Inicio de sesión de usuario

En línea

En este momento hay 2 usuarios y 463 invitados en línea.

Gramola

[info] [popup player]

Comentarios recientes

Recomendados

 
Amnistia Internacional


Firefox 2
 


 
 

 
 
Cuba Española
 
 
 
 
 
 

Enlaces

 
 
 
 
 
 

Yanquilandia (EE.UU.)

Atacar a la Seguridad Social


Dada la trascendencia que este tema tiene en las políticas sociales de los países, y que en España también se está produciendo un ataque sistemático y sin cuartel por parte de la derecha política y económica (Partido Popular, CEOE) de mi país, contra la viabilidad de las pensiones, no está de más leer este artículo escrito por Paul Krugman, profesor de Economía en Princeton y premio Nobel de Economía 2008.

Me sorprende profunda, pero también desagradablemente, que en España tengamos la misma cantidad de malos agoreros que en Yanquilandia, que un día sí y otro también estén propalando falsas noticias y datos sobre la solvencia y seguridad de nuestras futuras pensiones.

Sé que los momentos económicos no son buenos, que las cifras de paro son elevadas y que la salida de la crisis se adivina lenta y dificultosa, pero aún ahora, en el peor momento de España en los últimos 30 años, el sistema de pensiones sigue arrojando superávit año a año, y el fondo acumulado en los últimos ejercicios está rondando los 80.000 millones de euros.

Por tanto, aún sabiendo que habría que hacer ligeros retoques en los datos de prestaciones y/o aportaciones, el sistema es seguro, fiable y, sobre todo, público: de todos, sin distinción.

Alfredo Webmaster


EE UU es una sociedad cada vez más desigual y la esperanza de vida solo crece para las rentas altas

Por Paul Krugman para elpais.com, 22/08/2010


La Seguridad Social cumplió 75 años la semana pasada. Debería haber sido una ocasión alegre, una fecha para celebrar un programa que ha aportado dignidad y decencia a la vida de los estadounidenses de más edad. Pero el programa está siendo atacado, y al asalto se han unido algunos demócratas y casi todos los republicanos. Cuentan los rumores que la comisión antidéficit del presidente Obama podría solicitar un profundo recorte de las prestaciones y, más concretamente, un fuerte aumento de la edad de jubilación.

Los que atacan a la Seguridad Social (SS) afirman que les preocupa el futuro financiero del programa. Pero sus números no cuadran y en realidad su hostilidad no tiene nada que ver con dólares y céntimos, sino más bien con ideología y posicionamientos. Y lo que hay bajo todo ello es ignorancia o indiferencia hacia la realidad de la vida para muchos estadounidenses.

Respecto a los números: legalmente, la SS tiene su propia financiación específica, a través del impuesto único. Pero también forma parte del presupuesto general federal. Esta doble contabilidad significa que hay dos formas en las que la SS podría enfrentarse a problemas financieros. La primera es que la financiación específica resulte insuficiente, lo que obligaría al programa bien a recortar las prestaciones o bien a acudir al Congreso en busca de ayuda. La segunda es que los costes de la Seguridad Social acaben siendo insoportables para el presupuesto federal en su conjunto.

Pero ninguno de estos dos problemas en potencia supone un peligro claro y actual. La Seguridad Social ha registrado superávits durante los últimos 25 años, acumulando esos beneficios en una cuenta especial denominada fondo de fideicomiso. El programa no tendrá que solicitar ayuda al Congreso ni reducir las prestaciones hasta que, o a menos que, el fondo se haya agotado, cosa que los actuarios del programa no prevén que suceda hasta 2037, y, según sus cálculos, hay muchas probabilidades de que ese día no llegue nunca.

Entretanto, una población envejecida acabará induciendo -a lo largo de los próximos 20 años- una subida del coste de pagar las prestaciones de la SS desde el actual 4,8% del PIB hasta cerca de un 6%. Para que se hagan una idea, esta subida es significativamente menor que el aumento en el gasto de defensa desde 2001, algo que Washington no consideró ni mucho menos una crisis, y ni siquiera una razón para replantearse algunas de las rebajas fiscales de Bush.

Entonces, ¿a qué se deben esas aseveraciones de crisis? Se basan en gran medida en una contabilidad de mala fe. En concreto, se basan en un juego del trilero en el que los superávits que la SS ha estado registrando durante un cuarto de siglo no cuentan (porque, en fin, el programa no tiene una existencia independiente; no es más que una parte del presupuesto general federal), mientras que los futuros déficits de la Seguridad Social son inaceptables porque, bueno, el programa tiene que sostenerse por sí solo.

Sería fácil descartar este timo de la estampita como un completo disparate, excepto por una cosa: muchas personas influyentes, entre ellas Alan Simpson, copresidente de la comisión antidéficit del presidente, están vendiendo este disparate. Y después de haberse inventado una crisis, ¿qué quieren hacer los asaltantes de la SS? No proponen recortar las prestaciones a los jubilados actuales; en lugar de eso, el plan es invariablemente recortar las prestaciones que se pagarán dentro de muchos años. Así que plantéenselo de esta manera: para evitar la posibilidad de que se produzcan futuros recortes de las prestaciones debemos recortar las prestaciones futuras. Estupendo.

¿Qué es lo que realmente está pasando aquí? Los conservadores odian la Seguridad Social por razones ideológicas: su éxito menoscaba su afirmación de que el Gobierno es siempre el problema, nunca la solución. Pero reciben un apoyo crucial de los enterados de Washington, para quienes una voluntad declarada de recortar la SS ha servido durante mucho tiempo como insignia de la seriedad fiscal, independientemente de la aritmética. Y ningún ala de la coalición anti-Seguridad Social parece conocer o preocuparse por las penalidades que sus propuestas favoritas causarían.

Esta idea tan de moda de aumentar la edad de jubilación aún más de lo que aumentará conforme a la ley vigente -ya ha pasado de los 65 a los 66, está previsto que suba hasta los 67 y algunos proponen ahora que llegue hasta los 70- suele justificarse con afirmaciones de que la esperanza de vida ha aumentado, de modo que la gente puede fácilmente trabajar más años de su vida. Pero eso solo es cierto en el caso de los administrativos, la gente que menos necesita la Seguridad Social. No me refiero únicamente al hecho de que es mucho más fácil verse trabajando hasta los 70 años si se tiene un cómodo puesto de oficina que si uno se dedica a un trabajo físico. EE UU se está convirtiendo en una sociedad cada vez más desigual, y las crecientes disparidades se extienden a cuestiones de vida y muerte. La esperanza de vida a la edad de 65 años ha aumentado mucho en los escalafones más altos del reparto de la renta, pero mucho menos para los trabajadores con rentas más bajas. Y recuerden, la actual legislación ya prevé un aumento de la edad de jubilación.

De modo que repelamos este injusto y -para qué andarnos con rodeos- cruel ataque contra los trabajadores estadounidenses. Los grandes recortes de la Seguridad Social no deben estar sobre el tapete.

 

El día en el que se privatizó la guerra


Mapa de la distribución de tropas extranjeras en Afganistán

Por Rosa María Artal

El día en el que Bush decidió privatizar la guerra algo trascendental cambió en el mundo. Cierto que, desde siempre, los conflictos de poder, ideológicos o de religión ocultaban un trasfondo económicodemasiada rapiña sólo para convertir infieles-, pero por primera vez se oficializaba el lucro como objetivo. Al menos, para un sector sustancial de quienes participan en las contiendas. Y no es inocuo en un mundo global (para lo que quieren).

Karzai, el presidente que, en todo el mundo, menos manda en su propio país –Afganistán- (a salvo del que ocupa la presidencia del llamado gobierno transicional de Somalia), ha dado una patada a la mesa y concedido 4 meses de plazo para que abandonen Afganistán las “empresas de seguridad” que allí operan. Un eufemismo –uno de tantos- que esconde a auténticos mercenarios de la guerra. ¿Qué han hecho para que un débil presidente adopte tan drástica medida que le enfrenta a EEUU? Son 40.000 efectivos. De 52 empresas diferentes. Y Karzai argumenta que han causado “incidentes trágicos y horrorosos“.

No son individuos contratados, sino auténticas empresas mercenarias. Nacieron al calor de los atentados del 11S, auspiciadas por George W. Bush, que las utilizó en su “lucha contra el terrorismo”. La principal, Blackwater, dispone de una poderosa flota de aviones de guerra y un ingente número de soldados. Cuando Bush, con la ayuda de Blair y Aznar, invadió Irak, la proporción era de 10 soldados profesionales estadounidenses por uno privado. Después, –según datos del periodista norteamericano Jerey Scahill en 2008, corroborados por Naomi Klein- había desplegados 180.000 contratados, frente a 160.000 militares profesionales estadounidenses.

Blackwater ya se ofreció en el universalmente publicitado desastre del Katrina a asegurar el mantenimiento del orden en Nueva Orleáns, sustituyendo a la policía. Planea hacerse cargo de lo que llama “prevención de genocidios” y dirige su atención al control de las fronteras, al punto de levantar una nueva sede de operaciones en la de EEUU con México. También abre sus mercados para solucionar “el problema colombiano” y otros conflictos de sus vecinos del sur.

Por otro lado, Halliburton, la empresa oficiosamente vinculada a Bush y el que fuera su vicepresidente Dick Cheney, obtuvo contratos millonarios y sin licitación, a dedo, para “reconstruir” Irak y, también, andaba edificando cerca de la frontera de México cárceles privadas para inmigrantes ilegales.

Pues bien, desde que recopilé estos datos hace 2 años, ya han surgido 50 empresas más que hacen la guerra privada. Operan en Afganistán. Desgraciado país medieval de infinita riqueza, económica, geopolítica y estratégica, cuya dominación muchos se llevan disputando durante décadas (incluidos los extremistas talibanes patrios). Allí, la esperanza de vida no llega a los 46 años, mueren el 15% de los niños, solo esta alfabetizada la cuarta parte de sus habitantes, y las mujeres –tapiadas en vida- son tratadas como animales. Sin televisores, ni periódicos, muchos de ellos no llegaron a conocer el rostro del fundador de Al Qaeda, aquel por cuya infructuosa búsqueda morían y siguen muriendo desde hace 9 años, como excusa de una sucia mezcla de intereses.

¿Qué harán estas empresas dedicadas a la obtención de beneficios si termina esta guerra y las demás, si son expulsados por sus desmanes? ¿Es descabellado, es demagogo, pensar que se puedan alquilar a otras empresas decididas a obtener ganancias privadas con el uso de las armas por cualquier medio?

 

De cómo la ingeniería financiera desencadenó la hambruna de 2008


Escrito por Iñaki Berazaluce, 16.07.2010

Gracias a las mejoras en la ingeniería agrícola y en la logística, los precios de los alimentos llevan descendiendo desde hace 150 años, al tiempo que aumenta la producción. Gracias a este círculo virtuoso hoy es posible alimentar a 6.700 millones de bocas, algo que parecía inasequible en los años 60. Sin embargo, entre 2005 y 2008 sucedió algo inédito: el precio de los alimentos empezó a crecer en todo el mundo, llegando a cuadruplicarse en el caso del trigo. Como resultado, el número de personas hambrientas en el planeta se incrementó en 250 millones y se produjeron disturbios por el precio de los alimentos en 30 países. La sangre no llegó al río porque a finales de ese mismo año la burbuja de los precios estalló y los precios volvieron a sus niveles habituales.

¿Qué sucedió para que, de la noche a la mañana, el pan se convirtiera en un artículo de lujo para miles de millones de personas en todo el mundo? La explicación la desentraña magistralmente Frederick Kaufman en el ensayo La burbuja alimentaria, publicado en Harper’s Magazine. Según Kaufman, todo empezó en 1991, cuando “Goldman Sachs decidió que nuestro pan de cada día podía constituir una excelente inversión”. Aquel año, “los analistas de Goldman decidieron convertir los alimentos en un concepto”. Para ello seleccionaron una bolsa con 18 ingredientes, incluyendo el ganado, café, coco, maíz, trigo y azúcar y crearon el fondo de inversión GS Commodity Index.

Desde ese momento, el precio de los alimentos no quedaría establecido por la oferta y la demanda de los mismos sino por las expectativas de evolución de los mismos que decidieran los inversores, apoyados en esa entelequia llamada “futuros. En una economía preglobal esto hubiera sido imposible: el precio del trigo en Guinea Bissau depende de la cosecha de ese año en el país (o países vecinos). Sin embargo y como bien dice Kaufman, Norteamérica es el Arabia Saudí del cereal, de modo que el precio marcado en aquel país (en este caso por “un oscuro sindicato llamado Minneapolis Grain Exchange”) acaba condicionando el precio del pan candeal en Teruel, por ejemplo.

Entre 2005 y 2008 el precio del trigo negociado en la Bolsa de Minneapolis (trigo virtual, nunca visto) aumentó de valor de forma escandalosa. Peor aún, lo hizo contra toda lógica, pues la cosecha, lejos de disminuir, había sido una de las mejores de la historia. Detrás de la subida de los precios estaba el fondo de inversión de Goldman Sachs, cuyo hábil departamento financiero había generado una herramienta según la cual si el precio subía, Goldman ganaba. Si bajaba, Goldman seguía ganando, según Kaufman. El resto de los tiburones financieros tardaron poco en ver la bicoca de su ilustre y codicioso competidor, así que en 1994 JP Morgan, Chase y Bear Stearn, entre otros, inauguraron sus propios fondos de “materias primas”.

La cosecha de grano de 2008, la más abundante de la historia, dejó un reguero de hambre en el mundo, y no sólo en el otrora llamado “tercer mundo” sino en el mismo centro del Imperio, la despensa del planeta: EEUU, donde 49 millones de personas no eran capaces de disponer en sus mesas de una comida completa al día, según el autor. Y todo ello, con 20 millones de toneladas de grano almacenadas en los silos norteamericanos tras la temporada de compras. No sorprenden, por tanto, los testimonios de brokers arrepentidos tras la voraz especulación en torno a los alimentos: “No estamos hablando de materias primas. Se trata de alimentos, y la gente los necesita para comer”, dice uno de ellos.

Puede que el mercado sea el mejor sistema para la asignación de recursos inventada por el hombre, pero cuando la codicia, la falta de escrúpulos, el cálculo egoísta de beneficios entran en juego se genera un clima de responsabilidad diluida que puede abocar a desastres como el de 2008.

 

¿Por qué no nos caen demasiado bien ni los británicos ni los yanquis?

Plano de Cartagena de Indias, del año 1743

 

 La hermosísima Fortaleza de San Felipe de Barajas (de noche, con su iluminación monumental)


 

 Retrato del Almirante Blas de Lezo y Olavarrieta

 

Históricamente, los españoles hemos sentido una especia de urticaria o desazón ante todo “lo” británico (y sus primos hermanos americanos, los yanquis).

Las razones? Muchas y muy variadas, todas entrelazadas entre si por un pasado compartido de conquistas de nuevos mundos, por la paulatina pérdida de nuestros imperios, por las muchas batallas navales y económicas que protagonizamos durante siglos y por la propia idiosincrasia de cada cual: ellos, tan anglosajones en todo, concienzudos, tenaces y profundamente religiosos; nosotros, una mezcla explosiva entre lo latino y lo mediterráneo, con una religiosidad a medio camino entre el todo (aparente) y la nada.

Una de las historias más alucinantes y a la par olvidadas de ese pasado de amores y odios compartidos, es el de la batalla por la conquista de Cartagena de Indias, en 1741: el desembarco anfibio más importante de toda la historia hasta el de Normandia, de 1944.

El 13 de marzo de 1741, la mayor flota naval que conocieron los tiempos trató de conquistar la ciudad española, ahora colombiana, en la que estaba situada la fortaleza más poderosa de toda América, un enclave fundamental para la protección del continente: la fortaleza de San Felipe de Barajas.

Allí, en la defensa de las murallas de esa histórica ciudad al borde del caribe, estaban sólo 3.600 españoles: 1.100 soldados veteranos de las guerras americanas, la mayoría de ellos bastante mayores, 400 reclutas sin ninguna experiencia en combate, 600 milicianos criollos y mulatos y unos 600 indios, negros libres y mestizos. Al frente de los soldados estaba el Almirante Blas de Lezo y Olavarrieta, un bregado militar de dilatadísima experiencia en las “américas” y famoso por su extraordinaria capacidad para la lucha, producto de sus más de 30 batallas ganadas y su delicado estado de salud: le faltaba el ojo, la pierna izquierda y tenía la mano derecha lisiada, además, por culpa de la humedad y el calor caribeño, sufría por una grave alergia en la piel que le causaba tremendos dolores.

Frente a ellos, como contrincantes, 36 navíos de línea –los acorazados de la época-, ocho de ellos de tres puentes (del tamaño del Victory, el famoso buque insignia del almirante Nelson), 28 navíos más de dos puentes, 12 fragatas, 2 bombardas, varios brulotes y 130 buques más que transportaban más de 27.000 soldados y marinos y 2.000 cañones. Era, según el título que le concedieron antes de salir del Reino Unido, la “Invencible Armada”, la flota naval más grande de la historia (hasta 200 años después). Al mando de esta colosal máquina de guerra estaba el Almirante Edward Vermon, al que se unió, ya en tierras americanas, Lawrence Washington, hermano de George Washington (primer presidente de EEUU y el que "puso" la cara en el billete verde), acompañado de sus 4.000 reclutas de Virginia.

Toda esa maquina de guerra, tan poderosa, tan “invencible”, tan apabullante en medios humanos y materiales, sucumbió ante sólo 3.600 españoles y criollos, en la más dolorosa de las derrotas militares que jamás tuvo el Reino Unido.

¿Por qué cito aquí una  batalla de hace más de 200 años? Muy sencillo: por que para los ingleses y los yanquis, para sus historiadores y cronistas, esa batalla no existió. Como la historia la suelen escribir los vencedores, el recuerdo de esa batalla sólo existe en los libros de historia de España y Colombia.

El Almirante Vermon, a las pocas horas de empezar las batallas contra los españoles, en uno de esos arrebatos de soberbia tan típicamente ingleses, se permitió el lujo de enviar correos navales a Londres con la noticia de su victoria sobre las tropas españolas. Tres días después, en plena guerra, para reafirmar esa supuesta victoria, volvió a mandar nuevos correos navales hablando de las hazañas de sus soldados…

Desgraciadamente para él, esas noticias las envió poco tiempo antes de ser humillantemente derrotado durante la noche del 19 al 20 de abril, cuando con bayoneta calada los seiscientos supervivientes españoles y criollos que quedaban defendiendo la fortaleza de San Felipe de Barajas, decidieron cargar “temerariamente” contra los miles de ingleses que aún seguían con vida rodeando el castillo.

Los soldados españoles supervivientes, muchos de ellos malheridos y agotados por los días de batallas incesantes, redoblaron sus ansias de victoria y su afán guerrero al ver que el propio Almirante Blas de Lezo salía a campo abierto a luchar al lado de sus hombres, aún siendo cojo, manco y medio ciego… además de enfermo.

La masacre que los españoles hicieron entre los miles de ingleses que atacaron la ciudad fue de tal magnitud, tan tremenda, que Blas de Lezo se apiadó de ellos y dejó huir a los pocos cientos de ingleses que no murieron.

El 9 de mayo, humillado y rendido, el Almirante Vermon huyó para Jamaica después de mandar una carta al Almirante Blas de Lezo, que decía: “Hemos decidido retirarnos pero para volver pronto a esta plaza, después de reforzarnos en Jamaica”.

El Almirante Blas de Lero, con ironía, le respondió: “Para volver a Cartagena es necesario que el Rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, por que la suya ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres. Llegaron con la misma arrogancia de siempre y fueron derrotados con los métodos de siempre: nuestro orgullo y amor a la patria”.

Mientras esto sucedía en Cartagena de Indias, en Inglaterra, en cuanto llegó el barco que portaba la noticia de la falsa victoria y en medio del júbilo desbordado entre todos los londinenses, Jorge II, Rey de Inglaterra, ordenó que se acuñaron monedas conmemorativas del fastuoso momento en que las fuerzas británicas habían humillado y arrodillado a Blas de Lezo, monedas que incluían una leyenda que decía: "el orgullo español humillado por Vernon".

Cuando el 9 de mayo se supo la cruda realidad de lo sucedido en Cartagena de Indias y las gravísimas consecuencias que para la flota naval inglesa tuvo la derrota, el mismo Jorge II, Rey de Inglaterra, ordenó borrar de los libros, crónicas y gacetas, toda referencia a la derrota, incluso hablar de ello. En su humillante delirio, prohibió la verdad, como si la verdad se pudiera borrar.

¿Y qué sucedió en EEUU? Derrotado, humillado y destrozado el grueso de los 4.000 reclutas de Virginia de Lawrence Washington (sólo se salvaron 800 reclutas), a su vuelta a yanquilandia se decidió conmemorar la supuesta victoria (en realidad, una terrible derrota), dándole el nombre de Mount Vermon, en honor al marino inglés, a la residencia oficial del primer presidente yanqui, George Washington, hermano del derrotado Lawrence.

Hoy, doscientos sesenta años después, aún sigue latente la inquina entre España y Reino Unido… y sino, ver lo que sucede estos días con el Financial Times y sus agoreros neocons.

Alfredo Webmaster

 

 

Posdata: existe un excelente y documentadísimo trabajo sobre esta batalla, publicado en la página todoababor.es.

Otra posdata: si os resulta curioso que los ingleses y yanquis oculten/escondan esta tremenda derrota, resultará aún más curioso (y sorprendente) que nosotros hagamos lo mismo no hablando de la victoria... y en una de esas típicas (ilógicasy vergonzantes) quijotadas españolas, en ningún libro de historia de mi país se cita esta batalla, ¡pero sí hablamos de la de Trafalgar!

 

El arte de la guerra en la economía mundial



Leyendo el artículo de opinión de Carlos Enrique Bayo, magnífico y muy didáctico, me vino a la memoria lo que tantas veces dijo (más bien, predijo) Santiago Carrillo: “China es un gigante dormido que cuando despierte, se va a comer el mundo”. Acertó.

Leyendo a Bayo, no puedo por menos que admirar el concepto que los chinos tienen del tiempo: de igual forma que son capaces de pasarse horas y horas negociando hasta la más mínima coma del clausulado de condiciones del más insignificante de los contratos comerciales, son igual de eficaces planeando el futuro de su país, pensándolo a 30 o 40 años vista, sin la inmediatez que desmuestran las naciones sin historia.

Después de más de 100 años de poderío económico implacable, EEUU es un gigante (de pies de barro) que vive y sobrevive gracias a la magnanimidad de la tesorería de China: una parte significativa de la inmensa deuda pública yanqui está en manos de los chinos y una parte aún más importante de la propiedad de las opciones sobre futuros y materias primas de todo el mundo, sobre todo en África y América latina, está en el punto de mira, y al alcance de la mano, de los inmensos recursos financieros chinos.

Y todo lo fueron obteniendo a base de paciencia y más paciencia, sin hacer ruido, usando estrategias arraigada en el milenario pueblo chino: laboriosidad y silencio.

Veremos grandes cambios en los próximos años… y no necesariamente para mejor.

Alfredo Webmaster



Por Carlos Enrique Bayo para publico.es, 04/02/2010

Parece mentira que Pekín haya terminado por ser el gran paladín de la fortaleza del dólar y el aún mayor defensor de la debilidad de la moneda china. Ni siquiera Sun Tzu –el genial estratega del siglo V antes de Cristo que escribió El arte de la guerra habría podido concebir un plan tan diabólico para arruinar al enemigo.

Primero, hay que inclinarse ante el poderío económico del adversario e ir pacientemente atesorando sus divisas –por el humilde método de venderle todo lo que desee al menor precio posible–, hasta acumular más de dos billones (sí, con b) de dólares en reservas del Estado. Después, es menester reverenciar el Tesoro del rival, adquiriendo sus bonos de referencia hasta acaparar deuda pública estadounidense por valor de otros 800.000 millones de dólares.

Finalmente, se le otorga al contrincante total preeminencia monetaria mundial, de forma que su dinero sea la referencia de todos los intercambios de materias primas y minerales estratégicos, mientras se mantiene artificialmente bajo el valor del yuan propio con el que se cobran las exportaciones.

Ya sólo queda emplear la colosal reserva de divisas para comprar masivamente yacimientos de recursos energéticos, sobornar gobiernos tercermundistas, construir las infraestructuras que les permitan extraer y transportar esos bienes, y desarrollar una industria de tecnología punta sin parangón internacional. Y que el adversario se encomiende a Confucio.

Como decía Bruce Lee: “Be water, my friend”.

 

Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España


Como saben los que siguen mi bitácora-blog desde hace tiempo, tuve y tengo una querencia especial por Cuba. La tuve y la mantengo, pese a que los tiempos y las formas, además de las circunstancias, con las que “se vive el país” (de una forma más próxima a la pasión que a la razón), no son las mejores para tener una perspectiva realista e imparcial.

Todos, absolutamente todos, tenemos una opinión sobre los porqués de lo sucedió, sobre lo que está sucediendo y cuáles podrían ser las recetas para que todo aquello cambie, obviamente para mejor.

Sé, como se dice de forma muy gráfica en la isla, que “nada es fácil” y que todo el mundo tiene que “resolver”, pero los plazos se están acabando y las soluciones definitivas y definitorias, no llegan. Los avances sociales ya no son avances, las alternativas energéticas ya no son alternativas y el monopolio estatal cada día tiene mes qué monopolizar.

Por tanto, llegó la hora de que se vayan tomando posiciones y ofreciendo alternativas, quizá descabelladas o fuera de contexto, pero que serían perfectamente asumibles y, sobre todo, harmónicas. Al fin y al cabo, los cubanos y los españoles, además de un largo pasado en común, somos hermanos de sangre, de cultura y de querencias: es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa.

Hace un tiempo supe de la existencia de un grupo que se llama “Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España”, corriente de opinión que pensé que sería sólo producto de una pequeña broma en medio del ciberespacio: craso error.

Después de investigar y visitar páginas y páginas webs, de consultar cientos de enlaces y haber iniciado una relación epistolar con José Ramón Morales, santum santorum de Cuba Española, llegué a una conclusión: no es descabellado imaginar una Cuba nación dentro de un estado de naciones como es España.

Por ese motivo abrí un enlace directo a la página del que ahora es mi amigo José Ramón, un espacio lleno de informaciones absolutamente novedosas que nos han estado ocultando durante años y años. Gracias a él, a su trabajo y esfuerzo, supe  más sobre la enorme y nefasta influencia de gentes como William Randolph Hearst, que no sólo mintieron a sus conciudadanos sobre las realidades cubanas, sino que también ayudaron a entablar una guerra ilegal, y desigual, basada en una invención descabellada y ruin, así como de la existencia de los autonomistas cubanos que buscaban, antes de la invasión de la isla por los yanquis en 1898, hacer de Cuba una parte de la España de la época, pero con la independencia y características de lo que ahora es una comunidad autónoma española.

Eso es justo lo que ahora José Ramón reivindica: hacer de su país, de su nación, una autonomía más dentro del estado de naciones que es España.

 

Reflexiones de hoy viernes, por José Ramón Morales

Hoy y una vez más quiero referirme al futuro. A veces perdemos mucho tiempo hablando del pasado. He dicho en otras ocasiones, que en el caso de Cuba hay que hablar de ese ultimo periodo como territorio español, pues los historiadores se encargaron de escribir una historia parcializada y casi no escribieron sobre los autonomistas que tuvieron un gran peso político y fueron los que verdaderamente ganaron la guerra, pues comenzó la Comunidad Autónoma de Cuba. Muchos cubanos no saben eso y por eso yo enfatizo y reivindico a los autonomistas cubanos del Siglo XIX, pero en realidad lo que tenemos es que concentrarnos en el futuro.

La tarea que tenemos por delante no es fácil pero tampoco imposible. No es fácil por la manipulación que hemos tenido los cubanos desde siempre, también por el desconocimiento de muchos españoles que piensan que todos los cubanos fueron cómplices de esa separación, cuando en realidad fue el resultado de una guerra perdida contra EEUU con la cual los cubanos autonomistas no pudieron hacer mas que resignarse e integrarse al nuevo gobierno. Éramos colonia de una potencia y la isla estaba vigilada por sus soldados. No era la bandera cubana la que sustituyo a la española, era la norteamericana. Ni siquiera los mambises participaron en el nuevo ejército cubano, a ellos los jubilaron.

Es hora de hablar del futuro, de cómo serán los pasos que tenemos que dar. Esto es un poco de especulación, pues en realidad nadie sabe como va a ser la transición. Esperamos que una vez desaparecido Fidel físicamente, Raúl no podrá mantener el poder por mucho tiempo. Los que comparten el poder con él son personas muy mayores que tendrán que retirarse debido a la edad. Yo creo que Raúl terminara asilándose en otro país con su familia. Ahí van a entrar en juego los defenestrados como Carlos Lage, Roberto Robaina, etc. pero la disidencia exigirá su lugar y también el exilio. España tendrá que jugar un papel fundamental como mediador. Su Alteza Real, el Príncipe Felipe, debe tomar las riendas y llevar a una mesa de negociaciones. Debe comenzar un gobierno provisional con todas las partes, supervisado por España, las Naciones Unidas, EEUU, la Comunidad Europea. Esto es algo de carácter mundial. Cuba esta involucrada con todos los países del Planeta. Este será el acontecimiento del Siglo XXI. Ahí, desde un comienzo tenemos que crear el Partido Autónomo Cubano, y educar a todos los cubanos y españoles, aunque en realidad la educación empezó ya mediante este Blog de una forma modesta y sencilla y otros como el Blog ABC del Dr. Dilewis Ibarra-Tamayo.

Creo que los medios de comunicación deben estar a la altura e informar bien todas las cosas. Las ventajas para el país con la fusión como antaño. Volver a ser uno y así crecer todos unidos. Ser más poderosos pues seria una parte en Europa y la otra en el Caribe, de cara a Las Américas.

No podemos desanimarnos, hay que seguir caminado unas veces más lentas y otras mas rápido, pero nunca parar. El futuro puede ser maravillo si nos lo proponemos. Los cubanos tienen que entender que es lo mejor para el pueblo y dejar la retórica y el exceso de patriotismo que solo nos ha traído cosas negativas. El bienestar del pueblo y la democracia están por encima de todo y con España podemos tenerla de una forma más rápida y estable. Somos españoles, siempre lo hemos sido y lo seremos, y para honrar la memoria de nuestros antepasados peninsulares, gallegos, canarios, mallorquines, etc., que todos los cubanos llevamos adentro, incluyendo a los mestizos y negros. En todos nosotros corre la sangre española aunque sea en diferentes por cientos. Yo no tengo las respuestas a todas las cosas, todos los días aprendemos algo de nuestros seguidores, somos una gran familia compuesta de españoles y cubanos españoles de todas las tonalidades.

Por el futuro de Cuba, todos por una Cuba Española. ¡Viva España!

 


Me uno a él con la misma fuerza con la que me uniría a cualquier batalla romántica y apasionada en pos de un objetivo hermoso, igual que se unían entre si los aventureros de inhóspitos territorios inexplorados. Sé que algunas de las batallas, como esta, tienen difícil defensa desde una visión nada nacionalista como la mía, pero no puedo dejar de reconocer que es una batalla linda y hermosa, una lucha por la unificación de dos pueblos hermanos que jamás debieron enfrentarse.

Además, al fin y al cabo, a España y Cuba sólo nos separa un insignificante océano y una diferencia de pocas horas: es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa.

Alfredo Webmaster

Posdata: esto que leeréis a continuación es el texto del correo que me mandó José Ramón, un cariñoso abrazo entre gallegos, como se nos conoce a todos los españoles en Cuba.

Hola Alfredo:

Gracias por interesarte en el Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España. Te diré que siento un cariño especial y admiración hacia el pueblo gallego, he visto por Internet en programas de Galicia TV como los gallegos han tenido que emigrar y por todo lo que han pasado. Recuerdo a gallegos vecinos míos en Cuba que eran personas buenísimas y muy trabajadoras. Aunque mi sangre es canaria, andaluza y asturiana, en mi familia había un gallego que llego a Cuba analfabeto a trabajar en la finca de su tío e hizo una fortuna. Castro le quito 16 casas, una gasolinera, un aserrio, una bodega (almacén), una loma, un acueducto, una finca, otra casa frente al mar para vacacional, etc. y a su hija que es medico, ya retirada y vieja, no la dejaron salir de Cuba y vive en la pobreza a pesar de tener unos terrenos en Galicia. Ese hombre ayudaba a todo el mundo, era lo más servicial que había y termino dándose un tiro.

Si estuviste en el Campamento Internacionalista Julio Antonio Mella, entonces conoces mi pueblo, Caimito, pues ese campamento pertenece a el.

Te diré que es muy duro vivir bajo el régimen de los Castros. Imagínate que no te dejen tener acceso libre a Internet, no puedes viajar al exterior a no ser por un permiso especial. Si vives en otra provincia, no te dejan entrar a La Habana y mucho menos residir allí, aunque el amor de tu vida sea de allí y tengas donde vivir. No puedes entrar en los hoteles ni lugares de turismo área dólar, o alguno de esos cayos privados que son solo para la cúpula del gobierno y turistas extranjeros, y por ahí un millón de cosas. Las izquierdas latinoamericanas van siguiendo el mismo ejemplo y eso no es la solución de nada. Todas las dictaduras son malas, pero las de izquierda acaban con las economías de los países. La cubana era muy prospera bajo la dictadura de Batista (no lo defiendo, jamás), el peso cubano llego a estar por encima del dólar y no había deuda externa. Necesitábamos un cambio pero nació una dictadura que nos ha dividido a todos. Cambio hasta la etnia cubana, ya que la mayoría de cubanos que salieron de Cuba eran blancos pues a los negros le rompían el pasaporte y no los dejaban salir porque les daban mal imagen a la revolución. Tenemos para discutir horas, pero los dos queremos lo mismo, bienestar para el pueblo, desarrollo, democracia y a mi me gustaría volver a unirnos a España, donde nos separaron a la fuerza. En primer lugar porque los cubanos queremos mucho a España y son nuestra sangre y raíces y en segundo porque creo que en la unión esta la fuerza y podemos hacer mucho.

Voy a poner un enlace hacia tu Blog y te autorizo a poner uno hacia Cuba Española.

Un abrazo desde Miami, donde no somos una mafia como ha hecho creer el gobierno de Cuba.

José Ramón Morales

 

 

 

Chávez insta a los venezolanos a "prepararse" para la guerra


El presidente carga nuevamente contra EE UU por su acuerdo con Colombia para el uso de bases militares

Por AGENCIAS – Caracas para elpais.com, 09/11/2009

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha vuelto este domingo a arremeter contra los Gobiernos de Colombia y Estados Unidos por el pacto que permitirá al Ejército estadonidense utilizar siete bases militares en terreno colombiano. Para ello y ante la posibilidad de que "los militares yankis" puedan "andar por Colombia a sus anchas, por agua, mar y tierra", Chávez ha instado a los altos cargos del Ejército venezolano a que "no pierdan ni un sólo día en el cumplimiento" de "nuestra principal misión: prepararnos para la guerra y ayudar al pueblo a prepararse para la guerra, porque es una responsabilidad de todos".

Durante su alocución en el programa dominical de Aló Presidente, el mandatario venezolano ha elevado el tono de su discurso respecto al acuerdo militar, denunciando que el pacto viola las leyes internacionales y la propia Constitución colombiana. "El gobierno de Colombia no está en Bogotá, ahora está en Estados Unidos", ha añadido, extendiendo también el llamamiento a comandantes de batallones y milicias, a estudiantes revolucionarios, trabajadores y mujeres. "Todos listos para defender esta patria sagrada", ha afirmado.

Además, ha sugerido que el Gobierno estadounidense podría estar planeando una intervención militar contra Venezuela, por lo que advierte a Barack Obama de que una intervención militar contra Venezuela supondría el inicio de "una guerra de cien años". "No se vaya a equivocar y ordenar una agresión abierta contra Venezuela utilizando a Colombia, porque nosotros estamos dispuestos a todo, pero jamás volveremos a ser colonia yanqui ni de nadie".

En rechazo al convenio militar entre Bogotá y Washington, el presidente venezolano ordenó el pasado agosto "congelar" los lazos con Colombia, lo que ha supuesto el colapso del comercio bilateral. Además, los incidentes y cierres en varios pasos fronterizos han sido constantes en las últimas semanas, a lo que se han unido las acusaciones de Caracas sobre un supuesto espionaje del Gobierno colombiano en Venezuela, Ecuador y Cuba.

Colombia acudirá ante la ONU y la OEA

El Gobierno colombiano acudirá ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y ante la Organización de Estados Americanos (OEA) debido a las declaraciones realizadas este domingo por del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien instó a todos los venezolanos a que se preparen "para la guerra" y sugirió que Estados Unidos podría estar planeando una intervención militar contra Venezuela desde sus bases militares en terreno colombiano.

"Ante estas amenazas de guerra pronunciadas por el Gobierno de Venezuela, el Gobierno de Colombia se propone acudir a la OEA y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas", indicó el Gobierno de Colombia en un comunicado de prensa.

 

Boston Legal


 

Hace no mucho tiempo vi el ultimo capitulo de la cuarta temporada de Boston Legal. Fue una temporada más corta de lo habitual, con sólo de 13 episodios.

La despedida se hizo a lo grande, con la proyección de un capitulo de doble duración y una buena audiencia: diez millones de espectadores en USA y más de setecientos mil en España.

Es curioso, pero no se habla mucho de esta serie en las Web’s, ni tiene fervientes seguidores que la recomienden… y eso es algo imperdonable.

No se trata de una serie de abogados al uso, ni los letrados que componen la plantilla de este bufete les veremos pululando por esos despachos tan pulcros y saneados del resto de las series del estilo. Los “chicos” y “chicas” de Boston Legal son especiales, únicos, irrepetibles… maravillosos.

Boston Legal nació como spin-off de otra serie de abogados, también poco habituales; la serie anterior se llamaba “The Practice” (El Abogado en España y Los Practicantes en Latinoamérica) y de ese bufete, Young, Frutt & Berluti, se fue, por desavenencias, el protagonista principal de la serie que os recomiendo: Alan Shore (James Spader).

Alan, un excelente abogado y excepcional ser humano, fichó por otro bufete, Crane, Poole & Schmidt, en el que trabaja como responsable legal en los más estrafalarios, increíbles (creíbles) y complicados pleitos judiciales. Aquí, en este nuevo destino, será donde veremos el lado más arrebatador y brillante, a la vez que sencillo, de una de las grandes figuras del derecho penal norteamericano… pero la veremos desde una vertiente tan avanzada socialmente, tan poco complaciente como la cultura típica y tópica yanqui, que muchas veces nos preguntaremos cómo es posible derramar tanto vitriolo político en una serie de televisión, en un país como EEUU.

El peso de la serie recae en dos personajes magistrales, en un James Spader (como Alan Shore) que borda el papel y hace las mejores interpretaciones de su carrera profesional, como el abogado de mente abierta y liberal, representante del ala más radical del Partido Demócrata yanqui, y en William Shatner (Denny Crane), que interpreta al abogado mayor, una vieja gloria de la abogacía que habla de sí mismo en tercera persona y repite el "Yo soy Denny Crane" unas veinte veces por episodio, un cínico, un mujeriego compulsivo, egocéntrico, senil, vanidoso, millonario y totalmente reaccionario, como buen representante del ala más reaccionaria del Partido Republicado.

Pese a que son diferentes en todo, absolutamente en todo, entre Alan Shore y Denny Crane existe una relación de amistad, cariño y admiración, como pocas veces se ha visto en la televisión. Sus radicales diferencias no son motivo suficiente como para no amarse como personas y no sentir admiración por el ser humano que esconde cada uno de los personajes: son como son, se aceptan así y disfrutan con sus diferencias.

Las charlas entre Alan y Denny al final de las jornadas de trabajo, con ambos sentados en el balcón del bufete, mirando al horizonte de su amado Massachussets, con un habano en una mano y una copa de güisqui en la otra, mientras reflexionan sobre lo sucedido en el día, sobre la salud y la muerte, la amistad y el amor (no carnal) entre ambos, además de ser un tratado doctoral sobre el significado de la vida, es la constatación de que las diferencias de criterio nos hacen más iguales: la educación y el respeto nos une en la diversidad.

La serie ha tenido momentos sublimes, con guiones de increíble riqueza descriptiva y escenas tan inolvidables que me encantaría poderlas grabar para siempre en mi memoria. Las deposiciones finales de Alan Shore ante los jurados, con unas poses tan “suyas”, tan de su cosecha, con la mano derecha metida en la chaqueta cruzada del impecable terno, son de una profundidad y solvencia humana (mucho más que jurídica) que deberían ser de obligado estudio en las facultades de derecho.

El más preclaro ejemplo de lo que digo lo podéis admirar en la deposición final ante la Corte Suprema de los Estados Unidos de América, ante los miembros vitalicios del más alto tribunal de ese país, con una defensa primorosa y brutalmente bella, apasionada, solvente y moral en pro de los derechos de un preso condenado a la muerte. Sus palabras, sus argumentaciones, su defensa visceral de la vida y el derecho a no ser asesinado por una justicia injusta, os pondrá los pelos de punta, y os conmoverá.

Después de oírle en su deposición, sintiendo como propias cada una de sus palabras, nadie en su sano juicio, con corazón, dignidad y humanidad, nadie, repito, podría apoyar la pena de muerte.

En cuanto al resto de los protagonistas de las serie, satélites de las dos estrellas principales, Alan y Denny, recordamos a Candice Bergen, John Larroquette, Tara Summers, Julie Bowen, Mark Valley, Rene Auberjonois, Constance Zimmer, Lake Bell, Rhona Mitra, Ryan Michelle Bathe, Betty White, Justin Mentell, Craig Bierko, Gary Anthony Williams o Taraji P. Henson.

¿Mi recomendación? Se acaba de iniciar la emisión de la quinta temporada, sería la mejor oportunidad para visionar los nuevos capítulos de Bostón Legal, el momento perfecto para disfrutar y apasionaros con ella; y si está en vuestra mano, comprad la serie completa: vale la pena.

Alfredo Webmaster

 

Por qué hay que reformar la sanidad en EEUU

 
El corresponsal de la Cadena SER en Washington, Javier del Pino, explica el actual sistema sanitario estadounidense, 18/09/2009

Quienes se oponen a revisar o reformar el sistema sanitario de salud en Estados Unidos alegan, por ignorancia o por demagogia, dos argumentos en su defensa: primero, que a este país no se le puede acusar de negligencia sanitaria cuando ofrece al mundo los mejores avances en tecnología médica y farmacológica; segundo, que ni son reales las cifras de población sin cobertura médica ni es cierto que a un paciente sin seguro o sin dinero se le niegue la atención ante un problema médico repentino.

Es absolutamente cierto que son las universidades y los laboratorios de Estados Unidos los que proporcionan algunos de los avances más esperanzadores en la medicina moderna, y es también incuestionable que son investigaciones extraordinariamente costosas. Pero la reforma sanitaria no cuestiona la capacidad de innovación ni la dedicación, sino la racionalización de los gastos. Algo no funciona en el sistema cuando el país que más invierte en el mundo en gasto médico per cápita (el 16,5% del P.I.B.) tiene una tasa de mortalidad infantil superior a la de Lituania, Corea del Sur o Tailandia. Algo falla en el diseño cuando un individuo nacido en Nueva York tiene, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, una expectativa de vida cuatro años inferior a la de un niño que nace en Cuba, en Chile o en Costa Rica. Las cifras demuestra las virtudes y la crueldad del capitalismo. El país que ofrece lo mejor ofrece también lo peor.

Nikki White, una mujer joven de Tennessee, perdió el seguro médico privado que costeaba su empresa cuando se quedó sin empleo por culpa de la crisis. Cometió el error de ser humilde pero no pobre, lo cual habría garantizado la cobertura pública a través del Medicaid. White estaba encerrada en ese grupo arriesgado de individuos sin acceso a seguro público y sin recursos para un seguro privado. Un libro recomendable para este debate, La curación de América (The Healing Of America, T. R. Raid), cuenta cómo White enfermó de lupus y entró en un laberinto de trámites, deudas, procedimientos denegados y fármacos de precio prohibitivo. White acabó convertida en un número: es una de las 22.000 personas que mueren en EEUU cada año por no poder sufragar la atención médica que requieren.

Quienes insisten en que a nadie en Estados Unidos se le niegan cuidados médicos ignoran conscientemente que los pacientes se enfrentan en muchos casos a una lucha contra el tiempo. No se niega atención médica pero sí se demoran o se niegan procedimientos costosos.

Al mismo tiempo, quienes rechazan tajantemente que en este país haya 46,3 millones de individuos sin cobertura médica, como dicen los datos del Censo, tienen toda la razón: son muchos más. Esos datos del censo no incluyen a millones de inmigrantes ilegales que, en caso de enfermedad grave, se enfrentan a opciones desastrosas: ante la perspectiva de cometer un fraude sanitario por suplantación de identidad o arriesgarse a su deportación, muchos optan por un sufrimiento en privado y aceptan el destino de su propia salud.

En último término, la reforma sanitaria -cualquiera que sea al final del proceso político actual- no es sólo necesaria para proteger a los desfavorecidos sino para instaurar un modelo ético en el sistema. Una compañía de seguro médico privado que cobra a un paciente cientos de dólares al mes no puede negarse a costear la extirpación de un tumor porque el paciente no había notificado a la aseguradora la presencia de una piedra en el riñón cuya existencia ignoraba; el paciente murió en medio de los trámites de reclamación. No se puede permitir que un tumor en el pecho de una mujer multiplique por dos su tamaño al quedar suspendido el tratamiento porque a la paciente se le había olvidado comunicar a la aseguradora que sufrió acné cuando era adolescente. Ambos ejemplos están documentados e incluso citados en el Capitolio por el presidente Barack Obama en su discurso reciente ante las cámaras.

¿Cuál es la ética sanitaria de un país en el que se permite a una compañía privada negar la cobertura médica a una mujer que ha denunciado a su marido por violencia doméstica? Esa es la lógica cruel del capitalismo: considerar que una mujer maltratada por su marido corre el riesgo de volver a requerir atención médica costosa si el marido reincide. Hubo hace tres años un esfuerzo demócrata para impedir que las compañías privadas puedan alegar que la violencia doméstica es una condición preexistente que permite la denegación de cobertura médica. Los republicanos lo impidieron.

¿Dónde está la ética en un sistema que factura 1.434 dólares por el mismo escáner que en Japón cuesta 105? ¿Cómo es posible que la tasa de vacunación infantil esté siempre por debajo de los países más desarrollados? ¿Por qué se permite a un hospital solicitar una tarjeta de crédito antes de recibir a un paciente en los servicios de urgencias?

Este es un país de contrastes; quizá por eso su sistema médico puede curarte como ninguno, pero también puede arruinarte o ignorarte.

 

¿Es racismo?


Por Antonio Caño para elpais.com, 17/09/2009

Jimmy Carter, con más éxito en su actual papel de conciencia nacional que en el anterior como presidente, ha llamado la atención sobre una sospecha que venía alimentándose en los ardores políticos de las últimas semanas: la agresiva campaña de críticas contra Barack Obama está inspirada por el racismo. "Yo creo que, en gran medida, las manifestaciones de animosidad hacia el presidente están basadas en el hecho de que es negro", ha dicho Carter.

En un principio, podría pensarse que se trata de la clásica táctica descalificadora usada en el juego político: es más fácil negar la autoridad moral del que critica -racista, fascista, comunista, xenófobo o machista- que aceptar los errores del que es criticado. En el caso de Obama, ciertamente, se pueden detectar errores, sobre todo en su gestión de la reforma sanitaria, que merecen ser puestos en evidencia con toda la pasión y energía que cada sociedad democrática permita. Y ésta, que presume de ser la más libre del mundo, permite mucho.

Pero también es cierto que alguna de la pasión que se ha visto en Estados Unidos recientemente no parece justificable únicamente por la discrepancia política. Parece ocultar algo más, parece afectar a un sustrato emocional más profundo y sensible que la irritación por una gestión de gobierno. Parece ser, podría ser, un residuo racista.

Sin ir más lejos, la manifestación del pasado fin de semana en Washington. Lo más sintomático no es que fuera exclusivamente blanca. Ni siquiera que algunos de los participantes exhibieran símbolos nazis. Lo más significativo de esa manifestación era la expresión de incredulidad, de plena negación de legitimidad -un columnista conservador escribe presidente entre comillas-, hacia la figura que ocupa la Casa Blanca. Y ese sentimiento no puede estar muy ajeno a la circunstancia de que sea un negro.

Otro ejemplo puede ser la polémica por el grito de "¡Mientes!" que el congresista Joe Wilson profirió a Obama durante su discurso en el Capitolio, la semana pasada. La columnista Maureen Dowd quizá ha ido demasiado lejos al escribir que lo que, en realidad, quiso decir Wilson fue "¡Mientes, boy!", utilizando el término con el que los amos blancos se referían a sus esclavos negros.

Es un recurso literario, probablemente. Pero Wilson es de California del Sur, el mismo Estado al que pertenece James Clyburn, el congresista negro de más rango, y ambos saben quién es quién en el sur en materia de racismo. Clyburn conoce muy bien a Wilson, y por eso exigió que éste se disculpase públicamente en el Congreso, y por eso, ante su negativa, insistió en reclamar la reprimenda oficial que la Cámara de Representantes aprobó el lunes.

 

Dixie Chicks

Natalie Maines

Martie Maguire

Emily Robison

 

No puedo evitarlo: siento debilidad por las Dixie Chicks.

Mi admiración, devoción y pasión por ellas nació el mismo día en que oí su primer CD, “Thank Heavens for Dale Evans”, allá por los primeros años 90, disco en el que homenajeaban a la Evans, unas de las pioneras en la música country.

Sus voces, composiciones y estética supusieron un revulsivo en el arcaico mundo de las “Cowgirls”. Eran distintas, salvo Emmylou Harris, a lo que habitualmente se movía en el mundillo de Nashville y aledaños.

Nacieron para ser las dignísimas sucesoras de las Kitty Wells, Dale Evans, Patsy Cline, Loretta Lynn, Skeeter Davis, Tammy Wynette, Dolly Parton, Linda Rostand, Emmylou Harris o June Carter Cash.

Eran guapas, rubias (y morena), tenían magníficas voces y eran, también, unas virtuosas de los instrumentos que tocaban (guitarras, violín, banjo). Lo tenían todo para triunfar. Y triunfaron, las tres juntas: Emily Robison, Martie Maguire y Natalie Maines (hija del legendario guitarrista Lloyd Maines).

Durante años fueron el grupo musical femenino que más discos vendía en Yanquilandia. Eran las reinas indiscutibles del country & western, las dueñas y señoras de los circuitos de música tradicional del país.

Lo tenían todo: 39 Discos de Oro, Platino y Multi-Platino de la Asociación de la Industria Disquera de Estados Unidos (RIAA por sus siglas en inglés), dos Discos de Diamante (único grupo femenino que los obtuvo en toda la historia), ocho Premios Grammy y la adulación de millones de personas.

Lo tenían todo, pero se atrevieron a expresar en público lo que muchos pensaban en privado sobre la guerra de Irak y las locuras de George W. Bush. Todo cambió el 10 de marzo de 2003.

Ese día, durante un concierto en Londres, en el Shepherd’s Bush Empire, Natalie Maines dijo: “Nosotras estamos del lado de los buenos con todos vosotros. No queremos esta guerra ni esta violencia. Y nos avergüenza que el presidente de EEUU sea tejano” (ellas también son tejanas).

A raíz de esa frase sus vidas dieron un vuelco, igual que sus carreras musicales: fueron acusadas de traidoras a la patria, antiamericanas, sus discos fueron boicoteados en las emisoras de radio especializadas en música country, amenazas de muerte tanto ellas como sus familiares, anulación masiva de conciertos, destrucción pública de miles de sus CD’s, lanzamientos de huevos y basura en sus actuaciones, insultos, reproches a su falta de patriotismo… En resumen: una auténtica caza de brujas al peor estilo McCarthy.

"No vamos a luchar contra las emisoras country y rogar que la industria vuelva a aceptarnos. Ellos tomaron la decisión, ellos son los que nos han traicionado. Se movilizaron contra nosotras por pronunciarnos políticamente. Pincharán un tema aquí o allá, pero nunca más tendremos otro superéxito en la radio country. Ya no está relacionado con este Presidente, sino con la cultura. Ultraconservadora y muy de derechas. Es triste que no te permitan inclinarte a la izquierda, ser liberal, como ellos dicen. En el country no hay tolerancia para gente como nosotras", dijo Emily Robison, virtuosa del banjo. "Es lo más duro de tragar. Nunca creí en la imagen estereotipada del country como comunidad homogénea de gente intolerante y de mentalidad cerrada. Pero me han demostrado que estaba equivocada, y eso duele mucho".

A los dos meses de todo esto, en una nueva demostración de su capacidad para criticar lo que se hacía mal en su país y demostrar que nada las achantaba, posaron desnudas en la portada de la revista “Entertainment Weekly” con mensajes pintados en su cuerpo tan contradictorios como "Traidoras", "Dispara", "Paz" "Ángeles de Sadam" o "Patriotas".

Afortunadamente, no todos los norteamericanos se comportaron igual: al mismo tiempo que pasaba esto, un grupo muy numeroso y creciente de compositores, músicos e intelectuales, las arroparon y defendieron (ver lista al final del escrito). Ese grupo, pequeño al principio, importante después, fue la célula original que digo lugar al grupo MoveOn.org que sirvió de apoyo en la campaña presidencial de Obama.

Rick Rubin, productor musical de sus últimos discos después del boicot, dijo de ellas: “Las Dixie Chiks debiera sonar como una banda de rock haciendo un disco country y no como una banda country haciendo un disco rock”.

¿Qué sacaron en positivo del boicot que sufrieron y de la pérdida de una parte de sus seguidores? Un cambio de estilo musical, con menos influencias del country y más del rock y algunas melodías pop, unos textos mucho más sensibles y profundos, mayor compromiso en la lucha por la libertad y el medio ambiente, una mayor unidad entre ellas como amigas y compañeras, y mucha madurez como personas.

También han perdido a su público más reaccionario pero se han ganado el respeto de otros artistas y la simpatía del público en general.

Si supiéramos lo que ahora piensa Rick Rubin de la música de las Dixie Chicks, seguro que nos diría que son más atrevidas, ambiciosas, apasionadas, luchadoras.

Incluyo tres vídeos de tres de sus canciones grabadas durante la actuación en el Kodak Theatre de Los Ángeles (California, USA), en el año 2006. El concierto fue memorable por varios motivos: era el primero concierto que daban en un teatro de primerísimo nivel después del boicot (es el teatro donde se entregan los Óscar’s), estuvieron arropados por multitud de amistades y compañeros de la música y el arte, y les sirvió de escenario para decirle cuatro cositas al más tonto de los Bush.

Tengo la colección completa de sus CD’s y algunos DVD’s de actuaciones en directo, incluyendo la grabación del concierto que os cité antes: todos son buenos y recomendables, pero valdría la pena que empezarais a conocerlas comprando el DVD del que os envío la portada, un compendio de algunas de las mejores canciones del grupo, con el valor añadido de que las podréis ver actuando en directo. Sus voces y su calidad interpretativa os enamorarán: son perfectas.

Estas son las Dixie Chicks, las cantantes que no le tuvieron miedo ni a George W. Bush ni a sus secuaces.

Están aquí de nuevo. Para triunfar.

Alfredo Webmaster

 

Dixie Chicks - "Travelin' Soldier"

Dixie Chicks - "Landslide"

Dixie Chicks – “Cowboy Take me Away

 

 

 Portada de la revista “Entertainment Weekly”

Portada del DVD que os recomiendo

Notas:

  • El nombre del grupo viene de la canción “Dixie Chickens” de Little Feat, un grupo de R&B, country y rock and roll de los 70 del que son admiradoras.
  • La lista de los cantantes e intelectuales que les apoyaron, inmensa, incluye nombres como: Bruce Springsteen, Joan Baez, Madonna, Dave Moore y Jeff Singer (disc jockeys de la Colorado Springs KKCS), John Mellencamp, Jessica Lange, Ethan Hawke, Steve Buscemi, Michael Moore, Moby, Michael Stipe, Trey Anastasio, Erykah Badu, Beyoncé, Mary G. Blige, Kurtis Blow, Jackson Browne, T. Bone Burnett, David Byrne, Sean Puff Diddy Combs, Ani DiFranco, Neil Diamond, Bob Dylan, Perry Farrell, John Fogerty, Dave Grohl, PJ Harvey, Wyclef Jean, Femi Kuti, Bette Midler, Keb' Mo, Moby, Morrisey, Willie Nelson, Kris Novoselic, Liz Phair, Prince, Bonnie Rait, Vernon Reid, Busta Rhymes, Santana, Patti Smith, Burning Spear, Barbra Streissand, Taj Mahal, Thalia, Richard Thompson, Stevie Wonder, Axis of Evil, Bad Religion, Blues Traveller, Los Lobos, Medeski, Martin & Wood, NOFX, Pixies, Primus, Slipknot, Sonic Youth, The Allman Brothers, The Basement Jaxx, Yo La Tengo, Billy Cristal, Jeanine Garofalo, Whoopi Goldberg, Robin Williams, Michael Connery,  James Taylor y Jackson Browne, Jimmy Buffett, Dave Matthews Band, Eric Benet, Kandi Burriss, Busta Rhymes, Blu Cantrell, Capone & Noreaga, Rosanne Cash, Dave Chavarri, George Clinton, Sheryl Crow, Steve Earle, Missy Elliott, Brian Eno, Fat Joe, Floetry, Free & AJ, Fugazi Jagged Edge, Emmylou Harris, Joe Henry, Natalie Imbruglia, Jay ­ Z, Daniel Johns, Donnell Jones, K-Ci & Jo Jo, Angeliique Kidjo, Kronos Quartet, L´il Mo, John Leventhal, Christian Machado, Massive Attack, Natalie Merchant, 10.000 Maniacs, Mobb Deep Nas Ann Nesby, Outkast Pharoahe Monch, Musiq, Lou Reed, REM, Raphael Saadiq, Ryuichi Sakamoto, Russell Simmons, Bubba Sparxx, Seven, David Sylvian, Tweet, Suzanne Vega, Caetano Veloso, Wilco, Lucinda Williams, Bryce Wilson, The Youngbloods, Zap Mama, , James Taylor, Pearl Jam, Jackson Browne, Babyface, Jurassic Five, Ben Harper, Steven Spielberg, David Geffen y Jeffrey Katzenberg, Tom Hanks, George Clooney, Denzel Washington, Jennifer Aniston,l Antonio Banderas,  Morgan Freeman o Paul Krugman.


 

¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Salvador Bacarisse.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola irá hasta llegar al cantante o grupo que habréis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que os he ido seleccionado.

 

“Sicko”, de Michael Moore


Que a Michael Moore la América profunda, blanca y reaccionaria, le pone enfermo, en sentido literal y figurado, era algo sobradamente conocido: lo sabíamos desde que vimos su genial documental “Bowling for Columbine”.

Que Michael Moore que no se cansa de sacarle los colores a una sociedad y cultura atormentada por un pasado excesivamente individualista, una mentalidad ultraliberal (en el peor sentido de la palabra) y las mentiras de una derecha imperialista, también era conocido: “Fahrenheit 9/11” nos enseñó las realidades ocultas de la invasión de Irak.

Lo que no sabíamos era que su nueva película iba a comparar las situaciones estrambóticas vividas en un día normal de un país rico y poderoso (EE.UU.), comparado con lo que sucede en el día a día de la lucha por la supervivencia en un país caribeño, extremadamente dependiente, sin libertades individuales y con una economía al borde de la bancarrota (Cuba).

Eso es “Sicko”, la última película de Michael Moore. Un filme en el que se dirimen las bondades y los desastres de uno de los logros sociales del siglo XX (y XXI), en una batalla desigual: sanidad pública vs sanidad privada.

En este filme, Moore retrata la situación de paupérrimas carencias que tiene el sistema sanitario yanqui, sobre todo el sistema público, el que se dirige, controla y financia con fondos estatales. Aquí, en el reflejo de la realidad diaria, es donde Moore vuelve por sus fueros de propagandista cáustico, cínico, mordaz, en algunas ocasiones manipulador, aportando datos, cifras y testimonios que ayudan a redondear la crítica sistemática de un sistema político en el que conviven el capitalismo más atroz, al lado de la supuesta “tierra de oportunidades”, en la que sus habitantes, con esfuerzo y voluntad, consiguen llegar a ser “alguien” en una sociedad de valores eminentemente materialistas.

El guión de este documental sigue una senda preconcebida; se plantea una hipótesis, se aportan un sinfín de argumentaciones en que sustentarla, y se aporta el resultado con una simpleza apabullante: la escena de la señora yanqui llorando al recibir unos medicamentos cubanos a un coste insignificante, es demoledora (y un pelín manipuladora).

En la película se pone de manifiesto el grado de corrupción y siniestra manipulación en la que está basado el sistema sanitario privado yanqui, en una concatenación de abusos, lobbys farmacéuticos explotadores e inhumanos, y aseguradoras que tienen como práctica habitual premiar a los médicos que deniegan más veces coberturas sanitarias básicas.

Para explicar mejor los sinsentidos de la situación kafkiana a la que llegó un sistema sanitario inoperante como el norteamericano, Moore traslada la acción a la Vieja Europa (nombre con la que los neocons llaman a la Europa más social) y presenta los logros sociales y sanitarios de la seguridad social de Francia, Reino Unido y Cuba; desgraciadamente, no habló de la sanidad española, modélica en cuanto a prestaciones y servicios.

El resultado de esa comparación es obviamente apabullante: con menos dinero por paciente y con menos recursos financieros totales, los sistemas públicos de salud de la Vieja Europa, o incluso Cuba, son infinitamente mejores que los yanquis.

Lo curioso de todo esto es que las aseguradoras sanitarias, las farmacéuticas y los gobiernos republicanos de Norteamérica, han conseguido convencer a sus conciudadanos que la seguridad social pública es un embuste, una amenaza y una “supuesta” ventaja típica de las sociedades comunistas

Conseguir algo así no es difícil: los yanquis arrastran una especie de paranoia anticomunista desde la Guerra Fría y viven en un país donde la libertad más preciada es poder tener y usar armas de fuego, sean del calibre que sean, como un derecho constitucional básico.

Resumiendo: un gran documental.

Alfredo Webmaster

"Sicko", de Michael Moore - trailer en español -

 

¿Se dice la verdad sobre la gripe porcina?


Por Server para elconfidencial.com, 02/05/2009

Aparecen de un día para otro. Siembran el pánico. Matan. Los gobiernos gastan cientos de miles de millones. Y cuando los que comercian con las píldoras o las vacunas de la supuesta solución ya se han forrado, el mal empieza a decrecer hasta que desaparece. Sin que nadie sepa explicar el por qué, todo vuelve a la normalidad. Hasta la próxima pandemia.

La penúltima fue la gripe aviar. La de hoy es la porcina. Los animales de granja se han rebelado contra quienes los explotan a lo bestia. Son muchos los expertos que piensan que el virus de la gripe de los marranos es el resultado de manipulaciones científicas extrañas en secretos laboratorios militares donde se prepara la guerra química y bacteriológica. Nada mejor que usar virus y bacterias como soldados. No piensan, sólo matan sin fallar.

El pánico colectivo actual podría hacer aún más multimillonario al que fabrica el famoso y controvertido antiviral Tamiflu, lanzado al mercado cuando la gripe aviar amenazaba, según las voces interesadas, destruir a media humanidad. España, entonces, compró 10 millones de dosis a cambio de 120 millones de euros. Para nada. Una buena parte del cargamento está en manos del Ejército, en un lugar secreto de Madrid. Ahora, cuando ya nadie se acordaba, el Tamiflu ha vuelto para “salvarnos”, pregonado desde todos los rincones del planeta. Con la gente acojonada, la venta del milagro es más que fácil.

Pero miremos un poco más allá. El laboratorio Gilead Sciences, Inc., con sede en California (EEUU), es el que tiene los derechos del supuesto remedio contra el mal que aterroriza al mundo. Y el directivo más conocido y poderoso de la firma es un señor que se llama Donald Rumsfeld y que fue secretario de Defensa de Bush. Un hombre que ya demostró ser duro y agresivo como pocos y que la gripe porcina actual, como la aviar de entonces, podría hacerlo todavía más rico de lo que ya es.

Al parecer, un investigador de biodefensa indonesio declaró el año pasado que Estados Unidos ya podía fabricar armas biológicas en el laboratorio de Los Álamos, usando muestras de la gripe aviar enviadas por Indonesia a la Organización Mundialla Salud. Detalles sobre el tema aparecen en el libro Es tiempo de que cambie el mundo: manos divinas detrás de la gripe aviar, escrito por el ministro de Salud indonesio. En la web Globalresearch.ca, bajo el título La gripe acaba con los memos de la tortura, de la investigadora Lori Price, se señala que el virus porcino pudo haber salido de un laboratorio militar. de

Convendría pues reflexionar acerca del origen de las nuevas alarmas con marchamo de epidemias que se suceden. Como cuando el sida nos sorprendió a todos y algunos científicos empezaron a mantener sospechas que apuntaban a manipulaciones biológicas realizadas en laboratorios dedicados a “jugar” con virus y bacterias que luego se introducen en ojivas de bombas. Claro que los virus mutan para defenderse y que son cada vez más agresivos. Pero pueden mutar de forma natural o se les puede inducir a que lo hagan. Lo único que planteo aquí hoy es una radiografía de coincidencias, de circunstancias. Cada cual que saque sus propias conclusiones.

 

Las Américas de Obama


El castrismo es hoy un “spot” de lo que no hay que hacer con un país, pero Chávez está achicando el pluralismo

Por M. A. Bastenier para elpais.com, 22/04/09

En la Cumbre de las Américas celebrada el fin de semana en Puerto España no hubo avances materiales en el esperadísimo encuentro oficial y asambleario entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y América Latina; pero sí se sucedieron numerosos momentos simbólicos, de forma que lo que no ocurrió tuvo más trascendencia que las cosas que sí pasaron.

Primero, hubo una puesta de largo de una nueva América Latina, que aunque ya se conocía, sólo podía quedar formalizada ante el líder de todas las Américas, el hombre de Washington, en funciones de maestro de ceremonias. Una América original en todas sus dimensiones antropológicas porque ¿cuándo se habían reunido en la jefatura de otros tantos Estados latinoamericanos un militar golpista, Hugo Chávez en Venezuela; un ex guerrillero, Daniel Ortega en Nicaragua; un periodista portavoz de otra ex guerrilla, Mauricio Funes en El Salvador; un ex obispo, padre de familia al parecer numerosa, Fernando Lugo en Paraguay; un indio que no habla ninguna lengua indígena, Evo Morales en Bolivia; el hijo de un obrero metalúrgico, Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil; un ex prófugo, Alan García en Perú; un sacerdote maya, Álvaro Colom en Guatemala; un mulato educado en las mejores universidades norteamericanas, Leonel Fernández en la República Dominicana; y dos mujeres, Cristina Fernández en Argentina y Michelle Bachelet en Chile?; todos ellos recuperables para alguna versión de la izquierda. No en vano la derecha produce ocupaciones más clásicas como finquero para Álvaro Uribe en Colombia, y el tecnócrata, Felipe Calderón en México.

Luego está la destreza política de Obama, puesta de manifiesto por la finura con que desinfló la fanfarria cubana que Chávez tenía preparada para exigir el reingreso de La Habana en la OEA. La mano tendida del presidente, pero pidiéndole a Cuba que ofreciera algo a cambio del levantamiento de algunas restricciones al comercio con la isla, satisfizo a todos los que no quieren más espectáculos bolivarianos de los inevitables.

En tercer lugar, el presidente demócrata le ha rendido un gran servicio de aseo intelectual al continente. Como dijo Marta Lagos, la directora de Latinobarómetro, en la presentación del libro de Javier Noya Imagen de España en América Latina, Obama quiere borrar cuanto antes a Estados Unidos de la lista de culpables de los males que aquejan a esos países. Desde las independencias, el intrincado desorden latinoamericano ha contado con dos grandes chivos expiatorios. Uno cósmico, España, como modernamente codificó un uruguayo sin madre patria, Eduardo Galeano, en Las venas abiertas de América Latina, y otro, más terrenal, inmediato y amenazador, Estados Unidos. Y no es que ambas potencias no tengan su responsabilidad, la primera por la sangre y la segunda por el dólar, en el desastre de siglos XIX y XX que nos contemplan, pero la letanía tantas veces repetida, empezando por la Cuba castrista y su embargo, es sólo una coartada.

Y, por último, nótense las dificultades que Obama le puede estar creando al mayor problema de Washington en la zona, no Cuba, sino Venezuela. La Habana no tiene nada que ofrecer a América Latina, el experimento de justicia social en libertad ha fracasado, y el castrismo es hoy un spot de lo que no hay que hacer con un país. Pero Venezuela es diferente. Chávez está achicando el campo del pluralismo, utilizando una legalidad amaestrada para hipotecar la vida política a sus adversarios, pero cabe que, incluso pese a la caída de los precios del crudo por la crisis, su régimen esté mejor armado que los del capitalismo as usual para proteger a los desfavorecidos. Y Obama estaba mucho más en el papel que le conviene a Chávez marcando más distancias que acercamientos. No es imposible establecer una convivencia civilizada entre Washington y Caracas, pero poco más, porque el chavismo pone en peligro cualquier tentativa de restablecimiento de la hegemonía estadounidense en la zona, aunque sea a guisa de alianza entre iguales. Los límites, en cualquier caso, al radicalismo de Obama están a la vista: aunque condene y prohíba la tortura, los funcionarios de la CIA que la practicaron no pagarán por ello, y Estados Unidos no fue a la conferencia de Ginebra sobre el racismo por el clima anti-israelí. Contra Bush los bolivarianos vivían mejor.

Los arranques para la reconciliación promovidos por el presidente estadounidense no colman, sin embargo, las brechas internas entre dos o aún tres izquierdas y al menos una derecha renovada de estas Américas Latinas. Y Obama no puede ser amigo de todas.

La furia del electorado


Iñigo Sáenz de Ugarte para Publico.com, 13-04-09

Los que creen que Obama es el último líder con carisma que encarna la imagen del cambio tranquilo deberían haber asistido a la reunión a la que el presidente de EEUU convocó el 27 de marzo a los responsables de las mayores entidades financieras del país. A las primeras explicaciones, o excusas, de los banqueros, Obama respondió con dureza, según Politico.com. Lo hizo como un fiscal que interroga al sospechoso de un crimen mientras una turba enfurecida espera en el exterior armada con antorchas y una soga.

Tengan cuidado con esos comentarios, caballeros. La opinión pública no les cree. Mi Gobierno es lo único que se interpone entre ustedes y el patíbulo”, dijo. Glup.

No es un exceso retórico de un político crecido, que también. En EEUU y Europa, hay una ola de ira popular contra la élite política y económica. El trabajador, el pequeño empresario, en definitiva, el contribuyente, no dan crédito a lo que están viendo y sufriendo. Vivían como todos en una época de euforia desatada. La tecnología y la evolución del sistema financiero parecían haber roto los patrones cíclicos de la economía de mercado. De repente, todo se vino abajo. Se acabó la fiesta y la resaca durará años.

La gestión pública de esa decepción ha trastocado el panorama político de varios países. En el Reino Unido, la crisis despertó a Gordon Brown de su letargo. Los sondeos le premiaron al principio hasta que la realidad acabó por imponerse. La paciencia de los británicos se agota. La noticia de que el marido de la ministra de Interior había pagado con fondos públicos el alquiler de dos películas porno se unió a otras denuncias sobre los privilegios de los políticos.

En Francia, el cabreo se ha dirigido contra los empresarios. Hasta cuatro de ellos han sido retenidos, por unas horas, por trabajadores enfurecidos a punto de perder el empleo. En España, el optimismo de Zapatero se ha visto sepultado por millones de nuevos parados. Agotada la capacidad de poner buena cara, la crisis le ha forzado a cambiar un Gobierno que sólo tenía un año de vida. Esta recesión no respeta ni a los bebés.

Las tradicionales señales de austeridad de los políticos, como la idea de congelarse el sueldo, ya no impresionan tanto. Si deciden ponerse al frente de la pancarta y rentabilizar en provecho propio la ira popular, como ha pretendido hacer Sarkozy, pueden verse superados por los acontecimientos.

La última paradoja de esta crisis es que el populismo ya no es la típica enfermedad de los gobiernos de los países pobres, como se solía escribir con insistencia en los países ricos. En el caso de que eso sea una dolencia no quedan muchos que no hayan sido contagiados. El líder que no sea ahora un poco populista corre el riesgo de ver arruinada su credibilidad, precisamente cuando más la necesita.

La gente tiene razones para sentirse estafada, aunque tampoco sabe cuál es la receta adecuada. Todos saben que en economía hay medicinas que pueden matar al enfermo. Esa certidumbre pertenece al campo racional y en este escenario el corazón tiene razones que la cabeza contempla perpleja.

Sólo el 53 % de los norteamericanos dice que el capitalismo es mejor que el socialismo, según un sondeo de Rasmussen (el 20 % opina lo contrario y un 27 % no está seguro). De la patria de Wall Street se esperaría un mayor entusiasmo. Habrá quien diga que resulta improbable que esta crisis vaya a producir en EEUU un realineamiento ideológico completo. Quizá. Lo que sí es indudable es que los políticos que se erijan en defensores de bancos y grandes empresas no encontrarán mucho consuelo en las urnas. Llegará el momento en que tendrán que comenzar a apretarles las tuercas sin llegar, claro, a estrangularlos. Podrían tomar ejemplo de Obama. Tiene que haber fórmulas de canalizar la rabia popular sin necesidad de encabezar una cohorte de antorchas.

 

Facebook y MySpace: un peligro muy real


1. Las agencias de protección de datos de 37 países tachan a esas redes de coladero "sin precedentes"

2. Los expertos recuerdan que la información expuesta en Internet puede dar pie a marketing personalizado

Juan Ruiz Sierra, para El Periódico 27/10/08

Dicen los sociólogos que el imparable avance de las redes sociales en Internet, esas webs que permiten a los usuarios crear páginas personales en las que detallan sus aficiones, muestran sus historias, fotos o vídeos y se relacionan virtualmente con otros amigos hasta crear una masiva comunidad de muchas personas unidas entre sí por unas pocas, responde, en esencia, a dos factores: exhibicionismo y voyeurismo. La combinación de ambos elementos, más el auge de la banda ancha, la ingenuidad de los internautas y los agujeros de la seguridad en Internet, han llevado a las agencias de protección de datos de 37 países, España incluida, a dar la alarma sobre los riesgos que sitios como MySpace --con más de 200 millones de usuarios registrados-- y Facebook --más de 100 millones-- plantean a quienes se dan de alta en ellos.

Las redes sociales sirven para contactar con algún conocido al que se le perdió la pista hace tiempo, compartir experiencias o hacer nuevas amistades, pero, según los guardianes de la privacidad, tienen un lado oscuro. También pueden arruinar vidas. "Estos servicios han propiciado un nivel sin precedentes de divulgación de información personal... accesible de forma pública y global", señalan en su resolución, redactada en Estrasburgo. Si bien muchos de los usuarios solo permiten entrar en sus páginas a quienes han sido previamente invitados, no siempre es así, y, aunque lo sea, esto no suele excluir, por ejemplo, a los padres, los novios o, todavía peor, los jefes.

Los damnificados

¿Una preocupación excesiva? No deben de pensar lo mismo los 27 empleados de un club automovilístico de California que fueron despedidos por sus mensajes sobre los compañeros de oficina en las páginas de MySpace; ni el profesor de religión de Las Vegas que se quedó sin trabajo tras confesar su homosexualidad en la misma Web; ni tampoco el sheriff de Florida destituido tras airear su pasión por el alcohol de muchos grados y las mujeres de abundantes pechos.

En España, según el director de la Agencia Española de Protección de Datos, Artemi Rallo, no hay constancia de que haya ocurrido un caso similar. "Todavía no hemos recibido quejas --explica Rallo--. Las redes sociales, por el momento, están gozando de una luna de miel ya hay 1,4 millones de españoles registrados en Facebook, que sacó una versión castellana de su Web hace apenas un año. Pero el usuario medio no es consciente de los riesgos. No tiene la información suficiente y los proveedores de servicios ayudan poco. Las políticas de privacidad ni se leen ni se entienden".

En su escrito, las 37 autoridades de protección de datos critican la "poco protección frente a la copia de todo tipo de datos personales en estos perfiles", el hecho de que esa información "pueda filtrarse fuera de la red social cuando es indexada por los buscadores" y el uso por parte de algunas webs de esos datos "para emitir mensajes de marketing personalizado a sus usuarios", en referencia al servicio Beacon de Facebook, que fue retirado este año tras las quejas de los internautas. Permitía que los amigos del usuario, sin el consentimiento de este, recibieran notificaciones sobre sus compras en Internet, del tipo de "Lucía acaba de adquirir un test de embarazo".

Pero el documento no es de obligado cumplimiento. "En unos meses", dice Rallo, los guardianes de la privacidad europea marcarán las reglas para estas redes en la UE.


 

La revuelta de la red impide el cambio de régimen de Facebook

1. Los gestores de la Web se ven forzados a retirar la "licencia perpetua y mundial"

2. La decisión no logra aplacar el debate entre detractores y defensores del portal

3. El fundador del sitio, de 24 años, es ya uno de los hombres más ricos del mundo

Información de El Periódico 19/02/09

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, no se cansa de alardear de que esta red social en Internet ya tiene "más de 175 millones de usuarios", por lo que "si fuera un país, sería el sexto más poblado del mundo". Dicho esto, lo que quizá debería haber previsto este joven gurú del ciberespacio es que era muy factible que en un territorio tan habitado se produjera una rebelión social contra las nuevas condiciones de convivencia. El martes, Zuckerberg confirmó sin ambages que Facebook cambiaba su Constitución para tener "licencia perpetua y mundial" sobre todo el contenido, quedándose con las fotos, textos y demás información que colgaran los usuarios pese a que estos decidieran darse de baja. Ayer, temeroso de un golpe de Estado y presionado por el amago de denuncia de la Electronic Privacy Information Center, al padre de la criatura no le quedó más remedio que recular: "Volvemos a las anteriores normas de uso mientras se trabaja en la nueva versión de la Web".

En manos ajenas

La popularidad alcanzada por Facebook gracias a las facilidades que ofrece para que los internautas charlen, busquen amigos e intercambien todo tipo de programas se ha visto empañada ante la amenaza de que todo ello (tus datos personales, los comentarios sobre tu jefe, los vídeos de tus hijos...) quedara en manos ajenas pese a la renuncia del usuario a seguir formando parte de esta comunidad virtual. La "licencia perpetua" serviría para que aquellos facebookeros que recibieron una información no se quedaran sin ella tras la deserción del emisor, se defendió Zuckerberg. Esta explicación, sin embargo, no fue suficiente para convencer al pueblo y, poco después, el mismo jefe de este ciberestado tuvo que evidenciar en su blog la marcha atrás: "Hace un par de semanas, revisamos nuestros términos de uso con la esperanza de aclarar algunos aspectos. En los dos últimos días, hemos recibido numerosos comentarios en relación con estos cambios y lo que significarían para los usuarios y su respectiva información. A causa de este intercambio de información, hemos decidido regresar a nuestros términos iniciales y resolver las cuestiones que los usuarios nos han planteado".

Por poco tiempo

Con este comentario, Zuckerberg consiguió aplacar los ánimos de los más fervorosos defensores de esta red social, aunque también les dijera que "numerosos conceptos incluidos en las normas son excesivamente formales, proteccionistas" y no permanecerán mucho tiempo en vigor.

Menos tranquilos se mostraron los detractores, que si el martes ya incrementaron las críticas contra la letra pequeña (y la grande) de la Web, ayer aprovecharon para evidenciar que, vista la marcha atrás en la modificación de las normas de uso, no todo es tan transparente en Facebook como dicen sus dueños.

Mientras algunos internautas alababan en sus blogs y en numerosas webs las bondades del invento e insistían en que solo hay que saber cómo utilizarlo, otros muchos los calificaban de "ilusos" e "inocentes" y les advertían de los peligros de ir difundiendo sin reparos sus datos personales en Internet.


 

¿Qué es Facebook? ¿Quién está detrás de ese proyecto? ¿Es tan espontáneo como dicen? ¿Obedece sólo a las iniciativas ciudadanas sin ninguna ideología detrás?

Información de rebelion.org

Wikipedia lo presenta como un sitio Web de redes sociales. Los usuarios pueden participar en una o más redes, en relación con su situación académica, su lugar de trabajo o región geográfica.

El periodista Tom Hodgkinson lo investigó y aportó muchas claves en el diario británico The Guardian el pasado mes de enero. La mayoría de la información siguiente procede de ese trabajo.

Facebook afirma tener 175 millones de usuarios activos, incluyendo 17 millones en el Reino Unido, el tercer cliente por su tamaño de Facebook después de EE.UU. y Canadá. Según Hodgkinson serían 175 millones de ingenuos los cuales han ofrecido su información de la tarjeta de identidad y preferencias de consumo a un negocio estadounidense del que no saben nada. En estos momentos dos millones más se suman cada semana. A este ritmo Facebook tendrá más de 250 millones de usuarios activos a finales de este año.

Según preciso una fuente especializada que pidió el anonimato, se descubrió que Facebook es un arma militar de espionaje y desestabilización, creada por los sectores más extremistas de derecha (los siniestros "neocons" o neoconservadores) para captar información de los usuarios y manipularlos con fines geopolíticos y estratégicos.

Según la fuente, en Facebook participan todos los 16 servicios de inteligencia de los Estados Unidos, comenzando por la CIA, el Pentágono y el Departamento de Defensa. "Todo lo colectan y todo lo guardan. Nada se les escapa: fotos, correos electrónicos, conversaciones, imágenes, música, etc... Con eso establecen un "perfil" psico-socio-político de cada sujeto y así te mantienen en la mira. Una vez ingresas, ya no te dejan salir; y si lo logras, toda tu información privada queda ahí".

En la parte de explotación comercial y consumismo, según The Guardian, están comerciantes sin escrúpulos de Silicon Valley, Coca Cola, Microsoft, Blockbuster, Sony Pictures, Verizon y Conde Nast, entre otras más.

"Es un servicio que fomenta el individualismo para mantener un mayor control de la masa. Generalmente hace creer a los imbéciles que ellos son importantes y los lleva a cometer cualquier acto que los verdaderos interesados deseen efectuar sin una participación directa que los implique. Si pongo una buena foto mía con una lista de mis cosas favoritas, puedo construir una representación artificial de quién soy. También estimula una competitividad inquietante en la amistad: parecería que con los amigos la calidad no cuenta y la cantidad es reina”, añade Tom Hodgkinson.

No se necesita mucho cerebro para formar parte del grupo y siempre te incentivan a reclutar más 'amigos'. –añade- Vales por el número de 'amigos' que reclutes. No en vano son Estados Unidos y Canadá y Reino Unido los países con más suscriptores", casualmente los que mantienen más tropas ocupando Irak y Afganistán.

Facebook es un proyecto bien financiado, detrás de él se encuentra un grupo de capitalistas de riesgo de Silicon Valley, con una clara y definida ideología que reflejan en su portal y esperan difundir por el mundo. Como antes PayPal, es un experimento social, una expresión de una clase particular de neoconservador. En Facebook, puedes ser todo lo libre que quieras siempre que no te importe que te bombardeen con anuncios publicitarios de las mayores marcas del mundo. Como en el caso de PayPal, las fronteras nacionales son algo del pasado.

Aunque el proyecto fue concebido inicialmente por la estrella de las portadas en los medios Mark Zuckerberg, la verdadera persona que hay tras Facebook es el capitalista de riesgo y filósofo futurista de Silicon Valley, Peter Thiel. Sólo tres miembros integran el consejo de Facebook, y son Thiel, Zuckerberg y un tercer inversionista llamado Jim Breyer de una firma de capital de riesgo llamada Accel Partners. Thiel invirtió 500.000 dólares en Facebook cuando los estudiantes de Harvard Zuckerberg, Chris Hughes y Dustin Moskowitz fueron a verlo en San Francisco en junio de 2004, poco después de lanzar el sitio. Se dice que Thiel ahora posee un 7 % de Facebook, que según la actual valoración de 15.000 millones de dólares, serían más de 1.000 millones.

Thiel es generalmente considerado en Silicon Valley y en la escena del capital de riesgo de EE.UU. como un genio liberal, en el sentido económico del término. Es cofundador y presidente del sistema bancario virtual PayPal, que vendió a EBay por 1.500 millones de dólares, embolsándose personalmente 55 millones. También dirige un fondo de riesgo de 3.000 millones de dólares llamado Clarium Capital Management y un fondo de capital de riesgo llamado Founders Fund. La revista Bloomberg Markets lo llamó recientemente “uno de los gerentes más exitosos de fondos de riesgo del país.” Ha ganado dinero apostando al aumento de los precios del petróleo y prediciendo correctamente que el dólar se debilitaría. Él y sus compañeros de una riqueza insultante de Silican Valley han sido calificados recientemente de “la mafia de Paypal” por la revista Fortune, cuyo periodista también señaló que Thiel tiene un asistente uniformado y un supercoche McLaren de 500.000 dólares.

Pero Thiel es más que un capitalista astuto y avaricioso. Es un filósofo futurista y un activista neoconservador. Graduado en filosofía de Stanford, es coautor en 1998 de un libro llamado “El mito de la diversidad,”, todo un ataque detallado al progresismo y la ideología multiculturalista que dominaba en Stanford. Afirmó que la “multicultura” suponía una disminución de las libertades individuales. Mientras era estudiante en Stanford, Thiel fundó una revista derechista, que sigue existiendo, llamada The Stanford Review. Es también miembro de TheVanguard.Org, un grupo de presión neoconservador que opera en Internet y que fue establecido para atacar a MoveOn.org, un grupo de presión progresista que trabaja en la red. Thiel se califica de “muy liberal”, en la expresión económica del término.

TheVanguard está dirigido por Rod D Martin, un filósofo-capitalista a quien Thiel admira considerablemente.

El siguiente extracto de su sitio en la red dará una idea de su visión del mundo: "TheVanguard.Org es una comunidad en línea de estadounidenses que creen en valores conservadores, el libre mercado y el gobierno limitado como el mejor medio de llevar esperanza y cada vez más oportunidad a todos, especialmente a los más pobres entre nosotros. Su objetivo es promover políticas que rediseñarán a EE.UU. y al globo”. The Vanguard describe sus políticas como “reaganista/thatcherista”. El mensaje de su presidente dice: “Hoy enseñaremos a MoveOn, Hillary y a los medios de izquierda algunas lecciones que nunca se imaginaron”.

Claramente, Facebook es otro experimento supercapitalista: ¿Puede ganarse dinero con la amistad? ¿Pueden crearse comunidades libres de fronteras nacionales y luego venderles Coca-Cola?

El tercer miembro del consejo de Facebook es Jim Breyer. Es socio de la firma de capital de riesgo Accel Partners, que invirtió 12,7 millones de dólares en Facebook en abril de 2005. Miembro también del consejo de gigantes estadounidenses como Wal-Mart, de reconocida trayectoria de abusos laborales, y Marvel Entertainment. Además fue presidente de la Asociación Nacional de Capital de Riesgo (NVCA). Este es el tipo de gente que provoca muchos de los acontecimientos económicos de Estados Unidos porque invierten en los nuevos jóvenes talentos, los Zuckerberg y gente parecida. La más reciente ampliación de capital de Facebook fue dirigida por una compañía llamada Greylock Venture Capital, que invirtió la suma de 27,5 millones de dólares. Uno de los principales socios de Greylock se llama Cox, otro ex presidente de la NVCA, que también está en el consejo de In-Q-Tel. ¿Qué es In-Q-Tel? Bueno, créanlo o no (y compruebe su sitio en la red), es el ala de capital de riesgo de la CIA. Después del 11-S, la comunidad de los servicios de inteligencia se excitó tanto con las posibilidades de nueva tecnología y de las innovaciones que se estaban realizando en el sector privado, que en 1999 estableció su propio fondo de capital de riesgo, In-Q-Tel, que “identifica a y se asocia con compañías que desarrollan tecnologías de vanguardia para ayudar a entregas esas soluciones a la Agencia Central de Inteligencia y a la Comunidad de Inteligencia (IC) de EE.UU. para impulsar sus misiones”.

El departamento de defensa de EE.UU. y la CIA aman la tecnología porque facilita el espionaje. “Tenemos que encontrar nuevas maneras de disuadir a nuevos adversarios,” dijo el secretario de defensa Donald Rumsfeld en 2003. “Tenemos que dar el salto a la era de la información, que es el fundamento crítico de nuestros esfuerzos de transformación.”, añadió. El primer presidente de In-Q-Tel fue Gilman Louie, quien sirvió en el consejo de la NVCA con Breyer. Otro personaje clave en el equipo de In-Q-Tel es Anita K Jones, ex directora de investigación y diseño de la defensa para el departamento de defensa de EE.UU. y – con Breyer – miembro del consejo de BBN Technologies. Cuando abandonó el departamento de defensa de EE.UU., el senador Chuck Robb le rindió el siguiente homenaje: “Ella juntó las comunidades de la tecnología y de la operación militares para diseñar planes detallados para sustentar la dominación de EE.UU. en el campo de batalla en el próximo siglo”.

Barras y estrellas

Ahora bien, aunque no se acepte la idea de que Facebook sea una especie de extensión del programa imperialista estadounidense cruzado con un instrumento masivo de recolección de información, no hay modo de negar que como negocio, es puro mega-genio. Algunos ingenuos de la red han sugerido que su valoración de 15.000 millones de dólares es excesiva, pero el periodista de The Guardian Tom Hodgkinson la considera demasiado modesta. Según él, su potencial de crecimiento es virtualmente ilimitado. “Queremos que todos puedan utilizar Facebook” dice la voz impersonal de Gran Hermano en el sitio en la Red. Y es el enorme potencial de Facebook lo que condujo a Microsoft a comprar un 1,6 % por 240 millones de dólares. Un rumor reciente dice que el inversionista asiático Lee Ka-Shing, de quien se dice que es el noveno hombre más rico del mundo, ha comprado un 0,4 % de Facebook por 60 millones de dólares.

 

Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo


La frase más célebre de Jorge Santayana, publicada en su libro "La razón en el sentido común", dice literalmente: “Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”.

Es curioso lo selectiva que puede llegar a ser la memoria individual y colectiva, y más curioso aún puede llegar a ser esa memoria cuando sólo trata de recordar lo que nos beneficia recordar.

Los israelitas tratan de recordarnos constantemente los sufrimientos que padecieron en los años negros del nazismo, una época lúgubre de la historia en la que la sinrazón de un dictador condujo a la muerte a más de 6.000.000 de seres humanos. Y eso pasó no hace tanto tiempo: desde 1936 a 1945, apenas poco más de 60 años.

El Gedenkstätte und Museum Sachsenhausen (Memorial de Sachsenhausen), en Oranienburg, Alemania, nos recuerda la triste realidad en la que se vieron inmersos mujeres, niños, ancianos y hombres de origen judío o gitano: en Sachsenhausen  estaba situado el primer campo de concentración creado por el gobierno nazi en 1936.

Ahora, dentro de las paredes del Memorial, se exhibe la “tecnología” que los nazis utilizaron para perpetrar los más terribles asesinatos en una loca carrera de miserias y degradación, en una infatigable batalla por crear los más miserables métodos de exterminio de seres humanos. El modelo de asesinato y eliminación de judíos y gitanos fue reproducido y perfeccionado en los campos de tortura de Auschwitz, Buchenwald, Dachau y Treblinka.

Lo que resulta especialmente doloroso es ver, volviendo a la frase de Jorge Santayana, hasta que punto aquellos recuerdos del pasado no han servido para no volver a repetirlos ahora, en el presente.

Las fotos que incluyo a continuación son de antes y de ahora, y son la constatación de que “aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”.

Las fotos de la izquierda son de la época en la que los nazis masacraron a los judíos, durante la II Guerra Mundial; las fotos de la derecha son de ahora, pero en ellas son los judíos los que están masacrando a los palestinos.

No me queda más remedio que repetir otra vez las palabras de Jorge Santayana: “Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”.

Los israelitas se han olvidado del pasado.

Alfredo Webmaster

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estados Unidos de América y la delincuencia latina


El 40 % de los delincuentes sentenciados en todo Estados Unidos son de origen latino. Agencia Efe / Washington (19.02.2009 - 04:06h)

  • La cifra casi duplica a la del año 1991.
  • Las políticas federales sobre inmigración, una de las causas.
  • El 75 % de las condenas lo son por estar en situación ilegal en el país.

El 40 % de los delincuentes sentenciados a nivel federal en EE UU es de origen latino, una cifra que casi se ha duplicado desde 1991, cuando era del 23 %, reveló este miércoles un estudio del Centro Pew.

Mark Hugo López, director asociado del Centro Pew y autor del estudio junto a Michael Light, opina que este aumento de las sentencias a latinos no responde a una única razón, aunque sí cree que hay factores que han contribuido a ello.

"El crecimiento general en la población de inmigrantes indocumentados y el refuerzo de las políticas federales en materia de inmigración están haciendo que aumenten las condenas de latinos", señaló López en una conferencia de prensa.

Mientras que los crímenes relacionados con la droga fueron el primer motivo de sentencia a blancos y negros en 2007, esta fue la segunda razón en el caso de los latinos, entre los que los delitos vinculados a la inmigración justificaron casi la mitad de las condenas, un 48 %.

"La proporción de crímenes por droga se ha estabilizado desde los años noventa, y aunque sigue subiendo un poco y llega al 37 %, las cifras relacionadas con la inmigración van mucho más rápido", aseguró López.

Dentro de esos delitos por inmigración, el principal motivo de condena es la entrada o permanencia ilegal en el país, que justifica un 75 % de las sentencias a latinos, y el segundo es el contrabando o transporte de extranjeros sin papeles, que asciende a un 19 % del total.

El estudio dice también que en 2007, más de la mitad de los delincuentes latinos (56 %) fueron sentenciados en sólo cinco de los 94 distritos de corte federal. Los cinco estados están ubicados cerca de la frontera con México: los distritos Sur (17 %) y Oeste (15 %) de Texas; Arizona (11 %); Sur de California (6 %) y Nuevo México (6 %).

Curiosamente, esos son los cinco estados que fueron, hasta su invasión violenta a sangre y fuego, territorio perteneciente a México.

La Biblia de los juramentos


Abraham Lincoln, el Presidente del partido republicano autor de la “Proclama de Emancipación” de 1863, tenía una Biblia que, externamente, se parece a cualquier otra de tantos millones de bíblias como hay en los Estados Unidos de América. Pero la de Abraham Lincoln no es una Biblia cualquiera: sobre ella juran su cargo los nuevos Presidentes yanquis.

El día 20 de este mes, Barack Obama juró su cargo sobre la Biblia de un hombre al que yo creía poseedor de valores humanistas, precursor de la igualdad entre razas y credos. La mano de Obama apoyada en la Biblia del “liberador” de los esclavos negros me pareció una de las imágenes más impactantes en mucho tiempo: un negro, hijo de otro negro que pocos años antes no tenía ningún derecho civil, era el nuevo Presidente de un país de blancos.

Eso era lo que yo creía… hasta hoy.

El día 1 de enero de 1863, el Presidente Abraham Lincoln firmo la “Proclama de Emancipación”. Entre otras muchas cosas, el documento decía: "Todas las personas sujetas a esclavitud en un estado o en una parte determinada de un estado (...) en rebelión contra Estados Unidos pasarán a ser, de ahora en adelante y para siempre, libres". Leído así, de corrido, la Proclama da a entender que se liberan a todos los esclavos: no es así.

Las palabras del documento tienen un enunciado concreto: sólo se da la libertad a los negros que vivan en los Estados "en rebelión contra Estados Unidos" (los rebelados eran los once Estados Confederados de América, en el sur).

¿Qué significaba eso? Muy sencillo: que los esclavos que vivían en los Estados “no rebeldes” (los situados en el norte, los Estados de la Unión), seguían siendo esclavos.

La “Proclama de Emancipación” incluso hacía referencia a los nombres de los estados en los que los esclavos pasarían a ser libres (¡Ojo!: siempre y cuando pasaran a formar parte del ejército de la Unión): "Arkansas, Texas, Luisiana (excepto los distritos de St. Bernard, Plaquemines, Jefferson, St. John, St. Charles, St. James Ascension, Assumption, Terrebonne, Lafourche, St. Mary, S. Martin y Orleans, incluida la ciudad de Nueva Orleans), Mississippi, Alabama, Florida, Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Virginia (excepto los 48 condados designados como Virginia Occidental, así como los de Berkley, Accomac, Northampton, Elizabeth City, York, Princess Ann y Norfolk, incluidas las ciudades de Norfolk y Portsmouth)". Para las zonas no citadas, añadía el documento, "esta declaración es como si no se hubiere emitido".

La hipocresía de la “Proclama de Emancipación” llegaba hasta el punto de que el propio secretario de Estado con el Presidente Lincoln, William Seward, dijo: "Manifestamos nuestra simpatía con la esclavitud emancipando a los esclavos allí donde no podemos hacerlo y manteniéndolos esclavizados donde podríamos liberarlos".

El London Spectator, un periódico de aquella época, decía sobre este tema: "El principio [subyacente a la "Proclama de Emancipación"] no es que un ser humano no puede con justicia ser propietario de otro ser humano, sino que no puede serlo si no es leal a Estados Unidos".

Lincoln, en un debate parlamentario en Illinois el 21 de agosto de 1858, le dijo al senador del partido demócrata norteño Stephen Douglas; “No tengo ningún propósito de introducir a la igualdad política y social entre las razas blancas y negras. Hay una diferencia física entre las dos, la que a mi juicio, prohibirá probablemente por siempre su vida juntos sobre el pie de la igualdad perfecta; y ya que se torna una necesidad el que deba haber una diferencia, yo, así como el juez Douglas, estoy a favor de que la raza a la cual pertenezco tenga la posición superior. Nunca he dicho nada en contrario”.

A continuación, sentenció: “La perfecta igualdad social y política con el negro no es más que un arreglo falso y fantástico de las palabras, por el cual un hombre puede probar que un caballo castaño es un caballo zaino. ¿Liberarlos y convertirlos en nuestros iguales política y socialmente? Mis propios sentimientos no admitirán esto. . .  No podemos, entonces, hacerlos iguales”.

Durante su vida, Lincoln hizo muchas alusiones a las diferencias entre negros y blancos. En otra ocasión, sus palabras fueron: “Mi objetivo primordial en esta lucha es salvar la Unión, y no es ni salvar ni destruir la esclavitud. Si pudiera salvar la Unión sin liberar a ningún esclavo, lo haría; y si la pudiera salvar liberando a todos los esclavos, lo haría; y si lo pudiera hacer liberando a algunos y dejando cautivos a otros lo haría también. Hay una diferencia física entre la raza blanca y la negra, la cual, creo yo, siempre prohibirá que estas dos razas vivan juntas en igualdad social y política… y yo como cualquier otro hombre estoy a favor de que la posición superior sea asignada a la raza blanca”.

No sé si Barack Obama era consciente de que esa Biblia sobre la que juraba mientras posaba su mando izquierda, un libro sobada por el uso y protegido en la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. como si fuera una reliquia, era en realidad el libro de cabecera de un esclavista vergonzante y vergonzoso, que ocultó sus miserias pseudos liberales detrás de una “Proclama de Emancipación” que no sirvió para nada durante demasiados años… exactamente, hasta 146 años después.

Alfredo Webmaster

 

El diseño inteligente y la teoría de la evolución


Clinton Richard Dawkins es un reconocidísimo científico británico, etólogo, biólogo, teórico evolutivo y escritor de divulgación científica. Además de eso, es ateo, humanista, escéptico y un importante miembro del Movimiento Bright.

Nació en Nairobi, Kenya, en 1941 y se educó en la Universidad de Oxford. Comenzó su carrera como investigador en los años 60, estudiando bajo la dirección del etólogo Nico Tinbergen, ganador del premio Nóbel. Desde entonces su trabajo ha girado en torno a la evolución del comportamiento humano. Ha obtenido las cátedras Gifford de la Universidad de Glasgow y la Sidwich del Newham College de Cambridge. Además ha sido profesor de zoología de las universidades de Oxford y California, ha presentado programas de la BBC y dirigido varias publicaciones científicas. En 1995 se convirtió en el primer titular de la recién creada cátedra Charles Simony de Divulgación Científica en la Universidad de Oxford.

Es autor de obras muy leídas como “El gen egoísta” (1976), “El fenotipo extendido” (1982), “El relojero ciego” (1986), “River Out of Eden” (1995), “Escalando el monte improbable” (1996), “Destejiendo el arco iris” (1998), “La máquina de memes” (2000) y “El espejismo de Dios” (2007), entre otros.

Se trata, por tanto, de uno de lo intelectuales en lengua inglesa más influyentes del mundo.

Si a Thomas Huxley se le conocía como el “bulldog de Darwin”, Richard Dawkins se ha ganado el apelativo del “rottweiler de Darwin”.

Pese a que mi familia, mi padre, mi madre, mi abuela, fueron siempre unos fervientes cristianos, yo nunca sentí, como se suele decir en el argor evangélico, la “llamada” del Señor.

Desde pequeñito veía como extrañas todas esas creencias basadas en la fe en algo inexplicable y en la lectura de unos textos que tuve que releer varias veces para entenderlos (cada vez menos).

Producto de ese pasado religioso familiar, en más de una ocasión he tenido conversaciones un tanto inútiles con cristinos fundamentalistas. Siempre trato de respetar las creencias de cada cual, hasta que no me queda más remedio que decir ¡Basta!

Hace no mucho, este verano pasado, un miembro (externo) de mi familia comentó con suma alegría que en Yanquilandia los grupos religiosos habían conseguido la equiparación de la teoría del “diseño inteligente” con la teoría de la “evolución”. Para esa persona, la equiparación al mismo nivel de esas dos teorías había sido un éxito de incalculables consecuencias para el afianzamiento de la fe, de la educación cristiana y todo lo que eso lleva aparejado (no al aborto, no a la experimentación con células madre, no a la libertad religiosa, no a la equiparación de los derechos entres heterosexuales y homosexuales, no a la enseñanza unificada de niños y niñas, etc., etc., etc.).

Que se equipare al mismo nivel una y otra teoría, que se pase por el forro de los “congojos” las mediciones científicas de los tiempos y la evolución de las especies, me parece de una gravedad superlativa y una descabellada vuelta al oscurantismo del medievo.

Que personas a las que considero sumamente inteligentes, como el cónyuge de ese familiar, renuncien al sentido crítico por una creencia fundamentalista y retrógrada, además de ser algo totalmente anticientífico, hizo que la conversación terminara como el rosario de la aurora.

Afortunadamente, sin más consecuencias que saber de qué temas es mejor no hablar en las reuniones familiares.

Supongo que la próxima vez llegaremos a mejores acuerdos si hablamos sobre el calamitoso estado actual del Real Madrid.

Como corolario de todo esto, me gustaría terminar mi entrada de hoy con una pregunta retórica que se hace Richard Dawkins: "¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias científicas o es una de esas otras cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?" Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.

Os preguntaréis, ¿A cuento de qué viene esta introducción de Alfredo?

Muy sencillo: mi hija Ana me habló hoy de la carta que le dirigió Richard Dawkins a su hija Juliet, de 10 años. Tengo que reconocer que no conocía el texto… y me duele aceptarlo.

Se trata de un documento muy hermoso, incluso cariñoso, apasionadamente crítico, pero sin perder de vista la teoría de la evolución y el “egoísmo” de nuestros genes.

Os recomiendo encarecidamente que la leáis con calma, tratando de analizar todo lo que Richard Dawkins le dice a su hija en un tono didáctico a la vez que científico. A algunos de vosotros os abrirá los ojos sobre el significado real de la religión y las creencias en los distintos Dios de este mundo.

Alfredo Webmaster

 


 

Querida Juliet:

Ahora que has cumplido 10 años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de esas estrellas, el Sol?

La respuesta a esas preguntas es “por la evidencia”. A veces, “evidencia” significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa es cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente como para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El “lucero del alba” parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama “observación”.

Muchas veces, la evidencia no sólo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero además pueda ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.

Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar a mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: “Si de verdad tiene el sarampión, debería ver….” y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar “Diagnóstico que la niña tiene sarampión”. A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.

La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman “tradición”, “autoridad” y “revelación”.

Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos niños invitados habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs… El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por “tradición”. Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como “los hindúes creemos tal y cual cosa”, “los musulmanes creemos esto y lo otro”, “los cristianos creemos otra cosa diferente”.

Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la transmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.

El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se trasmita durante siglos, por muchos siglos que sean.

En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia Anglicana, que no es más que una de las muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana y la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen cosas ligeramente distintas, de manera que se podrá pensar que tienen muy buenas razones -evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones.

Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico. Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman “Reina del cielo”, como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió; de hecho, a la pobre mujer apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente empezó a tomársela en serio, sólo porque la historia se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia Católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tienes tú ahora. Pero la historia no era más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.

Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente. Pero antes tengo que hablarte de las otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación.

La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia Católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa, y la gente cree que tiene que tener razón sólo porque es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan.

Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes por qué creer todo lo que te diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la sobrepoblación.

Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer “autoridad” pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar dicha evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María.

La tercera mala razón para creer en las cosas se llama “revelación”. Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que “se le había revelado”. Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación “revelación”. No sólo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?

Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: “¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?” y supón que yo te respondo: “En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto”. Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una “sensación” interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto.

A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como “mi mujer me ama”. Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es autentica evidencia.

A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrella siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.

Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una “corazonada” acerca de una idea que, de momento, sólo “le parece” acertada. En sí misma, ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.

Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras de África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de… otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se las compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un “mar de gente”. Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar de está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.

Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en su “mar de gente”. El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio “mar de gente”, los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional (Recuerda que “información tradicional” significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos.) El cerebro del niño tiene que absorber toda esta información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.

Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y que harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa -aunque sea completamente falsa y nunca existan razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre.

¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre…, ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.

Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte.

¿Qué se puede hacer con todo esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes 10 años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: "¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias científicas o es una de esas otras cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?" Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.

Te quiere,

Papá.

 

 

 

¡Adiós, Bush… Hola, Obama!

 
¡Adiós, Bush!
 
 
¡Hola, Obama!
 
 

El hombrecillo insufrible


El hombrecillo insufrible es buen pagador, por Manolo Seco 

A los pocos meses de perder las elecciones, supimos, gracias a unas extrañas facturas giradas al nuevo gobierno socialista, que José María Aznar había intentado comprar por dos millones de dólares la medalla del Congreso de los Estados Unidos con el dinero de los presupuestos generales.

El hombrecillo insufrible, consciente quizá de su inanidad histórica, y de que todo tiene un precio, había contratado a un bufete de abogados para que se encargase de su imagen internacional, y para que, entre otros logros, además del de la medalla, consiguiese la asistencia (fallida en parte) de suficientes congresistas y senadores al discurso de Aznar en una sesión conjunta en el Capitolio.

Cuando meses después dio su primera lección magistral en la universidad jesuita de Georgetown, el equipo de Aznar recurrió a la misma técnica de llenar el aforo de la conferencia pagando a viandantes y bedeles, en vista de que los estudiantes pasaban de él.

Pero, ¿cómo el insufrible había llegado a ser profesor emérito de la universidad norteamericana que ocupa el puesto 23 en el ránking del país? También lo supimos después. Sus gobiernos habían sufragado generosamente desde el año 2001 un programa de postgrado por un importe de 1,2 millones de euros. Es decir, Aznar compraba así, con nuestro dinero, medallas honoríficas y un futuro puesto de profesor universitario. La inversión en zapatos con plataforma trucada para engrandecer su estatura física era apenas una minucia comparada con el esfuerzo económico que se estaba haciendo para elevar su estatura de estadista global.

Cortado el grifo por el nuevo gobierno socialista, el Ayuntamiento de Madrid, el más endeudado de España, y donde casualmente trabaja su esposa, ha decidido seguir pagando lo que se debe, quizá para evitar represalias de la Universidad de Georgetown. Y para ello va a financiar el equipo universitario de baloncesto con 70.000 euros, salidos esta vez de las agotadas arcas de la ciudad de Madrid. Es todo un hallazgo que forma parte de una inversión prevista de 1,6 millones de euros para la promoción de la capital del reino fuera de nuestras fronteras.

Cierro los ojos y ya imagino los ingentes beneficios que la publicidad en las camisetas de ese equipo tan famoso recabará para Madrid. Me da rabia que las buenas ideas siempre se les ocurra a otros. A mí ni se me hubiese pasado por la cabeza

¡Sí, pudieron!


Del “Sí, podemos...” al “¡Si, pudieron!” han pasado muchos días y unas elecciones brillantes.

Hoy es el inicio de un nuevo futuro que desconocemos, un futuro que esperamos sea totalmente distinto al pasado que conocimos (y sufrimos).

No sé si debo o no debo tener motivos pero hoy, al menos hoy, estoy contento...

Alfredo Webmaster

 

Respuesta a un comentario


El post de hoy es en respuesta a un comentario que hizo ayer un lector del blog www.musicayvino.com, en  "Si, podemos...",  comentario que considero importante por el fondo y las formas. Además, nuestro amigo trató sobre un asunto del que siempre deseé hablar pero para el que nunca encontré el momento oportuno. Hoy es el día y todo gracias a ese comentario.

Por tanto, al lector que hizo el comentario que no firmo, al que por ese motivo no puedo dirigirme personalmente, le doy las gracias por lo que dijo y por no estar de acuerdo en lo que yo escribí: es magnífico contar con una opinión distinta y que ambos tengamos la libertad de exponer nuestros puntos de vista de forma educada y cabal. De verdad, es un placer contar con opiniones así… ojalá sigáis así, con alternativas distintas y enriquecedoras.

Obviamente, hablar de los errores de Bush es lo más sencillo del mundo: como no ha tenido éxitos significativos, al menos reconocidos públicamente, todo lo demás fueron fallos.

Yendo a los casos particulares de cada país que citas en tu comentario (que podéis leer más abajo), te expongo mi opinión sobre cada uno de ellos.

Venezuela: la situación actual de este país no es producto únicamente de la gestión de Chávez y su gobierno. Venezuela llevaba muchísimas décadas con malas gestiones de políticos corruptos que lo único que hicieron fue dilapidar el patrimonio patrio y enriquecer su patrimonio personal… los banco de Florida saben muy bien de qué habló. Las políticas populistas de Chávez no están ayudando en nada a la correcta evolución del país, pero sí existen algunos parámetros medibles que son reseñables: se observan mejoras en sanidad, en cultura básica y en vivienda; en el resto de parámetros, el resultado es negativo o muy negativo.

Colombia: este país no está dirigido por ningún político de izquierdas. Todo lo contrario: Álvaro Uribe es uno de los poquísimos gobernantes sudamericanos que estaba al lado de George W. Bush. Por tanto, de dictadura de izquierdas nada de nada.

Cuba: encontrar una explicación para el caso concreto de esta isla es algo que también a mi se me escapa, pese a que la conozco bastante bien producto de muchísimos viajes allí y a que la empecé a visitarla a principios de los años 80. No sé muy bien las razones que aún sostienen “vivo” un sistema de gobierno que ha demostrado ser incapaz de solucionar los problemas más básicos de cualquier ciudadano. De verdad, no sé cuál puede ser la explicación pese a que tengo que reconocer que, en el pasado, sí defendí ese régimen político… en el pasado, ¡claro!, ahora ya no.

Siguiendo con tu comentario, no voy a entrar en una discusión filosófica de marxismo si o marxismo no, capitalismo si o capitalismo no. Ambos conceptos sociopolíticos son básicamente defendibles por cada cual pero difícilmente aplicables.

Además, ante la disyuntiva de tener que elegir entre uno u otro de dos conceptos económicos tan distintos, las apreciaciones morales de lo que está bien o lo que está mal, de lo que es bueno o es malo, de lo que es mejor o peor, o de lo que es justo o injusto, nos llevaría a entrar en una disquisición en la que tu y yo ya hemos tomado partido: tu estás de un lado (perfecto, es tu opinión) y yo del otro (perfecta también, es mi opción).

Me explico: el marxismo puro como tal nunca existió, lo que se vivieron en países como la extinta URSS, en China, Corea del Norte, Cuba, etc., sólo fueron meros intentos de igualitarismo que nunca se reflejo en las políticas concretas basadas en lo que Karl Marx propuso; sólo vimos la parte más negativa y taimada de algunos de sus concepto éticos y económicos. Tienes mucha razón en que lo que esos países vivieron no tiene nada que ver con los parámetros de dignidad humana que todos deseamos. Ni tu eres partidario de algo así, ni yo tampoco.

En cuanto al capitalismo, creo los resultados las políticas neoliberales los estamos viendo cada día en cada país: la situación financiera del mundo, producto de las desregulación drástica de los mercados (financieros) ha generado la mayor hecatombe económica de la historia, la globalización sólo de la economía ha llevado al paulatino empobrecimiento de enormes cantidades de países, las diferencias sociales (y económicas) entre ricos y pobres se han incrementado sustancialmente, el calentamiento global es producto de una política energética basada sólo en el beneficio a corto plazo, las libertades individuales son cada día más escasas, la existencia de grupos terroristas radicales son la consecuencia de las erróneas políticas geoestratégicas marcadas por las multinacionales, cada vez hay más países que sólo existen por que son fuente de mano de obra barata, etc., etc., etc.

En cuanto a lo que dices de España, tendríamos que ir por partes.

Primero, los gobiernos de Felipe González ni fueron corruptos, en términos punibles, ni muchos menos fueron los más corruptos de la historia. Lo que sucedió fue que algunos mandos políticos o algún mando intermedio (un Director General de la Guardia Civil y algún que otro político de medio pelo) metieron la mano en el cajón de todos e hicieron cosas absolutamente reprobables. Afortunadamente, en España existe una justicia que es un poder independiente, que juzga y condena: los culpables ya están en prisión pagando las consecuencias de sus actos. Un ladrón es un ladrón venga de donde venga y esté donde esté, me da lo mismo si es socialista o si es liberal. Un ladrón es lo que es. Punto.

Los otros casos de corrupción a los que podrías referirte (Barrionuevo, Vera y compañía), sólo fueron consecuencia del famoso “caso GAL” y la nefasta gestión de un punto concreto de la lucha antiterrorista; no deberías olvidar que el inicio de los GAL viene de grupos paramilitares anteriores como la Triple A o el BVE (Batallón Vasco Español), grupos que nacieron en los años 1975/1983, las épocas en las que Manuel Fraga o Martín Villa (políticos de derechas y bien derechas) eran ministros de Gobernación, nombre que tenía en aquel entonces el Ministerio del Interior; además, no lo olvides, que se llegara a juzgar en los tribunales el caso GAL fue gracias a que el último Ministro del Interior de Felipe González, el ahora Alcalde de Zaragoza Juan Alberto Belloch, se negó a seguir pagando a los sinvergüenzas y chantajistas de José Amedo, Miguel Planchuelo o Francisco Álvarez. Tampoco deberías olvidar que cuando se juzgó a los GAL, los políticos del PP y sus medios de comunicación afines (El Mundo, ABC y Cadena COPE, entre otros) se negaron a que los tribunales investigaran, además de a los GAL, a los grupos paramilitares anteriores y a los gobernantes que mandaban en esas épocas. ¿Recuerdas lo que pasó cuando declaró el General José Antonio Saez de Santamaría citó el nombre de Manuel Fraga y propuso “tirar de la manta” desde el año 1975? ¿Recuerdas como inmediatamente se decidió cerrar el caso sin incluir a más imputados?

Por tanto, de la supuesta corrupción de los gobiernos de Felipe Gonzalez, mejor no hablemos: hay mucha leyenda urbana y poca realidad procesal.

Del actual gobierno de Zapatero, ¿De qué corrupción hablas? ¿Existe algún ministro del gobierno o político de alto rango incluido en algún proceso penal? ¿Conoces algún caso de corrupción que no se destape? Yo, al menos yo, no conozco ninguno ni sé de rumores al respecto.

Mejor no hablamos de las corrupciones o corruptelas de las épocas de José María Aznar y compañía… no creo que sea bueno sacar los trapos sucios a airear, sobre todo cuanto los trapos sucios son lo que son: sucios. Dejémoslos descansar en el cuarto oscuro.

Me parece más apropiado hablar de la situación económica que vivimos y padecemos en España, consecuencia de la caída en la venta de viviendas y el cambio de ciclo económico. Eso sí me preocupa...

Que yo sepa, desengáñame si no me ajusto a la realidad, el origen de los problemas viene de una nefasta política de gestión de suelo y de vivienda que, por si lo has olvidado, tiene su origen en el año 1998 con la Ley de Régimen del suelo y valoraciones 6/1998, aprobada el 13 de abril de 1998 por el primer gobierno de José María Aznar.

Esa ley venía a simplifica radicalmente la regulación urbanística que existía antes, reduciendo su ámbito de aplicación sólo a los derechos y deberes básicos, pues el resto de las competencias corresponden a las autonomías. Por tanto, se redujo al estatuto jurídico del suelo, las clasificaciones del suelo con sus derechos y deberes correspondientes, y sus métodos de valoración. Obviamente, era una política liberal de desregulación de los mercados.

A raíz de esa ley viene lo más importante, lo que generó la burbuja inmobiliaria: en materia de valoraciones, el suelo rústico se pasó a valorar por la capitalización de sus rendimiento actuales o potenciales. Con la ley en la mano, el suelo urbanizable se podía, a raíz de ese cambio, valorar por el método residual dinámico, que consiste en valorarlo deduciéndolo del valor de su aprovechamiento actualizado en la zona en la que esta se ubica.

¿Qué significó esto en la realidad? Que se pudo construir donde y cuando le dio la gana a todo el mundo, fuera de quien fuera la propiedad del terreno o estuviera donde estuviera el solar: en zonas de protección ecológica, en zonas costeras sin respeto de las distancias mínimas a la línea de mar, en espacios que no contaban con las necesarias infraestructuras básicas, etc., etc., etc.

Las preguntas que tendríamos que hacernos ante todo esto son bien pertinentes: ¿A quién benefició ese cambio? ¿Quién o quienes salieron ganando con esa modificación? ¿De cuánto dinero estamos hablando? ¿Generó beneficios la Ley del Suelo de 1998 a la inmensa mayoría de los españoles? ¿Se podría considerar corrupción de “guante blanco” una ley así? ¿Corrupción de “guante blanco”? ¿Qué pasó con la ley de 1998? ¿Cuáles son las consecuencias actuales? ¿Qué va a pasar ahora? ¿Soluciones?

Para esas preguntas yo tengo respuestas; sé que son las mías y que pueden ser matizadas, pero no dejan de ser respuestas coherentes a un problema cierto.

Responderé una a una:

- ¿A quién benefició el cambio de la Ley de Régimen del suelo y valoraciones 6/1998, aprobada el 13 de abril por el primer gobierno de José María Aznar? Obviamente, a mi no ni tampoco benefició a más de 40.000.000 millones de españoles.

- Entonces, ¿A quién benefició realmente? Pues está claro: a las grandes constructoras, a las grandes promotoras, a los grandes capitales inmobiliarios de mi país.

- ¿Quiénes salieron ganando con el cambio de la ley? Los promotores, constructores, grande inmobiliarias y los tenedores de suelo edificable.

- ¿De cuánto dinero estamos hablando? Estamos hablando de una ingente cantidad de dinero, una inmensa cantidad de dinero ingresado durante el período 1997/2007 por todos los negocios que tienen algo que ver con el ladrillo. De todas formas, en el párrafo siguiente matizaré y definiré mejor de qué tipos de dinero estoy hablando.

Aclaración: En España, y en el resto del mundo, existen dos tipos de dinero: el primero de ellos es el dinero que se declara a la Hacienda Pública y que está sujeto a retención fiscal; por ese motivo, por ser legal y medible, su flujo genera riqueza en el país y está inmerso en el circuito económico de la actividad productiva. El segundo tipo de dinero es el llamado dinero “B” o dinero “negro”, ese dinero que no está controlado por las haciendas públicas, que no paga impuestos ni está sujeto a retención fiscal y que sólo sirve para acumular en cajas de seguridad o para tener a buen recaudo en paraísos fiscales; también vale para comprar “cosas” que a su vez generan más dinero “B” o “negro. De los paraísos fiscales me encantaría hablar en otra ocasión con más calma: es un tema extremadamente interesante, profundamente peligroso y dañino, del que existe un enorme desconocimiento en la mayoría de la población.

- ¿Generó beneficios la Ley del suelo de 1998 a la inmensa mayoría de los españoles? Generó varios tipos de beneficios y varios tipos de perjuicios. Empezando por los primeros, por los beneficios, generó empleo en la construcción y aledaños (empresas de materiales de construcción, cementeras, automoción, bancos, etc.), generó actividad económica en las zonas de construcción, generó ingresos en los ayuntamientos y comunidades autónomas por los impuestos y tasas, generó un incremento importante de asentamientos de extranjeros en zonas de costa (alemanes, ingleses, suecos, noruegos, etc.), generó un incremento del valor patrimonial de los bienes familiares (al que habría que descontar las cargas hipotecarias, en términos de renta e inflación), etc. En cuanto a los perjuicios que provocó, los más importantes: exceso de construcción de viviendas como consecuencia del desvío de ingentes recursos financieros, laborales y productivos/innovadores (I+D+i) a un tipo de actividad cíclica, a un monocultivo económico de corto recorrido y escaso futuro, una descapitalización del Estado debida a que una parte de los dinero generados de forma legal y productiva sólo volvió al Estado en un porcentaje no superior al 80 % (el resto pasó a la economía sumergida en dinero “B” o “negro”), un enorme déficit exterior por culpa de las necesidades de capital financiero que financiara (valga la redundancia) esa enorme masa de construcción y de demanda de crédito, una monstruosa especulación en el precio de la vivienda, una sobresaturación en el número de viviendas construidas y no vendidas (del orden del 1.500.000), etc., etc., etc. También generó importantes bolsas de corrupción en algunos ayuntamientos y comunidades (Marbella, Benalmádena, Totana, Orihuela, Torrevieja, Estepona, Andratx, Calviá, Castellón, Seseña, Cienpozuelos, Arroyo de la Encomienda, Mallorca, Nigrán, Tui...), con políticos en la cárcel, huídos o suspendidos.

Para entender un poco mejor la especulación que sufrimos durante años, observad el gráfico que figura más abajo con la evolución del precio de la vivienda. Vereis la aceleración de los precios entre los años 1997 a 2004 (gobierno de Aznar) y su progresiva desaceleración entre el 2004 y 2008 (gobierno de Zapatero).

- ¿Se podría considerar corrupción de “guante blanco” una ley como la del año 1998? Yo creo que si: para mi es corrupción toda aquella acción que por medios legales o ilegales busque beneficiar a unos pocos en detrimento de otros muchos. Para mi es corrupción que los dineros obtenidos en sus trabajos por muchos millones de españoles se tuvieran que destinar a viviendas que, por la especulación urbanística, cada día eran más caras, cada día eran más difíciles de comprar. Además, no debemos olvidar que por culpa de la especulación se dejó de construir viviendas de VPO (viviendas de precio tasado) debido a que el suelo que se tendría que utilizar en ellas se destinó al mercado libre, que daba muchos más beneficios.

- ¿Fue, para mi, corrupción de Guante blanco? Pues claro si, y mucha. ¿Cómo sino se podría llamar a un tipo de negocio, la construcción de macro urbanizaciones o las expropiaciones de suelo por “causa expropiandi”, al que sólo podían acceder las grandes fortunas de mi país? ¿No es acaso ese un tipo de corrupción “legal” amparada por una ley? Pero claro, ahí radicaba lo bueno que tenía ese tipo de corrupción: no llevaba a la cárcel por haber ganado (sustraído) cientos de miles de millones de euros a mucha gente. Todo se hizo legalmente, bajo el amparo de una ley injusta.

- ¿Cuáles son las consecuencias actuales? Pues ya las estamos viendo: ahora que la vivienda no se vende, que los bancos dan menos dinero y que el sistema financiero mundial está en situación de colapso, las consecuencias son que el paro aumenta, que se producen desahucios de viviendas, que los impagados de las empresas aumentan, que las situaciones concursales se incrementan, que por primera vez en seis años tenemos déficit en las cuentas públicas, etc., etc., etc.

- ¿Qué pasó con la Ley de 1998? Fue derogada por el gobierno socialista de Zaparero en el año 2007 con una fuerte oposición del Partido Popular y de los promotores inmobiliarios, después de haber pasado por multitud de trámites parlamentarios, bloqueos de todo tipo y modificaciones muy dolorosas.

- ¿Qué va a pasar ahora? Pues no lo sé, supongo que pasará lo que siempre pasó en cada ciclo económico: que las cosas volverán a su cauce normal en cuanto el mercado absorba ese exceso de oferta inmobiliaria, que se deberá cambiar el modelo productivo, algo que ya debería haberse producido en el año 1997 cuando se inició el más largo y fructífero período de bonanza económica de España, que se deberá recolocar a los parados en sectores de mayor proyección futura (I+D+i), etc., etc.

- ¿Soluciones? Como no soy Ministro de Economía puedo exponer las mías (es gratis) sin que me saquen los colores en la prensa ni me señalen por la calle. Se me ocurren dos soluciones, ambas doloras y socialmente muy injustas (antisociales y antisocialistas), pero ambas muy efectivas: una amnistía fiscal (con matizaciones) y una congelación salarial (con matizaciones). Como son soluciones muy complejas que pueden generar muchos y graves problemas, es un tema del que me gustaría tratar en otra ocasión, con más tiempo y si a vosotros (y vosotras) os parece interesante.

Espero que mi escrito os aporté algún dato valioso; dejo a vuestro criterio hacer las aclaraciones que consideréis oportunas.

Alfredo Webmaster


Copio literalmente el comentario al que hago referencia y que fue incluido en el postSi, podemos...:

"no estoy de acuerdo con el comentario, me parece claramente tendencioso e imparcial...desde que tu te confiesas socialista. Las cosas no son como las expones, posiblemente Bush haya tenido sus errores, ¿quien no? pero desde luego con las politicas de izquierdas la gente si que acaba conociendo lo que es el HAMBRE Y LA MISERIA PARA TODOS, la prueba son los paises donde se vive bajo esas dictaduras de izquierda, VENEZUELA, COLOMBIA, CUBA...ETC. ¿PREFERIS ESO ACASO?...

yo no es por nada, pero entre lo "malo" y "lo peor", prefiero quedarme con lo "malo"... nadie es perfecto, pero apostar de cabeza por "lo peor" no me parece inteligente...

El socialismo y el marxismo hace tiempo que debieron haber desaparecido solo por la ingente cantidad de sufrimiento humano que han generado a lo largo de los siglos, y la prueba la tenemos en España donde las peores epocas que se han vivido han sido bajo los mandatos de Felipe Gonzalez y Zapatero, donde mas CORRUPCION SE HA CONOCIDO y donde 3-4 MILLONES DE PARADOS lo dicen todo del fracaso de sus politicas de izquierda; y de la actual situacion de crisis economica que hoy tenemos debido a una mala gestion, pero ¡¡que bueno es que haya un "COCO" con el que asustar a los niños¡¡. Repito Bush puede que no haya sido el mejor presidente de EEUU, pero donde esté y funcione la libertad y la democracia y alli a pesar de sus defectos, sí que funciona, que no vengan a querer que comulguemos con ruedas de molino sobre lo que ya se sabe que no funciona nada, o como mucho, funciona para peor.. y esa es la experiencia y los datos históricos objetivos.

España tambien necesita un cambio y con urgencia...esto ya no puede ir peor. Creo que hay que ser honestos y no confundir a la gente. Por mucho que se quiera o se tenga compromiso con el partido, lo honroso es ser honesto con uno mismo y con los demas, tratar de ser objetivo y no dar por bueno todo lo malo que tienen y hacen "los nuestros", solo porque son o lo hacen "los nuestros". Eso tiene un nombre y es sectarismo.

Bueno, esto solo trata de ser una opinion lo mas objetiva posible. Saludos"

 

Der Spiegel


Der Spiegel, revista alemana de tirada semanal (en español, "El Espejo"), es la más importante de Europa con una tirada de más de 1.000.000 de ejemplares. Su estilo es similar al Time o Newsweek.

Es famosa por su enorme influencia entre políticos y empresarios de toda la Unión Europea, por su elevadísima calidad de opinión e información, además de su estilo académico y enormemente profesional.

El 18 de febrero de 2002 publicó una portada con la figura de George W. Bush en plan “Rambo”, rodeado de sus más eficientes “rambitos” camino de la guerra de Irak: Dick Cheney (el verdadero presidente, siempre en la sombra), Condoleezza Rice (la mano petrolera de hierro), Donald Rumsfeld (el muñidor de las mentiras) y Colin Powell (el “tonto útil”, ahora reconvertido).

Anteayer, el 27 de octubre, la portada era otra bien distinta: Bush, Cheney y Condoleezza, los últimos "vivos" del año 2002, vuelven a sus casas abatidos, heridos, derrotados.

¡Quién te ha visto y quién te ve!

 

 

Si, podemos...


Tengo suerte: este blog lo leéis muchísima gente latina radicada en USA, gente que vive en situación legal e ilegal. Sois latinos pero también sois americanos que luchan por mejorar su situación. A vosotros va dirigida la entrada de hoy, a la posibilidad que tenéis de cambiar las cosas, de hace algo por un mundo más habitable.

Nosotros, los que vivimos en España, en Portugal, en Venezuela, en Colombia, en Cuba, en Panamá, en Costa Rica, en Brasil, Chile, en Argentina, en Paraguay, en Uruguay, en Bolivia, en Ecuador, en El Salvador, en México, en Honduras, en Venezuela, en Nicaragua, en… en todos los lugares donde la política errática de George W. Bush y su absoluta falta de decoro han llevado al mundo a una situación insostenible, a nosotros nos hace falta vuestro voto.

Por eso me dirijo a vosotros, a todos los que podéis votar por el cambio, a los que tenéis la capacidad de dar un golpe de timón y tratar de que las cosas vayan mejor.

A vosotros os ha llegado la hora de ayudar al resto de vuestros compatriotas, a los que se quedaron en sus países, a vuestras familias que están lejos: en Barack Obama vemos el cambio que necesitamos.

A todos vosotros os pido el voto: “Yes we cam”  Si, podemos...

Alfredo Webmaster

 

Soy pesimista: motivos no me faltan.


Como ya es domingo y mañana vuelve a ser un día normal de “curre”, considero muy conveniente ir preparando el cuerpo para las nuevas desgracias que nos irán llegando en forma de caída en la cotización de la bolsa de valores, caída del valor de las viviendas, caída en el índice de ocupación laboral, caída en el volumen de la riqueza familiar, caída del consumo, caída de las expectativas a corto y medio plazo, caída… todo caída.

Por eso, nada mejor que unas viñetas de El Roto y Forges para ir poniéndonos el cuerpo de mala hostia, a ver si de una puñetera vez reaccionamos todas las personas de bien y les damos un merecido castigo a tanto especulador, ladrón, defraudador, directivo corrupto, gobernante permisivo con el poderoso e implacable con el desprotegido… a ver si entre todos eliminamos esa acumulación de sinvergüenzas que han colocado al mundo ante el abismo de la recesión generalizada y el mayor desastre económico de la historia (del mundo).

¿Era necesaria la maravillosa globalización para que sucediera todo esto? ¿Para qué teníamos que compartir todo entre todos, en todo el mundo, si el final iba a ser el mismo de siempre? Sólo se benefician los más ricos y poderosos.

Realmente, detrás de la globalización, ¿Lo que pretendían era que unos pocos especuladores pudieran globalizar (para su bolsillo) lo de todos los demás? ¿Era eso de lo que se trataba?

Para llegar a donde hemos llegado no hacía falta la globalización; para eso ya existía en el medievo algo que se llamaba derecho de pernada: los poderosos hacían lo que les daba la gana, sin tener que dar explicaciones, ¡Y punto!

¿Qué ganamos con la globalización la inmensa mayoría de la humanidad? Nada, absolutamente nada.

Sé que estoy siendo muy pesimista y que podrían existir algunos resquicios para imaginar un mundo mejor (la refundación de la economía mundial, un nuevo orden de valores morales) pero la realidad es otra muy distinta: sólo tenéis que leer lo que pretende George W. Bush y sus secuaces (entre ellos, algunos de los dirigentes de la Unión Europea): mercado libre, libre empresa, libre comercio, desregulación.

Como dijo con suma desfachatez  Esperanza Aguirre, la representante del sector más duro de la derecha española: la culpa es de que existe demasiado estado. O sea, lo que los liberales pretenden es más de lo mismo: liberalismo puro y duro.

Según un enunciado clásico, “La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”. Pues bien, yo anuncio un nuevo concepto aplicado a la economía, que dice: “El dinero ni se crea ni se destruye, sólo se traslada”.

Por tanto, aquí es dónde debería de intervenir los gobiernos: deberían de ponerse a buscar a dónde se trasladaron los dineros desaparecidos, qué fue de los miles y cientos de miles de millones de euros y dólares desaparecios que ahora tenemos que poner entre todos.

Sé que estoy siendo muy pesimista…. pero motivos no me faltan.

Alfredo Webmaster

PD: os recomiendo encarecidamente que leáis el artículo que está más abajo y que se llama “Los siete pecados capitalistas”, escrito por Nacho Escolar. Es una magnífica (y mejor) explicación sobre lo que yo escribí.




Los siete pecados capitalistas

1- La lujuria especuladora

Un barco petrolero tarda más de cuatro semanas desde que sale del Golfo Pérsico hasta que llega a Estados Unidos. En ese tiempo, puede que la carga se haya devaluado tanto que el dueño del barco se arruine con el trayecto, que haya pagado por el crudo un precio mayor en el puerto de origen de lo que cobrará cuando llegue a la refinería. Para evitar este riesgo -en el petróleo y en otros mercados de materias primas-, se inventaron los contratos de futuros: una fórmula que consiste en pactar de antemano el precio de venta del pedido para una fecha determinada. Cuando se cierra el contrato, ni el comprador ha pagado ni el vendedor ha entregado la mercancía; pero el compromiso es igual de firme.

En aquel momento parecía una buena idea. El problema vino después, cuando los especuladores se aprovecharon de este mercado ideal para los trileros, pues se puede vender y comprar lo que aún no se tiene. Si apuestas con cientos de millones de dólares en el mercado de futuros a que el petróleo subirá, en efecto, el petróleo sube y tú ganas; en economía las profecías tienden a cumplirse si hay dinero suficiente. Los mismos inversores que primero crearon la burbuja punto com y después la burbuja del ladrillo, consiguieron elevar el precio del barril de crudo de 40 hasta 140 dólares en solo cuatro años. Impunemente.

2- La pereza de los reguladores

Por suerte, la burbuja del petróleo explotó a mediados de este verano. ¿La razón? Un pequeño cambio en la regulación de la SEC (el organismo que controla la bolsa estadounidense) obligó el 14 de julio a los especuladores que estaban jugando a la baja contra la cotización de los bancos a que respaldasen sus apuestas con acciones, por lo que tuvieron que sacar su dinero del mercado de futuros del petróleo para no perderlo en banca. Desde esa medida, que no buscaba atajar la burbuja petrolífera sino proteger a los bancos de los caníbales, el precio del crudo no ha dejado de bajar. El 14 de julio, cada barril costaba 144 dólares. El viernes rozó los 60 y sigue cayendo, pese a que la OPEP ha recortado su producción un 5%. Si basta con un pequeño cambio regulativo, tan sencillo que ni siquiera se vota en ningún Congreso, para evitar comportamientos tan dañinos para la economía mundial como la burbuja del petróleo, ¿por qué tanta pereza a la hora de evitar la especulación?

Han tenido que temblar las catedrales de Wall Street para que la mayoría de los organismos reguladores, también la CNMV española, se atreviesen a prohibir determinadas prácticas especulativas. De momento, estas restricciones son temporales, aunque en el debate mundial sobre el nuevo capitalismo muchos piden que sean permanentes. Para ello hace falta un paso previo, tal vez el único que se dé en la cacareada cumbre del 15 de noviembre: la puesta en marcha de un organismo supranacional para vigilar la economía globalizada. Alguien con algo más de prestigio internacional que el FMI.

3- La envidia del paraíso fiscal

Una cadena es tan débil como su eslabón más débil. En un mundo donde las fronteras existen para las personas pero no para el dinero, de poco vale que el G20 se comprometa a asumir nuevas normas si no aísla a un G40 del que apenas se habla: los 40 países ladrones, los 40 paraísos fiscales. Según la OCDE, en estas cuevas piratas se esconden de los impuestos entre 5 y 7 billones de dólares, una cifra que equivale al 13% del PIB mundial. La mitad de las multinacionales que cotizan en el español Ibex 35 tienen empresas en estos paraísos fiscales, con lo que eluden pagar impuestos a ese mismo erario público al que ahora piden ayuda. En los últimos 20 años, el dinero que guardan estos países se ha multiplicado por seis. Curiosamente, la distancia entre los sueldos de los altos directivos y los trabajadores ha crecido en ese tiempo en una proporción similar.

4- La codicia de los directivos

En 1980, un alto ejecutivo estadounidense ganaba de media 42 veces más que un trabajador. Hoy gana 364 veces más: en solo un día lo que los demás en todo el año. El problema no es solo la desigualdad social, que también. Lo más preocupante es que se premie a los ladrones y a los inútiles. En palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, “comprendo que gane mucho quien hace mucho por su empresa y sus empleados; pero ¿por qué se debe ahogar en dinero a los incompetentes?”. Es lo que a veces pasa cuando la retribución del primer ejecutivo está supeditada al corto plazo de la bolsa y no al largo plazo de la empresa. En muchas ocasiones (Enron es el ejemplo más sonado pero no el único), los fuegos artificiales que tanto gustan a los inversores bursátiles van contra los intereses de la propia compañía. A la larga, la cotización bursátil también se hunde. Pero suele ser después de que el alto directivo haya vendido sus stock options.

5- La gula de los inversores

Lo que es bueno para el directivo no es bueno para su empresa. Lo que es bueno para el especulador del petróleo no es bueno para la economía mundial. Lo que es bueno para el vendedor de hipotecas subprime no es bueno para el banco que presta el dinero. En todos los fallos del capitalismo que ahora han aflorado hay un elemento común: una distorsión perversa en el sistema de recompensas donde no se premia al que genera riqueza sino al que la destruye.

El capitalismo ha funcionado sobre una premisa que suele ser cierta: del egoísmo individual se obtiene un progreso colectivo. La ambición de los empresarios también es buena para los trabajadores, pues todos ganan aunque sea en menor medida. Sin embargo, el castillo de naipes se hunde cuando se premia al pirómano, cuando la recompensa del que da préstamos hipotecarios a gente sin trabajo no está supeditada a que esas hipotecas se paguen sino a vender todas las posibles -su comisión iba en ello-. Lo mismo sucedía en el siguiente nivel, donde el que respaldaba estas hipotecas subprime tenía como negocio agruparlas con otras miles y venderlas en el mercado. Que se cobrasen o no tampoco era su problema. Tampoco era problema de las agencias de calificación, que estuvieron garantizando la salud del sistema hasta dos minutos antes del hundimiento; por algo cobraban de los mismos bancos a los que avalaban. No era problema de nadie y ha acabado siendo problema de todos.

Aunque las subprime es el pastel más famoso, no es el único tóxico que ha engullido el mercado en estos últimos años de dinero fácil y hambre financiera voraz. El capital se empachó porque no sabía qué comía: el mercado de derivados consistía en vender paté de cerdo como si fuese foie gras de oca; cuestión de una bonita etiqueta. Funcionó bastante bien hasta que a alguien se le ocurrió mirar qué había dentro de la lata.

6- La ira del planeta

Dice José María Aznar, y no es el único inconsciente, que ahora que los bancos van mal no hay dinero para salvar el planeta. La realidad es la contraria, pues detrás de uno de los fenómenos más preocupantes de la economía están precisamente los desastres generados por el cambio climático en la agricultura mundial. La crisis alimentaria es un problema económico en su realidad más cruda, pues aquí no se pierden ahorros sino vidas humanas. La lucha contra la contaminación es, en realidad, el mejor ejemplo de los males del capitalismo: solo se soluciona con regulación estatal, hace falta coordinación internacional, sus beneficios son indudables y, en resumen, nunca lo abordarán aquellos que solo piensan a corto plazo, aunque sea la inversión más rentable, con diferencia. ¿Hay acaso alguna mejor que salvar el planeta?

7- La soberbia del PIB

¿Un país más rico es un país mejor? No siempre. Según los datos del PIB, México está a punto de superar a España. ¿Es un país como México, donde hay familias que pierden su casa porque no pueden pagar las letras de una licuadora, un país mejor que España? México también es el país desarrollado donde más ha aumentado la brecha entre ricos y pobres, según el último informe de la OCDE que se presentó hace unos días. Por desgracia, la desigualdad, la educación o la sanidad no cuentan con indicadores tan precisos como la inflación, el paro o el PIB. Los datos económicos son difíciles de esconder. Sin embargo, los indicadores de desarrollo humano no son homogéneos ni sistemáticos, los políticos pueden apostar a que, con una buena campaña publicitaria, hasta la sanidad pública más deteriorada pasará por buena.

Una vez más, es un problema de recompensas. Lo que es bueno para el PIB no siempre es bueno para la sociedad, de poco sirve que aumente la riqueza si solo se benefician de ello los que ya son ricos, los mismos que nunca lo pasarán verdaderamente mal por mucho que se agrave la situación económica. En España, por ejemplo, la crisis va por barrios. Esta semana abrirá en la milla de oro de Madrid la exclusiva joyería neoyorquina Tiffany’s. Los hay que siempre desayunarán con diamantes.

Dildo “George W. Bush”

Como el presidente de Yanquilandia quiere hacer todo lo posible para conocernos a fondo, invadiendo sin piedad nuestra intimidad, desde los laboratorios www.fukn.us quieren ayudarnos poniéndoselo más sencillo a George W. Bush, para que así que puedan llegar a los más recónditos rincones de nuestra persona: al lugar donde nunca llega el sol.

Si hasta ahora el presidente yanqui no lo había conseguido totalmente, pese a sus denodados esfuerzos (ver nota más abajo), en esta ocasión sí que te va a dar por donde más te duele: no hay intimidad que esté a salvo.

Afortunadamente, los laboratorios www.fukn.us han pensando en todo y han construido un dildo de silicona 100 %, una longitud de 12,8 centímetros y una cabeza de 3,5 de diámetro. Con este dildo nos podemos ir adaptando a lo que pueda suceder en el futuro...

¡Consigue uno antes de que nos invadan!

Alfredo Webmaster

Nota: mentiras para justificar la Guerra de Irak, crisis financiera-Wall Street, negación del calentamiento global, negación de la evolución, Abu Graib, Guantánamo, Katrina,  etc., etc., etc.

 

 

 

 

Culpables, millonarios e impunes


 Richard Fuld, de Lehman Brothers en el Congreso. Detrás el cartel le grita: “vergüenza

El mal hacer de una casta intocable de directivos está detrás de la crisis financiera

Por Ramón Muñoz para el País, 12/10/2008



"Cuando nace un brahmán, nace superior a la Tierra entera, es señor de todas las criaturas, y tiene que guardar el secreto del dharma. Todo lo que existe en el mundo es propiedad privada del brahmán. Por la alta excelencia de su nacimiento, él tiene derecho a todo. Esto es, es él quien goza, quien viste, quien da a otros, y es a través de su gracia que otros gozan", se dice en el Libro de Manu. Las leyes de Manu están contenidas en un antiguo manuscrito hindú que estableció el sistema de castas en la India hace más de dos mil años. El brahmán es la casta superior. Sólo unos elegidos pueden pertenecer a la misma y, como dice la cita, gozan de todos los derechos y su única labor es instruir en el conocimiento del mundo al resto de castas (salvo a los parias o intocables, que no gozan de ningún derecho).

El capitalismo moderno ha emulado este sistema de castas. Sus brahmanes son los directivos y consejeros de las grandes corporaciones. Gozan de privilegios y prebendas por doquier: sueldos estratosféricos, planes de incentivos, vacaciones, jet privados y club de campo a costa de la empresa... Y no tienen casi ninguna responsabilidad. Si las acciones suben, ellos son los que más ganan gracias a los programas de opciones sobre acciones que premian la revalorización bursátil. Si la cotización se derrumba o incluso si las firmas quiebran y los accionistas pierden todo lo invertido, ellos también ganan. En caso de despido, cuentan con cláusulas que les aseguran indemnizaciones multimillonarias, conocidas como paracaídas de oro (golden parachute), de las que no disfrutan los trabajadores, los parias de este orden económico.

El derrumbe del sistema financiero internacional ha sacado a la luz estas colosales prerrogativas de los directivos cuya gestión ha abocado a la desaparición a firmas históricas como Lehman Brothers o Merrill Lynch. Sus arruinados accionistas y ahorradores o los trabajadores despedidos se preguntan por qué en lugar de ser reclamados por los juzgados, los ejecutivos han salido sin hacer ruido por la puerta de atrás y con las carteras llenas. Sólo las cinco mayores firmas financieras de Wall Street -Merrill Lynch, JP Morgan, Lehman Brothers, Bear Stearns y Citigroup- pagaron más de tres mil millones de dólares en los últimos cinco años a sus máximos ejecutivos, justo en el periodo en el que éstos se dedicaron a inflar las cuentas, empaquetando en fondos y otros activos opacos, préstamos incobrables que han derivado en la mayor crisis financiera de la historia.

Cuando el sistema se colapsó, las firmas siguieron siendo generosas con los causantes de la debacle. Stanley O'Neall se llevó a casa 161 millones de dólares cuando dejó Merrill Lynch; Charles Prince obtuvo 40 millones al dejar Citigroup, cifra similar a la que que obtuvo Richard S. Fuld, de Lehman.

El código marinero tampoco va con los CEO (chief excutive officer, siglas en inglés de consejero delegado). Si el barco se hunde, son los primeros en coger el salvavidas, un salvavidas de oro. La comisión de investigación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha puesto al descubierto esta semana que la cúpula directiva de Lehman Brothers aprobó bonus por millones de dólares para los ejecutivos que salieran de la empresa mientras negociaban con las autoridades federales el rescate de la quiebra. Su consejero delegado, Richard Fuld, cuya actuación ha llevado a la desaparición del banco de inversión más veterano de Estados Unidos (fundado en 1850), ganaba 17.000 dólares a la hora.

Pese a ser reverenciados por diarios financieros como The Financial Times o The Wall Street Journal como prototipo de eficiencia y seriedad, su comportamiento caprichoso se asemeja más bien al de los divos del pop o los artistas de Hollywood. James Cayne, el máximo responsable de Bear Stearns, se marchó a un torneo de bridge mientras colapsaban dos fondos de inversión que provocaron finalmente la desaparición de la quinta entidad financiera de Estados Unidos. ¡Ni siquiera encendía el móvil!

Angelo Mozilo, responsable de la quiebra del banco hipotecario Countrywide, consideraba una inexplicable afrenta personal que el consejo de administración le pidiera explicaciones acerca de los viajes de su esposa en el jet privado de la compañía, que le pagó 360 millones de dólares en los últimos cinco años.

La cultura del jet es consustancial a los CEO. Martin Sullivan, consejero delegado de AIG hasta que la aseguradora fue rescatada de la quiebra con fondos públicos por la Administración de Bush, gastó el año pasado 322.000 dólares en viajes privados o de vacaciones en el reactor de la empresa. Su colega Stanley O'Neal, presidente de Merrill Lynch, cargó gastos de avión y coche para uso particular por 357.000 dólares en 2007. Abandonó la compañía, hoy en manos de Bank of America, tras sufrir las mayores pérdidas de su historia, en octubre del año pasado, llevándose 161 millones de dólares bajo el brazo.

La constitución de ese modelo de dirección de las grandes compañías que otorga plenos poderes y remuneraciones desmesuradas a un grupo limitado de ejecutivos, no sujetos a ningún control efectivo ni a responsabilidad por su gestión, no es reciente.

Comenzó a fraguarse en los años ochenta y noventa, pero se ha consolidado completamente en lo que llevamos de siglo. Los datos no dejan lugar a dudas sobre la desigualdad laboral en la que se mueven estos asalariados de oro: en 1976, la remuneración media de los máximos ejecutivos de las corporaciones estadounidenses era 36 veces superior al sueldo medio de un trabajador de la empresa; en 1989, era 71 veces, y en 2007, cada directivo recibió 275 veces más que la retribución que sus trabajadores, según las cifras de The Institute for Policy Studies and United for a Fair Economy. Este mismo informe revela que entre 1996 y 2006 las retribuciones de los consejeros delegados crecieron un 45%, cuando el sueldo medio del trabajador estadounidense aumentó sólo un 7%.

Lo más sangrante de ese abismo salarial entre gestores y gestionados es que los emolumentos de los directivos poco o nada tienen que ver en muchos casos con los resultados de la empresa que dirigen, a diferencia de lo que ocurre con los trabajadores que, ante la menor dificultad, sólo les queda el camino de la moderación salarial, cuando no directamente del despido.

El consejo de administración de General Motors acordó en marzo pasado elevar el sueldo del presidente de la compañía automovilística, Rick Wagoner, hasta 2,2 millones de dólares, la misma base salarial que tenía antes de 2006, cuando se le recortó el salario dentro del plan de ajuste de costes que puso en marcha la compañía. El consejo acordó también otorgarle bonus y opciones sobre acciones por más de 10 millones de dólares, pese a que la firma de Detroit presentó en 2007 las mayores pérdidas de su historia que motivaron un plan de recorte laboral que afectó a 74.000 empleados, que se irán a la calle sin bonus ni planes de opciones. A los accionistas no le van mejor las cosas. Los títulos alcanzaron esta semana el nivel de 1950.

En materia de despidos, Wagoner ha superado de lejos a su antecesor en el cargo, Roger Smith, a quien el controvertido director de cine Michael Moore le dedicó su documental Roger & me en 1989, cuando cerró la planta de GM de su localidad natal, Flint (Michigan), dejando en el paro a 30.000 trabajadores.

Moore, que a lo largo de toda la filmación intentó sin éxito hablar con Smith, tendría aún más difícil charlar con Wagoner. La casta superior del neocapitalismo, como los brahmanes indios, no tiene que dar cuentas a nadie: ni periodistas, ni jueces, ni gobiernos, ni accionistas, ni impositores, ni contribuyentes. Para tapar los agujeros que ha causado su desastrosa gestión, los Estados han anunciado planes de inyección de fondos públicos por más de un billón y medio de euros que, en último término, saldrán del bolsillo de los contribuyentes.

Pero si alguien piensa que, ante este derrumbe general de la economía, los CEO han entonado el mea culpa y optado por la austeridad, está muy equivocado. Los máximos directivos de AIG se fueron a pasar un fin de semana a Monarch Beach, un exclusivo hotel de California en el que las habitaciones valen 800 euros por noche, para celebrar que el Tesoro estadounidense les había salvado de la quiebra inyectando 85.000 millones de euros de fondos públicos. Según se puso de manifiesto esta semana en la Comisión de la Cámara de Representantes, los ejecutivos de la que fuera la mayor aseguradora estadounidense se gastaron más de 440.000 dólares, incluyendo "manicura, tratamientos faciales, pedicuras y masajes", a costa de los contribuyentes. "Es tan básico como el salario, ya que supone recompensar el trabajo", se justificó el portavoz de AIG, Nicholas Ashoo.

"Sólo cuando la marea se retira, sabes quién nadaba desnudo". Warren Buffet, el financiero estadounidense y el más rico del planeta, suele repetir esta frase para describir la ceguera de accionistas y reguladores respecto a los directivos que gobiernan las empresas a su antojo y con total opacidad, de forma que nadie pueda conocer hasta su marcha la verdadera situación de las cuentas.

El consejo de Washington Mutual, la entidad bancaria que llegó a liderar la concesión de hipotecas en Estados Unidos, modificó en febrero los planes de bonos para sus máximos directivos de forma que pudieran cobrar esos pluses sin tener en consideración el índice de impagados en el negocio hipotecario del banco cuando éste ya se había disparado hasta extremos inadmisibles. Dos meses después, la compañía era adquirida a precio de saldo por un grupo de fondos de inversión. Los directivos cobraron sus bonos al salir de la empresa, al tiempo que 3.000 empleados eran despedidos. El consejero delegado, Kerry Killinger, alegó que de 2006 a 2007 se había bajado el sueldo un 21% hasta los 14,4 millones de dólares.

Un consuelo escaso para los accionistas que habían visto esfumarse más de un 90% de su inversión y que, pese a sus pérdidas, tuvieron que abonar 20 millones de dólares al gran Killinger, causante de su ruina, cuando finalmente decidieron echarle en septiembre pasado. Jean-Paul Votron, consejero delegado de Fortis, cobró un 15% más en 2007. Se le premiaba así por la compra de ABN Amro por 72.000 millones de euros. El banco holandés resultó estar infectado por los activos basados en las hipotecas subprime y llevó a la quiebra a Fortis, que ha tenido que ser rescatado por los Estados de Bélgica, Luxemburgo y Holanda.

La comisión de investigación del Congreso también destapó que Fuld autorizó pagos de 20 millones de dólares a dos directivos de Lehman cuatro días antes de que la firma se declarara en bancarrota.

El experto Graef Cristal, que dirige una revista online dedicada a analizar las compensaciones de los ejecutivos, considera que el fenómeno de la crisis de las hipotecas subprime o basura se explica en gran parte por el sistema de remuneraciones instaurado por los bancos de inversión estadounidenses a sus ejecutivos, a quienes reparten el 50% de sus beneficios, más que ningún otro sector.

Los empleados de los mayores cinco bancos de inversión percibieron 66.000 millones de dólares en 2007, de ellos, 39.000 millones en bonus. Esta cifra arroja una retribución media de 353.089 dólares por empleado, según Bloomberg. Como su sueldo dependía directamente de lo que ganara la empresa, hincharon artificialmente las cuentas, comercializando piramidalmente fondos u otros instrumentos financieros respaldados por los ahora llamados activos tóxicos.

"En Wall Street como en Hollywood, los beneficios tienden a venir en grandes paquetes y todos quieren un trozo. Da igual que se trate de la película Caballero Oscuro (la última de Batman) o de una gran fusión, quien tiene el poder de llevar a la gente al cine o de cerrar un acuerdo puede ganar lo que quiera", dice Cristal.

Contra esta insultante impunidad se han alzado voces desde el ámbito ciudadano y sindical. Curiosamente, la reacción de los dirigentes políticos ha sido más bien tibia. El presidente George W. Bush, empujado por los congresistas del Partido Republicano que veían peligrar su escaño por el clamor popular, se vio forzado a aceptar que los directivos de las firmas rescatadas por su plan de 700.000 millones de euros renunciaran a recibir las indemnizaciones pactadas, propuesta que se incluyó en la reforma del plan tras ser rechazado por la Cámara de Representantes. Así ha sucedido en el caso de AIG, o las financieras inmobiliarias Fannie Mae y Freddie Mac, cuyos presidentes cesados no hicieron valer sus cláusulas de indemnización.

La Oficina Federal de Investigación (FBI) ha abierto una investigación en 26 empresas en busca de posibles irregularidades contables. Y en la Cámara de Representantes se ha constituido una comisión de investigación por la que están pasando los principales responsables del derrumbe.

En Europa, por el momento, sólo meras declaraciones. La canciller alemana Angela Merkel conminó a los directivos de Hypo Real Estate, rescatado de la bancarrota por un grupo de bancos y el Estado, a que respondan con su patrimonio personal. El Gobierno francés obligó a Axel Miller, consejero delegado del banco franco-belga Dexia, a renunciar a la indemnización de más de tres millones de euros que le correspondían según su contrato por dejar ese cargo. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, puso como primera condición para participar en el rescate de la entidad financiera que ninguno de los directivos recibiera indemnizaciones extraordinarias.

Fuera de declaraciones admonitorias y la moralina para electores, ningún país ha anunciado cambios en la legislación para limitar los sueldos de los directivos o definir mejor sus responsabilidades en caso de quiebra.

Todos los intentos por limitar los emolumentos de los ejecutivos han resultado en vano. A mediados de los ochenta, hubo una fiebre de fusiones. Los reguladores advirtieron que muchas de esas operaciones no respondían a ninguna estrategia empresarial sino a las indemnizaciones que recibían los directivos que cerraban los acuerdos. Por eso, impusieron en Estados Unidos un impuesto sobre todas las indemnizaciones que excedieran tres veces el salario anual de los directivos. La única consecuencia fue que los ejecutivos cerraron cláusulas para que las compañías se hicieran cargo de esa tasa. En 1992, la Securities Exchange Commission (SEC), que vigila los mercados bursátiles en Estados Unidos, obligó a las empresas a informar de los emolumentos de sus directivos. No sólo no se avergonzaron de revelar sus ganancias anuales, sino que las han multiplicado por cuatro.

Un año después se intentó poner coto a los sueldos estratosféricos, limitando las deducciones fiscales a un millón de dólares. Se hizo una excepción para las recompensas no dinerarias. Como consecuencia se dispararon las remuneraciones en opciones sobre acciones. Y ya se ha convertido en una moda entre los presidentes de las corporaciones ganar un dólar al año. Los presidentes de

Yahoo!, Apple y Google están en ese club. En 2006, ganaron sólo un dólar como salario base. ¡Y millones de dólares en opciones y bonos!

Los gobiernos piden sacrificios a ahorradores, accionistas y trabajadores para salir al rescate de bancos y aseguradoras a costa de miles de millones de las arcas públicas. Y los culpables de este saqueo no sólo no son reclamados por la justicia, sino generosamente recompensados. Es como si a los asaltantes del tren de Glasgow les estuviera esperando el jefe de Scotland Yard en la estación de Londres para colgarles una medalla. Su botín fue de 60 millones de euros (al cambio actual) y se le llamó el robo del siglo. ¿Cómo llamaremos a las hazañas de los villanos de Wall Street?



Paulson, uno de los nuestros

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, es, hoy por hoy, lo más parecido a un mesías. Le han encomendado salvar el sistema capitalista mediante un plan de inyección de fondos por 700.000 millones de dólares, medio billón de euros, es decir, la mitad del producto interior español. Debe limpiar unas entidades que conoce a la perfección puesto que en 2006, cuando fue fichado por George W. Bush para dirigir el Tesoro, era presidente de Goldman Sachs, el banco de inversión donde desarrolló su carrera durante 40 años.

Cuando dejó la firma, Paulson atesoraba una fortuna de alrededor de 500 millones de dólares, fundamentalmente en acciones, que vendió con fuertes plusvalías. Como secretario del Tesoro, ha tenido que adoptar medidas como el rescate de AIG o Fannie, pero no quiso intervenir en favor de sus antiguos competidores como Bear Stearns o Lehman Brothers, comprados por otras entidades bancarias.

Ahora no le va a quedar más remedio que administrar las firmas donde trabajan sus colegas. De hecho, el equipo encargado de gestionar esos fondos estará integrado sobre todo por ejecutivos de Wall Street, incluyendo los de Goldman. Y es que, Paulson, aunque quiera salvar los ahorros del norteamericano medio, no deja de ser uno de los suyos.

Cifras de las Guerras


Enviado por Mila, desde Perú

Durante el mes de mayo se expuso la muestra fotográfica en Lima "El Mundo visto desde el cielo", promovida por la organización del fotógrafo Yann Arthus Bertrand; es una muestra de hace varios años, pero recién llegó a Perú.... todas, absolutamente todas y cada una son fotos espectaculares; son imágenes impactantes, muchas de ellas cautivadoras por su belleza, otras sobrecogedoras por lo que puedan encerrar de dolor, por el caos, la destrucción.

Entre estas últimas la que más me impresionó fue la del Cementerio de tanques iraquíes en el Desierto de Jahra (Kuwait); las cifras presentadas, aunque del 2003, no han variado tanto así como quisiéramos la mayoría de personas que deseamos la paz desde lo más profundo de nuestro corazón.

Durante la guerra del Golfo Pérsico (entre agosto de 1990 y febrero de 1991) se dispararon 1 millón de municiones de uranio empobrecido. Este sub-producto de la industria nuclear, particularmente denso, puede atravesar el blindaje de los tanques, pero al explotar cada obús de uranio empobrecido dispersa en el aire polvos tóxicos. Esta contaminación es la causante de los síndromes llamados "del Golf" y "de Los Balcanes" e la que además impide acercarse a los 1400 tanques iraquíes abandonados en el desierto de Jahra para reciclar algunas de sus piezas.

En el año 2000, el presupuesto mundial de gastos militares alcanzó el monto de 789 mil millones de dólares.  Mientras Estados Unidos, Europa Occidental, Japón y Australia suman 517 mil millones de dólares por sí solos.

Este grupo de países que constituye, por otra parte, el Comité de Ayuda al Desarrollo, gastó en el año en cuestión (2000) por concepto de ayuda pública destinada al desarrollo de los países más pobres apenas 53 mil 700 millones de dólares, es decir, alrededor de una décima parte del valor total de sus gastos militares.

De acuerdo a datos de la SIPRI 2003, el presupuesto anual de gastos militares mundiales es de alrededor de 100 billones de dólares y la ayuda para el desarrollo alcanza apenas los 60 millones de dólares.

Estadísticas:

  • Se estima que del 2005 al 2006 los gastos militares se incrementaron en un 3.5%, pero ya pasa el 37% entre 1997 y 2006
  • El gasto militar mundial de 2006 equivale al 2.5% del PIB mundial
  • El presupuesto en defensa nacional de Estados Unidos ha aumentado en 53% (en términos reales) entre 2001 y 2006, habiendo sido 381 mil millones de dólares por operaciones militares en Afganistán, Irak y otros lugares
  • En 2006 China fue el cuarto país con más gasto militar en el mundo, superando a Japón (aunque con menor gasto per cápita, en función de la enorme población china)
  • Los 10 países con mayor gasto militar en el mundo son: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, China, Japón, Alemania, Rusia, Italia, Arabia Saudita e India
  • Los gastos militares por regiones se clasifican de la siguiente manera: Estados Unidos 47 %, Europa Occidental 22%, Asia 15%, Oriente Medio 6%, Europa Oriental 3% (pero su gasto se incrementó en 12% entre 2005 y 2006), América Latina 3%, Europa Central 1%, África 1% y Oceanía 1%
  • Entre 1997 y 2006, seis regiones incrementaron en más de 50% sus gastos militares en términos reales: Estados Unidos, Asia Central, Europa Oriental, Oriente Medio, Asia del Sur y África Subsahariana.
Distribuir contenido