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Cuba

La mala memoria de Fidel


Creo que hay muchas cosas por las que vale la pena hacer (y morir por) una revolución, pero hay otras por las que vale la pena huir (sin mirar atrás) de algunas revoluciones. Eso es Cuba hoy (y desde hace muchos años).

Aún sabiendo que de los errores se aprende, me acuso de haber cometido muchos durante muchos años sin ser capaz de aprender. De uno de los que más reniego, es el de haber apoyado demasiado tiempo muchas de las cosas que vi en Cuba desde mi primer viaje allí, a principios de los años 80.

Después de ese primer viaje vieron otros… y seguí sin reconocer que los errores de la “Revolución” no eran sólo errores: eran arbitrariedades, eran injusticias, eran atentados contra la dignidad humana. Eso es Cuba hoy (y desde hace muchos años).

Me avergüenzo de hacer chocado la mano a Carlos Lage y a Fidel Castro en la Feria Internacional del La Habana del año 1998, de haber intercambiado algunas palabras con ellos, de haberles reído sus "gracias", de haberles acompañado durante la visita al stand de un amigo mío. Me siento abochornado como demócrata por no haber aprovechado esa oportunidad para hacerles ver lo contrarrevolucionario que resultaba su comportamiento y que la represión de las libertades individuales, el más preciado de los derechos de un ciudadano libre, era incompatible con el concepto marxista del “hombre nuevo, sociedad nueva”.

Durante un tiempo (demasiado largo) defendí la Revolución y con mis (demasiados) viajes a la isla contribuí a mantener viva esa mentira.

Hace unos meses, leyendo a Félix de Azúa, coincidí con él en un concepto importantísimo en el que no había caído antes: mientras algunos miembros de la izquierda europea sigan manteniendo el apoyo a regímenes corruptos, nada democráticos y absolutamente enloquecidos como el cubano, lo único que se va a conseguir es que, dentro de poco tiempo, sólo existirán personas de más de 60 años que defiendan ideologías socialistas o socialdemócratas.

Orlando Zapata, un albañil de profesión, un “peligrosísimo” disidente que llevaba más de 6 años en prisión y al que aún le quedaban 25 años más acusado de un supuesto delito que produce risa (y vergüenza), murió víctima de una huelga de hambre exigiendo la mejora de las condiciones de vida de la cárcel en donde estaba preso.

Siento dolor, rabia, ira, desprecio… y pena por lo sucedido. Me siento estafado, ultrajado, humillado y escandalizado por el comportamiento de personajes que se vendían como revolucionarios (el Che, Fidel) y que, a la postre, resultaron ser sólo dictadores de la peor calaña.

Y pedí perdón a la familia de Orlando Zapata y a todos los que como él sufrieron prisión o tuvieron que exilarse, por no haber hecho algo más por su libertad.

Hoy me toca pedir un nuevo perdón: en El País de ayer, uno de sus editoriales hacía referencia a las palabras pronunciadas, hace pocos días, por Fidel Castro en un discurso en el que pidió perdón por las arbitrariedades cometidas con los homosexuales de Cuba.

Como muy bien dice el refrán “a buenas horas mangas verdes”: para los que tuvieron que huir de Cuba o los que pasaron años en las cárceles por ser gays o lesbianas, 51 años después esa petición de perdón llega demasiado tarde.

A ellos, a la gente que por su tendencia sexual reprimieron de forma inhumana, pido también perdón por no haber defendido sus derechos inalienables.

Alfredo Webmaster


“La memoria de Fidel”, editorial de elpais.com, 03/09/2010

Corrían los años sesenta y la barba y el puro de Fidel Castro, por no hablar de la boina del Che, eran todo un ejemplo a seguir para millones de jóvenes occidentales que en París, Londres o Madrid apostaban por una auténtica revuelta extremadamente permisiva en todo tipo de relaciones sexuales. Y mientras los hippies cantaban al amor libre, aquellos ídolos creaban en la Cuba de la liberación las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), auténticos campos de concentración donde se intentó esconder, castigar o "reeducar" a cerca de 25.000 jóvenes culpables del nefando pecado de la homosexualidad.

Néstor Almendros o Reinaldo Arenas ya nos contaron aquella historia desoladora, que la izquierda biempensante prefirió esconder en el cajón de las cosas que no existen si no se cuentan. Ahora, Fidel Castro asume que se trató de una gran injusticia. Algo es algo, se dirán quienes sufrieron aquella persecución, pero seguramente las víctimas habrían preferido que el anciano líder revolucionario no hubiera recurrido al pretexto de que los dirigentes no le prestaron mucha atención a ese problema porque había otros más urgentes.

Nadie duda de que había otros graves problemas, pero a la UMAP el propio Castro le dedicó, al menos, el tiempo justo para lanzar aquellas proclamas que hoy asuenan como salidas de la Edad Media: "Yo no soy científico, pero sí observé siempre una cosa: que el campo no daba ese subproducto. Estoy seguro de que independientemente de cualquier teoría, hay mucho de ambiente y de reblandecimiento en ese problema. Pero todos son parientes: el lumpencito, el vago, el elvispresliano, el pitusa".

A personajes como Fidel, a los que de vez en cuando les gusta reconocer algún error de juventud, quizá les convendría más generosidad. Si no se acuerdan de los detalles, algunos de los que han tenido que huir de la isla o han estado años presos en las cárceles de El Morro, Villa Marista o Mazorra, pueden refrescarle la memoria.

Y junto al triste recuerdo de las UMAP, la denuncia de un presente: todavía hay más de 80 países en el mundo que penalizan la homosexualidad y siete que la castigan con la pena de muerte.

 

¡Patria o muerte! Pero ¿mi patria o la tuya?


La penetración cubana en el exterior. La colaboración de Cuba con Venezuela se ha extendido desde la sanidad a la formación militar y el espionaje

Por Maye Primera para elpais.com (Caracas), 24/05/2010

"Así como es importante estar preparado para defender la patria militarmente, también tenemos que estar listos para defenderla políticamente de la invasión del enemigo". La maestra habla en plural. Dice "patria", "tenemos", aunque en rigor su patria es Cuba y la de los alumnos que forma como portavoces de los consejos comunales, la organización popular creada por Hugo Chávez, es Venezuela. Nadie alza la mano para preguntarle: "Compañera, ¿defender mi patria o la suya?". Se sobrentiende que los gobiernos de La Habana y Caracas son en la práctica uno solo y que la "patria" es solo una.

En esta "nación", surgida del vínculo político que mantienen Chávez y Fidel Castro, cada uno aporta lo mejor que tiene. Venezuela pone el petróleo, con envíos diarios de 100.000 barriles de crudo a La Habana. Y como forma de pago, Cuba entrena a los venezolanos en lo que más sabe: educación, medicina, deporte.

Gracias a este intercambio, Venezuela es para Cuba el sostén económico que era la Unión Soviética en tiempos de la guerra fría. Esta simbiosis es rechazada por el 75% de la población venezolana, según las encuestas, y ha despertado también la cólera en los cuarteles ahora que se ha hecho público cómo esta colaboración se ha extendido a las áreas de inteligencia militar y control social.

Ya desde 1999, cuando fue oficial la ascensión de Chávez al poder, la inteligencia cubana comenzó a rondar a sus pares de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención de Venezuela (Disip), rebautizada ahora como Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin). "En esa época comenzaron a llegar cubanos ofreciendo asesoría, pero el director de la Disip de entonces no permitió su entrada. En 2003 sí lograron su objetivo, e hicieron que cambiara toda la concepción de inteligencia y contrainteligencia que hasta el momento se venía manejando", cuenta un ex oficial que participó junto a Chávez en el fallido golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 contra el Gobierno de Carlos Andrés Pérez y que, en 1999, formaba parte de la Disip.

Es a lo que se refería el general Antonio Rivero, ex director de Protección Civil, cuando el 21 de abril de 2010 denunció la presencia de militares cubanos en los servicios de inteligencia y en el mismo centro de la Fuerza Armada Nacional. El general se abstiene de revelar nombres, pero señala que hay un equipo de militares cubanos que se encarga de impartir entrenamiento a los oficiales venezolanos en inteligencia militar, en custodia de armamento y hasta en construcción de fortificaciones militares.

"Es un grupo de militares expertos, de diferentes rangos. Tengo conocimiento de que hay un general. Todos van de civil, los he visto y no usan identificación. Los cubanos se cuidan para que mañana no se pueda probar que estuvieron aquí. Un general venezolano, delante de mí y de otras 40 personas más, presentó a un coronel cubano. Dijo que él iba a impartir instrucciones y señaló la confidencialidad de esa información. Luego este coronel se convirtió en un supervisor de las instrucciones que los cubanos imparten dentro de su asesoría", indica Rivero. Otro oficial activo de la Fuerza Armada ha confirmado que los cubanos les ayudan en la construcción de "túneles": fuertes militares subterráneos.

También las ideas del comandante de la revolución cubana, Ramiro Valdés, llegaron a Caracas mucho antes de que él lo hiciera, el martes 2 de febrero de 2010, con la excusa de brindar asesoría para resolver la crisis eléctrica que atraviesa Venezuela. Al menos desde 2003, las empresas, los técnicos y los oficiales cubanos que están al mando del comandante y ministro de Informática y Comunicaciones de Cuba trabajan en los sistemas de seguridad, identificación y notarías del país.

En 2003, la empresa cubana Copextel, que presidía Ramiro Valdés desde 1980, puso en marcha la red inalámbrica nacional para servicios de voz, datos y vídeo del Centro Nacional de Tecnologías de la Información de Venezuela (CNTI) e instaló todo el sistema del canal estatal ViVe TV, que salió al aire en noviembre del mismo año. Ambos proyectos son enumerados en la página web de Copextel como parte de sus logros, junto al "suministro e instalación de 10.000 receptores satelitales a cooperantes cubanos en Venezuela".

A partir de 2005, la compañía Albet Ingeniería y Sistemas S.A. -vertiente comercial de la Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana- comenzó a encargarse de los negocios tecnológicos con Venezuela. Como ministro de Informática y Comunicaciones de Cuba, Ramiro Valdés ha firmado los contratos que le han otorgado a Albet la responsabilidad de operar el Servicio Autónomo de Identificación, Migración y Extranjería de Venezuela (Saime), que, según el sitio web de Albet, "posibilitó revolucionar la emisión de cédulas y pasaportes, migración en aeropuertos, puertos, puntos fronterizos y de control de extranjeros que radican en el país", y la plataforma del Servicio Autónomo de Registros y Notarías, "que controla, en todo el país, cada una de las operaciones contables realizadas en las oficinas registrales", sostiene Albet.

Luego la tecnología cubana comenzó a permear la industria petrolera venezolana. En diciembre de 2008, el ministro del Poder Popular para la Energía y Petróleo y presidente de Petróleos de Venezuela SA (Pdvsa), Rafael Ramírez, y el titular de la Informática y las Comunicaciones de Cuba, Ramiro Valdés, suscribieron un acuerdo para fundar la empresa socialista Guardián del Alba, sociedad anónima. Esta se encargaría de "fabricar soluciones tecnológicas integrales, en las áreas de automatización, informática y telecomunicaciones, para alcanzar la plena soberanía tecnológica". Según el diario cubano Granma, su creación "surgió como respuesta al paro petrolero [que tuvo efectos en Venezuela desde diciembre de 2002 hasta febrero de 2003], cuando los sistemas de control de Pdvsa fueron saboteados". El 51% de las acciones de Guardián del Alba pertenece a Pdvsa, y el 49% restante a la compañía Albet.

A pesar de toda esta trayectoria, el nombre de Ramiro Valdés no fue invocado en voz alta en Venezuela hasta febrero de 2010, cuando el presidente Hugo Chávez anunció que estaba en el país, junto a otro equipo cubano, para aportar soluciones a la crisis eléctrica que vive el país desde 2009. "Está con nosotros, al frente de esa comisión, uno de los héroes de la revolución cubana, el comandante Ramiro Valdés'', dijo entonces el comandante-presidente, y la oposición venezolana estalló en una dura crítica contra la injerencia cubana. Algunos sostuvieron, sin embargo, que el presidente Raúl Castro enviaba a Valdés en misión abierta Caracas con el único fin de verle fracasar y sacarlo del camino. Pero de cualquier modo, para la fecha ya había transcurrido mucho tiempo desde que Valdés y compatriotas comenzaron a manejar los hilos de la fibra óptica y el poder de la información que circula en Venezuela.

 

Plataforma de españoles por la democratización de Cuba: Manifiesto

 

 

 

Cuba está soportando una feroz y dolorosa dictadura que mantiene al país en la miseria.
Una dictadura que en sus postrimerías se muestra despiadada y sorda a las voces que reclaman libertad y democracia.
La cuestión cubana es hoy una cuestión de derechos humanos básicos y esenciales.
La elección está, sencillamente, entre democracia o totalitarismo.
Los españoles sabemos muy bien que nada puede justificar la falta de libertad. Ayudemos al pueblo cubano para que alcance la democracia lo antes posible.

¡No los dejemos solos!

 

Nota: entra en la página web de la Plataforma de españoles por la democratización de Cuba, y firma.

 

Disidencias


Por Elvira Lindo para elpaís.com, 03/03/2010

La democracia es ese raro sistema que permite a los individuos expresar opiniones en contra del sistema y a favor de otros sistemas que no les permitirían el menor asomo de disidencia. La democracia es también ese sistema en el que podemos compatibilizar la denuncia de cualquier pequeño atropello a nuestras libertades con la defensa de dictaduras liberticidas. La democracia es ese sistema que me sirve en bandeja opiniones antidemocráticas que serían tachadas de traición a la patria si no fuera porque la democracia nos permite la veleidad de no ser patriotas, de no creer en nada. Ni en la democracia. No me considero una fundamentalista democrática; digamos que considero éste el más humano de los sistemas posibles. Ya es algo.

La democracia es a veces un sistema injusto y tontorrón, que pone micrófonos delante de un actor dispuesto a ofrecer la versión oficial de una dictadura e ignora a los que la padecen.

Aun así, prefiero vivir aquí. Prefiero vivir en un sistema en el que un individuo tiene el maldito derecho a difamar a un pobre obrero que tuvo la valentía de disentir de un Estado represivo. Era un traidor, dicen, un delincuente común, quizá un terrorista. Esas palabras me duelen físicamente, pero prefiero vivir en un sistema en el que pueden decirse. Es la forma de conocer a fondo al sujeto que las pronuncia.

Tal vez las declaraciones de Guillermo Toledo hayan conseguido convertir a alguno de sus compañeros de profesión en anticastristas. Hay mucha gente de la "cultura" que se siente incómoda viéndose representada siempre por los mismos. Para combatir esa molestia silenciosa les recomiendo que expresen su desacuerdo asumiendo un principio bien básico: las personas decentes anteponen los derechos humanos a las ideologías. Y, desde luego, convendría elegir a otros representantes para liderar causas humanitarias.

 

Te equivocas, Willy...


Sabes, aunque no nos conozcamos personalmente, que siempre contaste con mi admiración como actor y ser humano. Tu cara, tu voz, tu forma de expresarte, tu medio risa contagiosa, hacen de ti el prototipo del “tío cojonudo” y brillante, al que todos nos gustaría tener como amigo. Pero hoy te equivocas.

No es posible que tú, una persona inteligente, culta, demócrata y solidaria, sea capaz de decir, de los disidentes cubanos, lo que dijiste: que los “presuntos disidentes son gente que ha cometido actos terroristas contra el Gobierno cubano, actos de traición a la patria y un montón de delitos” y, en concreto, Zapata “no era más que un delincuente común”.

No, Willy, no, ¡Te estás equivocando!; y lo que es peor: defendiendo el régimen dictatorial de los Castro estás desprestigiando los ideales sociales, solidarios y socialistas que dices defender.

¿Con qué dignidad y derecho podemos pedir que se juzguen los delitos cometidos durante la dictadura franquista si no somos capaces de hacer lo mismo con la dictadura castrista? Si, Willy, si: ¡¡dictadura castrista!!

Desgraciadamente, ¡No te imaginas cuánto me duele tener que decirlo!, lo único que socializó en Cuba Fidel Castro, fue la miseria…

Alfredo Webmaster

 

 

 

Con dolor, pena y arrepentimiento…


Hay muchas cosas por las que vale la pena hacer (y morir por) una revolución, pero hay otras por las que vale la pena huir (sin mirar atrás) de la Revolución. Eso es Cuba hoy (y hace muchos años).

Me acuso de haber cometido muchos errores, aún sabiendo que de algunos de ellos he aprendido… pero de uno de esos errores no sólo me acuso: también reniego. Eso es Cuba hoy (y hace muchos años).

Me avergüenzo de hacer chocado la mano a Carlos Lage y Fidel Castro en la Feria Internacional del La Habana del año 1998, de haber intercambiado algunas palabras con ellos y de haberles reído las gracias. Me siento abochornado como demócrata, por no haber aprovechado esa oportunidad para hacerles ver lo contrarrevolucionario que resultaba su comportamiento y su represión de las libertades individuales, el más preciado de los derechos de un ciudadano libre.

Durante un tiempo (demasiado largo) defendí la Revolución y con mis muchos viajes (demasiados) a la isla, contribuí a mantener viva esas mentiras.

Hace unos días, leyendo a Félix de Azúa, coincidí con él en un concepto importantísimo: mientras algunos miembros de la izquierda europea sigan manteniendo el apoyo a regímenes corruptos, nada democráticos y absolutamente enloquecidos como el cubano, lo único que vamos a conseguir es que, dentro de poco tiempo, sólo existirán personas de más de 60 años que defiendan ideologías socialistas o socialdemócratas.

Orlando Zapata, un albañil de profesión, un “peligrosísimo” disidente que llevaba más de 6 años en prisión y al que aún le quedaban 25 años más acusado de un delito que produce risa (y vergüenza), murió víctima de una huelga de hambre exigiendo la mejora de las condiciones de vida de la cárcel en donde estaba preso.

Siento dolor, pena, rabia, ira, desprecio… me siento estafado y ultrajado, humillado y escandalizado por el comportamiento de personajes que se vendían como revolucionarios (el Che, Fidel) y que, a la postre, resultaron ser sólo dictadores y unos asesinos de la peor calaña.

Y pido perdón a la familia de Orlando Zapata por no haber hecho algo más por su libertad.

Alfredo Webmaster

 

 

Bancarrota cubana



El futuro que promete Raúl Castro es el regreso al pasado de la fracasada economía planificada

Editorial de elpais.com, 22/12/09

Cuba se dirige aceleradamente hacia la bancarrota, pero su presidente asegura que no está dispuesto a correr riesgos de "apresuramiento e improvisación" en la aplicación de las medidas económicas teóricamente encaminadas a evitarla. Raúl Castro acaba de decir al Parlamento que es preciso "caminar hacia el futuro con paso firme y seguro". La idea de futuro de la dictadura de La Habana consiste en volver a los planes quinquenales y la planificación centralizada, en aras del fortalecimiento de la sociedad socialista.

Si la crisis es global, en Cuba resulta dramática. Y 2010 será el escaparate más cabal de esa realidad, según los responsables económicos de la isla. Una situación agravada por la permanencia en lo fundamental del injusto y contraproducente embargo estadounidense, pese a las esperanzas suscitadas en su día por la llegada al poder de Barack Obama. La falta de productividad y la crónica ineficiencia de la economía cubana se han aliado a la escasez de divisas para colocar al país batido por los huracanes al borde del precipicio. El Gobierno ha comenzado a eliminar subsidios y ayudas sociales y los cubanos esperan un ajuste acorde con un crecimiento para 2009 que se ha desplomado a poco más del 1%, desde las previsiones iniciales del 6%. En un país que trae de fuera el 80% de lo que come es fácil calibrar la importancia de una reducción de las importaciones cercana este año al 40%. La escasez se refleja en los numerosos productos que se caen de las cartillas de racionamiento, el desabastecimiento de las tiendas de divisas, el recorte del consumo eléctrico o el literal secuestro en los bancos cubanos de los fondos de empresas extranjeras.

Raúl Castro ha defraudado cada una de las expectativas alentadas tras el reemplazo de su hermano Fidel. La isla sigue siendo un perfecto Estado policiaco y la guerra fría con EE UU se mantiene, pese a las retóricas declaraciones de buena voluntad de ambas partes. Si el presidente cubano quiere de verdad descentralizar una economía comunista que sigue viviendo en el mundo utopista y ruinoso de Fidel Castro y el Che, aherrojada por el inmovilismo y los dogmas, no será con apelaciones como las escuchadas en la Asamblea Nacional como lo consiga.

El cambio en Cuba implica medidas radicales, también políticas, que por el momento no figuran en ningún guión del castrismo, sea cual fuere su intérprete.

 



 

Para los que conocéis Cuba, la película Guantanamera (de Tomás Gutiérrez Alea) es el vivo retrato de la realidad diaria. Cuando veo algún pasaje del filme me traslado inmediatamente a las colas interminables para conseguir cualquier cosa, al desabastecimiento permanente de sus tiendas, a las inacabables pérdidas de tiempo para obtener la “nada”, a los desastres de una economía (mal) dirigida, al batallar permanente de los cubanos para “resolver” las cosas más cotidianas, a la miseria de vender lo invendible por un puñado de “fulas”, a la…

Me traslado y sufro por ellos; pero también rebrota en mí una decisión que expresé hace seis años, la última vez que pise suelo cubano, durante la espera en el control de pasaportes del aeropuerto José Martí: no volver nunca más a la isla hasta que la situación sociopolítica cambie (para bien), no volver a colaborar en sostener un régimen que no camina hacia una verdadera democracia, en no servir de ayuda para que mis euros mantengan viva una economía anacrónica e inviable (como la que tienen ahora).

Cuando veo Guantanamera pienso en cuál podría ser el futuro inmediato de algún otro país latinoamericano, países que consideran al modelo cubano como el ideal a seguir.

Viendo lo que está pasando en algún otro país de la zona, aún siento más pena…

Alfredo Webmaster

 

 

Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España


Como saben los que siguen mi bitácora-blog desde hace tiempo, tuve y tengo una querencia especial por Cuba. La tuve y la mantengo, pese a que los tiempos y las formas, además de las circunstancias, con las que “se vive el país” (de una forma más próxima a la pasión que a la razón), no son las mejores para tener una perspectiva realista e imparcial.

Todos, absolutamente todos, tenemos una opinión sobre los porqués de lo sucedió, sobre lo que está sucediendo y cuáles podrían ser las recetas para que todo aquello cambie, obviamente para mejor.

Sé, como se dice de forma muy gráfica en la isla, que “nada es fácil” y que todo el mundo tiene que “resolver”, pero los plazos se están acabando y las soluciones definitivas y definitorias, no llegan. Los avances sociales ya no son avances, las alternativas energéticas ya no son alternativas y el monopolio estatal cada día tiene mes qué monopolizar.

Por tanto, llegó la hora de que se vayan tomando posiciones y ofreciendo alternativas, quizá descabelladas o fuera de contexto, pero que serían perfectamente asumibles y, sobre todo, harmónicas. Al fin y al cabo, los cubanos y los españoles, además de un largo pasado en común, somos hermanos de sangre, de cultura y de querencias: es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa.

Hace un tiempo supe de la existencia de un grupo que se llama “Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España”, corriente de opinión que pensé que sería sólo producto de una pequeña broma en medio del ciberespacio: craso error.

Después de investigar y visitar páginas y páginas webs, de consultar cientos de enlaces y haber iniciado una relación epistolar con José Ramón Morales, santum santorum de Cuba Española, llegué a una conclusión: no es descabellado imaginar una Cuba nación dentro de un estado de naciones como es España.

Por ese motivo abrí un enlace directo a la página del que ahora es mi amigo José Ramón, un espacio lleno de informaciones absolutamente novedosas que nos han estado ocultando durante años y años. Gracias a él, a su trabajo y esfuerzo, supe  más sobre la enorme y nefasta influencia de gentes como William Randolph Hearst, que no sólo mintieron a sus conciudadanos sobre las realidades cubanas, sino que también ayudaron a entablar una guerra ilegal, y desigual, basada en una invención descabellada y ruin, así como de la existencia de los autonomistas cubanos que buscaban, antes de la invasión de la isla por los yanquis en 1898, hacer de Cuba una parte de la España de la época, pero con la independencia y características de lo que ahora es una comunidad autónoma española.

Eso es justo lo que ahora José Ramón reivindica: hacer de su país, de su nación, una autonomía más dentro del estado de naciones que es España.

 

Reflexiones de hoy viernes, por José Ramón Morales

Hoy y una vez más quiero referirme al futuro. A veces perdemos mucho tiempo hablando del pasado. He dicho en otras ocasiones, que en el caso de Cuba hay que hablar de ese ultimo periodo como territorio español, pues los historiadores se encargaron de escribir una historia parcializada y casi no escribieron sobre los autonomistas que tuvieron un gran peso político y fueron los que verdaderamente ganaron la guerra, pues comenzó la Comunidad Autónoma de Cuba. Muchos cubanos no saben eso y por eso yo enfatizo y reivindico a los autonomistas cubanos del Siglo XIX, pero en realidad lo que tenemos es que concentrarnos en el futuro.

La tarea que tenemos por delante no es fácil pero tampoco imposible. No es fácil por la manipulación que hemos tenido los cubanos desde siempre, también por el desconocimiento de muchos españoles que piensan que todos los cubanos fueron cómplices de esa separación, cuando en realidad fue el resultado de una guerra perdida contra EEUU con la cual los cubanos autonomistas no pudieron hacer mas que resignarse e integrarse al nuevo gobierno. Éramos colonia de una potencia y la isla estaba vigilada por sus soldados. No era la bandera cubana la que sustituyo a la española, era la norteamericana. Ni siquiera los mambises participaron en el nuevo ejército cubano, a ellos los jubilaron.

Es hora de hablar del futuro, de cómo serán los pasos que tenemos que dar. Esto es un poco de especulación, pues en realidad nadie sabe como va a ser la transición. Esperamos que una vez desaparecido Fidel físicamente, Raúl no podrá mantener el poder por mucho tiempo. Los que comparten el poder con él son personas muy mayores que tendrán que retirarse debido a la edad. Yo creo que Raúl terminara asilándose en otro país con su familia. Ahí van a entrar en juego los defenestrados como Carlos Lage, Roberto Robaina, etc. pero la disidencia exigirá su lugar y también el exilio. España tendrá que jugar un papel fundamental como mediador. Su Alteza Real, el Príncipe Felipe, debe tomar las riendas y llevar a una mesa de negociaciones. Debe comenzar un gobierno provisional con todas las partes, supervisado por España, las Naciones Unidas, EEUU, la Comunidad Europea. Esto es algo de carácter mundial. Cuba esta involucrada con todos los países del Planeta. Este será el acontecimiento del Siglo XXI. Ahí, desde un comienzo tenemos que crear el Partido Autónomo Cubano, y educar a todos los cubanos y españoles, aunque en realidad la educación empezó ya mediante este Blog de una forma modesta y sencilla y otros como el Blog ABC del Dr. Dilewis Ibarra-Tamayo.

Creo que los medios de comunicación deben estar a la altura e informar bien todas las cosas. Las ventajas para el país con la fusión como antaño. Volver a ser uno y así crecer todos unidos. Ser más poderosos pues seria una parte en Europa y la otra en el Caribe, de cara a Las Américas.

No podemos desanimarnos, hay que seguir caminado unas veces más lentas y otras mas rápido, pero nunca parar. El futuro puede ser maravillo si nos lo proponemos. Los cubanos tienen que entender que es lo mejor para el pueblo y dejar la retórica y el exceso de patriotismo que solo nos ha traído cosas negativas. El bienestar del pueblo y la democracia están por encima de todo y con España podemos tenerla de una forma más rápida y estable. Somos españoles, siempre lo hemos sido y lo seremos, y para honrar la memoria de nuestros antepasados peninsulares, gallegos, canarios, mallorquines, etc., que todos los cubanos llevamos adentro, incluyendo a los mestizos y negros. En todos nosotros corre la sangre española aunque sea en diferentes por cientos. Yo no tengo las respuestas a todas las cosas, todos los días aprendemos algo de nuestros seguidores, somos una gran familia compuesta de españoles y cubanos españoles de todas las tonalidades.

Por el futuro de Cuba, todos por una Cuba Española. ¡Viva España!

 


Me uno a él con la misma fuerza con la que me uniría a cualquier batalla romántica y apasionada en pos de un objetivo hermoso, igual que se unían entre si los aventureros de inhóspitos territorios inexplorados. Sé que algunas de las batallas, como esta, tienen difícil defensa desde una visión nada nacionalista como la mía, pero no puedo dejar de reconocer que es una batalla linda y hermosa, una lucha por la unificación de dos pueblos hermanos que jamás debieron enfrentarse.

Además, al fin y al cabo, a España y Cuba sólo nos separa un insignificante océano y una diferencia de pocas horas: es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa.

Alfredo Webmaster

Posdata: esto que leeréis a continuación es el texto del correo que me mandó José Ramón, un cariñoso abrazo entre gallegos, como se nos conoce a todos los españoles en Cuba.

Hola Alfredo:

Gracias por interesarte en el Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España. Te diré que siento un cariño especial y admiración hacia el pueblo gallego, he visto por Internet en programas de Galicia TV como los gallegos han tenido que emigrar y por todo lo que han pasado. Recuerdo a gallegos vecinos míos en Cuba que eran personas buenísimas y muy trabajadoras. Aunque mi sangre es canaria, andaluza y asturiana, en mi familia había un gallego que llego a Cuba analfabeto a trabajar en la finca de su tío e hizo una fortuna. Castro le quito 16 casas, una gasolinera, un aserrio, una bodega (almacén), una loma, un acueducto, una finca, otra casa frente al mar para vacacional, etc. y a su hija que es medico, ya retirada y vieja, no la dejaron salir de Cuba y vive en la pobreza a pesar de tener unos terrenos en Galicia. Ese hombre ayudaba a todo el mundo, era lo más servicial que había y termino dándose un tiro.

Si estuviste en el Campamento Internacionalista Julio Antonio Mella, entonces conoces mi pueblo, Caimito, pues ese campamento pertenece a el.

Te diré que es muy duro vivir bajo el régimen de los Castros. Imagínate que no te dejen tener acceso libre a Internet, no puedes viajar al exterior a no ser por un permiso especial. Si vives en otra provincia, no te dejan entrar a La Habana y mucho menos residir allí, aunque el amor de tu vida sea de allí y tengas donde vivir. No puedes entrar en los hoteles ni lugares de turismo área dólar, o alguno de esos cayos privados que son solo para la cúpula del gobierno y turistas extranjeros, y por ahí un millón de cosas. Las izquierdas latinoamericanas van siguiendo el mismo ejemplo y eso no es la solución de nada. Todas las dictaduras son malas, pero las de izquierda acaban con las economías de los países. La cubana era muy prospera bajo la dictadura de Batista (no lo defiendo, jamás), el peso cubano llego a estar por encima del dólar y no había deuda externa. Necesitábamos un cambio pero nació una dictadura que nos ha dividido a todos. Cambio hasta la etnia cubana, ya que la mayoría de cubanos que salieron de Cuba eran blancos pues a los negros le rompían el pasaporte y no los dejaban salir porque les daban mal imagen a la revolución. Tenemos para discutir horas, pero los dos queremos lo mismo, bienestar para el pueblo, desarrollo, democracia y a mi me gustaría volver a unirnos a España, donde nos separaron a la fuerza. En primer lugar porque los cubanos queremos mucho a España y son nuestra sangre y raíces y en segundo porque creo que en la unión esta la fuerza y podemos hacer mucho.

Voy a poner un enlace hacia tu Blog y te autorizo a poner uno hacia Cuba Española.

Un abrazo desde Miami, donde no somos una mafia como ha hecho creer el gobierno de Cuba.

José Ramón Morales

 

 

 

“Sicko”, de Michael Moore


Que a Michael Moore la América profunda, blanca y reaccionaria, le pone enfermo, en sentido literal y figurado, era algo sobradamente conocido: lo sabíamos desde que vimos su genial documental “Bowling for Columbine”.

Que Michael Moore que no se cansa de sacarle los colores a una sociedad y cultura atormentada por un pasado excesivamente individualista, una mentalidad ultraliberal (en el peor sentido de la palabra) y las mentiras de una derecha imperialista, también era conocido: “Fahrenheit 9/11” nos enseñó las realidades ocultas de la invasión de Irak.

Lo que no sabíamos era que su nueva película iba a comparar las situaciones estrambóticas vividas en un día normal de un país rico y poderoso (EE.UU.), comparado con lo que sucede en el día a día de la lucha por la supervivencia en un país caribeño, extremadamente dependiente, sin libertades individuales y con una economía al borde de la bancarrota (Cuba).

Eso es “Sicko”, la última película de Michael Moore. Un filme en el que se dirimen las bondades y los desastres de uno de los logros sociales del siglo XX (y XXI), en una batalla desigual: sanidad pública vs sanidad privada.

En este filme, Moore retrata la situación de paupérrimas carencias que tiene el sistema sanitario yanqui, sobre todo el sistema público, el que se dirige, controla y financia con fondos estatales. Aquí, en el reflejo de la realidad diaria, es donde Moore vuelve por sus fueros de propagandista cáustico, cínico, mordaz, en algunas ocasiones manipulador, aportando datos, cifras y testimonios que ayudan a redondear la crítica sistemática de un sistema político en el que conviven el capitalismo más atroz, al lado de la supuesta “tierra de oportunidades”, en la que sus habitantes, con esfuerzo y voluntad, consiguen llegar a ser “alguien” en una sociedad de valores eminentemente materialistas.

El guión de este documental sigue una senda preconcebida; se plantea una hipótesis, se aportan un sinfín de argumentaciones en que sustentarla, y se aporta el resultado con una simpleza apabullante: la escena de la señora yanqui llorando al recibir unos medicamentos cubanos a un coste insignificante, es demoledora (y un pelín manipuladora).

En la película se pone de manifiesto el grado de corrupción y siniestra manipulación en la que está basado el sistema sanitario privado yanqui, en una concatenación de abusos, lobbys farmacéuticos explotadores e inhumanos, y aseguradoras que tienen como práctica habitual premiar a los médicos que deniegan más veces coberturas sanitarias básicas.

Para explicar mejor los sinsentidos de la situación kafkiana a la que llegó un sistema sanitario inoperante como el norteamericano, Moore traslada la acción a la Vieja Europa (nombre con la que los neocons llaman a la Europa más social) y presenta los logros sociales y sanitarios de la seguridad social de Francia, Reino Unido y Cuba; desgraciadamente, no habló de la sanidad española, modélica en cuanto a prestaciones y servicios.

El resultado de esa comparación es obviamente apabullante: con menos dinero por paciente y con menos recursos financieros totales, los sistemas públicos de salud de la Vieja Europa, o incluso Cuba, son infinitamente mejores que los yanquis.

Lo curioso de todo esto es que las aseguradoras sanitarias, las farmacéuticas y los gobiernos republicanos de Norteamérica, han conseguido convencer a sus conciudadanos que la seguridad social pública es un embuste, una amenaza y una “supuesta” ventaja típica de las sociedades comunistas

Conseguir algo así no es difícil: los yanquis arrastran una especie de paranoia anticomunista desde la Guerra Fría y viven en un país donde la libertad más preciada es poder tener y usar armas de fuego, sean del calibre que sean, como un derecho constitucional básico.

Resumiendo: un gran documental.

Alfredo Webmaster

"Sicko", de Michael Moore - trailer en español -

 

Omara Portuondo, “la novia del filin”


Como dijo un crítico musical días antes de la actuación, Omara Portuondo (La Habana, 1930) es una reina cantando a media voz. Y es cierto.

Con 78 años de vida, 60 años de ellos como artista, Omara no necesita demostrar lo que eso: la reina indiscutible de la música cubana de los últimos cincuenta años (Celia Cruz al margen, que vivía en EE.UU.).

Tuve la suerte de conocerla en épocas mejores, cuando era una mujer madura pero vital, con su voz aún intacta. Fue, las tres veces, en el Dos Gardenias de Miramar (La Habana), en Avenida 7ª esquina Calle 26. Desde aquel escenario, enfrente a un público que la adoraba, impartía su magisterio musical con la sencillez y proximidad como sólo es capaz de hacerlo una reina. Nunca la sentí diva ni endiosada, nunca hizo ostentación de su historial de éxitos; sólo cantaba y vivía la música tal cual la disfruta una cubana.

Omara Portuondo Peláez nació en el barrio habanero de Cayo Hueso. Su madre, blanca, pertenecía a una de las familias cubanas de más abolengo, descendientes de españoles; se casó con un jugador de baseball del equipo nacional cubano, de color, algo bastante inusual en aquella época, en un entorno muy clasista.

Como hija de una familia de buen nivel económico, su vida estaba predestinada a ser la típica de una mujer de esa posición social: un casamiento que la uniera a otra familia de la alta sociedad. Omara no era así.

La carrera artística de Omara comenzó casi por casualidad. Su hermana mayor Haydee trabajaba como bailarina profesional en el famoso cabaret Tropicana. Haydee llevaba a su hermana pequeña a verla actuar, lo que le permitía a Omara copiar los pasos de baile y, sobre todo, presenciar los ensayos de las bailarinas.

Un buen día, a Omara le ofrecieron reemplazar a una bailarina que había renunciado dos días antes, después de una premiere. La sustituyó a la perfección; al poco tiempo pasó a tener como pareja de baile a Rolando Espinosa, considerado por entonces como el mejor rumbero de Cuba.

En sus ratos libres, las hermanas Portuondo tenían la costumbre de interpretar jazz en compañía de sus amigos Cesar Portillo de la Luz, José Antonio Méndez y el pianista Frank Emilio Flynn. Con ellos, y otros música aficionados como Justo Fuentes y Tania Castellanos, formaron el núcleo central de los artistas pertenecientes al “movimiento del filin” (variante cubana del vocablo inglés feeling, “sentimiento”).

Su primer grupo musical se llamaba Loquibamba Swing, una suerte de agrupación que entremezclaba las primitivas piezas de bossa nova con jazz americano.

En su primera actuación en radio, Omara Portuondo fue presenta como "la señorita Omara Brown, la novia del filin" (un sobrenombre que aludía a su aptitud para cantar temas en inglés, producto de su educación burguesa).

También por esa época conoce a otra de las que sería una famosa cantante cubana, la gran Elena Burke. Elena le pone en contacto con el “Cuarteto de Orlando de la Rosa” con el que recorrerá EE.UU. en una gira de seis meses. Como ella misma reconocería años más tarde, el trabajo diario con el Cuarteto fuera de Cuba, fue su mejor y más importante escuela.

En el año 1951 Omara se incorpora al grupo musical femenino "Las Anacaonas" para un año después, formar con su hermana Haydee, con Elena Burke y Moraima Secada, el cuarteto "Las D´Aida", bajo la dirección artística de la pianista Aida Diestro, la descubridora de la excepcional capacidad musical de Omara, la que le enseñó a interiorizar los temas y a transmitir el contenido de cada canción. Si con su hermana Haydee nació la artista, con Aida Diestro eclosionó la estrella.

Con el cuarteto “Las D'Aida” realizó varias giras por Estados Unidos, compartiendo escenarios con Edith Piaf, Pedro Vargas, Rita Montaner, Bola de Nieve y Benny Moré; también acompañó a Nat "King" Cole cuando se presentó en el cabaret Tropicana, en La Habana.

Sus primeros éxitos, allá por los años cincuenta y tantos, coincidieron con los éxitos de las grandes voces femeninas de la época, con las Ella Fritzgerald, Lean Horne, Sarah Vaugahn, o las cubanas Olga Guillot y Celia Cruz.

Omara ha llevado su arte a los mejores escenarios del mundo, escenarios en lo que ritmos tan cubanos como el filin, la nueva trova, la canción tradicional cubana, el son, el danzón, el bolero o la habanera, fueron conquistando los gustos musicales del público.

Omara Portuondo ha cosechado importantísimos premios y su voz ha conquistado los más exigentes auditorios del mundo, desde su Cuba natal a EE.UU., Francia, España, Alemania, Reino Unido, Rusia o China.

Omara aún hoy sigue cantando en el Tropicana, en el Dos Gardenias, en el Delirio Habanero o en el Café Cantante, y sigue viviendo, como siempre, en su Habana más habanera, en un apartamento con vista al mar en su “maleconcito lindo”.

La actuación del pasado 14 de marzo en Teatro García Barbón de Vigo, correspondiente a la gira iniciada el 19 de marzo en Rouen (Francia) y le llevó a cantar en diversos escenarios del país galo, Austria, Italia, Suiza y al estado árabe de Bahrein antes de finalizar con sus conciertos españoles, sirvió para presentarnos su última grabación, “Gracias”, disco en el que se incluyen temas universales como “O que será, será” de Chico Buarque, el sensual “Besáme mucho” de Consuelo Velázquez, el tan correado “Guantanamera” de Joselito Fernández, el “Veinte años” de María Teresa Vera, el “Rabo de Nube” de Silvio Rodríguez, el “Ámame como soy” de Pablo Milanes o el entrañabilísimo “Drume negrita” de Bola de Nieve.

Ella, como siempre, apareció en escena coqueta y dinámica, demostrando en todo momento las enormes ganas que tiene de agradar al público. En algunos partes del concierto, producto del cansancio y de las muchas actuaciones de la gira, tuvo que sentarse y cantarnos así.

Pese a que su voz ya no es la voz de la mejor época de su carrera, no lo olvidemos: es una mujer de78 años, su personalidad, su capacidad de comunicación, su humanidad y ese “saber estar” que caracteriza a las grandes divas, hizo que le concierto fuera memorable. Todos éramos conscientes de que allí, encima del escenario, estaba una leyenda viva de la música y que, posiblemente, sería la última vez que la veríamos actuar en directo, al menos en Galicia.

Si su cariñosa personalidad le ha permitido estar en el corazón de sus seguidores, su forma de interpretar merece figurar en el libro de honor de la música.

Alfredo Webmaster

 

Omara Portuondo y su "Gracias"

 Omara Portuondo "Veinte años"

 

Que ironía: un gallego tumba a otro gallego...


Cuando visité Cuba por primera vez, a principio de los años 80, me impactó. A mis juveniles ojos era mejor de lo que la había imaginado: disfrutaban de un buen nivel de vida para lo que era habitual en su zona geográfica (no lo olvidemos, era la época en la que recibían enormes subvenciones de Rusia), la seguridad en las calles era casi absoluta (algo típico en todas las dictaduras: en España, en la época de Franco, también pasaba), no existía la prostitución como negocio establecido, no se conocían las drogas (al menos a nivel popular), los únicos automóviles que circulaban eran los Lada rusos y los viejos “haigas” (1) yanquis que se mantenían vivos gracias al ingenio cubano, con hoteles de la época de Batista y poco más, no había cortes eléctricos, sólo viajaban a la isla unos 30.000 turistas al año y todo era más sencillo, incluso se podía consumir algunos productos usando como moneda de pago el peso cubano (helados, cines, teatros, pequeñas compras, alquiler de autos privados, etc.). Además, cuando un cubano te decía algo era creíble, no tenía razones para la mentira o engaño, eran fiables.

Cuando fui por primera vez a Cuba, iba predispuesto a aceptar como ejemplar el proceso revolucionario iniciado por Fidel Castro en Sierra Maestra. Al volver a España de aquel viaje iniciativo venía henchido de amor a la causa y cargado de cubanidad.

Si, es cierto: era joven y manipulable.

Con el paso de los años, cada vez que volvía de nuevo a Cuba notaba su evolución (involución) y como todo lo que conocía de antes se iba transformando: al caer el Muro de Berlín empezó el “período especial” (menos transferencias de dinero desde Rusia, menos exportaciones a Rusia y sus países satélites, menos alimentos y bienes necesarios), empezaron a producirse los primeros pequeños robos, al principio sin violencia física, el peso cubano desapareció como moneda de compra para los extranjeros, los amigos pasaron a ser menos amigos y pasaron a serlo por interés, aparecieron los sistemáticos cortes eléctricos y la limitaciones de las gasolinas, cada día olía peor el aire producto de la mala combustión de las gasolinas que tenía que comprar o depurar en viejas y destartaladas refinerías, los precios de los productos básicos y no tan básicos se disparó, los Ladas daban paso a autos de importación, empecé a ver trapicheos de drogas duras (cocaína), se hicieron visibles los primeros gays y empezaron surgir como hongos las jineteras (2).

En cada nuevo viaje se producía una nueva desilusión, un nuevo desengaño, una mayor y más profunda pérdida de confianza en la Revolución. Cada día que pasaba era más visible la inviabilidad de la Revolución iniciada en el 59. Y los cubanos, pese a sus grandilocuentes mensajes y arengas, lo sabían: había desánimo, agotamiento, desilusión, desamparo, tristeza vital.

Siempre imaginé que la caída del régimen se produciría el día que Fidel Castro desapareciera de la escena política. La falta de un líder de reemplazo, un líder carismático y fiable, supuse que llevaría la revolución a su muerte.

Me equivoqué: el régimen se está desplomando desde que se vende moda gallega.

Ni en mis sueños más retorcidos podía imaginar que la caída del “Muro de Berlín” cubano se iniciaría con la venta de vestidos Zara con el sello Made in Galicia: un gallego (Amancio Ortega) tumbando a otro gallego (Fidel Castro).

Que ironía…

Alfredo Webmaster

 

 


 

Cuba 2030, por Jose A. Pérez "Malpensado" para publico.com, 16/04/09

Echando la vista atrás, uno se da cuenta de que la transición cubana fue pasmosamente rápida. Si hubiera que buscar una fecha clave, sería probablemente enero de 2009, cuando Zara abrió su primera tienda en La Habana. Poco después, Obama eliminaba las restricciones a los viajes y a las transacciones.

McDonald’s y Burger King se repartieron la distribución de la isla a partes iguales. Coca-Cola y Pepsi llevaron a cabo sendas campañas de marketing, a cual más agresiva, regalando refrescos a todos los cubanos durante más de un año. Vodafone puso sus móviles a precio de costo, y ATT contraatacó repartiendo aparatos a cambio de permanencia. La enésima peli de James Bond se abrió con una secuencia en el recién inaugurado Guggenheim La Habana, y el Malecón se convirtió en el decorado predilecto por los guionistas de comedias románticas hollywoodienses.

El rostro clonado del Che, desprovisto al fin de ataduras ideológicas, adornó la temporada 2020 de Louis Vuitton, y Disneyland Sierra Maestra se lanzó como el parque de atracciones más grande del planeta. La ley antitabaco prohibió fumar habanos en bares, pero los puros cuadriplicaron su precio. La gala de apertura de los Juegos Olímpicos de Santiago, producida por Emilio Estefan, dejó boquiabierto al mundo entero, por no hablar de Castro, el musical, y sus siete oscars. Cuba, de la noche a la mañana, cambió socialismo por prisa, orgullo por comida, utopía por servicios.

Se vertieron ríos de tinta sobre el milagro económico cubano, del subdesarrollo al G-8. Y ahora, echando la vista atrás, todo el mundo se pregunta: ¿dónde estabas tú el día en que Zara abrió su primera tienda en Cuba?

 

 


 

El Gobierno cubano se viste de Zara - Agencia EFE, 14/01/09

El Gobierno cubano ha optado por recurrir a ropa de la conocida marca española Zara para impulsar un negocio textil con el que espera hacer caja y poner productos comercialmente competitivos a precios moderados, en plena campaña para elevar la calidad de los servicios en la isla.

En Cuba existen franquicias de marcas como Benetton o Mango, pero hasta ahora el Consejo de Estado, el órgano de gobierno del país y del que Raúl Castro es presidente, no había incluido un negocio de este tipo en el entramado comercial que maneja directamente por su carácter "estratégico".

Esta semana se zambulló en el mundo de la costura comercial internacional con la apertura de una tienda con estanterías, percheros y anaqueles repletos de pantalones, gafas, corbatas, chaquetas y hasta ropa infantil de la marca Zara.

Un éxito total

No es franquicia de la empresa Inditex y ni tan siquiera le compra los productos a ese grupo empresarial dueño de Zara, sino a intermediarios, según han indicado fuentes del establecimiento.

A pesar de estar situado en el Pabellón de Exposiciones de La Habana, un punto no muy cercano a otros centros de compras y con el solo atractivo de estar situado junto a un conocido restaurante capitalino, “Moda y Punto”, como se denomina el comercio, ha comenzado por todo lo alto.

"La previsión era de 5.000 dólares diarios, pero el primer día fue mucho más de lo previsto. Nos sorprendió", indicó a Efe Mariela Estévez, comercial del establecimiento.

La explicación para este resultado sin difusión comercial, más allá de invitaciones repartidas por La Habana, y ni tan siquiera el reclamo de vidrieras, inexistentes en el establecimiento, hay que buscarlo en la comunicación boca a boca y en la escasez de comercios de este tipo, indican algunos de los compradores.

Devolución de artículos, toda una novedad

"Compré un pantalón. Está muy bien de precio y muy bien de calidad", señala Yani, una joven que suele comprar en un centro comercial frecuentado por turistas y que resulta "más caro" que la tienda recién abierta.

"La gente, cuando busca algo específicamente, si lo quiere, va a buscarlo a donde esté", asegura Estévez, al señalar que la idea del comercio "es salir a competir con otras tiendas, pero con precios más bajos", e incrementar paulatinamente el abanico de marcas reconocidas internacionalmente en sus estanterías.

Aunque no tiene servicio de sastrería y aún no es posible encontrar zapatos, el comercio ofrece servicios similares a los de establecimientos de ropa en otras partes del mundo, como la de aceptar la devolución de los artículos sin preguntar, algo casi imposible en la isla.

Una lucha de Raúl Castro

La calidad de los servicios ofrecidos en el sistema de tiendas del Estado ha sido una de las peleas del Gobierno de Raúl Castro desde que asumió la presidencia provisional del país en julio de 2006.

En los últimos meses, la calidad de productos que se dan a la población ha sido objeto de críticas que van desde el sabor del pan a la resistencia de los zapatos o la pobre atención a los usuarios en los establecimientos a la hora de reclamar por algún defecto en un artículo. Incluso los diarios oficiales Granma y Juventud Rebelde tienen secciones habituales para recoger las quejas de la población.

En el caso del último periódico, en 2008 recibió 6.023 cartas relacionadas con problemas en asuntos oficiales, administrativos, judiciales y también relacionados con el comercio.

Presidente desde febrero pasado, el general Castro impulsa una reforma laboral que debe entrar en vigor este mes y que vinculará los salarios de los trabajadores a la calidad y eficiencia de los productos y servicios que dispensen.

Cuba quiere más

La lucha del presidente cubano por la mejora de la excelencia no se restringe a esta esfera. En la última sesión del Parlamento cubano, en diciembre pasado, reclamó "mayor eficiencia, ahorro y calidad en los servicios de turismo y salud".

A Pedro, otro de los ya clientes de la tienda de ropa del Consejo de Estado, le parece bien la calidad, pero hoy se mostraba un poco contrariado por la cantidad de la oferta. "No sé, yo me esperaba algo más grande, ¿no?", dijo.

 



Notas:

(1) Haiga era el nombre con el que en la España de las décadas de los años 1940 y 1950 especialmente, se conocía a los automóviles grandes y por ende caros. Según la cultura popular, el nombre provenía de que muchos nuevos ricos, cuando se dirigían a comprar un nuevo coche con el que poder demostrar su estatus social, pedían “el más grande y caro que haiga” (el haiga se refiere pues al tiempo verbal haya en una incorrecta pronunciación). Normalmente se trataba de coches americanos de importación (Cadillac, Buick...), aunque a partir de 1960 España contó con su propio haiga: el Dodge Dart, fabricado por Barreiros bajo licencia de Chrysler.

Fueron especialmente famosos los haigas de los toreros, que por la necesidad de desplazarse con toda la cuadrilla, y a falta de monovolumenes como en la actualidad, habían de recurrir a grandes coches, muchos de ellos Mercedes con carrocería familiar. Hoy en día los haigas parecen haber sido sustituidos por los enormes 4 x 4, una vez más buscando la confirmación del estatus alcanzado.

(2) Jinetera: se llama así en Cuba a las mujeres que buscan extranjeros que las saquen de las dificultades que viven en su país, ofreciendo sexo a cambio de dinero. Hay jineteras profesionales, como única actividad, y jineteras eventuales, como fórmula para obtener fulas (dólares) para acceder a compras de ropas o artículos de importación.

El turismo sexual ha sido hábilmente promovido por el mismo gobierno cubano como método para acceder a dólares y a la venta de producto a precios muy superiores a los habituales en otros países.  Obviamente, esa promoción siempre de forma indirecta o publicidad con mensajes subliminales que daban a entender que era una actividad consentida. Para ello, se han servido de diferentes páginas Web turísticas, asociaciones en el exterior que brindan todo tipo de información y donde se han visto involucradas algunas personalidades del estado.

Habitualmente, las jineteras tenían una capacitación profesional o académica muy superior a la de sus clientes, normalmente extranjeros de bajos recursos o de escasa cultura.

Respuesta a un comentario


El post de hoy es en respuesta a un comentario que hizo ayer un lector del blog www.musicayvino.com, en  "Si, podemos...",  comentario que considero importante por el fondo y las formas. Además, nuestro amigo trató sobre un asunto del que siempre deseé hablar pero para el que nunca encontré el momento oportuno. Hoy es el día y todo gracias a ese comentario.

Por tanto, al lector que hizo el comentario que no firmo, al que por ese motivo no puedo dirigirme personalmente, le doy las gracias por lo que dijo y por no estar de acuerdo en lo que yo escribí: es magnífico contar con una opinión distinta y que ambos tengamos la libertad de exponer nuestros puntos de vista de forma educada y cabal. De verdad, es un placer contar con opiniones así… ojalá sigáis así, con alternativas distintas y enriquecedoras.

Obviamente, hablar de los errores de Bush es lo más sencillo del mundo: como no ha tenido éxitos significativos, al menos reconocidos públicamente, todo lo demás fueron fallos.

Yendo a los casos particulares de cada país que citas en tu comentario (que podéis leer más abajo), te expongo mi opinión sobre cada uno de ellos.

Venezuela: la situación actual de este país no es producto únicamente de la gestión de Chávez y su gobierno. Venezuela llevaba muchísimas décadas con malas gestiones de políticos corruptos que lo único que hicieron fue dilapidar el patrimonio patrio y enriquecer su patrimonio personal… los banco de Florida saben muy bien de qué habló. Las políticas populistas de Chávez no están ayudando en nada a la correcta evolución del país, pero sí existen algunos parámetros medibles que son reseñables: se observan mejoras en sanidad, en cultura básica y en vivienda; en el resto de parámetros, el resultado es negativo o muy negativo.

Colombia: este país no está dirigido por ningún político de izquierdas. Todo lo contrario: Álvaro Uribe es uno de los poquísimos gobernantes sudamericanos que estaba al lado de George W. Bush. Por tanto, de dictadura de izquierdas nada de nada.

Cuba: encontrar una explicación para el caso concreto de esta isla es algo que también a mi se me escapa, pese a que la conozco bastante bien producto de muchísimos viajes allí y a que la empecé a visitarla a principios de los años 80. No sé muy bien las razones que aún sostienen “vivo” un sistema de gobierno que ha demostrado ser incapaz de solucionar los problemas más básicos de cualquier ciudadano. De verdad, no sé cuál puede ser la explicación pese a que tengo que reconocer que, en el pasado, sí defendí ese régimen político… en el pasado, ¡claro!, ahora ya no.

Siguiendo con tu comentario, no voy a entrar en una discusión filosófica de marxismo si o marxismo no, capitalismo si o capitalismo no. Ambos conceptos sociopolíticos son básicamente defendibles por cada cual pero difícilmente aplicables.

Además, ante la disyuntiva de tener que elegir entre uno u otro de dos conceptos económicos tan distintos, las apreciaciones morales de lo que está bien o lo que está mal, de lo que es bueno o es malo, de lo que es mejor o peor, o de lo que es justo o injusto, nos llevaría a entrar en una disquisición en la que tu y yo ya hemos tomado partido: tu estás de un lado (perfecto, es tu opinión) y yo del otro (perfecta también, es mi opción).

Me explico: el marxismo puro como tal nunca existió, lo que se vivieron en países como la extinta URSS, en China, Corea del Norte, Cuba, etc., sólo fueron meros intentos de igualitarismo que nunca se reflejo en las políticas concretas basadas en lo que Karl Marx propuso; sólo vimos la parte más negativa y taimada de algunos de sus concepto éticos y económicos. Tienes mucha razón en que lo que esos países vivieron no tiene nada que ver con los parámetros de dignidad humana que todos deseamos. Ni tu eres partidario de algo así, ni yo tampoco.

En cuanto al capitalismo, creo los resultados las políticas neoliberales los estamos viendo cada día en cada país: la situación financiera del mundo, producto de las desregulación drástica de los mercados (financieros) ha generado la mayor hecatombe económica de la historia, la globalización sólo de la economía ha llevado al paulatino empobrecimiento de enormes cantidades de países, las diferencias sociales (y económicas) entre ricos y pobres se han incrementado sustancialmente, el calentamiento global es producto de una política energética basada sólo en el beneficio a corto plazo, las libertades individuales son cada día más escasas, la existencia de grupos terroristas radicales son la consecuencia de las erróneas políticas geoestratégicas marcadas por las multinacionales, cada vez hay más países que sólo existen por que son fuente de mano de obra barata, etc., etc., etc.

En cuanto a lo que dices de España, tendríamos que ir por partes.

Primero, los gobiernos de Felipe González ni fueron corruptos, en términos punibles, ni muchos menos fueron los más corruptos de la historia. Lo que sucedió fue que algunos mandos políticos o algún mando intermedio (un Director General de la Guardia Civil y algún que otro político de medio pelo) metieron la mano en el cajón de todos e hicieron cosas absolutamente reprobables. Afortunadamente, en España existe una justicia que es un poder independiente, que juzga y condena: los culpables ya están en prisión pagando las consecuencias de sus actos. Un ladrón es un ladrón venga de donde venga y esté donde esté, me da lo mismo si es socialista o si es liberal. Un ladrón es lo que es. Punto.

Los otros casos de corrupción a los que podrías referirte (Barrionuevo, Vera y compañía), sólo fueron consecuencia del famoso “caso GAL” y la nefasta gestión de un punto concreto de la lucha antiterrorista; no deberías olvidar que el inicio de los GAL viene de grupos paramilitares anteriores como la Triple A o el BVE (Batallón Vasco Español), grupos que nacieron en los años 1975/1983, las épocas en las que Manuel Fraga o Martín Villa (políticos de derechas y bien derechas) eran ministros de Gobernación, nombre que tenía en aquel entonces el Ministerio del Interior; además, no lo olvides, que se llegara a juzgar en los tribunales el caso GAL fue gracias a que el último Ministro del Interior de Felipe González, el ahora Alcalde de Zaragoza Juan Alberto Belloch, se negó a seguir pagando a los sinvergüenzas y chantajistas de José Amedo, Miguel Planchuelo o Francisco Álvarez. Tampoco deberías olvidar que cuando se juzgó a los GAL, los políticos del PP y sus medios de comunicación afines (El Mundo, ABC y Cadena COPE, entre otros) se negaron a que los tribunales investigaran, además de a los GAL, a los grupos paramilitares anteriores y a los gobernantes que mandaban en esas épocas. ¿Recuerdas lo que pasó cuando declaró el General José Antonio Saez de Santamaría citó el nombre de Manuel Fraga y propuso “tirar de la manta” desde el año 1975? ¿Recuerdas como inmediatamente se decidió cerrar el caso sin incluir a más imputados?

Por tanto, de la supuesta corrupción de los gobiernos de Felipe Gonzalez, mejor no hablemos: hay mucha leyenda urbana y poca realidad procesal.

Del actual gobierno de Zapatero, ¿De qué corrupción hablas? ¿Existe algún ministro del gobierno o político de alto rango incluido en algún proceso penal? ¿Conoces algún caso de corrupción que no se destape? Yo, al menos yo, no conozco ninguno ni sé de rumores al respecto.

Mejor no hablamos de las corrupciones o corruptelas de las épocas de José María Aznar y compañía… no creo que sea bueno sacar los trapos sucios a airear, sobre todo cuanto los trapos sucios son lo que son: sucios. Dejémoslos descansar en el cuarto oscuro.

Me parece más apropiado hablar de la situación económica que vivimos y padecemos en España, consecuencia de la caída en la venta de viviendas y el cambio de ciclo económico. Eso sí me preocupa...

Que yo sepa, desengáñame si no me ajusto a la realidad, el origen de los problemas viene de una nefasta política de gestión de suelo y de vivienda que, por si lo has olvidado, tiene su origen en el año 1998 con la Ley de Régimen del suelo y valoraciones 6/1998, aprobada el 13 de abril de 1998 por el primer gobierno de José María Aznar.

Esa ley venía a simplifica radicalmente la regulación urbanística que existía antes, reduciendo su ámbito de aplicación sólo a los derechos y deberes básicos, pues el resto de las competencias corresponden a las autonomías. Por tanto, se redujo al estatuto jurídico del suelo, las clasificaciones del suelo con sus derechos y deberes correspondientes, y sus métodos de valoración. Obviamente, era una política liberal de desregulación de los mercados.

A raíz de esa ley viene lo más importante, lo que generó la burbuja inmobiliaria: en materia de valoraciones, el suelo rústico se pasó a valorar por la capitalización de sus rendimiento actuales o potenciales. Con la ley en la mano, el suelo urbanizable se podía, a raíz de ese cambio, valorar por el método residual dinámico, que consiste en valorarlo deduciéndolo del valor de su aprovechamiento actualizado en la zona en la que esta se ubica.

¿Qué significó esto en la realidad? Que se pudo construir donde y cuando le dio la gana a todo el mundo, fuera de quien fuera la propiedad del terreno o estuviera donde estuviera el solar: en zonas de protección ecológica, en zonas costeras sin respeto de las distancias mínimas a la línea de mar, en espacios que no contaban con las necesarias infraestructuras básicas, etc., etc., etc.

Las preguntas que tendríamos que hacernos ante todo esto son bien pertinentes: ¿A quién benefició ese cambio? ¿Quién o quienes salieron ganando con esa modificación? ¿De cuánto dinero estamos hablando? ¿Generó beneficios la Ley del Suelo de 1998 a la inmensa mayoría de los españoles? ¿Se podría considerar corrupción de “guante blanco” una ley así? ¿Corrupción de “guante blanco”? ¿Qué pasó con la ley de 1998? ¿Cuáles son las consecuencias actuales? ¿Qué va a pasar ahora? ¿Soluciones?

Para esas preguntas yo tengo respuestas; sé que son las mías y que pueden ser matizadas, pero no dejan de ser respuestas coherentes a un problema cierto.

Responderé una a una:

- ¿A quién benefició el cambio de la Ley de Régimen del suelo y valoraciones 6/1998, aprobada el 13 de abril por el primer gobierno de José María Aznar? Obviamente, a mi no ni tampoco benefició a más de 40.000.000 millones de españoles.

- Entonces, ¿A quién benefició realmente? Pues está claro: a las grandes constructoras, a las grandes promotoras, a los grandes capitales inmobiliarios de mi país.

- ¿Quiénes salieron ganando con el cambio de la ley? Los promotores, constructores, grande inmobiliarias y los tenedores de suelo edificable.

- ¿De cuánto dinero estamos hablando? Estamos hablando de una ingente cantidad de dinero, una inmensa cantidad de dinero ingresado durante el período 1997/2007 por todos los negocios que tienen algo que ver con el ladrillo. De todas formas, en el párrafo siguiente matizaré y definiré mejor de qué tipos de dinero estoy hablando.

Aclaración: En España, y en el resto del mundo, existen dos tipos de dinero: el primero de ellos es el dinero que se declara a la Hacienda Pública y que está sujeto a retención fiscal; por ese motivo, por ser legal y medible, su flujo genera riqueza en el país y está inmerso en el circuito económico de la actividad productiva. El segundo tipo de dinero es el llamado dinero “B” o dinero “negro”, ese dinero que no está controlado por las haciendas públicas, que no paga impuestos ni está sujeto a retención fiscal y que sólo sirve para acumular en cajas de seguridad o para tener a buen recaudo en paraísos fiscales; también vale para comprar “cosas” que a su vez generan más dinero “B” o “negro. De los paraísos fiscales me encantaría hablar en otra ocasión con más calma: es un tema extremadamente interesante, profundamente peligroso y dañino, del que existe un enorme desconocimiento en la mayoría de la población.

- ¿Generó beneficios la Ley del suelo de 1998 a la inmensa mayoría de los españoles? Generó varios tipos de beneficios y varios tipos de perjuicios. Empezando por los primeros, por los beneficios, generó empleo en la construcción y aledaños (empresas de materiales de construcción, cementeras, automoción, bancos, etc.), generó actividad económica en las zonas de construcción, generó ingresos en los ayuntamientos y comunidades autónomas por los impuestos y tasas, generó un incremento importante de asentamientos de extranjeros en zonas de costa (alemanes, ingleses, suecos, noruegos, etc.), generó un incremento del valor patrimonial de los bienes familiares (al que habría que descontar las cargas hipotecarias, en términos de renta e inflación), etc. En cuanto a los perjuicios que provocó, los más importantes: exceso de construcción de viviendas como consecuencia del desvío de ingentes recursos financieros, laborales y productivos/innovadores (I+D+i) a un tipo de actividad cíclica, a un monocultivo económico de corto recorrido y escaso futuro, una descapitalización del Estado debida a que una parte de los dinero generados de forma legal y productiva sólo volvió al Estado en un porcentaje no superior al 80 % (el resto pasó a la economía sumergida en dinero “B” o “negro”), un enorme déficit exterior por culpa de las necesidades de capital financiero que financiara (valga la redundancia) esa enorme masa de construcción y de demanda de crédito, una monstruosa especulación en el precio de la vivienda, una sobresaturación en el número de viviendas construidas y no vendidas (del orden del 1.500.000), etc., etc., etc. También generó importantes bolsas de corrupción en algunos ayuntamientos y comunidades (Marbella, Benalmádena, Totana, Orihuela, Torrevieja, Estepona, Andratx, Calviá, Castellón, Seseña, Cienpozuelos, Arroyo de la Encomienda, Mallorca, Nigrán, Tui...), con políticos en la cárcel, huídos o suspendidos.

Para entender un poco mejor la especulación que sufrimos durante años, observad el gráfico que figura más abajo con la evolución del precio de la vivienda. Vereis la aceleración de los precios entre los años 1997 a 2004 (gobierno de Aznar) y su progresiva desaceleración entre el 2004 y 2008 (gobierno de Zapatero).

- ¿Se podría considerar corrupción de “guante blanco” una ley como la del año 1998? Yo creo que si: para mi es corrupción toda aquella acción que por medios legales o ilegales busque beneficiar a unos pocos en detrimento de otros muchos. Para mi es corrupción que los dineros obtenidos en sus trabajos por muchos millones de españoles se tuvieran que destinar a viviendas que, por la especulación urbanística, cada día eran más caras, cada día eran más difíciles de comprar. Además, no debemos olvidar que por culpa de la especulación se dejó de construir viviendas de VPO (viviendas de precio tasado) debido a que el suelo que se tendría que utilizar en ellas se destinó al mercado libre, que daba muchos más beneficios.

- ¿Fue, para mi, corrupción de Guante blanco? Pues claro si, y mucha. ¿Cómo sino se podría llamar a un tipo de negocio, la construcción de macro urbanizaciones o las expropiaciones de suelo por “causa expropiandi”, al que sólo podían acceder las grandes fortunas de mi país? ¿No es acaso ese un tipo de corrupción “legal” amparada por una ley? Pero claro, ahí radicaba lo bueno que tenía ese tipo de corrupción: no llevaba a la cárcel por haber ganado (sustraído) cientos de miles de millones de euros a mucha gente. Todo se hizo legalmente, bajo el amparo de una ley injusta.

- ¿Cuáles son las consecuencias actuales? Pues ya las estamos viendo: ahora que la vivienda no se vende, que los bancos dan menos dinero y que el sistema financiero mundial está en situación de colapso, las consecuencias son que el paro aumenta, que se producen desahucios de viviendas, que los impagados de las empresas aumentan, que las situaciones concursales se incrementan, que por primera vez en seis años tenemos déficit en las cuentas públicas, etc., etc., etc.

- ¿Qué pasó con la Ley de 1998? Fue derogada por el gobierno socialista de Zaparero en el año 2007 con una fuerte oposición del Partido Popular y de los promotores inmobiliarios, después de haber pasado por multitud de trámites parlamentarios, bloqueos de todo tipo y modificaciones muy dolorosas.

- ¿Qué va a pasar ahora? Pues no lo sé, supongo que pasará lo que siempre pasó en cada ciclo económico: que las cosas volverán a su cauce normal en cuanto el mercado absorba ese exceso de oferta inmobiliaria, que se deberá cambiar el modelo productivo, algo que ya debería haberse producido en el año 1997 cuando se inició el más largo y fructífero período de bonanza económica de España, que se deberá recolocar a los parados en sectores de mayor proyección futura (I+D+i), etc., etc.

- ¿Soluciones? Como no soy Ministro de Economía puedo exponer las mías (es gratis) sin que me saquen los colores en la prensa ni me señalen por la calle. Se me ocurren dos soluciones, ambas doloras y socialmente muy injustas (antisociales y antisocialistas), pero ambas muy efectivas: una amnistía fiscal (con matizaciones) y una congelación salarial (con matizaciones). Como son soluciones muy complejas que pueden generar muchos y graves problemas, es un tema del que me gustaría tratar en otra ocasión, con más tiempo y si a vosotros (y vosotras) os parece interesante.

Espero que mi escrito os aporté algún dato valioso; dejo a vuestro criterio hacer las aclaraciones que consideréis oportunas.

Alfredo Webmaster


Copio literalmente el comentario al que hago referencia y que fue incluido en el postSi, podemos...:

"no estoy de acuerdo con el comentario, me parece claramente tendencioso e imparcial...desde que tu te confiesas socialista. Las cosas no son como las expones, posiblemente Bush haya tenido sus errores, ¿quien no? pero desde luego con las politicas de izquierdas la gente si que acaba conociendo lo que es el HAMBRE Y LA MISERIA PARA TODOS, la prueba son los paises donde se vive bajo esas dictaduras de izquierda, VENEZUELA, COLOMBIA, CUBA...ETC. ¿PREFERIS ESO ACASO?...

yo no es por nada, pero entre lo "malo" y "lo peor", prefiero quedarme con lo "malo"... nadie es perfecto, pero apostar de cabeza por "lo peor" no me parece inteligente...

El socialismo y el marxismo hace tiempo que debieron haber desaparecido solo por la ingente cantidad de sufrimiento humano que han generado a lo largo de los siglos, y la prueba la tenemos en España donde las peores epocas que se han vivido han sido bajo los mandatos de Felipe Gonzalez y Zapatero, donde mas CORRUPCION SE HA CONOCIDO y donde 3-4 MILLONES DE PARADOS lo dicen todo del fracaso de sus politicas de izquierda; y de la actual situacion de crisis economica que hoy tenemos debido a una mala gestion, pero ¡¡que bueno es que haya un "COCO" con el que asustar a los niños¡¡. Repito Bush puede que no haya sido el mejor presidente de EEUU, pero donde esté y funcione la libertad y la democracia y alli a pesar de sus defectos, sí que funciona, que no vengan a querer que comulguemos con ruedas de molino sobre lo que ya se sabe que no funciona nada, o como mucho, funciona para peor.. y esa es la experiencia y los datos históricos objetivos.

España tambien necesita un cambio y con urgencia...esto ya no puede ir peor. Creo que hay que ser honestos y no confundir a la gente. Por mucho que se quiera o se tenga compromiso con el partido, lo honroso es ser honesto con uno mismo y con los demas, tratar de ser objetivo y no dar por bueno todo lo malo que tienen y hacen "los nuestros", solo porque son o lo hacen "los nuestros". Eso tiene un nombre y es sectarismo.

Bueno, esto solo trata de ser una opinion lo mas objetiva posible. Saludos"

 

¿Cómo podemos ayudar a Cuba ante el desastre de los huracanes?


Si tenéis planeado viajar a Cuba en los próximos meses y queréis colaborar de forma solidaria con los damnificados de los huracanes Gustav e Ike, os recomiendo que transportéis en vuestras maletas el material que os citaré a continuación, para entregar a las familias que se han quedado sin nada.

Los recursos prioritarios son:

- Pastillas para potabilizar agua.

- Vitaminas, todo tipo de analgésicos, termómetros, curitas, sales de hidratación oral, jeringuillas desechables, algodón, spray para asmáticos, aspirina, paracetamol e hilo de sutura.

- Ropa de todo tipo, incluso ropa interior y zapatos.

- Material escolar, especialmente libretas y lápices.

- Baterías recargables, linternas y radios portátiles.

- Elementos de aseo: jabón, dentífrico, champú y cepillos de dientes.

- Ropa y objetos para bebé. Recuerden que hay niños que se han quedado sin siquiera un biberón.

Algo importante que deberíais tomar en consideración: las ayudas entregadlas directamente a los damnificados, sin intervención de intermediarios, o a través de un amigo cubano de total confianza.

Alfredo Webmaster

 

 

 

Entre un gilipollas y una negra resentida

Como continuación a mi escrito del pasado 21 de agosto, escrito en el que os pedía perdón (ver: Pido perdón…) por las mamarrachadas de un fulano que se llama Federico Jiménez Losantos, hoy incluyo en el blog un artículo de Joaquín Roy, para El País, que se titula: “Entre un gilipollas y una negra resentida”.

Vale la pena dedicarle tiempo a la lectura del trabajo de Joaquín Roy, para así conocer un poco más de la “calidad” humana del locutor estrella de la cadena de emisoras de radio, propiedad de los obispos de la Conferencia Episcopal Española, Cadena COPE.

Yo, que soy ateo, sería incapaz de ultrajar, maltratar, ofender y mofarme así de mis congéneres, y menos aún de personas que han sido elegidas democráticamente por sus conciudadanos.

¿El lenguaje, la indecencia, la obscenidad e inmoralidad de este locutor de radio es el reflejo del pensar de los representantes de Jesucristo en la tierra? ¿Es esa, acaso, la nueva doctrina de Cristo para el siglo XXI?

Insisto: Federico Jiménez Losantos es el trabajador estrella de los obispos de la iglesia católica española.

Alfredo Webmaster



Joaquín Roy para El País, 04/09/08

Barack Obama se educó en Harvard, lo que es preocupante. Es una vacía caricatura y compararlo con Paris Hilton es injusto para ella. Obama es un alquimista un poco negro, no muy blanco, café con leche; ni es joven, ni es viejo; no ha hecho nada desde que sus padres lo abandonaron y fueron así los primeros que no votaron por él. Pero se ha permitido el lujo de hablar ante la Puerta de Brandemburgo. En cuanto a su mujer, Michelle, es una arpía de cuidado, una negra profesional, una resentida.

La alternativa sería John McCain, pero sin entusiasmo. McCain es un candidato muy "aseado", que no ha hecho nada desde que salió de Hanoi. Tampoco uno se siente atraído por su mujer Cindy, pero que "para el vicio" tiene más interés. McCain, en cumplimiento de la obligación histórica de Estados Unidos como primera potencia, debiera ordenar la invasión de Ecuador y Venezuela, con una estrategia dictada por el lema de "a por ellos", que tan buenos resultados le dio a la selección española de fútbol en la Eurocopa.

Respecto a Castro, este hombre no debiera morirse de repente, sino sobrevivir con un ano en el pecho, en una lenta pero alargada agonía de Parkinson recurrente. El siguiente en la lista de ejecutables sería Hugo Chávez, prueba de la evolución de los primates, que en lugar de ser lineal tiene sus altibajos, como este "salto atrás". La relación de Hugo Chávez con el poder es la del gorila, mientras que su discípulo pre-homínido Evo Morales es un chimpancé, más modesto y limitado, más cómodo en las alturas de los árboles. Entretanto, en Centroamérica gobierna el miserable de Daniel Ortega, acusado de violar y abusar de una adolescente durante años, y en Ecuador alguien más peligroso, Correa.

De la quema se salvaría solamente Álvaro Uribe, presidente de la parte más sana de América. Porque aunque Óscar Arias merezca consideración, tiene también sus defectos. Así que, por lo tanto, nada tiene de extraño que Alan García sea aceptable después de haber dejado en ruina al Perú. Argentina, por su parte, está en manos de un matrimonio corrupto. Es imposible responder a la pregunta de quién elige a estos idiotas.

¿Qué queda al otro lado del Atlántico? Pues las perspectivas son negativas. España esta regida por un monarca corrupto, amigo de Fidel y que recibe comisiones de Chávez. Además, comercia con petróleo, no solamente con el gorila venezolano sino también con los jeques árabes. Si la monarquía no sirve (el príncipe Felipe es una incógnita), la república tampoco parece ser la solución a la vista de que el presidente Rodríguez Zapatero es un gilipollas, un peligroso idealista, un idiota con exceso que cree que puede cambiar la realidad. Zapatero ya no es un bambi, sino que le han crecido cuernos. Fue reelegido, por pocos votos, porque tiene casi todos los medios de comunicación a su favor. En lugar de seguir la suerte de sus colegas latinoamericanos, sería mejor que fuera aquejado de una enfermedad. Por su parte, la derecha española tampoco es una alternativa, ya que Mariano Rajoy, el candidato del PP antes liderado por Aznar, quisiera simplemente heredar el poder de Zapatero. El líder verdadero de la derecha es el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, un mal tipo de cuidado.

¿Cuál es el remedio ante tal panorama? Refugiarse en un hotel de Miami, con ropa de abrigo en pleno verano para protegerse del aire acondicionado. Después de todo, Estados Unidos es un país sin cuya ayuda Europa sería hoy una granja nazi y un campo de concentración soviético.

Lo anterior no es una columna de extensión cómoda para los editores, es simplemente la transcripción literal de algunas de las perlas emitidas por Federico Jiménez Losantos en un programa televisivo del peruano Jaime Bayly, transmitido por MEGA TV y varias emisoras latinoamericanas y disponible en YouTube. Y mientras puede que algunos aplaudieran esta insólita antología de disparates e insultos, otros la seguían con estupefacción.

Hay muchos que creen que cualquier cosa que "sale en la tele" es verídica. Son muchos los que no saben que Jiménez Losantos ya ha sido condenado en sendos juicios por insultos a impecables figuras conservadoras como el alcalde Ruiz-Gallardón y José Antonio Zarzalejos, ex director del diario Abc. Son muchos los que ignoran que el sector conservador de la COPE, la emisora de la Conferencia Episcopal Española, donde Jiménez Losantos es estrella, domina sobre los moderados, que están francamente alarmados.

Y nadie tiene la valentía de presentar una querella de mayor cuantía (no de apenas 36.000 y 100.000 euros, las multas impuestas a Jiménez Losantos por dos tribunales de Madrid por calumnias), una querella a la americana, de varios millones de euros o de dólares. Y nadie presenta cargos por la ejecución de delitos contra el honor y la persona, perfectamente tipificados por los códigos penales. Tal vez si alguien lo hiciera, los responsables de las cadenas y diarios que cobijan esta sistemática conducta se lo pensarían dos veces. 

Joaquín Roy es presidente del Spain Study Group

El origen de algunas palabras cubanas

Trabajo enviado por José M. Burgos S., un cubano lector de este blog que me parece que vive fuera del país

¿Ha comido usted alguna vez el fufú de plátano? Según Don Fernando Ortiz, el gran investigador del folclore cubano, durante la dominación inglesa en Cuba, después de la toma de La Habana, entraron muchos esclavos llevados por los ingleses. La comida que normalmente se daba a los esclavos era plátano hervido y machacado y se cree que esta forma de comerlo venía de Ghana y Sierra Leona. Los negreros ingleses acostumbraban a decir “food, food, food” (¡comida, comida, comida!) cuando repartían las raciones a los esclavos; de ahí que éstos comenzaran a darle el nombre de 'fu-fú'. Este plato se conoce en el Caribe y en algunos lugares del oriente cubano, como machuquillo, matajíbaro, mofongo en Puerto Rico y mangú en República Dominicana.

Los “Fotingos” Los cubanos del siglo pasado solían llamar a los automóviles 'fotingos', pero es interesante saber el porqué, ya que la palabra no existe en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. En 1908, la Ford Motor Company de los Estados Unidos sacó su famoso Ford Modelo 'T'. Desde el punto de vista técnico el Ford Modelo 'T' incorporó la modalidad del sistema de tres pedales: embrague, freno y acelerador. La publicidad de la Ford describía la novedad como el sistema de 'foot it and go', abreviado con “foot it’n go” es decir, pisar y arrancar. Los primeros automóviles arribaron a Cuba en 1899 y eran de fabricación francesa pero cuando el modelo Ford llegó al país se hizo popular y los criollos comenzaron a usar la palabra 'fotingo' (cubanizando la frase 'foot it’n go') para designar al modelo 'T' de la Ford. También le llamaban 'tres patás' (embrague, freno y acelerador).

El origen de los “guatacas”. La azada es un apero de labranza que se utiliza en los campos de Cuba para desbrozar los cultivos, es decir, eliminar las malas yerbas y para despejar las guardarrayas en los campos de caña. Los cubanos la llaman guataca. También llamamos guataca a esos seres abyectos que se dedican a adular a los poderosos, sobre todo a los gobernantes. El origen de esta palabra se remonta a los tiempos del presidente Machado. Con Machado los aduladores se 'pasaron de rosca', como se dice en cubano, en otras palabras estaban en abundancia. Le llamaban el egregio y le construían arcos triunfales a su paso. El genial caricaturista Ricardo de la Torriente, del semanario satírico 'La Política Cómica', comenzó a publicar unas caricaturas en las que aparecía Machado rodeado de un grupo de aduladores que provistos de de azadas o guatacas, precedían al general limpiando la senda que este debía pisar. El pueblo empezó a llamar a estos aduladores 'guatacas' y el mote pegó. Había nacido la palabra guataca y el verbo guataquear. Desde entonces, a todo aquel que adula, 'hala la leva' o 'hace la pelotilla', se le llamó en Cuba guataca.

El Gallo de Morón. Entre los cubanos es popular la frase: “se quedó como el Gallo de Morón, sin plumas y cacareando”. Muchos piensan que se trata de un famoso gallo originario en Morón, Provincia de Camagüey, Cuba. Pues bien, la historia es que el Gallo de Morón ni era un gallo ni era de Morón ni tuvo que ver con Cuba. Se trata de una leyenda del siglo XVI, cuando el recaudador de impuestos de Granada se presentó en Morón de la Frontera (Sevilla) a ejercer su oficio. Como el sujeto tenía aspecto de matón y forma de actuar muy grosera se le bautizo como el Gallo de Morón. Los moronenses se hartaron de los desplantes de aquel gallo y un buen día le atizaron una tunda de palos tan contundente que éste tuvo que marcharse de Morón sin atreverse a volver por más impuestos. De ese episodio surgió una copla popular que decía: 'Anda que te vas quedando / como el Gallo de Morón / sin plumas y cacareando / en la mejor ocasión'.

¿Por que los cubanos les llamamos a los campesinos 'guajiros'? Durante la guerra de independencia de 1895 en Cuba el campesinado cubano se unió a las tropas libertadoras que comandaba el Generalísimo Máximo Gómez, nacido en la bella isla de Quisqueya y ejecutada por el Apóstol de la libertad de Cuba José Martí y Pérez. La guerra del 95, como la llaman los cubanos a la guerra de la independencia, ya casi estaba ganada por los mambises (palabra derogatoria de los españoles hacia las tropas cubanas). Cuando las tropas norteamericanas desembarcaron en Cuba, le llamaban a los combatientes cubanos War Heroes, para el oído de los campesinos y otros cubanos al comando de la tropas sonaba “guar-jiro” y lo resumían Guajiro. Y por esta razón es que es en Cuba el único lugar en toda nuestra América donde el campesino es referido cómo 'guajiro'.

La hora de los mameyes. En el léxico cubano hay una frase que muchos usamos sin conocer su significado: 'LA HORA DE LOS MAMEYES'. Esta frase se originó hace más de doscientos años durante la toma de La Habana por los ingleses. Durante ese episodio, los habaneros, con esa costumbre tan cubana de ridiculizar a los que no podemos vencer, dieron en llamar 'mameyes' a los soldados ingleses por el color del uniforme que vestían: chaqueta roja-mamey y pantalón negro. Por aquella época La Habana estaba rodeada por una muralla que la protegía de corsarios y piratas. Cada noche a las nueve se disparaba un cañonazo desde la fortaleza del Morro para avisar a los habaneros que las puertas de la muralla se cerrarían durante la noche. Y como a esa hora los odiosos 'mameyes' se hacían más visibles patrullando las calles, los habaneros bautizaron a las nueve de la noche como 'La hora de los mameyes”.

¿Por qué Fidel enloquece a los yanquis?

Por Moisés Naím para El País

¿Cuál fue el país del cual más hablaron Hillary Clinton y Barack Obama en su reciente debate televisado? Cuba. ¿Cuba? ¿Por qué dedicarle más atención a Cuba que a China?

Porque Cuba y Fidel Castro desquician a los políticos estadounidenses. Estados Unidos lleva más de medio siglo haciendo locuras cuando se trata de Cuba. De la invasión en bahía Cochinos a la contratación de la mafia para asesinar a Fidel, sobran los ejemplos de decisiones trastornadas. Pero ningún ejemplo mejor que el embargo que le ha dado al régimen cubano la excusa perfecta para justificar la bancarrota económica y la represión política. Además, el embargo también implica un doble rasero que desprestigia a Estados Unidos.

¿Qué hubiese pasado, por ejemplo, si desde hace 10 años Estados Unidos hubiese tratado a Cuba como trata a Vietnam? A pesar de la guerra y de que el actual Gobierno vietnamita es comunista, autoritario y represivo, Washington mantiene cálidas relaciones con Hanoi. Pero no con La Habana.

¿Qué explica tanta y tan prolongada irracionalidad? Moscú y Miami.

Durante la guerra fría fue natural que Washington se obsesionara con una isla transformada en base soviética. Pero terminada la guerra fría, el lobby del exilio cubano ha logrado que Cuba tenga una desproporcionada importancia para los políticos estadounidenses. De John F. Kennedy a George W. Bush, tanto republicanos como demócratas le han evitado a Castro tener que enfrentar la amenaza que significa que Estados Unidos trate a Cuba como otra de las tantas tiranías con las cuales tiene relaciones diplomáticas normales.

Además, la obsesión fidelista ha impedido a los estadounidenses aplicar en Cuba una política basada en las lecciones aprendidas de las transiciones de otros países ex comunistas. La más obvia es que hay más países estancados en la transición que aquellos que progresan rápidamente en su evolución poscomunista.

Esto quiere decir que "el día después" del castrismo puede terminar siendo una noche muy larga. Otra importante lección es que cuanto más internacionalmente aislado ha estado un país comunista, más traumática será su transición.

Por lo tanto, en vez de aislar a Cuba lo lógico sería hacer lo posible por integrarla al mundo. También hemos aprendido que desmantelar un Estado comunista es más fácil que construir su reemplazo. Yugoslavia nos lo recuerda a diario. Y Rusia nos recuerda que los poderosos conglomerados empresariales que capturan al Gobierno pueden ser tan voraces y abusivos como el Partido Comunista cuando tenía el poder. Por ello, introducir una economía de mercado sin tener un Gobierno capaz de limitar los abusos del sector privado conduce a sociedades donde quienes tienen espíritu empresarial tienen más incentivos para emular a Al Capone que a Bill Gates.

Sabiendo todo esto es difícil pensar que lo que reemplazará al régimen castrista es el paraíso democrático y capitalista que los políticos estadounidenses le prometen a Miami. Más bien, las lecciones que nos ofrecen los países que han pasado por experiencias parecidas es que la Cuba poscastrista puede terminar pareciéndose más a Albania que a Bahamas. En vez de un masivo flujo de inversiones hacia Cuba, lo que puede tener lugar es un masivo flujo de emigrantes cubanos escapando de un caótico país donde el Gobierno ya no quiere o no puede retenerlos por la fuerza. Privatizar la economía será un proceso engorroso y complicado por las casi 6.000 multimillonarias demandas interpuestas en Estados Unidos por los dueños de propiedades expropiadas por la revolución. La isla se puede volver el epicentro del tráfico de drogas y la anarquía política puede hacer el país ingobernable.

Este horrible escenario no es ni inminente ni inevitable. Pero tampoco tiene por qué ser inevitable que la única alternativa sea más de lo mismo: un país donde la única forma de alcanzar una vida libre, digna y próspera sea emigrando. La transición es difícil pero no imposible. Y hay países que transitan con éxito su salida del comunismo. Pero para ello es necesario tener claro cuáles son las trabas que impiden el progreso. Por eso hay que levantar el bloqueo estadounidense. Esto no hará desaparecer los problemas de Cuba. Pero al menos aclarará cuáles son.

En memoria del un héroe olvidado: Alberto Bayo

Hoy, con pocos ánimos y ganas de escribir algo propio, con la moral un poco baja y el espíritu algo desfallecido (no tengo la cabeza ni el intelecto para pensar en algo distinto a mi hermano), os copiaré un pequeño texto de Juan Carlos Escudier, un excelente escritor que no sé muy bien qué hace poniendo sus magníficas  letras en algún sitio excesivamente liberal en el peor sentido político de la palabra (ejemplo: Esperanza Aguirre –la marquesa que "no llega a fin de mes"-, José María Aznar –el insufrible-, Eduardo Zaplana –el chulo de playa-, etc.).

En su escrito hace mención a un militar español, Alberto Bayo, del que ni había oído hablar pero del que, a partir de ahora, consideraré el prototipo del idealista y del luchador infatigable en lo que cree.

Me duele muchísimo que la historia se olvide de estos hombres que fueron capaces de hacer las mayores locuras y ejecutar los planes más descabellados pensando exclusivamente el conseguir el bien común o lo que ellos consideraban lo mejor para sus congéneres.

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Alberto Bayo era un militar malísimo pero un aventurero genial. La mayoría se preguntará quién es este español nacido en Camagüey y de madre cubana, y es lógico que lo hagan porque la Historia, la nuestra, lo borró de sus páginas hace 70 años si es que alguna vez dio cuenta de él. De Bayo sólo nos hablan hoy un monolito en el cementerio de La Habana y un libro que ha publicado el periodista Luis Díez titulado Bayo, el general que adiestró a la guerrilla de Castro y al Che.

A Bayo se le deben muchas cosas, empezando por haber salvado la vida a Rafael Alberti, al que el golpe de Estado del 36 pilló con su mujer en Ibiza, donde no tardó en ser encarcelado con la idea de hacerle pasar a mejor vida más pronto que tarde. Bayo, que ya entonces parecía la momia de Lenin con bastantes kilos más, se puso al frente de la expedición enviada por Companys para sofocar la sublevación en Balerares. Liberó a Alberti, en efecto, pero consumó uno de los fracasos más estrepitosos de la guerra. Es lo que tiene poner a un capitán de aviación al mando de una operación naval con desembarco incluido.

Hay países avanzados que, a falta de otros talentos, pillan a un cazador de búfalos como Bill Cody, le hacen películas y, de paso, héroe nacional, aunque lo de llevar un gorro de mapache con la cola colgando sea hoy ecológicamente incorrecto. Aquí, a los tipos novelescos como Bayo, que era capaz de batirse en duelo con la segunda espada de Europa, otro capitán de aviación apellidado Gallarza, y sablearle en el sentido literal del término, que practicó el boxeo en Nueva Orleáns, que fundó el primer aeródromo civil de España y que terminó haciendo de espía e infiltrado en grupos fascistas para conseguir armas en el extranjero y ponerlas al servicio de la República, se les ignora o, lo que es peor, se les desconoce.

Bayo se merece, sin duda, una película y, como él, los miles de republicanos que tuvieron que partir hacia el exilio y que propiciaron el florecimiento intelectual de países como México o Argentina, mientras aquí quedaba lo más negro y soez del pensamiento patrio, vestido en la mayoría de las ocasiones de caqui o verde oliva. En eso también debería consistir eso de recuperar la memoria. ¿O acaso tenemos que arrepentirnos de que León Felipe, Buñuel, Cernuda, Ramón J. Sénder, Altolaguirre o Max Aub fueran españoles por no reabrir heridas?

Lo de nuestro personaje no eran, desde luego, las cualidades literarias, aunque se empeñara en martirizar a sus próximos con poemas espantosos. Sus dotes tenían más que ver con la teoría militar que con la práctica y, de hecho, sólo hay tres victorias que caben atribuírsele: las dos primeras, sendas matanzas de insectos en el Norte de África y en la finca mexicana donde comenzó a instruir al Che y a los del Granma; la tercera, en Cuba, pero por guerrilla interpuesta, aleccionada, eso sí, por Bayo.

Esta es precisamente la gran aportación del capitán. Sus ideas sobre la guerrilla, sobre el ‘pica y huye’, sobre la “guerra de los pobres” fueron despreciadas por Indalecio Prieto, de quien llegó a ser consejero, porque en opinión del socialista, aquello era poco menos que terrorismo. Cuando, ya instalado en México y dedicado a dar clases de vuelo y a vender los muebles de su fábrica, Fidel Castro llamó a la puerta de su casa en la avenida Country Club del Distrito Federal, el viejo y gordo militar encontró sentido definitivo a su vida.

Bayo no era comunista, como no lo era el propio Fidel, sino antifranquista. Nuestro Quijote terminó por desprenderse de sus propiedades y correr en auxilio de otro cubano como él, que le pedía ayuda para acabar con la dictadura de Batista. A cambio, le exigió ayuda para derrocar al dictador Franco si el éxito acompañaba a su empresa, pero esa parte del trato nunca se cumplió. Era un idealista, como lo fue también su mejor alumno, un argentino llamado Ernesto Guevara con el que jugaba al ajedrez, y al que ahora el diario El País redescubre en versión killer.

Aviador, boxeador, espadachín, espía, truhán, nefasto poeta, vendedor de muebles, teórico de la guerrilla, instructor del Che, capitán que sólo llegó a general en Cuba, a Bayo se le debía el espléndido libro que ha escrito Luis Díez. Poco antes de morir, se dirigió a sus amigos de la siguiente forma: “Si no fuera por la artritis, la diabetes, las dos trombosis, el ojo de vidrio y los catorce balazos que tengo en el cuerpo, estaría hecho un león”. El Ejército cubano y una gran manifestación popular escoltaron su féretro al cementerio de La Habana el 4 de agosto de 1967. Merece la pena recordarle cuarenta años después, aunque no sea en el cine.

 

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