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Sensualidad y sexo

Texto publicado en las páginas económicas de un periódico de EEUU


El texto que leerás a continuación fue publicado, aparentemente, en las páginas económicas de un periódico yanqui. Y digo aparentemente por que he tratado de localizar esa noticia sin éxito hasta ahora.

Me lo mandó Sonia Sonny, mi colaboradora de Puerto Rico para saber la opinión de, sobre todo, las mujeres que lo lean.

Yo, de momento, me reservo la mía.

Alfredo Webmaster

Sección de Análisis de Inversiones

Una mujer escribió al diario pidiendo consejo sobre cómo conseguir un marido rico. Eso, que de por sí ya es gracioso, es sólo una parte de la historia: lo mejor fue que un analista financiero le dio una respuesta bien fundamentada (en términos económicos).

Consulta

Soy una chica hermosa (yo diría que muy hermosa) de 25 años, bien formada y tengo clase. Quiero casarme con alguien que gane como mínimo 500.000 de dólares al año. ¿Tienen en estas páginas económicas, o entre sus clientes, algún hombre que gane 500.000 dólares o más? Quizás las esposas de los que ganen eso me puedan dar algunos consejos.

Estuve de novia con hombres que ganaban de 200 a 250.000 dólares al año, pero no pude pasar de ahí; y 250.000 dólares no me van a permitir vivir en Central Park West.

Conozco a una mujer de mi clase de yoga que se casó con un banquero y vive en Tribeca, y ella no es tan bonita como yo, ni es más inteligente. Entonces, ¿qué es lo que ella hizo y yo no hice? ¿Cómo puedo llegar al nivel de ella?

Muchas gracias por leerme

Cindy P.

Responde Rafael S., experto en Análisis de Inversiones

Leí su consulta con gran interés. Pensé cuidadosamente en su caso e hice un análisis de la situación.

Primeramente, no estoy haciéndole perder tiempo pues gano más de 500.000 dólares al año. Aclarado esto, considero los hechos de la siguiente forma: lo que usted ofrece, visto desde la perspectiva de un hombre como el que busca, es, simplemente, un pésimo negocio.

He aquí los porqués: dejando los rodeos de lado, lo que usted propone es un simple negocio; usted pone la belleza física y yo pongo el dinero. Propuesta clara, sin recovecos: una transacción comercial pura y dura.

Sin embargo existe un problema: con seguridad su belleza va a decaer poco a poco y un día va a terminar, pero lo más probable es que mi dinero continúe creciendo poco a poco. Visto así, en términos económicos, usted es un activo que sufre depreciación y yo soy un activo que rinde dividendos. Usted no sólo sufre depreciación, sino que, como ésta es progresiva, ¡aumenta siempre!

Aclarando más: usted tiene hoy 25 años y va a continuar siendo guapa durante los próximos 5 a 10 años, pero siempre un poco menos cada año. De repente, llegará un día que si se compara con una foto de cuando tenía 25 años, usted verá que ya estará envejecida.

Esto quiere decir, en términos económicos, que hoy está en 'alza', en la época ideal de ser vendida, no de ser comprada.

Usando el lenguaje de Wall Street, quien la tenga hoy la debería de tener en 'trading position' (posición para comercializar), y no en 'buy and hold' (compre y retenga), que es para lo que usted se ofrece...

Por tanto, en términos comerciales, el casamiento con usted (que es un 'buy and hold') no es un buen negocio a medio o largo plazo. Pero alquilarla, en términos comerciales, puede ser un negocio razonable que podemos meditar y discutir usted y yo.

Yo pienso que mediante la aportación de una certificación expedida por una empresa de rating (podría ser Moody’s, Standard & Poor’s o similar) de cuán 'bien formada esté, con qué clase cuanta y lo maravillosamente linda es’, yo, probable futuro arrendatario de la 'máquina' que usted me ofrece (en términos económicos), quiero contar con lo que es práctica habitual en los negocios: hacer una prueba real, o sea un 'test drive', para concretar la operación.

En resumidas cuentas: dado que usted plantea su consulta en términos netamente económicos, tengo que responderle que la compra es un mal negocio por su devaluación creciente, pero en cambio sí sería razonable alquilarla por el tiempo en que la ‘máquina’ (en términos económicos) esté en buen uso.

Esperando noticias suyas, me despido cordialmente,

Rafael S., experto en Análisis de Inversiones”

 

La mala memoria de Fidel


Creo que hay muchas cosas por las que vale la pena hacer (y morir por) una revolución, pero hay otras por las que vale la pena huir (sin mirar atrás) de algunas revoluciones. Eso es Cuba hoy (y desde hace muchos años).

Aún sabiendo que de los errores se aprende, me acuso de haber cometido muchos durante muchos años sin ser capaz de aprender. De uno de los que más reniego, es el de haber apoyado demasiado tiempo muchas de las cosas que vi en Cuba desde mi primer viaje allí, a principios de los años 80.

Después de ese primer viaje vieron otros… y seguí sin reconocer que los errores de la “Revolución” no eran sólo errores: eran arbitrariedades, eran injusticias, eran atentados contra la dignidad humana. Eso es Cuba hoy (y desde hace muchos años).

Me avergüenzo de hacer chocado la mano a Carlos Lage y a Fidel Castro en la Feria Internacional del La Habana del año 1998, de haber intercambiado algunas palabras con ellos, de haberles reído sus "gracias", de haberles acompañado durante la visita al stand de un amigo mío. Me siento abochornado como demócrata por no haber aprovechado esa oportunidad para hacerles ver lo contrarrevolucionario que resultaba su comportamiento y que la represión de las libertades individuales, el más preciado de los derechos de un ciudadano libre, era incompatible con el concepto marxista del “hombre nuevo, sociedad nueva”.

Durante un tiempo (demasiado largo) defendí la Revolución y con mis (demasiados) viajes a la isla contribuí a mantener viva esa mentira.

Hace unos meses, leyendo a Félix de Azúa, coincidí con él en un concepto importantísimo en el que no había caído antes: mientras algunos miembros de la izquierda europea sigan manteniendo el apoyo a regímenes corruptos, nada democráticos y absolutamente enloquecidos como el cubano, lo único que se va a conseguir es que, dentro de poco tiempo, sólo existirán personas de más de 60 años que defiendan ideologías socialistas o socialdemócratas.

Orlando Zapata, un albañil de profesión, un “peligrosísimo” disidente que llevaba más de 6 años en prisión y al que aún le quedaban 25 años más acusado de un supuesto delito que produce risa (y vergüenza), murió víctima de una huelga de hambre exigiendo la mejora de las condiciones de vida de la cárcel en donde estaba preso.

Siento dolor, rabia, ira, desprecio… y pena por lo sucedido. Me siento estafado, ultrajado, humillado y escandalizado por el comportamiento de personajes que se vendían como revolucionarios (el Che, Fidel) y que, a la postre, resultaron ser sólo dictadores de la peor calaña.

Y pedí perdón a la familia de Orlando Zapata y a todos los que como él sufrieron prisión o tuvieron que exilarse, por no haber hecho algo más por su libertad.

Hoy me toca pedir un nuevo perdón: en El País de ayer, uno de sus editoriales hacía referencia a las palabras pronunciadas, hace pocos días, por Fidel Castro en un discurso en el que pidió perdón por las arbitrariedades cometidas con los homosexuales de Cuba.

Como muy bien dice el refrán “a buenas horas mangas verdes”: para los que tuvieron que huir de Cuba o los que pasaron años en las cárceles por ser gays o lesbianas, 51 años después esa petición de perdón llega demasiado tarde.

A ellos, a la gente que por su tendencia sexual reprimieron de forma inhumana, pido también perdón por no haber defendido sus derechos inalienables.

Alfredo Webmaster


“La memoria de Fidel”, editorial de elpais.com, 03/09/2010

Corrían los años sesenta y la barba y el puro de Fidel Castro, por no hablar de la boina del Che, eran todo un ejemplo a seguir para millones de jóvenes occidentales que en París, Londres o Madrid apostaban por una auténtica revuelta extremadamente permisiva en todo tipo de relaciones sexuales. Y mientras los hippies cantaban al amor libre, aquellos ídolos creaban en la Cuba de la liberación las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), auténticos campos de concentración donde se intentó esconder, castigar o "reeducar" a cerca de 25.000 jóvenes culpables del nefando pecado de la homosexualidad.

Néstor Almendros o Reinaldo Arenas ya nos contaron aquella historia desoladora, que la izquierda biempensante prefirió esconder en el cajón de las cosas que no existen si no se cuentan. Ahora, Fidel Castro asume que se trató de una gran injusticia. Algo es algo, se dirán quienes sufrieron aquella persecución, pero seguramente las víctimas habrían preferido que el anciano líder revolucionario no hubiera recurrido al pretexto de que los dirigentes no le prestaron mucha atención a ese problema porque había otros más urgentes.

Nadie duda de que había otros graves problemas, pero a la UMAP el propio Castro le dedicó, al menos, el tiempo justo para lanzar aquellas proclamas que hoy asuenan como salidas de la Edad Media: "Yo no soy científico, pero sí observé siempre una cosa: que el campo no daba ese subproducto. Estoy seguro de que independientemente de cualquier teoría, hay mucho de ambiente y de reblandecimiento en ese problema. Pero todos son parientes: el lumpencito, el vago, el elvispresliano, el pitusa".

A personajes como Fidel, a los que de vez en cuando les gusta reconocer algún error de juventud, quizá les convendría más generosidad. Si no se acuerdan de los detalles, algunos de los que han tenido que huir de la isla o han estado años presos en las cárceles de El Morro, Villa Marista o Mazorra, pueden refrescarle la memoria.

Y junto al triste recuerdo de las UMAP, la denuncia de un presente: todavía hay más de 80 países en el mundo que penalizan la homosexualidad y siete que la castigan con la pena de muerte.

 

Una atracción fatal


Publicado en elpais.com, 03/09/2010

Hay una simpática anécdota del papa Juan XXIII ante la exuberante Sofía Loren. Cuando era nuncio en París, el papa del Concilio Vaticano II se encontró en un acto oficial con la actriz italiana, que lucía rumboso escote y una cadena con una cruz de esmeralda adentrándose con coquetería entre sus senos. "¡Benedetto, quel Calvario!" (¡Bendito, ese Calvario!), suspiró con sonrisa desarmante el futuro pontífice. Fue beatificado por Juan Pablo II en el año 2000.

No todos los eclesiásticos reaccionan con humor. La visión de la mujer como objeto de pecado es cosa de hombres obsesos, y sus reacciones suelen ser maleducadas, por ejemplo esta de san Juan Damasceno: "La mujer es una burra tozuda, un gusano terrible en el corazón del hombre, hija de la mentira, centinela del infierno". O esta de san Alberto Magno: "La mujer tiene la naturaleza incorrecta y defectuosa".

No todos los grandes eclesiásticos son así, ni mucho menos. El teólogo Marciano Vidal lo analiza en su libro Moral de amor y de la sexualidad, con el relato con que el buen san Alfonso María de Ligorio contemplaba un escote (ubera) de mujer. "Pectus non est pars vehementer provocans ad lasciviam" ("El pecho no es parte que provoque vehementemente la lascivia"), escribió el fundador de los redentoristas.

En cambio, el gran san Agustín escribió que "el marido ama a la mujer porque es su esposa, pero la odia porque es mujer", y que "nada hay tan poderoso para envilecer el espíritu de un hombre como las caricias de una mujer". ¿Hablaba por experiencia? Padre de un chico al que llamó Deodato (Dado por Dios), repudió a la madre sin contemplaciones, aunque "con la promesa de no entregarse a ningún otro hombre". Antes de convertirse, san Agustín fue un obseso sexual, además de un presumido. Escribe en Confesiones, por lo demás un libro maravilloso: "Fui a Cartago, donde terminé en un bullente caldero de lascivia. En un frenesí de lujuria hice cosas abominables; me sumergí en fétida depravación hasta hartarme de placeres infernales. Los apetitos carnales, como un pantano burbujeante, y el sexo viril manando dentro de mí rezumaban vapores". Agustín tenía un problema con el sexo. Lo malo es que hizo escuela. Haría bien Roma en desmitificar a sus clásicos.

Otro que temblaba en presencia de las mujeres fue santo Tomás de Aquino, el mayor de los teólogos cristianos. Encarcelado por sus parientes a causa de su ingreso en la orden de los dominicos, fue tentado carnalmente, instigado por una prostituta vestida con suma elegancia. Se la habían enviado sus propios parientes. Dicen sus biógrafos que en cuanto la vio, el llamado Doctor Angélico corrió a un fuego de verdad, cogió un leño en llamas y echó fuera de la cárcel "a la que quería despertar en él el fuego del placer". Inmediatamente después, santo Tomás cayó de rodillas para pedir el don de la castidad y se quedó dormido. Entonces se le aparecieron dos ángeles que le dijeron: "Por voluntad de Dios te ceñiremos con el cinturón de la castidad, que no podrá ser desatado por ninguna tentación posterior; y lo que no ha sido conseguido por mérito, es dado por Dios como don".

Se dice que Tomás sintió el cinturón y despertó dando un grito. Entonces se sintió dotado con el don de tal castidad que, a partir de ese instante, iba a retroceder espantado ante toda lozanía, hasta el punto de que ni una sola vez pudo hablar con las mujeres sin tener que hacerse violencia. ¿Castidad perfecta? Castidad quiere decir castigo.

 

Entra en el tunel con confianza...

¡¡Ojo, no lo digo yo... lo dicen los de Durex!!

 

 

 

“Todo esperma es sagrado”, de los Monty Python


Todo esperma es sagrado” (Every sperm is sacred) es una de las canciones que se pueden oír (y ver) en la película “El sentido de la vida” de los Monty Python.

Los componentes de este grupo son posiblemente, junto a Les Lurthiers, los mejores y más brillantes humoristas, músicos y cineastas de la historia. Todas sus obras, desde “La vida de Brian” hasta “Un pez llamado Wanda”, pasando por “Criaturas feroces” o “Se armó la gorda”, son un compendio de sátira y crítica social, un demoledor derechazo en la mandíbula de las buenas y conservadoras costumbres de los judeocristianos.

Los Monty Python estaban formados por Graham Chapman,Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin, un grupo de amigos que se conocieron en las universidades de Oxford y Cambridge.

El vídeo que os presento hoy, “Todo esperma es sagrado”, es una sátira salvaje sobre los tópicos de las enseñanzas cristianas sobre la reproducción, y las prohibiciones de la masturbación y los anticonceptivos.

El sketch está protagonizado por un padre (interpretado por Michael Palin), su esposa (interpretada por Terry Jones) y sus 63 hijos, a los que van a vender a un laboratorio farmacéutico para que experimenten con ellos: el matrimonio (muy católico, muy apostólico y muy romano) ya no pueden permitirse cuidar una familia tan grande.

En la canción, sus hijos les preguntan porqué no recurrieron a métodos contraceptivos o la esterilización, en vez de reproducirse y reproducirse, como los conejos. El padre les explica, bondadosamente, que él no iría nunca contra la voluntad de Dios…

La naturaleza optimista y radiante del principio de la canción se contrapone con el final amargo del coro, cuando los niños marchan a su destino: ser carne de laboratorio, algo que no prohíbe la Biblia.

Alfredo Webmaster

 

Todo esperma es sagrado” - Monty Python

Veréis, nosotros creemos...
os lo explicaré:

En el mundo hay judíos
Hay budistas
Hay hindúes, mormones y además
Están los que siguen a Mahoma
Pero yo no soy uno de ésos

Yo soy católico romano
Lo soy desde antes de nacer
Y si hay algo cierto sobre los católicos
Es que te acogen en cuanto eres concebido

No hace falta que midas un montón
No hace falta que seas muy listo
No hace falta que vayas vestido
Eres católico desde que se corrió papá

Porque
Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

Que los ateos derramen el suyo
En el suelo polvoriento
Dios les hará pagar
Por todo el esperma que no se encuentre

Todo esperma es deseado
Todo esperma viene bien
Todo esperma es necesario
En tu barrio

Los hindúes, taoístas y mormones
Derraman el suyo en cualquier sitio
Pero Dios ama a los que tratan
A su semen con más cuidado

Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

Todo esperma es sagrado
Todo esperma viene bien
Todo esperma es necesario
En tu barrio

Todo esperma es útil
Todo esperma es bueno
Dios necesita el de todo el mundo
- El mío
- Y el mío
Y el mío

Que los paganos derramen el suyo
En montañas, colinas y llanuras
Dios les castigará
Por todo el esperma derramado en vano

Todo esperma es sagrado
Todo esperma viene bien
Todo esperma es necesario
En tu barrio

Todo esperma es sagrado
Todo esperma es importante
Si el esperma se desperdicia
Dios se enfada mucho

 

El valor terapéutico de las frutas...


Como estamos de noche de jueves y mañana ya es “San Viernes”, preámbulo del fin de semana, ¿Cómo podemos adaptar mejor el cuerpo para lo que viene, que visualizando un vídeo capaz de levantar el espíritu, el ánimo y muchas cosas más…?

Gracias a los publicistas de la Association de Producteurs des Fruits de France, podremos disfrutar de una pequeña obra maestra de la sensualidad, la motivación y el disfrute de la vida… un vídeo tan motivador, tanto, que no pude evitar ir a la cocina, cortar en pedacitos varias frutas (kiwi, plátano, uva y piña) y degustarlas imaginando… imaginando… imaginando…

Disfrutadlo antes de que Youtube lo borre.

Alfredo Webmaster

 

Nota: si lo borran los de Youtube y lo queréis seguir disfrutando, os lo puedo enviar por e-mail.

 

¿Quién dijo que las curvas no son sexys? (III)


Hace ahora dos años y medio publiqué un post sobre este tema que se llamaba, como no podía ser de otro modo, ¿Quién dijo que las cuervas no son sexys (I)? (pulsad en el enlace).

Curiosamente, esa entrada tuvo un importante nivel de visitas y un no menos importante nivel de comentarios, la mayoría de ellos de apoyo total que venía, sobre todo, desde las filas de los/as que no tenemos el cuerpo escuchimizado o anoréxico… Resumiendo: los comentarios más positivos venían de las filas de los/as que no usan (usamos) una talla 36/38.

Hoy publico una nueva serie de dibujos del gran Duane Breyers, el autor del personaje “Hilda”, una mujer madura entrada en carnes, una mujer de una candidez impregnada de una sensualidad apabullante, el arquetipo de la mujer cañón de finales de la II Guerra Mundial y principios de la de Corea.

La forma que tuvo Duane de representarla a su creación, en actitud inocente y descuidada, era el reflejo de la mujer sin complejos que empezaba a aparecer en la sociedad yanqui, una mujer que no pretendía emanar sensualidad (y sexualidad), pero que no podía dejar de hacerlo, provocando admiración.

Sus trabajos sobre Hilda le hizo acreedor de un público fiel y constante, que lo mismo compraba sus tiras cómicas que un calendario dedicado, juegos de vasos biselados con el cuerpo de Hilda, barajas, ceniceros y muchos otros artículos que venían, incluso, con certificado de autenticidad.

Hilda fue el triunfo de la parte más hedonista de la sociedad de la posguerra, pero también fue el reflejo de los últimos estertores de un estilo de mujer en la línea del arquetipo que reflejó la gran rompedora de normas, buenas costumbres y cuerpo rotundo: Mae West, una actriz sin complejos, sin pelos en la lengua, una señora que por si sola era capaz de dejar en vergüenza una sociedad profundamente machista.

Como decía en mi escrito ¿Quién dijo que las cuervas no son sexys (I)? (pulsad en el enlace): “¿Quién puede, después de los cuarenta, usar las tallas de nuestros años jóvenes? ¿Qué sacrificios y luchas nos implica el batallar contra el inexorable paso del tiempo? ¿Acaso una arruga o un “michelín” no es la demostración de que hemos vivido y que además lo hicimos con satisfacciones?”.

Pues eso…

Alfredo Webmaster

 

 

La petite mort - La pequeña muerte


Dicen que al llegar al orgasmo algunas mujeres pierden la consciencia durante unos segundos. Una sensación que los franceses llaman la ‘petite mort. Este es el primer cuento de Late Chocolate. La primera de una colección de pequeñas historias de mujeres y sexo, un reflejo de lo que piensan, sienten y desean. Sueños o realidades que serán siempre una experiencia diferente”.

¿Por qué publico de nuevo el vídeo de "La petite mort - La pequeña muerte"? ¿Por qué razón lo expongo a vosotros y vosotras para que lo veáis, lo disfrutéis y opinéis?

Muy sencillo: porque sigo considerando este vídeo de lo mejor de lo mejor de lo mejor que he visto en muchooooooooooo tiempo.

Es un vídeo corto, demasiado corto para mi gusto; un vídeo que en su interior lleva todo un compendio de belleza plástica, de imágenes y dibujos superpuestos y en movimiento, un vídeo que no necesita exponer el cuerpo físico de una persona, en este caso mujer, para conseguir lo que se propone.

Sólo expone formas y movimientos, sólo insinuaciones e imaginación desbordante… sólo con eso, y nada más que con eso, nos motiva y nos lleva al clímax pretendido.

Es un auténtico compendio del arte de usar palabras arrulladoras para conseguir lo que se consigue, de cómo el sexo no sólo es acción física, sudor y acaloramiento: también es acción espiritual y sentimental.

Es la descripción perfecta de un estado de ánimo placentero que conduce hasta la “petit mort”: el resultado perfecto después de un preámbulo perfecto.

No sé qué sensaciones os provocarán a todos vosotros (y, obvio, vosotros) pero a mí, en mí, tuvo el efecto de hacerme recordar que se pueden hacer muchas más cosas además de la simple mecánica del sexo. Me ayudó comprender mejor el intrincado mecanismo femenino de la sexualidad combinada con la sensualidad: la importancia del “tempo”.

Para terminar, os recomiendo dos cosas: la primera, que lo veáis totalmente a solas, con un buen sonido que os envuelva, una luz tenue (¿velas?), sin nadie cerca que pueda interrumpir el placer del disfrute de esta pequeña obra de arte y, segundo, que después paséis por la página Web de Late Chocolate y disfrutéis de sus productos, de sus aditamentos, sus perfumes...

Alfredo Webmaster

 

La petite mort - La pequeña muerte

 

A ellos NO les gustan las mujeres perfectas


Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 28/12/2009

Ellos las prefieren con curvas antes que excesivamente delgadas; se inclinan por una cara bonita antes que por un cuerpo escultural y no les importa la celulitis. Chicas, atentas a un dato: nada de tatuajes, músculos ni maquillajes.

Lo confirman todas las encuestas: el hombre del siglo XXI prefiere lo natural a lo artificial. “A ellos les pierde un buen culo como el de Jennifer López”, afirma Juan José Rodríguez, psicólogo experto en relaciones de parejas. Chicas: nada de dietas estrictas, peluquerías semanales o interminables jornadas en el gimnasio. “Los chicos no se fijan en los kilos de más ni en la celulitis”. Se muestran inflexibles a la hora de elegir a su chica: “Todos los estudios coinciden en que los varones admiran más a una mujer sin maquillar y vestida de manera informal que una artificial y excesivamente vestida”.

Aunque el cuerpo es lo primero que entra por los ojos, el experto reconoce que, “aunque suene a tópico”, la auténtica belleza reside en el interior de la persona. “Una chica o un chico pueden ser muy guapos físicamente pero si no hay conexión interna nunca funcionará como pareja”. Las mujeres de líneas rectas, con poco busto, falta de cintura y caderas planas no les gustan. "Ellos adoran las siluetas con curvas bien proporcionadas".

La mayoría reconoce que le fascina la mujer con labios y pechos grandes. “La rubia de estilo inocente ya no gusta tanto. Ahora se dejan llevar más por las morenas de cabello largo con pechos y culo voluminoso”, añade.

Buen trasero

El tamaño siempre importa, y los traseros mejor cotizados se sitúan en los 90 centímetros. “Los hombres desean a las mujeres con un buen trasero. Eso sí: mejor si no ha pasado por manos del cirujano”.

No soportan el pelo teñido y, si pueden elegir, prefieren una melena larga antes que un pelo corto. “Penélope Cruz podría encarnar el prototipo de mujer perfecta para la mayoría de los hombres”. No les gustan las mujeres perfectas. “El mítico 90-60-90 sólo para mirarlas en las revistas”. No les importa tanto que la figura de la mujer sea la de una talla perfecta, sino que tenga unas proporciones ideales: "quieren busto, cintura y cadera equilibrados".

El mito que se derrumba es el de la altura: “No les importa que sus parejas sean más altas que ellos”. Y, si no, que se lo pregunten a Tom Cruise, que convirtió en sus esposas a mujeres más altas que él: Nicole Kidman y Katie Holmes.

Si les das a escoger entre una cara o un cuerpo bonito, se quedan con la cara. “Y, a ser posible, sin adornos de ningún tipo, sin peinados exagerados, sin joyas ni capas de maquillaje”. Para dotarlas de un aire sexy y coqueto que todo hombre confiesa tentador, les gustan las chicas con tacones antes que con zapato plano. Si, además, tienen un toque de fuerza y seguridad en sí mismas, "los hacen perder totalmente la cabeza". Si tienen estilo, alternan el trabajo con la vida familiar y "están liberadas sexualmente", ellos saben que tienen a la mujer perfecta en su propia casa.

 

Los disfraces que más excitan a los hombres


Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 01/02/2010

¿Quién no ha soñado nunca que llega a casa y su mujer está esperándolo en la cama vestida de colegiala, como aquella niña buena que dice que un día fue? El mundo de las fantasías sexuales es un mundo sin fin. Contarlo a tu pareja y conseguir ponerlo en la práctica suele ser lo más complicado. Uno de los juegos más excitantes y menos ‘vetados’ es  disfraz en su vida. La sexóloga María del Mar Macho habla de lo bien que sienta hacer algo ‘socialmente inapropiado’ de vez en cuando. “Para no dejar que la relación se marchite”.  

Los hombres tienen asumido que no todas sus fantasías pueden llevarse a la práctica. Casi todos sueñan con montárselo con dos chicas a la vez. Y la mayoría de las veces ellas no están por la labor. Por eso tiran por lo más simples y las que requieren una puesta en escena más sencilla. Meterse en el papel de un personaje puede sonar… De lo más apetitoso. Y es un papel que la mujer está dispuesta a asumir. “Excita la idea de cambiar por un día el escenario. La excitación se dispara cuando el hombre ignora el disfraz elegido. Imaginarse a su pareja vestida de cualquier cosa menos de ella misma les saca lo mejor de que tienen dentro”, añade.

Aquí pasa como con el cine o los libros: que los clásicos ganan por goleada. “Los más comunes son los de enfermera y los de colegialas”. En ese momento, ella toma las riendas de la relación y asume su papel. “La enfermera está autorizada para inspeccionarle, verle desnudo, tocarlo, estudiarlo, manipularlo…”. Ellos, a su merced. Mientras, ella revisa cualquier parte que pueda estar herida. “Aquí ya entra en juego la sensualidad de cada una… A ellos les encanta que simulen heridas en el muslo y, casualmente, les toquen la zona genital”. O, simplemente, ellos se convierten en víctimas de una enfermera “que aprovecha la invalidez del enfermo para satisfacer sus propias fantasías sexuales”.

El segundo más votado por ellos, el de colegiala y todas sus variantes posibles (Caperucita Roja va ganando muchos adeptos), despierta cierto morbo por la inocencia que despierta la niñez. “Ellas se hacen las sorprendidas”. Los chicos asumen el papel de “profesor” mientras sus alumnas abren bien los ojos para aprender y cumplir las órdenes de su supervisor. “Las más listas asumen el papel de chica inocente sólo en apariencia. Las mujeres siempre son mucho más pícaras de lo que parecen”. Hay quien dice que son ellos los que fingen sorprenderse con los conocimientos sexuales de la joven. “Cada cual que aplique sus propias reglas del juego”.

En la última década ha irrumpido en el Top One la vieja historia del lobo que quiere atrapar a Caperucita Roja en el bosque, mientras camina a casa de su abuela. "Qué ojos más grandes tienes... Es para verte mejor". Por qué el lobo tiene una boca tan grande, mejor que Caperucita se lo pregunte directamente a él.

 

Fanatismo y religiosidad


Según el RAE, fanatismo es “la tenaz preocupación, apasionamiento del fanático”; si consultamos qué es un fanático, nos dice que es el “que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas” o el que está “preocupado o entusiasmado ciegamente por algo”.

Cuando pensamos en fanatismos, nos acordamos de algunos fanatismos concretos pero nos olvidamos de “otros” fanatismos menos visibles pero igual de reales. Hablo de los otros fanatismos ciegos, esos que no se ven a simple vista pero que también son dañinos y taimados. La ignorancia, el analfabetismo, la religiosidad y la misoginia son algunos de los factores que hacen aflorar a la superficie el animal fanático que muchos llevan dentro.

Cuando todo eso se mezcla y se “suelta”, pasa lo que pasa: asesinatos, penas de muerte, atentados, intransigencias, persecuciones, burkas y capirotes…

Cuando además de dar rienda suelta al fanatismo se mezcla con el derecho “divino” a disponer de la vida de la mujer como propiedad exclusiva del macho, ese cóctel explosivo lleva a que la mujer sea dañada irremisiblemente para toda su vida.

En las fotos que veréis a continuación, de extrema dureza, podréis observar los rostros deformados de mujeres atacadas con ácidos sulfúrico o clorhídrico en Afganistán, Bangladesh, Pakistán y algún que otro estado musulmán similar. ¿Su “delito”?: haber rechazado las proposiciones sexuales de un hombre o el arreglo económico de un matrimonio de conveniencia, algo habitual cuando se mezcla religión y represión.

Los atacantes rara vez son enjuiciados y menos aún conducidos a prisión; en muchas ocasiones los atentados son cometidos por sus propias familias.

Alfredo Webmaster

 

 

Irum Saeed de 30 años: por haber rechazado un matrimonio cuando aún era una niña, le quemaron los hombros y la cara.

Shameem Akhter, 18 años: después de ser violada de forma salvaje por tres jóvenes, le destrozaron su cara con ácido.

 

Nayaf Sultana, de 16 años: a la edad de 5 años, su padre le quemó la cara con ácido por que no quería tener niñas.

 

Shehnaz Usman, de 36 años: quemada con ácido por su familia después de negarse a un matrimonio de conveniencia.

 

Shahnaz Bibi, de 35 años: un familiar le arrojó ácido a la cara por que rechazó sus propuestas sexuales.

 

Kanwal Kayum, de 26 años: fue quemada por un joven al que rechazó matrimonio.

 

Fotos de otras mujeres que agredidas con ácidos

 

Campaña antisida francesa


 En la lucha contra el contagio del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, más conocido por su acrónimo SIDA, todo vale, incluso el humor más desenfadado y vital, como el que nos propone este anuncio dirigido por Yoann Lemoine para AIDES (Association française de lutte contre le VIH/sida et les hépatites virales).

Usando la técnica stop motion, Yoann Lemoine dirige un pequeño filme animado con estética grafitera, en la que un pene de trazos simples, al ritmo de un rock balcánico, busca tener relaciones sexuales en los cuartos de baño de un local público, aprovechando los cientos de dibujos de vaginas que tapizan las paredes del local.

Pese a que su temática es eminentemente heterosexual, en fechas próximas se presentará una versión gay.

El mensaje que transmite el vídeo es directo, sin tapujos ni falsas moralinas, entretenido, social y solidario, preventivo y, sobre todo, muy fácil de entender: ¡Nunca olvides el condón!

Al final, como siempre debería ser un buen final, usar el condón compensa…

Alfredo Webmaster

 

 

Director: Yoann Lemoine

Producción: Wanda

Agencia: TBWA

Bono: "A mí me califican de pecador público y a Pinochet le dan la comunión"


El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha pedido este sábado a la Conferencia Episcopal Española que no le condene "por ser socialista", ya que no es un asesino y tiene "la conciencia tranquila", al tiempo que constató que "Pinochet era un asesino desalmado al que se le dio la comunión de manera vergonzosa".

Obtenido de cadenaser.com, 28/11/09

Bono se pronunció así al ser preguntado por las declaraciones del secretario general de la Conferencia Episcopal Española y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, que aseguró que el político católico que vote a favor de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo tendrá que confesarse y rectificar públicamente si quiere volver a comulgar.

"Llevo 40 años afiliado al PSOE y no he ocultado que soy cristiano, que quiero acomodar mi vida al Evangelio de Jesús, y lógicamente me duele la declaración que ha hecho la Conferencia Episcopal Española", dijo Bono, quien aseveró que esta situación le "entristece", aunque tenga la conciencia tranquila.

"Me agradaría que reflexionaran y que no me condenaran por ser socialista, no vaya a ser que si yo no fuera socialista aunque hubiera actuado del mismo modo no me hubieran condenado, como ocurrió durante los ocho años que gobernó el PP", señaló Bono, quien recordó que, en ese periodo, se "aplicó la ley del aborto, que es mucho peor que la que ahora puede aprobarse", puesto que "que ha consentido más de 115.000 abortos cada año, que hasta el Consejo de Estado ha hablado de paraíso del aborto libre".

Tras clausurar el X Congreso de Escuelas Católicas que se celebró en Toledo, José Bono explicó que él ha votado "lo que creo que es mejor para reducir el número de abortos, he recibido por otra parte la solidaridad de muchos religiosos, de muchas otras personas de iglesia, en la que quiero seguir estando y por tanto no voy a buscar el conflicto ni el escándalo".

 

Enterrando mitos médicos: los chicles no se pegan al estómago


Por Ana I. Gracia para elconfidencial.com, 11/11/2009

Tal vez no hace mucho tiempo se tragó un chicle y piensa que puede que esté pegado en alguna pared de su estómago. A lo mejor también cree que sólo utiliza un 10% de su cerebro y que el 90% restante lo tiene dormido. O no come por la noche porque le han dicho que engorda más; incluso se niega a levantar mucho peso por si le provoca una hernia. ¿Serán verdad, o simplemente son creencias que han pasado de generación en generación? Un grupo de pediatras británicos se han cansado de escuchar demasiados mitos médicos y han destapado ocho creencias que son mentira -o verdades a medias- y sólo existen en la cabeza de ya demasiada gente.

No se ha encontrado evidencia científica que avale que sólo utilizamos un 10% de nuestro cerebro. No existe ninguna área del cerebro inactiva. Como sucede con los músculos, utilizamos las regiones del cerebro según la actividad que se desempeñe. Cuanta mayor complejidad, mayor uso. Nunca se utiliza el 100% del cerebro simultáneamente. De hecho, sólo en grandes ataques epilépticos puede llegar a utilizarse toda la capacidad del cerebro al unísono. Tal vez este bulo se tejió cuando se afirmó que se utiliza el 10% del cerebro de forma consciente, mientras que el 90% restante se hace inconscientemente.

La mítica regla de que se puede comer algo que se ha caído al suelo si no han transcurrido cinco segundos también se desmonta. Hay bacterias que tienen una capacidad de adhesión a los alimentos en pocos segundos. La salmonella, por ejemplo, sobrevive en la madera o alfombras durante semanas, y siente especial admiración por subirse a un alimento que cae al suelo en pocos segundos. Depende del tipo de alimento, de la bacteria y del suelo. Pero los microbiólogos afirman que al 99% de estas bacterias les bastan cinco segundos, sobre todo si el alimento es un trozo de carne y el suelo, un azulejo.

No crecen las uñas y el pelo una vez muerto. La idea surgió de una ilusión óptica. Al morir, el cuerpo se deshidrata, la piel se seca y es como si encogiera. Por eso parece que el pelo y las uñas crecen, pero es falso. Físicamente es imposible: en el hipotético caso de que pudiera producirse este crecimiento, requiere la actividad de un conjunto de hormonas que, al morir la persona, mueren junto a ella.

Hay supuestos que reiteran que el color de la orina indica la hidratación de la persona. “La orina tiene que ser clara. Si es oscura, significa que no bebemos todo el agua que deberíamos tomar”. En este caso, los investigadores dicen que es una verdad a medias. Sí es cierto que una orina con más color es un síntoma de deshidratación, pero no tiene por qué ser así. Puede ser también por el proceso de ósmosis: a mayor cantidad de sustancia a disolver en una cantidad de orina, es entendible que presente un color más fuerte.

No se asuste si convive con un sonámbulo y se levanta por la noche. En ningún caso existe el riesgo de que le dé un ataque al corazón o sufra un daño cerebral si lo despierta. Se recomienda no hacerlo simplemente para no confundir ni asustar al propio afectado. Por nada más.

Otra de las creencias que seguro le habrán advertido alguna vez es tener cuidado con los chicles que, si se tragan, pueden quedarse pegado durante años en el estómago. Tal vez este mito nació –es totalmente falso- para evitar que todos los chicles terminasen en el estómago de todos los niños. No se preocupe: el estómago está lo suficientemente preparado como para enfrentarse sin ningún problema a estos ‘contratiempos.

Leyendas urbanas del hombre y su sexo

Es imposible y falso que los hombres piensen en sexo cada siete segundos. Si un hombre permanece despierto 15 horas al día, pensaría más de 7.700 veces al día en el tema. No cuadran las horas en el reloj, aunque no falten ganas. Sí es cierto que piensan más que las mujeres, aunque la diferencia va menguando conforme pasan los años. Un estudio refleja que un 54% reconoce pensar en ello una o varias veces cada 24 horas frente al 19% de mujeres.

Quizá la más extendida y popular de las creencias es que el tamaño de los pies se asemeja al tamaño del órgano sexual masculino. No se lo crea. La ciencia creó este mito al contar que los genes Hox, implicados en el desarrollo embrionario, inciden tanto en el crecimiento de los dedos de las manos y pies como en el desarrollo del pene. De ahí surgió la relación entre los tamaños de las distintas partes del cuerpo. Pero no tiene nada que ver: unos pies grandes no necesariamente suponen un mismo tamaño en otras partes.

 

What Katie Did: la lencería vintage


En Portobello Road, la zona más cosmopolita del Londres comercial, se encuentra la tienda de lencería What Katie Did.

Siguiendo los patrones de la moda íntima de los años 40 y 50, Katie Halford, la diseñadora y propietaria de la empresa, creó una hermosísima colección de corsets y complementos femeninos de primer nivel, con telas, diseños, colores e, incluso, objetivos olvidados entre las mujeres de finales del siglo pasado y principios de este: la lencería vintage, femenina y sensual.

En sus tiendas puedes encontrar desde la lencería más glamorosa a los más sexys corsets, trajes de baño, medias de raya atrás, pezoneras, elegantísimo trajes para eventos, etc. Todo un compendio de ropas pensadas más para exhibir (y hacerse admirar) que para, simplemente, llevar puestas.

Katie Halford, en una encomiable labor en defensa del trabajo bien remunerado y evitar así la explotación de mano de obra de países del tercer mundo, en su página web What Katie Did explica, con profusión de detalles, cómo, cuándo y por quién fueron confeccionadas las prendas: ¡Para que aprendan otros fabricantes!

Pese a que el comercio dónde se venden la lencería está en Londres, también se pueden hacer las compras por Internet: ¡Animaros, los corsets son hermosísimos (y muy, pero que muy, sensuales)!

Alfredo Webmaster

 

Los siete pecados sexuales que sí puedes cometer


Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 09/11/2009

Al hablar de pecados capitales, viene a la cabeza una clasificación de siete vicios que nunca se deben cometer. Dice la leyenda que, al cometerlos, se destruyen la vida de gracia y se crea la amenaza de condenación eterna, y sólo se puede ser absuelto mediante la confesión. Los sexólogos han desafiado a la historia y han disfrazado a los pecados capitales en sexuales. Estos sí se pueden cometer con absoluta tranquilidad sin miedo a ser juzado. Incluso hablan de convertirlo en la mejor arma para seducir a tu pareja. Cometer estas infracciones da un punto de placer a la pareja y les da energía. Mario Losantos y Lucía Martínez, psicólogos sexólogos, desgranan el significado de cada uno de los pecados capitales y cuál es la mejor manera de darles la vuelta sin temer ser juzgados yendo al infierno. Dicen que los chicos pecan de lujuria y ellas, de soberbia. ¿A qué bando te unes?

Lujuria. Ha sido usualmente considerada como el pecado producido por los pensamientos excesivos de naturaleza sexual. También se dice que la lujuria son los pensamientos posesivos sobre otra persona. Debido a su intrínseca relación con la naturaleza sexual, la lujuria en su máximo grado puede llevar a compulsiones sexuales o sociológicas, incluidos la adicción al sexo, el adulterio y la violación. “A veces me despierto pensando que tengo a Brad Pitt en mi cama y entonces me doy cuenta de quien realmente está en mi cama es mi marido, no Pitt. Él duerme plácidamente, ajeno a mi aventura mental. Es entonces cuando me siento afortunada por tenerlo a él, precisamente para cumplir mis fantasías”.

Gula. Se identifica con la glotonería, el consumo excesivo de comida y bebida, en cambio en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo. En términos de pecados sexuales, se traduciría en un afán de querer descubrir más: materializar fantasías sexuales, cambiar los roles en la cama, introducir juguetes en la relación, invitar a alguien a vuestra cama…. Cada cual es libre de desear y satisfacer lo que quiera (o lo que pueda).

Avaricia. Es otro pecado de exceso. Sin embargo, la avaricia se aplica sólo a la adquisición de riquezas en particular. Un avaricioso sexual es aquél que no le importa que su pareja no llegue al orgasmo con tal de que él lo haga. Cambia el chip: en temas de cama juegan dos. Así que ayuda a tu pareja a que se sienta cómoda: pregúntale, búscala, encuéntrala, satisfácela…. Al final, la avaricia termina rompiendo el saco.

Pereza. Es el más "metafísico" de los pecados capitales. La pereza hace referencia a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia. En términos sexuales, se ha convertido en la hermana carnal del sexo. ¿Nunca te ha dado pereza mantener relaciones sexuales en un momento determinado? Tampoco es bueno tomarla como un hábito, pero de vez en cuando no viene mal. No saber ejecutar la pereza puede privar de la espontaneidad y el abandono que requiere el sexo.

Ira. Puede ser descrita como un sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enojo. Estos sentimientos se pueden manifestar como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás como hacia uno mismo y el deseo de venganza. ¿Qué ocurre después de una sofocada discusión de pareja? Que llega el desenfreno más fresco…. Los mejores actos sexuales suelen llegar, casi siempre, durante la reconciliación. Por eso a veces es aconsejable enfadarse: después de la tormenta, siempre llega la calma.

Envidia. Como la avaricia, se caracteriza por un deseo insaciable. La avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más general. Aquellos que cometen el pecado de la envidia desean algo que tiene alguien más, y sienten que a ellos les hace falta. Es como querer el novio de tu amiga. Así que llega ligado desear el mal al prójimo y sentirse bien con el mal ajeno. La mejor manera de utilizar la envidia para beneficiar a tu pareja es sentirla como fuente de inspiración. Mira a tu alrededor. A lo mejor ves a una pareja o a una mujer que presumen de tener una vida sexual maravillosa. Busca, rebusca, pregúntale y quédate con los elementos que te permitirán a ti mejorar en lo que fallas. Seguro que aprovechándote de su bien, revives la pasión de tu relación.

Soberbia. Es el más serio de los pecados capitales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificado como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, fallando en halagar a los otros. Genéricamente se define como la sobrevaloración del yo respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un status elevado. También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior, y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás. Las mujeres suelen ser más soberbias que los hombres. A veces saben que se equivocaron y, aún así, no rectifican. Punto negativo. Al final, sólo te perjudicará a ti misma. ¿Cómo sacarle provecho a este ‘defecto’? Piensa en esas mujeres que caminan teniendo la total seguridad de que son guapas y encima se lo creen. Contágiate de su seguridad. ¿No te encantaría hacer lo mismo, porque tú lo vales?

 

El sexo de las flores


 

Hay libros de fotografía que nacen para permanecer abiertos sobre una mesa y que sean releídos por la mirada. Este es el caso del "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas", de Edvard Koinberg, que homenajea al botánico sueco Carl Linnaeus con sus fotorretratos de un centenar de plantas y flores.

La sexualidad de las formas del reino vegetal se muestra en estas instantáneas a color que antes de ser reunidas en este ejemplar exquisito, han sido expuestas en "60 lugares de 21 naciones", según indicó Koinberg desde su estudio en Estocolmo.

El elegante "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" (Editorial Taschen) sigue la estructura del "Calendarium Florae" -calendario floral-, de Carl Linnaeus, en los que halló "conexión entre una vieja tradición de las ilustraciones de las plantas y una moderna tecnología", según afirmó el fotógrafo.

"Carl Linnaeus desarrolló un sistema que agrupaba las plantas según el momento de su florecimiento y las clasificaba según el número y la disposición de sus órganos sexuales, trazando paralelismos entre la sexualidad de las plantas y los seres humanos", lo cual suponía un planteamiento revolucionario en la sociedad del siglo XVIII.

De ahí que Koinberg ordenase en su "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas"  sus cerca de 250 fotos en doce capítulos que hacen honor al ciclo mensual y estacional de las plantas.

Su objetivo fue "hacer ilustraciones a la manera que era habitual en aquel siglo, pero con otra técnica", la fotográfica, usando tanto cámaras de gran formato analógicas como digitales en sus dos estudios, en Uppland y Estocolmo.

Este fotógrafo trabaja siguiendo los pasos de Carl Linnaeus (1707-1778), al igual que desempeñaban su labor los pintores holandeses de naturalezas muertas del siglo XVII y XVIII y "los retratistas suecos como Alexander Roslin", argumentó.

Fuera de la tradición pictórica noreuropea, Koinberg recalcó que su sensibilidad ha recibido cierta influencia del arte japonés y además reconoció que con la obra de la pintora estadounidense Georgia O'Keeffe mantiene "algunas similitudes y muchas diferencias también".

Pero la gracia pictórica en su obra destaca por el uso del fondo negro a modo de telón de la vieja escuela sobre el que hace posar a las plantas en su estudio.

Koinberg sitúa las flores y las plantas "como si fueran seres humanos con el fondo de negro u oscuro como era habitual" en el tiempo de Linnaesus, como una expresión de cómo la sexualidad de las plantas va a iluminar el lado oscuro del desconocimiento".

Esta edición del "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" de Edvard Koinberg (Estocolmo, 1964) ha potenciado la gran carga estética de sus fotos a color en claroscuro gracias a la maquetación de las instantáneas a sangre.

La mayoría de esas imágenes "fueron tomadas entre 1999 y 2002" de flores que proceden del jardín de su residencia de verano en Uppland (Suecia) y teniendo en mente desde el inicio en que terminasen en un libro, explicó Koinberg.

Este artista no para de fotografiar plantas durante todo el año, aunque en la temporada invernal tiene que concentrarse en las plantas de esa estación o en las semillas.

De "fotógrafo sin educación botánica" se autocalificó Koinberg quien confesó que "no puede parar de añadir nuevas fotos" al "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" pero que ha "cambiado el foco para encontrar nueva energía", porque todavía le fascina seguir las hazañas de Linnaesus "con un nuevo punto de vista".

Al principio del proyecto, Koinberg dijo que se le pasó por la cabeza fotografiar la obra compilada por Linnaesus -unas 20.000 plantas-, pero admitió que tuvo que "parar, porque es probablemente imposible de llevar a cabo en una vida".

"Linnaesus fue un estudioso fantástico. Pero contó con la ayuda de colegas de todo el mundo y envió a sus estudiantes en viajes para recopilar plantas para él".

Tan interesante resulta la vida de Carlos Linneo, que el "Herbarium Amoris. La vida amorosa de las plantas" ha sido prologado de lujo por el sueco Henning Mankell, uno de los mas destacados escritores actuales de novela negra, y por Tore Frängsmyr, autor de "Linnaeus: The Man and His Work".

 

Ni brasileños ni italianos: los mejores amantes del mundo son los españoles

 

Los mejores y los peores en la cama. 15.000 féminas “que conocen mundo” no tuvieron ninguna piedad al confesar con argumentos y razones en la web OnePoll.com qué hombres se lo curran más en la cama y cuáles pasan de todo, según el país del que proceden.

Los latinos, fieles a su fama de latin lovers, mantienen las mejores posiciones. Las féminas colocan la medalla de oro a los españoles, por delante incluso de brasileños e italianos. Iván Rotella, portavoz de la Asociación Española de la Sexología, reconoce que los españoles se preocupan cada vez más por satisfacer plenamente a la mujer y ya se "lanzan más" a comprar juegos eróticos para dar "vida" al acto sexual y conseguir que la mujer disfrute tanto o más que ellos.  

A los que más colorados dejaron las encuestadas son los alemanes por desprender “demasiado olor”, acompañados en segundo lugar por los británicos, que por pereza dejan todo el trabajo para la mujer.

Los suecos caen a la tercera posición en la clasificación de los peores por ser demasiado rápidos. La lista negra la completan los holandeses, por dominantes; los americanos por tener poco tacto; los griegos desprenden demasiado cariño; el galés por egoísta y los escoceses “chillan mucho”. De los turcos aseguran que sudan mucho y los rusos son demasiado peludos.

Fuera del podium de los tres mejores, Francia, Irlanda, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Dinamarca y Canadá completan la lista de qué hombres son los que mejor saben satisfacer a las mujeres en la cama. ¿Las razones? No se confiesan. Habrá que comprobarlo.

 

Los peores amantes

Los mejores amantes

1. Alemania (huelen mal)

1. España

2. Inglaterra (demasiado vagos)

2. Brasil

3. Suecia (demasiado rápidos)

3. Italia

4. Holanda (demasiado dominantes)

4. Francia

5. América del Norte (demasiado rudos)

5. Irlanda

6. Grecia (demasiado sentimentales)

6. Sudáfrica

7. Gales (demasiado egoístas)

7. Australia

8. Escocia (demasiado ruidosos)

8. Nueva Zelanda

9. Turquía (demasiado sudorosos)

9. Dinamarca

10. Rusia (demasiado peludos)

10. Canadá

 

 

 

Ellos también fingen orgasmos


Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 22-06-09

En un mundo donde hombres y mujeres cada día se exigen más en la cama, fingir un orgasmo ha dejado de ser un escenario donde la protagonista siempre tenía nombre femenino. Aunque es cierto que el problema es más frecuente en las mujeres, ya se ha contabilizado a más de un varón que ha confesado que él también ha fingido alguna vez en su vida un orgasmo. Parecía que orgasmo y eyaculación masculina son dos conceptos condenados a entenderse porque casi siempre se dan a la vez. Pero no siempre que el hombre eyacula le acompaña un orgasmo. Son dos conceptos totalmente diferentes.

El doctor Adrian Helien, médico psiquiatra y sexólogo del Hospital Durand de Buenos Aires (Argentina), aclara términos: "Eyaculación es la emisión de semen a través de la uretra, mientras que orgasmo es la percepción conciente del pico máximo de placer en la respuesta sexual". Reconoce que existen hombres que no llegan al orgasmo y cifra en un 3% el número de varones que sufre anorgasmia. ¿Se puede eyacular, entonces, sin tener un orgasmo? "Poder, se puede. Aunque los hombres que no consiguen llegar a un orgasmo suelen fingir que lo tienen”. El caso más común de que aparezca anorgasmia es el uso de inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (“viagra y todos sus parientes: tadalafilo, vardenafilo”). Algunos varones que toman viagra no pueden eyacular, y fingen. "La razón es que tienen una erección disociada de su excitación. A veces, una erección grado 8 puntos (de 0 a 10) equivale a una excitación menor (grado 4 o 5). Les cuesta excitarse para eyacular y otra vez deciden fingir", explica.

Derrumbado el mito de que siempre son las mujeres las que siempre fingen, Iván Rotella, sexólogo y portavoz de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS), echa la culpa de esta sobreactuación en la cama a una falta de comunicación inherente a la pareja actual y a la obsesión de todos “tener que dar la talla” en la cama.

Rotella tiene muy claro dónde está la clave del misterio: hay que contar qué se desea, qué apetece, qué gusta… Y compartirlo con la pareja. "Es la única manera de poder disfrutar, tanto de tu cuerpo como de su cuerpo". Si una persona no disfruta, se lo calla y simplemente se dedica a fingir que le ha gustado el acto, su pareja considerará que "está siguiendo la manera correcta de comportarse en la cama. Y no. Hay algo que falla y no se cuenta".

El sexólogo reconoce que los hombres pueden llegar al orgasmo sin eyacular y viceversa. El hombre que lo padece, vive preso de un escenario donde hacer disfrutar a la pareja prevalece por encima de su propio placer. Falta comunicación verbal y no verbal. Pequeños gemidos, apretones o dirigir a la otra persona son algunas de las fórmulas de "enseñar" qué gusta. "Evitaríamos tener que fingir que disfrutamos de un acto que realmente no nos da el placer que necesitamos. Una situación que, además, genera mucha frustración para quien actúa un placer que no siente", dice Rotella.

¿Por qué se miente?

Entonces, si ellos mienten y nosotras también, ¿por qué todos mentimos? Las mujeres suelen fingir para reforzar la imagen viril de su pareja. Ellos para efectivamente no quebrantar la imagen de hombre que la mujer tiene de él y por el miedo al abandono. "Se piensan que si tienen un problema ellas los van a dejar", dice Helien. También les apresa la idea de "no quedar mal ante tal o cual persona porque me interesa demasiado". Aunque el sexólogo argentino reconoce que no fallar en la cama está presente en todos los hombres. Los más compasivos, no quieren lastimar a sus parejas. Piensan que van a creer que no llegan a excitarlos lo suficiente."Es absurdo no sentarse para resolver el problema", insiste Rotella.

Helien reconoce que se puede disfrutar de una relación sexual sin llegar a un orgasmo, pero hay un mandato social que dicta que la sexualidad, si eres varón, debe incluir orgasmo y eyaculación. "Es cierto que al aumentar la excitación aumenta la tensión sexual que se alivia con el orgasmo".

Hoy se vive el sexo con más exigencia por parte de varones y mujeres, lo que trae aparejado más problemas y más ocultamiento. El péndulo que prohibía el ejercicio de la sexualidad y el disfrute, hoy coexiste al lado de la exigencia. "Hay que tener orgasmo y si es posible varios orgasmos todos a la vez". Las mujeres perfectas son las multiorgásmicas. Los varones deben tener orgasmos sin eyacular (por culpa del sexo tántrico) o varios orgasmos, porque lo importante es la cantidad.

Tanto en los hombres como en las mujeres fingir no es la solución. Al contrario: prolonga la disfunción. Tanto si es él como si es ella, hay que admitir que se tiene un problema para buscar soluciones. El sexo es un trabajo "en equipo" en el que el orgasmo no es el fin, "sino el medio para disfrutar de la relación y de tu pareja".

 

Vigésimo relato: Desnudándose al teléfono


Desnudándose al teléfono, relato de Arancha Ames (Santiago de Compostela)



Un par de llamadas; una imagen esbozada de aquel extraño. Apenas una ventana entreabierta. Sabía de sus ideas políticas, de su visión de la vida, de sus gustos en arte. Y absolutamente nada de lo que realmente importa.

Desconocía el color de sus ojos; no sabía a qué olía su cuello, en ese pliegue donde se concentra el olor del hombre.

Ignoraba la fuerza de su mano al estrecharla y ni siquiera podía imaginar el tacto de su piel. No había sentido su aliento ni el sabor de sus labios, pero llevaba casi una hora hablando con él como si lo conociera de toda la vida. Viajaba con él en su coche, se reía con sus chistes; reconocía su sutil ironía y su ingenio chispeante. La transportó a países lejanos, a culturas diferentes.

Entró con él en su casa, desde la distancia, con los ojos cerrados. Sintió el mismo calor que sentía él, el calor que emanaban sus paredes golpeadas por el sol de un largo día. Rió cuando le escuchó quejarse por las ventanas impúdicas a cuyo través se filtraba un infierno bochornoso. Le escuchó abrirlas, buscando el aliento tenue de una brisa refrescante.

Y entonces ocurrió: deseó despojarse de la ropa que le ahogaba. Y se lo dijo.

Se lo dijo mientras le contaba como se iba desprendiendo una a una de aquellas prendas opresoras.

Primero fueron los zapatos; ella sonrió e hizo un comentario estúpido mientras él dejaba escapar un suspiro, casi un orgasmo de placer. Después los calcetines: era el momento más erótico del preludio de sexo.

Le tocó el turno a la corbata que como una soga de seda atenazaba su cuello. Lo imaginó casi arrancándola, con un movimiento salvaje y varonil.

La chaqueta cayó inmediatamente, deslizándose suave de sus hombros hasta alcanzar la cama. Lo evoco delicado mientras desabotonaba la camisa, lentamente, botón a botón. Casi llegó a sentir el roce de la piel desnuda cuando se la quitaba.

Cuando le llegó el turno a los pantalones, se le empezaron a despertar deseos dormidos, necesidades que creía apagadas para siempre. Con los calzoncillos bajando por sus muslos, le empezó a palpitó su sexo: sintió humedad.

Desnudo sobre la cama, hablando, ella anheló que la distancia que les separaba no fuese distancia.

Colgaron el teléfono.

Supuso que todo volvería a ocupar su lugar, que volvería el sosiego, que se apagaría la pasión. Se equivocó.

Cuando suena el teléfono lo vuelve a ver desnudo, en un dèjá vu que se repite una y otra vez: ¡Llámame!

 

 

 

Tráfico y explotación de mujeres: los caminos de la prostitución (IV y final)


Cuarta y última parte de los reportajes que bajo el título “Tráfico y explotación de mujeres”, realizaron Mónica Cebeiro Belaza y Álvaro de Cózar para El País.

Como dije en los tres primeros (podéis leerlos más abajo en la bitácora o pinchando en estos enlaces: Reportaje I, Reportaje II y Reportaje III), el negocio sucio que se mueve entorno a la prostitución y la trata de blancas es de tal magnitud, que todos debemos ser parte de la solución.

Como en la primera ocasión, os recomiendo que lo leáis con sumo interés.

Alfredo Webmaster



 


 

4. Prostituir a la fuerza no es delito grave: Las leyes vigentes son insuficientes para luchar contra la trata y se plantean reformas - Las víctimas sólo son protegidas a cambio de información "relevante" 

Los policías que llevan años de lucha contra la trata recuerdan los primeros años del combate. En una ocasión, los agentes consiguieron sentar en el banquillo de los acusados al dueño de un club donde se explotaba a mujeres. Dos mujeres, prostitutas del local, testificaron contra el hombre. El juez le condenó, pero no cerró su local. El argumento fue que sólo había dos víctimas de trata de personas. El resto de las mujeres que trabajaban en el local no habían denunciado. "Cerrar el local sería perjudicar a las que están porque quieren", dijo el magistrado a los policías. La esclavitud de dos mujeres no era una razón suficiente para clausurar el burdel.

La actitud de los jueces ha cambiado desde entonces, pero sigue habiendo múltiples problemas para luchar con eficacia contra la trata de seres humanos. Por un lado, la falta de determinación del Gobierno -tanto de éste como de los anteriores del PP- sobre qué hacer con la prostitución provoca que haya un gran negocio que se mueve al margen de la ley y que genera extraordinarias ganancias para los explotadores sexuales. Y, al margen del recurrente debate entre abolicionistas y regulacionistas de la prostitución, no se abordan de forma prioritaria las reformas que hacen falta para erradicar la trata.

Uno de los problemas más graves que denuncian las ONG es que se protege a las víctimas no por el hecho de serlo sino por colaborar con la policía. Sólo se les concede el permiso de residencia si han denunciado y si la información que han dado ha sido "relevante" para desarticular una red. Si lo que cuenta la mujer no es útil, no hay permiso. Quid pro quo. Algo que en el caso de la violencia de género sería inadmisible, cuando se trata de la explotación sexual se tolera sin más. "No se enfoca la cuestión como una violación terrible de los derechos humanos más básicos en una sociedad democrática sino que se recompensa a las víctimas si ayudan", dice Cristina Garaizábal, portavoz de la asociación Hetaira. Opinión que comparte también la ONG Proyecto Esperanza.

La regulación de los permisos de residencia acaba de costarle a España una condena de la Unión Europea. El Tribunal de Luxemburgo dictó sentencia la semana pasada contra nuestro país por no haber incorporado a nuestro derecho una directiva de 2004 sobre expedición de tarjetas de residencia a las víctimas de trata. La UE, que sí acepta que los permisos puedan concederse a cambio de información, exige garantías que aún no se cumplen en nuestra legislación, como que se dé a las víctimas un periodo de reflexión para decidir si desean denunciar. Ése es uno de los momentos más delicados. Las víctimas, sobre todo si están en manos de redes violentas, tienen miedo y necesitan un tiempo -con asistencia sanitaria, legal y psicológica- para pensar lo que desean hacer. Muchas veces sus familias están amenazadas en el país de origen. Un portavoz del Ministerio de Igualdad asegura que la transposición de esta directiva está contemplada en la propuesta de modificación de la Ley de Extranjería.

Después de la denuncia, e incluso si se les concede el permiso de residencia -sólo lo han conseguido 951 mujeres en los últimos ocho años y se les ha denegado a otras 648-, los problemas continúan. "Luego se encuentran con que necesitan un permiso de trabajo", señala Cristina Garaizábal. "Y es muy difícil que les hagan una oferta".

En esas se encuentra estos días Hope (Véase EL PAÍS del pasado lunes, 18 de mayo). La chica nigeriana vino a España engañada y fue obligada a prostituirse en varios clubes de carretera. Tras denunciar a los tratantes, obtuvo el permiso de residencia. Busca empleo desde entonces. Y siempre le ocurre lo mismo. Le dicen que la pueden contratar, pero si consigue primero un permiso de trabajo. Nadie quiere hacer la primera oferta. Sin permiso de trabajo, no hay empleo. Y sin empleo, no hay permiso. "Todos los días voy a entregar mi currículum a bares, tiendas. Nadie me hace caso y la residencia me caduca dentro de unos meses. No me queda dinero y tengo miedo de que me expulsen", se lamenta.

La protección a las víctimas es sin duda una de las asignaturas pendientes en el tema de la trata. Pero también hay suspensos en el ámbito de la justicia. El Código Penal regula por un lado el obligar a una mujer a prostituirse y por otro, el tráfico de personas. La primera cuestión está castigada sólo con penas de dos a cuatro años de cárcel (una pena no grave, según el código). La misma sanción se impone a los que se lucren "explotando la prostitución de otra persona", aun con su consentimiento. Y, dado que la trata muchas veces es difícil de probar, éste puede ser el único castigo que reciba el delincuente.

Se regula por otro lado el tráfico de personas. El artículo 318 bis establece condenas de 4 a 8 años de cárcel para quienes trafiquen con inmigrantes y entre 5 y 10 años para quienes lo hagan con fines de explotación sexual. Esta disposición plantea dos problemas. En primer lugar, que se juntan dos conductas que no tienen nada que ver: una cosa es introducir en España de forma ilegal a inmigrantes que quieren entrar y otra muy distinta traerlos engañados para esclavizarlos y explotarlos. "Estos tipos penales deben separarse", señala Joaquín Sánchez-Covisa, fiscal de sala del Tribunal Supremo y coordinador de extranjería. "Es necesario un delito específico de trata de seres humanos". El Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, aprobado por el Gobierno el pasado diciembre, recogía esta modificación legal. Pero todavía no se ha producido.

Otro problema de este artículo es que habla sólo de inmigrantes, lo que implica que quedan fuera todos los ciudadanos de la Unión Europea. Las mujeres rumanas no se consideran víctimas de trata y son una de las nacionalidades más afectadas por este problema. Marta González, de la ONG Proyecto Esperanza, cree es una de las primeras cuestiones que hay que modificar. Se espera que el Gobierno introduzca algunos de estos cambios en su próxima reforma del Código Penal.

Otro de los grandes problemas es la falta de datos. No se conoce la dimensión del problema y por lo tanto es complicado actuar de forma adecuada. No hay información fiable y centralizada sobre el número de prostitutas en España, el número de burdeles, el número de testigos protegidas, el número de denuncias o el número de condenas por este tipo de delitos. Todo son estimaciones basadas en nada concreto.

"Esto es cierto", responde un portavoz del Ministerio de Igualdad. "Pero es una característica común a todos los países. Conscientes de esta realidad en nuestro plan hemos incluido diversas medidas que nos permitan conocer mejor la situación y cuantificarla. Hay planteados diversos estudios. Además, el CICO (Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado) y el Ministerio del Interior están trabajando ya desde el 1 de enero en el diseño e implementación de una base de datos que nos permitirá un conocimiento más exhaustivo y ajustado a la realidad".

Tampoco hay, por el momento, campañas de sensibilización a pesar de que es un problema grave que apenas preocupa en nuestro país. Ni a la sociedad en su conjunto ni a los clientes de prostitución. Desde el Ministerio de Igualdad se asegura que las campañas se están preparando ya, pero que llevan tiempo.

Otro debate es el de los medios de comunicación. ¿Deben suprimir los anuncios de prostitución porque quizá en sus páginas haya víctimas de trata de personas? Dos diarios de reciente creación no los admiten: Público y 20 Minutos. El Plan contra la Trata del Gobierno dice que se promoverá el "control" de este tipo de publicidad. No se dice cómo. Los principales periódicos (incluido éste) no han seguido el consejo. Los responsables de EL PAÍS dicen que los anuncios no están prohibidos.

 

Trata, prostitución y Código Penal

Se considera trata de personas, a la captación, transporte, embarque o recepción de personas por medio de amenaza, uso de la fuerza, coacción, fraude, engaño, abuso de poder o mediando pago a alguien que ejerza un control previo sobre la víctima. Para que pueda hablarse de trata —y no sólo tráfico ilegal de inmigrantes— tiene que haber un propósito de explotación que puede ser sexual, laboral o de extracción de órganos. Pero el sexo es lo que más tráfico humano mueve. El 90 % de las actividades de la Ucrif, la unidad de la Policía Nacional encargada de trata, se refieren a este tipo de explotación.

Al estar la trata de seres humanos con fines de explotación sexual tan ligada a la prostitución, la lucha policial y judicial tiene que tener en cuenta las normas que se ocupan de ambos fenómenos. Y ambas son mejorables. El Código Penal de 1995 despenalizó el proxenetismo, conducta que antes sí se perseguía. El legislador quiso no castigar las conductas que rodean a la prostitución libremente ejercida y a partir de entonces empezó a castigarse sólo al que “obligaba” a una persona a ejercer la prostitución. Este marco legal creó un nuevo escenario que propició el rápido desarrollo de una industria alrededor del comercio sexual.

En 2003 el legislador volvió a cambiar de idea y se castigó de nuevo a todo aquél que se lucraba explotando la prostitución de otra persona, “incluso con su consentimiento”. Pero como la prostitución es una actividad lícita, suele haber serios problemas para probar la relación entre prostitutas y chulos.

Por otro lado están regulados los delitos de trata y de tráfico ilegal de inmigrantes. Están juntos, así que es imposible conocer las estadísticas criminológicas sobre trata.

Y finalmente están las víctimas, tratadas por la ley española como instrumentos al servicio de la policía. “El artículo 59 de la Ley de Extranjería permite que se les conceda el permiso de residencia si denuncian y si aportan información relevante para desarticular redes”, explica Marta González, de la ONG Proyecto Esperanza. “Si deciden no denunciar, o tienen muchos datos, no hay derechos. No las tratamos como víctimas de una gravísima violación de los derechos humanos básicos”.

 

Las mujeres casadas se masturban (o lo dicen) más que las solteras


Por Rebeca Royo Ortiz para elconfidencial.com, 15-06-09

La vergüenza, la maldita vergüenza que todavía hoy padece la mujer es la responsable directa de ver en la masturbación femenina un comportamiento “raro”. Esta semana ha preguntado abiertamente a viejas y no tan viejas conocidas sobre el tema, sin tapujos y sin dejarles mucho margen para maniobrar: “¿Tú te masturbas?”. Cuando pones el tema sobre la mesa, a las más jóvenes les entra antes la risa. Si lo preguntas por email, tardan en recordarme que la masturbación femenina nunca ha estado bien vista por la sociedad, que eso sólo era cosa de hombres pero que el mundo ya está cambiando y se están cayendo muchos tabúes.

Las que reconocen públicamente que no lo han probado nunca alegan que, por suerte, tienen las necesidades cubiertas con su pareja. Curiosamente, las mujeres felizmente casadas se masturban más (o por lo menos lo confiesan sin ningún pudor) que las solteras (muy pocas se han atrevido a cantar el “yo también me masturbo”). Es como que te rechacen una onza de chocolate porque acaban de comerse un plato de lentejas. El objetivo no es saciar el hambre. Es puro placer. Pero vayamos por partes.

No sé si por pasotismo o por vergüenza, la mitad de las encuestadas me han dado el silencio por respuesta. Puede ser que la escala de reacciones manifestadas tenga que ver con la misma idea: a ver quién tiene narices de confesar abiertamente “yo también me masturbo”.

La masturbación empieza con la pubertad. Con 16 años, cuando rara vez sale el tema (por supuesto, citando el caso de una amiga cercana), se cuenta en un tono que mezcla el asombro con cierto toque de censura, incluso de escándalo. Por si acaso alguien abre los ojos como platos para exclamar “¿¿¿pero tú te masturbas, tía???”. Quien lo ha experimentado lo niega, por supuesto, por miedo a ser tachada de vete a saber qué cosa horrible.

A los veinte ni se niega ni se afirma. Se van por los cerros de Úbeda hasta que, la más atrevida, confiesa públicamente a sus amigas. “Yo me masturbo, ¿qué pasa?”. Superados los 30 años, prácticamente todas las mujeres (con o sin pareja) se masturba. Con cierta asiduidad, además. Otra cosa es que no lo cuenten: represión ligada a educación religiosa, la influencia de los cuarenta años de dictadura o el miedo a ser etiquetada como una “guarra” por hacer algo tan sano y necesario como es la masturbación pueden ser algunos de los motivos.

Las que hablan con conocimiento de causa son las que superan los treinta y tantos, las que más interiorizadas tienen el verdadero objetivo de la masturbación femenina. De las que no se masturban piensan que han sufrido algún tipo de educación errónea, porque por falta de información no será. “Masturbarse es una acción tan innata como mamar del pecho de una madre al nacer. No se necesita de un libro de instrucciones para aprender”. Todas tuvieron dudas y más de un complejo al pensar que podían estar haciendo algo “sucio”.

Bajo la influencia del pecado

La sexualidad de las mujeres siempre ha sido demasiado íntima o absolutamente privada. Si tenemos en cuenta que la mitad de las encuestadas me dieron la callada por respuesta, se deduce que es un tema todavía clandestino, aunque presumamos de ser liberales sexualmente hablando.

Muchas han confesado que estas ideas ya están superadas y desconocen que mantienen aún muy arraigado el prototipo femenino convencional. Sólo cuatro de cada diez confiesa abiertamente “yo me masturbo”. Tres de cada cuatro están felizmente casadas. Algunas coleccionan películas porno (y las comparten con sus amigas) y se lo montan con sus bolas chinas para llevar a los niños al colegio. Utilizan la masturbación como método de relajación.

Cierto es que las mujeres suelen tener bastantes prejuicios a la hora de explicar de una manera natural cuestiones relacionadas con el mundo de la masturbación. Los hombres tienen la fama de estar todo el día obsesionados con el tema, pero a la hora de la verdad las chicas son más abiertas para dudas y observaciones con las amigas. Por regla general, la mujer todavía hoy desconfía de los juguetes eróticos y su reacción ante los mismos va desde el desprecio más absoluto al miedo o la risa. Las hay que confiesan abiertamente que “tengo un juguetito negro que es mi segundo novio y nos gusta ver juntos películas porno” o las que conocen a amigas que, en tiempos de crisis, prefieren quedarse a jugar en casa que ir de cervezas.

¿Sexo sin amor?

Los hombres creen que las mujeres se masturban con menos frecuencia que ellos. Se debería ahogar también el mito de que las chicas pueden aguantar más sin sexo y que casi todas relaciona inevitablemente sexo con amor (¿se creerán los hombres que las mujeres sólo hacen el amor y no practican sexo?).

Las chicas suelen empezar a explorarse entre los 11 y los 15 años. Algunas lo hacen más tarde. Otras nunca. En realidad no existe ninguna obligación real de practicarla, ni una frecuencia ideal, ni un peligro para la salud en caso de exceso. Los límites los marcarán las costumbres, las normas, los gustos o los colores. Está claro que, a la que le gusta el sexo lo disfruta como le parece: con su pareja, con sus amantes, en solitario, con películas, con juguetes o sin ellos. Dicen que la mujer es plena sexualmente hablando cumplidos los 30 años. No sé si tendrá algo que ver que las más mayores sean las más claras al hablar sobre el tema. En una cosa se les debería hacer caso: lo que piensen los demás da igual. Al final parece que se empiezan a soltar lastres. Todas las mujeres del mundo deberían unirse para dejar al desnudo la masturbación femenina.

 

¡Sí, las tiene…!


Como sabéis, siento devoción por la publicidad argentina. Me entusiasma la creatividad que derrochan y su mordaz crítica sobre la vida real, sobre las cosas más variadas del día a día.

Hoy os presento otro ejemplo, un anuncio realizado para el refresco Sprite, un spot titulado  ¡Tu amigo te tiene ganas!

La voz en off es de Jorge Lanata, un excepcional periodista argentino, colaborador habitual en la Tertulia Latinoamericana del programa que Gemma Nierga tiene en la Cadena SER.

Y tu… ¡Sí, tú… la chica que está leyendo esto!, ¿Sabías que tu amigo te tiene ganas?

Alfredo Webmaster

 

¡Trágate esa!


El semen puede ayudar a curar el cáncer

En los estudios realizados por un grupo de investigadores de la North Carolina State University (EE.UU.), dirigidos por la doctora Helena Shifteer, se llegó a una conclusión sorprendente: “Las mujeres que a menudo realizan felaciones con ingesta del semen de sus parejas, tienen un 40 % menos de posibilidades de desarrollar cáncer de mama”. La noticia fue difundida por primera vez en la cadena de noticias CNN.com/Health en octubre de 2003, y confirmada posteriormente por los estudios del doctor AJ Kramer de la Johns Hopkins School of Medicine de Baltimore, en Maryland (EE.UU.).

Hasta ahora, se decía que el semen era una excelente “crema” de cara, que ayudaba a disminuir de forma notable las arrugas y las patas de gallo, además del efecto beneficioso que tenía en la eliminación de las bolsas en los párpados y las ojeras.

"Yo animo a todas las mujeres del mundo a que practiquen la felación y que ésta se convierta en la rutina de salud más importante de su vida diaria" afirma la doctora Helena Shifteer, directora del grupo de científicos que realizaron el estudio. Ella misma ingiere el semen de su marido como medida profiláctica y de prevención del cáncer.

Obviamente, como indica el estudio científico, para que el método sea efectivo, la ingestión de semen debería ser de al menos dos veces por semana.

A su vez, el estudio también previene sobre esta práctica al indicar es desaconsejable en caso de parejas múltiples o de sexo fortuito. Si bien la ingesta era beneficiosa para prevenir el cáncer, en caso de realizarlo con parejas fortuitas u ocasionales, podría ser un método de transmisión de enfermedades sexuales como la hepatitis b, los herpes y hasta el VIH.

En el estudio, se tomaron referencias de más de 15.000 mujeres que en los últimos diez años habían realizado felaciones con carácter regular que incluían la ingesta de líquidos ejaculatory. Los investigadores encontraron que las mujeres que habían realizado el acto regularmente, de una a dos veces a la semana, se producía una menor incidencia de cáncer de mama que aquellas mujeres que no lo habían hecho, en porcentajes cercanos al 40 %.

"En los casos de mujeres en las que se detecto de cáncer de mama, además de la ausencia de felaciones con ingesta de semen, también existieron otras causas que pudieron generar la enfermedad. La ausencia de felaciones es una causa, no la causa", dijo la doctora Helena Shifteer.

"Creo que el estudio de la doctora Shifteer elimina la última sombra de duda de que la felación es en realidad un acto saludable", dijo el doctor AJ Kramer, de la Johns Hopkins School of Medicine, científico que no participó en la investigación anterior pero que sí dirigió la suya propia. "Estoy sorprendido por estos resultados, pero también estoy emocionada de que pudimos haber descubierto una manera relativamente fácil de disminuir la incidencia del cáncer de mama en la mujer."

El reasearch del doctor AJ Kramer constaba de dos grupos de pruebas, uno formado por 6.246 mujeres de edades entre 25 a 45 años que habían realizado felaciones y que ingirieron semen de manera regular en los últimos cinco a diez años, y un segundo grupo formado por 9.728 mujeres que no habían realizado felaciones.

El grupo de mujeres que había realizado felaciones y tragado semen, presentaban unas tasas de cáncer de mama de únicamente el 1,9 por ciento, mientras que el segundo grupo, el que no realizaban ingesta de líquidos ejaculatory, habían tenido una tasa de cáncer de mama de 10,4 por ciento.

Si es cierto lo que dicen estos científicos, no me extrañaría nada que dentro de poco empezaran a aparecer algunos alimentos que dirían, por ejemplo:

- Cuide su cuerpo con yogures Danone Activia, ricos en bífidus y semen natural. Cómprelos con sabores fresa y limón. ¡Su cuerpo y su salud se lo agradecerán!

- Compre leche de soja VivesSoy de Pascual, con omega 3 y 6, isoflavonas y semen. ¡Ayuda a mantener una buena salud ósea y a prevenir el cáncer!

Alfredo Webmaster

 

Lo que Mónica Lewinsky buscaba era mejorar su salud... ¡Y nosotros pensando que era otra cosa!

 

Pronto empezáramos a ver expendedores de semen en los servicios públicos

 

Tráfico y explotación de mujeres: los caminos de la prostitución (III)


Tercera parte de los reportajes que bajo el título “Tráfico y explotación de mujeres”, realizaron Mónica Cebeiro Belaza y Álvaro de Cózar para El País.

Como dije en los dos primeros (podéis leerlos más abajo en la bitácora o pinchando en estos enlaces: Reportaje I y Reportaje II), el negocio sucio que se mueve entorno a la prostitución y la trata de blancas es de tal magnitud, que todos debemos ser parte de la solución.

Como en la primera ocasión, os recomiendo que lo leáis con sumo interés.

Alfredo Webmaster



3. Unos trafican, otros ponen el burdel: Los problemas jurídicos para probar los vínculos entre las redes de trata de mujeres y los clubes de alterne facilitan que la prostitución forzada quede impune.

La ruta del amor. Cuenca. Kilómetro 200 de la Nacional 301. Por la radio, un sábado por la noche, se escuchan toda clase de invitaciones para consumir sexo. Es Loca FM. Entre techno cutre y pachanga, se van anunciando los locales con los que se va a topar el conductor en pocos minutos: Las Torres, Night Star, Los Molinos, Pasarela... Una voz grave y masculina sugiere detenerse en uno de ellos: "Las Torres. Simply the best". A lo largo de 20 kilómetros hay siete clubes de alterne. Grandes, pequeños y medianos.

En Los Molinos, uno de los más exitosos, no dejan pasar a las mujeres. Ni a la prensa. Un encargado paraguayo balbucea rápido que allí no se hace nada malo, pero que no tiene intención alguna de dejar entrar a dos periodistas. Ni siquiera para tomar unas copas como cualquier cliente. El aparcamiento está a reventar. Jóvenes -algunos con cochazos y con la música a tope- entran riéndose. Dentro les esperan más de 60 mujeres que trabajan allí, de distintas nacionalidades, jóvenes y guapas. Esa noche se hará, probablemente, una gran caja.

Las redes de tráfico de mujeres extranjeras pueden obligar a las chicas a prostituirse en las calles y polígonos industriales -a veces también en pisos-, pero es raro que tengan un local de alterne explotado por ellos mismos, sobre todo cuando la red es pequeña y está formada por tres o cuatro personas. Hacen falta españoles que actúen como tenderos de la mercancía. Y son necesarios varios contactos, porque las mujeres no pueden estar paradas en el mismo club durante muchas semanas. Los traficantes tienen que montar una red de locales por la que puedan ir circulando. Cada zona de España tiene sus especialidades geográficas: en la cornisa cantábrica, el 90 % son brasileñas. En La Junquera (Girona) hay un porcentaje similar de rumanas. La cifra total de clubes, según la Unidad contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsificaciones Documentales de la Policía Nacional está en torno a los 2.500.

Los empresarios españoles insisten en que ellos no tienen nada que ver con la trata de mujeres. Aseguran que sólo les ofrecen un espacio en el que ejercer libremente como prostitutas y que, a cambio, les cobran por el alojamiento y comida. Luís, un cubano ex jugador de voleibol dueño de Las Torres, en Cuenca, defiende que es un negocio más en el que todos son libres. "En las copas vamos al 50 %, pero el cliente da directamente el dinero a la mujer. Yo no quiero problemas. Tampoco me meto en si tienen o no tienen relaciones sexuales. Ése es su problema. Yo les cobro 40 euros al día por habitación, desayuno, comida y cena y no quiero saber nada más. No acepto menores de edad ni voy buscando chicas. Vienen las que quieren".

La realidad no tiene siempre el tono rosa que pinta Luís. En los clubes hay mujeres obligadas a ejercer la prostitución. Sobre todo durante sus primeros meses en España, los que tardan en pagar la deuda a sus captores. Las endeudadas están obligadas a hacer cualquier cosa que les digan. A veces es su mami -la controladora, la persona que las vigila siempre-, la que se ocupa de todas sus relaciones mercantiles, de decirle lo que tiene que cobrar y con cuántos hombres tiene que mantener relaciones sexuales cada noche. Y la encargada de presionarla si los objetivos mínimos no se cumplen. El empresario puede mantenerse al margen y limitarse a cobrar a las mujeres entre 40 y 60 euros al día para evitar conflictos con la justicia.

Pero en muchos casos sí es el dueño del club -a través de sus encargados y empleados-, el que explota directamente a la mujer una vez que los traficantes la han traído a España. En las sentencias judiciales se encuentran múltiples casos como éste. "Eugenio trabó contactos con diversas personas de Rusia, quienes le enviaban periódicamente mujeres de dicha nacionalidad", relata el Supremo en una resolución de junio de 2006. Eugenio era el dueño de un club de alterne en Roquetas de Mar (Almería). Sus amigos rusos reclutaban mujeres prometiéndoles trabajar como camareras. Cuando ellas llegaban, si se negaban a ejercer de prostitutas, Eugenio las obligaba a hablar por teléfono con el captador ruso, que amenazaba con matar a sus familias. El español imponía multas a las que no trabajaran algún día, no llevaran falda o se negaran a ir con un cliente determinado. Eugenio las obligaba a practicar lo que él llamaba el "pequeño champán" (beber una botella, dejarse tocar y masturbar al cliente) y el "gran champán" (con sexo completo). Una relación laboral -obligada, eso sí- en toda regla.

Las autoridades saben dónde están los clubes. ¿Por qué no hay un mayor control entonces? ¿Por qué no se hace una vigilancia constante para evitar que sean espacios en los que se esclaviza impunemente a las mujeres? Hay dos vías de actuación: la policial y la de la inspección de trabajo. Y ambas se encuentran con el mismo problema: la falta de regulación en España de la prostitución. Como no está prohibida, no pueden acosar de forma permanente a los locales. Como no está regulada, tampoco pueden controlar que se cumpla una determinada normativa, que se respeten los derechos laborales de las mujeres.

"El tema no está claro ni siquiera en cuanto al alterne [tomar copas con los clientes] que es una actividad más visible y que se puede controlar más", explica Manuel Alía, subdirector general para la Inspección en materia de Seguridad Social, Economía Irregular e Inmigración del Ministerio de Trabajo. "Según los tribunales catalanes, hay una relación laboral", continúa. "Según los gallegos, no puede haberla porque se trata de un trabajo que atenta contra la dignidad humana. Pero en lo más gordo, que es si allí se mantienen relaciones sexuales contra la voluntad de la víctima, no podemos entrar porque la legislación no nos ampara".

La policía se encuentra con el mismo problema a la hora de actuar. La prostitución es una actividad lícita, por lo que no pueden perseguirla. Sólo pueden ir tras el tráfico de personas y la inmigración ilegal. Por lo general, las redadas buscan mujeres sin papeles. Una vez detenidas, algunas denuncian a los explotadores. Otras no. Por miedo a represalias y porque muchas veces el empresario las ha convencido de que los agentes -que pasan a menudo por los prostíbulos para conseguir información- no las van a ayudar.

El negocio de la prostitución es, según la ONU, el segundo negocio mundial más lucrativo, tras el tráfico de armas y antes que el tráfico de drogas. Reporta anualmente unas ganancias de entre 5 y 7 billones de dólares y moviliza a unos 4 millones de personas. En España mueve unos 18.000 millones de euros al año, según el Informe de la Ponencia sobre la Prostitución en nuestro País, redactado por las Cortes Generales. Pero la cifra es una vez más, una estimación poco fiable y basada en un número de prostitutas que todavía se desconoce.

Hay datos que sí indican que, en cualquier caso, hablamos de mucho dinero. Hace unas semanas, la Policía Nacional detuvo a José el Francés, un empresario almeriense que supuestamente había blanqueado 12 millones de euros desde el año 2007. Las ganancias provenían de sus siete clubes de alterne en Almería capital y Roquetas de Mar. El empresario ocultaba 13 empresas tapadera, que estaban en manos de testaferros y hombres de paja, normalmente drogadictos que aceptaban dar la cara en los locales por muy poco dinero. La mujer de José el Francés, rusa, era la encargada de conseguir mujeres en Rusia y Brasil para el entramado.

La provincia de Almería es uno de los focos de la prostitución en España. Nada más llegar a El Ejido, el Golden y otros locales de los polígonos lanzan sus mensajes de neón a los automovilistas. A pocos metros de allí, en ese laberinto de invernaderos que da trabajo a inmigrantes venidos de Latinoamérica, África y Europa del Este, se encuentran otros clubes algo menos selectos. Uno de ellos es el Kongo, muy cerca de Roquetas de Mar. Desde fuera parecería un almacén de chatarra si no fuera por el parpadeo del neón. Dentro es un club de alterne para inmigrantes. "Es raro ver a un español por aquí", dice una de las chicas, una rumana con el rostro desencajado que pide ayuda en los primeros minutos de conversación: "Quiero salir de aquí. No me gusta esto. No quiero dedicarme a la prostitución".

En esos tugurios es donde la ONG tienen más problemas para acceder a las chicas y atenderlas. También en los pisos, donde las mujeres están más desprotegidas que en cualquier otro sitio. Algunas mujeres apenas salen a la calle y sólo tienen contacto con los clientes durante un breve lapso de tiempo. Trabajan y viven allí. "Algunas casas son auténticos almacenes de mujeres", relata un agente de la UCRIF especializado en Europa del Este. "Hace poco vimos un chalet pequeño en el que vivían hacinadas 17 rusas. Dormían en habitaciones llenas de literas y no salían nunca". Se minimiza el gasto y optimiza el beneficio. La prostitución china, por ejemplo, menos visible, se ejerce casi en su totalidad en pisos de grandes ciudades, en Madrid y en Barcelona. Como en la calle, en los pisos no hacen falta grandes inversiones. Sólo poner a la mercancía humana a producir.

Uno de los pocos clubes chinos está en Madrid. Es un pequeño local con chicas asiáticas. La clientela, salvo algún español trajeado y silencioso, es oriental. Las jóvenes están calladas comiendo arroz con palillos en torno a la barra del local. Al fondo, la mami. También china. No dicen mucho. Una de las chicas tiene 20 años, viene de Tailandia y chapurrea un inglés lo suficientemente ágil como para expresar que quiere marcharse de allí. "Quiero volver a Bangkok con mi familia". No tiene billete de vuelta y dice que necesitará un año para conseguir el dinero. Cuando no trabaja está en casa haciendo sudokus.

Un grupo de chinos entra en el local e interrumpe la conversación. Se llevan a la chica rápidamente. Dos semanas más tarde, ya no está allí. "La trasladaron a otro sitio", dice el encargado. Quizá tuvo problemas por hablar demasiado con este periódico. "No le pasará nada", dice el hombre, quitándole importancia. "Como mucho la habrán dejado un par de días sin comer".

 

Tráfico y explotación de mujeres: los caminos de la prostitución (II)


Hoy publico la segunda parte de los reportajes que, bajo el título “Tráfico y explotación de mujeres”, realizaron Mónica Cebeiro Belaza y Álvaro de Cózar para El País.

Como decía en el primero de ellos (podéis leerlo más abajo en la bitácora o pinchando en este enlace), el negocio sucio que se mueve entorno a la prostitución y la trata de blancas es de tal magnitud, que todos debemos ser parte de la solución.

Como en la primera ocasión, os recomiendo que lo leáis con sumo interés.

Alfredo Webmaster



 

 

2. Aisladas en el club de carretera: Las organizaciones son grupos heterogéneos - Proceden de una decena de países - Cambian constantemente a las chicas de local

Benín City es un conglomerado de polvorientas casas de chapa oxidada, cables pelados cruzando las calles y condenadas carreteras de socavones. Pero es un lugar perfecto para hacer negocios. La ciudad, al suroeste de Nigeria, es un lugar de gente emprendedora y comerciante, capaces de vender en la calle desde una antigua pieza precolonial de gran valor hasta una inservible lavadora despiezada. Si se le pregunta a cualquier joven ocioso de los que pasan todo el día sentado en la calle a qué se dedica, lo más probable es que el chico saque un móvil y diga con cierta altanería: Soy un hombre de negocios. Éste es mi call center. El político nigeriano Bola Ige, asesinado a balazos en 2001, describía ese don de sus compatriotas para los negocios con una elocuente frase: "Si sabes cómo empaquetar la mierda, la podrás vender en Nigeria".

Casi todas las mujeres africanas que ejercen la prostitución en España proceden de Benín City. Durante el siglo XVIII la ciudad fue el centro de la costa de los esclavos, el lugar del que partían miles de africanos para ser explotados en las colonias. Negocio y explotación de personas, las dos caras de la prostitución siglos más tarde. Quienes la controlan en Benín City tienen medio negocio montado si saben utilizar el deseo de miles de mujeres por salir de la pobreza, prosperar en Europa y enviar dinero a sus familias.

Sobre ese sueño se levantan las redes de trata de personas en Nigeria y en el resto de países exportadores de mujeres. Los estudios señalan que en España hay prostitutas de más de 50 nacionalidades, pero la gran mayoría procede de un puñado de países, aquellos en los que están instaladas las redes organizadas: Brasil, Rumanía, Paraguay, Colombia, República Dominicana, Rusia, Moldavia, Bulgaria, Nigeria y China. También hay marroquíes en el sur de Andalucía, sobre todo cerca de la frontera.

El lugar de origen de la mercancía va cambiando según la dificultad o facilidad que tengan para introducirla en España y según la moda estética del momento. Como quien decide dejar de comprar café en Colombia y lo busca en Kenia. En Latinoamérica, el país que más mujeres exporta es Brasil. El segundo, Paraguay, que es nuevo en estas lides. El acceso es fácil -ni las brasileñas ni las paraguayas necesitan visado- y sus mujeres resultan muy atractivas en España. Nuestro país no importa chicas de rasgos más indígenas, como bolivianas, ecuatorianas o peruanas.

Junto con Brasil, Rumanía se ha convertido en el otro gran proveedor de mujeres a España. Las rumanas jóvenes son blancas, rubias y guapas y desde que el país forma parte de la Unión Europea pueden entrar libremente en España. Las redes buscan chicas en zonas rurales y pobres en las que, como en Benín City, es fácil convencerlas de que se atrevan a viajar a España con un desconocido en busca de una vida mejor. No tienen nada que perder.

Las redes son heterogéneas y de difícil control, según explica Carlos Botrán, comisario jefe de la Brigada Central de la UCRIF (Unidad contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsificaciones Documentales de la Policía Nacional): "Pueden estar formadas por un matrimonio, un grupo de cuatro amigos o pueden ser organizaciones complejas y estructuradas que operan en varios países con más de 100 personas trabajando. Una auténtica multinacional".

El captador es el primer eslabón de la cadena, y uno de los más importantes. En todas las historias de mujeres explotadas, él es el encargado de encontrar mercancía, sin la cual no hay negocio. Debe seleccionar y convencer a las mujeres hasta conseguir sacarlas del país. Con una mentira o una media verdad. Cuando les ofrecen directamente trabajar como prostitutas, les hablan de una situación de libertad que después no existe.

El captador, a veces con la ayuda de una tercera persona (el intermediario), gestiona los pasaportes, el visado, el billete de avión o autobús y le da a la mujer algo de dinero para que lo enseñe en la frontera y la dejen entrar como turista. Él se ocupa de todo y alecciona a la chica sobre cómo vestirse y actuar.

"Un truco que suelen emplear las redes para entrar es utilizar un país intermedio de entrada que pertenezca al espacio Schengen, como Portugal, Francia o Italia", explica un inspector jefe de la UCRIF. "Si en el aeropuerto de París ven que el destino final de la mujer no es Francia, sino España, los controles se relajan". Algunas redes, como las nigerianas, las rusas o las chinas utilizan métodos muy sofisticados para falsificar documentos.

Vayamos a una de esas historias, la de una de las miles de mujeres que cada año entran en España para acabar trabajando como prostitutas. Llamémosla Hope. Hace dos años -tenía entonces 18- relató a una amiga las penurias económicas que ella y su familia estaban pasando en Lagos, al sur de Nigeria. "Te pondré en contacto con un primo mío que necesita una secretaria para trabajar en España", le dijo la chica. La oferta era un regalo y Hope no dudó un segundo en decir que sí. A los pocos días conoció al hombre. Éste le vendió un futuro cómodo en España donde ganaría dinero para ella y su familia. Ellos le ayudarían con los papeles y la adiestrarían para pasar la frontera. Pagarían todos los gastos del viaje y luego ella, una vez que ganase su abundante sueldo de secretaria en Europa, les devolvería el dinero poco a poco. Para cruzar la frontera, le proporcionaron el pasaporte de la mujer que la esperaba en España, una nigeriana para la que iba a trabajar.

Días después cogía un avión en Cotonou (República de Benín), rumbo a Casablanca para aterrizar poco después en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona. Otro hombre la recogió en el taxi y la llevó a la casa de su nueva empleadora. "Me acuerdo mucho de ese camino. Iba viendo la ciudad de Barcelona, tan bonita, con gente tan distinta y me sentí una mujer con mucha suerte" recuerda la chica en la oficina de la ONG Proyecto Esperanza.

Esa sensación de tener por delante grandes oportunidades la comparten todas las mujeres que llegan con las redes. Una mezcla de nerviosismo y esperanza. Hasta que llega el jarro de agua fría. En el caso de Hope, sucedió cuando le enseñaron su nueva ropa de trabajo: tangas y sujetadores. "Me dijeron lo que tendría que hacer y me negué, pero el marido de la mujer me amenazó, me pegó y me dijo: 'Si no lo haces te tiro por la ventana ahora mismo y le digo a la policía que te has suicidado".

Los métodos de coacción para doblegar la voluntad de la víctima son distintos según el país de origen de la red y las víctimas. "Las redes rumanas son las más violentas", explica el comisario de la UCRIF Carlos Botrán. "Les dan palizas, puñetazos, hay violaciones en grupo, no tiemblan a la hora de ejercer la violencia física para asustar y doblegar la voluntad de las mujeres". Como la mayoría de las víctimas son captadas en pueblos pequeños y el traficante conoce a la familia, es muy habitual que las amenacen con matar a sus padres o a sus hijos, si los tienen. Además, en cuanto llegan les quitan los billetes de vuelta, el pasaporte, y el dinero y las vigilan de cerca cada minuto. Algunas no hablan español. No tienen forma de salir.

En el caso de Nigeria, uno de los métodos de control más eficaces es el vudú. "Días antes de coger el avión me llevaron a un curandero", recuerda Hope. "Tenía que hacer lo que me él me dijera para que ellos estuvieran seguros de que iba a pagar mi deuda". Le cortaron pelos de las cejas y del pubis, los metieron en un sobre y los mezclaron con sangre. "Sentí mucho miedo. Entonces creía que con el vudú pueden controlar lo que haces y que incluso puedes morir. Fui muy inocente. Me lo creía todo por mis ganas de venir a España".

Las deudas que las mujeres se comprometen a pagar -2.000, 3.000, 4.000 o 5.000 euros dependiendo del país de origen, de lo costoso que sea el trayecto y de lo que puedan abusar de la situación de necesidad de la mujer- ponen la vida de la víctima en manos de la red durante meses o incluso años, porque algunas redes van incrementando la deuda con engaños. Las nigerianas son las más explotadas: suelen comprometerse desde el principio a pagar cantidades desorbitadas: 40.000 o 50.000 dólares.

Para pagar, las mujeres tienen que trabajar cada día 13 o 14 horas. Las redes se encargan de colocarlas, como si fueran naranjas, en el mercado: clubs, pisos y calle. La Universidad de Oviedo, que ha elaborado uno de los estudios de campo más completos sobre el tema, señala que en Asturias el 72 % de las prostitutas trabaja en locales de alterne, el 35 % lo hace en pisos y sólo el 2,6 % en la calle -parques, descampados, polígonos industriales, centro urbano-. Estos datos no se pueden extrapolar a todo el país, pero la Policía y la Guardia Civil hacen cálculos similares.

Como muchas otras, Hope acabó dando vueltas por varias provincias españolas, de club en club. Cada tres semanas la cambiaban de local. No tenía ni idea de dónde estaba en cada momento. No sabe en qué sitios ha vivido. "Me daban palizas si no hacía tres mil euros al mes", relata. Nunca vio un euro de sus ganancias.

"Las redes de explotación sexual son muy crueles y rebuscadas en sus métodos de coacción", dice Carlos Igual, de la Guardia Civil. "De las más duras que he visto en mi carrera. Se aprovechan de la ignorancia, de que se encuentran aisladas y desamparadas. Es lo que quieren las redes. Por eso las cambian de sitio cada poco tiempo. Para que no cojan confianza con los clientes y para que no se hagan amigas entre ellas".

La de Hope era una red ínfima, formada por cuatro personas: dos matrimonios de nigerianos que habían hecho de la trata de mujeres su forma de vida y que tenían diversos contactos con empresarios del sexo españoles. Ella no sabe cuál era el acuerdo económico entre sus captores y los dueños de los clubes. La que cobraba por cada servicio sexual no era ella, sino su "mami". Las mamis, o controladoras, son otro de los pilares fundamentales de las redes. Vigilan y controlan a las chicas de cerca. Son las encargadas de que no se escapen y también de tranquilizarlas y hacerles ver que su situación no es tan horrible. Suelen ser ex prostitutas, mujeres que han pasado por la misma situación y que después han ascendido dentro de la organización o se han casado con algún empresario.

Hope decidió acabar con todo eso un año después de aterrizar en Barcelona. Consiguió salir gracias a la policía, la ONG Proyecto Esperanza y la ayuda de personas que se preocuparon por ella. Denunció a sus captores. La policía consiguió reunir las pruebas para llevarlos ante un juez. Todavía es un caso pendiente.

 

La cosa Berlusconi


Fotos publicadas por El País

 

El artículo de José Saramago para El País, que podéis leer más abajo, me ha servido para reflexionar sobre la situación política a la que está llegando Italia bajo el mandato de Silvio Berlusconi; desgraciadamente, por asimilación, sus malas prácticas están invadiendo las políticas del resto de Europa.

Silvio Berlusconi, además de ser el primer ministro italiano, es un político multimillonario propietario de muchas empresas con actividad en varios sectores de la economía de su país. Es, por tanto, alguien que acumula bajo su dirección cuotas y espacios de poder que lo hacen, cuanto menos, sospechoso de manejar sus negocios de forma partidista, entremezclando lo propio con lo público.

Además de tener una ideología política profundamente reaccionaria, Berlusconi es un personaje de un machismo recalcitrante y trasnochado. El trasfondo de todos sus actos lo aderezada con una pátina de religiosidad católica altamente sospechosa, una pátina que desprende un tufillo de connivencias entre el poder político y económico, bajo el manto protector de la santa curia romana.

Se mueve con la soltura de los galancillos de las películas en blanco y negro de Alberto Sordi o Marco Ferreri, con el desparpajo del que no sabe asumir su edad y arrastra un ego enviagrado (de Viagra) impropio incluso en un muchachuelo de 18 años.

Si a su galantería de bigote fino y casposo unimos su fascista afán de protagonismo, llegaremos a la situación actual de todo lo que rodea su vida: corrupción, degradación, prohibición, liquidación de la sociedad democrática. Todo en honor del negocio. Todo se vende, todo se compra.

Ante la magnitud que está adquiriendo todo esto, hay preguntas para las que no tengo respuesta: ¿En toda Italia no existe una mayoría de ciudadanos que considere deleznable los actos de impudicia de este personaje? ¿Cómo es posible que gobierne alguien así, que transita entre lo legal y lo ilegal con la chulería del prepotente, del que sabe que tiene una bula que todo lo perdona?

Tengo más preguntas: ¿Y la Iglesia Católica, qué dice de todo esto? ¿Cómo son capaces de considerar inmoral el condón y no lo que hace este personaje? ¿Qué grado de degradación ética carcome a la curia romana, que le lleva a considerar como más razonables la existencia de abusos a menores en Irlanda antes que el aborto?

No sé qué pensareis vosotros de todo esto, pero a mi me preocupa enormemente: se nos vienen encima años en los que surgirán políticos que tendrán como programa de gobierno el “todo vale”.

Aquí en España, en los bancos de la oposición, tenemos varios casos…

Alfredo Webmaster

 


 

La cosa Berlusconi

Por José Saramago para elpais.com, 06/06/2009

No veo qué otro nombre le podría dar. Una cosa peligrosamente parecida a un ser humano, una cosa que da fiestas, organiza orgías y manda en un país llamado Italia. Esta cosa, esta enfermedad, este virus amenaza con ser la causa de la muerte moral del país de Verdi si un vómito profundo no consigue arrancarlo de la conciencia de los italianos antes de que el veneno acabe corroyéndole las venas y destrozando el corazón de una de las más ricas culturas europeas. Los valores básicos de la convivencia humana son pisoteados todos los días por las patas viscosas de la cosa Berlusconi que, entre sus múltiples talentos, tiene una habilidad funambulesca para abusar de las palabras, pervirtiéndoles la intención y el sentido, como en el caso del Polo de la Libertad, que así se llama el partido con que asaltó el poder. Le llamé delincuente a esta cosa y no me arrepiento. Por razones de naturaleza semántica y social que otros podrán explicar mejor que yo, el término delincuente tiene en Italia una carga negativa mucho más fuerte que en cualquier otro idioma hablado en Europa. Para traducir de forma clara y contundente lo que pienso de la cosa Berlusconi utilizo el término en la acepción que la lengua de Dante le viene dando habitualmente, aunque sea más que dudoso que Dante lo haya usado alguna vez. Delincuencia, en mi portugués, significa, de acuerdo con los diccionarios y la práctica corriente de la comunicación, "acto de cometer delitos, desobedecer leyes o padrones morales". La definición asienta en la cosa Berlusconi sin una arruga, sin una tirantez, hasta el punto de parecerse más a una segunda piel que la ropa que se pone encima. Desde hace años la cosa Berlusconi viene cometiendo delitos de variable aunque siempre demostrada gravedad. Para colmo, no es que desobedezca leyes sino, peor todavía, las manda fabricar para salvaguarda de sus intereses públicos y privados, de político, empresario y acompañante de menores, y en cuanto a los patrones morales, ni merece la pena hablar, no hay quien no sepa en Italia y en el mundo que la cosa Berlusconi hace mucho tiempo que cayó en la más completa abyección. Este es el primer ministro italiano, esta es la cosa que el pueblo italiano dos veces ha elegido para que le sirva de modelo, este es el camino de la ruina al que, por arrastramiento, están siendo llevados los valores de libertad y dignidad que impregnaron la música de Verdi y la acción política de Garibaldi, esos que hicieron de la Italia del siglo XIX, durante la lucha por la unificación, una guía espiritual de Europa y de los europeos. Es esto lo que la cosa Berlusconi quiere lanzar al cubo de la basura de la Historia. ¿Lo acabarán permitiendo los italianos?

José Saramago, escritor portugués, es premio Nobel de Literatural

 

Tráfico y explotación de mujeres: los caminos de la prostitución (I)


Aprovechando que El País publicó hace unos días cuatro reportajes sobre la prostitución, magníficos por cierto, quiero contribuir a su difusión usando como plataforma mi bitácora.

Sé que mi blog www.musicayvino.com no será leída ni por la centésima parte de las personas que sí leen El País pero, entre todos, a poquitos, podemos contribuir a alertar a muchas personas sobre lo que en realidad se esconde detrás de algunas de las ofertas de trabajo que circulan por Internet o de las que reciben muchas mujeres de países con problemas económicos.

Muchísimas veces, no siempre, la verdad, detrás de las ofertas de trabajo como empleadas de hogar, modelos, camareras o de cuidadoras de niños en países europeos, lo que en realidad se esconde es la explotación forzada de mujeres en la prostitución. Y es un problema a nivel mundial.

No sé cuál podría ser la solución para este sórdido “negocio”, quizá la legalización y regulación, pero lo que si tengo claro es que algo hay que hacer, y hay que hacerlo ya.

Si la prostitución existe y se trafica miserablemente con mujeres, es por que es un buen negocio: prostituir mujeres genera una actividad económica en la que se mueven miles de millones de euros al año, sólo en España… imaginaros lo que pude ser a nivel mundial.

Además, para mayor escarnio, los que en realidad se benefician de las miserias y la necesidad de las mujeres, son los proxenetas y los dueños de los burdeles.

Si hay algo realmente cierto en este “negocio”, es que ellas, las explotadas, nunca se harán ricas ni nunca saldrán sanas de la prostitución, ni física o ni mentalmente.

Hay otro punto en el que convendría centrarse, la génesis y meollo de este “negocio”: ¿Qué hacer con los consumidores de la prostitución?

Muchos hombres, por no decir la inmensa mayoría de los que usan (abusan) de la prostitución, pagan para sentirse con el derecho de utilizar el cuerpo de una mujer a su antojo, sin más límites que la tarifa pagada por el tiempo comprado. Su sensación de dominio, producto de carencias personales y escasa autoestima, sólo la consiguen satisfacer a base de pagar euros y más euros, careciendo del gusto por el placer que genera una relación interpersonal distinta, libre, consciente, de entrega mutua.

Os recomiendo leer los cuatro reportajes que iré publicando, escritos por Mónica Cebeiro Belaza y Álvaro de Cózar para El País. En ellos se muestra de forma descarnada qué hay detrás de la explotación de mujeres en España.

¡Ojo, habla sólo de lo que sucede en España!: ningún país del mundo sale bien librado de las miserias de este “negocio”.

Alfredo Webmaster

 



0. La esclavitud invisible

Hay 45.000 prostitutas en España. ¿O son 400.000? El 90% están explotadas y ejercen contra su voluntad ¿O es el 10%? No existe ningún dato oficial y fiable, ni ningún estudio serio y concienzudo sobre el tráfico de mujeres de países del Tercer Mundo a España y a otros países europeos. EL PAÍS inicia hoy una serie de reportajes sobre este fenómeno de cifras tan dispares en el que cada grupo, asociación o institución maneja los números según el tipo de política que defienda, abolicionista o de regulación de la prostitución. En cualquier caso, las actuaciones policiales, de la fiscalía, las declaraciones de las víctimas y las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo no dejan lugar a dudas: en España hay mujeres que son compradas y vendidas y obligadas a tener múltiples relaciones sexuales en la calle, en pisos o en burdeles contra su voluntad. A algunas las encierran bajo llave y controlan cada uno de sus movimientos. A otras les dan palizas o violan hasta que anulan su voluntad. En otros casos, las amenazan con hacer daño a sus familias en Rumania, Rusia, Nigeria... También las hay que saben que van a venir a España a trabajar como prostitutas, pero, una vez aquí, la realidad no es mejor que la de aquéllas que venían engañadas. Y, si se resisten, las medidas de coacción son las mismas. Si hubiera 45.000 prostitutas en España -las cifras más bajas de la ONU y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado-, y sólo el 10% estuvieran obligadas (porcentaje que calculan los propios empresarios del sexo), estaríamos hablando de miles de esclavas, un drama invisible que provoca una escasa preocupación social. Mientras tanto, las mujeres siguen llegando. Los traficantes hablan de ellas como "kilos de carne" o "terneritos". Algunas firman contratos como éste: "Mi vida vale lo mismo que lo que debo a mi madame".

 

1. "Si rompo las reglas mi 'madame' tiene derecho a matarme": Mujeres explotadas sexualmente firman contratos con los que entregan su vida a los proxenetas

"Prometo pagar la suma de 40.000 dólares. Declaro que no infringiré las normas y que no diré nada a la policía. Si rompo las reglas, mi madame tiene derecho a matarnos a mí y a mi familia en Nigeria. Mi vida vale lo mismo que la cantidad que debo a mi madame. Declaro que me han explicado este acuerdo en mi dialecto y que será destruido cuando el pago total sea abonado".

Los archivos policiales guardan multitud de contratos como éste. Un papel escrito en un inglés macarrónico, con letras mayúsculas y espacios en blanco para que una mujer escriba su nombre y ponga su vida a disposición de la red que la ha traído a España desde Nigeria. Se convierte en su esclava durante el tiempo que tarde en pagar los 40.000 dólares que le cobran por el viaje. Esto supondrá una unión inquebrantable con los traficantes durante al menos cinco años.

La prostitución en España ha cambiado radicalmente en los últimos 15 años por los flujos migratorios. Antes era un mercado marginal o de lujo. La llegada de las inmigrantes amplió la oferta y la democratizó: más mujeres, más guapas, más jóvenes, más exóticas y más baratas. Cualquiera puede pagar 30 euros por media hora con una de ellas. En estos momentos, entre el 85% y el 90% de las prostitutas son extranjeras, según cálculos de la UCRIF, la Unidad contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsificaciones Documentales de la Policía Nacional.

El nuevo mercado ha tenido éxito. La demanda ha aumentado y el negocio se ha convertido en una mina de oro que necesita renovar la mercancía constantemente. Para eso los mercaderes han creado redes perfectamente diseñadas para abastecer nuestras calles, polígonos, pisos y clubes de carretera. El mismo sistema que se emplea para importar tomates: un recolector, un distribuidor, un transportista y un vendedor. En las escuchas policiales los agentes suelen oír frases como "tengo tres kilitos de carne" o "he traído unos terneritos". Los terneros son mujeres de entre 18 y 25 años, las que se pueden colocar en cualquier sitio.

Vienen sobre todo de una decena de países. Las razones, una vez más, son puramente mercantiles: se basan en la pobreza del país de origen, su volumen de delincuencia organizada, unos rasgos étnicos que resulten atractivos en España y la facilidad de entrada. Las colombianas, por ejemplo, están dejando de llegar desde que se les exige visado. "El 58% de las mujeres proceden de Latinoamérica (especialmente brasileñas y colombianas), otro 35% son europeas (de países del Este, sobre todo rumanas y rusas) y el resto africanas (nigerianas y marroquíes)", según indica la Guardia Civil en su Informe 2007 sobre trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Apenas hay españolas. Las asiáticas, chinas en su mayor parte, ejercen en pisos.

La gran dificultad de la Policía y Guardia Civil -y también de la sociedad al abordar este proble-ma- es diferenciar el tráfico de mujeres de la prostitución, que puede ser una actividad libre. "Estoy aquí porque me da la gana", dice Andrea, en la barra del Golden, uno de los prostíbulos más conocidos de El Ejido (Almería). "Podría estar limpiando escaleras, pero aquí gano mucho más, unos 2.500 euros al mes, incluso con la crisis". Una gran parte de ese dinero (50 euros al día, 1.500 al mes) es para el dueño del Golden. Paga esa cantidad por la habitación y el alojamiento. Con lo que ahorre del resto, la mujer dice que montará un bar de copas cuando regrese a Hungría.

Pero no siempre se tiene en cuenta la voluntad de la mercancía. "A veces el engaño es total", explica Carlos Botrán, comisario jefe de la Brigada Central de la UCRIF y con 20 años a sus espaldas de lucha contra el tráfico de personas. "La mujer llega pensando que va a trabajar como camarera, limpiadora o secretaria, y una vez aquí es obligada a meterse en un club 12 o 13 horas al día para mantener relaciones sexuales a cambio de dinero", explica.

Existe también otro tipo de engaño. Cuando la mujer sabe que viene para ejercer la prostitución pero cree que lo hará cuando y como quiera. Al aterrizar en España, se da cuenta de que su capacidad de decisión ha sido anulada. Si se resiste, le esperan los mismos métodos de coacción que se usan para doblegar la voluntad de quienes llegaron engañadas.

Las compran y venden, y las mueven de club en club para que sean rentables, no hagan amigos y los clientes del burdel tengan la mayor variedad posible. En Fuerteventura, el folleto de un prostíbulo colocado en la ventanilla de un coche vende como gran atractivo la renovación total del género cada 20 días. A veces se hace coincidir el traslado con la menstruación para optimizar el rendimiento de la chica. "Y algunos las obligan a meterse en la vagina una especie de tapones para que puedan mantener relaciones incluso con la regla", relata un agente especializado en trata.

Las decenas de sentencias que el Tribunal Supremo ha dictado en los últimos ocho años sobre esta materia son relatos de terror: palizas, quemaduras de cigarrillo, cortes con cuchillos y tijeras, violaciones, dientes rotos, amenazas de muerte a ellas y a sus familias, puñetazos en la cara por no conseguir clientes, obligación de mantener relaciones sexuales con hemorragias, castigos por no ir a trabajar tras un aborto, 290 euros de multa por exceder el tiempo que se puede pasar con cada cliente, encierros, vigilancia constante, retirada del pasaporte.

La mujer que llega a España está aislada e indefensa. No suele hablar el idioma y depende de su captor. "Hay chicas muy jóvenes, sin estudios, que no han salido de su pueblo nunca", dice José Nieto inspector jefe de la UCRIF.Están tan controladas que es difícil que logren escapar y denunciar", explica Rocío Nieto presidenta de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (Apramp). Sonia, una brasileña víctima de trata que trabaja ahora para la ONG, habla del miedo que pasan estas mujeres. Del miedo a todo. Al proxeneta que les pega y amenaza. A la policía que las puede deportar. Y a volver a sus países. "Incluso los padres, novios o hermanos participan a veces en la venta de la chica", relata. "

La salida es difícil. Esto fue lo que le pasó a María Esther por tratar de escapar con un cliente, según se explica en una sentencia del Supremo de mayo de 2007: "[Abelardo, el proxeneta] la agarró del cuello y comenzó a propinarle golpes, tomando unas tijeras y pinchándola con ellas en la cabeza y en las piernas, causándole lesiones consistentes en contusión frontal, heridas y contusiones en cuero cabelludo, traumatismo en la región anterior del cuello por aplastamiento de tráquea, erosiones en la región lateral izquierda del cuello, herida contusa en el mentón y en el labio superior, herida inciso punzante en la región temporal derecha y heridas inciso punzantes en el muslo izquierdo". Para huir del agresor se descolgó del balcón y cayó en el del piso inferior. Ese vecino avisó a la Guardia Civil.

No hay estudios con cifras concretas, pero es innegable que en España hay mujeres esclavizadas. "No conocemos el volumen pero sabemos que hay trata", dice Joaquín Sánchez-Covisa, fiscal de sala del Tribunal Supremo y coordinador de Extranjería. Un número mínimo del que se puede partir es el de 951 víctimas: éstos son los permisos de residencia que se han concedido entre 2000 y 2008 en virtud del artículo 59 de la Ley de Extranjería. Se aplica a víctimas que han denunciado o facilitado a la policía información "relevante" para desarticular las redes que las han traído.

La cifra real es, sin duda, mayor. Hay muchas mujeres que no denuncian. Otras que lo hacen pero que no tienen información "relevante" que aportar y, por tanto, se les deniega el permiso -entre 2000 y 2008 se han denegado 648-. También las hay que no piden la residencia porque prefieren volver a sus países.

La conciencia sobre el problema, sin embargo, es nula. "La sociedad no se ha preocupado por este tema", opina el fiscal Sánchez-Covisa. "Son mujeres invisibles". "Es muy fuerte la tolerancia que existe en España hacia el hecho de que se importen seres humanos como muebles", dice Rocío Nieto, de Apramp.

"Es un nuevo tipo de esclavitud al que todos estamos contribuyendo"

No hay campañas de sensibilización. Nadie habla del asunto. Y los consumidores de sexo no tienen la sensación de que la persona a la que están pagando quizá esté siendo explotada. "Algunos preguntan y se interesan por tu vida, pero son los menos", dice Anka, víctima de trata que ahora trabaja ayudando a otras chicas que están pasando por lo mismo. "Ellos van a lo que van y te tratan como una puta". "El estrés postraumático que padecen es brutal", añade Rocío Nieto. "Durante meses, o años, no tienen libertad para nada. Acaban diciendo cosas como 'yo lo único que sé hacer es mamarla y follar'. La recuperación después es muy lenta".

"Nunca me he preguntado si están aquí contra su voluntad", dice un cliente que, por razones obvias no quiere dar su nombre. "Si me lo hubiera preguntado, probablemente no habría entrado. Cuando estás hasta arriba de alcohol no te preguntas esas cosas. No veo nada malo en irse de putas si la persona con la que estás lo hace porque quiere, pero sí, no suelo preguntarlo y si lo hago no creo que me vayan a decir la verdad".

Cristina Garaizábal, de Hetaira, una ONG que defiende la regulación de la prostitución, dice que en los últimos meses han recibido llamadas de algunos hombres que querían saber cómo detectar si una prostituta era víctima de trata. Pero la mayoría, como el resto de la sociedad, vive al margen del asunto.

Mientras tanto, las autoridades viven su propia esquizofrenia. Nadie se atreve a tomar cartas en el asunto de la prostitución, ni para regularla ni para prohibirla. Ni siquiera en el interior de los partidos políticos hay consenso sobre la solución correcta. La última ponencia del Congreso de los Diputados sobre el tema -que tuvo lugar en 2007- acabó con la decisión de adoptar medidas contra la trata de mujeres, pero mirando para otro lado a la hora de abordar la prostitución, el tema más polémico. Y eso sucedió a pesar de que, según las conclusiones, hay 400.000 prostitutas en España y el 90% ejerce la actividad contra su voluntad. Son cálculos sin base empírica que lo sustente, pero es chocante que se den por buenos y a continuación se decida permitir una actividad en la que hay 360.000 esclavas.

El tráfico de mujeres es un delito pero la prostitución es alegal: no está ni regulada ni prohibida, lo que dificulta la tarea de las fuerzas y cuerpos de seguridad y convierte a España en un país atractivo para las mafias, que encuentran rápidamente a españoles dispuestos a lucrarse con ellos. La prostitución en pisos y en la calle es una actividad que queda completamente al margen del control del Estado. Todo son ganancias netas y optimizar el beneficio. Los burdeles, tienen licencias como hoteles u hostales con bar y sólo declaran una mínima parte de sus ingresos. "Es un negocio que no requiere demasiado para montarlo. Se juntan dos, obtienen una licencia para montar un hostal y le ponen un cartel que diga 'Chicas' y ya está. Si tienen la forma de conseguirlas tendrán pronto muchos ingresos", explica Carlos Igual, de la Sección de Menores, Explotación Sexual Infantil y Trata de Seres Humanos de la Guardia Civil.

Como todo es economía sumergida, tampoco hay datos fiables sobre el volumen del negocio. Pero los casos concretos son reveladores: en una de las últimas redadas de la policía se detuvo a un empresario almeriense llamado José El Francés. Había blanqueado 12 millones de euros procedentes de las ganancias de sus clubes de alterne.

Roma está construida sobre el infierno


Manolo Saco para 20minutos.es, 22/05/09

Si hay un infierno, Roma está construida sobre él”. Esa era la impresión de Lutero, cuando siendo sacerdote viajó a la capital de la cristiandad en piadosa peregrinación. Allí contempló el más magnífico prostíbulo de sus tiempos, con una corte de barraganas que servían desnudas las bacanales del Colegio Cardenalicio, cardenales que competían entre sí por la belleza de sus efebos y putas de lujo.

La Iglesia siguió debatiéndose a lo largo de la Historia entre el cielo y el infierno, con una parte de ella dejándose la vida y la salud en defensa de los oprimidos, mientras la otra levantaba los infiernos allí por donde pasaba. Dejando a un lado la historia criminal de los papas, asesinos múltiples, ladrones, pederastas, defensores de las peores dictaduras nazis y fascistas, sus infiernos favoritos y recurrentes han sido los internados y los confesionarios, donde sacerdotes y monjas a menudo tratan de aliviar sus urgencias sexuales.

En los confesionarios practicaron uno de sus abusos favoritos, la “Solicitatio ad turpia”, en la que el sacerdote con calenturas pedía favores sexuales a sus penitentes. Los casos de abusos han arruinado a las iglesias norteamericanas, y ahora sabemos que en la católica Irlanda la agresión sexual en los internados católicos era una práctica continuada.

El Vaticano conocía ese infierno. Por ello en 1962 dio instrucciones a sus obispos para que ocultasen los casos de abuso sexual cometidos por sus miembros, como publicó el diario británico The Observer, orden en la que se exigía un “estricto” secreto y amenazaba con la excomunión a quien destapase los escándalos. El infierno lo reservan para los niños, y el cielo, para los violadores.

 

"Coco de mer"

 

El “coco de mer es el nombre con el que habitualmente se conoce al coco de mar (lodoicea maldivica), la semilla de una palmera de la familia de las arecacias originaria de las Islas Seychelles y Maldivas. También se las puede observar en estado salvaje en las islas de Praslin y Curieuse. Las semillas de esta palmera pueden llegar a pesar 20 kilos.

 

Pese a que no se le conocen propiedades farmacológicas, las formar redondeadas y extremadamente voluptuosas de las semillas han valido para que se las considerara afrodisíacas. Es innegable que sus redondeces y su canal transversal pueden hacer que la imaginación vuele y vuele… y vuelva a volar.

 

Coco de Mer es también el nombre de la más famosa marca de lencería que vende en Internet. La marca pertenece a Sam Roddick, hija de Anita Roddick, fundadora de la conocida marca de cosmética natural Body Shop.

 

Sus diseños de ropas vaporosas y sensuales, llenas de sexualidad (y buen gusto) le han dado una merecida fama; además, la presentación de sus nuevos productos vienen acompañados de campañas publicitarias de enorme calidad y excelente guión.

 

La clientela de la marca también puede encontrar consoladores de jade o de cristal con empuñadura de plata, mordazas de porcelana que imitan la boca de una geisha, vibradores anatómicos obra de conocidos diseñadores y artistas, látigos y grilletes de cuero de alta calidad y una amplia gama de afrodisíacos que tienen, desgraciadamente, un elevado precio.

 

La marca está dentro de lo que podríamos llamar, “alta costura” de la sensualidad.

 

Martin Aamund, un reputado publicista en colaboración con Johnson Film Barcelona, acaba de presentar para Coco de Mer el fantástico spot “Whatever Tickles Your Nancy”, un dechado de elegancia y divertida sutileza, con efectivísimos golpes de efecto, pero sin llegar a utilizar sexo explícito.

 

La canción que sirve de base sonora para el spot, “Love you”, es del grupo Free Design.

 

Espero que lo disfrutéis.

 

Alfredo Webmaster

 

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