada melodía de mesturados sentimentos de amor cara á moza e sufrimento polo seu estado físico.

Era tal a forza interior que lle impulsaba neses últimos alentos, que o seu chorro de voz, famoso no mundo enteiro, resoou de novo coma se estivese a actuar no Metropolitan Opera de New York.

Os pescadores que faenaban nas augas do Mar Mediterráneo próximas ao hotel, ao oílo, regresaron ao peirao ancorando as súas barcas baixo a terraza. As luces das súas naves eran como estrelas que iluminaban o camiño final dunha vida: esa noite o seu estado físico empeorou significativamente.

Dous días máis tarde, o 2 de agosto de 1921, morría en Nápoles aos 48 anos de idade.

E iso é "Caruso": o recordo dramático do final dun divo, o relato apaixonado de loita entre a vida e a morte, o testamento dun amor efémero... E a profunda tristura dun home enfermo que busca nos ollos da rapaza un futuro que xa non ten.

Gozade esta canción en arrobado silencio: é un paseo pola vida e o triste final dun home aferrado a unha ilusión.

Alfredo Webmaster

 

 

Categorías: 

Comentarios

Enviado por Sonny (no verificado) en

Añadir nuevo comentario