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Cuidado, Mariano, que se nos nota


Por Luis Arroyo para elpais.com, 22/07/2010. Luis Arroyo es presidente de Asesores de Comunicación Pública.

De: Ficticio departamento de Estrategia del PP

A: Mariano Rajoy

Asunto: A La Moncloa en 2012

Te dijimos por este mismo conducto (el pasado 3 de marzo) que estos socialistas son listos y podrían darnos sorpresas. Mariano, el que se examinaba en el debate del estado de la nación eras tú, y no has aprobado. Haber ganado o perdido por poco, según qué encuesta lo diga, es una derrota en toda regla, porque se esperaba que salieras por la puerta grande como Aznar en 1995, con su "Váyase, señor González". Según los datos, Zapatero fue más comunicativo, más convincente, más líder y más preocupado por el país, aunque resultara menos realista.

No se ve en ti alternativa. Las estrategias están para aplicarse, no para que se sepan, y la nuestra -no meternos en líos y cabalgar sobre la crisis- se ha visto demasiado. Zapatero lo utilizó en el debate y resultó muy eficaz. Más te vale hacerte el enfermo cuando tengas que enfrentarte a él, porque te gana: es habilidoso y te dio donde te duele: que no te importa España sino La Moncloa, y que solo esperas a que caiga él para ponerte tú. Se nos ha visto mucho.

Pero que no cunda el pánico: claro que podemos ganar. Para ello es necesario que tú hagas algunas cosas y que ellos dejen de hacer otras. Necesitas que alguien diga que tú tienes un buen programa económico. Los ciudadanos corrientes no van a estudiar tus propuestas, pero si logras que las validen algunos líderes de opinión prestigiosos, eso puede bastar. Necesitas insistir (sin las ridiculeces de Cospedal y su "partido de los trabajadores") en que el PP se preocupa por los débiles. Tienes que mostrar tu voluntad de ayudar al Gobierno... con hechos. En cosas sustanciales: los presupuestos de 2011, alguna de las reformas económicas relevantes... Tienes que seguir callado en asuntos controvertidos como el aborto (bien por la reciente llamada al orden a las comunidades insumisas sobre la aplicación de la nueva ley), el Estatut (asunto concluido: recoge velas, el daño ya está hecho, que siga Pedro J.), o la futura Ley de Igualdad de Trato o de Libertad Religiosa. No movilices a los progresistas enfadándoles. Recuerda que tu victoria solo depende de que esa gente (un par de millones ahora en el aire) se quede en casa. Si temieran que tú retrocederías en esos asuntos, votarían de nuevo a los socialistas.

No puedes ser tan cenizo. No puedes asentar, con perdón por Arriola y González Pons, toda tu victoria en un simple "Usted es el problema; adelante las elecciones". Tienes que ocupar el puesto del líder fuerte que lucha contra un enemigo, que es la desesperanza. Un papel que Zapatero no está representando como podría. Tu enemigo no debe ser Zapatero, sino la crisis. Necesitas mostrar más carácter. Es imperdonable que te fueras el otro día del hemiciclo. Por Dios, Mariano, tenías que haberte quedado allí todo el tiempo, frente al presidente, en simetría con él, escuchando a todos. Fuma la mitad de puros y muéstrate más trabajador. No es tiempo de vacaciones.

Para que tú ganes, ellos tienen que dejar de hacer varias cosas, y de ahí podrían venir las sorpresas. Zapatero podría aún ocupar ese papel de líder, no solo de hábil parlamentario sino de hombre de Estado que se crece ante la dificultad, la reconoce y la afronta. A lo Roosevelt, y no a lo Hoover como hasta ahora. Que se deja la piel ante ese enemigo simbólico que es la desilusión. Podría ningunearte a ti terminando por asentar que tú no eres más que el negativo de siempre que nunca quiso ayudar. Podría dirigirse a su pueblo en prime time, marcando el rumbo ante la adversidad; con solemnidad, llamando a un optimismo realista, mirando a la cara a la gente, explicando sus decisiones difíciles con un relato más empático y menos burocrático que el de costumbre (en el debate el otro día, en la comunicación de la mañana, parecía más un demógrafo que un líder en tiempo de crisis). Podría reducir el Gobierno, no solo por gasto y estética, sino por eficacia en la coordinación. Podría capitalizar los éxitos del Gobierno en la lucha contra ETA, en la mejora de la seguridad ciudadana, en la lucha contra los accidentes de tráfico, en política exterior y de Defensa (G-20, Cuba, una buena gestión en Afganistán...). Podría mantener su agenda de derechos sociales (libertad religiosa, igualdad y esos otros asuntos que tanto nos excitan). Podría manejar su permanencia o su sucesión con inteligencia, contrastando con el "cuaderno azul" de Aznar. Podría llamar a la movilización contra el "peligro" que nosotros suponemos para la tolerancia y las políticas progresistas del gusto de la mayoría sociológica de España.

¿Puede hacerlo? Lula y Bachelet, dos casos recientes como otros muchos más antiguos, salieron del Gobierno con una altísima valoración después de estar casi tan bajos en confianza como lo está hoy Zapatero. Tiene tiempo. No van a ayudarle las próximas elecciones, pero aún tiene bazas que jugar. El otro día te ganó y podría recomponerse y seguir jugando como un buen estratega y no solo como un buen táctico. Aquí estamos nerviosos solo de pensarlo, porque tú, Mariano, ya no vas a tener más oportunidades.

 

Las advertencias de Felipe, por Pedro Calvo Hernando


Por Pedro Calvo Hernando para europapress.es, 12/06/2010

Están sucediendo cosas increíbles. Felipe González lo ha dejado claro en el centenario del grupo parlamentario socialista, al poner sobre el tapete la esencia de lo que está ocurriendo. Por ejemplo, que la pretendida improvisación del Gobierno Zapatero es menos improvisadora que la de otros muchos países europeos en lo que se refiere a la guerra contra la crisis económica, pero que la propaganda de la derecha y de sus voceros y afines ha sido capaz de volver las verdades del revés. Como ocurre en la política general del país. Es el caso de la campaña contra José Bono urdida por el PP y algunos medios afines, varios de ultraderecha lindando con el fascio, que pretende colocarlo en el infierno, al tiempo que guardan silencio, o protegen arteramente, las tropelías de dirigentes autonómicos peperos, que se permiten el lujo de predicar austeridad teniendo sobre sus cabezas el fardo insoportable de despilfarros horrorosos o incluso de presuntos latrocinios a lo grande. Ya dijo Lenin, si es Lenin quien lo dijo, que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.

Los discursos de Felipe González y de Rodríguez Zapatero en el referido centenario han puesto bien a la vista muchas de las cosas que el PSOE y su Gobierno tenían que haber ido aclarando en los últimos meses, pero que no lo han hecho, sea por desgana, sea por aburrimiento, sea por amedrentamiento ante los brutales zarpazos de una derecha envalentonada por la gravedad de una crisis económica que ellos han hecho todavía más grave con su proceder multiplicador, una crisis provocada por sus correligionarios económicos y financieros y pagada por quienes no tienen ninguna culpa de ella. Muy acertadamente ha dicho Felipe que faltan casi dos años para las elecciones generales y que eso es un tiempo infinito, en el que puede ocurrir todavía cualquier cosa. No es fácil, pero las cosas pueden cambiar de aquí a las elecciones y cargarse el sentido de las actuales encuestas. Y si no es así, que Dios nos pille confesados, como vengo advirtiendo y como González le acaba de decir a Zapatero. Paciencia y barajar.

 

Contra la impunidad del franquismo y sus descendientes naturales


Somos muchos los que por activa o pasiva hemos tenido que sufrir la represión del franquismo. Algunos (miles y miles) lo hicieron penando en la cárcel sin juicios o con sentenciar arbitrarias, otros (miles y miles) luchando en la posguerra como maquis escondidos en los montes de España, muchos (miles y miles) muriendo en el campo de batalla luchando contra las fuerzas fascistas y facinerosas, a montones (miles y miles: más de 113.000) muriendo asesinados a traición y enterrados en las cunetas de las carreteras de mi país, etc., etc., etc.

Yo, por ser más joven que los que estuvieron en la guerra civil, lo sufrí indirectamente en la piel de mi padre, preso y perseguido durante años por sus creencias, o en el sinvivir de mi madre, insultada y vilipendiada por unos energúmenos ineducados y carentes de cualquier tipo de dignidad humana, mientras eran azuzados contra de ella por los curas y monjas de la España más oscura, abyecta y malvada.

Afortunadamente, lo que no soy es descendiente de alguno de esos 113.000 honrados españoles que tienen a sus familiares enterrados como perros, sin saber el sitio concreto en donde los arrojaron, en donde los escondieron, en donde los humillaron, en donde los asesinaron.

Esas 113.000 familias, después de más de 70 (SETENTA) años, siguen sin tener derecho a buscar y enterrar dignamente a sus bisabuelos, abuelos, padres o, en algunos casos, hermanos.

Esas 113.000 familias son el vivo reflejo de la iniquidad de un sistema judicial que ampara al asesino que asesinó a sus familiares (y protege “el buen nombre” de los descendientes de los asesinos) mientras ataca miserablemente al juez que trataba de ayudarlas.

Esas 113.000 familias sufren cada día viendo como un juez honrado y cabal, Baltasar Garzón, es arrastrado por el fango de las miserias de la justicia española, una justicia que trata de evitar que se haga justicia (valga la redundancia) y que utiliza todas las argucias legales (e ilegales) para tapar el sufrimiento de los 113.000 represaliados a manos del general Franco y sus secuaces.

Para esas familias, en su honor, Azucena Rodriguez grabó el cortometraje que veréis a continuación, un trabajo englobado dentro del proyecto "Cultura contra la impunidad", que pretende denunciar "el abandono político en el que se encuentran las víctimas del franquismo".

Para dar vida a los personajes, Azucena contó con la ayuda desinteresada de 15 grandes personajes de la escena y el arte español, hombres y mujeres comprometidos con la lucha por el recuerdo y la dignidad de las 113.000 personas mancilladas por los fascistas del general Franco y sus secuaces (y descendientes). Los nombres de estos 15 protagonistas, son: Pedro Almodóvar, Maribel Verdú, Hugo Silva, Juan José Millás, Carmen Machi, Juan Diego Botto, José Manuel Seda, María Galiana, Aitana Sánchez-Gijón, Miguel Ríos, Pilar Bardem, Almudena Grandes, Juan Diego, Paco León y Javier Bardem.

Después de cada testimonio, después de cada relato de este vídeo, lo único que oímos es el sonido de la descarga de las balas de un pelotón de fusilamiento, el último ruido que debieron oír todos y cada uno de los 113.000 desaparecidos de mi país.

Pedro Almodóvar interpreta a Virgilio Leret Ruiz, aviador, Jefe de las Fuerzas Aéreas de la Zona Oriental de Marruecos. Fue el primer militar asesinado por sus compañeros sublevados al amanecer del 18 de julio de 1936 en la Base Aérea Militar de Melilla. No tuvo ni abogado, ni juicio, ni sentencia. Sus hijas todavía lo están buscando. El cineasta no ha podido asistir a la presentación del vídeo porque estaba haciendo localizaciones para su próxima película, pero envió una nota en la que se leía: "No es una cuestión política, sino humana. España no debe olvidar la deuda que tiene con estas miles de familias".

Maribel Verdú pone voz a Primitiva Rodríguez, enlace de la guerrilla antifranquista, detenida el 6 de septiembre de 1947. Su sobrino iba con ella y vio cómo dos hombres la violaban detrás de unos arbustos mientras a él lo alejaban del lugar en una camioneta.

Javier Bardem es Francisco Escribano, un cabrero de 18 años al que fusilaron el 1 de julio de 1941 por haber robado "para los del monte" dos sacos de garbanzos, una manta, unas tijeras, seis calcetines, seis pañuelos y diez pesetas. En la misma tapia, y por el mismo delito, murieron su padre, dos de sus tíos y uno de sus primos.

Almudena Grandes se mete en la piel de Granada Garzón de la Hera. El cura de su pueblo la denunció por no estar casada por la Iglesia. Primero la excomulgaron, después, la raptaron y le raparon la cabeza. Fue fusilada con otras 16 mujeres. Después de enterrar sus cuerpos en un lugar desconocido, denunciaron a su marido. También fue asesinado, como el mayor de sus siete hijos. "Lo que han visto", ha dicho la escritora tras la presentación del vídeo, "no tiene que ver con el pasado de este país, sino con el presente, y sobre todo con su futuro. La democracia no puede seguir ignorando esta tragedia y caminando sobre el vacío. Esto no es un ejercicio nostálgico, sino una llamada a la reflexión sobre el tipo de país que queremos ser", ha añadido.

María Galiana, que antes de ser actriz fue maestra, recuerda la historia de Balbina Gayo Gutiérrez, maestra republicana, detenida el 9 de septiembre de 1936 y asesinada al día siguiente. A su marido, Ceferino Farfante Rodríguez, también maestro, lo mataron un día después, cuando fue a preguntar por ella. Dejaron tres hijas muy pequeñas que todavía los están buscando. Entre ellas, Hilda Farfante, que ha asistido, muy emocionada, a la presentación del vídeo. "Me ha parecido un grito contra tan largo y vergonzoso silencio. Nadie había hecho nada semejante por nuestros muertos. Gracias en nombre de 113.000 familias", ha dicho.

Juan Diego Botto es Santos Valentín Francisco Díaz, herrador, tesorero del Círculo Obrero. Fue detenido en agosto de 1936 y encerrado en un campo de concentración. En octubre de ese mismo año le fusilaron junto a otras seis personas en Villadangos del Páramo (León). Dejó siete hijos, el mayor de 17 años, el menor de 11 meses. Su cuerpo no ha sido recuperado. Botto ha agradecido esta mañana "el coraje, la generosidad y la inmensa paciencia que los familiares de las víctimas han demostrado todos estos años, desde la Transición", y ha deseado que el país "se ponga a su altura".

Carmen Machi pone voz a Isabel Picorel. El 26 de agosto de 1936 escapó de su casa junto a sus tres hijos, después de que la avisaran de que los falangistas iban a detenerla por sus simpatías republicanas y como castigo a su marido, quien, tras el golpe de Estado del 18 de julio, se había unido a las fuerzas democráticas republicanas de Asturias. Al volver a su casa para recoger algunas pertenencias fue detenida. La asesinaron junto a otros tres hombres en una cuneta en el municipio de Fresnedo.

Juan José Millás es Antonio Parra Ortega, un jornalero de 34 años, asesinado el 4 de septiembre de 1936. Tenía dos hijos y dos meses después de que lo asesinaran nació su hija Antonia que ha viajado desde Marchena a Madrid para ver el vídeo. "Me ha emocionado mucho conocerla", ha dicho Millás, al que le había impresionado mucho sobre todo, una imagen de la historia de Antonio Parra. "Su mujer enterró los libros que había en casa en el patio porque ella sabía que lo habían matado por leer".

Aitana Sánchez-Gijón recuerda a Julia Conesa, una de las 13 rosas. En mayo de 1939 un conocido de su novio la denunció a la policía. La fusilaron el 5 de agosto. Tenía 19 años. La actriz, muy emocionada, ha reconocido, tras ver el vídeo, que le estaba costando "mantener la compostura". "La democracia no es completa si no hay reparación. Ya basta", ha dicho.

Paco León se pone en la piel de su bisabuelo, Joaquín León Trejo, maestro de escuela en un pueblo de Sevilla. Un alumno le denunció por republicano. Le fusilaron a él y a sus dos hermanos.

Pilar Bardem habla en nombre de María Álvarez, que durante años ayudó a los guerrilleros antifranquistas. Fue asesinada con su hermano Marcelino en julio de 1951.

José Manuel Seda recuerda a Gerardo González Iglesias, jornalero, militante de UGT y padre de cuatro hijos. Al comienzo de la guerra se alistó como miliciano. Fue fusilado el 5 de marzo de 1938. Fue a parar a una fosa común. Sus hermanos Ángel, de 32 años y Ramón, de 26, también fueron asesinados. En la presentación del vídeo ha destacado la valentía de los que, como Gerardo González, habían dado su vida por defender sus convicciones. "Me pregunto si yo sería capaz de tirarme al monte para defender lo que creo".

Hugo Silva es José Villalibre Toral, albañil y labrador. El 22 de agosto de 1936 fueron a buscarlo un grupo de falangistas, que lo asesinaron horas después. Tampoco tuvo ni abogado, ni juicio, ni sentencia.

Miguel Ríos recuerda a Severiano Rivas, alcalde republicano. Fue detenido en 1936 mientras estaba tomando un café. A los dos meses, le pegaron un tiro y abandonaron su cuerpo en los alrededores del cementerio.

Juan Diego es Feliciano Marcos Brasa, de Destriana (León), miembro de las Juventudes Socialistas de su localidad natal e hijo de Higinio Marcos Pérez, presidente de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra. A finales de julio de 1936, Feliciano fue secuestrado en su pueblo y torturado, asesinado y enterrado en un paraje alejado varios kilómetros. En octubre de ese mismo año su padre fue también asesinado junto a dos vecinos.

Si después de visionar este admirable recuerdo por los 113.000 inocentes asesinados, si después de verlo no sientes la imperiosa necesidad de ser parte de la lucha por la dignidad de las familiares de los desaparecidos, tiéntate el pecho: posiblemente no tienes corazón (ni dignidad).

Alfredo Webmaster

 


 

Contra la corriente


Por Xavier Vidal-Folch para elpais.com, 03/06/2010

Solo las almas vasallas aplauden los espejismos dominantes. Como ese ácido olor a funeral por la economía española que alimenta al cabalgante aumento del riesgo país. Contra esa miseria habría una vacuna, aunque solo es eficaz si se usa bien, y con arrojo: los números.

Quienes asociaron el mal temple de nuestra economía al de Grecia y otros pigs empezaron criticando el excesivo endeudamiento público. El Gobierno reaccionó tarde, recordando machaconamente que la deuda pública era en 2009 solo el 55,2% del PIB, 20 puntos menos que la de los vecinos europeos.

Entonces, fase dos, se adujo que lo peor no era la deuda, sino la velocidad de su aumento: el déficit. Del 11,2%, justo por debajo de Reino Unido. La réplica fue que pese a todo, no crecería más allá del 75% (el nivel común) en cinco años.

En el tercer acto dieron en descubrir que el flanco débil no era la deuda pública, sino la deuda-país. O sea, la suma del endeudamiento de las administraciones, las familias, las empresas y los bancos.

Ahí mordieron bien. La deuda total casi cuadriplicaba la producción de un año. O sea, ascendía a unos 3,9 billones de euros, en torno a un 390% del PIB, según estimaciones de AFI. Un horror.

Alguien acaba de desagregar de esa cifra las deudas cruzadas entre los distintos sectores. Con datos homogéneos del servicio de estudios que dirige Jordi Gual, el director general de La Caixa, Juan María Nin, dio la campanada en la jornada anual del Círculo de Economía, en Sitges. La deuda-país global española es solo del 289% del PIB (Reino Unido, el 286%; Holanda, el 284%), sostuvo.

Dentro de ella, la privada, del 227% (Reino Unido, 217%; Holanda, 209%). La pública, según Eurostat, del 53,2% en España (Reino Unido, 68,1%; Holanda, 60,9%). La exterior, del 165% (Reino Unido, 405%; Holanda, 170%).

La comparación con ambos países tiene morbo. Reino Unido alumbra los estándares y establece las referencias. Holanda es el copiloto de Alemania en la cruzada por la ortodoxia presupuestaria europea. Pues bien, los datos fríos sitúan a España cómodamente junto a esos dos socios, a quienes nadie pone en la picota.

"¿Qué esconde ese endeudamiento, solo un fondo de comercio discutible o hay detrás inversiones reales?", concluía Nin. "El problema es que no sabemos explicar de forma coherente la economía española", remataba. Falta un relato vigoroso, una espina dorsal explicativa, coincidían todos.

Si se logra superar el tercer acto, es decir, relativizar el endeudamiento global, llegará el cuarto. De hecho, ya está ahí. El argumento será que el paro y la débil densidad empresarial española prefiguran una recuperación asténica, insuficiente para afrontar las deudas. Quizá. Remando también contra corriente, Miguel Boyer adujo que las exportaciones reales de bienes y servicios entre 1996 y 2005 crecieron en la campeona Alemania un 7,6% acumulativo; seguida de España (6,7%); Francia, y Reino Unido (5,1%); EE UU (4,1%) e Italia (2,4%). España ganó cuota. Y en 2.010 va recuperando.

Vale, dirá Don Pésimo, pero exporta poco en relación con su PIB. Otro espejismo. Salvo Alemania, en que las exportaciones suponen el 47,2% del PIB (datos del Banco Mundial para 2008), los otros van a la par: Reino Unido, 28,9%; Italia, 28,8%; Francia y España, 26,4%.

De modo que las cifras perfilan una situación menos trágica que la que se empeñan en divulgar los mercados. Otra cosa es que los políticos defiendan bien los números, o que sean creíbles cuando lo intentan. Cuando fallan, los espejismos se convierten en espejo cóncavo.

También con ánimo de molestar, asociemos a estos nombres que ponen el foco en el otro lado de la luna, al presidente de Abertis y del Círculo, Salvador Alemany. Cerró Sitges con un discurso a retener para la reforma fiscal pendiente: "La imposición directa no puede estar tan sesgada en perjuicio de las rentas salariales con relación a otro tipo de rentas, protegidas por la dificultad de su control o el temor a su deslocalización". Porque al cabo, ese sesgo antisalarios "constituye una mayor presión fiscal sobre el tejido productivo". No lo proclama un pelanas, sino un ejecutivo de postín.

 

Soy menos español…


Ayer descubrí que ya no puedo ser español.

No, ya no puedo ser español por más tiempo. No puedo ser ciudadano de un país así como es el mío ahora, con fulanos (sí, fulanos) rencorosos y ladrones como los que pululan por aquí a diestra (los que más) y sinistra (los menos, ¡pero duele!).

Yo no puedo ser parte de la fauna y flora que inunda los juzgados, la economía y la política de esta superficie de tierra inhóspita (para la vida de Seres Humana –con mayúsculas- honrados y leales), una tierra gafada desde hace siglos por la desgracia de tener que soportar el control despiadado por parte de seres desgraciados, inmorales, traidores y, en muchos casos, asesinos (o herederos de asesinos).

Me niego a reconocerme como parte de los habitantes de un territorio en el que deambulan fulanos (sí, fulanos) como Francisco Camps  (“Todo el mundo en España, los 45 millones de españoles, saben que soy honrado, que tengo lo mismo que tenía cuando llegué y nadie en España se puede creer que el presidente de una Comunidad tan importante como la valenciana pueda venderse por tres trajes, es absurdo (…) Lo cree el PP, la Comunidad valenciana entera y todos mis compatriotas, desde Finisterre hasta Cabo de Gata, toda España”), Luciano Varela (el contumaz y miserable perseguidor del juez Baltasar Garzón; para mi desgracia, vecino) o Mariano Rajoy (“Yo voy a apoyar a Camps y va a ser el candidato del PP a las próximas elecciones en Valencia porque comprenderá usted que eso de los tres trajes yo no me lo creo (…) diga la Justicia lo que quiera”).

Ahora, para mayor dolor y escarnio, también me traicionan españoles a los que consideraba como parte de mi bagaje cultural, político y moral: una parte de la llamada izquierda (a la que voté, y voté, y voté años y años), ha promulgado leyes duras sólo con los más débiles: un tijeretazo ultra liberal en lo económico, un tiejerazo despiadado al estado del bienestar, un ataque a la línea de flotación de los ideales de solidaridad y justicia, un tijeretazo que no viene acompañado del más mínimo gesto simbólico de izquierdas.

Nada tengo que ver con ellos. Nada me une a ellos. Nada me iguala a ellos. Nada.

Si estos fulanos y personajes viven en España, si se declaran españoles, si se comportan como españoles y, aún para más INRI, los apoyan muchos españoles (de bien), lo tengo muy claro: ¡Desde hoy me siento menos español!

Alfredo Webmaster

 

La delincuencia cae en 2009 un 3,7% y se sitúa en la tasa más baja de la década


Rubalcaba subraya el descenso en los delitos que crean más alarma social

Por Jorge A. Rodríguez para elpais.com, 10/03/2010

La lucha contra el crimen tiene su propia fórmula. La suma de más policías y más castigo suele dar como resultado menos delincuencia. (Aunque no siempre. Ejemplo: EE UU). El aumento de los agentes en las calles (30.000) mas el endurecimiento del Código Penal (y el que las penas en prisión, con 76.500 internos hoy día, se cumplan casi enteras) explican que la delincuencia en España bajase en 2009 un 3,7% respecto al año anterior en el territorio controlado por Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía (sin País Vasco ni Cataluña), según los datos que ayer presentó en el Congreso el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Bajan prácticamente todas las infracciones, pero sobre todo las que más miedo dan al ciudadano: los tirones, los robos callejeros, los asaltos a viviendas, los asesinatos...

- El balance global. El número de infracciones penales (delitos mas faltas) se redujo desde las 1.858.197 de 2008 hasta las 1.777.465 del año pasado. Ese descenso situó la tasa de criminalidad en 45,8 por cada 1.000 habitantes, "la más baja de la década, ligeramente más baja que la del año 2000 y muy alejada de la de 2002", proclamó Rubalcaba.

- Delitos contra las personas. El descenso es mínimo, fundamentalmente porque han seguido creciendo los malos tratos en el ámbito familiar (un 2,8%). No obstante, se han contabilizado menos muertes de mujeres por sus parejas, actuales o pasadas, que bajan de 76 a 55 en un año. Muchas. Rubalcaba aseguró que en 2009 fallecieron 312 personas por asesinato u homicidio doloso,frente a las 338 del año anterior. Han caído también los delitos de pornografía infantil y corrupción de menores, tras una abrupta subida desde 2001.

- Contra el patrimonio. Los robos han caído en más de 52.000, en todas sus modalidades. Las mayores bajadas son las de los robos con violencia, las viejas sirlas, que descienden a 16 por cada 1.000 habitantes, y los tirones, un delito demodé (caen en picado desde 2002). Los asaltos a casas, que desataron la alarma en los dos últimos años por la violencia con que se cometían, bajan un punto, con una tasa de 36,4 por 10.000 viviendas, aunque de 2007 a 2008 se dispararon. También se sustraen menos coches, pero más caros.

- Blanqueo de capitales. Es la estadística más espectacular. No han parado de crecer los delitos detectados desde 2004. El año pasado se persiguieron 115 delitos de esta naturaleza, caso Gürtel incluido, con 252 detenidos. "Esto es prácticamente todo, no todo, crimen organizado", dijo el ministro.

- Delitos al volante. Los delitos de tráfico o contra la seguridad vial, en vigor desde 2007, engordan las estadísticas. Han crecido un 163% desde que se contabilizan y ya en 2009 supusieron 48.689 infracciones.

 

Bono: "A mí me califican de pecador público y a Pinochet le dan la comunión"


El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha pedido este sábado a la Conferencia Episcopal Española que no le condene "por ser socialista", ya que no es un asesino y tiene "la conciencia tranquila", al tiempo que constató que "Pinochet era un asesino desalmado al que se le dio la comunión de manera vergonzosa".

Obtenido de cadenaser.com, 28/11/09

Bono se pronunció así al ser preguntado por las declaraciones del secretario general de la Conferencia Episcopal Española y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, que aseguró que el político católico que vote a favor de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo tendrá que confesarse y rectificar públicamente si quiere volver a comulgar.

"Llevo 40 años afiliado al PSOE y no he ocultado que soy cristiano, que quiero acomodar mi vida al Evangelio de Jesús, y lógicamente me duele la declaración que ha hecho la Conferencia Episcopal Española", dijo Bono, quien aseveró que esta situación le "entristece", aunque tenga la conciencia tranquila.

"Me agradaría que reflexionaran y que no me condenaran por ser socialista, no vaya a ser que si yo no fuera socialista aunque hubiera actuado del mismo modo no me hubieran condenado, como ocurrió durante los ocho años que gobernó el PP", señaló Bono, quien recordó que, en ese periodo, se "aplicó la ley del aborto, que es mucho peor que la que ahora puede aprobarse", puesto que "que ha consentido más de 115.000 abortos cada año, que hasta el Consejo de Estado ha hablado de paraíso del aborto libre".

Tras clausurar el X Congreso de Escuelas Católicas que se celebró en Toledo, José Bono explicó que él ha votado "lo que creo que es mejor para reducir el número de abortos, he recibido por otra parte la solidaridad de muchos religiosos, de muchas otras personas de iglesia, en la que quiero seguir estando y por tanto no voy a buscar el conflicto ni el escándalo".

 

Entre todos hemos hecho un buen negocio


El atunero Alakrana, una vez liberado, navega escoltado por una fragata española

Por Manuel Saco para publico.es, 18/11/09

Ayer fue día de celebración por la liberación del los marineros secuestrados en el Alakrana. Un día raro, además, porque todo político de la oposición que salía en antena brindaba por el éxito de la liberación pero anunciaba, acto seguido, que a partir de hoy el gobierno se iba a enterar. CiU, PNV, IU y sobre todo, PP, con Mariano Rajoy a la cabeza, el experto en solucionar problemas de barcos en alta mar, como bien sabéis.

Gaspar Llamazares ha sido el más sensato. Además de solicitar que el gobierno ofrezca cumplidas explicaciones lo más pronto posible, se hacía las siguientes cábalas: el gobierno ha hecho su trabajo (mejor o peor); las familias con su presión, el suyo; la prensa, el que tiene asignado; la Marina, los jueces, la diplomacia… todos dedicaron cientos de horas para solucionar la crisis. ¿Y los armadores? ¿Es que nadie va a pedir cuentas a los armadores, esos que “tienen que perseguir a los atunes allí donde se encuentren”, aunque estén fuera de la zona de seguridad marcada por la Operación Atalanta?

El grueso de la crítica de los últimos días a cómo se han llevado las gestiones ha sido la conveniencia o no de detener y traer a España a los dos piratas que trataban de huir y que, al parecer, según los indicios que tiene en sus manos el juez, no eran más que una especie de “veedores”, los encargados de marcar las presas y de anotar sus características, pero que no formaban parte del grupo de asalto. Es decir, unos subcontratados.

Era un conflicto político y legal, donde se ponía en juego el Estado de Derecho. Pero ahora se va aclarando el asunto. Los secuestradores comprueban que los dos compañeros “secuestrados” por la Audiencia Nacional son una moneda de cambio espléndida. Hay que explotar la vena solidaria de esa gente pija del primer mundo. Sólo hay que apretar un poco las tuercas para que la oposición y, sobre todo, los familiares crean que la liberación de los compañeros somalíes es una condición sine qua non para liberar a nuestros compatriotas, sabiendo, como sabían, que un país como el nuestro no podía plegarse a sus exigencias. De lo contrario, con ese precedente, desde ETA a cualquier asaltante armado en una entidad bancaria, puede exigir pistola en mano que le vacíen inmediatamente el penal del Dueso, por poner un ejemplo, a cambio de no ir matando uno a uno a sus rehenes.

Entre todos hicimos un estupendo trabajo al clan de Somalia y a sus abogados londinenses: el precio del rescate subió como la espuma. ¿Y, al final, cual era la importancia de los dos piratas somalíes apresados en España, de cuya liberación dependía la vida de nuestros marineros? Pues una mierda. Exactamente una mierda. Son tan sólo un par de “mataos”, de los miles que se enrolan en sus filas por un salario de miseria, y que se pueden sacrificar sin que la empresa de secuestros sufra la menor merma de personal. Como ellos hay miles en las playas somalíes mendigando un contrato parecido.

Tanto fue el ruido mediático y la presión de las familias y de la oposición, que el gobierno no tuvo más remedio que reunirse con ellos y poner las cartas boca arriba: este es el juego, no existe ninguna compasión por sus compañeros, es un negocio puro y duro, más bien duro. Cuanto más comprueben el efecto benéfico de sus amenazas, más caro nos sale a todos nosotros el rescate.

Fue como un bálsamo. Una reacción extraña, por lo repentina, después de tantos días de reproches. Todos, de pronto, callaron como si se les hubiese aparecido la Virgen, o como si Zapatero se hubiese descolgado con unas dotes de persuasión hasta ahora desconocidas. Y en menos de una semana de silencio por nuestra parte, negociadores y secuestradores alcanzaban el precio justo, como en un mercado persa. Ya nos podíamos quedar con esos pobres imbéciles que habíamos apresado en su huída del barco.

Al gobierno tendremos que pedirle muchas explicaciones. Pero la prueba de que entre todos hemos hecho el primo la tiene el juez Pedraz, guardada en dos celdas de la cárcel.

 

Realidades de la crisis que no se dicen…


Las promotoras inmobiliarias están gravemente afectadas por la crisis por los excesos cometidos especulando suelo urbanizable (y no urbanizable), por la excesiva, desproporcionada y anacrónica construcción de cientos de miles de viviendas, por los inmorales incremento del valor final de las casas, por la falta de visión de futuro y por haberse olvidado de la más importante ley del mercado: todo lo que sube mucho y de forma rápida, al final tiende a bajar mucho y de forma rápida.

Los bancos y cajas de ahorro por haber abierto el gripo del crédito sin mesura, por haber inventado productos financieros de complicadísimo desarrollo e incierto final, por la falta de visión de futuro y por haberse olvidado de la más importante ley del mercado: todo lo que sube mucho y de forma rápida, al final tiende a bajar mucho y de forma rápida.

Los comercios por no haber sido prudentes en sus expansiones, por no haber calculado bien los costes fijos y variables, por no haber entendido las lecciones de anteriores crisis, por vender con márgenes desproporcionados, por la falta de visión de futuro y por haberse olvidado de la más importante ley del mercado: todo lo que sube mucho y de forma rápida, al final tiende a bajar mucho y de forma rápida.

Las empresas por no haber planificado su negocio a largo plazo, a base de crear provisiones y controles sobre costes, por haber considerado que cada euro que ganaban era un euro que podían gastar alegremente sin pensar en mejorar sus fondos propios y disminuir sus cargas financieras, por la falta de visión de futuro y por haberse olvidado de la más importante ley del mercado: todo lo que sube mucho y de forma rápida, al final tiende a bajar mucho y de forma rápida.

Los particulares por pensar que podíamos vivir eternamente en esta especie de tiovivo de consumo sin fin, de alegrías y gastos, gastos que financiábamos a base de un endeudamiento que cada vez era más caro, por la falta de visión de futuro y por haberse olvidado de la más importante ley del mercado: todo lo que sube mucho y de forma rápida, al final tiende a bajar mucho y de forma rápida.

¿Y el gobierno actual? Pues también tiene su parte de culpa en este desaguisado en el que estamos inmersos; pero, bajo mi modesto punto de vista, tienen muchas menos culpas de las que se le podrían achacar: los errores en el modelo económico de desarrollo, las dinámicas de gastos de las administraciones públicas, además del desaforado afán de usura de los empresarios y el gran capital, son las consecuencias de las nefastas políticas que se viene padeciendo en mi país desde hace más de 12 años.

Y así nos va…

Alfredo Webmaster

Posdata: si queréis saber porqué opino así, entrad en el enlace de un escrito mío publicado el 30 de octubre de 2008 (pulsad aquí).

Contradicciones vascos/populares


La tan conocida frase Dios los cría y ellos se juntan”, no podía ser utilizada mejor: los diputados populares (PP) y peneuvistas (PNV), unidos como siempre en la defensa de los valores patrios (los sacrosantos valores del terruño nacionalista español o vasco: lo mismo da) y de la libertad de mercado (neoconservadurismo), ha saltado al unísono en contra del Gobierno de España.

Ambos partidos, ambos de derechas, ambos profundamente reaccionarios y anclados en un nacionalismo visceral (de vísceras, no de materia gris), han clamado al unísono contra el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) por que decidió no mandar militares en los barcos pesqueros vascos que faenan en el Índico.

Lo curioso del caso estriba en la curiosa (valga la redundancia) argumentación de ambos: tenemos que proteger barcos que faenan en caladeros extranjeros, al otro lado del mundo, por que sus armadores son españoles y nos dan dinero a ganar.

En primer lugar, son barcos privados, con capital privado; en segundo lugar, son empresas que negocian sus licencias al margen del derecho marítimo español; en tercer lugar, sus trabajadores españoles (muy pocos) tienen convenios laborales que incumplen muchas veces el derecho laboral de mi país; en cuatro lugar, el resto de los otros trabajadores de los barcos (la mayoría) son extranjeros, reclutados en países con legislaciones paupérrimas, con salarios de miseria y a los que se embarca y desembarca sin derecho a indemnizaciones; en quinto lugar, habitualmente, los barcos descargan sus capturas en puertos extranjeros, con el consiguiente descontrol sobre lo que se pescó, cuándo se pescó y a dónde va lo capturado; en sexto lugar, muchas veces, por simple avaricia, las empresas atuneras y los capitanes de los barcos se arriesgan a pescar en caladeros desprotegidos y sin el respaldo de la seguridad que ofrece la UE (como en el caso del Alakrana) para incrementar el volumen de las capturas, y en séptimo lugar, proteger esos barcos privados nos cuesta a todos los españoles 75.000.000 de € al año (100.000.000 de dólares) por salarios, armamento, provisiones y los gastos habituales de los navíos militares.

Analicemos cada opinión; empecemos por la del Partido Popular (PP). Sus principales argumentos, son:

  • Dicen que los barcos son españoles y de armadores españoles, olvidando que muchos de esos navíos son propiedad de empresas mixtas (españolas/extranjeras), con tributaciones fiscales e impuestos repartidas en varios territorios; esa fórmula de trabajo, que algunas veces está justificada por la legislación del país que abandera el barco, les permite no tener que repatriar el 100 % del beneficio obtenido. Por tanto, con esa forma de actuar, poco o nada repercute en los ingresos fiscales de nuestro país
  • Dicen que el negocio de los barcos genera beneficios para España, olvidando que los propietarios de los barcos, para abaratar costes y ganar más dinero, contratan trabajadores extranjeros con tributaciones muy bajas, escasa preparación técnica y ninguna protección social. Por ejemplo, en el último navío capturado por los piratas etíopes, el reparto por nacionalidad de los 36 marineros de la tripulación, era: 16 españoles (8 de ellos gallegos), 8 indonesios, 4 ghaneses, 3 senegaleses, 2 de Costa de Marfil, 2 de Madagascar y 1 de las islas Seychelles. Obviamente, los marineros no españoles son los que peor pagados ni los menos protegidos socialmente.
  • Dicen que los militares están para proteger territorio nacional, olvidando que un barco no es territorio legal de un país, ni representación diplomática de un país. Si fuera cierta la argumentación del Partido Popular (PP), cualquier ciudadano español que viva en el extranjero podría solicitar la vigilancia de sus instalaciones privadas.

En cuanto a lo argumentando por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), además de lo que dije del Partido Popular, podríamos argumentar algo más:

  • El PNV solicitó, por activa y pasiva, en más de 10 interpelaciones parlamentarias, que los militares españoles deberían abandonar el País Vasco. Entonces, ¿Ahora sí es necesaria la presencia de militares españoles en pesqueros vascos? ¿El PNV sólo se acuerda de los militares españoles cuando beneficia a sus intereses privados y excluyentes? ¿A qué jugamos? Curioso planteamiento del PNV: aceptar militares cuando le conviene (a su bolsillo) y rechazarlos cuando le resta votos (nacionalistas).

Sé que es doloroso que esté secuestrado un barco o que 36 marineros no tengan libertad de movimientos y que sus vidas peligren, pero esos riesgos eran conocidos y asumidos desde hace años.

Si los armadores no han tomado medidas de autoprotección y, sobre todo, de cumplimiento escrupuloso de las limitaciones geográficas de captura para estar amparados por los barcos militares europeos, ¿A qué viene ahora ese rasgarse las vestiduras por parte de la derecha económica de mi país?

Alfredo Webmaster

 

Con gratitud y con reproches, Rajoy


Por Arsenio Escolar, para su blog “Que paren las máquinas” en 20minutos.es, 25/08/09

Primero, la gratitud:

Gracias, Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal, por lo que nos toca; muchas gracias desde los gremios de periodistas y de editores, tan sacudidos por la crisis. Mientras el Gobierno no acaba de concretar su plan de ayudas a la prensa, desde el PP sí habéis ayudado activamente a las ventas de los diarios impresos, al tráfico de los diarios on line y a las audiencias de radios y televisiones con vuestra genial serpiente del verano, vuestro innovador monstruo del lago Ness de las escuchas ilegales a las que os tiene sometido el Gobierno. ¡Cuántas portadas nos habéis resuelto este agosto, cuántas homes en días de sequía informativa, cuántos editoriales y artículos de fondo! ¿Qué hubiera sido de nosotros sin vuestra generosa ocurrencia?

Ahora, los reproches:

Mariano, María Dolores: nos duele profundamente que ayer ¡cuando sólo era 25 de agosto y aún no tenemos preparadas nuestras promociones y agitaciones de arranque de curso!, hiciérais desaparecer el monstruo en las profundidades del lago. No es de recibo que os hayamos ayudado a mantener la especie viva y coleando durante todo el ferragosto y nos lo pague vuestra portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, enterrándola a destiempo y de sopetón y volviendo a la manida cantinela de la persecución del Gobierno a vuestros pobres dirigentes indefensos y en absoluto corruptos. La persecución ya no vende, amigos benefactores de los medios; las escuchas, todavía sí. ¡Queremos escuchas, exigimos nuevos titulares sobre las escuchas! ¡Queremos más Nessie, reclamamos que vuelva de inmediato! Por favor, revividlo, sacadlo antes de que se vaya a las profundidades cenagosas del lago y llevadlo rápidamente al Parlamento Europeo, a la ONU, a la Corte Penal Internacional, a cualquier viaje que nos proporcione titulares, portadas, homes, editoriales, sesudos análisis...

¿Pide el PP impunidad?


Por Rosa María Artal, 12/08/09

Veréis… pocas personas habrá que como yo ejerzan una mayor militancia a favor de respetar las normas de tráfico porque creo que benefician al bien común. Pues bien, un día me pusieron una cuantiosa multa y me quitaron dos puntos del carné por circular ¡a 68! Kms por hora en ciudad. Está marcado a 50 como máximo, y prácticamente nadie lo cumple, pero me tocó la lotería del cupo recaudatorio municipal. Salía yo, como una moto, de la Delegación de Hacienda donde me habían perpetrado lo que considero un atropello. Demostrar que lo que es exige enfrentarse a una maquinaria burocrática y judicial de gran calado y anticipar unos ingresos –abogados, procuradores- que no harían sino aumentar el desembolso con muy dudoso pronóstico de éxito. Son un par de incidentes y casi ninguno nos vemos libres de casos iguales o similares.

Y voy y me encuentro con que a un señor, a la sazón Presidente de la Generalitat valenciana por parte del PP, le regalan trajes –que se los regalan parece probado- y que van a tomarle medidas a una suite del Hotel Ritz que es donde se aloja cuando viaja a la capital. Y que la dádiva procede de “un amiguito del alma” que, casualmente, logra contratos millonarios con la institución que el dandy de los trajes regenta, y que está implicado en un caso de corrupción. Y que interviene una docena de jueces, el tribunal supremo y los de Madrid y Valencia, y, finalmente, este último archiva la demanda. Por pura coincidencia, lo sé, el presidente del Tribunal es también “más que amigo” del inculpado.

Ya no hablamos de este caso, claro que no. Tenemos para disfrutar de las jornadas estivales un furibundo ataque del PP, con toda su artillería en acción, contra el Gobierno de mi país, y del tuyo, y contra todas sus instituciones –jueces, fiscales, fuerzas de seguridad-, porque se ve víctima de una conspiración. Así que para mí es un “asunto personal”: están agrediendo a mi país.

La investigación del caso Gürtel procede de las grabaciones y denuncia de un miembro del PP, descontento en el reparto. Ha atravesado todo el entramado policial y judicial hasta alcanzar un centenar de imputados. Amén de otros casos ejemplares como del Sr. Fabra en Castellón, nos ocupa ahora la trama balear por la construcción del velódromo Arena –que muchas más obras se acometieron bajo mandato del popular Jaume Matas, aquel que salió por propia voluntad a mejores destinos -¿por piernas?-. Y leemos que la fiscalía ha documentado d-o-c-u-m-e-n-t-a-d-o pagos por 70.000 euros en dinero negro del PP de Baleares. Mi paciencia tiene un límite, y ya la paja ha roto la espalda del sobrecargado camello.

La señora de los carísimos bolsos Vuitton –regalados también por “El bigotes”- es aludida en una investigación que intenta saber que más se hizo cuando el equipo del PP presidía la Federación de Municipios y Provincias. Y sale otro sujeto y suelta que se investigue también la etapa del PSOE. ¿Vivimos en una cueva de ladrones?

Gran lío porque se espose a unos presuntos delincuentes. Error o no, yo veo a los chorizos de menor cuantía con los grilletes cuando son llevados a declarar, tampoco es para tanto.

Y el insigne Federico Trillo, ejemplo de lo que para el PP significa la justicia –dado que es su portavoz en el Congreso-, abriendo la boca, cuando, tras todo el asunto del Yak42, debía estar cultivando tubérculos en silencio en un huertecillo murciano.

Y De Cospedal, y Arenas, y Rajoy bramando desde chiringuitos de playa. Y Cristóbal Montoro pidiendo que aporte pruebas la policía, los jueces y el gobierno de que no se les ha espiado. La práctica en la que el reo es culpable mientras no se demuestre lo contrario sólo rige –que yo sepa- en la dictadura china. La furibunda derecha española olvida algo fundamental: no los detienen por pertenecer al PP, sino por ser presuntos delincuentes.

El PP es especialista en suicidarse cuando mejor le van las encuestas electorales. Esto escribía el New York Times en su editorial, tras los convulsos días de marzo de 2004: “Al parecer, Al Qaeda ha conseguido derribar a su primer gobierno democrático. Por supuesto ha estado ayudado por la actitud furtiva, asustadiza e inepta con la que el gobierno de Aznar ha manejado la investigación de los atentados del pasado jueves. En el desesperado intento por mostrar que el terrorismo vasco de ETA era el responsable, ofendió a muchos votantes que se sintieron manipulados”.

Las teorías conspiranóicas siguieron con el terrorismo en la pasada legislatura, aún con la autoría del 11M rondando. La jauría se llama Acebes o Zaplana, Trillo siempre, siempre. Ahora De Cospedal y el resto de la troupe. Detrás siempre, siempre,  está el mismo: Mariano Rajoy. Tácticas suicidas, sí, pero no lo suficiente, no para regenerar la bochornosa derecha española.

Ahora es el Estado contra mí. Ofende la inteligencia. Y preocupa. E irrita. Todos estos señores se alojan en el Ritz , reciben trajes y bolsos de regalo, se forran con dinero negro de los ciudadanos, acreditado por investigaciones judiciales. Grandes prebendas, barra libre, borrados los límites de la legalidad, porque nuestros votos les han proporcionado los suculentos empleos de los que disfrutan. Sin nosotros, cobrarían peajes en las autopistas, despacharían embutido en la charcutería,  pelearían en despachos de abogados, registrarían propiedades en polvorientos despachos –es la profesión de Rajoy, por ejemplo-, o en el caso de las elegantes damas se casarían –también- con señores de posibles. No serían nada sin nosotros.

Entretanto, cada uno tenemos que apechugar con lo que nos toca.  Sin patentes de corso, estupefactos. Soñando que “más que amigos” se apiaden de nuestros casos o, mejor, los resuelvan con Justicia. Y a precios asequibles.

Por cierto, ¿qué pide el PP? ¿Impunidad?

La CEOE tiene el remedio contra el paro: el despido libre


La CEOE tiene el remedio contra el paro: el despido libre”, por Juan Carlos Escudier para elconfidencial.com, 25/04/09

En pleno abismo de la crisis, con más de cuatro millones de parados llamando a las puerta del INEM, la patronal ha enseñado la patita con tanto descaro que hasta el PP ha pedido a sus dirigentes que se cubran un poco el muslo porque van provocando. La gran propuesta de los empresarios para salir del marasmo, frenar el desempleo y evitar el colapso de la Seguridad Social, tres en uno como el lubricante, es una variante de despido libre que han denominado “contrato indefinido no fijo”, que además de ser una contradicción in terminis es, como se verá, una gran tomadura de pelo.

El citado contrato indefinido no fijo establece un período de prueba de dos años, dentro de los cuales el empleador puede poner al trabajador de patitas en la calle en cualquier momento, con el único requisito de avisar con siete días de antelación y con una indemnización de ocho días. Transcurridos este plazo, si la relación laboral continúa, el trabajador se convierte en fijo, aunque el contrato podrá extinguirse en cualquier momento, sin más obligación que preavisar al empleado con un mes de antelación y abonar 20 días de salario por año con un tope de doce mensualidades. El contrato tiene una última ventaja, y es que, eliminada la tutela judicial, nos ahorramos un pico en juzgados de lo social.

"No pretendemos abaratar el despido sino la contratación, reducir el absentismo, flexibilizar los contratos a tiempo parcial (...) y reducir la temporalidad a través de contratos fijos más asumibles económicamente hablando", ha dicho sin rubor Gerardo Díaz Ferrán. Lo de abaratar la contratación tiene su guasa porque en 14,6 millones de los 16,6 millones de contratos celebrados en España en 2008 fueron temporales, la mayoría suscritos en claro fraude de ley en la medida en que se usó la contratación temporal para actividades permanentes de las empresas.

Pocas alforjas hacían falta para este viaje, en un momento en el nueve de cada diez de los empleos destruidos en la Eurozona tienen lugar en la piel de toro, lo que indica claramente que si hay un mercado laboral flexible en Europa es el español. De hecho, lo que ha disparado las cifras de desempleo es la facilidad con la que las empresas han podido deshacerse de sus trabajadores temporales -al menos uno de cada cuatro empleados no tienen contrato indefinido-, que además son los que más sufrirán la crisis porque ni han percibido indemnización –o ésta ha sido muy modesta- ni han generado el derecho a percibir las prestaciones por desempleo por un período largo de tiempo.

La patronal ha desaprovechado la oportunidad de plantear iniciativas más inteligentes o menos trogoloditas, que viene a ser lo mismo, algunas de las cuales ya han sido puestas negro sobre blanco por los servicios de estudios de los bancos que, como en el caso de las pensiones, han visto en las nuevas modalidades de contratación la oportunidad de hacer negocio.

La última la ha trabajado el BBVA, y consiste básicamente en un contrato único con costes de despido crecientes en función de los años de antigüedad, combinado con el sistema austriaco, en donde cada trabajador es titular de un seguro de despido que se paga con cotizaciones sociales y se acumula de una empresa a otra.

Los analistas de Francisco González han puesto, incluso, cifras a este fondo, que sería financiado por un porcentaje del salario bruto anual, costeado por empresarios, trabajadores y hasta por el Estado, y gestionado por la Seguridad Social. Permitiría, además, complementar la pensión de aquellos trabajadores que no fueran despedidos. Un chollo, en definitiva.

Ahora bien, hay que pensar que si los empresarios han abierto este melón no es por cicatería o ruindad. A la patronal le mueve exclusivamente el altruismo y la filantropía. Su objetivo no es ahorrarse unos euros con los despidos sino lograr acabar con la temporalidad, que es, en su opinión, la causa de la baja productividad de la economía española. En otras palabras, las empresas hacen contratos temporales a su pesar y eso les impide formar adecuadamente a estos trabajadores, lo que reduce su productividad.

Aun agradeciéndoles el gesto, lo que olvidan los sucesores de Cuevas es que éste no es el único factor que resta productividad a la economía. Influye para empezar el tamaño de las propias empresas, que en el 80% de los casos no sobrepasan los 250 empleados, mientras que este porcentaje es del 60% en Alemania o del 53% en el Reino Unido. Las empresas españolas de mayor tamaño son tan productivas como sus equivalentes en Estados Unidos. El tamaño aquí sí que importa porque aminora el gasto en I+D, al que España sólo dedica el 1,5% del PIB, más de un punto por debajo de lo que se destina en las grandes economías del mundo o en los humildes países nórdicos.

Todo lo anterior sería anecdótico si, al menos, el nivel educativo fuera el adecuado, pero seguimos con una educación de insuficiente calidad y escasa duración. La productividad aumentará cuando se frene el abandono escolar, cuya tasa en España alcanza el 30% y duplica a la europea sólo por detrás de Malta y Portugal. ¿Es consciente de ello nuestra abnegada clase empresarial?

Con esos mimbres el Gobierno ha fijado el objetivo de cambiar nuestro modelo productivo, como quien sustituye una bombilla fundida por otra –de bajo consumo, claro-. Parece fácil. Sólo hay que poner a los excedentes de la construcción, especialmente a esa quinta parte que carece de formación alguna, a fabricar circuitos integrados, algo que se consigue sustituyendo el tradicional mono de trabajo y el pañuelo de cuatro nudos por la bata blanca y los guantes de látex. Y si esto falla, se les hace indefinidos no fijos y se les vuelve a despedir para que escarmienten. Menos mal que la CEOE vela por nosotros.

 

Despidos a la austriaca


Ampara Estrada para publico.com, 13/02/2009

Trabajo desde hace más de 20 años y si hoy me despidiera mi empresa actual –no es que quiera dar ideas a mi jefe– mi indemnización apenas llegaría a un mes de sueldo porque llevo poco tiempo en ella. Si viviera en Austria, mi indemnización sería la correspondiente a mi vida laboral actual y anterior. ¿Qué sistema de indemnización por despido es preferible? Hace dos días, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, abrió la caja de los truenos al decir que ve imprescindible una reforma laboral y que el sistema actual de indemnización por despido fomenta el inmovilismo de los trabajadores. Antes de echarle los perros al gobernador, como ya ha ocurrido, analicemos unos datos.

En España, la tasa de paro ronda el 14%; en el Reino Unido –con crisis inmobiliaria y recesión igual de grave que en España o más– está en el 6,8%; en Austria se sitúa en el 3,8%.

Según la Central de Balances del Banco de España, las indemnizaciones por despido y jubilaciones anticipadas de las empresas incluidas en esta estadística ascienden en los últimos años a unos 2.500 millones de euros, lo que no llega al 5% de su gasto en salarios.

Creo que es de justicia social que un trabajador al que le echa la empresa cuente con un colchón –indemnización–  con el que afrontar el trance, además de la prestación por desempleo. Pero ¿es el sistema más eficaz o beneficioso el que tenemos actualmente? Para Fernández Ordóñez está claro que no y que prefiere el modelo austriaco. ¿Por qué?

En Austria, como explicó el miércoles Ordóñez, las empresas constituyen un fondo individual para cada uno de sus trabajadores que se pone a su disposición en caso de perder el empleo en esa empresa, como complemento a la prestación por desempleo que reciben del Estado. Cuando encuentra otro trabajo, la parte que no ha consumido de ese fondo se va con el trabajador a la nueva empresa, que también constituye un fondo individual de indemnización para él que se acumula al anterior. De manera que puede cambiar de empresa, sin perder el derecho a las indemnizaciones que le corresponden por su vida laboral anterior. Al llegar a la jubilación, el fondo que le queda disponible –es decir, el que no ha consumido estando parado– lo puede utilizar como plan de pensiones.

Por lo tanto, es un modelo que tiene aspectos positivos: permite la movilidad de los trabajadores, que no tienen que aferrarse al puesto de trabajo sólo para no perder la indemnización por despido y, al cambiar de empresa, reparte entre ellas el coste del despido.

Indemnización creciente

Existe otro modelo del que se viene hablando hace tiempo que consiste en no tener unos días fijos de indemnización para todo el mundo sino que se vaya incrementando el periodo de indemnización en función del tiempo de permanencia en la empresa (podría empezarse por 10 días por año y acabar en los 45 días por año actuales). Eso eliminaría parte del miedo de los empresarios a incrementar la plantilla porque durante los primeros años no elevaría tanto sus costes en caso de tener que reducirla. Pero este modelo perjudica más a los que llevan poco tiempo en la empresa y no favorece la movilidad voluntaria del trabajador.

A pesar del revuelo levantado, no es inevitable identificar reforma laboral con abaratamiento del despido salvo que el Gobierno y los agentes sociales lo quieran. Ya sabemos que CEOE está por la labor de bajar los costes de despido y los sindicatos no.

¿Y el Gobierno? Zapatero y Corbacho rechazaron ayer abaratar el despido. Pero parece bastante probable que al final de la crisis nos encontremos con la reforma laboral sobre la mesa. Y eso puede ser bueno o malo en función del resultado, pero no por plantearlo. Tal vez no sea el momento más oportuno para cambiar la regulación. Pero nunca es demasiado pronto para empezar a debatir. Fernández Ordóñez y Corbacho ya han comenzado.

El último parte de guerra, por Miguel Ángel Aguilar


Por Miguel Ángel Aguilar para El País, 31/03/2009

Mañana se cumplen 70 años del último parte de guerra sellado por el Estado Mayor del Cuartel General del Generalísimo, cuya versión manuscrita rezaba así: "En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. El Generalísimo Franco. Burgos 1º abril 1939".

Así, con resonancias clausewitzianas, se declaraba la terminación de la guerra y se daba paso a la instalación de la victoria, como culminación de los "años triunfales", iniciados con el alzamiento del 18 de julio del 36. Pero la cuestión de hoy es el análisis del último parte de guerra, en el que sorprende la mención a los derrotados en los términos de "Ejército Rojo", con mayúsculas en el vocablo Ejército y en el vocablo Rojo; mientras que el vencedor se reserva para sí mismo la modesta denominación de "tropas nacionales" empleando la minúscula para la inicial de cada una de esas dos palabras. Esas "tropas nacionales" tampoco se apellidaban españolas porque esa denominación hubiera excluido a los combatientes "moros", alemanes e italianos.

También es chocante la construcción gramatical, que resulta muy forzada por el uso del hipérbaton, para invertir el orden que deben tener las palabras con arreglo a la sintaxis regular: sujeto, verbo y predicado. De modo inexplicable, los escribas del Cuartel General renuncian a escribir con normalidad que "las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos militares", y nos enfrentan a una redacción enrevesada que comienza por el verbo -"han alcanzado"-, sigue por el sujeto -"las tropas nacionales"- y concluye por el predicado -"los últimos objetivos militares"-.

Además, conviene fijarse enseguida en la expresión de "Ejército Rojo", elegida como denominación específica para el enemigo derrotado. Porque el "Ejército Rojo", más allá de su fuerte connotación alegórica, carecía de ser una realidad tangible. Si se hubiera querido llamar a las cosas por su nombre en ese último parte de guerra se hubiera adjudicado la derrota al "Ejército de la República" o a sus residuos finales, que operaban bajo la denominación de "Ejército del Centro".

La historia deja constancia de que quien se rindió en Breda fue Mauricio de Nassau y no el inexistente Ejército de Lutero y que el vencido en Waterloo fue Napoleón y no los jamás reclutados Ejércitos de Rousseau, de Voltaire y/o de los enciclopedistas y la Ilustración. Del mismo modo que aquella madrugada del 8 de mayo de 1945 en el Cuartel General de Eisenhower fue el jefe del Estado Mayor alemán general Jodl quien firmó la rendición de la Wermacht, sin mención alguna al "Ejército Nazi", que nunca existió como tal, y así sucesivamente.

Aquí, sin embargo, a la altura del 39, en la ribera del Arlanzón, los acampados en Burgos parecían mantenerse "impasible el ademán", adictos al lema joseantoniano de que a los pueblos los mueven los poetas. Otra cosa es que enseguida se comprobara cómo a la poesía quedaba superpuesto el prestigio del terror, invocando las exigencias del guión de la Cruzada.

En todo caso, el prestigio del terror era un elemento psicológico favorecedor para inocular las dosis convenientes de docilidad. Claro que la expresión "Ejército Rojo" puede también ser un intento de presentar la del 1º de abril como una victoria obtenida sobre el Comunismo Soviético. De este modo, el Generalísimo pretendía encumbrarse a sí mismo como vencedor de Trotsky y Stalin.

En la hipótesis más benévola podría pensarse que el último parte de guerra derivara del antiguo precepto de las Ordenanzas según el cual "la consideración y aun la honra del enemigo vencido son compatibles con la dureza de la guerra y están dentro de la mejor tradición española". En esa línea, las Ordenanzas prescriben también que a nadie ha de cegar la victoria; que en ella se extremará la disciplina y que con el enemigo vencido se respetarán los derechos y las leyes y usos de la guerra.

Pero, como enseguida se vio, de eso nada. Del lema con el que Winston Churchill encabezaba sus memorias -"En la derrota, altivez; en la guerra, resolución; en la victoria, magnanimidad; en la paz, buena voluntad"-, fue imposible encontrar rastro alguno a partir de aquella primavera de 1939 y de las siguientes que volvieron sin atender el pronóstico reidor fijado en las estrofas del Cara al sol. Ni magnanimidad en la victoria, ni buena voluntad en la paz, que sólo llegaría 39 años después con la Constitución reconciliadora de 1978.

Y el día 1 de marzo todo volvió… al pasado.


 


Viñeta de Territorio Vergara para Público

La reflexión de hoy leedla desde la óptica de alguien de izquierdas (un rojo, como se decía antes), que militó en un partido de izquierdas, que votó siempre a grupos situados en la izquierda (PCE, Bloque o, en el peor de los casos, PSOE) y que, salvo locura extrema o pérdidas parciales de la razón, morirá siendo de izquierdas, como los buenos rojos de antes.

Ayer hubo elecciones autonómicas en Galicia. Los resultados fueron los que fueron, y así nos va: en sus cuatro años de gobierno, el bipartito PSOE/Bloque fabricó más líos innecesarios que decisiones acertadas.

Afortunadamente, como los electores son soberanos y demuestran menos ignorancia de lo que podría parecer, con el voto de castigo expresó su rechazo a una forma de (des) gobierno que durante cuatro años se caracterizó por los reproches mutuos y las batallas encarnizadas por romper un matrimonio imposible, regalando al Partido Popular (de derechas) una parte muy significativa del electorado progresista. Eso, y la abstención.

Los titulares de los periódicos de hoy hablan de “resaca electoral” y de “triunfo de la democracia”, pero nada he leído que haga referencia a un análisis crudo y doloroso de la realidad de lo sucedido.

Nada no, algo sí he leído que vale la pena: Suso de Toro, en El País, en su artículo “Victoria inmerecida, derrota merecida”, hace una disección aséptica del resultado y canta “las verdades del barquero” que nadie quiso denunciar a priori pero que todos intuíamos. Me duele decirlo, pero algunas derrotas saben a triunfo.

Espero que el tránsito del PSOE y Bloque por "los palacios de invierno" de la oposición, sirvan para recuperar lo bueno de la izquierda y apartar las malas prácticas de las derechas.

Alfredo Webmaster



 

Victoria inmerecida, derrota merecida

Suso de Toro para El País, 02/03/2009

La política gallega sólo da para escoger entre sota, caballo y rey debido al límite, establecido en la época del Gobierno de Fraga, que impide entrar en el Parlamento con menos del 5 % de los votos. En el fondo, la decisión final se reduce a elegir si gobierna o no el PP.

Basándose en un aparato fuerte, Fraga construyó un sistema de poder cuando llegó a Galicia. Utilizó el clientelismo como sistema para comprar voluntades, utilizó los medios de comunicación públicos y financió los privados con sumas de dinero público que no tienen parangón en Europa, lo que le permitió conseguir así su domesticación. Pero esos instrumentos no serían eficaces si no tuviesen un inteligente contenido ideológico y político que Fraga y el que fue su delfín, el fallecido Xosé Cuíña, tejieron y con el que vistieron al PP transformándolo en un PPdG. Ese PPdG fue casi un verdadero partido nacional gallego, con dirección política propia y que interpretó la cultura gallega y el galleguismo como una forma de populismo, pero que consiguió una gran identificación de amplios sectores sociales con esa idea de Galicia. Naturalmente, la otra cara de la propaganda autoritaria es siempre la censura y la infamia sobre los rivales.

Pero, tras la convulsión social que desencadenó el Prestige y luego la guerra de Irak, un sector social que se mantenía en la abstención ante un dominio tan abrumador, acudió a votar y decidió el cambio posible, la alianza de socialistas y nacionalistas gallegos, dos fuerzas escuálidas por años de oposición. Ambos fueron aupados a la Xunta para que hiciesen otras políticas y gobernar de otra manera, pero esa ciudadanía que se había implicado emocional y políticamente llegó ayer a las urnas no desencantada, sino enfadada con ellos. Un enfado más duro del que imaginaban Touriño y Quintana. Sin duda, el bipartito hizo una buena gestión en determinadas áreas, incluso obtuvo buenos resultados económicos y una mejora de la cobertura social, pero no supo hacerlo visible y, en cambio, dejó al descubierto sus debilidades. Como si la vieja política, el fraguismo, fuese un gas que flotase en despachos y autos oficiales, impregnase las moquetas y se apoderase de sus sucesores en la Xunta. En estos años hemos visto demasiado continuismo y poco cambio. Y las bases sociales, allá lejos. La pérdida de votos es insignificante comparada con la destrucción de la ilusión y la esperanza de la ciudadanía que los votó para echar a andar otra Galicia.

Lo que aumentó la distancia y multiplicó el enfado fue un fenómeno nuevo en Galicia, el papel jugado por la prensa. Se puede decir que una cabecera gallega y otra madrileña condujeron la campaña electoral hasta este resultado. Las insidias, las mentiras, el insulto, la destrucción de la fama personal han sido las armas para conquistar una Xunta que otros no supieron defender. Este PP, vaciado de contenido político gallego, sometido a las estrategias de la calle de Génova, obtuvo una victoria inmerecida, pero el PSdeG y el BNG tuvieron una derrota ganada. Aunque una derrota así la paga el conjunto de la sociedad, condenada a no tener verdaderas oportunidades de alternancia.

 

 

Respuesta a un comentario


El post de hoy es en respuesta a un comentario que hizo ayer un lector del blog www.musicayvino.com, en  "Si, podemos...",  comentario que considero importante por el fondo y las formas. Además, nuestro amigo trató sobre un asunto del que siempre deseé hablar pero para el que nunca encontré el momento oportuno. Hoy es el día y todo gracias a ese comentario.

Por tanto, al lector que hizo el comentario que no firmo, al que por ese motivo no puedo dirigirme personalmente, le doy las gracias por lo que dijo y por no estar de acuerdo en lo que yo escribí: es magnífico contar con una opinión distinta y que ambos tengamos la libertad de exponer nuestros puntos de vista de forma educada y cabal. De verdad, es un placer contar con opiniones así… ojalá sigáis así, con alternativas distintas y enriquecedoras.

Obviamente, hablar de los errores de Bush es lo más sencillo del mundo: como no ha tenido éxitos significativos, al menos reconocidos públicamente, todo lo demás fueron fallos.

Yendo a los casos particulares de cada país que citas en tu comentario (que podéis leer más abajo), te expongo mi opinión sobre cada uno de ellos.

Venezuela: la situación actual de este país no es producto únicamente de la gestión de Chávez y su gobierno. Venezuela llevaba muchísimas décadas con malas gestiones de políticos corruptos que lo único que hicieron fue dilapidar el patrimonio patrio y enriquecer su patrimonio personal… los banco de Florida saben muy bien de qué habló. Las políticas populistas de Chávez no están ayudando en nada a la correcta evolución del país, pero sí existen algunos parámetros medibles que son reseñables: se observan mejoras en sanidad, en cultura básica y en vivienda; en el resto de parámetros, el resultado es negativo o muy negativo.

Colombia: este país no está dirigido por ningún político de izquierdas. Todo lo contrario: Álvaro Uribe es uno de los poquísimos gobernantes sudamericanos que estaba al lado de George W. Bush. Por tanto, de dictadura de izquierdas nada de nada.

Cuba: encontrar una explicación para el caso concreto de esta isla es algo que también a mi se me escapa, pese a que la conozco bastante bien producto de muchísimos viajes allí y a que la empecé a visitarla a principios de los años 80. No sé muy bien las razones que aún sostienen “vivo” un sistema de gobierno que ha demostrado ser incapaz de solucionar los problemas más básicos de cualquier ciudadano. De verdad, no sé cuál puede ser la explicación pese a que tengo que reconocer que, en el pasado, sí defendí ese régimen político… en el pasado, ¡claro!, ahora ya no.

Siguiendo con tu comentario, no voy a entrar en una discusión filosófica de marxismo si o marxismo no, capitalismo si o capitalismo no. Ambos conceptos sociopolíticos son básicamente defendibles por cada cual pero difícilmente aplicables.

Además, ante la disyuntiva de tener que elegir entre uno u otro de dos conceptos económicos tan distintos, las apreciaciones morales de lo que está bien o lo que está mal, de lo que es bueno o es malo, de lo que es mejor o peor, o de lo que es justo o injusto, nos llevaría a entrar en una disquisición en la que tu y yo ya hemos tomado partido: tu estás de un lado (perfecto, es tu opinión) y yo del otro (perfecta también, es mi opción).

Me explico: el marxismo puro como tal nunca existió, lo que se vivieron en países como la extinta URSS, en China, Corea del Norte, Cuba, etc., sólo fueron meros intentos de igualitarismo que nunca se reflejo en las políticas concretas basadas en lo que Karl Marx propuso; sólo vimos la parte más negativa y taimada de algunos de sus concepto éticos y económicos. Tienes mucha razón en que lo que esos países vivieron no tiene nada que ver con los parámetros de dignidad humana que todos deseamos. Ni tu eres partidario de algo así, ni yo tampoco.

En cuanto al capitalismo, creo los resultados las políticas neoliberales los estamos viendo cada día en cada país: la situación financiera del mundo, producto de las desregulación drástica de los mercados (financieros) ha generado la mayor hecatombe económica de la historia, la globalización sólo de la economía ha llevado al paulatino empobrecimiento de enormes cantidades de países, las diferencias sociales (y económicas) entre ricos y pobres se han incrementado sustancialmente, el calentamiento global es producto de una política energética basada sólo en el beneficio a corto plazo, las libertades individuales son cada día más escasas, la existencia de grupos terroristas radicales son la consecuencia de las erróneas políticas geoestratégicas marcadas por las multinacionales, cada vez hay más países que sólo existen por que son fuente de mano de obra barata, etc., etc., etc.

En cuanto a lo que dices de España, tendríamos que ir por partes.

Primero, los gobiernos de Felipe González ni fueron corruptos, en términos punibles, ni muchos menos fueron los más corruptos de la historia. Lo que sucedió fue que algunos mandos políticos o algún mando intermedio (un Director General de la Guardia Civil y algún que otro político de medio pelo) metieron la mano en el cajón de todos e hicieron cosas absolutamente reprobables. Afortunadamente, en España existe una justicia que es un poder independiente, que juzga y condena: los culpables ya están en prisión pagando las consecuencias de sus actos. Un ladrón es un ladrón venga de donde venga y esté donde esté, me da lo mismo si es socialista o si es liberal. Un ladrón es lo que es. Punto.

Los otros casos de corrupción a los que podrías referirte (Barrionuevo, Vera y compañía), sólo fueron consecuencia del famoso “caso GAL” y la nefasta gestión de un punto concreto de la lucha antiterrorista; no deberías olvidar que el inicio de los GAL viene de grupos paramilitares anteriores como la Triple A o el BVE (Batallón Vasco Español), grupos que nacieron en los años 1975/1983, las épocas en las que Manuel Fraga o Martín Villa (políticos de derechas y bien derechas) eran ministros de Gobernación, nombre que tenía en aquel entonces el Ministerio del Interior; además, no lo olvides, que se llegara a juzgar en los tribunales el caso GAL fue gracias a que el último Ministro del Interior de Felipe González, el ahora Alcalde de Zaragoza Juan Alberto Belloch, se negó a seguir pagando a los sinvergüenzas y chantajistas de José Amedo, Miguel Planchuelo o Francisco Álvarez. Tampoco deberías olvidar que cuando se juzgó a los GAL, los políticos del PP y sus medios de comunicación afines (El Mundo, ABC y Cadena COPE, entre otros) se negaron a que los tribunales investigaran, además de a los GAL, a los grupos paramilitares anteriores y a los gobernantes que mandaban en esas épocas. ¿Recuerdas lo que pasó cuando declaró el General José Antonio Saez de Santamaría citó el nombre de Manuel Fraga y propuso “tirar de la manta” desde el año 1975? ¿Recuerdas como inmediatamente se decidió cerrar el caso sin incluir a más imputados?

Por tanto, de la supuesta corrupción de los gobiernos de Felipe Gonzalez, mejor no hablemos: hay mucha leyenda urbana y poca realidad procesal.

Del actual gobierno de Zapatero, ¿De qué corrupción hablas? ¿Existe algún ministro del gobierno o político de alto rango incluido en algún proceso penal? ¿Conoces algún caso de corrupción que no se destape? Yo, al menos yo, no conozco ninguno ni sé de rumores al respecto.

Mejor no hablamos de las corrupciones o corruptelas de las épocas de José María Aznar y compañía… no creo que sea bueno sacar los trapos sucios a airear, sobre todo cuanto los trapos sucios son lo que son: sucios. Dejémoslos descansar en el cuarto oscuro.

Me parece más apropiado hablar de la situación económica que vivimos y padecemos en España, consecuencia de la caída en la venta de viviendas y el cambio de ciclo económico. Eso sí me preocupa...

Que yo sepa, desengáñame si no me ajusto a la realidad, el origen de los problemas viene de una nefasta política de gestión de suelo y de vivienda que, por si lo has olvidado, tiene su origen en el año 1998 con la Ley de Régimen del suelo y valoraciones 6/1998, aprobada el 13 de abril de 1998 por el primer gobierno de José María Aznar.

Esa ley venía a simplifica radicalmente la regulación urbanística que existía antes, reduciendo su ámbito de aplicación sólo a los derechos y deberes básicos, pues el resto de las competencias corresponden a las autonomías. Por tanto, se redujo al estatuto jurídico del suelo, las clasificaciones del suelo con sus derechos y deberes correspondientes, y sus métodos de valoración. Obviamente, era una política liberal de desregulación de los mercados.

A raíz de esa ley viene lo más importante, lo que generó la burbuja inmobiliaria: en materia de valoraciones, el suelo rústico se pasó a valorar por la capitalización de sus rendimiento actuales o potenciales. Con la ley en la mano, el suelo urbanizable se podía, a raíz de ese cambio, valorar por el método residual dinámico, que consiste en valorarlo deduciéndolo del valor de su aprovechamiento actualizado en la zona en la que esta se ubica.

¿Qué significó esto en la realidad? Que se pudo construir donde y cuando le dio la gana a todo el mundo, fuera de quien fuera la propiedad del terreno o estuviera donde estuviera el solar: en zonas de protección ecológica, en zonas costeras sin respeto de las distancias mínimas a la línea de mar, en espacios que no contaban con las necesarias infraestructuras básicas, etc., etc., etc.

Las preguntas que tendríamos que hacernos ante todo esto son bien pertinentes: ¿A quién benefició ese cambio? ¿Quién o quienes salieron ganando con esa modificación? ¿De cuánto dinero estamos hablando? ¿Generó beneficios la Ley del Suelo de 1998 a la inmensa mayoría de los españoles? ¿Se podría considerar corrupción de “guante blanco” una ley así? ¿Corrupción de “guante blanco”? ¿Qué pasó con la ley de 1998? ¿Cuáles son las consecuencias actuales? ¿Qué va a pasar ahora? ¿Soluciones?

Para esas preguntas yo tengo respuestas; sé que son las mías y que pueden ser matizadas, pero no dejan de ser respuestas coherentes a un problema cierto.

Responderé una a una:

- ¿A quién benefició el cambio de la Ley de Régimen del suelo y valoraciones 6/1998, aprobada el 13 de abril por el primer gobierno de José María Aznar? Obviamente, a mi no ni tampoco benefició a más de 40.000.000 millones de españoles.

- Entonces, ¿A quién benefició realmente? Pues está claro: a las grandes constructoras, a las grandes promotoras, a los grandes capitales inmobiliarios de mi país.

- ¿Quiénes salieron ganando con el cambio de la ley? Los promotores, constructores, grande inmobiliarias y los tenedores de suelo edificable.

- ¿De cuánto dinero estamos hablando? Estamos hablando de una ingente cantidad de dinero, una inmensa cantidad de dinero ingresado durante el período 1997/2007 por todos los negocios que tienen algo que ver con el ladrillo. De todas formas, en el párrafo siguiente matizaré y definiré mejor de qué tipos de dinero estoy hablando.

Aclaración: En España, y en el resto del mundo, existen dos tipos de dinero: el primero de ellos es el dinero que se declara a la Hacienda Pública y que está sujeto a retención fiscal; por ese motivo, por ser legal y medible, su flujo genera riqueza en el país y está inmerso en el circuito económico de la actividad productiva. El segundo tipo de dinero es el llamado dinero “B” o dinero “negro”, ese dinero que no está controlado por las haciendas públicas, que no paga impuestos ni está sujeto a retención fiscal y que sólo sirve para acumular en cajas de seguridad o para tener a buen recaudo en paraísos fiscales; también vale para comprar “cosas” que a su vez generan más dinero “B” o “negro. De los paraísos fiscales me encantaría hablar en otra ocasión con más calma: es un tema extremadamente interesante, profundamente peligroso y dañino, del que existe un enorme desconocimiento en la mayoría de la población.

- ¿Generó beneficios la Ley del suelo de 1998 a la inmensa mayoría de los españoles? Generó varios tipos de beneficios y varios tipos de perjuicios. Empezando por los primeros, por los beneficios, generó empleo en la construcción y aledaños (empresas de materiales de construcción, cementeras, automoción, bancos, etc.), generó actividad económica en las zonas de construcción, generó ingresos en los ayuntamientos y comunidades autónomas por los impuestos y tasas, generó un incremento importante de asentamientos de extranjeros en zonas de costa (alemanes, ingleses, suecos, noruegos, etc.), generó un incremento del valor patrimonial de los bienes familiares (al que habría que descontar las cargas hipotecarias, en términos de renta e inflación), etc. En cuanto a los perjuicios que provocó, los más importantes: exceso de construcción de viviendas como consecuencia del desvío de ingentes recursos financieros, laborales y productivos/innovadores (I+D+i) a un tipo de actividad cíclica, a un monocultivo económico de corto recorrido y escaso futuro, una descapitalización del Estado debida a que una parte de los dinero generados de forma legal y productiva sólo volvió al Estado en un porcentaje no superior al 80 % (el resto pasó a la economía sumergida en dinero “B” o “negro”), un enorme déficit exterior por culpa de las necesidades de capital financiero que financiara (valga la redundancia) esa enorme masa de construcción y de demanda de crédito, una monstruosa especulación en el precio de la vivienda, una sobresaturación en el número de viviendas construidas y no vendidas (del orden del 1.500.000), etc., etc., etc. También generó importantes bolsas de corrupción en algunos ayuntamientos y comunidades (Marbella, Benalmádena, Totana, Orihuela, Torrevieja, Estepona, Andratx, Calviá, Castellón, Seseña, Cienpozuelos, Arroyo de la Encomienda, Mallorca, Nigrán, Tui...), con políticos en la cárcel, huídos o suspendidos.

Para entender un poco mejor la especulación que sufrimos durante años, observad el gráfico que figura más abajo con la evolución del precio de la vivienda. Vereis la aceleración de los precios entre los años 1997 a 2004 (gobierno de Aznar) y su progresiva desaceleración entre el 2004 y 2008 (gobierno de Zapatero).

- ¿Se podría considerar corrupción de “guante blanco” una ley como la del año 1998? Yo creo que si: para mi es corrupción toda aquella acción que por medios legales o ilegales busque beneficiar a unos pocos en detrimento de otros muchos. Para mi es corrupción que los dineros obtenidos en sus trabajos por muchos millones de españoles se tuvieran que destinar a viviendas que, por la especulación urbanística, cada día eran más caras, cada día eran más difíciles de comprar. Además, no debemos olvidar que por culpa de la especulación se dejó de construir viviendas de VPO (viviendas de precio tasado) debido a que el suelo que se tendría que utilizar en ellas se destinó al mercado libre, que daba muchos más beneficios.

- ¿Fue, para mi, corrupción de Guante blanco? Pues claro si, y mucha. ¿Cómo sino se podría llamar a un tipo de negocio, la construcción de macro urbanizaciones o las expropiaciones de suelo por “causa expropiandi”, al que sólo podían acceder las grandes fortunas de mi país? ¿No es acaso ese un tipo de corrupción “legal” amparada por una ley? Pero claro, ahí radicaba lo bueno que tenía ese tipo de corrupción: no llevaba a la cárcel por haber ganado (sustraído) cientos de miles de millones de euros a mucha gente. Todo se hizo legalmente, bajo el amparo de una ley injusta.

- ¿Cuáles son las consecuencias actuales? Pues ya las estamos viendo: ahora que la vivienda no se vende, que los bancos dan menos dinero y que el sistema financiero mundial está en situación de colapso, las consecuencias son que el paro aumenta, que se producen desahucios de viviendas, que los impagados de las empresas aumentan, que las situaciones concursales se incrementan, que por primera vez en seis años tenemos déficit en las cuentas públicas, etc., etc., etc.

- ¿Qué pasó con la Ley de 1998? Fue derogada por el gobierno socialista de Zaparero en el año 2007 con una fuerte oposición del Partido Popular y de los promotores inmobiliarios, después de haber pasado por multitud de trámites parlamentarios, bloqueos de todo tipo y modificaciones muy dolorosas.

- ¿Qué va a pasar ahora? Pues no lo sé, supongo que pasará lo que siempre pasó en cada ciclo económico: que las cosas volverán a su cauce normal en cuanto el mercado absorba ese exceso de oferta inmobiliaria, que se deberá cambiar el modelo productivo, algo que ya debería haberse producido en el año 1997 cuando se inició el más largo y fructífero período de bonanza económica de España, que se deberá recolocar a los parados en sectores de mayor proyección futura (I+D+i), etc., etc.

- ¿Soluciones? Como no soy Ministro de Economía puedo exponer las mías (es gratis) sin que me saquen los colores en la prensa ni me señalen por la calle. Se me ocurren dos soluciones, ambas doloras y socialmente muy injustas (antisociales y antisocialistas), pero ambas muy efectivas: una amnistía fiscal (con matizaciones) y una congelación salarial (con matizaciones). Como son soluciones muy complejas que pueden generar muchos y graves problemas, es un tema del que me gustaría tratar en otra ocasión, con más tiempo y si a vosotros (y vosotras) os parece interesante.

Espero que mi escrito os aporté algún dato valioso; dejo a vuestro criterio hacer las aclaraciones que consideréis oportunas.

Alfredo Webmaster


Copio literalmente el comentario al que hago referencia y que fue incluido en el postSi, podemos...:

"no estoy de acuerdo con el comentario, me parece claramente tendencioso e imparcial...desde que tu te confiesas socialista. Las cosas no son como las expones, posiblemente Bush haya tenido sus errores, ¿quien no? pero desde luego con las politicas de izquierdas la gente si que acaba conociendo lo que es el HAMBRE Y LA MISERIA PARA TODOS, la prueba son los paises donde se vive bajo esas dictaduras de izquierda, VENEZUELA, COLOMBIA, CUBA...ETC. ¿PREFERIS ESO ACASO?...

yo no es por nada, pero entre lo "malo" y "lo peor", prefiero quedarme con lo "malo"... nadie es perfecto, pero apostar de cabeza por "lo peor" no me parece inteligente...

El socialismo y el marxismo hace tiempo que debieron haber desaparecido solo por la ingente cantidad de sufrimiento humano que han generado a lo largo de los siglos, y la prueba la tenemos en España donde las peores epocas que se han vivido han sido bajo los mandatos de Felipe Gonzalez y Zapatero, donde mas CORRUPCION SE HA CONOCIDO y donde 3-4 MILLONES DE PARADOS lo dicen todo del fracaso de sus politicas de izquierda; y de la actual situacion de crisis economica que hoy tenemos debido a una mala gestion, pero ¡¡que bueno es que haya un "COCO" con el que asustar a los niños¡¡. Repito Bush puede que no haya sido el mejor presidente de EEUU, pero donde esté y funcione la libertad y la democracia y alli a pesar de sus defectos, sí que funciona, que no vengan a querer que comulguemos con ruedas de molino sobre lo que ya se sabe que no funciona nada, o como mucho, funciona para peor.. y esa es la experiencia y los datos históricos objetivos.

España tambien necesita un cambio y con urgencia...esto ya no puede ir peor. Creo que hay que ser honestos y no confundir a la gente. Por mucho que se quiera o se tenga compromiso con el partido, lo honroso es ser honesto con uno mismo y con los demas, tratar de ser objetivo y no dar por bueno todo lo malo que tienen y hacen "los nuestros", solo porque son o lo hacen "los nuestros". Eso tiene un nombre y es sectarismo.

Bueno, esto solo trata de ser una opinion lo mas objetiva posible. Saludos"

 

El vendedor de seguros y el pobrecito hablador


Por Nacho Gay, 14-10-08

Allí estaba el pobre hombre disfrazado de vendedor de seguros en día lluvioso, con ese careto de circunstancias y el sentimiento patriótico en entredicho. Mariano. Nuestro Mariano. Otrora más español que el porompompero. Antes, de ese tipo de hombres de los que uno piensa que cuando se bajan la bragueta les suena el himno de España. Y ahora reconvertido en un objetor cualquiera. ¡En un apóstata!

Pues eso, que allí andaba el pobre hombre centralizando toda la atención del cotarro. Me atrevo a apostar que el PSOE había pedido expresamente al realizador de la televisión pública un seguimiento especial del reo caminado a la horca. Impagable ese plano, por cierto. No hay nada como tener una televisión y un ejército para acojonar a la oposición. El rostro de Mariano lo decía todo. Más que aburrido, que es lo que él había previsto para el domingo por la mañana, andaba el pobre acojonadito perdido, como quien teme recibir un cañonazo en cualquier momento.

Mariano pinchado por el realizador de la televisión pública a mala hostia, con perdón. Pincho moruno de Mariano en el día de la Raza hispana. Un plano para sintetizar la desolación de un hombre. Lo que se puede decir con un solo plano… Y encima el Gobierno disimula, disimulando: Carme Chacón defendiendo en directo, antes del desfile, el desliz del condenado. “No creo que yo que Mariano…”

Dijo además la jefa de los ejércitos en esa misma interviú que concedió a TVE –y que duró exactamente dos minutos y diez segundos, no se fuera a cansar la ministra- que por Madrid iba a desfilar ese día un regimiento “moderno e innovador”. Después desfilaron cinco mil hombres y una cabra. La cabra iba, eso sí, muy moderna y muy innovadora.

Y el desfile muy bien, gracias. Nos divertimos todos menos Rajoy. Yo en particular no recordaba pasármelo tan bien desde que vi la última película de Jaime Rosales. Que no tiene diálogos. Háganse una idea. Un desfase, vamos. Faltó quizás una nota de color: Jorge Javier Vázquez subido en un carro de combate con dos copitas de más hubiese sido la bomba. Hasta Rajoy hubiese sonreído entonces. Quizá de esa manera ninguna sonrisa hubiese sido fingida. Y Rajoy no hubiese estado tan solo en su sentimiento de tedio, a pesar de que en realidad nunca estuvo más acompañado.

De la Kangoo y las mochilas del 11-M a la catástrofe económica

Los intereses de la prensa “liberal” y la crisis: De la Kangoo y las mochilas del 11-M a la catástrofe económica, por Juan J. Dolado, Catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad Carlos III

La cascada de malas noticias sobre la economía española está poniendo de manifiesto los intereses ocultos de buena parte de los medios de comunicación en España a la hora de analizar el progresivo frenazo en nuestras cifras de crecimiento y empleo después de una década prodigiosa. Es especialmente llamativa la crítica feroz de los medios que se autocalifican como liberales frente a la tibieza de las medidas de política económica adoptadas por el Gobierno. Corren ríos de tinta en tribunas de prensa y caudales de discursos pretendidamente ortodoxos en tertulias radiotelevisivas sobre la debacle que se nos avecina.

La publicación por parte del INE de la cifra de crecimiento intertrimestral del PIB en un 0,3%, la tasa más baja desde 1995, y las predicciones a partir de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de que nuestra tasa de paro puede alcanzar dos dígitos al final de 2008 han encendido todas las alarmas. La cuestión es si esta alarma social está justificada.

Para analizar los datos, los economistas suelen fijarse en cifras ajustadas de estacionalidad y cambios de calendario, con el fin de distinguir tendencias firmes de movimientos predecibles e irregulares. Por ejemplo, cuando se contemplan estas cifras del mercado laboral corregidas de dichos efectos, se observa que, pese a la fuerte desaceleración del sector de la construcción, el empleo total creció en el primer trimestre en cerca de 14.000 personas, con dos aspectos claramente positivos: el aumento del empleo en la industria, que empieza a absorber una parte del excedente de mano de obra en el sector del ladrillo, y el descenso en la contratación temporal (-148.000) frente al crecimiento de los contratos indefinidos (+54.000). Por tanto, no se está destruyendo empleo. Sin embargo, el aumento de la población activa en 170.000 personas – cuando hace un año crecía en 110.000 con una mayor tasa de crecimiento del empleo – ha situado la tasa de paro en un 9,6%. Los flujos de inmigrantes, que parecen responder con un desfase temporal a la mayor debilidad de la economía española, explican este fenómeno de exceso de oferta de trabajo frente a la demanda de dicho factor productivo.

Ante esta situación, diversos medios de comunicación pintan un panorama extremadamente sombrío, con millones de trabajadores inmigrantes deambulando por nuestras calles y con un aumento de la inseguridad ciudadana. Creo que esta perspectiva no se ajusta a la realidad. Muchos de estos trabajadores están sobrecualificados para los empleos que ocupan y, por tanto, tienen la flexibilidad necesaria para ajustarse a nuevos empleos en sectores productivos diferentes. El albañil ecuatoriano puede fácilmente convertirse en tornero.

Además, a diferencia de otros países de destino de nuestro entorno (como Alemania, Francia o Italia), el arraigo familiar de los inmigrantes en España es todavía muy reducido. El objetivo fundamental de estas personas es obtener un umbral de renta suficiente para poder acometer ciertas inversiones en sus países de origen: comprar una casa o un pequeño negocio. Si no lo logran aquí, se irán a otros países menos afectados por la crisis (por ejemplo, a aquellos donde no ha habido una burbuja inmobiliaria como la española) o volverán a sus naciones de origen. En este sentido, los inmigrantes son apátridas: votan con sus pies. Pero es que además los determinantes básicos de la demanda de viviendas en un país cuya población ha aumentado en cinco millones desde principios de siglo y que constituye (con Italia) el primer país de la UE donde los jóvenes permanecen más tiempo en el hogar paterno nos indican que, pasadas las turbulencias financieras, el rumbo de este sector se ajustará necesariamente de nuevo al alza.

Hay otro punto en el debate en curso y es el que gira sobre la conveniencia de reducir impuestos en momentos recesivos del ciclo con el objetivo de aumentar la renta disponible de las familias. Obviamente, se pontifica, el gasto público debería seguir el mismo camino a la baja. Cualquier cosa que pueda hacer el sector público, el sector privado la hará de manera más eficiente, asegura el latiguillo de moda. Pues bien, vayamos al grano. Miremos a un sector clave en el necesario cambio de rumbo de la economía española hacia su especialización en actividades con mayor valor añadido: el sector de la educación superior. La creación de numerosas universidades privadas en España no ha significado avance alguno, más bien retroceso. Con honrosas excepciones, se trata de universidades de mala calidad, con deficiente docencia y nula investigación. Son simplemente el caladero de aquellos estudiantes procedentes de familias acomodadas que no alcanzan la nota de corte para entrar en la universidad pública.

Se dirá que ésta es una opinión, la mía, personal. No lo digo yo. Lo dice, por ejemplo, el reciente ranking del periódico El Mundo sobre las mejores universidades en cada área de estudio, donde las privadas brillan por su ausencia.

Curiosamente, una gran parte de los jinetes del Apocalipsis que abundan en las tertulias radiofónicas y en las páginas de la prensa autodenominada liberal la conforman profesores de estas universidades o proceden de departamentos de otras instituciones públicas con escasísima reputación.

A modo de ilustración, acabaré relatando un caso en el que me he visto afectado recientemente. Hasta hace poco, yo pertenecía al Consejo Asesor del diario Expansión y de la revista Actualidad Económica, absorbidas por un poderoso grupo editorial, Unidad Editorial, cuyo periódico, El Mundo, colabora desde el máximo nivel con la cadena de radio más crítica con el Gobierno socialista desde 2004. Nada que objetar, pues los anteriores directores de dichos medios de prensa económica permitían gran diversidad de opiniones en sus tribunas de firmas. Es decir, libertad de prensa en sentido literal de la palabra. Sin embargo, he aquí que, desde hace un tiempo, empezaron a publicar columnas de uno de estos autodenominados “profesores”, con nula actividad académica y despechados por el fracaso electoral de su partido favorito, del que esperaba alguna prebenda en caso de éxito.

Los artículos estaban llenos de calumnias e insultos, amén de razonamientos económicos muy deficientes, inadecuados totalmente al estilo del diario en que aparecían. Como miembro del Consejo, protesté, postura compartida por otros consejeros y periodistas. La respuesta fue que se trataba de un protegido del responsable máximo del grupo editorial, cuya estrategia de acoso para estos cuatro años es dejar en segundo plano la Kangoo y las mochilas para centrarse en cebar el desastre económico.

Total, que inmediatamente dimití porque, modestamente, prefiere uno a los libertarios que a los liberales de chicha y nabo.

Últimas noticias sobre la “niña” de Rajoy…

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Según las fuentes bien informadas de Alfredo - Webmaster de esta página, a las 22:00 hora de ayer vino al mundo la “niña” de Rajoy.

Pese a los denodados esfuerzos para que todo saliera bien tanto por parte de sus padres don Mariano y el señor Acebes, de sus amorosos tíos, señor Zaplana y don Pío, de la suegra repelente y “meapilas”, doña Esperanza, del suegro malhumorado, señor Pujalte, del sobrino simpático y “moderno”, señor Gallardón, y de los abuelos cascarrabias y de triste pasado, señores Aznar y Fraga Iribarne, la “niña” nació con un grave problema de falta de peso y poca consistencia.

Según los especialistas en este tipo de eventos, una parte fundamental de la culpa de este calamitoso nacimiento fue debido a las insanas influencias y la malísima compañía de un tal Jimenez Losantos y sus “mariachis” de la COPE: sus efluvios incendiarios y el verbo cavernícola que usaron durante el largo embarazo, no han permitido que la “niña” adquiriera el peso necesario para nacer de forma normal.

En el último parte médico emitido desde la Clínica Génova 13, se informa que la “niña” está recluida en una incubadora y ahí seguirá durante cuatro años hasta que pueda valerse por si misma.

Deseamos a la "popular" familia que acepten con deportividad la cruda realidad y que con cristiana paciencia aguarden tiempos mejores.

 

ETA y sus “valientes” gudaris

Lazo negro

Como siempre desde hace casi 50 años, ETA nos recuerda que aún existe y lo hace de la única forma para lo que están capacitados: matando.

Hoy asesinaron a un ex concejal del ayuntamiento de Arrasate (País Vasco, España), a un obrero que se ganaba la vida en la cabina de peaje de una autopista, a un trabajador afiliado al Partido Socialista de Euskadi-PSOE y del sindicato UGT (Unión General de Trabajadores).

IsaiasA las 13:30 del viernes ETA mató a Isaías Carrasco, un vasco de 43 años que vivía y disfrutaba de la vida sin llevar escoltas por decisión propia (“le jodía la vida”, decía él); lo asesinaron a pocos metros de su vivienda, casi al lado de su mujer María Ángeles y de sus hijas.

Si a las personas las califican sus actos, a los asesinos de ETA les califica su cobardía y degradación humana. ¿Existe algo menos heroico, menos glorioso, menos valiente, menos honroso que matar a un hombre indefenso en el portal de su casa? ¿Hay algún honor en liquidar la vida de un ser humano atacándolo por la espalda a pocos metros de su mujer y sus hijas? ¿Existe alguna justificación, algún derecho, alguna idea, alguna finalidad que justifique una muerte, sea de la índole que sea? ¿Qué dignidad pueden reclamar los “valientesgudaris de ETA después de matar a traición a un hombre de paz? ¿Hay alguien que pueda explicar como es posible que ante un asesinato tan infame, tan miserable y tan obsceno aún existan varias decenas de miles de vascos que apoyan a una banda de criminales como ETA?

No tengo ninguna respuesta para mis preguntas ni conozco ningún argumento que sirva para minimizar lo sucedido. Un asesinato es un asesinato y la única respuesta que podemos darle es buscar a esos miserables y hacer que se pudran en una prisión el resto de sus vidas.

No haré más comentarios, lo sucedido define dónde está cada cual. Y yo sé donde estoy.

Cincuenta años son muchos años. Demasiados.

Alfredo - Webmaster

¡Vota!

Después de leer el artículo que Almudena Grandes escribió para El País de hoy, no puedo por menos que hacerlo mío.

Después de leerlo no puedo evitar compartir todas y cada una de sus letras, de sus frases, sus puntos y seguido, los puntos y aparte, las comas, los tiempos y, sobre todo, la pregunta final: ¿Tú sí? Mi respuesta a esa pregunta es muy clara: ¡No, yo no dejaré de votar!

Yo no dejaré de votar y además votaré a quienes considero los más capaces en medio de la incapacidad cuasi general.

Sí, ya sé lo que podéis decir, que “en el país de los ciegos el tuerto es el rey”. Sí, sé que esa sería la respuesta de un abstencionista pero nuestro problema, el de los habitantes de este país que se llama España, sean nacionales o inmigrantes, es que los ciegos españoles además de ser ciegos también son sordos, insensibles e insolidarios.

Por tanto, me reitero en mi opinión y sigo apostando por que vuelva a repetir mandato José Luís Rodríguez Zapatero

Alfredo – Webmaster www.musicayvino.com

 

Por Almudena Grandes para El País (03/03/2008)

Sí, ya sé que mola más el escepticismo. Sé que el distanciamiento irónico es más acorde con mi edad, que la disciplina un pelín cínica de la crítica ácida va mejor con mi profesión, y hasta que la languidez del desencanto, tan femenina, me favorecería más en los planos cortos. Lo sé, pero el domingo yo voy a ir a votar. Por encima de mi escepticismo, más allá de mi evidente afición a la ironía, con mi conciencia crítica a cuestas y a despecho de la fotogenia, voy a ir a votar. Con mis propias decepciones y con mis ilusiones maltrechas, con mis principios más firmes y con mis hijos mayores, voy a votar.

Votaré a favor de mucha gente que no lo hará. Porque no tiene derecho a hacerlo o porque se le ha olvidado que lo tiene. Votaré para que los niños de 12 años no sean tratados como delincuentes, para que los inmigrantes que sostienen nuestra riqueza sin participar de ella no sean tratados como delincuentes, para que los excluidos sociales y las mujeres que abortan no sean tratados como delincuentes. Votaré en contra de mucha gente que votará. Votaré contra los privatizadores de servicios públicos, contra la humillación de los reclinatorios, contra las juntas de escolarización que favorecen a los colegios concertados, contra los explotadores de inmigrantes. Votaré, en definitiva, contra la gente de orden, ese orden detestable, delincuente, que se afirma en la insolidaridad, en la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y en la perpetuación de los privilegios de unos pocos. Votaré a la izquierda, con la izquierda, por la izquierda, pensando en mis convicciones laicas, progresistas y republicanas, no en mis impuestos. Todavía hay unas pocas cosas que no pueden comprarse con dinero.

Y bien, a pesar de todo, sé que mola más el escepticismo. Pero yo miro a mí alrededor y, sinceramente, creo que no me lo puedo permitir. ¿Tú sí?

"Yo sólo me siento agredido por la maldad de los asesinos"

Carta abierta publicada en el periódico Público.

El 10 de junio de 1997 Javier salió a pasear a su perro por las calles del barrio de Recalde, en Bilbao. Ese día se le acercó por detrás un pistolero y le pegó un tiro en la nuca que le salió por la boca. Algunos testigos dicen que su perra le salvó la vida al desequilibrar al terrorista. Estuvo más de un mes en coma. Cuando se recuperaba en el hospital se enteró del asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco. Lloró desconsoladamente.

Javier Pérez Aja era y es militante del Partido Socialista Obrero Español. Fue tiroteado por ETA un mes antes que Miguel A. Blanco.

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Me llamo Javier Pérez Aja. Y debo tener buena suerte porque estuve muerto en vida 45 días. Al menos, eso dicen.

Porque podría haber muerto víctima de los disparos que me hicieron en la cabeza los miembros de un comando de ETA y que no lograron su objetivo de matarme y  solo, si es que se puede decir así, me dejaron en coma profundo durante ese tiempo.

Cerca de mil personas que han sufrido atentados de esa organización terrorista no pueden contar lo que les sucedió, ni escribir una carta como esta. Yo sí. Y por respeto a ellos, por respeto a los supervivientes de sus crímenes y a los familiares que han perdido un padre, un hijo, un hermano, y cuya vida ya no será nunca como antes de su sufrimiento, quiero pedir la palabra y alzar mi voz.

Pido la palabra frente a la amenaza y el crimen; frente al terror y la persecución. Pido la palabra contra las bombas y las balas. Pido, como Blas de Otero, la paz y la palabra. Porque ya estamos cansados y doloridos; porque muchas veces estamos desconsolados y a veces sin esperanza. Por eso pido la palabra, para que su eco sea un mensaje de paz contra la violencia y el terrorismo.

Pero también, decía, quiero alzar mi voz. Elevarla con fuerza sobre los discursos oportunistas y sobre la retórica. Sobre aquellos que comercian con mi dolor, con el sufrimiento de los familiares, con la tragedia de los muertos.

Llevamos demasiado tiempo conviviendo con el drama de una violencia que ya se ha vuelto contra todos. Que no distingue entre hombres y mujeres, trabajadores o empresarios, niños o adultos. Una violencia engendrada por un odio que no soy capaz ni de entender ni mucho menos de comprender. Ésa es la verdad.

Y llevamos ya demasiado tiempo asistiendo al uso interesado de nuestro dolor para usarlo en la confrontación política. ¡Que siniestra paradoja! Que nuestro dolor se haya convertido en un arma para hacer daño a los que no piensan como ellos. Ésa es la triste y penosa verdad del uso que la derecha reaccionaria, populista y demagoga hace de nosotros, las víctimas. Primero nos convirtieron en un muestrario que enseñar en las manifestaciones del odio los sábados por la tarde. Más tarde, en un ariete para castigar al presidente del Gobierno. Ahora, ya sólo servimos para teñir de sentimentalismo un pobre discurso electoral.

A veces, tengo un sueño. El mismo sueño. Un sueño terrible. Un sueño que no se puede comprender si no se ha vivido un atentado. Sueño que todo se repite; que me vuelven a disparar, que caigo al suelo, que me empapo en la sangre que cae de mi cabeza golpeada contra la acera. Que me muero.

Sueño mi propia muerte a manos de los criminales. Pero de un tiempo a esta parte tengo también la sensación angustiosa de que me hacen revivir mi muerte para que odie a mis amigos, a mis compañeros, a mis familiares, a los que me quieren. Y es que el que acusa al presidente del Gobierno de agredir a las víctimas no calcula la idea tan horrible que su cruel acusación encierra.

¿Agredir? Yo sólo me siento agredido por la maldad de los asesinos –de los que intentaron asesinarme–, por el silencio de sus cómplices, por el interés calculado de los que nos hacen convivir con este horror porque comparten la idea final de su proyecto. Yo sí que me siento agredido por quien dispara contra mí disparando contra el presidente del Gobierno balas de indignidad, de miseria moral, de oportunismo político y de indecencia ética.

Señor presidente, querido José Luís: Yo sé quién empuña las pistolas; quién activa los detonadores. Sé bien quiénes lucháis contra ellos. Sé bien cómo sufren las familias de las víctimas. Lo que sufre mi familia. Y lo sé no porque lo haya hablado, sino por lo contrario, porque guardamos un silencio impregnado tanto de tristeza como de respeto por los que no pueden compartir con sus familias la alegría de la vida.

Parece mentira que después de todo nos hayan convertido en un argumento, en una vulgar atracción  para llevar más clientes con ellos a las urnas.

Yo quiero expresar mi agradecimiento a los españoles de bien que no se apuntan a convertirnos en títeres de feria al servicio de arañar unos puntos electorales a cuenta de un sentimentalismo de bajo precio.

Yo quiero expresar con mi voz y mi palabra que no quiero que nadie más pase nunca por lo que mi mujer, Ana Rosa, mi hijo Javi, mi familia, pasó cuando mi cuerpo cayó abatido por las balas del odio. Deseo que no haya más odio criminal ni más odio electoral.

Pido la paz y la palabra.

Javier Pérez Aja

El dilema de Rajoy: Si es duro moviliza al PSOE, si es blando acabará como Pizarro

Por Antonio Casado 

Visiblemente contrariados con la falta de agresividad mostrada por Manuel Pizarro en su cruce televisado con Pedro Solbes, el PP y sus falanges mediáticas esperan que esta noche el líder, Mariano Rajoy, no cometa el mismo error en su esperadísimo debate con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. O sea, le piden caña ("Un poco de mala leche", dice el ex ministro Juan Carlos Aparicio, alcalde de Burgos), porque "en política nadie pone la otra mejilla" y es lo que toca "en el barrizal de la contienda electoral", como escribía el sábado una de las plumas más adictas al discurso sobre la España en ruinas.

Unos llevan la fama y otros cardan la lana. Bien retratados están quienes han convertido estos últimos cuatro años en víspera renovada del juicio final. Alumbraron el discurso cenizo sobre una España que desprecian en el exterior (Bush no nos quiere), mientras en el interior se rompe (Estatut), se rinde (a Eta), se divide (Memoria Histórica), se vende (a Mohamed VI), se descristianiza (Educación para la Ciudadanía) y se hunde económicamente. Y ahora quieren hacer pasar a Zapatero como el mayor crispador del reino. Manda huevos.

Esos heraldos de la España en bancarrota son los mismos que encontraron en el mercado de segunda mano el micrófono chivato de Iñaki Gabilondo para lanzar lo último en creación de climas artificiales: Zapatero es la estrella de la crispación. Las pruebas las tienen María San Gil, Dolors Nadal, Rosa Díez, Francisco Granados y Juan José Güemes, y no hay más que hablar.

Pero la cabra tira al monte. Los autores intelectuales del discurso catastrofista del PP -no siempre adscritos a la línea oficial de Génova- han reprochado a Manuel Pizarro su falta de agresividad con el vicepresidente Solbes durante su debate del jueves en Antena 3. Según ellos, esa es la causa del fiasco. Atribuyen a la flojera de Pizarro que su "España va mal" -obsérvese el toque aznarista- se ahogase en un diluvio de datos al servicio del argumento central de Solbes: "La herencia que dejamos es mejor que la que recibimos". Como es lógico, no quieren que Rajoy tropiece esta noche en la misma piedra. Le piden caña. O sea, tensión, dramatismo ¿Les suena?

Por desgracia para ellos, tensión y dramatismo, como inductores de polarización y movilización, tienden a aumentar la afluencia a las urnas. Y eso favorece al PSOE. Cuanto mayor es la afluencia, mayor es la facturación del partido con menor índice de fidelidad. No es el caso del PP, que lo tiene altísimo. El electorado de Rajoy ya está suficientemente movilizado. Ni un voto más por llamar a ZP mentiroso o crispador. En cambio el de la izquierda, donde habita el votante perezoso, necesita de los excesos de la derecha para motivarse.

Ahí radica el dilema de Rajoy para esta noche. Si opta por el fair play le puede ocurrir como a Pizarro. Si recupera el discurso agresivo y catastrofista desplegado a lo largo de la Legislatura moviliza a los votantes de la izquierda. Y eso va contra su principal objetivo estratégico: conseguir que los votantes que detestan al PP, sin beber los vientos por Zapatero, se vayan a la abstención o a IU, como ocurrió en la barrida de José María Aznar del año 2000. Pero si vuelven a movilizarse, como ocurrió en 2004, el PP volverá a perder las elecciones.

En defensa de la alegría

Mario Benedetti: DEFENSA DE LA ALEGRÍA

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar y también de la alegría

Ante las Elecciones Generales del 9 de marzo, los hombres y mujeres que suscribimos el Manifiesto Plataforma de Apoyo a Zapatero “PAZ” expresamos públicamente nuestro aval al Presidente José Luís Rodríguez Zapatero.

Porque en estos cuatro años al frente del Gobierno de España, Zapatero:

- Cumplió su palabra de retirar las tropas españolas de una guerra inmoral e injusta. Y ha recuperado una política internacional basada en la cooperación, el multilateralismo y la de defensa de los derechos humanos.

- Ha acompañado los logros de la política económica con la mejora del bienestar de toda la ciudadanía.

- Ha situado la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres en el centro de la acción de su gobierno.

- Ha promovido la ampliación de derechos civiles más importante de nuestra historia reciente.

- Ha profundizado en un modelo de Estado plural dentro del marco de la Constitución.

Las mujeres y los hombres que suscribimos este Manifiesto hacemos público nuestro deseo de que el 9 de marzo la ciudadanía mayoritariamente vuelva a apoyar a José Luís Rodríguez Zapatero:

- Para que desde el Gobierno se mantenga una forma de hacer política basada en el diálogo, la búsqueda de acuerdos y el respeto a las instituciones democráticas.

- Para que la solidaridad siga siendo un eje de la acción de gobierno, y tengan continuidad las políticas sociales impulsadas en esta legislatura.

- Para que todas las personas, hombres y mujeres, tengan los mismos derechos y los mismos deberes. Para que ningún credo, opción política o grupo social goce de privilegios.

- Para que todos participen en el progreso de la sociedad, y nadie se vea excluido de sus logros.

- Para que el mundo siga mirando a España como un referente en la defensa de la paz y la solidaridad internacional.

Las mujeres y los hombres firmantes de este Manifiesto confiamos en la capacidad de la sociedad española para avanzar en paz y en libertad, sin tutelas ni imposiciones. Una sociedad que mira al futuro con esperanza, sin miedo y con la firme voluntad de no dar pasos atrás.

Desde la independencia y la pluralidad de ideas, con espíritu crítico, sin adhesiones inquebrantables, confiamos en José Luís Rodríguez Zapatero para seguir liderando este proyecto colectivo.

Firman este manifiesto, entre otros, José Luís Cuerda, Vicente Aranda, Mariano Barroso, Andrés Vicente Gómez, Manuel Gómez Pereira, Agustín Díaz Yanes y Pedro Almodóvar (directores de cine), Concha Velasco, Marisa Paredes, Fran Perea, Amparo Moreno, Enric Majó, María Barranco, Cayetana Guillén Cuervo, Juan Echanove, Juan Luís Galiardo y Álvaro de Luna (actores), Rafael Azcona, Juan Goytisolo, José Manuel Caballero Bonald, Moncho Alpuente, Carlos Casares, Juan José Millás, Antonio Gamoneda, Sami Nair, Fanny Rubio, Luís Antonio de Villena y Suso de Todo (escritores), Judith Marcó (modelo), Miguel Barceló (pintor), Boris Izaguirre y Jesús Vázquez (escritores y presentadores de TV), Pedro Duque (astronauta), Luís Montes y Elena Arnedo (médicos), Fermín Cacho, Gervasio Deferr y Juan de Dios Román (deportistas), Joaquín Sabina, Miguel Ríos, Ana Belén, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Miguel Bosé, Inma Serrano, Soledad Jiménez, Cristina del Valle y Rosa León (cantantes y compositores), Federico Mayor Zaragoza (ex Director General UNESCO), Petra Mateos (empresaria), Anna Veiga, Miguel Delibes de Castro, Gregorio Peces Barba, Ángel Gabilondo, Virgilio Zapatero, Carlos Berzosa, Salvador Ordóñez, Inés Alberdi y Marius Rubiralta (rectores de universidades españolas).

Obviamente, yo también apoyo el manifiesto y así lo he firmado.

Los obispos echan una mano a ZP y dejan al PP un poco más a la derecha

Por Antonio Casado

La Iglesia Española entra en campaña pero no sabemos a favor de quién. Al menos, no lo dice claramente. El obispo Martínez Camino, un virtuoso del barullo, dicho sea con libertad y respeto a esta figura emergente de la jerarquía católica nacional, sostiene sin mover una ceja que la Conferencia Episcopal no pide el voto para ningún partido en su inefable comunicado de ayer. Inefable, ojo, o sea, que no hay palabras, que nos deja sin habla, y no infalible. En fin, ustedes mismos.

En un alarde de cinismo, reclinado en la ambivalencia del lenguaje, de larga tradición eclesial, la nota de la comisión permanente del Episcopado no reclama el voto para ningún partido pero recomienda -"orientaciones morales", dice-, negárselo a los partidos que desprecian la vida, toleran formas de matrimonio distintas al cristiano, promueven asignaturas como Educación para la Ciudadanía -aquí los obispos se dejan de rodeos y van por derecho- o atribuyen a ETA el papel de interlocutor político.

Hagan juego. Se admiten apuestas, aunque preguntarse por el partido al que pueden estar refiriéndose los obispos es como tratar de averiguar quiénes son los "cenizos" del video del PSOE que se pasan el día poniendo pegas y anunciando desgracias. En el empeño de tratar a los electores como si fuesen idiotas, nadie quiere quedarse atrás. A este paso se van a formar colas en los aeropuertos para salir del país mientras dure la campaña electoral. Qué baratos se están poniendo todos.

Más afortunado que en la escenificación del "cenizo nacional" estuvo ayer el PSOE en la sobriedad de su respuesta a los obispos. Demasiado prudente, a mi juicio, a la hora de recordar los tratos de otros Gobiernos con ETA, algunos con la mediación de un obispo. Muy certero, en cambio, en la identificación de los obispos con el PP, y del PP con los obispos, no ahora, sino a lo largo de toda la Legislatura.

"El PP ha secundado las posiciones del sector más duro de los obispos y ahora el sector más duro de los obispos apoya al PP", se lee. Hasta media docena de veces se reitera esa identificación PP-Obispos en el breve comunicado de la ejecutiva federal del PSOE. La intención del mismo es seguir ensanchando la brecha entre el discurso de Rajoy y los sectores más templados de la opinión pública. Aciertan.

Con sus orientaciones a los católicos llamados a las urnas del 9 de marzo, los obispos han motivado un poco más al votante tibio de la izquierda. En el ejercicio de su derecho a expresar sus preferencias políticas, lo de ayer supone un empujón suplementario a la causa electoral de Rodríguez Zapatero, pero ni un solo voto más que añadir a quienes no necesitaban la nota del Episcopado para votar a la contra de quien se echa en brazos de los terroristas, ofende a Dios y además miente, divide y traiciona a los españoles.

El cenizo de Mariano Rajoy

 

Por Alfredo – Webmaster www.musicayvino.com

"Pues ayer la vi cenando con otro...". Con esta frase lapidaria se inicia el vídeo que el Partido Socialista Obrero Español presenta como primicia de la campaña electoral.

Con esa frase lapidaria se quiere presentar al candidato del Partido Popular (cada vez más en la extrema derecha) Mariano Rajoy y, por extensión, a toda la dirección de ese partido.

En el vídeo aparece reflejado el típico cenizo, el pesimista antropológico portador impenitente de malas noticias; aparece un personaje que es la contraposición a la "la mirada positiva" que tiene José Luís Rodríguez Zapatero, el Presidente del Gobierno de España.

El vídeo, cargado de ironía y de sana “mala leche”, nos presenta a un Mariano Rajoy como un pesimista antropológico.

Las distintas escenas del vídeo se ve a un hombre de mediana edad (como Mariano Rajoy), que refleja siempre su visión negativa de la vida a través de frases como “Tienes mala cara”, “Eso te hace más gorda”' o “¿No es un plan demasiado optimista?”.

Comienza con una cena en la que un amigo enseña al "cenizo" una fotografía de su novia y el cenizo le responde ayer la vio "cenando con otro".

El cenizo desvela el final de la película a una mujer que está comprando su entrada para el cine –“Al final el chico se muere”-, desilusiona a un seguidor de fútbol en mitad de un partido, interrumpir una partida de ajedrez diciendo a uno de los jugadores que "te va a hacer mate", coge del hombre a un hombre que está esperando los resultados de un análisis médico y le dice “Seguro que es cáncer”.

En la última escena del vídeo, el cenizo está en la barra de un bar y, mientras se ve en el televisor a un sonriente y optimista José Luís Rodríguez Zapatero anunciando en una televisión que va a "trabajar por la paz" y para que "se alcancen nuevos derechos", el cenizo exclama: "¡Vaya hombre! Ya verás...".

Las imágenes terminan con una frase demoledora; "No seas él".

 

¡Que mala suerte tenemos!

Por Alfredo - Webmaster

Los políticos y los periodistas de la derecha española llevan unos días anunciando una hecatombe, una especie de “fin del mundo”: ¡¡las Bolsas de Valores se han desplomado… ahhh, dolor, sufrimiento, es el fin de la civilización!!

Los “linces” económicos del Partido Popular (cada vez más en la derecha extrema), los insignes Manuel Pizarro (el de los cientos de millones de euros), el Arias Cañete (su segundo apellido es una premonición de lo que nos espera) y el discreto Martínez Pujalte (candidato a la RAE), nos martirizan con una verdad de Perogrullo, con una cifra astronómica que agitan como si fuera la espada de Damocles de la política nacional: la bolsa española perdió 1.000 millones de euros en los últimos días.

¡Mierdra!, como diría el otro lince del Partido Popular, el Jose (sin acento) Mari Aznar.

Las bolsas, las de todo el mundo, tienen unas reglas de funcionamiento que se escapan al análisis frío y académico de cualquier economista: suben cuando les da la gana y bajan cuando les apetece.

Por tanto, cualquier noticia (cierta o incierta), rumor (real o ficticio), sensación (fría o caliente) o realidad (según el cristal con que se mire) provoca que los movimientos de las cotizaciones se parezcan más a las gráficas de un terremoto que a la verdadera realidad de la economía de algún país.

En el caso de España, bastante sintomático, nuestra situación económica, pese a no ser la que era hace un año, sigue siendo excelente en comparación con el resto de los países avanzados.

Por ejemplo: tenemos una deuda pública de sólo el 39 % sobre el PIB, sólo mejorada por dos países europeos (Luxemburgo con el 10,2 % e Irlanda, con el 29,9 %); la calificación de nuestra deuda externa es triple AAA, la máxima calificación posible en todo el mundo, con una prima de riesgo de unos exiguos 10 puntos básicos (0,10 %) sobre el precio del dinero, y un superávit fiscal que rondará el 2 % sobre el PIB de finales de 2007 (previsión).

Por tanto, salvo los pequeños nubarrones de la inflación (que mejorará en el transcurso de este año), los desequilibrios de la balanza de pagos (que serán distintos con el cambio de ciclo) y la ralentización de la construcción de viviendas (que se minimizará con las obras públicas previstas), las hecatombes que nos anuncian los “linces” económicos del Partido Popular (cada vez más en la derecha extrema), son absolutamente inciertas, falaces e incluso, pese a que no me gusta el término, antipatrióticas.

Cuando José Luís Rodríguez Zapatero asumió el cargo de Presidente del Gobierno de España el 17 de abril de 2004, el índice IBEX35 de la Bolsa Española estaba situado en unos brillantísimos 8.387 puntos. El jueves, después del “fin del mundo” anunciado por el Partido Popular (cada vez más en la derecha extrema), el índice estaba en unos 12.254 puntos: una subida 46 % en menos de cuatro años.

No sé que pensaréis vosotros pero para mi, asalariado y cotizante en el régimen general de la Seguridad Social, que la Bolsa subiera un 46 % en poco más de 1000 días no me parece el sonido de las trompetas que anuncia el fin de los tiempos y la llegada de Belcebú: a mi me suena a sonido celestial.

Es más, mañana mismo llamaré a mi Presidente y le rogaré que por favor incremente mi nómina en el mismo porcentaje que la subida de la Bolsa, a razón de un 11,50 % anual: la mejora anual que realmente yo tuve fue del 3,50 %, y ahora, a la vista del otro porcentaje, mi 3,50 % me parece una miseria.

Con catástrofes del 46 % de incremento como las que “predica” el Partido Popular (cada vez más en la extrema derecha), mi economía familiar iría muchísimo mejor.

Días contados para los últimos disfraces de Batasuna (PCTV y ANV)

Por Antonio Casado

El PCTV y ANV, disfraces legales de una organización ilegalizada por sus relaciones con ETA, tienen los días contados. No podrán presentarse a las elecciones generales del 9 de marzo porque sus actividades van a ser prohibidas por orden judicial y sus sedes cerradas. Primero, como medida cautelar o por impugnación de candidaturas (Tribunal Supremo). Y después, en aplicación del artículo 129 del Código Penal, sobre suspensión de actividades por cinco años (Audiencia Nacional).

Esa es la buena noticia, aunque venga colgada en el más vale tarde que nunca. Y frente a tan excelente medida de salud pública, anunciada ayer por el ministro Fernández Bermejo, resultan de menor cuantía los rasgados de vestiduras sobre si hay o no móviles electorales en el último empujón gubernamental para poner fuera de juego a estos partidos. Es el consabido y estéril ¿por qué ahora y no antes?, dirigido al Gobierno por sus adversarios políticos y los predicadores del alba.

Pues porque los atajos no sirven en un Estado de Derecho. El Gobierno no se puede presentar ante la sala especial del Tribunal Supremo con unas declaraciones de Aznar y un editorial del ABC como piezas de convicción sobre la conexión del PCTV y ANV con Batasuna. Hacen falta pruebas fehacientes. El paso se ha dado cuando los cuerpos policiales han aportado dichas pruebas en base a un largo y paciente trabajo de campo que demuestra las relaciones de dependencia política y económica entre las diferentes expresiones del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco.

Todo eso, inspirado en la legalidad, no es incompatible con la política, donde reina el principio de oportunidad. No hasta el punto de estar reñido. Una menor diligencia en la búsqueda de pruebas para ilegalizar un partido, por ejemplo, puede estar inspirada en razones de oportunidad sin que eso signifique incumplir la ley. Y en ese sentido, tampoco cabe sorprenderse si el principio de oportunidad opera en una demanda de ilegalización. Al dejar el legislador esa iniciativa en manos del Gobierno -órgano de naturaleza política-, se ajustó al precepto constitucional que le atribuye la dirección de la política antiterrorista. Y está claro que poner fuera de la circulación legal o suspender las actividades de un partido vinculado a ETA forma parte de la política antiterrorista ¿O no?

Pues miren ustedes por donde, finalmente lo político va a ir por delante de lo penal. Me explico: en la operación de legítima defensa del Estado contra el terrorismo y sus disfraces, la aplicación de la Ley de Partidos (demanda de ilegalización impulsada por el Gobierno a través de la Abogacía del Estado ante el Tribunal Supremo) se adelantará en el calendario a la aplicación del Código Penal (suspensión de actividades dictada por el juez Garzón de la Audiencia Nacional a petición de la Fiscalía y las acusaciones particulares).

Atentos al Consejo de Ministros de mañana, en el que se anunciará la inminente interposición de la correspondiente demanda de ilegalización por parte de la Abogacía del Estado. Luego la Audiencia Nacional seguirá por la vía penal hacia la suspensión de actividades. El juez Garzón, que tiene convocadas a las partes para el día 4 (PCTV) y el día 5(ANV), justo cuando se cierra el plazo de presentación de candidaturas para las elecciones del 9 de marzo. Por supuesto que las fechas no son casuales. Esta vez se lo han puesto muy difícil a los amigos de ETA para buscar en el armario nuevos collares para los mismos perros.

España, en el corazón de las tinieblas

Este artículo, escrito por Juan Carlos Escudier, está redactado en plan jocoso y, obviamente, todo lo que se dice está referido a las catastrofistas predicciones que realiza periódicamente el P.P. (Partido Popular, de derechas) sobre la situación de España: estamos a poco más de dos meses de elecciones y hay que tratar de desprestigiar al partido gobernante.

Pese a las nefastas perspectivas que vaticina el P.P., perspectivas que nunca llegan, España sigue siendo la economía europea que más crece, la que más empleo genera, la de mayor superávit fiscal, la de menor peso de su deuda externa y la que ya “pillo” a Italia en renta per capita.

Por tanto, el “colchón” económico que tiene nuestro país nos permitirá soportar mucho mejor que otros el cambio de ciclo que se avecina, y que se avecina para todos. ¿Acaso EE.UU. es ajeno a ello?

Alfredo – Webmaster

 

Por Juan Carlos Escudier

Hay que reconocer que la terrible crisis económica que, al parecer, ha invadido nuestros hogares, se ha hecho fuerte en la despensa y nos conducirá directamente al abismo salvo que votemos a Rajoy. Antes las crisis se veían venir de lejos y los más temerosos tenían tiempo para empaquetar sus pertenencias y salir del país. Ésta, en cambio, ha sido fulminante. Un día de éstos nos fuimos a la cama animosos y despreocupados y horas después nos despertamos sudorosos en el corazón de las tinieblas. Que el PP nos ampare.

Esta crisis al descuido en la que nos hallamos inmersos es más peligrosa que todas las anteriores, a tenor de los comentarios de algunos conspicuos economistas liberales.

Afirman estos señores que será inevitable que el paro aumente –ya lo está haciendo-, sobre todo en la construcción, lo que dejará en el paro a muchos inmigrantes. ¿Que qué pasará entonces? Pues que estos inmigrantes, muy peligrosos alejados de un andamio, se transformaran en delincuentes que atacarán a las personas de bien –quizás otros albañiles pero de Ciudad Real y no de Quito-, a los que ya les traerá al pairo que suba el pan porque les habrán quitado la cartera. Espeluznante panorama.

En Génova 13, tal es costumbre, llevaban tiempo prediciendo el cataclismo. Había, de hecho, señales inequívocas. La primera resultó un poco confusa porque después de rogar durante años que los precios de los pisos se moderaran y de contemplar cómo se hacían ricos un puñado de especuladores mientras amplias capas de la población debían conformarse con vivir debajo de un puente -si hubiera habido puentes para todos, claro-, cuando por fin esto sucedía se nos revelaba el misterio: el fin del mundo estaba cerca porque a los señores del ladrillo les iban mal las cosas en Bolsa, lo que generaría paro y delincuencia.

El segundo signo fue más evidente. Han subido los precios en las panaderías, en las gasolineras y en los bares, y eso intranquiliza por mucho que Solbes nos diga que lo que pasa en las tabernas es que ahora pagamos el hedonismo, esto es, que nos ponen los mejillones en vajilla de La Cartuja y eso no es gratis. Quizás por ignorancia, a muchos nos pareció una consecuencia lógica de que el petróleo esté a 100 dólares y de que en 2007 hubiera malas cosechas, por no hablar del biodiesel, que hace que los ganaderos compitan ya con las petroleras para conseguir cereales o forraje.

Como la inflación crecía, se produjo el tercer estigma: los tipos de interés también subieron. Como el peso de España en la Eurozona sigue siendo irrelevante, hemos de suponer que los culpables de que el BCE haya elevado los tipos no hemos sido nosotros sino la espiral inflacionista de toda Europa, donde se ha alcanzado el récord de los siete últimos años. Ello, evidentemente, ha disparado la factura de las hipotecas, pero no tanto la morosidad que sigue en niveles de risa: el 0,63%, la misma que en 2002 cuando gobernaba el PP. En resumidas cuentas, la gente tiene más dificultades para llegar a fin de mes pero sigue pagando religiosamente sus carísimas viviendas.

El cuadro general vendría a ser el siguiente: la inflación está por encima del 4%, han subido las hipotecas y cuesta mucho más vender los pisos. Sin embargo, España ha crecido en 2007 un 3,7%, el paro está en mínimos de los últimos 30 años, la deuda nunca estuvo tan baja en los últimos 20, hay tres millones más de ocupados, se ha elevado la productividad a casi el 1%, ha aumentado un 26% la renta per cápita en cuatro años y se cuenta con un superávit presupuestario del 1,8% del PIB para poner las cataplasmas que hagan falta. Como puede colegirse, la situación es dramática.

Lo que para algunos es la madre de todas las crisis, un armagedón ante el que el Gobierno se cruza de brazos por una mezcla de ceguera y estulticia, para otros es una desaceleración cíclica para la que, además, estamos mejor preparados que en el pasado. Es obvio que si el petróleo sube a 300 dólares y si los tipos de interés se duplican habrá llanto y crujir de dientes, pero entre tanto no se percibe una atmósfera de suicidios colectivos en los parques de las grandes ciudades. Tampoco los bancos, que este pasado año se ahogaron en beneficios, dan muestras de estar en las últimas. La famosas subprime les afectan poco o nada, entre otras cosas porque los pobres incautos que en este país piden créditos los garantizan hasta con su propia vida, además de con el piso de la suegra.

En consecuencia, que es posible que la crisis nos alcance aunque de momento nosotros corremos bastante más. Otra cuestión es si el Gobierno está tomando las medidas necesarias para minimizar los daños del enfriamiento económico. Este pasado jueves dijo Solbes que lo mejor es hacer el don Tancredo, o sea nada, mientras aseguraba que quienes suscribieron hipotecas a interés variable con los tipos en mínimos debieron suponer que subirían y haberlo hecho a tipo fijo, así que a otro con el cuento. Y que bajar las retenciones de las nóminas ayudaría a algunos –que no son tantos, en su opinión- a llegar a fin de mes pero que dispararía la inflación. En definitiva, que tenemos un paraguas estupendo para la lluvia pero cuando cae uno siempre se moja un poco.

¿Y qué propone el PP? Casi sin respirar Martínez Pujalte nos contó la receta: bajar el IRPF y que no paguen los que cobran menos de 16.000 euros, recortar el Impuesto de Sociedades, disminuir el gasto corriente, aumentar la competencia, liberalizar sectores, impulsar un mercado único, rebajar la presión fiscal y el peso del sector público, aumentar las pensiones mínimas más que el PSOE, mejorar la conciliación en el trabajo, invertir en educación y nuevas tecnologías, financiar la dependencia y facilitar el acceso de los jóvenes al empleo y la vivienda.

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