Jason, un tipo solitario y algo depresivo, es un aburrido trabajador en una rutinaria oficina. Pero un día algo sucede: nace una esperanza.
A través de los cristales de su cubículo, un espacio anodino de una oficina anodina de una empresa anodina, “habla” con alguien que está al otro lado de la calle en otra rutinaria oficina. A partir de ese momento, los días nublados, tristes y monótonos, cambian para él: empieza a sentir ilusión, alegría, amor... sale el sol (en su vida).
El corto, sin apenas diálogos, es un sombroso canto al amor y al enamoramiento, y una encendida crítica de la falta de comunicación que impera en una sociedad en la que sólo oímos ruidos, sólo sentimos el agobio por un trabajo, que ni nos gusta ni nos motiva, y el sinsentido de ver como se consume nuestra vida sin más alicientes que tratar de llegar a casa cuanto antese, y acostarnos, para… para al día siguiente, otro más, volver a empezar.
El humor que emanan las escenas, la música y el excelente trabajo de los protagonistas del cortometraje, hacen el resto: son 16 deliciosos minutos de ilusión y felicidad.
“Where do you find love? If we knew, we would all know where to look. Sometimes all you need is a sign” (“¿Dónde encontrar el amor? Sí sabíamos, todos saben dónde buscar. A veces, todo lo que necesita es una señal “)
Alfredo Webmaster
Sings, de Patrick Hughes (parte I de II)
Sings, de Patrick Hughes (parte II de II)
Ficha técnica
Duración: 16 min
Director: Patrick Hughes
Productor: Victoria Conners-Bell
Escrito por: Patrick Hughes, Karl Fleet y Nick Worthington
Nacionalidad: USA Director: Joshua Weigel Guión: Joshua Weigel y Rebekah Weigel Productor ejecutivo: Nathan Elliott Intérpretes: Eduardo Verástegui (Mr. Méndez), Nick Vujicic (Will), Doug Jones (Otto), Matt Allmen (George), Connor Rosen (Sammy), Lexi Pearl (Anna), Bob Yerkes (Poppy), Mark Atteberry (charlatán del sideshow), Kirk Bovill (Jimmy, el Hombre Tatuado), Dion Slide (el padre), Christian Pikes (chico) Max Daniels (payaso), Corey David Thomas (marionetista) Duración: 20 min. Color
Ambientada en la época de la gran depresión americana de los años 30 del pasado siglo, e impregnada de un tono amarillento desértico que todo lo inunda, este cortometraje de nombre “The Butterfly Circus” (El circo de la mariposa), de Joshua Weigel, es un delicioso cuento de navidad en el que se entremezcla la humanidad de un director de circo ambulante, con la pobreza, el desarraigo y el desamparo de unos personajes parias entre los parias, que a la postre resulta que son felices.
El protagonista alrededor del que gira todo en este corto, pero que no es el personaje de unión entre todos -eso le corresponde a Mr. Méndez (Eduardo Verástegui)-, es un hombre sin extremidades de nombre Bill. Y Bill, Nick Vujicic en la vida real, un afamado conferenciante y motivador social, no tiene ni brazos ni piernas, ni tenía dignidad hasta que conoce a Mr. Méndez.
Huyendo de las desgracias de un pasado mísero social e inhumano, Bill consigue unierse a The Butterfly Circus, una inspirada troupe de artistas compuesta por personajes tan singulares como Otto, contorsionista y escapista (Doug Jones), o Ana, la trapecista (Lexi Pearl), el forzudo más fuerte del mundo, el tragafuegos… y un anciano de nombre Poppy (Bob Yerkes), que sigue vivo gracias a que aún realiza malabarismos subido en un trapecio volante.
Este cortometraje, que os recomiendo encarecidamente, fue el ganador de un premio del “The Doorpost Film Project”, un concurso que pretende sacar a la luz la capacidad del hombre para abrirse paso ante las adversidades y provocar un impacto emocional profundo en los espectadores. Sus diferentes secciones están dedicadas a la Autenticidad, Comunidad, Sacrificio, Compromiso, Verdad, Identidad y Esperanza. “The Butterfly Circus” quedó ganadora de la sección dedicada a la Esperanza (Hope).
Recomendación final: es muy conveniente que veáis esta película provistos de una abundante colección de pañuelos… los vais a necesitar.
Alfredo Webmaster
El Circo de la Mariposa (1ª parte), de Joshua Weigel
El Circo de la Mariposa (2ª parte), de Joshua Weigel
Cuando mi hija Ana me preguntaba cómo distinguía una buena de una mala película sólo con ver los primeros minutos, siempre le respondí lo mismo: “Si la banda sonora me llena, me hace sentir bien, me hace vibrar, sé, como mínimo, que la película no va a ser mala; si el resultado final, una vez visto todo el metraje, es un filme magnífico o una obra maestra, va a depender de más factores además de la música: el director, el guión, los actores, la fotografía, el presupuesto, etc.".
Hay películas de las que sólo recordaré su banda sonora, y sólo eso, que no es poco: al menos intentan agradar. Otras, en cambio, las recuerdo por que son el compendio de muchos factores unidos, y ahí radica la excelencia. Es el caso de la canción "You're so cool!" del gran Hans Zimmer.
Esta canción está incluida en la película de 1993 “True Romance” (en España: “Amor a quemarropa”) del director Tony Scout, hermano de Ridley Scout.
Si ya de por sí la película es una magnífica obra sobre el desarraigo, la soledad y la lucha por la felicidad, también es un filme profundamente romántico: si somos capaces de convivir con la sangre y el dolor de muchas escenas, es una obra de una sensibilidad extrema.
No sé a vosotros, pero a mí escuchar esta canción, más evocadora de paisajes del Pacífico Sur que de una historia de gángsters, drogas y macarras de novelas pulp, me produce una profunda nostalgia y una ganas enormes de colaborar con los protagonistas en su frenética huída…
La canción también me trae recuerdos nostálgicos de aquella maravillosa película de 1973 de Terrence Malick, titulada “Badlands” (en España: “Malas tierras”), con unos jovencísimos MartinSheen(*) y SissySpacek.
“True Romance” es, seguramente, una de las mejores películas de acción/romance de los últimos 25 años.
Alfredo Webmaster
Nota: Martin Sheen, cuyo nombre real es Ramón Antonio Gerardo Estévez, no es yanqui al 100%: Martin es gallego, tiene casa y residencia eventual en un pueblecito de la provincia de Pontevedra que se llama Salceda de Caselas. Allí lo vi una vez al finalizar una ruta de senderismo, no hace mucho tiempo, sentado en el (casi) único bar del pueblo, confundido en medio de los lugareños. Su estampa era la de una persona real, próxima, afable, sencilla.
"You're so cool!" de Hans Zimmer (1993)
B.S.O. de "Badlands", de Terrence Malick, por Carl Orff - Gassenhauer (1973)
De otra película maravillosa, inconmensurable, de una poderosísima fuerza y vitalidad, pero también profundamente triste, dolorosa, descorazonadora, es este bellísimo canto infantil originario de las Islas Salamon e incluido en una obra maestra del cine bélico, o, mejor dicho, del antibélico: “God Yu Tekem Laef Blong Mi”, canción que podéis escuchar en la película “The Thin Red Line” (en España: “La delgada línea roja”) de Terrence Malick.
En esta película, en la que su banda sonora también es de Hans Zimmer, intervienen como protagonistas casi todos los mejores actores de los últimos 50 años: Sean Penn, Adrien Brody, James Caviezel, Ben Chaplin, George Clooney, John Cusack, Woody Harrelson, Elias Koteas, Jared Leto, Dash Mihok, Tim Blake Nelson, Nick Nolte, John C. Reilly, Nick Stahl, John Travolta, Randall Duk Kim y John Savage.
Terrence Malick sitúa la acción en los paisajes más bellos y idílicos nunca vistos en una película de guerra, de fuego, de muerte. Las imágenes son un canto desesperado a la naturaleza, a la pureza primitiva del ser humano, pero también implican una profunda reflexión sobre la maldad inherente a la condición humana y su tendencia a la autodestrucción.
La guerra que vemos no incluye los valores que nos vendían películas como “Salvar al soldado Ryan” o similares; aquí vemos la guerra como una máquina que deshumaniza a las personas, que las convierte en bestias insensibles, que ensucia y degrada la naturaleza y, a la postre, destruye la pureza del mundo. Es un filme en la línea del Apocalypse Now de Francis Ford Coppola.
La frase que el soldado Witt, personaje interpretado por James Caviezel, piensa para si mismo en un momento del filme, es muy clarificadora: "Todo es mentida. Todo lo que sentimos, lo que vemos. ¡Cuántas mentiras escupen! (...) Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre es encontrar algo que sea suyo, crear una isla sólo para él"... mientras piensa escucha las arengas militaristas del teniente coronel Tall (interpretado por un grandioso Nick Nolte), un ser lleno de ambición, de sed de glorias guerreras y de brutalidad, un personaje que contrasta con los miedos, las angustias y el dolor de los que no entienden porqué deben matar a sus semejantes o porqué tener que destruir el paraíso en donde están recluidos.
La música es el vivo reflejo de las vivencias de estos seres tan dispares: el reflejo de la paz y la tranquilidad de la naturaleza, y el (im) perfecto contrapunto con lo que hay fuera de ese límite físico y temporal.
Alfredo Webmaster
“The Thin Red Line” y otras canciones, por The Melanesian Choirs
En sus primeros compases, cuando arrancan la voz y las guitarras, aparenta ser una composición de aires folk-pop, en el estilo de un Ian & Sylvia Listen Now, Burl Ives o Kingston Trio Listen Now, pero según avanza la canción descubrimos que se trata de un tema popero de espíritu psicodélico y aire experimental, más en la onda de los Arcade Fire.
Pero no son ellos; se trata del grupo francés Hold Your Horses! y su “70 Million”, una canción y un vídeo absolutamente apabullante, una obra maestra de la creación visual, muy pero que muy por encima de lo que suele ser habitual en los videoclip musicales.
El videoclip, producido por L’Ogre, esta formado por escenas concadenadas en las que se trata de reproducir, de la forma más fiel posible, obras pictóricas de fama mundial de artistas de la talla y calidad de un Botticelli, Velázquez, Picasso, Mondrian, Andy Warhol, Van Gogh o Gustav Klimt.
Las 24 obras de arte maravillosas que veréis, siguiendo el orden de las imágenes, son:
- Leonardo da Vinci, L’ultima cena (1495 – 1497)
- Sandro Botticelli, La Nascita di Venere (1485-87)
- Rembrandt, Anatomische les van Dr. Nicolaes Tulp (1632)
- Jean Clouet, Portrait de François Ier (1525)
- Johannes Vermeer, Het meisje met de parel (1665)
- Théodore Géricault, Le Radeau de la Méduse (1818-1819)
- Jacques-Louis David, La Mort de Marat (1793)
- Michelangelo, Creazione di Adamo – en la Capilla Sixtina – (1510)
- René Magritte, Le fils de l’homme (1964)
- Piet Mondrian, Composition (1914 – 1944)
- Frida Kahlo, Autoretrato (1926 – 1954)
- Pablo Picasso, Retrato de Dora Maar Sentada (1937)
- Edvard Munch, Skrik (1893 – 1910)
- Andy Warhol, Marilyn Monroe (1967)
- Autor desconocido, Gabrielle d’Estrées et une de ses soeurs (1594)
- Giovanni Cimabue, Maestà di Santa Trinitá (1285-1286)
- Caravaggio, Salomè con la testa del Battista (1608)
- Édouard Manet, Olympia (1863)
- Eugène Delacroix, La Liberté guidant le peuple (1830)
- Otto Dix, Portrait of the Journalist Sylvia von Harden (1926)
- Gustav Klimt, Der Kuss (1907-08)
- Marc Chagall, La Mariée (1950)
- Diego Velázquez, Las Meninas (1656)
- Vincent Van Gogh, Zonnebloemen (1880)
Verlo y oírlo nos permite hacer un paseo por la historia de la pintura que no nos dejará indiferentes.
“Dicen que al llegar al orgasmo algunas mujeres pierden la consciencia durante unos segundos. Una sensación que los franceses llaman la ‘petite mort’. Este es el primer cuento de Late Chocolate. La primera de una colección de pequeñas historias de mujeres y sexo, un reflejo de lo que piensan, sienten y desean. Sueños o realidades que serán siempre una experiencia diferente”.
¿Por qué publico de nuevo el vídeo de "La petite mort - La pequeña muerte"? ¿Por qué razón lo expongo a vosotros y vosotras para que lo veáis, lo disfrutéis y opinéis?
Muy sencillo: porque sigo considerando este vídeo de lo mejor de lo mejor de lo mejor que he visto en muchooooooooooo tiempo.
Es un vídeo corto, demasiado corto para mi gusto; un vídeo que en su interior lleva todo un compendio de belleza plástica, de imágenes y dibujos superpuestos y en movimiento, un vídeo que no necesita exponer el cuerpo físico de una persona, en este caso mujer, para conseguir lo que se propone.
Sólo expone formas y movimientos, sólo insinuaciones e imaginación desbordante… sólo con eso, y nada más que con eso, nos motiva y nos lleva al clímax pretendido.
Es un auténtico compendio del arte de usar palabras arrulladoras para conseguir lo que se consigue, de cómo el sexo no sólo es acción física, sudor y acaloramiento: también es acción espiritual y sentimental.
Es la descripción perfecta de un estado de ánimo placentero que conduce hasta la “petit mort”: el resultado perfecto después de un preámbulo perfecto.
No sé qué sensaciones os provocarán a todos vosotros (y, obvio, vosotros) pero a mí, en mí, tuvo el efecto de hacerme recordar que se pueden hacer muchas más cosas además de la simple mecánica del sexo. Me ayudó comprender mejor el intrincado mecanismo femenino de la sexualidad combinada con la sensualidad: la importancia del “tempo”.
Para terminar, os recomiendo dos cosas: la primera, que lo veáis totalmente a solas, con un buen sonido que os envuelva, una luz tenue (¿velas?), sin nadie cerca que pueda interrumpir el placer del disfrute de esta pequeña obra de arte y, segundo, que después paséis por la página Web de Late Chocolate y disfrutéis de sus productos, de sus aditamentos, sus perfumes...
Sabes, aunque no nos conozcamos personalmente, que siempre contaste con mi admiración como actor y ser humano. Tu cara, tu voz, tu forma de expresarte, tu medio risa contagiosa, hacen de ti el prototipo del “tío cojonudo” y brillante, al que todos nos gustaría tener como amigo. Pero hoy te equivocas.
No es posible que tú, una persona inteligente, culta, demócrata y solidaria, sea capaz de decir, de los disidentes cubanos, lo que dijiste: que los “presuntos disidentes son gente que ha cometido actos terroristas contra el Gobierno cubano, actos de traición a la patria y un montón de delitos” y, en concreto, Zapata “no era más que un delincuente común”.
No, Willy, no, ¡Te estás equivocando!; y lo que es peor: defendiendo el régimen dictatorial de los Castro estás desprestigiando los ideales sociales, solidarios y socialistas que dices defender.
¿Con qué dignidad y derecho podemos pedir que se juzguen los delitos cometidos durante la dictadura franquista si no somos capaces de hacer lo mismo con la dictadura castrista? Si, Willy, si: ¡¡dictadura castrista!!
Desgraciadamente, ¡No te imaginas cuánto me duele tener que decirlo!, lo único que socializó en Cuba Fidel Castro, fue la miseria…
La joven Kamal Dhillon de 17 años jamás imaginó la repercusión que tendría su ensayo escolar para la clase de ética. Las alumnas de la Balmoral Hall School debían escribir un ensayo sobre un tema tan candente como las descargas de contenidos con derechos de autor en Internet y el artículo de Dhillon terminó ganando el concurso. El texto, titulado “No está mal, sólo es ilegal”, fue publicado posteriormente por el periódico local de Winnipeg, Canadá, y de ahí dio el salto al resto del país y a EEUU gracias a los agregadores de noticias, los blogs y las redes sociales.
Debido al interés despertado, ‘El Confidencial’ reproducirá de forma íntegra y traducido al castellano el artículo de Kamal Dhillon publicado en el ‘Winnipeg Free Press’. Asimismo, les recordamos que compartir o descargar archivos con derechos de autor en España no es ilegal; en EEUU sí.
“MILLONES de personas, en su mayoría jóvenes aunque no todas, intercambian o descargan archivos. Las corporaciones multinacionales que comercializan este material no están satisfechas con cómo van las cosas. Sus beneficios se ven amenazados y ellos, a su vez, están amenazando con demandar, pidiendo grandes cantidades de dinero, a las personas que participan en el intercambio de archivos.
Yo estoy a favor de compartir archivos y creo que el intercambio de obras registradas con derechos de autor, probablemente produzcan, en general, más bien que mal para la sociedad.
En muchas zonas del mundo, por ejemplo, en los Estados Unidos, descargar o compartir este tipo de archivos es ilegal. Todo el mundo sabe que es ilegal descargar películas, juegos y música sin pagar. ¿Por qué, entonces, tantas personas ignoran las leyes de propiedad intelectual?
En parte, porque la gente se cuestiona si la ley que lo prohíbe se justifica moralmente. El hecho de que algo sea ilegal no significa que sea necesariamente inmoral. En todo el mundo, los jóvenes se están cuestionando los principios de las leyes que les prohíben compartir esos archivos. Se infringen las leyes de derechos de autor, en parte porque se cree que estas leyes son injustas.
Y no sólo pensamos que las leyes de copyright son injustas, también sabemos que es muy fácil violarlas; y para los jóvenes y los estudiantes con poco dinero, a veces sin fondos, el atractivo de estos métodos, con posibilidades mínimas de ser capturado, es algo demasiado buena para dejarlo pasar.
Desde un punto de vista práctico, tratar de regular la distribución de estos materiales a través de Internet es un objetivo inalcanzable. No importa cuántas leyes se pongan en marcha, los avances tecnológicos desempeñados por los jóvenes hasta la fecha, demuestran que la juventud estará siempre un paso por delante de las autoridades. La industria puede conseguir enjuiciar y castigar a unas pocas personas, pero su éxito será de corta duración. Casi nadie se verá frenado por los procesos jurídicos, porque las posibilidades de ser capturado infraganti son mínimas.
Igual de importante, sin embargo, es que muchos jóvenes crean que es moralmente aceptable compartir música, películas y juegos con los demás. Las reclamaciones de una industria que se enfrentan a la ruina ignora el hecho de que compartir archivos representa también nuevas oportunidades (si fueran suficientemente inteligentes como para verlo). Hace veinte años la industria del cine se opuso a la introducción de los reproductores de vídeo. Fueron muy cortos de miras. Resulta que el vídeo era una de las mejores cosas que le podía suceder a la industria cinematográfica.
Recordemos, también, que una copia descargada no equivale necesariamente a una venta perdida. Gran parte del material que se descarga se prueba y se elimina posteriormente. Esto no implica que quien haya descargado algo habría estado dispuesto a pagar por ello si no hubiese estado disponible gratis en internet.
Los internautas están siendo amenazados por aprovecharse de una tecnología innovadora que nos permite disfrutar de la muestra y los medios de comunicación de forma gratuita, pero también estamos contribuyendo a las ventas de todos esos medios a través de métodos alternativos. Una publicación reciente, un estudio de hace tres años sobre el intercambio de música en Internet, concluyó que el 95% de todas las descargas son ilegales. Sin embargo, el negocio de la música digital en todo el mundo creció en un 25% en 2008 - el sexto año consecutivo en que ha aumentado. Compartir archivos, lejos de destruir la industria, puede salvarla. Y muchos artistas desconocidos tienen ahora al menos alguna posibilidad de ser escuchados. Lo mismo vale para aquellos que crean películas y juegos.
En Canadá, la descarga de material con derechos de autor para uso personal a través del intercambio, también conocido como peer-to-peer, es legal. Subir ese material a la red, sin embargo, no lo es. La legislación canadiense por lo tanto presenta una situación ‘catch-22’. Se permite descargar cuanto sea aunque tenga derechos de autor, pero la persona que lo hace posible subiendo ese material, está violando la ley.
Esto no tiene mucho sentido, sobre todo teniendo en cuenta que Canadá planteó al mismo tiempo un enfoque más realista, junto con al menos otros 25 países. Me refiero al canon que se les cobra a los consumidores sobre los medios de grabación, tales como iPods, reproductores MP3 y soportes vírgenes de grabación de audio como CD-R, en un esfuerzo por compensar a los artistas de los ingresos perdidos debido a la copia privada de los consumidores.
De esta manera, en Canadá se ha dado un paso hacia la búsqueda de un equilibrio razonable entre la protección de los titulares de derechos de autor sin minar la libertad de los consumidores para que descarguen obras con derechos de autor.
Como sociedad, tenemos que recapitular sobre las leyes de derechos de autor. Si yo compro un libro, y se lo presto a un amigo, ¿debe cobrárseme un canon a mí porque ellos han preferido no pagar por el libro? No, porque se considera un uso justo. ¿Qué pasa si en lugar de tener que quedar para prestarle el libro, le permito a mi amigo que se haga una copia para poder tenerlo siempre? Esto se considera una infracción de copyright, aunque las consecuencias de ambas situaciones son prácticamente las mismas. Y en el caso de que decidiera hacer copias del libro, y venderlas; sería una flagrante violación de la ley y considerada como una ladrona. Ningún usuario del P2P está haciendo el dinero con el intercambio de archivos. Ya se trate de un grado de separación o de 1.000, si compartir es moralmente justificable en un caso, ¿por qué no está también justificado en otros casos similares? ¿Qué pasa con los préstamos de un CD o un DVD, o usar PVR? Tan pronto como algo que se lanza en el ámbito público, se considera "compartido", y si soy capaz de compartir con un amigo, por qué se convierte en malo si lo comparto con muchos?
Alguien crítico podría argumentar que un préstamo es diferente de una copia - Sin embargo, esta afirmación se basa en un mero tecnicismo. Si puedo acceder al material cuando quiera de forma gratuita, ¿qué más da si permanece en mi poder, o con un amigo? Tal vez ese alguien responderá que compartir un objeto física con un amigo cercano es completamente distinto a colgarlo en Internet para un número indeterminado de extranjeros que tendrán acceso. Pero, ¿es compartiendo archivos realmente la única manera de hacer esto? YouTube permite a los usuarios colocar fragmentos de películas y canciones enteras, para una audiencia mundial - de forma totalmente gratuita.
La sociedad se ha beneficiado en general de intercambio de archivos. La gente sin mucho dinero ahora puede disfrutar de la música y las películas. Artistas desconocidos han encontrado una audiencia. Artistas famosos todavía hacen mucho dinero de las giras. Y si la industria se adapta, seguramente también se beneficiarían.
Así pues, prohibir el intercambio de archivos nunca funcionará. Además, es injusto, incoherente e irracional".
No sé si será cierto eso que se dice tantas veces: el mejor reflejo de la realidad cultural de un país es el tipo de televisión que consume.
Si eso es cierto, ¡en que mal lugar quedamos!: en España, últimamente, los programas más vistos y seguidos son los que explotan hasta la saciedad el submundo de la telebasura.
Ver en una pantalla a personajillos inconsistentes que vulneran miserablemente derechos fundamentales o civiles, que airean impúdicamente su vida privada o la de otras personas, que usan un vocabulario soez, grosero, inculto y grotesco para insultarse entre ellos o a otros como ellos, que se mofan de la dignidad de las personas, que exhiben sin recato (moral) sus vergüenzas más obscenas para obtener notoriedad (entre los su misma calaña o ante los espectadores) a cambio de dinero o como parte de su trabajo, es una forma de subcultura absolutamente miserable y animal (irracional).
No sé cuántos de vosotros seguís programas de este tipo, ni sé si os gustan o no os gustan, pero presenciar el enfrentamiento entre dos ¿mujeres? siliconadas hasta el esperpento, carentes de la más mínima educación, sin ningún tipo de vergüenza o dignidad, peleando entre ellas a ver quién tiene el mejor culo (siliconado, claro), es un espectáculo absolutamente bochornoso y deleznable, a la par que inculto y primitivo.
Si este es el tipo cultura que estamos implantando en mi país, potenciándolo, apoyándolo y financiándolo mediante programas que cada día ocupan más espacio en los medios de difusión, va a llegar un momento que tendré que decir algo similar a lo que ponía una pintada en una pared del París del 68: “El último que salga, que apague la luz… que yo me voy antes”.
Alfredo Webmaster
Posdata: se llama “tits star” a las mujeres que adquieren su fama conforme van aumentando el volumen de sus siliconas.
Que la música se escuchar es una realidad, pero que también se ve, es evidente.
Cuando empiezo a ver una película sé, casi con total seguridad, si va a ser buen o un mal filme en función de su banda sonora: la atmósfera y la evolución de la trama tienen que estar íntimamente engranadas con el sonido.
¿Cómo podría ser “Ascensor para el cadalso” sin la trompeta de Miles Davis? ¿Y “2001 Odisea en el espacio” sin el “Thus Spoke Zarathustra” de Richard Strauss? ¿Los replicantes de “Blade Runner”, se moverían igual sin el acompañamiento de los acordes de Vangelis?
Hace unos días vi una película que me pareció brillante pese a que los críticos no la trató especialmente bien. Se trata del filme “The Mist” (“La niebla” en España, “Sobre-Natural” en México y “Sobrenatural” en Venezuela), del director Frank Darabont sobre un libro de Stephen King.
La angustiosa y el miedo se va apoderando del “todo” en la película, lo va inundando todo según pasan los minutos, en un angustioso miedo generado por lo que no se ve fuera, tapado por la niebla, y por lo que va sucediendo a los protagonistas dentro de un supermercado de un pueblo yanqui.
El terror que se vive en ese espacio tan limitado, entre las cuatro paredes del centro comercial, conduce a un final desolador, oscuro, angustioso y desesperante, un final imprevisto que no nos dejará indiferentes por su dramatismo efectivista y doloroso.
¿Sería lo mismo esta película sin el “The Host of Seraphim” de Dead Can Dance? Creo que no: esta canción es el elemento vertebrador entre la trama y las sensaciones que nos hace vivir cada fotograma.
El Gobierno venezolano ha cortado definitivamente la señal al canal de televisión más antiguo del país basándose en un rosario tecnicista de incumplimientos legales que pueden resumirse en uno: Radio Caracas Televisión Internacional rechaza transmitir los doctrinarios discursos del presidente-comandante Hugo Chávez, esas interminables alocuciones en las que el caudillo bolivariano desgrana las recetas de su tosco catecismo supuestamente izquierdista. Junto con RCTVI, otros cinco pequeños canales de cable han sido silenciados. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos considera la medida una vulneración de las garantías constitucionales y aduce que los canales cerrados no han tenido la oportunidad de defenderse ante una autoridad imparcial.
Ni la libertad de expresión ni la disidencia son santos de la devoción de un líder que, pese a controlar cada palanca del poder, se considera víctima de los medios no adictos. Hace ya mucho tiempo que Chávez confunde deliberadamente celebrar elecciones y ganarlas con la existencia de un Estado democrático en Venezuela. Y no es la primera vez que suprime de un plumazo voces discordantes, aunque nunca su inquina haya sido tan persistente como contra RCTVI, una cadena a la que en 2007 ya retiró la autorización para emitir en abierto y a la que acusa de conspirar contra él. En agosto pasado, Caracas amordazó a otra treintena de emisoras de radio que supuestamente no habían renovado su concesión administrativa.
La reciente purga televisiva de Chávez, resumida en su frase "aquí hay unos burguesitos que quieren retar al Gobierno", hay que encuadrarla en la huida hacia adelante de un presidente a la baja y con la vista puesta en las elecciones legislativas de septiembre. Venezuela ha dejado de ser el firmante de cheques con muchos ceros con cargo a la subida incesante del petróleo. La demagogia chavista, útil en tiempos de bonanza, se aplica ahora a un país en recesión, con una inflación que puede alcanzar el 40% y un desabastecimiento que llega a la energía eléctrica. Caracas ha recibido 2010 con un decreto que devalúa el bolívar en un 50% e instituye una doble tasa de cambio que en el pasado fue fuente de corrupción. Sobre este escenario, Chávez opera con controles de precios, cierres de comercios por centenares y amenazas de expropiación. Todo un recetario antidemocrático.
Una cámara recorre lentamente, de izquierda a derecha, un muro de piedra recubierto de enredaderas; acompañando el movimiento de la cámara leemos los créditos de este cortometraje: “Τι είναι αυτό;” (¿Qué es eso?), de Constantin Pilavios.
Una puerta metálica deja entrever un jardín jalonado por un camino de losas de piedra; al fondo del jardín hay un banco, debajo de un gran árbol, en el que están sentados dos hombres, uno con un periódico en sus manos, joven, el otro, más mayor, con la vista perdida.
Cambia el plano; vemos el rostro del hombre de más edad, unos 70 años, con camisa y barbar blanca de dos días. El otro, de unos 30 años, ligeramente girado en sentido contrario al señor mayor, en actitud indiferente, leyendo absorto un periódico. El hombre de más edad está como ausente de lo que le rodea, con la mirada perdida; no sabemos si reflexiona, si escucha, si siente.
La cámara se aleja de ellos, dejándolos en la misma situación de antes: uno con la mirada perdida, el otro, aparentemente, leyendo el periódico…
Entra en escena un pajarillo: “Τι είναι αυτό;” (¿Qué es eso?), pregunta el señor mayor. “Un gorrión”, responde el joven…
Lo que sigue a continuación es tan emotivo, tan conmovedor, tan profundamente humano, tan lleno de cargas simbólicas, que difícilmente podremos evitar llorar: refleja nuestro presente (como somos ahora, jóvenes aún), pero también lo que podría ser nuestro futuro.
Alfredo Webmaster
Posdata: La enfermedad de Alzheimer (EA), también denominada mal de Alzheimer, o demencia senil de tipo Alzheimer (DSTA) o simplemente alzhéimer[1] es una enfermedad neurodegenerativa, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian.
Créditos
Dirección: Constantin Pilavios
Protagonistas: Nikos Zoiopoulos y Panagiotis Mpougiouris
Peter Bretter (Jason Segel), un músico que lucha por darse a conocer, lleva seis años con su chica, la estrella de televisión Sarah Marshall (Kristen Bell), a la que idolatra. Es el típico chico que guarda el bolso de la actriz mientras los paparazzi le hacen fotos, o al que ella olvida incluir en los agradecimientos cuando le dan un premio. Pero nada de eso importa mientras está con ella. Por desgracia, el mundo de Peter se derrumba cuando Sarah le deja y se queda solo. Su primera reacción es intentar – sin éxito – convertirse en un mujeriego. A continuación tiene una crisis nerviosa en el trabajo, y se da cuenta de que estar sin Sarah puede destrozarle la vida.
Decidido a recuperar la salud mental, decide irse a Hawai, donde deberá enfrentarse a la peor pesadilla: su ex y su nuevo novio, un roquero inglés muy moderno llamado Aldous (Russell Brand), están en el mismo hotel. A pesar de torturarse imaginando la nueva vida de Sarah, encuentra un cierto alivio flirteando con Rachel (Mila Kunis), una preciosa empleada del hotel con una relajada visión del mundo, que le convence para que se reintegre a la vida. Otro de sus métodos contra el sufrimiento es ingerir cientos de cócteles de lo más exótico.
Crítica
Sin ser la mejor película de la cartelera, no deja de ser un regalo visual, con chispa, y una preciosa y conmovedora historia sobre el desamor, increíblemente bien interpretada por un, hasta ese momento, desconocido Jason Segel.
El personaje que interpreta, el de un músico brillante pero sin éxito, Peter Bretter, es capaz de llenar la pantalla de naturalidad y credibilidad, con momentos hilarantes de inteligente humor negro. Además, el actor fue a su vez el guionista de la película.
Con unos 120 minutos de duración, “Paso de ti” (Forgetting Sarah Marshall) es la típica comedia romántica a la que todos le deseamos un final feliz; cada escena, incluso las menos brillantes, transmite una sensación de frescura completamente inédita en las fallidas películas de similar argumento o de jóvenes en crisis.
Siendo una película de público mayoritariamente masculino, cuanta con escenas en las que al mismo tiempo se ríe de nuestra forma alocada de trata de llamar la atención de una mujer, como aquella en la que el protagonista, Peter Bretter, deambula por su casa como un estúpido buscando ocupar su tiempo sin su ex novia u otra, ya en Hawai, tratando de evitar encontrársela, a su ex, en compañía del nuevo novio, un famoso (y hortera) cantante de rock.
Lo mejor del guión, y de las interpretaciones, todas ellas muy buenas, está en el propio desarrollo de la película, en los avatares en los que se verá envuelto el protagonista, las peripecias que tiene que hacer para comportarse de forma civilizada ante el dolor de los celos, en las locuras que hace para tratar de recuperar lo irrecuperable.
La fórmula cinematográfica del productor Judd Apatow, hoy por hoy el gran Rey Midas de la comedia americana, es sencilla: buen humor mezclado con escenas ligeramente cafres (en el buen sentido del término), diálogos ingeniosos y con dobles sentidos, situaciones delirantes que giran alrededor del amor y el desamor, madureces mezcladas con inmadureces, reflexiones sobre el paso inexorable del tiempo o los conflictos sexuales.
Siendo como es “Paso de ti” un filme de apariencia frívola sobre una ruptura sentimental, en su mensaje hay algo más: detrás de su sencillez se esconde una triste reflexión sobre el desamor, la idealización de la pareja y los actos ridículos y torpes que podemos llegar a cometer cuando nos dejan y ellas (o ellos, en caso contrario) rehacen su vida antes que nosotros.
Alfredo Webmaster
Trailer de Paso de ti - "Forgetting Sarah Marshall", de Nicholas Stoller
Hace no mucho tiempo vi el ultimo capitulo de la cuarta temporada de Boston Legal. Fue una temporada más corta de lo habitual, con sólo de 13 episodios.
La despedida se hizo a lo grande, con la proyección de un capitulo de doble duración y una buena audiencia: diez millones de espectadores en USA y más de setecientos mil en España.
Es curioso, pero no se habla mucho de esta serie en las Web’s, ni tiene fervientes seguidores que la recomienden… y eso es algo imperdonable.
No se trata de una serie de abogados al uso, ni los letrados que componen la plantilla de este bufete les veremos pululando por esos despachos tan pulcros y saneados del resto de las series del estilo. Los “chicos” y “chicas” de Boston Legal son especiales, únicos, irrepetibles… maravillosos.
Boston Legal nació como spin-off de otra serie de abogados, también poco habituales; la serie anterior se llamaba “The Practice” (El Abogado en España y Los Practicantes en Latinoamérica) y de ese bufete, Young, Frutt & Berluti, se fue, por desavenencias, el protagonista principal de la serie que os recomiendo: Alan Shore (James Spader).
Alan, un excelente abogado y excepcional ser humano, fichó por otro bufete, Crane, Poole & Schmidt, en el que trabaja como responsable legal en los más estrafalarios, increíbles (creíbles) y complicados pleitos judiciales. Aquí, en este nuevo destino, será donde veremos el lado más arrebatador y brillante, a la vez que sencillo, de una de las grandes figuras del derecho penal norteamericano… pero la veremos desde una vertiente tan avanzada socialmente, tan poco complaciente como la cultura típica y tópica yanqui, que muchas veces nos preguntaremos cómo es posible derramar tanto vitriolo político en una serie de televisión, en un país como EEUU.
El peso de la serie recae en dos personajes magistrales, en un James Spader (como Alan Shore) que borda el papel y hace las mejores interpretaciones de su carrera profesional, como el abogado de mente abierta y liberal, representante del ala más radical del Partido Demócrata yanqui, y en William Shatner (Denny Crane), que interpreta al abogado mayor, una vieja gloria de la abogacía que habla de sí mismo en tercera persona y repite el "Yo soy Denny Crane" unas veinte veces por episodio, un cínico, un mujeriego compulsivo, egocéntrico, senil, vanidoso, millonario y totalmente reaccionario, como buen representante del ala más reaccionaria del Partido Republicado.
Pese a que son diferentes en todo, absolutamente en todo, entre Alan Shore y Denny Crane existe una relación de amistad, cariño y admiración, como pocas veces se ha visto en la televisión. Sus radicales diferencias no son motivo suficiente como para no amarse como personas y no sentir admiración por el ser humano que esconde cada uno de los personajes: son como son, se aceptan así y disfrutan con sus diferencias.
Las charlas entre Alan y Denny al final de las jornadas de trabajo, con ambos sentados en el balcón del bufete, mirando al horizonte de su amado Massachussets, con un habano en una mano y una copa de güisqui en la otra, mientras reflexionan sobre lo sucedido en el día, sobre la salud y la muerte, la amistad y el amor (no carnal) entre ambos, además de ser un tratado doctoral sobre el significado de la vida, es la constatación de que las diferencias de criterio nos hacen más iguales: la educación y el respeto nos une en la diversidad.
La serie ha tenido momentos sublimes, con guiones de increíble riqueza descriptiva y escenas tan inolvidables que me encantaría poderlas grabar para siempre en mi memoria. Las deposiciones finales de Alan Shore ante los jurados, con unas poses tan “suyas”, tan de su cosecha, con la mano derecha metida en la chaqueta cruzada del impecable terno, son de una profundidad y solvencia humana (mucho más que jurídica) que deberían ser de obligado estudio en las facultades de derecho.
El más preclaro ejemplo de lo que digo lo podéis admirar en la deposición final ante la Corte Suprema de los Estados Unidos de América, ante los miembros vitalicios del más alto tribunal de ese país, con una defensa primorosa y brutalmente bella, apasionada, solvente y moral en pro de los derechos de un preso condenado a la muerte. Sus palabras, sus argumentaciones, su defensa visceral de la vida y el derecho a no ser asesinado por una justicia injusta, os pondrá los pelos de punta, y os conmoverá.
Después de oírle en su deposición, sintiendo como propias cada una de sus palabras, nadie en su sano juicio, con corazón, dignidad y humanidad, nadie, repito, podría apoyar la pena de muerte.
¿Mi recomendación? Se acaba de iniciar la emisión de la quinta temporada, sería la mejor oportunidad para visionar los nuevos capítulos de Bostón Legal, el momento perfecto para disfrutar y apasionaros con ella; y si está en vuestra mano, comprad la serie completa: vale la pena.
Dirección artística: Dominique Arcadio, Frank Walsh, Jason Knox-Johnston, Matthew Gray, Stuart Kearns
Diseño de producción: Guy Dyas
Fotografía: Xavi Jiménez
Música: Alejandro Amenábar y Dario Marianelli
Sabía quién era y cómo terminaría su vida, pero hasta que visioné Ágora, la última película de Alejandro Amenábar, no conocía los detalles más importantes de su existencia y el escabroso final de su vida.
Hipatia (Rachel Weisz), la hija de Teón (el gran Michael Lonsdale), el último director de la Biblioteca de Alejandría (siglo IV D.C.), el centro de sabiduría y cultura más importante de toda la historia de la humanidad hasta finales del siglo XIX, era una astrónoma y filósofa neo-platónica atea, que tenía un solo dios en su vida, la ciencia, y una sola fe, la filosofía.
Educada en la inmejorable compañía de los más célebres astrónomos de la época, de los mejores filósofos y bajo el paraguas de la racionalidad pura, Hipatia dudaba de todo lo establecido e irrefutable, renegaba de todos los dogmas y dioses, y era, por ese motivo, el epicentro de los terremotos de los odios de los religiosos y popes monoteístas, ya fueran judíos o cristianos: todos eran (con iguales) iguales y todos henchidos de ansias de poder y dominación.
Su historia, ocultada durante años por los fundamentalistas y detractores del libre pensamiento, fue un ejemplo de hasta que punto puede ser de nefasto y retrógrado dejar que las creencias y la barbarie integrista rijan nuestras vidas o manejen la política de un estado.
La estética y puesta en escena de la película es prodigiosa: la reproducción de la Alejandría del siglo IV es modélica en la réplica de toda una ciudad, de su estilo de vida, de sus costumbres.
Lo que va desgranando las imágenes no deja de ser la crónica de una muerte anunciada, un relato casi documental del final de una época dorada de cultura y librepensamiento: nada ni nadie puede vencer a la barbarie intransigente del que se cree poseedor de la verdad absoluta; nada ni nadie puede luchar contra el que se arroga del derecho a poseer la iluminación divina; nada ni nadie puede evitar fenecer ante el poder del que se nombra a si mismo representante de un dios en la tierra (el dios que sea).
En la lucha en pos de la razón como motor de la vida, ni pudo Hipatia ni seguramente podrá nadie de nosotros: así nos va, sobreviviendo a siglos de luchas y odios religiosos.
Si al salir del cine, mientras pervive en tu retina la brutalidad de las piedras rompiendo el cuerpo de Hipatia, no reniegas de la irracionalidad de creer en lo increíble, significará que no has entendido el mensaje de Ágora: una pena.
La Sexta está emitiendo los nuevos capítulos de Bones, una excelente serie que tiene como base argumental la historia real de la doctora antropóloga forense y escritora, Kathy Reichs, y sus relaciones personales con su equipo de trabajo
En los papeles principales, como doctora Temperance Brennan, está Emily Deschanel, y en el del Agente Especial del FBI, Seeley Booth, aparece David Boreanaz.
No quieren aceptarlo, sobre todo la doctora Brennan, también conocida como “Huesos”, pero existe una química especial que les une de forma permanente, sin poder evitar necesitarse a cualquier hora del día o de la noche; cualquier trabajo, cualquier investigación, cualquier rutina diaria, les sirve de disculpa para compartir tiempos y espacios: no lo saben aún, pero no pueden vivir el uno sin el otro.
En el capítulo de hoy apareció el padre de la doctora Temperance Brennan, un delincuente de gran corazón, un asesino que sólo mata a asesinos. En un momento del reencuentro, el padre le tararea a su hija una vieja canción, "Keep On Tryin'", de Poco, que le gustaba cantarle cuando era niña.
En ese momento recordé el tema que escuchaba cuando era joven en la voz de los fundadores de Poco, Richie Furay y Jim Messina, precursores del American country rock.
Igual que hizo el padre de Brennan con su hija, también yo quiero compartir esta pequeña joya con vosotros, incluyendo su letra original, para que la tarearemos juntos mientras disfrutamos con algunas escenas de la serie Bones.
Después, podréis oír otra canción de Poco, “Rose of Cimarrón”, en las voces e instrumentos de sus compositores originares. Es un tema hermosísimo, maravillosamente alegra y dulce.
Alfredo Webmaster
Poco - "Keep On Tryin'"
Letra de "Keep On Tryin'"
I’ve been thinkin’ ’bout
All the times you told me
You’re so ful of doubt
You just can’t let it be
But I know
If you keep comin’ back for more
Then I’ll keep on tryin’
Keep on tryin’
And I’ve been drinkin’ now
Just a little too much
And I don’t know how
I can get in touch with you
Now there’s only one thing
For me to do, that’s to
To get home to you
And I feel so satiesfied when
I can see you smile
I want to confide in
All that is true, so i’ll
Keep on tryin’ i’m
Through with lyin’
Just like the sun above
I’ll come shinin, trough
Oh yes i’ll
Keep on tryin’, i’m
Tired of cryin’
I got to find a way
To get on home to you
I’ve been thingin’ ’bout
All the times you held me
I never heard you shout
The flow of energy was so fine
Now I think I’ll lay it on the line
And keep on tryin’
To get home to you
And I feel so satiesfied when
I can see you smile
I want to confide in
All that is true, so i’ll
Keep on tryin’ i’m
Through with lyin’
Just like the sun above
I’ll come shinin, trough
Yes I will
Oh yes i’ll
Keep on tryin’, i’m
Tired of cryin’
I got to find a way
To get on home to you
Poco - "Rose Of Cimarron"
Letra de “Rose of Cimarron”
Roll along, roll on
Rose of Cimarron
Dusty days are gone
Rose of Cimarron
Shadows touch the sand and look to see who's standin'
Waitin' at your window, watchin' will they ever show?
Can you hear them calling? You know they have fallen on
Campfires cold and dark that never see a spark burn bright
Roll along, roll on
Rose of Cimarron
Dusty days are gone
Rose of Cimarron
Trails that brought them home echo names the've known
Four days high and lonely comin' to you only
You're the one they'd turn to, the only one they knew who'd do
All her best to be around when the chips were down
Para cuando muera, espero que sea dentro de muchos años, tengo fijado en mi testamento legal, y en el vital, que no habrá ningún tipo de acto religioso de despedida (soy ateo), ni velatorio (me horrorizan) o cualquier otro evento típico en unas exequias.
En mi caso, es mi decisión, cuando llegue el momento final pasaré directamente al crematorio, sin dar tiempo a que se produzcan algunas escenas públicas de dolor sentido, de lloros y llantos, y otras escenas similares pero fingidas.
Así, de esa forma, al que le duela mi pérdida le daré la oportunidad de sentirlo en silencio, y al que no le duela, no le daré la oportunidad de engañar o aparentar. Aplicaré el dicho de: “Al amigo, hasta el culo; al enemigo, por el culo… y al indiferente, la legislación vigente”.
Un caso distinto fue el de Graham Chapman, uno de los miembros fundadores de los Monty Python, el mítico grupo humorístico y sarcástico creador de joyas como “La vida de Brian”, “Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores”, “El sentido de la vida”, “Brazil”, “Criaturas feroces”, “Las aventuras del Barón Munchausen” o “Un pez llamado Wanda”.
En su funeral, octubre de 1989, sus compañeros de aventuras humorísticas y sarcásticas le hicieron una despedida distinta, totalmente distinta a lo habitual. Su funeral fue la mejor demostración que la muerte sólo es un acto más de la vida y desaparecer no es algo inhabitual o extraño. Es más, todos deberíamos tener presente que, “al fin y al cabo, no vamos a salir vivos de aquí”.
La traducción al español de las palabras de su amigo John Cleese son el reflejo del mejor homenaje que se le puede dar a un humorista: despedirlo con una sonrisa, a poder ser inteligente.
“Graham Chapman, coautor del Sketch de “El Loro Muerto”, ya no existe.
Ha dejado de ser, a pasado a mejor vida, descansa en paz, la ha palmado, se ha ido al más allá, ha mordido el polvo, la ha diñado, ha exhalado su último aliento, ha ido a encontrarse con el Gran Jefe del Entretenimiento Ligero en los cielos.
Y supongo que todos pensamos lo triste que es que un hombre de tal talento, tal capacidad y amabilidad, de tal inteligencia, se haya desvanecido tan de repente a la edad de tan sólo cuarenta y ocho años, antes de que pudiese alcanzar muchas de las cosas de las que era capaz, y antes de que se hubiese divertido lo suficiente.
Bueno, creo que debería decir: “Chorradas. Que tenga buen viaje, el cabrón aprovechado este. Espero que se fría”. Y la razón por la que pienso que debería decir esto es que el nunca me perdonaría si no lo hiciese, si dejase pasar esta maravillosa oportunidad de tomaros el pelo en su honor.
Lo tenía todo salvo el buen gusto constante. Pude oírle ayer por la noche, mientras escribía estas palabras, susurrándome al oído: “Vale, Cleese, estás muy orgulloso de ser la primera persona que dijo “mierda” en la televisión británica. Si este acto es para mí, para empezar, quiero que seas la primera persona que diga ¡Joder!” en un funeral británico”.
Que somos descendientes del mono no es nada nuevo: aún recuerdo al tío de un amigo mío, un “ente corpóreo” más parecido a un simio antropomorfo que a un homo sapiens, pero no podía imaginar hasta qué punto de inteligencia avanzada podía llegar un simio cuando quiere obtener algo... Para comprobarlo, sólo necesitais ver este vídeo, un excelente comercial de VISA.
Este verano se estrenó, por fin, Pagafantas. Digo por fin, no por la calidad de la película, sino porque ya era hora de que el cine prestara atención a este personaje clave en la sociología moderna. El pagafantas se podría definir como el compañero fraternal de toda chica, ese "nada más que un amigo" que nunca se comerá una rosca aunque se pase el día atendiéndola y ofreciéndole consuelo afectivo. Casi todos hemos sido pagafantas alguna vez. Es más, hay millones que no han sido otra cosa hasta que se resignan y se consagran a la soltería o al casorio convencional, con esa a la que nunca le pagaron ni una bolsa de pipas, porque la pobre estaba tan descolgada como ellos y encima les quería.
Los pagafantas no salen en las estadísticas. A nadie le gusta reconocer que es un paria del sexo, literalmente un intocable. Las chicas los ven únicamente como lacayos receptivos, alguien a quien contar sus penas, las que les causa otro, por supuesto, un canalla sin corazón que las hace sufrir a lo Cumbres borrascosas. No como el pagafantas, que es todo corazón, pero un corazón eunuco, un mero escuchador sin derecho a roce ni a piquito, que debe conformarse a lo sumo con una caricia tipo perrillo faldero o a un beso casto y de soslayo como el que se da en un funeral a una tía solterona.
Quiero dejar bien claro que no siento pena alguna por ellos. El pagafantas no es sólo un memo y un pringao. Es un indigno de género, un sujeto que avergüenza y desprestigia a toda la masculinidad al difundir con su mal ejemplo que siempre habrá hombres que por una mujer están dispuestos a todo por nada, a escuchar, a invitar y a dejarse manipular como una palanca, con tal de alimentar su quimera romántica.
De hecho, el pagafantas no es un hombre sino un hombro, un apéndice dócil en el que se apoya la amiga, un confesionario ambulante para purgar las penitencias que les causan siempre otros, los guapos, los gallitos, los que sí tienen falo. Y además es irredento. Siendo adolescente paga fantas y espera el milagro. Luego envejece y se convierte en pagaMahous y, más tarde, en pagaJB, y sigue esperando.
Hace tiempo, un cínico seductor amigo, alarmado por mi pagafantismo rampante, me aconsejó que no me anduviera con rodeos, y que si la fémina me negaba la pasión amorosa al principio, respondiera con la burla en lugar de insistir con el vasallaje. "En la primera cita con una mujer, o le metes o le sacas la lengua", resumía.
Curioseando por la red, a veces se encuentran vídeos o noticias que impactan. Y este vídeo impacta.
Grabado en HD720p (Alta definición) por Jon Rawlison, en los cuatro minutos y treinta y cuatro segundos de filmación te quedarás absorto observando como los tiburones ballena y las mantas raya nadan, se desplazan y conviven en el segundo tanque de acuario más grande del mundo.
El Okinawa Churaumi Aquarium (Japón) tiene un depósito de 7.500 metros cúbicos de agua de mar y un vidrio de observación de 22,5 metros de largo por 8,5 metros de alto.
Para completar la belleza estética de este trabajo de Jon Rawlison, la belleza sonora corresponde a la canción de “Please don’t go” de la banda estadounidense Barcelona.
Una recomendación importante: poned el vídeo en pantalla grande y la música con el volumen alto… el resultado será impactante.
De los creativos de Pantene Pro-V es esta pequeña joya de la publicidad, un anuncio que se aproxima más al concepto cortometraje que a cualquier otra cosa. Brillante, hermoso, sensible… espléndido.
Alfredo Webmaster
Nota: la música que sirve de argumento sonoro a este spot es el famosísimo “Canon y Giga en re mayor para tres violines y bajo continuo” (título original en alemán “Kanon und Gigue in D-Dur für drei Violinen und Basso continuo”), la obra cumbre del barroco de Johann Pachelbel. Ver más información en Comentarios.
Que a Michael Moore la América profunda, blanca y reaccionaria, le pone enfermo, en sentido literal y figurado, era algo sobradamente conocido: lo sabíamos desde que vimos su genial documental “Bowling for Columbine”.
Que Michael Moore que no se cansa de sacarle los colores a una sociedad y cultura atormentada por un pasado excesivamente individualista, una mentalidad ultraliberal (en el peor sentido de la palabra) y las mentiras de una derecha imperialista, también era conocido: “Fahrenheit 9/11” nos enseñó las realidades ocultas de la invasión de Irak.
Lo que no sabíamos era que su nueva película iba a comparar las situaciones estrambóticas vividas en un día normal de un país rico y poderoso (EE.UU.), comparado con lo que sucede en el día a día de la lucha por la supervivencia en un país caribeño, extremadamente dependiente, sin libertades individuales y con una economía al borde de la bancarrota (Cuba).
Eso es “Sicko”, la última película de Michael Moore. Un filme en el que se dirimen las bondades y los desastres de uno de los logros sociales del siglo XX (y XXI), en una batalla desigual: sanidad pública vs sanidad privada.
En este filme, Moore retrata la situación de paupérrimas carencias que tiene el sistema sanitario yanqui, sobre todo el sistema público, el que se dirige, controla y financia con fondos estatales. Aquí, en el reflejo de la realidad diaria, es donde Moore vuelve por sus fueros de propagandista cáustico, cínico, mordaz, en algunas ocasiones manipulador, aportando datos, cifras y testimonios que ayudan a redondear la crítica sistemática de un sistema político en el que conviven el capitalismo más atroz, al lado de la supuesta “tierra de oportunidades”, en la que sus habitantes, con esfuerzo y voluntad, consiguen llegar a ser “alguien” en una sociedad de valores eminentemente materialistas.
El guión de este documental sigue una senda preconcebida; se plantea una hipótesis, se aportan un sinfín de argumentaciones en que sustentarla, y se aporta el resultado con una simpleza apabullante: la escena de la señora yanqui llorando al recibir unos medicamentos cubanos a un coste insignificante, es demoledora (y un pelín manipuladora).
En la película se pone de manifiesto el grado de corrupción y siniestra manipulación en la que está basado el sistema sanitario privado yanqui, en una concatenación de abusos, lobbys farmacéuticos explotadores e inhumanos, y aseguradoras que tienen como práctica habitual premiar a los médicos que deniegan más veces coberturas sanitarias básicas.
Para explicar mejor los sinsentidos de la situación kafkiana a la que llegó un sistema sanitario inoperante como el norteamericano, Moore traslada la acción a la Vieja Europa (nombre con la que los neocons llaman a la Europa más social) y presenta los logros sociales y sanitarios de la seguridad social de Francia, Reino Unido y Cuba; desgraciadamente, no habló de la sanidad española, modélica en cuanto a prestaciones y servicios.
El resultado de esa comparación es obviamente apabullante: con menos dinero por paciente y con menos recursos financieros totales, los sistemas públicos de salud de la Vieja Europa, o incluso Cuba, son infinitamente mejores que los yanquis.
Lo curioso de todo esto es que las aseguradoras sanitarias, las farmacéuticas y los gobiernos republicanos de Norteamérica, han conseguido convencer a sus conciudadanos que la seguridad social pública es un embuste, una amenaza y una “supuesta” ventaja típica de las sociedades comunistas
Conseguir algo así no es difícil: los yanquis arrastran una especie de paranoia anticomunista desde la Guerra Fría y viven en un país donde la libertad más preciada es poder tener y usar armas de fuego, sean del calibre que sean, como un derecho constitucional básico.
Wakker Dier, (en español, Animales Despiertos), es una ONG holandesa que lucha contra la explotación animal y la utilización de animales, sobre todo simios, como conejillos de indias en experimentaciones científicas (y cosméticas), además de preconizar la cultura vegetariana como alternativa a las dietas alimenticias basadas en el sacrificio de seres vivos, presentó un spot publicitario que es, como mínimo, impactante y uno de los nuevos anuncios que más está conmocionando Internet.
El anuncio se llama “Stripping Alive”, una expresión que tiene el doble significado de “desnudarse en directo” o “hacer un strip tease en directo”, pero que también se podría traducir por “desollar en vivo”, en clara alusión a una practica de pescadores holandeses que cada día desollan miles de pescados a los que abren en canal y sacan sus vísceras cuando aún se agitan, vivos.
Ancilla Tilia, una famosa actriz holandesa de 27 años, playmate (modelo de la revista Playboy), fetish doll (adicta al latex y a los tacones XXL) y “The Most Sexy Vegetarian 2008”, sirvió de modelo de referencia para demostrar que con un buen plato de espinacas rehogadas, algunas alubias, un tomate recién cortado y un poco de perejil, nadie debería sentir necesidad de comer animales que en algún momento estuvieron vivos. ¿La mejor forma de demostrarlo?: despelotándose. Eso sí, haciéndolo como si fuera una obra de arte.
Si una mujer como la Ancilla Tilia es capaz de estar así de bien siendo vegetariana, algunos de nosotros no deberíamos pensarlo más de dos veces y deberíamos abandonar de una vez por todas tantos chuletones como nos comemos, tantos jarretes guisados, tanto pescado a la plancha o a la gallega y tanto yogur griego con cereales. Con algunas frutas, verduras y un nabo (de huerta), nos debería llegar para vivir felices y estar rebuenos (algunos más que otros, claro).
El vídeo es un trabajo creativo de Revolver Media, una compañía de publicidad que tiene su propio minisite en Flickr, con una muy lograda galería de imágenes.
Espero que con la visualización del spot de Wakker Dier - Animals Awake, algunos de nosotros se solidarice con esta ONG y deje de alimentarse con seres vivos (muertos).
Si hay un director del cine actual del que me considero ferviente admirador por su inmensa creatividad y capacidad para sorprender, ese es Tim Burton. Y claro, como también sé que va a contar con Johnny Depp como actor principal en sus películas (llevan siete trabajos juntos), pues más motivos aún para admirarle.
Un detalle importante: la película no es simplemente una adaptación de la novela de Lewis Carroll, sino que nos relatará el segundo viaje de “Alicia” al “País de las Maravillas”. El film nos presenta a una Alicia transformada en una joven de 17 años, una Alicia que no recuerda nada de su primera estancia en el “País de las Maravillas” (“Wonderland“) y a la que, las criaturas que pueblan esa extraña tierra, harán todo lo posible para que recupere la memoria.
Para los papeles principales de la película, Tim Burton cuenta con Mia Wasikowska, una jovencísima actriz de 19 años que hará de “Alicia”, un papelazo que estoy seguro la consagrará como una gran estrella a nivel mundial, a Johnny Depp como el “Sombrero Loco”, a Helena Bonham Carter como la “Reina de Corazones” y a Anne Hathaway como la “Reina Blanca”. Además, algunas de las imágenes más impresionantes serán animaciones realizadas en 3D, único medio válido para recrear el “País de las Maravillas” de forma más fantástica y fantasiosa.
El papel que el “Sombrerero Loco” tiene en el libro de Lewis Carroll parece haber sido pensado para que algún día lo interpretara Depp. El actor adopta una extravagante personalidad, tan propia de sus personajes, caracterizado con una peluca roja, maquillaje de fantasía, pestañas y cejas postizas, así como lentes de contacto amarillas. Pese a que en algunas ocasiones y medios se le achacaron ciertos encasillamientos en papeles fantásticos, ¿Se puede llamar “encasillado” a que un actor primoroso acostumbre a representar papeles fuera de lo común, todos enormemente diferentes entre sí, pero con un resultado interpretativo sublime? Yo creo que no; creo que con Johnny Depp estamos ante uno de los mejores actores vivos actuales, sino el mejor, un actor que no se aviene a participar de las locuras hollibudenses de algunos divos del 7º Arte, y que se permite el lujo (y placer) de vivir fuera de USA para no sentir la presión agobiante del mundo ficticio del cine.
La excelente actriz británica Helena Bonham Carter, pareja sentimental de Burton en la vida real, que encarna a la malvada “Reina de Corazones”, tiene a sus favor la especial química artística que le una a Depp, con el que colaboró en películas como “Sweeney Todd: el Barbero demoníaco de la calle Fleet”, “El cadáver de la novia” o el “Gran Pez”, entre otras. Por tanto, se pueden esperar momentos excepcionales en las interpretaciones, juntos, de Depp y la Bonham Carter.
A los dos protagonistas anteriores se une Anne Hathaway, brillante diva del cine actual, desgraciadamente poco conocida a nivel popular, que seguro será la perfecta “Reina Blanca” y la australiana Mia Wasikowska, de 19 años, una hermosísima mujer que asumirá el protagonismo principal de la película, a ser la “Alicia” que entra en un mundo extraordinario persiguiendo a un conejo blanco.
Si con estos cuatro actores ya tenemos garantizada una gran película, Tim Burton se esmeró también muchísimo en la elección de los que harán las voces y serán la base de los personajes de animación.
Por ejemplo, detrás de “Jabberwock” estará la figura de Sir Christopher Lee, una leyenda del cine mundial que hace unas semanas ingresó en la Orden del Imperio Británico.
La voz del personaje de la “Oruga” será la de Alan Rickman; si a estas alturas de su carrera profesional alguien no sabe (un fallo imperdonable para cualquiera que ame el 7º Arte) quién es Rickman, fue el personaje de “Metatrón” en las películas de la seria X-Man “Dogma” o el “Profesor Severus Snape” en cualquiera de las películas de la saga “Harry Potter”: desgraciadamente, algunos monstruos de la historia del cine (y del arte) tienen que hacer trabajos así para poder sobrevivir…
En el papel del “Gato de Cheshire”, otro genio: Stephen Fry, alguien con la capacidad de narrar “Pocoyó” en inglés o “Little Big Planet”, y al que muchos de nosotros recordaremos siempre por el papel del Inspector Thompson en “Gosford Park” o por protagonizar “Los amigos de Peter”.
Sólo de imaginarme cuál podrá ser el resultado final de la unión de un relato maravilloso, unos maravillosos actores y la maravillosa dirección de un director maravilloso (valgan tantas redundancias), se me hace la boca agua y sueñe con que llegue cuanto antes el 5 de marzo de 2010, día del estreno mundial de la película.
Alfredo Webmaster
Alicia en el País de las Maravillas, de Tim Burton - trailer -
Viviendo como vivimos en un planeta rico en recursos y que tiene capacidades sobradas para poder abastecer a todos sus habitantes, es inconcebible que más de 1.020.000.000 personas estén desnutridas.
La Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) lo advierte nuevamente: es insostenible, injusto e irracional que se mantengan, o incluso incrementen, las diferencias sociales generadas por los enormes desequilibrios entre continentes y países; incluso, esta situación está agravándose cada vez más entre los distintos extractos de una misma sociedad, lo que está abocando a que más de la sexta parte de la población mundial subsista con menos de un dólar (60 céntimos de euro) al día.
Que entre dos seres humanos iguales (como tu que lees esto, o yo), que tenemos el mismo número de pies, brazos, pulmones, hígados, corazones o cromosomas, se den las escandalosas diferencias económicas que existen entre los muy ricos y los muy pobres, debería llevarnos a exigir cambios drásticos en las políticas sociales internacionales, cambios que sirvieran para realizar las transformaciones necesarias en los códigos y pautas de comportamiento de todos nosotros como seres humanos (racionales).
La lucha contra el hambre ahora, y durante muchos años, debería ser la más clamorosa de nuestras demandas sociales, la única bandera realista a la que deberíamos unirnos, todos.
Según la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la crisis económica que está sacudiendo el mundo de manera global, no está golpeando con igual dureza a todos: hay países mucho más desfavorecidos que otros y las medidas para atajar los problemas económicos dejan al descubierto las nefastas estructuras industriales de los 49 países más pobres del planeta, demostrando su incapacidad de lograr un crecimiento y una reducción de la pobreza de carácter duradero.
Los 49 países más pobres, distribuidos en cuatro regiones, forma el conjunto de los PMA (países menos adelantados): 33 naciones se encuentran en África, 10 en Asia, 5 en el Pacífico y 1 en el Caribe.
Para mayor desgracia, el calentamiento global azotará de forma más significativa a los países del Tercer Mundo, que ya están sufriendo los efectos de un clima cambiante y están viendo aumentar sus dificultades para acceder al agua, la comida y la sanidad.
Como complemento a estos datos de apabullante dureza, os propongo que veáis el cortometraje “Chicken a la Carte” (Pollo a la carta) obra de Ferdinand Limadura, unos de los triunfadores del 56º Festival Internacional de Cine de Berlín, una obra en la que el consumismo, el poder, el derroche y la insensatez de unos, contrasta con la miseria, la necesidad y las carencias de otros. Son las dos caras de una misma moneda.
Y la moneda se llama injusticia.
Alfredo Webmaster
"Chicken a la Carte" (Pollo a la carta) por Ferdinand Dimadura
Botox. Entró en la epidermis del siglo XXI con la fuerza de una locomotora: la palabra mágica podía borrar el tiempo de los rostros más arrugados y en Hollywood se convirtió en un producto tan común como el tinte de pelo rubio o el pintalabios rojo. Pero no todas las actrices reverencian al gran dios antiarrugas: la última en unirse al coro de las rebeldes ha sido Raquel Weisz. "El botox debería estar prohibido para los actores igual que los esteroides lo están para los deportistas". Así de rotunda es la británica en el próximo número de Harper's Bazaar UK. "Actuar consiste en ser expresivo. ¿Por qué borrar las arrugas de la expresión?" se pregunta Weisz, de 38 años, en una extensa entrevista.
Aunque la mayoría de las actrices pertenezcan al bando de Nicole Kidman, cuyo rostro angelical resplandece a costa de estar prácticamente paralizado por el botox, hay unas cuantas mujeres valientes que se han pronunciado antes que Weisz en contra de estas inyecciones de falsa juventud. Curiosamente, varias de ellas son británicas. La oscarizada Kate Winslet, lo ha dicho en numerosas entrevistas: "Quiero ser capaz de expresarme con mi rostro". Y Emma Thompson ha sido más que clara: "El botox sería una terrible traición hacia todo en lo que creo. No le veo ningún sentido. Tengo 50 años y pienso ¿por qué no puedo tener 50 años?, ¿qué tiene de malo? Me encantaría poder lavarle el cerebro a todas las mujeres del mundo y explicarles que no importa su aspecto. Es una obsesión insana", declaró el mes pasado en la web Bangshowbiz.
También hay mujeres made in Hollywood que tienen carné antibotox. Tanto Cate Blanchett, de 39 años, protagonista de El aviador como la reina de Sexo en Nueva York, Sarah Jessica Parker, de 43, son acérrimas enemigas del botox por principio. Y entre quienes no se han pronunciado hasta haber recibido el primer pinchazo está Jennifer Aniston... "Lo probé una vez y odié sus efectos. Era como llevar peluca", declaró este invierno en la revista People la protagonista de la serie Friends, de 41 años.
Pero desde que envejecer y que se note se ha convertido en pecado capital las voces que defienden la belleza de la arruga natural también hacen ruido. "Cuando tenga 80 años quiero mirarme al espejo y ver a una mujer de 80 años. Mis abuelas tenían muchas arrugas y cada una contaba una historia". Esta frase es de Penélope Cruz, de 35 años, quien no se opone a la cirugía "leve" pero no parece tener intención de utilizarla. La obsesión por mantenerse eternamente joven creció exponencialmente a lo largo del siglo XX y se disparó en el XXI ayudada por una industria antienvejecimiento que incita a hombres y mujeres a gastarse millones en seguir pareciendo adolescentes. Muchos de quienes viven de su aspecto físico ni lo dudan, puesto que prolongar la juventud es una forma de mantener sus ingresos bien altos, como en el caso de la modelo Linda Evangelista, que a sus 43 años dice sin rodeos: "Utilizo botox porque las modelos no somos sobrehumanas. Envejecemos".
El problema, sobre todo en el cine, es que el exceso de botox está convirtiendo las películas en un desfile de maniquíes incapaces de comunicar y quizás por eso, en los últimos años, muchas de las mujeres que se han llevado el Oscar han sido precisamente las antibotox: Penélope Cruz, Kate Winslet, Rachel Weisz, Tilda Swinton, Helen Mirren o Marion Cotillard, capaces de provocar un escalofrío simplemente con un movimiento de ceja. Como decía Alfred Hitchcock "no hay mejor efecto especial que un primer plano de un rostro humano". El botox está borrando este axioma del cine, pero quizás la defensa de la naturalidad gane la batalla.
La historia empieza en Dorchester, un barrio obrero de Boston, en el que las sucias calles están pobladas de familias destrozadas y sueños rotos. Aquí es donde la pequeña Amanda McCready de 4 años ha desaparecido sin dejar huella. La policía no ha conseguido ni una sola pista, así que los desesperados tíos de Amanda suplican a los investigadores privados Patrick Kenzie y Angie Genarro que acepten el caso.
Aunque tienen serias dudas sobre si deben asumir o no el caso, Patrick y Angie conocen el barrio y también conocen la verdad sobre la madre drogadicta de Amanda, Helene. A medida que van avanzando en sus investigaciones, siguen pistas que les llevan al oscuro centro de Dorchester y a una serie de camellos, ex-presidiarios y corruptores de menores. Sin embargo esto no les acerca a Amanda. Aprovechando la atención que les prestan los medios, unen sus fuerzas a las del implacable detective Remy Bressant y al capitán de policía Jack Doyle. Pero justo cuando parece que este terrible caso está a punto de resolverse, el triste destino de Amanda se desvela en un segundo.
Todo el mundo intenta pasar página y seguir adelante, pero un atormentado Patrick es incapaz de olvidar lo que ha ocurrido. Cuando intenta dar marcha atrás siguiendo las pistas, se ve inmerso en una intensa telaraña de mentiras y violencia inexplicable, en el asombroso secreto que esconde la verdad y tendrá que enfrentarse a un dilema moral que hará que tanto él como el público se pregunten qué es lo correcto.
De Ben Affleck sabía pocas cosas: que era actor, que había participado en más de 30 películas, que había ganado un Óscar y un Globo de Oro al mejor guión original por “Good Will Hunting”, que tenía varios premios más del Sindicato de Actores, del Festival Internacional de Cine de Venecia y el Golden Raspberry… y que había sido novio y esposo de Gwyneth Paltrow y Jennifer López. Y nada más.
Documentándome, descubrí que detrás de esa fachada de actor guaperas hay una persona con una enorme apetencia por todo lo que tenga que ver con el cine y el arte, un hombre culto y educado, con interés por la política y militante del ala más izquierdista del Partido Demócrata.
Para su primera película “seria”, Ben Affleck se rodeó de actores de contrastada experiencia, como la atractiva Michelle Monaghan, el magnífico y siempre espléndido Morgan Freeman, con otro de los mejores de los mejores, Ed Harris, y los siempre fiables Amy Madigan y el veterano John Ashton. Además, para el papel principal de la película, eligió a alguien de la familia, a su hermano Casey Affleck, que da vida al detective Patrick Kenzie.
El guión de “Gone baby, gone” está basado en una de las novelas detectivescas de Dennis Lehane, un maestro en la mezcla de personajes escabrosos extraídos de los barrios bajos en los que impera el crimen. Lehane sabe sumergirse en los recovecos del corazón y los deseos humanos más primitivos, allí donde se cruzan los amores y los odios, las fidelidades y las traiciones. El libro original trata sobre unos detectives del sur de Boston, la pareja formada por Patrick Kenzie (Casey Affleck) y Angie Genarro (Michelle Monaghan), una versión proletaria de los "Nick y Nora", los personajes de “El hombre delgado” de la novela de Dashiell Hammett
De Dennis Lehane es también la novela que le sirvió a Clint Eastwood para dirigir su escarizada “Mystic River”.
Es muy importante que tengáis puestos los cinco sentidos en el inicio de la película; los primeros minutos son las que definen el resto de la historia y dejan entrever los “intríngulis” del filme. Es el personaje de Patrick Kenzie quién dice, al inicio, todo aquello que necesitas saber acerca de cómo tiene estructurada su mente y de las decisiones que tomará a lo largo de la película: “Siempre creí que las cosas que uno no elige te convierten en lo que eres”.
En la película, Ben Affleck demuestra que sabe lo que se trae entre manos y que su obra no es el capricho caro de una estrella rutilante de Hollywood. Su maestría en la dirección de los actores es muy reseñable. Incluso su hermano, poco dado al histrionismo, borda el papel y hace muy creíble al personaje de un detective atormentado por las dudas y la fidelidad a unos principios morales que quiere mantener en todo momento, incluso cuando sabe que perderá lo más querido.
La película es vibrante, con momentos absolutamente perfectos, sobre todo al principio y el final; en la mitad del metraje se produce aparentemente un pequeño bajón que, cuando llegamos al desenlace, entenderemos por qué era necesario: a veces, antes de llegar a la tempestad pasamos por la calma.
Como curiosidad, el estreno de la película en Gran Bretaña fue retrasado debido a las similitudes que existían entre la temática del film y el caso de una niña desaparecida en Portugal, Madeleine McCann.
A pesar de esos parecidos, el film nada tiene que ver con lo sucedido. Además, fue rodado con anterioridad a ese secuestro.
Alfredo Webmaster
Casey Affleck (Patrick Kenzie) y Michelle Monaghan(Angie Genarro)
Morgan Freeman (Jack Doyle) y Ben Affleck (Director)
John Ashton (Nick Poole) y Ed Harris (Remy Bressant)
Otras películas en las que intervienen los actores del reparto:
- Casey Affleck: "El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford", "Ocean's thirteen", "The last kiss", "Ocean's twelve", "Gerry", "Ocean's eleven", "Escapando de la oscuridad", "American pie 2", "Hamlet", "Todos la querían... ¡muerta!", "200 cigarettes", "El indomable Will Hunting".
- Michelle Monaghan: "Matrimonio compulsivo", "Misión: Imposible III", "En tierra de hombres [North country]", "Sr. y Sra. Smith", "Kiss kiss bang bang", "El mito de Bourne", "Cosas de familia", "Infiel".
- Morgan Freeman: "El juego del amor", "Sigo como Dios", "Dame 10 razones", "El caso Slevin", "Ciudad sin ley [Edison]", "Una vida por delante", "Batman begins", "Danny the Dog", "Million dollar baby", "The big bounce", "Como Dios", "El cazador de sueños", "Pánico nuclear", "Toda la verdad", "La hora de la araña", "Bajo sospecha".
- Ed Harris: "Cleaner", "Copying Beethoven", "Una historia de violencia", "Me llaman Radio", "La mancha humana", "Las horas", "Una mente maravillosa", "Buffalo soldiers", "Enemigo a las puertas", "Pollock", "Estafadores".
Como sabéis, siento devoción por la publicidad argentina. Me entusiasma la creatividad que derrochan y su mordaz crítica sobre la vida real, sobre las cosas más variadas del día a día.
Hoy os presento otro ejemplo, un anuncio realizado para el refresco Sprite, un spot titulado ¡Tu amigo te tiene ganas!
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