Inicio de sesión de usuario

En línea

En este momento hay 2 usuarios y 234 invitados en línea.

Gramola

[info] [popup player]

Comentarios recientes

Recomendados

 
Amnistia Internacional


Firefox 2
 


 
 

 
 
Cuba Española
 
 
 
 
 
 

Enlaces

 
 
 
 
 
 

Me acuerdo de Imanol…


La vuelta atrás, al recuerdo de un valiente luchador que se fue demasiado pronto desde demasiado lejos, me llevó a escuchar de nuevo su canción más bella, más sentida, más sublime: “Ausencia”.

Imanol, nombre popular con el que se conoce a Imanol Larzabal Goñi, nació en San Sebastián (Guipúzcoa, País Vasco, España) en el año 1947. Después de pasar por ETA, de sufrir varios años de cárcel durante la dictadura de Franco, el exilio durante la dictadura, de haber militado en Unificación Comunista y de rondar el PSOE, en el año 2000 tuvo que huír del País Vasco después de casi cuatro años ininterrumpidos de amenazas, agresiones, atentados a sus propiedades, pintadas con su nombre escrito en dianas de tiro, suspensión arbitraria de conciertos, las cobardías de amigos y allegados que no supieron defenderle ni apoyarle, y el total y absoluto desprecio por parte del PNV y el resto de partidos nacionalistas, a raíz de su participación en el homenaje que se le hizo a Yoyes (Dolores Gonzalez Katarain, exdirigente de la organización terrorista ETA, a la que asesinaros sus propios compañeros por haber abandonado la lucha armada) en el año 1986.

Así era él, un hombre vasco de pura cepa, enorme y campechano, un muchachón que jamás tuvo miedo ni reparo en defender sus ideales, primero contra el dictador Franco y después contra la barbarie de los encapuchados etarras que sólo saben usar el 9 × 19 mm Parabellum.

Pese a que su imagen y su lucha contra ETA y su entorno fue usado por algunos de forma indeseable (el PP y sectores radicales de víctimas del terrorismo) para “arrimar la ascua a su sardina”, a estas alturas de la vida ya sabemos distinguir las voces de los ecos… e Imanol era (es) una voz, quizá la más poderosa y valiente de todas las que salieron del País Vasco.

El 25 de junio de 2004, mientras preparaba un concierto-homenaje a los republicanos españoles en Orihuela (Alicante, España), homenaje del que tengo el CD y vídeo de las actuaciones (y faltaba él…), sufrió repentinamente un derrame cerebral, muriendo el día 26 lejos de su tierra, exilado dentro de su propia patria, lejos de sus raíces, olvidado por el mismo pueblo al que él tanto defendió.

De los silencios ignominiosos e inmorales de una parte de la sociedad vasca, sirva de ejemplo el texto que sobre este insigne cantautor publica la página web de un organismo público vasco (la Fundación de Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos) financiado con fondos públicos de todos, incluido yo (y tu, que lees este texto). Si lo queréis leer, entrad en la dirección: Euskomedia – Kultura Topagunea. Ahí podréis descubrir como, después de hacer un recorrido por su vida resaltando, sobre todo, su actividad más nacionalista, los datos llegan justo hasta el año 1986, fecha en la que Imanol participó en el homenaje a Yoyes, la exterrorista arrepentida… y desde esa fecha hasta su muerte (18 años después), nada. Silencio. Ostracismo. Desprecio. Olvido vergonzoso. Miseria moral.

Obviamente, viendo como se comporta un organismo público vasco pagado (también) con mis impuestos, una entidad que debería ser imparcial, neutral y defensora de todos por igual, incluidos los no nacionalistas, entiendo perfectamente que Imanol huyera: vivir así, sin libertad de pensamiento, es imposible vivir.

Su última obra, inacabada, iba a ser un disco de canciones de cuna en diversos idiomas, un reflejo de su cariz más humano y su bonhomía.

El vídeo es un montaje que incluye la hermosísima canción “Ausencia”, escrita a raíz del exilio de Imanol al huír del País Vasco (en el norte de España) a Alicante (en el sur de España), en el que la música va acompañada de las imágenes de uno de los pocos homenajes que le hicieron algunos amigos en San Sebastián, en el año 2008, ya muerto.

Siempre quedará en mi recuerdo su vozarrón insustituible e inolvidable.

Alfredo Webmaster

 

 

Ausencia”, música de Imanol

Letra: Soneto 61 de Félix Lope de Vega y Carpio

Ir y quedarse, y con quedar partirse,

partir sin alma, e ir con alma ajena,

oír la dulce voz de una sirena

y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,

haciendo torres sobre la tierna arena;

caer de un cielo, y ser demonio en pena,

y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,

pedir prestada sobre la fe paciencia,

y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas o negar verdades,

es lo que llaman en el mundo ausencia,

fuego en el alma, y en la vida infierno.

 

 

Sings (Señales), de Patrick Hughes


Jason, un tipo solitario y algo depresivo, es un aburrido trabajador en una rutinaria oficina. Pero un día algo sucede: nace una esperanza.

A través de los cristales de su cubículo, un espacio anodino de una oficina anodina de una empresa anodina, “habla” con alguien que está al otro lado de la calle en otra rutinaria oficina. A partir de ese momento, los días nublados, tristes y monótonos, cambian para él: empieza a sentir ilusión, alegría, amor... sale el sol (en su vida).

Con una trama argumental tan sencilla, Patrick Hughes (de Publicis Mojo) dirigió este delicioso cortometraje para el Schweppes Short Film Festival.

El corto, sin apenas diálogos, es un sombroso canto al amor y al enamoramiento, y una encendida crítica de la falta de comunicación que impera en una sociedad en la que sólo oímos ruidos, sólo sentimos el agobio por un trabajo, que ni nos gusta ni nos motiva, y el sinsentido de ver como se consume nuestra vida sin más alicientes que tratar de llegar a casa cuanto antese, y acostarnos, para… para al día siguiente, otro más, volver a empezar.

El humor que emanan las escenas, la música y el excelente trabajo de los protagonistas del cortometraje, hacen el resto: son 16 deliciosos minutos de ilusión y felicidad.

Where do you find love? If we knew, we would all know where to look. Sometimes all you need is a sign” (“¿Dónde encontrar el amor? Sí sabíamos, todos saben dónde buscar. A veces, todo lo que necesita es una señal “)

Alfredo Webmaster

Sings, de Patrick Hughes (parte I de II)

Sings, de Patrick Hughes (parte II de II)

Ficha técnica

Duración: 16 min

Director: Patrick Hughes

Productor: Victoria Conners-Bell

Escrito por: Patrick Hughes, Karl Fleet y Nick Worthington

Idea: Publicis Mojo

Música original: Dmitri Golovko

Casting: Nick Hamon y Megan D'Arey

Protagonistas: Nick Russell y Kestie Morsaai

 

Cuadernos de México, de Winter & Winter


La referencia al disco de hoy, en concreto 3 discos, me lleva a un sello discográfico de enorme calidad técnica y con un plantel de músicos realmente apabullante.

Decir que la compañía Winter & Winter tiene entre sus artistas exclusivos a personajes de la talla de Paolo Beschi, Allen/Haden/Motian (Charlie Haden, Paul Motian y Geri Allen), Dave Douglas, Steve Coleman, Arcado String Trio, Theo Bleckmann, Forma Antiqva, La Gaia Scienza, John McLaughlin Trio, Barbara Sukowa, Trío Tesis, Voches de Sardinna, Cassandra Wilson o Uri Caine, es todo un signo de distinción, calidad, prestigio y exclusividad. Además, todos los CD’s editados por esta empresa vienen en cajas especiales construidas con material reciclado, con una gran calidad de acabado y enorme profusión de datos, fotos, anexos, etc., lo que permite una mejor y más completa aproximación a los artistas.

El disco de hoy, titulado “Cuadernos de México”, es el resultado del viaje realizado a ese país en el año 2004 por Mariko Takahashi, Günter Mattei (arte gráfica y diseño), Andrés Mayo (sonido) y Stefan Winter, para grabar y tratar de plasmar disco las raíces más raciales de la música de ese país. El viaje les llevó desde Mexico DF a Xalapa, de Puebla a Veracruz, a Jaltipan, Juchitan, Oaxaca y Salina Cruz.

La música popular mexicana más conocida, el mariachi, sólo es una pequeña parte de estos discos: Mexico es una auténtica cornucopia de tesoros musicales poco conocidos, que incluye boleros, fandangos, marimbas, canciones de peñas y farra, tonadas infantiles, cri cri, etc.

Las canciones que incluí en la Gramola dentro del apartado Música mexicana II, son todas las de este trabajo en el orden que figuran en la edición de Winter & Winter, y las incluí con la finalidad de intentar dar a conocer a maestros de las músicas populares procedentes de lugares remotos de México.

Las canciones están interpretadas por Honorio y Luana, Híkuri, Los Campechano (interpretando un auténtico zapateado), Ricardo Penny Guillfa, Gúugu Huíini, Son De Madera, Al Golpe del Guatimé, Cándido Zárate Regalado Chedro, Banda Musical "Don Pepe", Duo Xavizende, Colibrí, Los Caminantes, Binnigula'sa', El negro Ojeda, Marimba Nandayapa y Susana Harp.

Las canciones que oiréis, son las siguientes:

1. Cielito Lindo [Quirno Mendoza]

2. María Bonita [Augustín Lara]

3. La Petrona [trad.]

4. Sones chiapanecos [trad.]

5. Mi amor por ti [M. Pous]

6. La bruja [trad.]

7. Que me lleve la tristeza [M. Alejandro]

8. El Negro Ojeda habla

9. Mi México [Salvador "Chava" Flores]

10. Cleto el Fufuy [Salvador "Chava" Flores]

11. Albur de amor [Alfonso Esparza Oteo]

12. Las calles de DF

13. Semejanzas [Palmerín/de Arvida]

14. Puruxón Cahuicia [Manuel Sous]

15. Nunca [Cárdenas/López Mendez]

16. Ella [Casanova/Bacil]

17. El metro de DF

18. Veracruz [Augustín Lara]

19. Son Alegre [trad.]

20. El Buscapié [Son trad.]

21. Guatimé [José A. Gutiérrez Vázquez]

22. Zapateado [trad.]

23. De puro ardor [Honorio Robledo]

24. La Morenica y la Morena [trad.]

25. La Iguana [trad.]

26. Sólo a ti te quiero [Jesús "Chuy" Rasgado]

27. Gúugu Huíini [Eustaquio J. Girón]

27. El pájaro cú [trad.]

29. La Bamba [trad.]

30. Solo de Guitarra [trad.]

31. El Coco [trad.]

32. La Sarna [trad.]

33. Tierra de la muchacha bonita [Che Dró]

34. Pasión Gola [Che Dró]

35. Tata Chenze [Che Dró]

36. La Petenera [Fernando Salinas]

37. La Sandunga [Fernando Salinas]

38. Reina [Fernando Salinas]

39. Homenaje a Saúl Martínez [Fernando Salinas]

40. Teatro callejero

41. La llorona [trad.]

42. Gorrión hermoso [Son regional]

43. Corazón vacío [Jesús "Chuy" Rasgado]

44. Organillo

45. El Amuleto [Álvaro Carrillo]

46. La Martiniana [Andrés Henestrosa]

47. Xquenda [M. Reyes Cabrera/Ta Rey Baxa]

48. Tuxa Ndoko [trad.]

49. Soliluna [Víctor Martínez]

Los 3 discos nos permiten hacer un recorrido muy completo sobre las muchas variantes del folclore mexicano, en su vertiente más popular.

Espero que lo disfrutéis igual que lo disfruté yo.

Alfredo Webmaster

 


Referencia de Stephanie Marshall para este trabajo

Hace unos diez años el interés de Mariko Takahashi por la vida y obras de Frida Kahlo inspiró a Stefan Winter a investigar acerca de Méjico y el arte y la música mejicanas. Ambos deseaban descubrir la tierra de la gran pintora y de su marido Diego Rivera, quienes se cuentan entre los personajes más famosos del DF (Ciudad de México) de la primera parte del último siglo. Las expresivas imágenes mexicanas de la fotógrafa italiana Tina Modotti, que vivió allí con Man Ray, fueron otra razón para visitar este asombroso país entre la frontera de Estados Unidos por un lado y Latinoamérica por el otro.

Así que en marzo de 2004 Mariko Takahashi, Stefan Winter, el artista gráfico Günter Mattei y el ingeniero de sonido Andrés Mayo visitaron Mexico para descubrir y grabar su atmósfera, su sonido y su música, y realizar un “audio film” acerca de la tierra ancestral de Diego Rivera. En este equipo se conocían bien todos: -cinco años atrás estuvieron juntos en Cuba para realizar el diario de apuntes musicales Cuadernos De La Habana... A comienzos de 2004 Stefan Winter pidió a Andrés Mayo que contactase en México con músicos locales. Conoció a Susana Harp, una maravillosa cantante con un conocimiento increíble acerca de la escena musical mexicana. Harp vive en DF; la película Frida Kahlo fue rodada en su propia casa, en donde se reúnen músicos y grupos a tocar música mexicana: Colibrí, Los Caminantes, el gran cantante Negro Ojeda y, desde luego, Susana Harp y su propio conjunto.

Susana puso a Stefan Winter en contacto con Marimba Nandayapa, el grupo de marimbas más famoso de México. Marimba Nandayapa interpreta las canciones populares Cielito Lindo y María Bonita en el acto de apertura de esta producción: la obertura. Y con el Negro Ojeda comienza el viaje: canta y cuenta su historia de Méjico y la música mejicana: “¡Ok! Vamos. ¡Comienza a grabar! Quiero que esto quede grabado para que no se olvide. Por las cosas horribles que están sucediendo en este país, en el mundo.

En este momento, cuando mi país va hacia una crisis social, canto esta canción de un compositor mexicano cuyo nombre es Salvador “Chava” Flores. Él habla de un Méjico bastante idealizado, pero es esa visión de Mexico lo que nos sostiene, lo que nos hace seguir. ¡Si Mexico aún existe hoy como nación, es gracias a gente como “Chava” que compusieron canciones como esa (Mi México), para mantener vivo en nosotros el sentimiento de que puede haber un Mexico mejor! Creo que podría cantar ahora esa canción, porque si no empiezo a cantar me vencerán las emociones profundas...

Quiero que me graben, quiero grabar el sentimiento de Mexico y quiero que nunca sea olvidado el sentimiento auténtico de Mexico”. “Su” Mexico está vivo. Sonidos de la calle, gente tocando el organillo, música de banda, sirenas de policía, campanas de iglesia: música, música auténtica que no es bien conocida más allá de sus fronteras...

El equipo abandona Ciudad de México para ir al campo: a Xalapa, Xico, Veracruz, Santiago Tuxtla, Jaltipan, Juchitan, Oaxaca, y vuelta a DF para grabar una selección muy especial de música y grupos; a formar parte de fiestas en las que suena el Fandango durante toda la noche, con el típico Zapateado; a escuchar a Colibrí; a Son de Madera; a Al Golpe del Guatimé; a Matanga; a Hikuri; al hombre-espectáculo Pancho Tina; al grupo de niños Gúugu Huíini tocando con tambores y flautas una música muy parecida a los sonidos que se escuchan en el carnaval de Basilea en Suiza (RäDäBäng); a Los Campechano; a la familia de músicos de la ciudad de Santiago Tuxtla, que nunca habían registrado su música; al famoso grupo Los Cojolites; al magnífico cantante Che Dró con sus propias composiciones; al Dúo Xavizende y la Banda Musical Don Pepe.

El viaje comenzó en casa de Susana Harp y en su casa concluye, con su propio trío. Al final nos queda el regusto de haber compartido una hermosa experiencia, un descubrimiento excitante de muchas facetas de una música que creíamos conocer y que sin embargo se revela en toda su espontánea frescura; un viáje iniciático, lúdico y gozoso como todos los que nos propone el genial Winter, al corazón de una de las tradiciones musicales más ricas, por mezcladas y versátiles, del mundo. No se lo pierdan.



¿Cómo funciona la Gramola?

El módulo de la Gramola está situado arriba, en la parte de la derecha de la página. En ese módulo tengo incluidas las canciones de los grupos musicales que deseo que conozcáis.

Podéis escuchar la música más cómodamente con las instrucciones que os doy a continuación:

- Lo primero, pulsad el botón extensible que está a la derecha en la parte alta de la Gramola, en el espacio en donde figuran los nombres de los grupos musicales.

- Al pulsar el botón aparecerá una lista de grupos: Arias de ópera, Arias sacras, Cowboys Junkies, Eva Cassidy, Flamenco y jazz, Fabrizio de André… hasta llegar al final, a Villancicos y danzas criollas.

- Situad el ratón encima del cantante o grupo que deseáis oír; a continuación pulsad encima del nombre elegido.

- Una vez que esté pulsado el nombre, el navegador se actualizará automáticamente y la Gramola se posicionará en el cantante o grupo que habéis elegido.

- Y ahora viene lo más importante: pulsad en donde dice “Popup player”. Al hacerlo, se abrirá una pequeña ventana de navegador que os permitirá escuchar la música y al mismo tiempo seguir leyendo el blog de forma independiente.

- Obviamente, yendo de grupo en grupo podréis escuchar toda la música que seleccioné.

Avances científicos: comer “chochos” es muy bueno para la salud


Chochos secos

Chochos de aperitivo

Todo el mundo hablaba (hablábamos) de ello, de lo rico que estaban, de lo delicioso que era meterlos en la boca, de lo increíblemente placentero que resultaba sentirlos en la lengua… lo que antes sólo imaginábamos, ahora está demostrado científicamente: comer “chochos” es muy saludable.

Un estudio realizado por científicos españoles del Instituto de la Grasa -perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)- y de la Universidad de Sevilla, acaba de revelar el alto valor nutricional de estas leguminosas (de las variedades ‘Lupinus luteus’, ‘L. hispanicus’ y ‘L. Cosentinii’) en el trabajo publicado en la revista ‘Food Chemistry’.

El estudio resalta que este alimento “se caracteriza por su alto contenido en proteínas y fibra, además de ser un importante antioxidante”; sus proteínas son, además, “de gran calidad”. Son muchas las propiedades de este vegetal, puesto que también ayuda a equilibrar los aminoácidos.

Según informó Vioque, responsable del grupo científico, a los altramuces salvajes del sur de España y las legumbres se les ha venido llamando “la carne de los pobres”, ya que en países donde no se tiene acceso a ella para un consumo continuado, como en la India o México, se consumen gran cantidad de legumbres, pues sus valores nutricionales pueden compensar la poca ingesta de carne o pescado.

O sea, que ya sabes: a la hora del aperitivo, en los momentos ociosos del día, antes de acostarte, al levantarte o cuando necesites sentir mucho placer en tu boca, cómete unos “chochos”.

Alfredo Webmaster

¡I M P O R T A N T E!

 
 
Acabo de descubrir que había un horror (error) en la Gramola, en concreto en las canciones incluidas en el apartado México: “Posromanticismo mexicano – Antología de obras para voz y piano”.
Tendré que rehacer el escrito, dar de baja las canciones mal incluidas y volver a subir las correctas al servidor.
Dada la complejidad del trabajo, no sé cuánto tiempo me llevará... pero intentaré solucionarlo cuanto antes.
Perdón, perdón, perdón y perdón.
Alfredo Webmaster
 

Los humoristas no se ríen


Por Manolo Saco para publico.es, 23/08/2010

En Brasil se han echado a la calle los humoristas porque las autoridades han prohibido por decreto divulgar, en emisoras y periódicos, imágenes o afirmaciones que puedan “denigrar o ridiculizar” a cualquiera de los candidatos a la presidencia del país en las próximas elecciones del 3 de octubre. Inexplicable. Ahora que en nuestra Antena 3 comienza “El club del chiste VIP”, con los políticos trabajando de humoristas (oficialmente, por fin), los brasileños caminan con el pie cambiado y pretenden destruir el espejo en el que mirar las miserias de los mandatarios públicos, ese espejo del Callejón del Gato que es el humor, que no tiene piedad de famas y cuyo contacto todo lo corroe.

Lo que demuestra que el miedo a la crítica no es privativo de sociedades dictatoriales o totalitarias. Basta con rascar en la piel de países como Italia o Venezuela para comprobar que las restricciones a la libertad de opinión y crítica son un recurso recurrente, con el empleo de los más variados y peregrinos argumentos, y siempre por nuestro bien, por supuesto.

Nuestro viejo régimen era un especialista en el asunto. Obreros y estudiantes en huelga pasaban a ser delincuentes comunes por orden administrativa, los detenidos se suicidaban sospechosamente tirándose de las ventanas de dependencias policiales, los grupos de resistencia armada de la posguerra, el maquis, eran simples bandoleros, y todo opositor al régimen formaba parte de una confabulación judeo-marxista-masónica, pagada por un inagotable tesoro guardado en algún lugar de Moscú, que tenía como objetivo la destrucción de España a golpe de talonario.

Para aquel régimen, hasta los homosexuales, “que apenas existían”, por cierto, eran delincuentes peligrosos a los que se les aplicaba la reformada “Ley de vagos y maleantes” nacida en la República. Hay “delitos” y situaciones que ciertas sociedades no pueden consentir, así que mejor es que no se hable de ellos. La Ley para la Seguridad del Estado de 1941 intentaba poner coto al “menosprecio público de las más esenciales prerrogativas de la autoridad”.

En ese caldo de cultivo fascista, el humor tuvo que hacerse “blanco”, libre de toda crítica pública y política, al que se permitía antes un leve desahogo de cierta tensión sexual que la más leve crítica a la autoridad, fuese política, religiosa o militar, por supuesto. Pero como el censor (y de esto yo sé mucho, os recuerdo que soy un aprendiz de censor) se distingue sobre todo por su torpeza de criterio y su incapacidad absoluta para el humor, las publicaciones acudieron al recurso humorístico para burlar a los censores, siempre preocupados por lo mismo, como mi confesor. La Codorniz, “la revista más audaz para el lector más inteligente”, llegó a representar un instrumento de propagación de rumores que la prensa del régimen no podía ni mencionar. Más tarde, en el franquismo declinante, revistas como Triunfo, Cuadernos para el diálogo o Cambio16 hicieron un ejercicio soberbio de redacción para “escribir y leer entre líneas”, esas líneas que el estúpido censor era incapaz de comprender. Como el dios de Einstein, escribíamos derecho sobre renglones torcidos.

En Venezuela, que se ha revelado como uno de los países de Latinoamérica con mayor índice de asesinatos, muy por encima de las ya míticas cifras de Colombia o México, el gobierno intentó torpemente censurar los datos recolectados por su Instituto Nacional de Estadísticas prohibiendo publicar “fotos, informaciones y publicidad” sobre violencia, sin duda porque la situación de caos e inseguridad que reflejaban esos datos no encajaban bien con la situación idílica de la revolución bolivariana. No lo han conseguido gracias a un tribunal que anuló en parte la orden gubernamental.

Un traspiés, no más. Como sabéis, allí el humor en la información lo pone directamente el presidente Hugo Chávez en su programa televisivo. Si aquí, en una dictadura, conseguimos torear a los tribunales con el recurso del humor, ¿qué tribunal podrá resistirse al ingenio del líder de la revolución democrática bolivariana?

 

El concepto “cultura”


La cultura, como concepto, es complicada de definir: hay demasiadas cosas a las que llamamos “culturales”, pero la mayoría de ellas no lo son.

Según la RAE, cultura es el “Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo”.

Después de leer la definición oficial de cultura, bastante ajustada a lo que podríamos considerar nosotros como tal, queda claro que algunas actividades, que ciertos ambientes consideran como “culturales”, no lo son. En realidad, esas, llamémosles actividades, son el reflejo de una enfermedad demasiado arraigada en importantes capas de la población de mi país (y de muchísimos otros), enfermedad de efectos degradantes, aberrantes, indecentes e indignos. En resumen: una enfermedad acultural.

Que la Asociación de Mujeres “Virgen de Belén”, de Carrión de los Condes (Palencia, España), considere como “excursión cultural” acudir en masa (se entiende que femenina), con un bocadillo en la mano, a la grabación de un programa de televisión (“Sálvame Diario”), me parece absolutamente descabellado, pero hacerlo, además, a una de las bazofias mas ignominiosas que se pueden visualizar en ese engendro llamado Telecinco, es a todas luces un despropósito de magnitud superlativa.

Que una asociación en la que está englobado ese maremágnun de personas que tienen como único objetivo de vida tener a punto las lentejas, acepte como cultural algo así, además de preocupante para la salud mental de las susodichas, es una terrible noticia para la salud democrática de un país.

Sólo de pensar que el destino de mi país está en el voto que puedan depositar en las urnas las miembras de la Asociación de Mujeres “Virgen de Belén”, me produce escalofríos.

Sólo de pensar que la política económica de mi país la van a regir señores que puedan ser elegidas por personas así, además de escalofríos me produce una profunda pena y desasosiego.

Sólo de pensar que algunas guerras o invasiones las van a decidir personajillos que fueron elegidos por forofas/os de programas como “Sálvame Diario”, seguidoras/es de Belén Esteban o creyentes en esperpentos como la Bruja Lola (o Rouco Varela, que lo mismo da), además de ser una anomalía democrática, es un atentado contra la dignidad humana.

¡En qué manos estamos! ¡Cómo darle una pistola cargada a un niño!

Alfredo Webmaster

 

Torres Reserva Real 2003


Bodega: Bodegas Torres

D.O.: Penedés

Tipo: Tinto

En las cenas de despedida del verano que celebro casi todos los años con unos compañeros de empresa (y aún así amigos, jejeje) residentes en Madrid, solemos aprovechar el momento para darnos un sonoro (y pantagruélico) homenaje. Y este año no iba a ser menos.

Además de disfrutar con algunos de los mariscos de mi Galicia (sin lugar a duda, los mejores del mundo) o de las maravillosas carnes de ternera gallega (también, de las mejores del mundo), aprovechamos para tomar dos vinos de altísimo nivel y prestigio. El primero de ellos, un Torres Reserva Real 1997.

La saga familiar Torres está profundamente enraizada en la elaboración de vinos en España y, desde hace algún tiempo, en otras zonas del mundo: hace más de 130 años que empezaron su actividad en el Penedés catalán.

En el año 1850, Jaime Torres Vendrell emigró a Cuba, donde se enriqueció gracias al negocio petrolífero y marítimo. En 1870 regresó a su tierra, a Vilafranca del Penedès, donde construyó la primera bodega en la que instaló una cuba de almacenamiento de vinos con una capacidad de 600.000 litros, la más grande del mundo durante muchísimos años. Durante la guerra civil española (1936/1939), la bodega fue totalmente destruida durante un bombardeo.

Tamaña desgracia, que para muchísimos bodegueros significó el fin de sus negocios, para Miguel Torres Carbó, heredero del fundador, fue el inicio de nuevos retos: además de reconstruir la bodega, incluso más grande y moderna, dejó de elaborar vinos a granel para dedicarse a la venta de vinos embotellados, de marca, su marca.

Y de ahí… y de ahí hasta donde están ahora: bodegas en el Penedés, el Priorat, la Rioja y Ribera del Duero, en España; en Chile, en USA, en Sudáfrica y Australia; exportación a 140 países; vinotecas en Barcelona, Santiago de Chile y Shanghai.

El vino que tomamos como base de la cena fue el majestuoso Torres Reserva Real 2003, elaborado con las uvas procedentes de la zona de Santa Margarita de Agulladolc, una finca de muy baja producción pero elevadísima calidad, producto de la propia naturaleza de los suelos, profusamente pizarrosos y porosos.

Este vino tiene su origen en la visita que hizo a la bodega el Rey Juan Carlos I, en el 125º aniversario de la fundación de la empresa. Dice la “leyenda”, que el vino que probó, elaborado con uvas de las variedades cabernet sauvignon, cabernet franc y merlot, mezcladas sabiamente por el etnólogo de la bodega, fue tan aplaudido por el monarca español, que Miguel Torres decidió sacar una nueva línea de caldos con ese nombre: Real.

Este vino posee un seductor e intensísimo color caoba, marcado por su gran crianza. Su aroma es sumamente atractivo, lleno de matices. En boca es potente, poderosísimo, con gran concentración de taninos. Y su persistencia, increíblemente fuerte, para guardar en la memoria.

Precio: mejor ni recordarlo…

Valoración calidad/precio: 9,5 / 10 (mejor si olvidamos el precio)

Alfredo Webmaster

 

Jorge Ordóñez & CO. Nº 3 Viejas viñas


Bodegas: Bodegas Ordóñez & Co

D.O: Málaga

Tipo: Blanco dulce

Los vinos de la Bodega Jorge Ordóñez & Co. nacen en el corazón de la Axarquía, en las tierras altas de Málaga, una región accidentada donde crecen las cepas en pronunciadas pendientes.

A diferencia de la bodega citada en la referencia anterior (Bodegas Torres), en esta zona geográfica se cultivan vinos desde la época de la dominación del Imperio Romano, en el año 218 a C. y el siglo V.

El cultivo sobrevivió a duras penas, pese a las prohibiciones coránicas de no consumir vinos, a la dominación árabe de más de siete siglos.

Nuevamente, recobró fuerza con la reconquista de España por los Reyes Católicos, época en la que se fundo la Hermandad de Viñeros, un gremio que velaba por la correcta elaboración de sus vinos y que hoy aún persiste, transformada en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen.

Pese a que a mí ni me sonaba el nombre de Bodegas Ordóñez & Co., supe durante la cena que este bodeguero es uno de los mayores exportadores de vinos a Estados Unidos: sorprendente.

La firma cuenta con un socio de excepción: el bodeguero austriaco Alois Kracher. Gracias a esa fusión de dos estilos de hacer vinos, el de Ordóñez y el de Kracher, nacieron los vinos que ahora podemos disfrutar con la vinificación de las antiguas uvas pasas, de consumo en seco y desecadas.

El Jorge Ordóñez & CO. Nº 3 Viejas viñas es un 100% moscatel de alejandría, de color amarillo pajizo y unos deliciosos reflejos dorados. En nariz es muy elegante, con unos equilibrados aromas tostados, muy afrutado, de frutas bien maduras. En boca es dulce pero a la vez fresco, untuoso, y un retronasal muy largo.

Precio: igual que el vino anterior, ¿Para qué recordarlo…?

Valoración calidad/precio: 9, 1 / 10

Alfredo Webmaster

 

Recetas Falsarias: Solomillo al roquefort (en ausencia de solomillo)


Ahora sólo faltaba que no tener solomillos en casa nos fuera a impedir hacernos un solomillo al roquefort: ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Así que dejemos a la vaca rumiando en paz y , lata en ristre, dispongámonos a preparar este solomillo impostor que respetará la integridad de nuestros bolsillos, nos alegrará el paladar y la vista, si comemos en solitario, y llenará de pasmo y admiración a nuestros no por queridos menos gorrones invitados, si tenemos visitas.

Rico y vegetariano, porque como todo el mundo sabe, el cerdo, en su intrínseca belleza, es casi como una florecilla del bosque.

Eso sí, en las primeras citas amorosas, no es recomendable agasajar a la amada con un ramo de cerdos: mejor las flores.

Ingredientes: 1 lata de magro de cerdo (de esas de aspecto más o menos triangular, en este caso Apis, 1,65 €), 1 cuña de queso roquefort, 1 pimiento del piquillo, salsa Perrins, leche evaporada Ideal, aceite de oliva virgen extra.
Preparación: para perpetrar esta receta lo primero es conseguir que el jamón de lata adquiera forma de solomillo. En mi caso, he cogido un vaso de un tamaño aproximado a la pieza de fiambre, lo he puesto en el centro y he presionado. Luego con ayuda de un cuchillo he sacado la pieza, que tenía ya un adecuado y solomilloso aspecto. Hecho esto, cortamos la carne por el centro, dividiéndolo en dos discos iguales. Y puestos ya al lío, cogemos el pimiento del piquillo y lo calentamos en la sartén, con un poco de su aceite. Se reserva en un plato, se añade un poco de aceite de oliva a la sartén y se doran un poco los discos de jamón. Unas gotas de salsa Perrins cuando veamos que está cogiendo color, ayudará a que nos queden más dorados. Pura coquetería, en realidad. Sobre una de las piezas de carne colocamos el pimiento (cortadito en tiras, si queremos) y lo cubrimos con la otra parte. Puesto en un plato, calentamos un poco de queso roquefort en un cacillo con un poco de leche evaporada Ideal (procurando que el queso quede bastante entero, que luego le da más prestancia al invento) y lo echamos sobre la carne. Un poco engorroso de contar, pero sencillísimo de hacer.

 

Algunas aclaraciones y precisiones (que no debería tener que hacer…)


1 – Hoy no es mi cumpleaños. Sí bien es cierto que hoy es día 28, también lo es que estoy de aniversario sólo una vez al año, y siempre en el mismo día: el 28 de septiembre. No pienso cambiar la fecha de mi onomástica, y menos para adelantarla un mes. Agradezco muchísimo todos los mensajes, llamadas, correos y SMS que me están llegando desde las 3 de la madrugada (¡menudas horas!) de hoy, pero las felicitaciones llegan excesivamente pronto: ¡¡Falta un mes!!

2 – Pese a que creí que no era necesario decirlo (presuponía en vosotros/as una sana capacidad para el sarcasmo y la ironía), quiero aclarar, de una puñetera vez, que lo que escribí sobre la Barbie cincuentona el pasado 28 de agosto, es sólo lo que es: humor, humor, humor y más humor. Si alguien se sintió ofendido/a por eso, además de no tener motivos para hacerlo, debería saber que yo ya pasé los cincuenta y que ya no tengo la línea que tenía a los 18, a los 20 o a los 30 años: el tiempo, que es bien jodido, deja señales inexorables de su paso por nuestra anatomía… Que no se os olvide: ¡El paso del tiempo nos afecta a todos y todas, sin excepción!

3 – Publiqué nuevas fotos en "Quién es Alfredo", todas ellas del pasado 8 de agosto, durante la fiesta de cumpleaños de mi padre.

4 – Como podréis comprobar, estoy actualizando algunas antigua entradas del blog. ¿Por qué motivo? Por que en esos escritos desapareció, “gracias” a la mala hostia de un h… de p…, los vídeos que los acompañaban. En estos últimos días estoy volviendo a subir, para vuestro disfrute, los vídeos eliminados, y aprovecho la desgracia para actualizar o reformar los textos originales.

5 - Pudiera suceder que por un problema de copyright algunos vídeos subidos no se puedan ver. Si alguien tiene interés en contar con esos vídeos y verlos cómodamente en su computador, me los puede pedir mandando un e-mail a: alfredo@musicayvino.com.

Alfredo Webmaster

 

"Marieta", por Javier Krahe


En una de las muchas entradas del blog, incluí un comentario sobre una de las canciones de la Gramola, en concreto “Marieta, canción interpretada en español por Javier Krahe, sobre el texto y música de Georges Brassens.

Este tema, una sarcástica y divertida sátira de la inoportunidad e incapacidad de estar en el lugar justo en el momento indicado, es la demostración de que llegar tarde es una lata, sobre todo cuando se trata de conquistar a una mujer tan “viva” como Marieta.

Como detalle curioso e innovador de esta canción en la realidad de la España de la postdictadura del generalito Franco, fue que cuando la cantó Javier Krahe por primera vez en TVE, se atrevió a soltar unos sonoros “gilipollas”, algo inaudito y nunca oído en un medio de difusión público.

Esa supuesta (sic) desfachatez causo cierto revuelo y destemplados comentarios entre las castas intocables del antiguo régimen, en las impúdicas y fascistas mentes de políticos que se escandalizaban por que alguien dijera gilipollas (palabra aceptada por el RAE), pero que no se horrorizaran ante los asesinatos masivos de sus guías espirituales, el generalito Franco y Adolfo Hitler.

Así era la España de entonces… la España que algunos quieren que olvidemos bajo el silencio miserable de castigar a jueces (véase el caso de Baltasar Garzón, lo que le está pasando por desenmascarar los atropellos fascistas) que pretenden purgar las penas de esos miserables.

Como dato curioso del vídeo de la canción “Marieta” que podréis observar a continuación, fijaron en cómo se entremezclan imágenes de una actuación actual de Javier Krahe en Sala Galileo Galilei de Madrid, con las de la actuación en la mítica Sala Mandrágora, también de Madrid, a principios de los años ochenta (1981), acompañado de Joaquín Sabina y Alberto Pérez. ¡Qué tiempos!

Alfredo Webmaster

 

Y yo que fui a rondarle la otra noche a Marieta:
La bella la traidora, había ido a escuchar a Alfredo Kraus...
Y yo con mi canción como un gilipollas, madre.
Y yo con mi canción como un gilipollas.

Y entré con el salero al comedor de Marieta:
La bella, la traidora, ya estaba acabando el flan...
Y yo allí con la sal como un gilipollas, madre.
Y yo allí con la sal como un gilipollas.

Y cuando por su santo le compré una bicicleta:
La bella, la traidora, ya se había agenciado un Rolls...
Pegado al manillar hice el gilipollas, madre.
Pegado al manillar hice el gilipollas.

Y le llevé una orquídea a nuestra cita en la glorieta:
La bella se besaba con un chulo ¡y apoyada en un farol...!
Y yo allí con mi flor como un gilipollas, madre.
Y yo allí con mi flor como un gilipollas.

Y cuando ya, por fin fui a degollar a Marieta:
La bella, la traidora, de un soponcio se me había muerto ya...
Y yo con mi puñal como un gilipollas, madre.
Y yo con mi puñal como un gilipollas.

Y lúgubre corrí al funeral de Marieta:
A la bella, la traidora le dio por resucitar...
Y yo con mi corona hice el gilipollas, madre.
Y yo con mi corona hice el gilipollas.

 

 

Ismael Serrano, una voz para la lucha


La música es un maravilloso vehículo sonoro, el medio más usado para expresar sentimientos, ilusiones, amor… o desamor.

A veces nos alegra, otras nos hace soñar, algunas nos entristece, otras nos atormenta. Hay músicas para oír, para bailar, para tararear, para dormir, para relajar… e incluso hay músicas para luchar.

Entre esas músicas y músicos con ganas de luchar está Ismael Serrano, un joven de 35 años, madrileño, reivindicativo, militante de izquierdas, luchador. Un músico que supo beber de los grandes maestros pero aportando nuevas ideas, nuevos sonidos y letras: Serrat, Sabina, Aute, Pablo Milanes, Víctor Manuel, Silvio Rodríguez, Amauri Pérez, Pablo Guerrero, Paco Ibañez... y tantos otros que con sus cantos nos ayudaron a imaginar un mundo mejor.

De su primer CD, “Atrapados en azul”, es esta canción: “Papá, cuéntame otra vez”, un poema de amor y desamor por las causas perdidas del padre, de su padre, un texto en el que me siento reflejado, partes de la letra de la canción son testimonio de cosas que viví en mi juventud. Pero también es la constatación del desanimo por las derrotas, de la tristeza por no haber conseguido la victoria final en una lucha desigual que siempre ganan los mismos.

Me gusta la forma que tiene Ismael de presentar la canción al público. La empieza con una arenga que dice: "Esta canción va para ti... para los que estáis aquí, para los ausentes, por tantos años, por acercarme a la certeza de que otro mundo es posible. Porque vosotros sabéis como yo, que los que antes de ayer morían en Vietnam, ayer lo hacían en Bosnia, y hoy lo hacen en Bagdad. Canta conmigo ‘Papá cuéntame otra vez’"

Igual que Ismael, seguiré imaginando la victoria final: sé que tenemos la razón.

Alfredo Webmaster

 

Papá, cuéntame otra vez, de Ismael Serrano

Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito

de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,

y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,

y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.

 

Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis

estropeando la vejez a oxidados dictadores,

y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona

en aquel mayo francés en los días de vino y rosas.

 

Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita

de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,

y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,

y como desde aquel día todo parece más feo.

 

Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada

y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,

al final de la partida no pudisteis hacer nada,

y bajo los adoquines no había arena de playa.

 

Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba

se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,

y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,

pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.

 

Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,

que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,

sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:

las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.

 

Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.

Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

 

Los Secretos: treinta años de vida


"Éste el primer concierto, del año uno de los próximos 30 años". Con esta frase Alvaro Urquijo comenzó el recital de celebración de los treinta años de Los Secretos, concierto que se celebró en la Plaza de Las Ventas (Madrid) hace dos años.

Los Secretos son parte de mi vida sonora, los compañeros de muchos espacios de mis tiempos pasados y presentes,  y Enrique Urquijo, fallecido en 1999, mi prototipo de artista honrado y comprometido, y, por esos mismos motivos, infeliz.

A él y a su recuerdo le dediqué una entrada el 20 de octubre del 2007 (que actualicé el 21 de agosto de 2010: siempre hay que volver a Los Secretos); a él y a los componentes actuales del grupo, después de 30 años de música, hoy les dedico este escrito y este vídeo que incluye una de sus canciones más hermosas, "Agárrate a mi, María", compuesta por Enrique pensando en su hija María.

A Los Secretos los espero volver a ver dentro de 30 años y sueño con que después de 30 años más, sus canciones me sigan conmoviendo.

Alfredo Webmaster

Posdata: En la Gramola tenéis la opción de escuchar más música de este grupo. Vale la pena oírles de nuevo.

Otra posdata: desgraciadamente, el vídeo que incorporo es de una actuación reciente cantada Álvaro Urquijo. La versión de su compositor Enrique Urquijo, que antes se podía ver, se perdió entre los vídeos que el h... p... me borró.

 

 

Estoy metido en un lío
y no sé como voy a salir
Me buscan unos amigos
por algo que no cumplí
Te juré que había cambiado
y otra vez te mentí
Estoy como antes colgado
y por eso vine a tí.

Abrázame fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir.


Agárrate fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.


Mañana cuando despiertes
estaré lejos sin ti
No creo que pase nada
de otras peores salí
Si acaso no vuelvo a verte
olvida que te hice sufrir
No quiero si desaparezco
que nadie recuerde quien fui.


Agárrate fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir.


Agárrate fuerte a mí, María
Agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.


Agárrate fuerte a mí, María
Y no llores más por mí
Volveré a por ti algún día
y escaparemos de aquí.


Agárrate fuerte a mi, María
Agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

 

 

"Tiramisú de limón", de Joaquín Sabina



Del nuevo disco de Joaquín Sabina, “Vinagre y rosas”, hoy incluyo esta hermosa canción.

El tema empieza con el sonido típico de una balada romántica y cierto aire porteño, con reminiscencias de acordeón, con Joaquín tocando la guitarra acústica y recitando palabras que dejan entrever que podría haber un final feliz: “Acórtate la falda nueva; despiértate al oscurecer; túmbate al sol cuando llueva; no desordenes mi taller”.

Poco a poco van entrando los componentes del grupo madrileño Pereza, Leiva y Rubén… y la balada coge fuerza roquera y vibra con desánimo y dolor, de huída en pos de la libertad (¿salvación?): “Pero esta noche estrena libertad un preso; desde que no eres mi juez. Tu vudú ya pincha en hueso, tu saque se enredó en mi red”.

Todo termina con una frase lapidaria: “Que sepas que el final no empieza hoy”.

La estética del vídeo es parca en elementos superfluos, pero ajustada al mensaje (en fondo y forma) que quiere transmitir la canción: una despedida, un final.

Alfredo Webmaster

 

Título: Tiramisú de limón

Año: 2009

Letra: Joaquín Sabina y Benjamín Prado

Música: Leiva (Pereza)

Disco: Vinagre y Rosas (2009)

 

Hice un solo desafinado

con las cenizas del amor

las verbenas del pasado

gangrenan el corazón.

 

Acórtate la falda nueva

despiértate al oscurecer

túmbate al sol cuando llueva

no desordenes mi taller.

 

Tiramisú de limón

helado de aguardiente

muñequita de salón

tanguita de serpiente.

 

De madrugada y por la puerta de servicio

me pasabas el hachís

al borde del precipicio

jugábamos a Thelma y Louise.

 

Pero esta noche estrena libertad un preso

desde que no eres mi juez.

Tu vudú ya pincha en hueso,

tu saque se enredó en mi red.

 

Tiramisu de limón

helado de aguardiente

puritana de salón

tanguita de serpiente.

 

Dónde crees que vas

qué te parece que soy

no mires atrás

que ya no estoy.

 

Pero dónde crees que vas

qué te parece que soy

si miras atrás

mañana es hoy.

 

Dónde crees que vas

qué te parece que soy

puede que quizás

luego sea hoy.

 

Nena dónde crees que vas

quién te parece que soy

no mires atrás

que ya me voy.

 

Que sepas que el final no empieza hoy.

Que sepas que el final no empieza hoy.

 

“Contigo”, de Joaquín Sabina


Joaquín Ramón Martinez Sabina, más conocido como Joaquín Sabina, es un madrileño de pura cepa que, por un error cometido por aquellas “cigüeñas” de nuestra infancia franquista, nació en Jaén en el año 1949.

A la edad en la que la mayoría de los españoles empezábamos a sentir el paso de los años, él hacía poesías sonoras de 200 segundos; y aún ahora, con sesenta años ya cumplidos, sigue deleitándonos con obras de una belleza inigualable y de una profundidad sentimental insondable.

Sus textos hablan de las calles, de la soledad, de las miserias cotidianas, de las verdades escondidas, de las mentiras públicas y privadas, de los mitos y desdichas de la pareja. Pero, de igual modo, también es el autor que mejor interpreta sentimientos y amores, con momentos de pasión sublime que envidiamos.

Una de esas canciones del alma, para el alma, de sentimientos y amores, es la que presento hoy: “Contigo”, incluida en su disco “Yo, mi, me, contigo” del año 1998.

Con voz nicotinada, rasposa, aguardientosa, de tonalidad difusa, vestido de oscuro, con su sempiterno sombrero de bombín, Sabina nos desgrana en la canción unos versos que no tienen errores, de obsesivo romanticismo (no meloso, no empalagoso), violenta en su planteamiento pero no agresiva, dura pero bella, cargada de sentimientos. Es, casi con seguridad, una de las mejores canciones de amor jamás escritas, una auténtica declaración de pasión, de entrega incondicional al ser amado.

Alfredo Webmaster

 

 

Yo no quiero un amor civilizado,

con recibos y escena del sofá;

yo no quiero que viajes al pasado

y vuelvas del mercado

con ganas de llorar.

 

Yo no quiero vecinas con pucheros;

yo no quiero sembrar ni compartir;

yo no quiero catorce de febrero

ni cumpleaños feliz.

 

Yo no quiero cargar con tus maletas;

yo no quiero que elijas mi champú;

yo no quiero mudarme de planeta,

cortarme la coleta, brindar a tu salud.

 

Yo no quiero domingos por la tarde;

yo no quiero columpio en el jardín;

lo que yo quiero, corazón cobarde,

es que mueras por mí.

 

Y morirme contigo si te matas

y matarme contigo si te mueres

porque el amor cuando no muere mata

porque amores que matan nunca mueren.

 

Yo no quiero juntar para mañana,

no me pidas llegar a fin de mes;

yo no quiero comerme una manzana

dos veces por semana, sin ganas de comer.

 

Yo no quiero calor de invernadero;

yo no quiero besar tu cicatriz;

yo no quiero París con aguacero

ni Venecia sin ti.

 

No me esperes a las doce en el juzgado;

no me digas “volvamos a empezar”;

yo no quiero ni libre ni ocupado,

ni carne ni pecado,

ni orgullo ni piedad.

 

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;

yo no quiero contigo ni sin ti;

lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,

es que mueras por mí.

 

Y morirme contigo si te matas

y matarme contigo si te mueres

porque el amor cuando no muere mata

porque amores que matan nunca mueren.

 

Camino Moria


Me enviaron este vídeo, de un grupo de rock que se llama El Reno Renardo, que como me pareció magnífico os lo quiero enseñar.

Usando como base la música de la canción “Camino Soria”, de los míticos Gabinete Caligari, los muchachos del Reno Renardo le incorporaron una letra distinta y unas imágenes, obviamente, distintas.

El resultado es este temazo que ellos llaman “Camino Moria”, con una letra humorística que no tiene desperdicio, y que podéis leer con más calma a continuación del vídeo.

Alfredo Webmaster

 

 

"Ve haciendo el petate que nos vamos de excursión
Dejamos Hobbiton
Coge pan de lembas, los torreznos y el zurrón
Y avisa a Aragorn
Más allá de la comarca, existe un lugar
Como allí no hay Dios que aparque
Vamos andando
Galdalf hijoputa que bien vas en tu corcél
Nosotros a pinrel.
Se me ha puesta enhiesta cuando he visto a Galadriel
Bebiendo el hidromiel
El agente Smith de Matrix
Se ha vuelto homosexual
Lleva puesta la diadema
De Barbie Super Star
El gordo de Sam me da más miedo que un Nazgul
Quiere petarme el bul
Y me sigue incluso cuando voy a hacer popó
Detrás de un abedul
Nos vigila un bicho listo
Que se arrastra cual reptil
Por su aspecto es Angel Cristo
En taparrabos
Voy camino Moria
¿Tu hacia donde vas?
Me llevo pal camino
Un bocata de foie gras
Voy camino Moria
Hay que madrugar
Y vamos toda la peña
Cantando Manowar
Me engorilo y me entra euforia
Camino Moria
Cuando me pongo el anillo
Veo el ojete de Sauron
Me ha subido el carajillo
O es Juan Carlos de Borbón.
Voy camino Moria
¿Tú hacia dónde vas?
Dicen que hay una tal Gloria
Que le gusta por detrás
Voy camino Moria
Me quiero desfogar
Me han dicho que en la Gran Vía
Se encuentra un lupanar
Te dejan bien limpio el sable
Y te dan de papear
Los garbanzos de Elrond me han sentao fenomenal
Los elfos si que saben destilar buen patxaran
Las hordas de orcos como van a disfrutar
Voy a gasearlos como a los Kurdos Saddam"

¡A cocinar se ha dicho!


La fotografía muestra una “Fuente fría” recién elaborada, un plato que preparé cuando todavía ni se me había ocurría estudiar gastronomía; salvo por los camarones, que los compré para la ocasión, todos los ingredientes los tenía casa, gracias a que usé el sistema de trabajo en la cocina del que hablo en el artículo

Por Georgina R. (desde Buenos Aires)

Si hay algo que es “el terror” de toda ama (o amo) de casa, es que llegue la hora de la comida y no saber qué hacer. En eso, coinciden todas las personas a quienes “no les gusta cocinar” y ven la cocina como una actividad inútil, como una pérdida de tiempo.

Es verdad que a veces estamos largo tiempo dedicándonos a la alimentación de nuestra familia y resulta frustrante que la hora de reunión familiar frente al plato que tanto trabajo nos costó, desaparezca rápidamente, junto con nuestra creación.

En tal caso, lo primero que debemos analizar son los pasos que vamos dando para cocinar y el orden en que los realizamos. Generalmente, un alto dispendio de tiempo en la cocina evidencia falta de organización. Es importante, antes de comenzar a cocinar, tener bien en claro cuál es la receta que realizaremos, cuáles son todos los ingredientes y el procedimiento para su preparación, así como los condimentos y utensilios que utilizaremos.

Muchas personas creen ahorrar tiempo si, mientras rehogan la cebolla, cortan los pimientos… Nada más alejado de la realidad. Realizando la tarea de esa forma, existe un riesgo mayor de que la cebolla se queme, debiendo comenzar nuevamente o que se dore demasiado, lo que podría en algunos casos, llegar a ser perjudicial para la salud. Seguramente, debamos ir y venir por la cocina recolectando los diferentes ingredientes y utensilios, una y otra vez.

La mejor manera de aprovechar al máximo el tiempo del que disponemos, es realizar lo que en el ámbito de la cocina se conoce como “mise en place”. Este procedimiento consiste en preparar cada uno de los ingredientes y una verdura en juliana, cortarla toda y reservarla y si debemos cortar carne ponerlos en las condiciones necesaria para ser cocinados. Si debemos cortar en cubos, cortarla y reservarla, de manera que cuando comencemos a cocinar no sea necesario seguir preparando ningún ingrediente. Sería cocinar como lo hacen en televisión, en donde antes de comenzar, el cocinero tiene todos los ingredientes listos para la preparación y colocados en distintos recipientes. Es asombroso el tiempo que se ahorra utilizando esta técnica.

Tenemos ya solucionado el problema del excesivo tiempo que nos lleva cocinar y el “cómo”, pero nos queda aún por resolver la cuestión del “qué” cocinar.

Para saber qué cocinar sin tener que pensar mucho, tenemos algunas opciones… organizarnos con un menú semanal, para el cual compraremos los ingredientes con cierta anticipación, pues no queremos que a último momento nos falte algo, o, la opción que más me agrada, recurrir a nuestros dotes artísticos, que aunque no lo creáis, todos los tenemos.

Como primera medida, será necesario proveernos de la más variada clase de alimentos: legumbres de diferentes tipos, cereales, pasta seca de distintas formas y colores, carnes, quesos y los muy preciados vegetales. Y digo “muy preciados” porque no sólo son ricos en vitaminas, minerales y fibras, necesarios para tener una alimentación saludable, sino que son la fuente principal del gran colorido que tendrán nuestros platos, los que decoraremos como si se trataran de una verdadera obra pictórica. Además, actualmente, en cualquier supermercado es factible conseguir todo tipo de verduras limpias y congeladas, lo que facilita aún más nuestra tarea.

Una vez decididos a cocinar, no tenemos más que ver qué tenemos en casa y comenzar a experimentar combinando diferentes texturas, sabores y colores…

No olvidar los colores, ya que como todos sabemos la comida entra por los ojos, y los vegetales, de muy diversos colores, nos aseguran la ingesta adecuada de todos los nutrientes que necesitamos a diario.

Algunas veces nos veremos constreñidos a jurar sobre la Biblia no volver a cocinar plato semejante, pero otras, veremos con asombro la obra maravillosa que fuimos capaces de crear. La cuestión es ANIMARSE.

Algunos artistas hacen obras que perdurarán en el tiempo: las nuestras tendrán una vida efímera, pero será divertido jugar a hacerlas. Si queremos que nos duren un poco más, no es mala idea tomarle fotografías al plato terminado.

Y un último secreto: cocinar jugando, especialmente cuando ya estamos en la etapa de la decoración, es la mejor forma de incentivar a los niños a hacerlo y que se sientan felices por colaborar, mientras nosotras hacemos nuestros ejercicios, leemos un buen libro o miramos nuestro programa favorito de TV.

 

Bosques de Galicia en llamas, bosques de Soria en sombra


Por Félix Población

Discurría sin apenas incidencias el mes de julio. Parecía este verano que los noticiarios iban a ser distintos y que excepcionalmente el fuego no iba a ser asunto de aciaga actualidad contra los bosques de España. Pero no sé en qué telediario se hizo constar este hecho, ilustrado con las correspondientes imágenes de los árboles en llamas. Tengo la impresión de que a partir de ese momento no hubo tregua para informarnos cada día de los incendios que, especialmente en Galicia, volvieron a ser materia noticiosa.

Dos brigadistas resultaron muertos hace días en el incendio que se produjo en Fornelos de Montes (Pontevedra), después de que uno o varios desalmados emplearan sus mecheros para perpetrar su acción terrorista. Leo que a los trabajadores pudo haberles sorprendido un brusco cambio en la orientación del viento que acabó con sus vidas calcinadas. También, que pudieron haber sido mal dirigidas las tareas de extinción con el propósito de acabar cuanto antes y como fuera con el incendio.

Un reciente informe de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Galicia asegura que no se da allí una mano negra de tramas organizadas. Sí se dice que las imprudencias y los intereses económicos, sobre todo, serían las principales causas de que Galicia arda cada verano, lo cual no me parece que casa con lo que se niega al principio, pues los intereses suelen darse de modo asociado. Habría también una tercera causa, de menor entidad, protagonizada por individuos con trastornos psicológicos, que no rebasaría el 20 por ciento de los casos.

Una vez más, como cada verano, es preciso insistir en que los gobiernos autonómicos gallegos de uno u otro signo siguen sin tomarse en serio la materia pendiente de los incendios forestales -a pesar de las casi cien mil hectáreas quemadas de 2006-, ya sea en campañas de concienciación que alerten a la ciudadanía rural sobre el valor de su patrimonio forestal, ya sea poniendo en práctica ese principio elemental de que los fuegos del verano se apagan en invierno. Esto es, que la labor de desbroce y limpieza del bosque es fundamental para que esa materia inerte no prenda como la yesca durante la canícula.

He leído durante los días pasados varios artículos y editoriales en los periódicos gallegos sin que advirtiera en ninguno lo que hoy destaca un lector en el diario El País. Dice Carlos Alarcia en su misiva que el problema de los incendios en aquella comunidad autónoma tiene una fácil explicación, basada en la preponderancia de los eucaliptos en sus bosques:

Hace ya muchos años que Galicia empezó a perder sus formidables bosques de pino gallego y de roble carballo. Fueron sibilinamente sustituidos por eucaliptos, árbol que tiene ciertas curiosas propiedades: absorbe en un año el agua que un pino gallego en 20, crece de forma rapidísima y tiene, lógicamente, muchísima más savia que cualquier otro árbol autóctono. Dicho esto, debemos saber que la mayor concentración de fábricas de pasta de celulosa se encuentra en la Ría de Pontevedra (seguida de cerca por la Ría de Huelva).
Cuando un bosque de eucaliptos se quema, arden las hojas y el ramaje fino, el tronco y ramas gruesas se tuestan por el exterior pero el resto permanece intacto gracias a la savia. Es un árbol sin utilidad maderera pues sus tablas no son estables y se abren fácilmente. Realmente solamente sirve para dos cosas: sus hojas como aromatizante (se recolectan antes de "
las quemas") y su madera para pasta de celulosa y aglomerados. Bien, cuando terminan los incendios se retiran los troncos quemados y se subastan a precio testimonial y... ¿sabemos quienes ganan todas esas subastas? A que sí... Ahora viene la pregunta del millón: ¿Por qué no se hace nada?”.

Termina Alarcia su carta con una obligada referencia al caso ejemplar de los bosques de Soria, donde nunca o rara vez se produce un incendio. Aquella en verdad impresionante masa forestal, una de las más importantes del país, crece pujante y vistosa dando prestancia y rendimiento a un patrimonio natural, paisajístico y económico del que se benefician sus propietarios, los municipios de la provincia.

¿Tan difícil es aplicar el ejemplo de los bosques sorianos como modelo a seguir en Galicia o en el resto del país para que los árboles crezcan en sombra y vida cada verano sobre la tierra en la que se asientan y nos sustenta?

 

Anochecer de agosto…

 

¿Eres abogado?


Esta entrada está dedicada especialmente a Luisa, una abogada recién licenciada qué se debate entre defender o no defender a según qué personajes.

Espero que le (te) ayude a definir tus metas profesionales.

Alfredo Webmaster

 

 

Éste es un blog satírico. Si eres abogado quizá no lo hayas notado. En fin, créeme, es satírico (y la gente normal lo nota). Eso implica, entre otras cosas, que las entrevistas son falsas. Todas.

La sátira, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, consiste en "censurar acremente o poner en ridículo a alguien o algo". 

Ni la RAE ni el Código Penal vigente en España establecen que la sátira sea un delito. Si consideras que el honor de tu representado ha sido mancillado por mi persona quizá es porque lo merecía. Piénsalo. ¿Realmente te gusta representar legalmente a ese cabrón? Ya sé que el mercado laboral está complicado, pero, en serio, quizá puedas encontrar otra cosa. Además, tendrás ahorros. Puedes tirar un tiempo mientras buscas otra cosa. Las ONGs siempre necesitan abogados. No pagan mucho, pero dormirás mejor por la noche. Dale una vuelta.

Si, a pesar de todo, consideras, como tantos políticos e intelectuales de nuestro país que "la libertad de expresión debe tener unos límites" y te animas a amenazarme por vía escrita, te ruego que lo hagas a esta dirección: José Pérez

 

 

Cómo fabricar un engañabobos


Por José A. Pérez

¿Eres un joven emprendedor con ganas de comerte el mundo pero sin ningún proyecto que valga la pena? ¿Estás buscando una idea de negocio que requiera un mínimo esfuerzo y te genere cuantiosos beneficios? ¡Enhorabuena, porque estás en el momento y el lugar adecuado!

España es un país de misticismos y creencias absurdas, y eso es una oportunidad de negocio que un emprendedor talentoso como tú no puede dejar escapar.

Con esta sencilla guía podrás poner en marcha tu negocio en sólo 10 pasos.

1. Crea un producto cualquiera (una pomada, una pulsera, una calcamonía…) y escribe un panfleto repleto de palabros científicos concatenados. No te preocupes por dotarle de algún sentido, tu consumidor potencial es analfabeto funcional. Hay palabras que funcionan de manera mágica como energía y magnetismo; úsalas sin ningún pudor.

2. Otra opción es inventarte tu propia palabra pseudocientífica, como polinmunitas o pendorfinas. Es fundamental que el vocablo que crees tenga una cierta resonancia científica.

3. Es importante que avales tu producto con alguna coartada “natural”, que nadie piense que se ha desarrollado en un oscuro laboratorio sin ventanas repleto de gente fea. Puedes afirmar, por ejemplo, que tu producto se basa en algo oriental y milenario (no vale si es sólo oriental o sólo milenario, debe ser ambas cosas). Si el rollo oriental no te va, di que se basa en algo aparentemente inocuo pero extravagante como la mucosidad vaginal de las murciélagas.

4. Ojo cuando afirmes para qué sirve exactamente tu producto. Debe dar la impresión de que cura algo, pero no puede ponerlo explícitamente o corres el riego de acabar en la trena. Usa expresiones ambiguas y vagas; di, por ejemplo, que apelmaza los átomos o que diluye la entropía de tus quarks o que purifica el áurea magnética de tu glándula pineal. Y ponlo en negrita.

5. Ahora debes establecer una buena red de distribución para tu producto. Todos los asentamientos humanos que superan los 1.000 habitantes tienen al menos una de esas tiendas donde se venden productos biológicos junto a remedios homeopáticos (además de tener un tablón de anuncios con carteles fotocopiados de reflexoterapia y yoga para niños). Obviamente, debes colocar tu producto ahí, pero no te limites a eso. Las farmacias son también unos sitios fantásticos para distribuir un engañabobos. Quizá creas que hay una ley que prohíbe vender este tipo de productos en farmacias. Pues, mira, no.

6.  Regálale tu producto a unos cuantos famosos. En nuestro país, prácticamente todos los que aparecen en televisión carecen de formación científica, lo cual es una ventaja para ti. Convence a unos cuantos famosos de las bondades terapéuticas de tu producto y garantízales que follarán más (porque, como todo el mundo sabe, cuando se diluye la entropía de los quarks, aumenta la potencia sexual).

7. Cuando alguien te pregunte porqué tu producto no está homologado por el Ministerio de Sanidad (y ten por seguro que alguien te lo preguntará tarde o temprano) respóndele que hay un lobby de presión formado por la industria farmacéutica y la OMS que presiona al Gobierno. Si, a pesar de tu explicación, el listo o lista en cuestión insiste en pedirte explicaciones, responde: “tú eres el típico que cree que el 11-S lo hizo Al Qaeda, ¿verdad?

8. Los grandes medios de comunicación tienen una sección de ciencia que rellenar, pero carecen de periodistas capaces de diferenciar un brontosaurio del Hubble. Aprovecha esta feliz circunstancia para que publiquen un artículo sobre tu producto.

9. Incluso la gente que no ha ido a la universidad sabe que ahí se concentra alguna gente culta e inteligente. Es importante, por tanto, que presentes tu producto con algún tipo de investigación científica que lo avale y que haya sido llevaba a cabo en un centro universitario. Que no cunda el pánico; tienes dos opciones. La primera y más barata es inventarte la Universidad. Si deseas apoyarlo con imágenes, cómprale una bata blanca a tu cuñado y hazle una foto mirando a cámara. Esto tiene sus riegos, ya que podrías ser acusado de publicidad engañosa, así que te recomiendo una opción algo más cara. En el mundo, particularmente en los países del hemisferio sur, hay multitud de universidades que aceptan dinero por emitir informes con lo que tú les digas. La inversión merecerá la pena y harás un poco menos pobres a un par de familias.

10. Por último, reza para que a esa gran masa analfabeta llamada consumidores no le dé por leer algo de ciencia.

 

Quién te ha visto y quién te ve… y sombra de lo que eras


Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras” no sólo es el título de una obra de teatro del gran Miguel Hernández, también es la expresión de asombro que emitimos cuando observamos algunas cosas que pasan (suceden, acaecen) en la vida cotidiana.

Por ejemplo, ¿Nunca os habéis preguntado cómo podría ser Barbie ahora, 51 años después de su nacimiento?

Aquí, en esta página Web de divulgación e instrucción educativa, también nos lo hemos preguntado, y creemos tener la respuesta. Y la posible respuesta la exponemos a lo bruto, descarnadamente, en su cruda realidad: con fotos y sin omitir los detalles más escabrosos.

Sentimos mucho desilusionaros: la Barbie nacida en el año 1959 puede que esté así (de patética) en la actualidad.

Alfredo Webmaster

 

 

La banda sonora de mi vida…


Quizá la culpa es de los años, que van pasando y pasando, o quizá esté en que los recuerdos del pasado son (nos parecen) mejores que la vida que estamos viviendo, pero hoy me levanté con un sonido en mi cabeza, con el murmullo de una voz y el chasquido de las cuerdas de una guitarra: hoy me levanté tarareando una canción de Enrique Urquijo y Los Secretos.

Recuerdo como si fuera hoy aquella mañana del 17 de noviembre de 1999, un día de cielo cubierto, plomizo, sentando en la sala de espera del aeropuerto de Barajas, con un portátil en las rodillas y trabajando en un informe. Estaba esperando la salida de un vuelo de Iberia con dirección a Panamá.

En ese momento, más o menos a las 11 de la mañana, en un televisor de la sala de espera del aeropuerto, dieron la noticia de la muerte de Enrique: lo habían encontrado en un portal de Malasaña (Madrid), roto y desmadejado por una sobredosis de heroína.

Aquél hombre casi niño, pese a sus 39 años, propietario del corazón más grande y de la fuerza de voluntad más pequeña, no había sido capaz de superar su adicción a las drogas. Ni su hija Maria ni su compañera sentimental, Pía, lo habían conseguido arrancar de las garras de la autodestrucción

Oí la noticia pero no la podía creer; no era posible que el autor de la banda sonora de mi vida me abandonara sin cantarme su última canción…

Dicen, se dice, que los hombres no lloramos. Pienso que o bien no soy hombre, o en ciertas ocasiones dejo de serlo: yo he llorado y aún lloro cuando algo me conmueve o me emociona, y la muerte de Enrique me emocionó profundamente, tanto, que tuve que irme al baño del aeropuerto para no sentir las miradas de la gente de mi alrededor.

Su muerte fue la pérdida de una parte de mi pasado, de los rescoldos de la juventud que no volverá, la desaparición de los primeros años de madurez, de los sonidos de los guateques, de las audiciones privadas y no tan privadas de música a todo volumen, de los conciertos de Los Secretos en la Plaza Mayor de Madrid, en el 97, o el de la Sala Galileo del 99 (la última vez que le vi en directo).

Su pérdida fue la pérdida del poeta de los fracasos, el trovador de las derrotas, el cantor de las miserias de la vida, el campeón de la tristeza, el rey de la cruda realidad.

Su desaparición significó que ya nada iba a ser igual, que ya nadie me iba a decir que su ánimo era el mismo que el mío, ni que su pena era mi pena. Su pérdida significó, también para mí, que “nunca he sentido igual una derrota…”.

Sé que nunca le pude dar personalmente las gracias por todo lo me ayudó con su música, pero hoy quiero hacerle el homenaje que nunca le hice, y mientras escucho su música siento que su presencia me ayuda a enjugar alguna tristeza de la vida, algunas pérdidas irreparables, algunas personas que vienen y van, que entran y salen… hoy siento que sus derrotas también son mis derrotas.

Estés donde estés, ¡gracias, querido Enrique!

Alfredo Webmaster

 


Quiero beber hasta perder el control

Nunca he sentido igual una derrota
que cuando ella me dijo "se acabó".
Nunca creí tener mi vida rota.
Ahora estoy solo y arrastro mi dolor.

Y mientras en la calle está lloviendo,
una tormenta hay en mi corazón.
Dame otra copa: aún estoy sereno.
Quiero beber hasta perder el control.
 
¡Cuántas noches soñé que te besaba
y en mis brazos llorabas por tu error!
Luego, un ruido del bar me despertaba
y el que lloraba entonces era yo.
 
Y mientras ella está con otro tipo,
mis lágrimas se mezclan con alcohol.
Ella se fue. ¿Por qué no me lo dijo?
Y siento que mi vida fracasó.

En homenaje de agradecimiento a Enrique y a la compañía que me hizo toda mi vida, aún ahora me lo hace, hoy incluyo en la Gramola algunas de sus mejores canciones:

  • Quiero beber hasta perder el control: una de las canciones más bellas de Enrique, en la que deja entrever sus miedos y sus dependencias, su necesidad de amar y ser amado.
  • La calle del olvido: una canción del desengaño y de la traición, del arrepentimiento a destiempo.
  • Ojos de gata: una balada de más y más derrotas, del reconocimiento de que nada es igual pese a que lo veamos distinto. Joaquín Sabina, gran amigo de Enrique, compuso una canción en la que, con la misma temática, al final salía ganador.
  • Hoy no: otra magnífica canción.
  • Cambio de planes
  • Pero a tu lado: una de las canciones de amor más bonita que se han escrito.
  • Agárrate a mí, María: esta canción, con reminiscencias de ranchera, está dedicada a su hija María; en la letra reconoce la necesidad de su ayuda, de su compañía, de su angustia al ver que se le va la vida. Es, sin lugar a dudas, la mejor herencia que le pudo dejar, una arrebatadora canción de amor.
  • Volver a ser un niño: una hermosa canción de ligera alegría
  • Nada más
  • Bailando en el desván
  • Ya me olvidé de ti
  • Puede que algún día: esta canción estaba dedicada pero ya no lo está.

Enrique y su hija María
Enrique y Maria 1
Enrique y Maria 2
 

“Desde la quinta provincia… los eternos olvidados”, por Georgina R.


Desde la quinta provincia de Galicia (Buenos Aires), me llegó este escrito de Georgina R., un testimonio dulce, sensible, cariñoso, apasionado, pero, a la vez, triste; un escrito de una gallega exilada en un país que es el propio pero que no es el suyo.

Leyendo el texto no pude por menos que sentir una extraña sensación de dolor por algunas cosas que se hicieron durante la transición española, en los años del desarrollo económico de mi país.

Pese a que lo que voy a escribir podría parecer xenófobo, mi intención es toda la contraria: ni soy xenófobo ni nunca lo fui, pero lo que hicimos en mi país lo hicimos mal, muy mal… rematadamente mal. Nos equivocamos en su momento, y aún ahora seguimos sin rectificar.

¿Dónde estuvo el error? No fuimos solidarios con nuestros hermanos latinos. Nunca fuimos justos con nuestros conciudadanos (por que eso es lo que son) de América. Nunca. Nos equivocamos con ellos en muchas cosas: en el pasado, en el presente y, lo que es peor, me temo que seguiremos equivocándonos en el futuro.

¿Nuestro error? El proceso migratorio que tuvo España en los últimos 25 años.

En los últimos 25 años, período en el que entraron en España más de 8.000.000 de personas, no fuimos previsores con los ciudadanos que se vinieron a vivir aquí. No fuimos capaces de hacer bien las cosas, no tuvimos la capacidad para saber con quién teníamos el verdadero compromiso moral e histórico de ser solidarios.

Fallamos estrepitosamente, y, ahora, desgraciadamente, sin posibilidad de enmienda. Estamos pagando las consecuencias: las que ahora padecemos por los problemas de convivencia, y las que padeceremos en el futuro, que serán más drásticas (y dramáticas).

¿Por qué fuimos tan laxos en el control de la emigración proveniente de terceros países (llámese Marruecos, Senegal, China, Paquistán, etc.) ajenos a nuestro bagaje cultural, y fuimos, en cambio, tan quisquillosos y pijoteros con los que llegaban de Latinoamérica? ¿Por qué no fuimos más responsables en el cuidado del acervo cultural que históricamente mantenemos con nuestros hermanos americanos? ¿Por qué dimos preferencia a la entrada de hombre y mujeres que no comparten nada de nuestra cultura, de nuestra religión (incluso eso, desde la perspectiva de un ateo), de nuestra sangra, de nuestro idioma, de nuestra música? ¿Por qué?

Sé que todos somos seres humanos y que tenemos que ser solidarios entre todos, pero también sé que la solidaridad debería haber empezado primero con nuestros hermanos americanos, los que más nos ayudaron a ser lo que ahora somos: en el pasado, aportándonos las riquezas que les expoliamos en la conquista de América, y, en el presente, con su fuerza de trabajo de primer nivel profesional.

¡Qué distinto sería nuestro país si la convivencia se hiciera entre iguales (aún que hubiésemos nacido en países distintos), entre gentes que hablamos el mismo idioma, que llevamos los mismos apellidos, que tenemos los mismos rasgos físicos, que anhelamos los mismos objetivos, que nos alimentamos de forma similar, que vivimos la música con la misma intensidad!

Me habría encantado vivir en un país más “nuestro”, más de “nosotros”, un espacio en el que todos fuéramos iguales así hubiéramos nacido en España, en Argentina, en Venezuela o en Panamá… un país en el que el sentido que le damos a la vida y el cariño con que amamos “nuestras” cosas, fuera más similar al que mamamos desde niños.

Por eso, por esos motivos, el escrito de Georgina me parece excepcional. Y siento lo mismo que siente ella al no sentirse (valga la redundancia) apoyada y amparada por mi país

Para ella, y para todos los gallegos que están en la emigración, incluyo el Hino da Galiza (en español, Himno de Galicia) moderno, y a continuación el Hino do antergo Reino da Galiza (Himno del antiguo Reino de Galicia), el que se utilizó durante muchos, muchos siglos.

Alfredo Webmaster

Hino da Galiza

Hino do antergo Reino da Galiza



Desde la quinta provincia… los eternos olvidados”, por Georgina R.

Galicia es una tierra de encanto, mágica. Quienes tenemos allí nuestras raíces sentimos el orgullo y la emoción de saber que por nuestras venas, corre la sangre de gente trabajadora, luchadora, que jamás baja los brazos y con mucho esfuerzo consigue superarse día a día, cumpliendo así muchos de sus sueños.

Soy tercera generación nacida en Argentina. Mis bisabuelos, Manuela y Manuel, nacieron en Ordes, A Coruña, allá por 1884. Hacia principios del siglo XX, decidieron partir hacia Buenos Aires, él, expulsado de su tierra por el hambre y la miseria, ella, por ser una caprichosa niña rica.

Paradójicamente, se conocieron en Buenos Aires: dada la diferencia social que existía entre ellos, en Ordes jamás se habrían casado.

No tuve la suerte de conocerlos. Mi bisabuelo murió siendo mi mamá muy pequeña y mi bisabuela falleció dos años antes de que yo naciera. Tampoco conocí a mi abuelo materno, su hijo, mi querido abuelo Raúl, que murió mucho antes que su madre.

Nadie me habló nunca de Galicia, nadie se preocupó por mantener los lazos con nuestra tierra. En aquélla época, quienes emigraban perdían casi completamente contacto con el Viejo Mundo. Las comunicaciones eran sólo por carta y tardaban meses en llegar. Poco a poco, la correspondencia se hacía más esporádica, hasta que una vez fallecido el español nativo, nadie más se acordaba de la familia que estaba a miles de kilómetros.

¿Por qué me siento gallega entonces? No lo sé. ¿Será la magia de Galicia?, ¿será que la sangre, los genes, influyen en el comportamiento y los sentimientos de uno?

No sólo soy gallega, tengo mucho de italiana, pero sólo Galicia está en mi corazón.

Desde hace ya muchos años, cuando tenía 12, decidí volver. No pertenezco a la tierra que me vio nacer, siento que estoy en un eterno exilio, pero España no se acuerda de mi.

El lus sanguinis, criterio aplicado para otorgar la ciudadanía española, es aplicado con un criterio, a mi entender, en cierto modo contradictorio. Si para ser español hay que tener sangre española (según la ley, ser hijo de españoles), también se tiene sangre española siendo nieto, bisnieto, etc. Podré respirar un aire distinto, podré recibir alimentación de otra tierra, pero señores… la sangre no se lava.

Siento que somos los eternos olvidados por el Estado Español. Primero, sufrimos el abandono al ser dejados a nuestra suerte en medio de hambrunas y miserias. Ahora, luego de haber sido obligados a dejar nuestra tierra, somos nuevamente abandonados al ver que nuestros derechos no son reconocidos.

Mientras tanto, mi vida sigue transcurriendo en una tierra que no es mi tierra, en una tierra que también tiene olvidada a su población.

Por el momento, debo vivir aquí, a miles de kilómetros, llorando de emoción cada vez que escucho sonar una gaita. Aún no tengo ciudadanía comunitaria y no sé si algún día la tendré. Quienes son europeos, seguramente no adviertan el gran tesoro que tienen en sus manos. Tienen la llave del mundo. Mientras tanto, otros, que llevamos la misma sangre, cada vez que somos rechazados, no podemos sino sentirnos como gusanos.

 

"Vos siempre...", de Gema Ibáñez


Hoy publico un escrito de Gema Ibáñez, una bloguera argentina de la que admiro su forma racial de escribir, de expresarse, de transmitir sentimientos normales, casi costumbristas, con una expresividad como “de todos los días”, carente de la sofisticación de la literatura pseudoculta o elitista.

La conocí, cibernéticamente, en uno de esos recorridos por páginas Web recomendadas. Me gusto lo que escribía. Le pedí autorización para publicar algo suyo. ¿Lo mejor de todo? Que me la dio, que me ofreció sus textos para que hiciera con ellos lo que quisiera.

Respeté su léxico porteño, esa forma de expresarse tan próximo a nosotros como gallegos (Buenos Aires es “nuestra” quinta provincia) como puede serlo el tango o el churrasco con sus criollos.

El relato se titular “Vos siempre…”.

Alfredo Webmaster

 



Vos siempre… (Gema Ibáñez)

Me gusta verte cuando dormís, ¿sabés?

Me gustan todas aquellas veces que estando fastidioso te movés de acá para allá, me abrazás, abrís los ojos, me das un beso, te volvés a dormir, te das vuelta, respirás profundo profundo así como un suspiro, y después volvés a tu deber.

También me gusta tu café con leche, el tuyo y el que me hacés. Cuando estoy cocinando, y me retás porque siempre hago todo yo. O cuando me abrazás por atrás y me decís cuánto me querés, “chiquita linda”.

Me da risa cuando apoyás tu cabeza en la mesa y protestás diciendo que tenés fiaca, que querés que lleguen las vacaciones, o cuando te agarra un calambre y me acusás de que estás lesionado por mi culpa, entonces yo te acuso a vos, y terminás diciéndome pata chorreada o en su defecto, mugrienta.

Divertido es cuando montás semejante espectáculo con el toallón que usás después de ducharte o camino a la ducha.

“¡Qué moños que le hacés a la tarta!”- decís sin entender nada de cocina, de cómo lo pude hacer tan rápido.

Y cuando me explicás química, te ponés tan serio, y me explicás cosas que no van al caso, y me encanta, aunque te grite, y al mismo tiempo no te esté gritando a vos.

Soy muy observadora, es verdad. Pero si no lo fuera, me perdería de todas éstas cosas que me hacen sonreír.

Porque no es difícil aguantarte, porque no lo hago. Es un placer, un placer que yo solita me tomo.

Sé que me enojo y digo que me puedo valer por mí misma, que no quiero que me pagues las cosas, que no te preocupes y cuántas cosas más, pero… la puta, qué bueno es que  todas éstas cosas no falten.

Menudo desastre en el que me metí, es lo que me han dicho, pero aún así, aunque me pegues tus malas costumbres (esas que las llaman merendar almorzar y cenar) no voy a poder olvidarme de vos, y algo me dice que te voy a querer por mucho tiempo más, con una ternura inexplicable, con un temor que aboga en mis sentidos, con el rubor de tus mejillas que me prestaste después de haberte dicho todas aquellas cosas que te hacían saltar.

Pero qué importa, no tengo nada que hacer al respecto.

Sigo siendo tu “yo me cuido solita” y vos mi “aflójate”; quizás mañana sea al revés, pero sea como sea, mañana, pasado y quizás el día que le siga, ésta mengana seguirá acá.

 

Amanecer de un domingo de agosto...

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 

Breve lección sobre la puntuación en el español: ¿Dónde pondrías la coma?


El breve pero clarificador ejemplo de correcta redacción que os pongo más abajo, servirá para entender de forma gráfica y precisa la importancia que tiene el correcto uso de la puntuación en nuestro idioma, el español.

En la frase “Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas pidiéndole perdón”, no saber dónde debemos poner la coma en el sitio correcto, podría llevar a que, influyendo incluso el sexo del que responda, el resultado final fuera el siguiente:

Si eres mujer, con toda seguridad colocaría la coma así: “Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer, andaría a cuatro patas pidiéndole perdón”.

Pero si fueras hombre, y además un pelín machista, la pondrías de esta otra forma: “Si el hombre supiera realmente el valor que tiene, la mujer andaría a cuatro patas pidiéndole perdón”.

Tened cuidado con las comas, son como las armas: "las carga el diablo".

Alfredo Webmaster

 

Adivinanza… con premio


Adivinanza: ¿Cómo le llamaríamos a un letrerito de esos que se pegan en las puertas de las neveras, en el que estuviera una foto de la modelo Imán, la mujer de David Bowie, acompañada de Ruhollah Musavi Jomeini?

El (la) ganador (a) de la adivinanza recibirá un premio…

Alfredo Webmaster

 

Respuesta

Como veo que nadie resolvió correctamente el acertijo, os lo tendré que responder yo: obviamente, el resultado es "Un imán de Imán con el Imán"

Al no haber ni un ganador ni una ganadora, guardaré el premio a buen recaudo, reservándolo como bote para el siguiente sorteo.

Alfredo "El lotero"